{"id":12654,"date":"2019-12-13T12:29:35","date_gmt":"2019-12-13T11:29:35","guid":{"rendered":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/?p=12654"},"modified":"2024-05-30T17:20:56","modified_gmt":"2024-05-30T15:20:56","slug":"historia-general-de-la-agricultura-de-j-j-cubero-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/historia-general-de-la-agricultura-de-j-j-cubero-02\/","title":{"rendered":"Historia general de la Agricultura de J.I. Cubero &#8211; 02 (El origen de los cultivos domesticados)"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\"><p>[vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text \"><h3 align=\"CENTER\">Introducci\u00f3n y parte primera: El regalo de los dioses<\/h3>\n<h2 style=\"text-align: center;\">Cap\u00edtulo II<\/h2>\n<h1 style=\"text-align: center;\">La transici\u00f3n a la Agricultura<\/h1>\n<\/div><\/div><div  class=\"empty-space  marg-lg-b40\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p>S\u00edntesis realizada por Gaspar Oliver. Comprende los cap\u00edtulos 3 (\u201cLo que el hombre ha buscado en la naturaleza\u201d y 4 (\u201cLa transici\u00f3n a la agricultura\u201d) P\u00e1gs. 51 a 107.<\/p>\n<p>El profesor Cubero hace un sint\u00e9tico pero denso recorrido por la enciclopedia de la Naturaleza, en lo que se refiere a lo que el ser humano ha obtenido de ella desde los tiempos remotos de su origen antropoide. Insiste en que nuestros primitivos ancestros eran grandes conocedores del mundo natural org\u00e1nico e inorg\u00e1nico en el que viv\u00edan, y que nuestra sabidur\u00eda presente se cimienta en esa experiencia t\u00e9cnica acumulada a lo largo de los milenios.<\/p>\n<p>Sabi\u00e9ndose parte de esa Naturaleza, la tem\u00eda, la respetaba y la divinizaba. \u201cEntre las plantas, todos los grandes cereales (cebada y trigo, ma\u00edz y arroz) de cada gran civilizaci\u00f3n ha sido encarnaci\u00f3n de un dios o diosa que generalmente ha ense\u00f1ado la agricultura a los hombres\u201d (p\u00e1g. 52). Cita a plantas \u201cm\u00e1gicas\u201d como la mandr\u00e1gora, el peyote, la coca, y recuerda que el haba fue motivo de leyendas. Distingue los pueblos agr\u00edcolas, con sus propias diosas madres, y los pastoralistas y sus dioses celestes portadores de la lluvia o el trueno, Olimpos que fueron combin\u00e1ndose entre griegos o egipcios, por ejemplo.<\/p>\n<p>Dice Cubero que \u201cLa Agricultura vino a solucionar un tremendo problema: adorar sin da\u00f1ar a nadie\u201d (p\u00e1g. 53) en referencia a los sacrificios humanos y animales de ciertas culturas.<\/p>\n<p>En los minerales y en las rocas, el ser humano encontr\u00f3 materiales para la caza, colorantes para su decoraci\u00f3n corporal y de las cuevas y abrigos, y en especial, la sal, que se convirti\u00f3 en uno de los primeros objetos de comercio.<\/p>\n<p>Sobre el alimento, Cubero se pregunta cu\u00e1ndo ser\u00eda el momento en el que el ser humano dej\u00f3 de ser b\u00e1sicamente herb\u00edvoro, como la mayor\u00eda de nuestros parientes antropoides, y empez\u00f3 a consumir carne, primero la m\u00e9dula de los huesos, muy nutritiva, y luego todo lo dem\u00e1s. Sin embargo, salvo los esquimales y no todos, <strong>no hay grupo humano exclusivamente carn\u00edvoro, pero s\u00ed los hay estrictamente vegetarianos.<\/strong><\/p>\n<p>En general el ser humano ha sido ecl\u00e9ctico en su alimentaci\u00f3n, prueba de ello son los potajes \u201cque contienen granos o harinas de cereales, leguminosas, hojas y tallos de hortalizas, tub\u00e9rculos y ra\u00edces de diversas familias, a eso se le a\u00f1ade un trozo de carne, a ser posible con algo de grasa\u201d (p\u00e1g. 58).<\/p>\n<p>Los animales suministraron al hombre prote\u00edna de buena calidad, vitaminas, hierro y grasa, el elemento m\u00e1s valorado por los cazadores-recolectores. La grasa era tambi\u00e9n el veh\u00edculo de los pigmentos para decorar las paredes rocosas. Los tendones suministraron los primeros \u201chilos\u201d para coser pieles y cuerdas de arco. Cuernos, cr\u00e1neos, y plumas fueron objetos que daban prestigio o autoridad.