{"id":12831,"date":"2020-01-31T12:35:09","date_gmt":"2020-01-31T11:35:09","guid":{"rendered":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/?p=12831"},"modified":"2020-09-18T12:00:04","modified_gmt":"2020-09-18T10:00:04","slug":"la-guerra-campesina-de-1525-en-alemania-iv","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/la-guerra-campesina-de-1525-en-alemania-iv\/","title":{"rendered":"La Guerra Campesina de 1525 en Alemania (IV)"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\"><p>[vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p style=\"text-align: left;\"><span style=\"font-size: large;\"><b><em>La Guerra Campesina Alemana desde una nueva perspectiva<\/em>. <\/b><\/span><strong>Peter Blickle<\/strong> (1977) Traducida al ingl\u00e9s por <strong>Thomas R. Brady<\/strong> Jr y H.C. <strong>Erik Midelfort.\u00a0<\/strong>Johns Hopkins University Press. Baltimore. 1981.\u00a0Resumen elaborado por <strong>Waltraud Garc\u00eda<\/strong>.<\/p>\n<h2><\/h2>\n<\/div><\/div><div  class=\"empty-space  marg-lg-b40\"><\/div>[vc_single_image image=&#8221;12832&#8243; img_size=&#8221;medium&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b50\"><\/div><div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><h2 style=\"text-align: center;\">Los &#8220;Doce Art\u00edculos&#8221; y su trasfondo econ\u00f3mico, social y pol\u00edtico<\/h2>\n<p>Los cap\u00edtulos 1 y 2 los dedica Blickle a una exposici\u00f3n y an\u00e1lisis del manifiesto campesino de <em>Los Doce Art\u00edculos<\/em>, una lista de las quejas de los campesinos de la Alta Suabia, que se convirti\u00f3 en la proclama reivindicativa de la Revoluci\u00f3n. <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Guerra_de_los_campesinos_alemanes\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">En esta p\u00e1gina de Wikipedia<\/a> se encuentra una traducci\u00f3n comentada, que conviene conocer para entender mejor las reflexiones de Blickle.<\/p>\n<p>Como autora de este resumen confieso que la lectura de este libro (obligaci\u00f3n heredada de Gaspar Oliver, que ha resumido las anteriores entregas) me provoca dudas y confusi\u00f3n. La ret\u00f3rica acad\u00e9mica tiene esta caracter\u00edstica. Por ello intentar\u00e9 ser lo menos acad\u00e9mica que pueda.<\/p>\n<p>Empezar\u00e9 a\u00f1adiendo a las interpretaciones sobre la Revoluci\u00f3n o revuelta campesina de 1525 una idea tomada de una historiadora espa\u00f1ola, Mar\u00eda Elvira Roca Barea en su <em>Imperiofobia y Leyenda Negra<\/em>. Encaja el conflicto campesino y la Reforma protestante en el marco de la <em>Universitas Christiana<\/em> que buscaba Carlos I de Espa\u00f1a y V de Alemania, el invicto emperador nieto de los Reyes Cat\u00f3licos. Argumenta Roca Barea que la ruptura de la Iglesia en los inicios del siglo XVI procede de una crisis de un calado no muy distinto de las que hab\u00eda sufrido con los cismas que desde el siglo XI sacuden la instituci\u00f3n, los m\u00e1s potentes, desde la Europa Central. \u201cB\u00f6hm, Hus y Wycliff hab\u00edan hecho lo mismo que Lutero, y tambi\u00e9n Savonarola en Florencia. Pero ahora se ha producido un cambio sustancial: hay un imperio dispuesto a tomarse en serio a s\u00ed mismo. La rebeli\u00f3n de Lutero es diferente por esta raz\u00f3n: Carlos V y todo lo que \u00e9l representaba.\u201d<\/p>\n<p>En todas las rebeliones, dice Roca Barea, hab\u00eda un componente social muy fuerte. \u201cLa crisis del r\u00e9gimen feudal en los territorios donde surgi\u00f3 la Reforma hab\u00eda dejado en la miseria a miles de campesinos que ya no ten\u00edan colocaci\u00f3n ni en el campo ni en las ciudades.