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COMITÉ DE AGRICULTURA ECOLÓGICA DE LA COMUNIDAD VALENCIANA

Objetivos del nuevo presidente, José Antonio Rico:

“Optimización de trámites, fomento de la promoción y lucha contra el fraude”

La presente entrevista con José Antonio Rico, nuevo presidente del Comité de Agricultura Ecológica de la Comunidad Valenciana, la realizamos días antes de las elecciones que han provocado un cambio de gobierno y la reintroducción de la Conselleria d’Agricultura en el organigrama de la Generalitat. No obstante, José Antonio, agricultor de uva de mesa ecológica en la provincia de Alicante, ha remitido a Agroicultura-Perinquiets una  contestación añadida sobre el tema. Es una respuesta diplomática esperada. Porque los problemas grandes de la agricultura ecológica valenciana son de peso. Durante las últimas décadas, para el gobierno de la Generalitat la agricultura ecológica fue una especie de lujo o capricho de labradores un poco paranoicos. Así se entiende que, por ejemplo, la sede actual del CAECV se encuentre en un edificio monstruosamente bello, pero sin funcionalidad ninguna, en el polígono industrial de Carlet. Es un chato cilindro de metal y vidrio que en verano se convierte en un microondas y en invierno es un igloo. Por no tener no tiene ni banda ancha de Internet. El que proyectó este edificio para Valencia lo hizo en un rato de delirio o era un ignorante del clima mediterráneo. O quizá fuera alguna otra cosa…

José Antonio Rico es hombre cordial y pragmático. Tiende al entendimiento y confía en la buena voluntad de las personas para resolver problemas y conflictos. 

Entrevista  fotografías de Fernando Bellón

 

Uno de los conflictos de la agricultura valenciana, la urbanización del campo de regadío. El activismo agroecológico asegura que los cultivos de proximidad favorecen a las poblaciones y a los labradores.

Uno de los conflictos de la agricultura valenciana, la urbanización del campo de regadío. El activismo agroecológico asegura que los cultivos de proximidad favorecen a las poblaciones y a los labradores.

¿Ha cambiado el CAECV o tiene intención de cambiar tras las últimas elecciones?

El CAECV es un órgano descentralizado de la Conselleria d’Agricultura, una corporación pública sujeta a derecho privado. A nosotros nos tutela la Consellería d’Agricultura (de Presidència en el momento de hacer la entrevista), pero somos independientes a todos los niveles, fiscal, contable, laboral… Nos crea una orden de la Conselleria, que fija las funciones del CAECV: control, certificación y promoción.
La prioridad es la certificación, el aval más importante de un consumidor. Si en algo no podemos fallar es en la certificación en tiempo, forma y calidad. Tenemos una normativa europea que define lo que es un producto ecológico, y nosotros tenemos que aplicarla en la Comunidad Valenciana, según unas normas que regulan como se hace. Por una parte tenemos el reglamento europeo que dice lo que es un producto ecológico, y por la otra ENAC, la Entidad Nacional de Acreditación, que marca las directrices con la aplicación de la norma UNE-EN ISO/IEC 17065.
Nosotros queremos mantener los criterios más altos, y estamos acreditados por ENAC. Esto no es obligatorio, pero para nosotros es una prioridad, porque nos dota de un prestigio sobre cómo hacemos las cosas.
Es decir, tenemos el reglamento europeo, la memoria de cumplimientos de ENAC, nuestro manual interno de calidad con la memoria de compromisos, y la normativa de la Conselleria d’Agricultura que regula nuestro funcionamiento.
De modo que si hay algo que no vamos a cambiar, porque estamos contentos y orgullosos de hacerlo bien, es el modelo de certificación.
Vamos a entrar mucho en el tema de la promoción y en el tema de fraudes. Y también en la agilidad, en la optimización de los trámites de concesión y mantenimiento de la certificación. Disponíamos de una Carta de Servicios que queremos revisar y recuperar, pues sentimos la necesidad de mantener compromisos con nuestros operadores .