<\/p>\n<p>Una consecuencia del contacto entre humanos y animales fueron las enfermedades transmitidas de unos a otros. Esto empez\u00f3 en \u00c1frica, antes incluso de la existencia de los hom\u00ednidos, dice Cubero. \u00c1frica es el nido de numerosas enfermedades, contra las cuales su poblaci\u00f3n ha creado resistencias. Por eso a los europeos, menos preparados, les cost\u00f3 esperar a la aparici\u00f3n de la medicina moderna para apoderarse del continente. En el Pr\u00f3ximo Oriente, donde aparecen los primeros reba\u00f1os de animales domesticados, las enfermedades causaron estragos, pero tambi\u00e9n inmunidades que se extendieron con la ganader\u00eda. Algo que fue tr\u00e1gico en Am\u00e9rica, donde los europeos introdujeron virus y bacterias que resultaron letales para ind\u00edgenas y animales.<\/p>\n<p>Dedica algunas reflexiones el profesor Cubero a <strong>los tab\u00faes<\/strong>, en especial a la porcofobia, y a su contrario, la porcofilia. Desmonta el acient\u00edfico razonamiento de la triquina, descubierta en el siglo XIX, porque hay otras enfermedades peores en ovejas que no han producido ning\u00fan tab\u00fa. Y razona que hay mucho m\u00e1s porcofilia que porcofobia en el mundo, y nadie ha reparado en significarla. La porcofobia se inicia en el antiguo Egipto, y solo es recogida por el juda\u00edsmo y el islamismo. Despu\u00e9s de una reflexi\u00f3n sobre las explicaciones legendarias en torno a diversos animales, Cubero busca argumentos hist\u00f3ricos m\u00e1s racionales. La prohibici\u00f3n de consumir cerdo es de dos pueblos pastoralistas el hebreo y el \u00e1rabe. Para ellos, las ovejas eran m\u00e1s \u00fatiles y pr\u00e1cticas, se mov\u00edan, pastaban en todas partes, no ensuciaban el agua, mientras que los cerdos compet\u00edan con el ser humano en su alimentaci\u00f3n y no eran trashumantes. Los pastores tuvieron que elegir entre el cerdo, que les proporcionaba carne sabrosa y grasas, y la oveja, que les hac\u00eda m\u00e1s f\u00e1cil su trabajo.<\/p>\n<\/div><\/div><div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p>Sobre el tab\u00fa de consumo de carne de vaca en la India, argumenta que en el subcontinente hind\u00fa la vaca es un capital en una econom\u00eda abrumadoramente agr\u00edcola, necesaria para la reproducci\u00f3n, es decir, para parir terneros y bueyes, utilizados como fuerza de trabajo en las labores. Adem\u00e1s el tab\u00fa solo concierne a las vacas ceb\u00faes. Para el campesino hind\u00fa, una vaca es una \u201cf\u00e1brica\u201d de \u201ctractores\u201d. Tambi\u00e9n se permite el uso de las vacas muertas (no sacrificadas) por las castas inferiores. Cubero reconoce basar sus razonamientos en el libro de Marvin Harris \u201cVacas, cerdos, guerras y brujas\u201d, que revelan las causas econ\u00f3micas de estos tab\u00faes por debajo de las prohibiciones religiosas.<\/p>\n<p>Sobre el consumo de leche, se atiene el profesor Cubero a los datos hist\u00f3ricos y biol\u00f3gicos. Hay pueblos ganaderos que consumen leche incluso cuando el cuerpo humano deja de producir lactasa, enzima que permite la digesti\u00f3n de la leche, poco despu\u00e9s de la lactancia. Sin embargo, los pueblos pastoriles han desarrollado inmunidad. Una curiosidad es que el 70 por ciento de los norteamericanos de origen africano no producen lactasa, mientras que el 85 por ciento de los blancos, s\u00ed. Esto se debe a que en \u00c1frica las culturas pastoriles se desarrollan en zonas donde la trata de esclavos no cundi\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>La relaci\u00f3n entre hombre y plantas<\/strong><\/p>\n<p>\u201cCabe decir que las plantas han representado globalmente m\u00e1s del 50 % de los alimentos que el Hombre ha consumido desde que existe y, aunque siempre consider\u00e1ndole cazador, y siempre con el deseo de volver al poblado con una gran pieza, estamos aqu\u00ed gracias a las plantas, que siempre le permitieron no solo comer, sino disponer de una dieta f\u00e1cil de conseguir y completa en s\u00ed misma\u201d. (P\u00e1gs. 68-69)<\/p>\n<p>Las plantas proporcionan al ser humano hidratos de carbono, prote\u00ednas, grasas, vitaminas, fibra diet\u00e9tica y textil, colorantes, adornos, pienso para el ganado, medicinas, estimulantes&#8230;<\/p>\n<p>Los hidratos de carbono han sido el gran alimento de la Humanidad a lo largo de su historia. Los producen dos grupos de plantas, los cereales y los tub\u00e9rculos, ra\u00edces y m\u00e9dulas. Esta clasificaci\u00f3n se subdivide en m\u00faltiples variedades, desde los cereales menores a la ca\u00f1a de az\u00facar.