\u201d Las rebeliones de H\u00fctten y Franz von Sickingen, representantes de la baja nobleza arruinada, en 1523, que preceden a las revueltas campesinas, son reprimidas a sangre y fuego con el apoyo de Lutero. \u201cLas indulgencias\u201d, dice Roca Barea, citando el argumento de los reformadores para separarse de Roma, \u201cson un esc\u00e1ndalo intolerable, pero la propiedad es sagrada.\u201d Se refiere la historiadora a los pr\u00edncipes que defienden sus propiedades y sus privilegios contra los rebeldes, que a su vez se declaran enemigos del papado y proclaman la doctrina cristiana fijada en la Biblia, seg\u00fan versi\u00f3n de Lutero. Cuando los campesinos se subleven, Lutero publicar\u00e1 su panfleto \u201cContra las hordas asesinas y ladronas de campesinos\u201d, en la que pide la muerte cruel de los rebeldes. Roca Barea deja claro que el componente nacional en Lutero y los pr\u00edncipes alemanes es el detonante de la Reforma, y el argumento de los protestantes para separarse de una Roma human\u00edstica y soberbia que consideraba a los germanos poco menos que salvajes. El enemigo no es solo Roma, dice la historiadora, sino la propuesta del emperador Carlos de la <em>Universitas Christiana<\/em>, un programa de uni\u00f3n europea que se adelanta cinco siglos al actual.<\/p>\n<p>Hoy, cuando las tornas pol\u00edtico econ\u00f3micas son casi inversas, es el Norte quien domina al Sur, la Uni\u00f3n Europea se presenta como el remedio a las flaquezas de este continente. Pero quien hizo la primera propuesta fue un emperador hispano alem\u00e1n hace cinco siglos. Por mucho que ahora se quiera borrar este hecho dando relevancia a un Imperio anterior que solo tuvo nombre, el de Carlomagno.<\/p>\n<p>Pero regresemos a Blickle.<\/p>\n<p>Interpreta el historiador alem\u00e1n los <em>Doce Art\u00edculos<\/em> seg\u00fan las advertencia de sus redactores. Los campesinos rebeldes aseguran no apoyarse en la Reforma, porque lo \u00fanico que pretenden es la realizaci\u00f3n de la ley de Dios: paz, amor, unidad y tolerancia. Argumento que muestra la sutileza acad\u00e9mica, porque a mi juicio la relaci\u00f3n es evidente, lo nieguen o lo afirmen los <em>Doce Art\u00edculos<\/em>.<\/p>\n<p>En resumen, lo que los campesinos de Memmingen piden es 1) poder elegir a sus pastores, 2) Abolir determinados diezmos y administrar otros por la parroquia, 3) abolir la servidumbre, 4) tener derecho a la caza y a la pesca, 5) poder recoger madera de los bosques comunales para combusti\u00f3n y construcci\u00f3n, 6) reducir los servicios debidos al se\u00f1or, 7) cobrar esos servicios, 8) que individuos independientes fijen esos servicios, 9) regreso a las viejas ordenanzas para la administraci\u00f3n de justicia, 10) devoluci\u00f3n de pastos y tierras comunales, 11) rechazo de los impuestos de herencia, 12) insistencia en que las demandas se hacen de acuerdo a la ley de Dios, y que si alguien puede probar lo contrario, se retirar\u00e1n.<\/p>\n<p>Asume Blickle que estos art\u00edculos manifiestan una crisis del orden agrario alem\u00e1n, interpret\u00e1ndolo como una crisis del sistema feudal alem\u00e1n. Confirma que eran revolucionarios, como se deduce del art\u00edculo segundo sobre los diezmos, que constitu\u00edan entre al tercera parte y la mitad de la renta de los se\u00f1ores feudales. Dice el historiador que su l\u00ednea de an\u00e1lisis intentar\u00e1 negar que los art\u00edculos supongan simplemente las demandas de una regi\u00f3n, y que constituyen el programa de la revoluci\u00f3n. En segundo lugar, Blickle estudiar\u00e1 los objetivos de la revuelta. Basados en la Biblia suponen un marco de soluciones a la crisis agraria, pol\u00edtica y econ\u00f3mica de sus tiempo.<\/p>\n<p>Inicia el <strong>segundo cap\u00edtulo<\/strong> de su trabajo describiendo la <strong>base econ\u00f3mica, social y pol\u00edtica de los <em>Doce Art\u00edculos<\/em><\/strong>.