ACTUALIDAD AGROECOLÓGICA VALENCIANA

Presentado el Primer Plan Valenciano de la Producción Ecológica

La cocina de los árboles para niños en la UPV

Ecollaures persiste en su línea SPG

De derecha a izquierda, Alfons Domínguez, Josep Roselló, isabel Gomis, Maite Chafer y Vicente Zamorano, de la Conselleria de Agricultura, durante la presentación del PVPE

De derecha a izquierda, Alfons Domínguez, Josep Roselló, Isabel Gomis, Maite Cháfer y Vicente Zamorano, de la Conselleria de Agricultura, durante la presentación del PVPE. Foto F.B.

PRIMER PLAN VALENCIANO DE PRODUCCIÓN ECOLÓGICA

Cinco líneas de actuación para consolidad y expandir la agricultura y la ganadería bío

Se presentó el 17 de noviembre en la Casa de la Cultura de Alzira, con la presencia y la bendición de la Generalitat. El president, la vicepresidenta y la plana mayor de la Conselleria de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural se dieron cita en un local que estuvo todo el día repleto de público, la mayoría labradores afectados por el esperado proyecto, por fin realidad palpable.

El PVPE echó a andar hace un año, y ha recorrido la Comunidad de arriba a abajo, escuchando las aportaciones, las reticencias y las coincidencias de multitud de agricultores, ganaderos, procesadores, comercializadores y exportadores de productos ecológicos.

Se han sucedido las reuniones en diferentes comarcas de Castellón, Alicante y Valencia, promovidas por el equipo elaborador del plan, y también se han realizado reuniones de carácter temático.

Después del diagnóstico se ha establecido la estrategia, cinco líneas de actuación para que la superficie actual eco, que supone menos del 5% en la Comunidad, llegue en 2020 al 20%:

Uno. Promoción de los alimentos bío desde la administración y apoyando las iniciativas privadas. Dentro de esta línea se ha decidido diseñar un plan de alimentos biológicos en los comedores comunitarios, como por ejemplo los escolares. El presupuesto de este primer punto es de 4,18 millones de euros.

Dos. Fomento de la producción ecológica, manteniendo las ayudas existentes y la creación de incentivos para atraer al sector a los jóvenes. 50 millones de euros de presupuesto.

Tres. Fomento de la comercialización y transformación de los productos eco. Apoyo a la venta directa, a las redes de labradores, a los grupos de consumos, e incentivar los vinculos productor-consumidor. Se destinan a ello 14 millones de euros.

Cuatro. Promover el conocimiento ecológico en las escuelas de FP, en las universidades de acuerdo con un plan que se trazará en los próximos meses, y un fomento de la investigación y el desarrollo en este terreno. Cuenta este punto con 6 millones de euros.

Y cinco. Mejora de la llamada governanza y la transparencia del sector, con políticas transversales aplicadas en competencias políticas de otras consellerías, divulgar la producción eco en los centros escolares, rebajar las cuotas de certificación y apoyar a los productores ecológicos locales dentro de los parques naturales. 4.5 millones de euros.

La tercera desde la izquierda, Elena Cebrian, consellera de Agricultura, a su izquierda, Ximo Puig, presidente de la Generalitat. Las autoridades se comprometen con los agricultores que les rodean. Foto F.B.

La tercera desde la izquierda, Elena Cebrian, consellera de Agricultura, a su izquierda, Ximo Puig, presidente de la Generalitat. Las autoridades se comprometen con los agricultores, que les flanquean. Foto F.B.

Las cantidades son reducidas porque las dificultades presupuestarias así lo exigen, han advertido, pero su utilización será lo más eficaz y racional posible. Para empezar, el año que viene se dedicarán 30 millones a cubrir las cinco líneas de acción.

En el enlace siguiente de Samaruc Digital el lector puede ver y escuchar las reacciones al PVPE de una serie de personas involucradas en la agricultura y la ganadería ecológica de la Comunidad Valenciana, que ofrecen una visión diversa y panorámica del nuevo escenario que acaba de abrirse. Se trata de Maite Cháfer, directora general de Desarrollo Rural y Política Agraria Común, Enric Navarro, agricultor y exportador eco de Alboraya, Josep Roselló, técnico agrícola de la Administración y uno de los elaboradores del plan, Vicent Martí, agroecólogo practicante desde hace varias décadas, Alfons Domínguez, técnico agrícola de la Administración y elaborador del plan, Ramón Mampel, presidente de la Unió d’AGricultors i Ramaders del PV, Dolores Raigón, presidenta de la Sociedad Española de Agricultura Ecológica, y Mariano Bueno, agricultor ecológico y pedagogo de Castellón.