<\/p>\n<p>Las fuentes primarias de hidratos de carbono se acompa\u00f1an en la alimentaci\u00f3n de las leguminosas, completando unas las carencias de los otros. Esto ocurre en todos los lugares del planeta, con diferentes especies en cada regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Las grasas son la mayor fuente de energ\u00eda para la vida animal, y est\u00e1n en numerosas especies, desde la col o el r\u00e1bano a la oliva. Tambi\u00e9n cada regi\u00f3n tiene sus propias plantas grasas, el \u00e1rbol de la manteca o la palma aceitera en \u00c1frica, la soja en Asia, el cacahuete en Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>Las hortalizas y las frutas, a veces dif\u00edciles de separar en sus clasificaciones, son necesarias para una correcta funci\u00f3n digestiva y culinaria. Estima Cubero que acaso el gusto de comerlas haya sido una de las causas de la introducci\u00f3n de las frutas en la dieta, aunque a veces son un alimento b\u00e1sico, como la banana.<\/p>\n<p>Otro grupo es el de los condimentos, especias, estimulantes y drogas. Entre condimentos y especias hay escasa diferencia, como no sea la de su rareza, las pr\u00f3ximas a nosotros las consideramos condimentos, el ajo, por ejemplo, las ex\u00f3ticas, especias, como los chiles. El az\u00facar era especia en nuestra Edad Media. Estas estas plantas han constituido un papel de primera magnitud en la alimentaci\u00f3n (el comercio de las especias motiv\u00f3 las Cruzadas), si bien carecen de valor alimenticio. Lo mismo puede decirse de los estimulantes y drogas, que se consum\u00edan, adem\u00e1s de por placer o evasi\u00f3n, sobre todo para adentrarse en un mundo fascinante que serv\u00eda de orientaci\u00f3n para sobrevivir el presente. \u201cCon todas las cr\u00edticas que se quieran hacer, el vino y la cerveza acompa\u00f1an al hombre tanto como el pan o quiz\u00e1 m\u00e1s, porque el pan le permite vivir sobre la tierra, pero el vino le permite volar sobre ella.\u201d (P\u00e1g. 72) Dedica a esto un largo apartado el profesor Cubero, explorando la aparici\u00f3n del vino y la cerveza en las antiguas civilizaciones afroeruropeas, y en otras que no brillaron tanto en diversos continentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>La transici\u00f3n a la Agricultura<\/strong><\/p>\n<p>La agricultura era practicada hace diez milenios por una exigua fracci\u00f3n del g\u00e9nero humano. Dedica Cubero un cap\u00edtulo a este tr\u00e1nsito que, insiste, \u201cno se debi\u00f3 ni a la invenci\u00f3n ni a la revoluci\u00f3n, sino a una evoluci\u00f3n gradual, r\u00e1pida en unas regiones, lenta en otras y ausente en gran parte del mundo\u201d (p\u00e1g. 79)<\/p>\n<p>La etapa de la \u201cPiedra Nueva\u201d o Neol\u00edtico en la historia se documenta bien en Pr\u00f3ximo Oriente y en Europa, pero no existe en Am\u00e9rica, donde se llega tarde a la piedra pulimentada. Hay que tener en cuenta que el Neol\u00edtico no sucede al Paleol\u00edtico como el d\u00eda a la noche, sino que conviven ambos usos de la piedra.<\/p>\n<p>Pone \u00e9nfasis Cubero en definir los hechos: \u201cprimero aparece la Agricultura, hay un periodo agr\u00edcola sin piedra pulimentada (Eneol\u00edtico) y sin cer\u00e1mica (Neol\u00edtico Acer\u00e1mico) y luego, como consecuencia, aparecen la cer\u00e1mica y la piedra nueva.