<\/p>\n<p>\u201cEl prop\u00f3sito inmediato de los <em>Doce Art\u00edculos<\/em> era la superaci\u00f3n de la crisis de la agricultura medieval y del orden agrario\u201d, sentencia Blickle. Sustentados en las quejas de los campesinos de la Alta Suabia, Blilckle se propone demostrar que eran v\u00e1lidos para todos los que intervinieron en la Revoluci\u00f3n de 1525. El texto fue escrito casi seguramente por un oficial de suministros de Memmingen, Sebastian Lotzer, quiz\u00e1 auxiliado por un predicador, Christoph Schappeler. Esto hace deducir al historiador alem\u00e1n que la relaci\u00f3n de los redactores con los agricultores suabos les titulan como sus portavoces.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, Blickle dedica grandes esfuerzos para concluir que tambi\u00e9n representan al campesinado sublevado en general. Para ello cita investigaciones propias y ajenas sobre el porcentaje de quejas de campesinos locales recogidas en numerosos documentos conservados en archivos de pueblos y aldeas. Tambi\u00e9n le sirve la revisi\u00f3n de estos documentos y la cuantificaci\u00f3n de sus cifras para concluir que los <em>Doce Art\u00edculos<\/em> promov\u00edan la reforma del sistema agrario y social, mediante la \u201ccomunalizaci\u00f3n\u201d de los deberes al se\u00f1or y los cargos p\u00fablicos. No se trata de una crisis del sistema se\u00f1orial, sino de la agricultura, como se desprende de la cantidad de protestas hechas en relaci\u00f3n a las obligaciones y al pago de cuestiones que anta\u00f1o se consideraban derechos, como el uso de la madera de los bosques.<\/p>\n<p>Otro argumento de Blickle es que la servidumbre se hab\u00eda agravado en los \u00faltimos siglos, alej\u00e1ndose de una forma de relaci\u00f3n est\u00e1tica, invariable, y convirti\u00e9ndose en un instrumento que gravaba cada vez m\u00e1s tareas, empobreciendo a los campesinos. Hasta el inicio del siglo XV, explica el historiador, los campesinos ten\u00edan derecho a la movilidad, a elegir se\u00f1or, a elegir esposa fuera del se\u00f1or\u00edo, y a otras formas de una dependencia m\u00e1s laxa de los se\u00f1ores y monasterios. Se empezaron a imponer gravosas multas a quienes se casaban con alguien ajeno al se\u00f1or\u00edo o a quienes se escapaban del territorio. Abunda la evidencia documental sobre estos extremos, dice Blickle. La cuesti\u00f3n no es que antes no estuviera prohibido, sino que no se persegu\u00eda. Esto lo explica el historiador de un modo sinuoso que hace perder la paciencia al lector, al menos la m\u00eda. Las emigraciones eran masivas, y pon\u00edan en riesgo el orden se\u00f1orial, por decirlo de un modo sencillo. Esto ven\u00eda impulsado por el incremento de la presi\u00f3n sobre la dependencia al se\u00f1or. Pone ejemplos como la imposici\u00f3n irregular sobre el tributo \u201cde muerte\u201d, porque no era un impuesto sobre la herencia, pues afectaba a todo campesino difunto, cuyo heredero casado que ten\u00eda que entregar al se\u00f1or el animal m\u00e1s lozano y el mejor traje, cosa que con frecuencia dejaba su renta reducida a la mitad. A\u00f1ade otro ejemplo referido al monasterio de Ochsenhausen, que practicaba inflexiblemente este privilegio, y dio lugar a una burla de los siervos, que alegaban que les resultar\u00eda m\u00e1s conveniente vivir en concubinato que casarse, porque si actuaban de acuerdo a la ley, perder\u00edan su patrimonio, en favor de los monjes.<\/p>\n<p>El h\u00e1bito a la servidumbre, la obediencia y el silencioso sufrimiento de las gabelas impuestas, extensivo a los campesinos alemanes, revela el grado brutal de las imposiciones, que les hizo estallar en una revoluci\u00f3n. Adem\u00e1s, las tasas y obligaciones se impon\u00edan indiscriminadamente a siervos y no siervos.