{"id":13748,"date":"2021-02-28T11:23:29","date_gmt":"2021-02-28T10:23:29","guid":{"rendered":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/?p=13748"},"modified":"2023-04-23T13:43:55","modified_gmt":"2023-04-23T11:43:55","slug":"panfleto-sentimental-contra-la-democracia-parlamentaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/panfleto-sentimental-contra-la-democracia-parlamentaria\/","title":{"rendered":"&#8220;Baron Noir&#8221;. Panfleto sentimental contra la Democracia Parlamentaria"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\"><p>[vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p>Un art\u00edculo de <strong>Segismundo Bombardie<\/strong>r<\/p>\n<p>Acabo de ver las tres temporadas de <em>Baron Noir<\/em>, estupenda serie, que sigue la inercia decadente de casi todas las series. La primera temporada es accesible a casi todas las gentes, la segunda se enreda en un laberinto galo que a m\u00ed mismo, que soy medio galo, me ha costado seguir. La tercera, igual de entretenida que las anteriores, se precipita en una ficci\u00f3n delirante, algo com\u00fan en las terceras temporadas. Los productores decidieron no hacer la cuarta, porque ve\u00edan que se despe\u00f1aban en todos los sentidos.<\/p>\n<p>El periodismo especializado ha comparado <em>Baron Noir<\/em> con <em>House of Cards<\/em>. En lo \u00fanico que se parecen es en el tratamiento psicologista de la vida pol\u00edtica, algo inevitable y obligatorio en la narrativa. Pero la psicolog\u00eda de los pol\u00edticos gringos est\u00e1 moldeada por el sexo retorcido, la ambici\u00f3n de cuatrero y la brutalidad f\u00edsica, mientras que la francesa est\u00e1 refinada por el academicismo. Hasta el protagonista, un audaz y maniobrero socialista de origen proletario, conoce al dedillo la historia de Francia y lee <em>Los hermanos Karamazov<\/em>.<\/p>\n<p>Los actores y actrices de <em>Baron Noir<\/em> encarnan personajes con alma, que pertenecen a un veros\u00edmil escenario pol\u00edtico, al margen de las semejanzas buscadas o casuales. Kad Merad, el protagonista, Anna Mouglalis, Astrid Whettnall, Hugo Becker, Niels Arestrup y todos los dem\u00e1s forjan personajes con temple y envergadura. No hay ficci\u00f3n sin estereotipos, pero hay ficciones estereotipadas, y otras que saben distanciarse de los t\u00f3picos.<\/p>\n<p>En <em>Baron Noir<\/em> no se mata a ning\u00fan miembro del reparto, a excepci\u00f3n del suicidio del primer cap\u00edtulo, que ser\u00e1 la sombra en la conciencia de moral el\u00e1stica de Rickwaert, el <em>Bar\u00f3n Negro<\/em>. Los \u00fanicos cr\u00edmenes los comete el Estado Profundo, y son una subtrama oportuna y sin disparates hollywoodienses.<\/p>\n<p>La serie es francesa desde la m\u00e9dula al color de los ojos de los protagonistas, y eso que los nombres de los actores, como puede verse en p\u00e1rrafo anterior, son mayoritariamente ajenos a la Francia m\u00edtica, pero reflejos de una naci\u00f3n que se enorgullece de su identidad, de su complejidad y de sus defectos.<\/p>\n<p>Un apunte final sobre la calidad del gui\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo se las compondr\u00edan los cineastas si no se hubiera inventado el tel\u00e9fono m\u00f3vil? Da un dinamismo trepidante a la acci\u00f3n, similar a los mensajeros de las tragedias de Shakespeare, pero llegando en tropel. Las sorpresas, elemento fundamental en los guiones, no hace falta dosificarlas, una llamada al m\u00f3vil constituye una inflexi\u00f3n narrativa. Creo que se abusa de este recurso.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>La corrupci\u00f3n pol\u00edtica en la pantalla<\/strong><\/p>\n<p>El cine desde su comienzo y la televisi\u00f3n desde no hace demasiado, han representado en sus ficciones la corrupci\u00f3n pol\u00edtica, judicial y policial, las falsedades, retorcimientos y triqui\u00f1uelas de los profesionales del parlamentarismo y del sindicalismo, la ambici\u00f3n y la astucia pol\u00edtica y sus consecuencias. Me estoy refiriendo a los sistemas democr\u00e1ticos homologados. Se han desnudado tantas veces en novelas, pel\u00edculas y documentales, que resulta admirable su supervivencia; en otras palabras, causa perplejidad que todav\u00eda haya ciudadanos que acudan a las urnas.