\u201d (P\u00e1g. 80) La transici\u00f3n sustancial en el r\u00e9gimen de vida la marca la agricultura, no la piedra pulida ni la cer\u00e1mica. \u201cNo hay oposici\u00f3n entre Paleol\u00edtico y Neol\u00edtico, sino entre cazador-recolector y agricultor-ganadero\u201d. Es decir, equiparar la \u201crevoluci\u00f3n neol\u00edtica\u201d a la \u201crevoluci\u00f3n agr\u00edcola\u201d es un error. En los lugares donde la evoluci\u00f3n del cazador-recolector al agricultor-ganadero fue m\u00e1s r\u00e1pida, dur\u00f3 dos mil a\u00f1os. Cubero alega que esto es una revoluci\u00f3n harto extra\u00f1a, bien que a nuestros ojos este paso sea puntual.<\/p>\n<p>La idea de evoluci\u00f3n lineal es falsa, subraya. Fueron surgiendo componentes (palos para excavar, inundaci\u00f3n espont\u00e1nea de tierras) a lo largo de miles de a\u00f1os en distintos sitios y aplicados a problemas locales y puntuales. En algunos lugares del planeta, estas piezas se reunieron, en otros, continuaron siendo piezas sueltas.<\/p>\n<p>En definitiva, no hay ruptura entre caza-recolecci\u00f3n y agricultura. \u201cEn algunos lugares, sus habitantes se encontraron un buen d\u00eda que depend\u00edan mucho m\u00e1s de las plantas cultivadas y de los animales criados que de lo recogido y cazado. Hab\u00edan pasado un punto de &#8216;no retorno&#8217;. Ya eran agricultores, pero es dudoso que se dieran cuenta.\u201d (P\u00e1g. 81)<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>La estrategia de la supervivencia fue fundamental para esta evoluci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p>Se\u00f1ala Cubero que la actividad humana es adaptativa, y viene determinada por numerosas variables, no siempre conectadas entre s\u00ed. Si se modifica una, repercute en el resultado. Y propone dos principios que deben tenerse en cuenta: la minimizaci\u00f3n del riesgo, que no tiene que ver con la ley del m\u00ednimo esfuerzo, pues nuestros ancestros asilvestrados trabajaban como bueyes, es decir, su problema no era vivir con mayor comodidad sino vivir o extinguirse. El segundo principio es que un detalle aparentemente insignificante en las t\u00e9cnicas puede convertirse en un detonante a largo plazo, como pudo ser el arado en sustituci\u00f3n de la azada.<\/p>\n<p>Los recursos agr\u00edcolas se pueden utilizar de dos modos, mediante la especializaci\u00f3n en uno o muy pocos de ellos, y ejercitando una agricultura de amplio espectro, que siempre resulta m\u00e1s eficaz en la supervivencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>No existe un modelo \u00fanico en la transici\u00f3n del r\u00e9gimen de caza-recolecci\u00f3n a la agricultura<\/strong>.<\/p>\n<p>Son muchos, incluso en sentido contrario. Tiene mucho que ver con la evoluci\u00f3n los contactos entre tribus pr\u00f3ximas, que siempre han existido, y esto daba lugar a una cadena por la que circulaban los nuevos conocimientos. Pone Cubero como ejemplo la obsidiana, que circulaba a miles de kil\u00f3metros de distancia. Y sugiere que con la piedra viajar\u00edan tambi\u00e9n semillas (hay testimonios de ello, en culturas preagr\u00edcolas), hierbas \u00fatiles y animales.<\/p>\n<p>El ejemplo de algunas tribus que habitaban las grandes praderas norteamericanas se\u00f1ala c\u00f3mo es posible una vuelta atr\u00e1s en la evoluci\u00f3n de recolectores-cazadores a agricultores. Con la llegada de los espa\u00f1oles, se introdujo el caballo, y ciertas tribus que estaban convirti\u00e9ndose en agricultoras, regresaron a la caza, facilitada por los rocines. Tambi\u00e9n menciona Cubero el descubrimiento en el Amazonas de grandes estructuras unidas por avenidas, pertenec\u00edan a pueblos que practicaban la agricultura que, sin que nos expliquemos c\u00f3mo, regresaron al modelo cazador-recolector.<\/p>\n<p>\u201cLa agricultura, como la caza y la recolecci\u00f3n son sistema adaptativos elegidos en funci\u00f3n de las necesidades y de las posibilidades\u201d (p\u00e1g. 83). \u201cNo hubo una &#8216;idea feliz&#8217; que se expandiera r\u00e1pidamente por el mundo, ni siquiera una transici\u00f3n r\u00e1pida de un sistema a otro, sino que coexistieron agricultura y caza-recolecci\u00f3n en distintas regiones, con diferentes niveles de importancia de una a otra en la alimentaci\u00f3n\u201d (p\u00e1g. 84).