<\/p>\n<p>\u201cCuando los se\u00f1ores nobles y eclesi\u00e1sticos usaron la servidumbre para compensar las p\u00e9rdidas de renta que sufr\u00edan debido a la crisis agraria, sus acciones tuvieron un efecto lento pero firme sobre la estructura de la propiedad\u201d, dice Blickle. Se apropiaban de la tierra de sus s\u00fabditos muertos por medio del impuesto de sucesi\u00f3n o \u201cde muerte\u201d.<\/p>\n<p>Se\u00f1ala que merece la pena revisar la idea de que en la Baja Edad Media la mayor\u00eda aplastante de la tierra estaba en manos de los se\u00f1ores. En algunas zonas investigadas, Tettnang, Mindelheim, Allg\u00e4u, los campesinos pose\u00edan entre un 30 y un 70 por ciento del terreno cultivable, seg\u00fan archivos de los siglos XVI al XVIII. Cabe suponer, deduce el historiador, que en los siglos XIV y XV la extensi\u00f3n ser\u00eda mayor.<\/p>\n<p>Una muestra del nivel especulativo de este ensayo de Blickle es la siguiente: \u201cSi las granjas sufr\u00edan impuestos abusivos en 1525, debemos averiguar si se deb\u00eda a que los se\u00f1ores hab\u00edan incrementado las rentas o a otros factores ocultos tras las quejas de las listas de agravios.\u201d Pues si es tan dif\u00edcil conocerlo, para qu\u00e9 tantas p\u00e1ginas de meandros acad\u00e9micos.<\/p>\n<p>Una explicaci\u00f3n aporta el historiador en relaci\u00f3n con la queja sobre el derecho de los campesinos a aprovisionarse de madera en los bosques. Estaba menguando debido a la demanda de madera para la construcci\u00f3n y la calefacci\u00f3n en las ciudades, y los se\u00f1ores no quer\u00edan quedarse sin \u00e1rboles, no por inclinaci\u00f3n protoecol\u00f3gica, sino para seguir explotando una fuente de ingresos en crecimiento, adem\u00e1s de para realizar sus monter\u00edas. Los campesinos no se opon\u00edan a la conservaci\u00f3n de los bosques, pero s\u00ed al enriquecimiento de sus se\u00f1ores a cuenta de ellos.<\/p>\n<p>Sigue Blickle encadenando argumentos en torno al resto de las quejas mencionadas en los Doce Art\u00edculos: servicios y tareas obligatorias, impuestos indirectos, territoriales y militares. Los dos primeros causaron malestar, y el \u00faltimo se convirti\u00f3 en una pesadilla debido, especula Blickle, a las exigencias del Imperio (recu\u00e9rdese la idea de Roca Barea, el Imperio se estaba tomando en serio a s\u00ed mismo) y a la muy seria amenaza turca en la Europa Central.<\/p>\n<p>El nuevo tema de an\u00e1lisis lo titula el autor \u201cDel se\u00f1or\u00edo al peque\u00f1o estado, y del arrendatario al s\u00fabdito\u201d. De nuevo recurre a fichar porcentajes de quejas relativas a la administraci\u00f3n de justicia en diversos archivos. Repasa las condiciones del gobierno y de la justicia en los siglos anteriores, cuando el Sacro Imperio Romano Germ\u00e1nico no era tan germ\u00e1nico y s\u00ed m\u00e1s sacro, porque se manten\u00eda vivo por la tensi\u00f3n entre Roma y el Emperador de turno. Se\u00f1ala que en los \u00e1mbitos locales la justicia se impart\u00eda por autoridades emanadas de la poblaci\u00f3n campesina, campesinos mismos designados jueces y alguaciles, porque los funcionarios imperiales ten\u00edan otro tipo de preocupaciones. Pero durante el sigo XV la autoridad deriv\u00f3 de los campesinos al se\u00f1or. Esto se produjo mediante un laberinto de solapamientos de se\u00f1or\u00edo al cabo de los decenios, que terminaron con la supremac\u00eda de uno o dos o tres se\u00f1ores. Tambi\u00e9n se fue solventando el l\u00edo de que un se\u00f1or\u00edo pod\u00eda tener siervos en territorios distantes, y aporta el caso de Ottobeurem, al suroeste de la actual Baviera, a la altura de Munich, que ten\u00eda siervos desde Nuremberga, muy al norte en Franconia, hasta Colmar, al otro lado del Rin, hoy en Francia. La resoluci\u00f3n de estas irregularidades dio paso a la formaci\u00f3n de territorios y peque\u00f1os estados.