<\/p>\n<p>S\u00f3lo puede deberse a una raz\u00f3n: el mito. La democracia es un mito, sentenci\u00f3 el profesor y fil\u00f3sofo Gustavo Bueno, y lo argument\u00f3 en un libro de momento no superado: <em>Panfleto contra la democracia realmente existente<\/em>, La Esfera de los Libros, Madrid. 2004. Hablar de la idea de &#8220;Democracia&#8221; es como hablar de la idea de &#8220;Humanidad&#8221;; son fen\u00f3menos metaf\u00edsicos, distantes de la realidad. No hay Humanidad, hay una diversidad de seres humanos, y hay diversas democracias realmente existentes, org\u00e1nicas, inorg\u00e1nicas, colectivistas, presidencialistas, mon\u00e1rquicas, populistas, todas ellas dentro de un marco pol\u00edtico, el estado.<\/p>\n<p>Un mito se construye sobre personajes y narraciones repetidas con machaconer\u00eda. Una vez perfilados, no hace falta m\u00e1s que crear ritos en torno a los mitos. En la sociedad de los <em>mass<\/em> media y la publicidad, la propaganda instrumentalizada desde los medios y las instituciones acad\u00e9micas y docentes crea la atm\u00f3sfera en la que ese mito se convierte en verdad inapelable.<\/p>\n<p>El profesor Bueno desmenuz\u00f3 en su estudio los ingredientes de la democracia.<\/p>\n<p>La primera enfermedad pol\u00edtica que torpedea Gustavo Bueno es el &#8220;fundamentalismo democr\u00e1tico&#8221;: considerar que el sistema pol\u00edtico con el que nos gobernamos (o nos gobiernan) mejora con el paso del tiempo y tiene como objetivo final un jard\u00edn del Ed\u00e9n al que se encamina.<\/p>\n<p>No es preciso recurrir a ning\u00fan razonamiento filos\u00f3fico, para confirmar que la realidad es exactamente la inversa, la pr\u00e1ctica pol\u00edtica parlamentaria es un juego de manos, una manipulaci\u00f3n de la ciudadan\u00eda, una f\u00e1brica de mentiras, un campo de batalla para guerreros sin escr\u00fapulos que utilizan sus mesnadas parlamentarias o partidistas. Podemos decir que la democracia es el sistema menos malo de gobierno, pero eso no arregla nada.<\/p>\n<p>La descripci\u00f3n del escenario que se hace en <em>Baron Noir<\/em> es no s\u00f3lo veros\u00edmil sino muy pr\u00f3ximo a la verdad. Cuando yo llegu\u00e9 a Francia, mi t\u00edo Felipe me advirti\u00f3 que no diera cr\u00e9dito a los pol\u00edticos franceses (no excluy\u00f3 a los comunistas, si\u00e9ndolo \u00e9l), porque en este pa\u00eds hab\u00eda una aristocracia gobernante: los cargos pol\u00edticos electivos pasaban de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n. Era una aristocracia basada en el territorio, ven\u00edan a ser una especie de se\u00f1ores feudales con traje y corbata. Felipe no me enga\u00f1aba, estaba describiendo una realidad que para un espa\u00f1ol que anhelaba la desaparici\u00f3n de la dictadura era inconcebible.<\/p>\n<p>El profesor Bueno nos recuerda que hay muchos sistemas pol\u00edticos existentes dispersos en la historia y en el presente en marcha, y que la inmensa mayor\u00eda de ellos no son &#8220;democr\u00e1ticos&#8221; en el sentido de la &#8220;democracia homologada&#8221; en la que gustamos reconocernos.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>El naufragio de la izquierda<\/strong><\/p>\n<p>La clave de la estabilidad de una sociedad es el buen gobierno, la <em>eutaxia<\/em>, que la democracia produce gracias a un aparato del estado m\u00e1s completo, pero que se ha dado en la historia de los pueblos, en naciones y en imperios nada democr\u00e1ticos.<\/p>\n<p>La democracia es una forma que adquiere la sociedad pol\u00edtica. Nuestra sociedad moderna de masas necesita un sistema que facilite la intervenci\u00f3n de la poblaci\u00f3n ciudadana en la pol\u00edtica dentro del marco de un Estado. En torno a este problema sin acabar de resolver se desarrolla la trama ideol\u00f3gica de <em>Baron Noir<\/em>. Antiguos comunistas, socialistas, trostkistas, ecologistas, y otras franjas de ese amplio espectro se pelean y se reparten el arco parlamentario, las regiones y los ayuntamientos. Ciertamente aparecen formaciones de derecha, pero <em>Baron Noir<\/em> es una serie sobre la izquierda francesa y para la izquierda francesa.