<\/p>\n<p>Una hip\u00f3tesis sostiene que la domesticaci\u00f3n de plantas con tub\u00e9rculos o ra\u00edces, propias de regiones tropicales, podr\u00eda haber sido independiente de la de plantas con semilla, y tan antigua como ella. Al cultivo de tub\u00e9rculos y ra\u00edces le llama el profesor Cubero <strong>vegecultura<\/strong>, al de las semillas <strong>seminicultura<\/strong>.<\/p>\n<p>El primero utiliza el sistema llamado en Am\u00e9rica <strong>conulco<\/strong>, que amontona la tierra para plantar varias especies; el acarreamiento de la tierra garantiza un buen aporte de suelo vegetal rico en materia org\u00e1nica y bien mullido.<\/p>\n<p>La seminicultura se basa en el sistema llamado <strong>milpa<\/strong> (tambi\u00e9n nombre americano), basado en el primitivo sistema de la roza, se despeja una porci\u00f3n de bosque, se amontonas los \u00e1rboles y arbustos cortados, se queman, y en el suelo se siembra ma\u00edz, acompa\u00f1ado de jud\u00edas y calabazas, la tradicional triada mesoamericana.<\/p>\n<p>El conulco extrae menos nutrientes del suelo, mientras que la milpa agota pronto el suelo porque extrae mucho m\u00e1s de \u00e9l. La seminicultura es menos estable que la vegecultura, y m\u00e1s invasiva. A ello se atribuye su expansi\u00f3n, a expensas del sistema de conulco, aunque la raz\u00f3n principal es que la seminicultura proporciona m\u00e1s prote\u00ednas en la dieta, y puede prescindirse de la caza. Argumenta Cubero que los registros arqueol\u00f3gicos manifiestan escasos ejemplos de coexistencia de ambos sistemas, de lo que suele deducirse que la vegecultura es anterior a la seminicultura; pero, advierte Cubero, la ausencia de restos no es siempre una prueba.<\/p>\n<p>\u201cTodo apunta a una domesticaci\u00f3n de las plantas propias de la vegecultura en regiones ocupadas por cazadores-recolectores que entraron en contacto con poblaciones agr\u00edcolas entre el II y el III milenio a.C. Como fecha m\u00e1s remota\u201d&#8230; \u201cA menos que en el futuro se realicen descubrimientos arqueol\u00f3gicos revolucionarios en distintas partes del mundo tropical, puede decirse que la vegecultura no es, en modo alguno, el origen de la Agricultura\u201d (p\u00e1g. 86).<\/p>\n<p>Dedica un largo excurso de alto inter\u00e9s el profesor Cubero a la mandioca, \u00f1ames y batata, que no vamos a resumir aqu\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00bfEn qu\u00e9 momento de la Historia podemos decir que el Hombre ha construido el mosaico, que ya es agricultor?<\/strong><\/p>\n<p>Nos basamos en las pruebas arqueol\u00f3gicas. Las directas se refieren a la existencia de especies vegetales y animales domesticadas. Las indirectas consisten en utensilios y artefactos producidos por el hombre para operaciones agr\u00edcolas. Las primeras tienen mayor consistencia que las segundas. Si bien la presencia de una especie domesticada no es prueba concluyente, y hay que encontrar varias especies domesticadas para decidir si estamos en presencia de una cultura agr\u00edcola o no.<\/p>\n<p>En cualquier caso, hay que examinar el contexto en el que aparecen. Ya hemos visto, dice Cubero, que la identificaci\u00f3n de la agricultura con el sedentarismo y la cer\u00e1mica no es correcta. La cultura pre-Jom\u00f3n japonesa construy\u00f3 objetos cer\u00e1micos hace 12.000 a\u00f1os, una pr\u00e1ctica que no se hac\u00eda en el continente, pero no eran agr\u00edcolas. Otra explicaci\u00f3n son los instrumentos de cazadores-recolectores, como el palo de cavar, piedras de moler, recipientes de piedra, hoces, etc., y no hay ning\u00fan testimonio arqueol\u00f3gico de agricultura. Tambi\u00e9n estos cazadores-recolectores utilizaban el riego por inundaci\u00f3n, el aclareo del terreno con hachas de piedra con las que talaban \u00e1rboles, el cosechado con el palo de cavar, con azadas de piedra, el almacenamiento en recipientes de piedra. Se est\u00e1n preparando, sin saberlo, para adaptarse a recibir material domesticado o para domesticarlo ellos mismos.<\/p>\n<p>Las modificaciones morfol\u00f3gicas de las plantas se utilizan para diferenciar las domesticadas de las que no lo han sido. Pero no son pruebas fiables, y requieren profundos estudios bot\u00e1nicos, que no siempre se hacen.