<\/p>\n<p>El \u00faltimo ep\u00edgrafe de este cap\u00edtulo lo dedica Blickle a la coherencia de los fen\u00f3menos en la crisis que estudia: la econom\u00eda, la sociedad y el r\u00e9gimen de se\u00f1or\u00edo.<\/p>\n<p>\u201cLa crisis agraria del final del siglo catorce asfalt\u00f3 el camino para la crisis del feudalismo a comienzos del siglo XVI\u201d, avanza el profesor alem\u00e1n.<\/p>\n<p>De inmediato empa\u00f1a esta afirmaci\u00f3n con una serie de consideraciones que oscurecen el an\u00e1lisis. Pero esto era propio de los acad\u00e9micos alemanes del siglo pasado, un halo de s\u00f3lido misterio que aun conservan las instituciones de este pa\u00eds en el que vivo.<\/p>\n<p>En el territorio de la econom\u00eda, la transformaci\u00f3n de la dependencia personal en servidumbre tuvo efectos secundario de largo alcance. La limitaci\u00f3n y prohibici\u00f3n de la libertad de movimientos bloque\u00f3 la corriente de poblaci\u00f3n rural a las ciudades imperiales. Las pestes del siglo catorce diezmaron la poblaci\u00f3n urbana, que tard\u00f3 en recuperarse. Los propios vecinos de los que escapaban intentaban impedirlo, porque ten\u00edan que hacerse cargo de las multas. As\u00ed se fue creando el estado territorial, asegura Blickle. Las familias campesinas subsist\u00edan en terrenos cada vez m\u00e1s peque\u00f1os, y se arruinaban. La tierra confiscada la utilizaba el se\u00f1or para que fuera cultivada por peones, una clase cada vez m\u00e1s numerosa y m\u00e1s rentable para el propietario.<\/p>\n<p>Justifica este diagn\u00f3stico con m\u00e1s operaciones matem\u00e1ticas sacadas de censos. La poblaci\u00f3n se increment\u00f3 alrededor de un cincuenta por ciento en un siglo, pero ten\u00eda que sobrevivir con la misma \u00e1rea de tierra. Tampoco pod\u00edan multiplicar el ganado que pose\u00edan, porque no pod\u00edan llevarlo a pastar a las tierras se\u00f1oriales.<\/p>\n<p>Como las rentas no se hab\u00edan incrementado ni las viejas costumbres da\u00f1adas, los labradores no ten\u00edan razones legales para quejarse, y las aldeas y pueblos se convirtieron en escenario de conflictos sociales entre grupos de campesinos de diferente nivel, e incluso entre las propias familias. Los hijos menores o se pon\u00edan a trabajar para el heredero o se empleaban en el servicio militar. Otra causa de tensiones era que en muchos pueblos hab\u00eda campesinos libres, cuyo destino sol\u00eda ser caer o recaer en la servidumbre por los problemas econ\u00f3micos de subsistencia. En resumen, el nivel de vida del campesinado empeor\u00f3 a lo largo del siglo XV, y en especial en las dos primeras d\u00e9cadas del siglo XVI.<\/p>\n<p>Dice Blickle que la servidumbre continu\u00f3 siendo un problema en Alemania hasta su abolici\u00f3n en los siglos XVIII y XIX. De nuevo el historiador ofrece varios ejemplos tomados de documentos que muestran la desverg\u00fcenza y falta de caridad cristiana de monasterios y se\u00f1ores con sus campesinos libres y con los arrendatarios. Algunos de estos documentos son denuncias de campesinos que llegaron hasta Roma y al emperador.<\/p>\n<p>En t\u00e9rminos econ\u00f3micos y sociales, los campesinos ve\u00edan en el se\u00f1or un enemigo que afectaba a su posici\u00f3n en t\u00e9rminos pol\u00edticos. Las observaciones de Blickle le permiten deducir que \u201clos se\u00f1ores usaron su poder y el estatus de servidumbre para forjar un poder exclusivo y privilegiado para emitir \u00f3rdenes y prohibiciones, y para establecer sus &#8216;leyes&#8217; desplegaron una soberan\u00eda judicial exclusiva&#8230; Los innumerables juicios que se llevaron a efecto, sin embargo, prueban que los campesinos no estaban dispuestos a aceptar nuevas formas de dependencia sin resistencia.