La agricultura valenciana no es todo huerta

La agricultura valenciana no es todo huerta

Así pues lo que queremos es mejorar el servicio y el compromiso con el operador agrario.
Por otro lado tenemos mucho interés en desarrollar las redes sociales. Tenemos una página web obsoleta, y vamos a eliminarla y a poner una nueva, moderna, rápida, eficiente y operativa donde el mismo operador pueda tenes acceso directo a su documentación entre otras opciones
Se trata de recuperar un área de promoción que ha estado infrautilizada, y habilitar un equipo necesario para desarrollar esa labor de promoción, que muchas veces es evitar el fraude e informar. Sucede que con frecuencia se actúa sin mala intención, pero perjudicando al sector. A veces un intercambio de impresiones, una entrevista es suficiente. Es una falta de comunicación, una asignatura pendiente.
Ahora bien, tenemos una circunstancia. El sector de la agricultura ecológica no ha dejado de crecer, y con frecuencia el CAECV no ha crecido a la velocidad que demanda el sector. Hemos colocado toda nuestra energía en la certificación y en su calidad, y hemos perdido el interés en la promoción.
Otro tema que nos preocupa mucho es el fraude. A veces un fraude interesado, a veces desinteresado. El término “producto ecológico” en materia de alimentación está registrado, protegido en Europa por medio de un decreto que define lo que es un alimento ecológico. No se puede decir lo mismo de un coche o de una bici, no hay definición sobre un vehículo ecológico, pero sí en los alimentos.
El término ecológico está muy de moda, todo el mundo lo utiliza de forma muy alegre, a veces sin mala intención. Pero la alimentación es un terreno protegido. Solo puede utilizar el término ecológico aquel operador que esté sometido a control e inscrito en el registro del CAECV en el caso de nuestra comunidad. Cuando alguien cultiva su parcela y asegura que su producción es ecológica y no dispone de certificado no se atiene a la reglamentación. Será una agricultura de confianza, de proximidad, pero no ecológica.
A veces hay ayuntamientos que organizan una feria de alimentación ecológica, y luego vemos que los operadores que muestran sus productos no todos están certificados. Si no están certificados no deberían estar allí.
En todas las ferias importantes del sector no dejan entrar más que a los que tienen certificación, porque si no fuera así, el que tiene la certificación se podría molestar, porque le cuesta un dinero su sello, y está sometido a un control riguroso, y se ve frente a un operador que a lo mejor cultiva de la mejor manera posible, eso no se cuestiona, pero que no está sometido a ese control.
El que paga contamina, suele decirse, pero en nuestro caso pagamos para demostrar que no contaminamos. Es una de las paradojas del cultivo ecológico que habrá que ir eliminando. Otra cosa pendiente es que la Administración tendría que asumir una parte importante de la certificación.

Una agricultura de sobrevivencia no es agricultura.

Una agricultura de sobrevivencia no es agricultura.

¿Qué es esa nueva figura que ha introducido la nueva dirección del CAECV, el defensor del operador?
Es una figura atractiva porque el sector agrario está muy delimitado. Yo soy labrador, como sabes, y los labradores estamos acostumbrados a trabajar en la tierra. Cuando estamos sometidos a un control, el trabajo ya no es cien por cien agrario. Tenemos un 85 por ciento agrario y un 15 por ciento papeles. El tema de papeles siempre ha sido un hándicap para un agricultor.
En las cooperativas todo el tema de documentación y gestión administrativa lo lleva la misma cooperativa, no el agricultor.
Así pues tenemos una normativa europea que quiere que las auditorías que se hacen al agricultor estén documentadas. Todo lo que yo hago dentro de mi parcela tiene que estar documentado, reflejado en papeles y certificado. Muchas veces, la visión de un agricultor sometido a un control puede ser diferente de la que pueda tener un inspector. Y por lo tanto, sin que haya ningún tipo de fraude, a lo mejor puede haber una diferencia de opiniones o de criterios en relación con algo concreto.
El defensor del agricultor quiere garantizar que el agricultor tenga todas las oportunidades de poder defenderse en caso de confusión o interpretación de algo, en el caso de que no le hayan atendido bien. Y también queremos aprovechar esta iniciativa como una oportunidad para mejorar. .
Cuando en un proceso de inspección o certificación surjan problemas puntuales, se trata de abordarlos con el propósito de solucionarlos. A veces el agricultor quiere hacer todas las cosas bien, pero no sabe cómo, porque no le han informado adecuadamente, porque el inspector no puede asesorar.
Tenemos el borrador, y lo hemos pasado a Servicios Jurídicos y técnicos. Pulirán los matices. Le llamamos “Defensor del Operador”, pero también es un “Defensor del Cliente”. Si un consumidor nos llama por teléfono denunciando que en determinado sitio están sirviendo producto no ecológico como ecológico, tenemos que atenderle, tiene que haber un procedimiento y ser confidencial. Se trata de garantizar desde el CAECV a los que formulan quejas o sugerencias que el mecanismo va a funcionar. Ahora las denuncias de venta ecológica fraudulenta se resuelven comunicando a Conselleria y dejándolo todo en sus manos, sin saber cómo acaba el tema. La responsabilidad de dar la respuesta a esta inquietud es nuestra, del CAECV.