 

 

Una instantánea de la  jornada. Foto R.L.

Una instantánea de la jornada. Foto R.L.

La cocina de los árboles para niños en la UPV

Pelotas moleculares

En la foto de presentación de esta reseña se ve a un grupo de niños  arrimados a un algarrobo y tomando de él bolas de colores. La figura adulta que se perfila en la sombra del algarrobo es la de Rafael Laborda, profesor en Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica y del Medio Natural de la Universitat Politécnica de València. La instantánea es el testimonio de un probado experimento pedagógico: revelar a los niños cómo funciona la fotosíntesis. Porque la fotosíntesis es la clave de la lucha contra el cambio climático.

A continuación reproducimos la crónica de la jornada redactada por Aida Castellano Gorrea, Tutora de 2º A del colegio Les Carolines de Valencia

 Andreu y Daria, los padres de Sergio, nos estaban esperando con todo preparado ¡Y más gente! Profesores de la Universidad, estudiantes, impulsores de esta iniciativa que conecta la universidad con las escuelas a través de una mirada científica, ecológica y experimental …

Y con todos estos recursos que nos han regalado, nos han organizado en tres grupos para trabajar diferentes talleres de manera rotatoria (seguramente se me pierden cositas, pues iba disfrutando ratita de uno y otro):
– En el Rincón de los Olores debían encontrar la planta que olía como cada una de las diferentes muestras que nos proponían y registrarlo con pegatinas. ¡También hemos trabajado con la lupa!
– En el Taller de los Insectos hemos visualizado a varios observando sus detalles y partes para, después, plasmar alguno que especialmente nos gustara con rotuladores. Algunos eran realmente interesantes por sus maravillosos colores y combinaciones.

Taller de las siluetas de insectos. Foto R.L.

Taller de las siluetas de insectos. Foto R.L.

– En el Taller de las siluetas e insectos gigantes nos hemos dibujado, nos hemos reconocido … ¡y hemos creado amigos insectos gigantes! Nos podíamos arrastrar por el suelo, disfrutar del espacio, y experimentar con formas más o menos cercanas a la realidad.
– Y es con Andreu y Daria con quien hemos plantado las dos plantas con las que sus hijos han llegado a casa. Todo comenzaba con una historia (que podéis escuchar en el vídeo de este último enlace) relacionada, como no, con una faraón. Sin que ellos se dan cuenta han conocido el concepto de ecosistema. Y, aparte de plantar correctamente, regarlas, recordar su mantenimiento … han disfrutado, como ellos y ellas han dicho, ¡ensuciándose!
¡Con todo esto … ni recordaban que tenían que comer!
Nos han llevado a un sitio de la Universidad donde teníamos un gran espacio de césped para comer tranquilamente y después … Todo el césped estaba rodeado de moléculas de Carbono, Oxígeno e Hidrógeno. Había pelotas de colores por todas partes, cada una tenía una inicial diferente (C, O ó H). Teníamos que encontrar dos moléculas de oxígeno (dos niños) y juntarse con una de carbono (otro niño). Cuando conseguíamos este CO2 íbamos al árbol a dárselo y él nos daba moléculas de oxígeno (más pelotas) que necesitamos para respirar.
Pelotas Moleculares
Cuando lleguemos a clase mañana reflexionaremos sobre esta fascinante salida … Miraremos el papiro, probaremos el azúcar de la caña, repartiremos las actividades que me llevado en papel … Y continuaremos dándoos las GRACIAS, a estas dos familias, por vuestra generosidad, implicación y ganas de conectar la ESCUELA a la VIDA.

 


 

Francesca y Raúl, de l'Hort de Carmen.

Francesca y Raúl, de l’Hort de Carmen. Foto F.B.

Ecollaures persiste en su línea SPG

En mayo de 2014 publicábamos una entrevista con Raúl Avinyó, que con Francesca, se gana la vida desde hace casi veinte años en l’Hort de Carmen, en la huerta de Alcàsser. En julio del mismo año publicábamos un reportaje sobre L’Aixada com a eixida, una cooperativa agroecológica que reunía a un grupo de amigos en la huerta del Picassent. Y en julio de 2015, era Xavier Luján Estellés, quien explicaba en estas páginas la constitución y propósito de Ecollaures y las SPG (Sistema Participativo de Garantía). Los agricultores mencionados y tres decenas más se esfuerzan desde hace tiempo en levantar una iniciativa agroecológica en la provincia de Valencia. Se enfrentan a las dificultades propias de quien pasa el día entero trabajando, y luego tiene que dedicar más esfuerzo a consolidar una red de seguridad para el pequeño campesino que no puede costear la certificación orgánica o se resiste a ello por razones éticas.