\u201d<\/p>\n<p>Reconoce Blickle que los conflictos entre los nobles locales, en especial los de la Liga de Suabia y la casa imperial, que se hab\u00eda concentrado en los Habsburgo, fueron creciendo. Esto me hace volver de nuevo a la feliz idea de Roca Barea de que Carlos I de Espa\u00f1a y V de Alemania se hab\u00eda tomado en serio la idea del Imperio.<\/p>\n<p>Cabe preguntarse, digo yo, si los monasterios que con tanta crueldad trataban a sus campesinos segu\u00edan siendo monasterios en 1525 o se hab\u00edan secularizado con la Reforma. Esto es algo que desconozco, pero tampoco Blickle lo aclara. A juzgar por el primero de los Doce Art\u00edculos, da la impresi\u00f3n de que los rebeldes eran ya protestantes en todos los sentidos, pues ped\u00edan el derecho a elegir a sus pastores.<\/p>\n<p>Apelo al lector interesado a que reaccione a este trabajo m\u00edo. Lo digo porque la pr\u00f3xima entrega, cubre tres cap\u00edtulos tan densos como los acabados de resumir, y me gustar\u00eda que mi trabajo no pareciera caer en saco roto. Entraremos en la crisis del orden agrario y la cr\u00edtica del joven estado moderno.<\/p>\n<p>Luego vienen las partes dos y tres del estudio de Peter Blickle: Los objetivos de la revoluci\u00f3n: Bienestar cristiano de la comunidad y amor fraternal, y Las consecuencias de la revoluci\u00f3n: restauraci\u00f3n y cooperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Para meterme en ellas necesito un poco de amor fraternal de los lectores. Gracias.<\/p>\n<p>(La imagen de presentaci\u00f3n son dos sellos emitidos por la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica Alemana en 1989, poco antes de su evaporaci\u00f3n de la Historia, con fragmentos de un famoso mural del pintor alem\u00e1n y socialista Werner T\u00fcbke, sobre la Guerra Campesina de 1525)<\/p>\n<\/div><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[vc_btn title=&#8221;Lea o desc\u00e1rguese el art\u00edculo en PDF&#8221; color=&#8221;info&#8221; align=&#8221;center&#8221; i_icon_fontawesome=&#8221;fa fa-file-pdf-o&#8221; button_block=&#8221;true&#8221; add_icon=&#8221;true&#8221; link=&#8221;url:https%3A%2F%2Fagroicultura.com%2Fgeneral%2Fwp-content%2Fuploads%2F2020%2F03%2Fbauernkrieg-4.pdf||target:%20_blank|&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;12832&#8243; img_size=&#8221;medium&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_btn title=&#8221;Lea o desc\u00e1rguese el art\u00edculo en PDF&#8221; color=&#8221;info&#8221; align=&#8221;center&#8221; i_icon_fontawesome=&#8221;fa fa-file-pdf-o&#8221; button_block=&#8221;true&#8221; add_icon=&#8221;true&#8221; link=&#8221;url:https%3A%2F%2Fagroicultura.com%2Fgeneral%2Fwp-content%2Fuploads%2F2020%2F03%2Fbauernkrieg-4.pdf||target:%20_blank|&#8221;][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":12832,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[25,516,510],"tags":[],"class_list":["post-12831","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura-y-comunicacion","category-la-revolucion-campesina-alemana-de-1525","category-series"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/sellos-tubke.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p4Dh6a-3kX","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12831","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12831"}],"version-history":[{"count":14,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12831\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13392,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12831\/revisions\/13392"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12832"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12831"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12831"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12831"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}