Clasificando semillas propias para eludir las patentadas

Clasificando semillas propias para eludir las patentadas

El sistema de elecciones del CAECV es un tanto complicado
La ley electoral del CAECV la dicta la Conselleria, y es la Conselleria quien convoca a todos los consejos reguladores (17 en total en la Comunidad Valenciana) y al CAECV, que es considerado administrativamente como un consejo regulador más.
También está la IGP, Indicación Geográfica Protegida, la naranja. Los consejos reguladores tienen un ámbito geográfico, alcachofa de Benicarló, uva de mesa del Vinalopó, chufa de Alboraya, níspero de Callosa.
La Conselleria redacta un borrador de reglamento electoral y nos lo pasa a las organizaciones agrarias y al CAECV. Nosotros hacemos nuestras propuestas o reformas. Y la Conselleria decide.
En la agricultura ecológica hay tres censos.
A, de productores (ganaderos y agricultores)
B, de empresas elaboradoras, comercializadoras, distribuidoras, etc. porque la ley europea dice que el producto ecológico tiene que estar controlado desde el inicio hasta el envasado y distribución final. Todos los protagonistas de la cadena agroecológica están sometidos a control. Lo que no está sometido a control es el punto de venta final, no existe normativa específica, a menos que ellos hagan manipulación.
C, importadores. Hay empresas que necesita importar producto ecológico para completar su producto final elaborado, por ejemplo, los que se dedican a las aromáticas etc.
Hay empresas privadas con atribuciones certificadoras como las del CAECV
En el año 91 Europa creó el decreto 2092/91 que define lo que se conoce hoy como alimento ecológico, y atribuye a cada país de la entonces Comunidad Europea la obligación de aplicar la ley. En España, debido a la particularidad de las comunidades autónomas, el gobierno descentraliza y delega esa competencia a cada comunidad. El CAECV se constituyó el 13 de junio del 94. Entre tanto se constituyó un Comité Regulador de agricultura ecológica a nivel nacional, que controlaba y certificaba.
Era algo inviable, porque los agricultores y los inspectores estaban a veces a cientos de kilómetros de distancia y la fiabilidad al final era cuestionable. Finalmente decidieron descentralizar el control de a cada comunidad. Cada comunidad decide cómo cumple la normativa europea.
Hay tres opciones.
Una, crear un organismo público, que es la decisión que tomaron casi todas las comunidades, el caso de CAECV, tutelado por la Conselleria, pero con gestión autónoma.
Opción segunda: ese trabajo lo hace la Administración autonómica, que es el caso de Extremadura, donde los funcionarios hacen los controles y las certificaciones.
Tercera opción: privatizar el sector, que vengan empresas especializadas en certificación a certificar. Ahora bien, con rigurosos requisitos: si quieres que una empresa certifique, le has de exigir que esté acreditada por ENAC..
En Aragón el sistema es parecido. Lo que han hecho a sido mantener el público, pero autorizar empresas certificadoras privadas. Un alto porcentaje de los operadores gestionan el sello eco con la empresa pública.
¿Y la certificación Demeter, basada en la biodinámica?
No hay problema. Hablamos de una normativa europea de la que nadie se puede escapar. Todas las demás son opcionales. Si yo quiero tener el certificado Demeter, lo solicito y si no hay problema me lo dan. Cualquier certificación de calidad, diferenciada como pueda ser la Biodinámica alemana, Biosuisse, Soil Association ingesa… Para poder cumplirla, primero tienes que tener la europea. .
Un problema que tenemos los operadores ecológicos es que la ley europea dice que el último que manipula un producto tiene que poner su logo. Eso implica que si yo soy el último que ha envasado la uva, por ejemplo, cuando mi caja llega a Dinamarca, si en Dinamarca el consumidor no conocen el logo del CAECV, tendré problemas para vender esa uva . Por ejemplo, en Francia reconocen el AB, Agriculture Biologique, en Inglaterra el Soil Association, en Suecia Kraf. Todos aplican la normativa europea, pero la autoridad de control es la de cada país, con un logo que en su país es reconocido.