<\/p>\n<p>En cuanto a las modificaciones en los animales, sucede casi lo mismo, aunque un rasgo casi general de los domesticados es su inferior tama\u00f1o. Las razones pueden ser la consanguinidad de los reba\u00f1os, una pobre alimentaci\u00f3n en los domesticados, frente a la m\u00e1s rica de los salvajes, o la selecci\u00f3n deliberada de los seres humanos, que prefieren muchos animales peque\u00f1os a pocos grandes. Tambi\u00e9n es significativo un testimonio arqueol\u00f3gico basado en los restos de huesos: los pastores conservaban las hembras y sacrificaban a los machos, para preservar la riqueza ganadera.<\/p>\n<p>Sin embargo, hay que combinar muchos datos para estar seguro de que un yacimiento arqueol\u00f3gico evidencia un pueblo agricultor o uno cazador-recolector.<\/p>\n<p>\u201cLa prueba de mayor valor es, vale la pena repetirlo, la presencia mayoritaria de especies domesticadas de animales y de vegetales. Un grupo de cazadores-recolectores puede aceptar un cultivo conseguido en otro lugar por mero intercambio, y lo mismo sucede con materiales, t\u00e9cnicas, instrumentos y viviendas. Un solo factor no es, pues, un indicador definitivo, pero la adici\u00f3n de otros hace que aumente la probabilidad de acertar en el diagn\u00f3stico\u201d (p\u00e1g. 95).<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Teor\u00edas sobre el origen de la Agricultura<\/strong><\/p>\n<p>La versi\u00f3n de que la agricultura fue un regalo de los dioses, concebida en la antig\u00fcedad y mantenida hasta que el ser humano se distanci\u00f3 de la divinidad munificente, fue sustituida por el \u201cinvento\u201d de la agricultura por el hombre civilizado, frente al salvaje, que viv\u00eda al albur de la caza y la recolecci\u00f3n. Se\u00f1ala que el mismo Darwin no aplic\u00f3 su teor\u00eda evolucionista a la agricultura, como algo paulatino en la Humanidad, sino que fue algo sobrevenido que se expandi\u00f3 como el fuego en un reguero de p\u00f3lvora.<\/p>\n<p>\u201cFue el conocimiento de la vida de estos &#8216;salvajes&#8217;, es decir, de los pueblos cazadores-recolectores, la que permiti\u00f3 un cambio total de perspectiva&#8230; Dichos pueblos sab\u00edan de la naturaleza mucho m\u00e1s que el propio hombre civilizado: la utilizaban, conoc\u00edan los ritmos y ciclos, pod\u00edan sembrar y plantar cuando lo necesitaban, hab\u00edan &#8216;inventado&#8217; el palo de cavar, pod\u00edan regar inundando, llegaban a cazar machos j\u00f3venes&#8230;\u201d (p\u00e1g. 96).<\/p>\n<p>As\u00ed es como se lleg\u00f3 a deducir que la \u201cinvenci\u00f3n\u201d hab\u00eda tenido lugar en varias regiones del planeta, y hab\u00eda evolucionado en cada una de ellas de modo diferente. El problema era explicar por qu\u00e9 el descubrimiento tuvo lugar en fechas tan recientes, y no milenios atr\u00e1s, en seres que conoc\u00edan tan bien la naturaleza. Los antrop\u00f3logos tambi\u00e9n utilizan la idea del \u201cdifusionismo\u201d para explicar la expansi\u00f3n de la agricultura.<\/p>\n<p>\u00bfSe lleg\u00f3 a la agricultura por azar o porque no hab\u00eda m\u00e1s remedio que caer en ella?, se pregunta Cubero. Los deterministas son partidarios de responder con la segunda hip\u00f3tesis. Entre los deterministas est\u00e1n los ambientalistas, basada en la influencia del medio f\u00edsico, el m\u00e1s importante, Gordon Childe y su hip\u00f3tesis del oasis, que surgieron en Oriente Medio por la progresiva desertizaci\u00f3n de la zona. Hay otras hip\u00f3tesis, pero que explican los cambios a posteriori. Otro arque\u00f3logo, Robert Braidwood, consider\u00f3 irrelevantes los cambios clim\u00e1ticos detectados en \u00e9pocas\u00a0prehist\u00f3ricas, y explicaba que los cambios son inherentes a la especie humana, pero sin dar razones de c\u00f3mo y por qu\u00e9 se pasaba de una fase a otra, simplemente constatando el cambio.