Volvemos a Ecollaures a través de Raúl y de Francesca. La experiencia vivida en l’Hort de Carmen en estos dos años y pico sirve como muestra de iniciativas como las suyas, y también registran la marcha de Ecollaures y sus esfuerzos para garantizar la viabilidad el proyecto agroecológico que defienden.  No es casualidad que las propuestas básicas de Ecollaures en relación con su supervivencia y la oferta agroecologica a los mercados se vea reflejada en el reciente Plan Valenciano de Producción Ecológica. Ahora esperan que se escuche su demanda de un tratamiento especial para compensar las pérdidas de arranque, que Ecollaures sea capaz de establecer una pequeña central logística de compras y que los consumidores se organicen en grupos o asociaciones de consumo que realicen compras constantes.

Raúl. L’Hort de Carmen ha sido una experiencia en la que hemos valorado más lo que tenemos, y nos hemos desprendido de lo que no era tan necesario o importante. Por ejemplo, trabajábamos tres personas, Rodolfo, Francesca y yo, y en la tienda de Benimaclet, Quique y Manuela. Vimos que la tienda no era rentable, no aportaba ni ingresos ni beneficios. Nos obligada a desplazamientos costosos, y decidimos concentrarnos más aquí. Nos sirvió para planificar mejor la producción. Nos concentramos en las cantidades y en los productos que son más viables.
Rodolfo se separó y montó su propio proyecto. Nos quedamos Francesca y yo en l’Hort de Carmen reprogramado. A estas alturas, el resultado es bueno. Los mercados van bien, la web también, y los pedidos también. Intentamos no ir tan dispersos, concentar energía y trabajo.
Francesca. El problema de la tienda fue más bien de comunicación nuestra. Hemos compartido durante cuatro años lo bueno y lo malo. Nuestros compañeros decidieron coger otros caminos, y decidimos cerrar la tienda porque solos no podíamos llevarla.
Raul. Además, una tienda para cuatro o cinco personas, no da para tanto.
Francesca. Lo compartíamos todo, los mercados… Un poquito de mercado (Alcàsser, Godella, Almussafes), un poquito de tienda, un poquito cesta.
Raul. Seguimos con los mercados.

Aperos de labranza e invernadero en l'Hort de Carmen

Aperos de labranza e invernadero en l’Hort de Carmen. Foto F.B.