La ganadería ecológica es uno de los activos sin explotar en la Comunidad Valenciana.

La ganadería ecológica es uno de los activos sin explotar en la Comunidad Valenciana.

Estamos intentando promocionar y dar publicidad a nuestra certificación, reconociendo que es un problema para el operador que realiza operaciones externas. Por lo tanto, llegar a homologarse o acreditarse por al autoridad de control de destino es muy recomendable en algunos casos.
Así que el trabajo político del CAECV es llegar a acuerdos con estas entidades internacionales para que podamos salir de aquí con el producto etiquetado con el logo reconocido en los diferentes países. Ya tenemos convenios con varias autoridades de control, las más importantes. Cuando un operador pretende vender en Suiza por ejemplo, se lo comunico al CAECV, que envía un inspector que ya nos conoce porque tiene la información de mi proceso productivo , hace un informe complementandola con la información exiguida por Biosuisse, envía la documentación a Biosuisse y es esta quien resuelve la certificación . A los operadores nos sale más barata cualquiera de estas certificaciones extranjeras si se consigue a través del CAECV porque al final la visita es el mayor de los gastos de la certificación.
¿Qué expectativas le despierta el nuevo gobierno de la Generalitat? ?¿Cual cree que son las principales obligaciones o retos de la nueva y renovada Conselleria de Agricultura i Medi Ambient?
Nosotros siempre hemos estado con actitud de estrecha colaboración con las administraciones porque así entendemos que tiene que ser; nos necesitamos mutuamente para desarrollar nuestros respectivos compromisos sociales y en este caso y por nuestra parte también va a ser así. Estoy convencido que la consellera entrante desarrollará una labor importante dentro del mundo de la agricultura ecológica.
Considero imprescindible empezar por solucionar los “problemas menores” para afrontar con garantías los grandes problemas . Es necesario un intercambio de impresiones con el sector para impulsar un proyecto solido y real
¿Cómo se ven desde el CAECV las iniciativas de Sistemas Participativos de Garantías en la Comunitat Valenciana? ¿Es posible llegar a puntos de contacto o a compartir fórmulas o ideas?
La certificación participativa es una cuestión de confianza. Puedo entender que en circuitos cortos de comercialización, donde productor y consumidor se conocen, este modelo de control es suficiente. Pero cuando hablamos de la introducción de estos productos en el mercado, pierden toda credibilidad porque es un modelo ilegal. Partiendo de esta premisa es difícil llegar a acuerdos que no estén respaldados por la normativa europea.
Sin embargo, está previsto que para la próxima modificación del reglamento europeo en el 2017 se acepte la certificación en grupo, una alternativa mas próxima a este grupo de operadores que finalmente buscan un reconocimiento oficial de su trabajo al menor precio posible, porque ademas son grupos generalmente de bajo riesgo.

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Autor: Redacción

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