<\/p>\n<p>Resulta complicado entender c\u00f3mo y por qu\u00e9 una sociedad recolectora-cazadora pasa a ser agr\u00edcola, dedicando m\u00e1s tiempo a un trabajo rutinario y tambi\u00e9n azaroso. Solo cabe pensar en la necesidad, originada por \u201cla <strong>capacidad de carga del medio en que se encuentra la poblaci\u00f3n<\/strong>, es decir, la superficie necesaria por individuo. Ya hemos visto que un cazador-recolector necesita unos cinco kil\u00f3metros cuadrados por individuo\u201d (p\u00e1gs. 98-99). Si la presi\u00f3n excede a la capacidad de carga del territorio, el grupo o se divide y uno de ellos emigra, o se se incremente la superficie explotada, si no hay vecinos en la proximidad. En ambos casos se sigue operando con las mismas t\u00e9cnicas.<\/p>\n<p>As\u00ed que la pregunta siguiente es <strong>\u00bfpor qu\u00e9 el cambio se produce en varias regiones del mundo aparentemente de forma pr\u00e1cticamente simult\u00e1nea?<\/strong> Se ha tratado de explicar mediante una combinaci\u00f3n de causas, el cambio clim\u00e1tico y la crisis alimentaria. Por ejemplo, el aumento del nivel del mar tras la \u00faltima glaciaci\u00f3n. El mar sepult\u00f3 una regi\u00f3n denominada Doggerland, que un\u00eda la actual Dinamarca con las Islas Brit\u00e1nicas. Comenz\u00f3 a inundarse hace 18.000 a\u00f1os y termin\u00f3 hace 10.000.<\/p>\n<p>Los defensores de la crisis alimentaria sostienen que los controles de natalidad de las poblaciones paleol\u00edticas no pod\u00edan ser extremos, se necesitaba un m\u00ednimo para que la poblaci\u00f3n se mantuviera o se incrementara levemente. O menos levemente, y las poblaciones de humanos crecer\u00edan y se ver\u00edan en dificultades alimentarias. \u201cHabr\u00eda que cambiar el sistema de vida, pues ya no quedar\u00edan tierras libres para colonizar, y recurrir a conocimientos solo practicados en los malos periodos como esparcir semillas o prop\u00e1gulos (&#8216;sembrar&#8217;) de algunas plantas en las cercan\u00edas de los campamentos estacionales o a lo largo de las rutas seguidas peri\u00f3dicamente\u201d (p\u00e1g. 100). Tambi\u00e9n mantendr\u00edan algunos animales salvajes cercados. Superada la crisis puntual, se volver\u00eda al modelo cazador-recolector, pero cada vez depender\u00edan m\u00e1s de las plantas y de los animales domesticados.<\/p>\n<p>Menciona Cubero la hip\u00f3tesis de la economista Jane Jacobs, que en 1969 sostuvo que <strong>primero fue la ciudad y luego la agricultura<\/strong>. \u201cSu teor\u00eda fue fulminada entonces, pero a la luz de los ya grandes santuarios encontrados en el Pr\u00f3ximo Oriente hay algo justificable en su idea&#8230; B\u00e1rbara Tender, que la critic\u00f3 duramente, reconoci\u00f3 que &#8216;los centros comerciales, como luego las ciudades pudieron no ser los innovadores primarios de la agricultura, pero s\u00ed un gran est\u00edmulo para la intensificaci\u00f3n de los sistemas agr\u00edcolas&#8217;\u201d (p\u00e1g. 100).<\/p>\n<p>Por otra parte, la idea de que las necesidades alimentarias fueron el detonante de la agricultura se ve negada por evidencias como el cultivo del tabaco dom\u00e9stico, cultivado como planta ceremonial o ritual. Otras plantas narc\u00f3ticas y alucin\u00f3genas, nada comestibles, se han cultivado en la antig\u00fcedad en diversas partes del mundo.<\/p>\n<p>\u201cComercio y religi\u00f3n, pues, merecen ser considerados en las explicaciones de nacimiento de la agricultura\u201d (p\u00e1g. 101), sostiene Cubero. Y hace una lista de las ciudades de las que se tiene constancia que existieron hace diez o doce milenios, es decir, en la \u00e9poca del nacimiento de la agricultura, Jeric\u00f3 en Palestina, Nevali \u00c7ori. G\u00f6bekli Tepe en Turqu\u00eda, los tres sin el menor asomo de agricultura en sus fases m\u00e1s antiguas. A estas ciudades se pueden a\u00f1adir otras m\u00e1s modernas, como \u00c7ayonu y \u00c7atal H\u00fcyuk. Se atribuye a estas construcciones monumentales un car\u00e1cter ceremonial, algo sorprendente para cazadores-recolectores. \u201cTales opiniones olvidan que para la mentalidad primitiva primero fueron las creencias y luego las ceremonias, y no al rev\u00e9s, y que la construcci\u00f3n de enormes y complejos edificios no se ejecutaba por los antiguos para el intercambio de mercanc\u00edas, sino para el contacto con sus dioses\u201d. En ninguno de esos emplazamientos arqueol\u00f3gicos se han encontrado morteros para moler semillas, pozos par almacenar alimentos, o restos de cr\u00eda de ganado, aunque s\u00ed consumo de plantas silvestres y animales salvajes.