Francesca. El de Alcàsser, los martes, porque está cerca.  Godella no está cerca pero funciona bien. Luego tenemos el grupo de consumo de Cuenca. Tienen un transportista que viene todos los miércoles. Son cosas de la vida. Éramos cuatro, jóvenes, hemos aprendido, y ya…
En general el proyecto no podía crecer, por mucho que trabajáramos o por más tierra que cultiváramos, eso no iba a dar más dinero. Habíamos llegado a un tope. Lo que se vendía en Alcàsser, en Almussafes, en la tienda y en Godella y en las cestas era el máximo, no podíamos vender más en otros sitios. A no ser que fuéramos más personas, con más sueldos, más tierra… Pero nosotros nos íbamos a quedar igual. El potencial de todos los puntos de venta que teníamos estaba a al máximo. Un poquito más podímaos ganar, pero no lo suficiente como para que fuera estimulante.
Siempre hemos vendido todo lo que teníamos. Aún así no se ganaba bastante par los cuatro. Más tierra significaba más horas de trabajo que no existían, el día tiene 24 horas.
Raul. Las cosas salen por necesidad. En su nacimiento, Ecollaures éramos pequeños productores que sobrevivíamos como podíamos. Vimos la necesidad de juntarnos, para conseguir un mínimo. Al principio era el mercado de Godella, trabajamos para conseguir que se abriera para los productores pequeños. No había ningún sindicato ni organización que estuviera en nuestra línea de pequeños productores, y sabíamos que no podíamos transformarnos en eso, en sindicato, porque no podíamos dedicar tiempo. Empezamos a contactar unos con otros, los que nos conocíamos mejor, y empezamos a crear una pequeña hoja de ruta de lo que queríamos, lo que necesitábamos y quiénes éramos. Creamos una pequeña red, que estamos renovando ahora, conseguimos el mercado de Godella…
Francesca. Y ahora el ayuntamiento de Valencia ha descubierto que existimos cuenta con nosotros a la hora de darnos visibilidad, por ejemplo el éxito rotundo del mercado de enero en la plaza del Ayuntamiento. Y hay nuevos intentos para estabilizar nuestra presencia en Valencia, quieren organizar cursos de comercialización, potenciar algunos mercado de barrio como el del Grao… Otros ayuntamientos se están interesando en el modelo del mercado de Godella. Nos quieren como actores activos, presentes, no como agentes pasivos, quieren que estemos presentes a la hora de constituir un reglamento, reconocer el SPG como certificado, se distingue la agricultura tradicional, la convencional, la certificado y la agroecología. Para ser el primer año de nuevo gobierno municipal no está mal.
Raul. Por otro lado está el trabajo de divulgación de la agroecología, el tema social, mercados y todo eso, y también el tema del CAECV, que suscita muchas críticas entre nosotros. No diferenciar a los productores pequeños de los grandes, de no manifestar ninguna sensibilidad hacia la agroecología, simplemente el CAECV es una empresa que recibe dinero para dar certificados, sin tener la voluntad de incidir en las políticas agrarias, la problemática del agua, la fumigación indiscriminada… cosas que para nosotros tienen una importancia y un valor.
De esta crítica nace el Sistema Participativo de Garantía (SPG). Le hemos dedicado mucha energía porque veíamos que era una herramienta necesaria para los pequeños agricultores. En otros países existe desde hace tiempo, y promovido por instituciones. Aquí nos dimos cuenta de que si no lo empezábamos nosotros no lo haría nadie.
Francesca. Hemos hablado de compartir paradas de dos en dos o de tres en tres. Tambien es cierto que no todos quieren ir. Lo que no puede pretender el Ayuntamiento de Valencia es que nos comprometamos en pérdida, es decir, sin una garantía, acudir sin saber si se va a vender. No podemos asumir ese riesgo. En Godella empezó así, los primeros meses no venía casi nadie. Hoy, los productores que van a Godella saben que tienen el producto prácticamente vendido desde que montan el puesto. Nos hemos currado publicidad, difusión durante años. Ahora, al abrir un mercado nuevo, ir otra vez en pérdidas es muy duro.
Raul. Tendremos que negociar con el ayuntamiento que facilitara nuestro trabajo, por ejemplo, necesitaríamos una tercera persona para atender el puesto, porque nosotros no podríamos estar allí pues nuestro trabajo es producir las verduras en el campo. Tendríamos que dar de alta a esa persona o a dos, pagando un mínimo… Son propuestas de los pequeños productores que empiezan en un mercado nuevo que se tiene que dinamizar. Habría que hacer una hoja de ruta, contactar con la gente del barrio, asociaciones del Cabanyal y del Grao. Propuestas de actividades de difusión, de divulgación, una programación para dar publicidad al puesto orgánico en el mercado… Daniel López está trabajando para el ayuntamiento de Valencia en ese sentido y ya ha estado con nosotros.
Y sobre Ecollaures, para mí lo que habría que crear es una central de compras y de logística virtual y luego hacerla física, es decir, un lugar donde llevar productos. Estamos organizados y nos hemos planificado para eso.
Francesca. La experiencia del Barri Roca En Alboraia, en el almacén de Terra i Xufa de Enric Navarro es limitada, porque nosotros, como algunos otros pequeños agricultores no tenemos certificado, y no podemos ofrecer nuestros productos como intercambio. Vamos allí para comprar productos que luego vendemos en los puestos de los mercados, por ejemplo, fruta.
La central de compras que quiere construir Ecollaures no es para exportar el producto, es para que el género circule, por ejemplo, en comedores escolares de los alrededores de Valencia.
Raul. Si se llega a crear un mercado agroecológico en Valencia, dará lugar a una necesidad, y los productores tendremos que coordinarnos. Las dos cosas van juntas, movimiento de venta y coordinación de producción.
Francesca. Estamos con las pilas puesta en el SPG, después de un año. Somos 38 proyectos, productores, grupos de consumo y entidades como CERAI. Algunos están en latencia por diversas causas. 31 agricultores. Pero es importante que en la SPG haya grupos de consumo. El CAECV certifica la producción, y nosotros queremos que los consumidores entren, y entren como grupos de consumo éticos, porque hay grupos de consumo que compran a supermercados. Buscamos grupos de consumo comprometidos.

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