<\/p>\n<p>\u201cEl papel que jugaron en la domesticaci\u00f3n propiamente dicha los extraordinarios centros mencionados est\u00e1 a\u00fan en discusi\u00f3n, pero evidentemente fueron lugares de difusi\u00f3n de t\u00e9cnicas e ideas, contribuyendo, si no en la labor directa de la domesticaci\u00f3n de plantas y animales, si en la extensi\u00f3n y consolidaci\u00f3n de materiales y m\u00e9todos, y a la unificaci\u00f3n cultural de extensas regiones\u201d (p\u00e1g. 102).<\/p>\n<p>Concluye el profesor Cubero este cap\u00edtulo insistiendo en que las teor\u00edas sobre el origen de la agricultura son numerosas, y todas dif\u00edciles de comprobar. Pero por encima de todas ellas est\u00e1 claro que no hubo una evoluci\u00f3n lineal. Aunque existen paralelismos entre la aparici\u00f3n de la agricultura en el Pr\u00f3ximo Oriente y Mesoam\u00e9rica, no se trata de lineas convergentes sino paralelas que, vistas en la distancia hist\u00f3rica, nos parecen, s\u00ed, convergentes. La domesticaci\u00f3n de los animales no fue simult\u00e1nea con la de las plantas ni en el tiempo ni en el espacio, pero, una vez producida, tanto una como la otra se integraron en la econom\u00eda como algo natural. En el Pr\u00f3ximo Oriente esto se produjo poco a poco. Pero en Mesoam\u00e9rica, la agricultura no fue de grandes extensiones y de productos aprovechables al m\u00e1ximo. \u201cLa domesticaci\u00f3n de las plantas empez\u00f3 hacia 5.000 a. C., o antes, pero no se estableci\u00f3 el sistema agr\u00edcola hasta 1.500 a.C. Durante 3.000 a\u00f1os las plantas cultivadas jugaron un papel menor, simplemente se incluyeron en la rotaci\u00f3n de caza y recolecci\u00f3n. Hasta que no se desarroll\u00f3 la combinaci\u00f3n jud\u00eda-ma\u00edz no se estableci\u00f3 una econom\u00eda que se pudiera llamar agr\u00edcola, lo que hizo que las poblaciones humanas fueran siempre de baja densidad\u201d (p\u00e1g. 104).<\/p>\n<p>La pr\u00f3xima entrega de esta importante serie describir\u00e1 la domesticaci\u00f3n, su base y su mec\u00e1nica, seg\u00fan las investigaciones del profesor Ignacio Cubero.<\/p>\n<\/div><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b40\"><\/div>[vc_btn title=&#8221;Para seguir leyendo y\/o descargarse el cap\u00edtulo en PDF, presione aqu\u00ed&#8221; link=&#8221;url:https%3A%2F%2Fagroicultura.com%2Fgeneral%2Fwp-content%2Fuploads%2F2019%2F12%2F02-Ha-Agricultura-Cubero.pdf||target:%20_blank|&#8221;][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_btn title=&#8221;Para seguir leyendo y\/o descargarse el cap\u00edtulo en PDF, presione aqu\u00ed&#8221; link=&#8221;url:https%3A%2F%2Fagroicultura.com%2Fgeneral%2Fwp-content%2Fuploads%2F2019%2F12%2F02-Ha-Agricultura-Cubero.pdf||target:%20_blank|&#8221;][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":12657,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[20,515,510],"tags":[],"class_list":["post-12654","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-agroecologia","category-historia-general-de-la-agricultura-de-j-i-cubero","category-series"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Captura-de-pantalla-2019-12-13-a-las-12.10.11.png","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p4Dh6a-3i6","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12654","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12654"}],"version-history":[{"count":16,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12654\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16798,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12654\/revisions\/16798"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12657"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12654"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12654"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12654"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}