<\/p>\n<p><em>Baron Noir<\/em> pinta un mural contrastado de la pol\u00edtica gala. Dec\u00eda antes que era psicologista, y no es un reproche al gui\u00f3n; el desarrollo psicol\u00f3gico de los personajes es una necesidad narrativa que no vale para el an\u00e1lisis pol\u00edtico. Vemos a militantes de base, a alcaldes, a diputados de la Asamblea Nacional, a ministros y a presidentes de la rep\u00fablica que representan sus afanes, sus trampas, sus conflictos, sus peleas de un modo asequible al espectador (no siempre, en ocasiones hay que ser un egresado de Nanterre para seguir los l\u00edos argumentales). Pero lo que deducimos de los relatos expuestos es que la democracia parlamentaria es un escenario de tragedias, dramas y comedias, pero no un instrumento infalible de gobierno.<\/p>\n<p>La sociedad funciona, nos dice el contexto de <em>Baron Noir<\/em>, a pesar de la pol\u00edtica. La sociedad observable en la que vivimos tiene poco que ver con la pol\u00edtica; el mundo real vive aparte de los gobiernos locales, regionales y nacionales, que son s\u00f3lo espacios simb\u00f3licos donde jugadores seleccionados por su capacidad o su astucia se entretienen y se afanan en convencer a los ciudadanos de que los representan, y dise\u00f1an un andamiaje legal que facilita la convivencia. Este hecho es el que utiliza uno de los personajes de la temporada final, un populista antisistema para ganarse en favor del votante, prometiendo que \u00e9l dar\u00e1 paso a la &#8220;verdadera democracia&#8221;, el fundamentalismo democr\u00e1tico del que habl\u00e1bamos antes.<\/p>\n<p>Sin embargo, no puede haber una separaci\u00f3n o un abismo entre el ejercicio pol\u00edtico, el ejercicio del poder, y la sociedad representada, por la raz\u00f3n que hemos expuesto antes, la <em>eutaxia<\/em>. Sin un orden estable el aparato social y el pol\u00edtico, que est\u00e1n entreverados, se hunden. Sea cual sea el sistema de gobierno, democr\u00e1tico o no, la relaci\u00f3n dial\u00e9ctica entre poder y ciudadanos ha de ser fluida. En otras palabras, el gobierno, el estado, la administraci\u00f3n, es algo m\u00e1s que un ej\u00e9rcito de altos funcionarios y pol\u00edticos con mando en plaza al servicio de los poderosos, que es lo que propone el demagogo que protagoniza el conflicto en la tercera temporada de <em>Baron Noi<\/em>r.<\/p>\n<p>En definitiva, la psicolog\u00eda sirve para manifestar el conflicto narrativo. El n\u00facleo, el cuerpo en el que se desarrollan estos conflictos queda para la filosof\u00eda pol\u00edtica. Como \u00e9sta no puede desarrollarse en un relato, la representaci\u00f3n de la realidad depende de la habilidad de los guionistas. En <em>Baron Noir<\/em> son profesionales estupendos, pero escriben discursos para sus personajes dignos de un m\u00e1ster, no de un episodio de telecomedia. Por ejemplo, el discurso del <em>yut\u00faber<\/em> antisistema mencionado antes, que interviene (a mi parecer de un modo exageradamente artificial) en el juego pol\u00edtico sosteniendo argumentos incoherentes si se escuchan con tranquilidad.<\/p>\n<p><em>Baron Noir<\/em> ofrece al espectador franc\u00e9s medio, que tiene formaci\u00f3n y es de izquierdas, el escenario en el que se debate hoy esa ideolog\u00eda dominante. El protagonista, el hijo de proletario comunista hecho bar\u00f3n gracias a sus m\u00e9ritos, sobresale al lado de sus doctorados compa\u00f1eros como un empecinado y leal fruto de una izquierda &#8220;aut\u00e9ntica&#8221;, mucho m\u00e1s astuto que ellos, aunque con una ingenuidad moral que le lleva a la c\u00e1rcel. Durante la primera y la segunda temporada, los socialistas se proclaman los aut\u00e9nticos representantes de la izquierda; y el Frente Nacional, con otro nombre, claro, se nos introduce en el men\u00fa encarnado en se\u00f1oritos repelentes que viven en cortijos afrancesados.<\/p>\n<p>Es en esta dicotom\u00eda <em>gauche versus droite<\/em> donde la serie patina y est\u00e1 a punto de romperse la crisma, algo que los guionistas evitan mediante estereotipos. Estereotipos tambi\u00e9n estudiados y clasificados por el fil\u00f3sofo Gustavo Bueno en <em>El mito de la izquierda<\/em>, que deja en cueros merced a n\u00edtidos razonamientos. Quedar en cueros significa que las izquierdas actualmente en ejercicio en Europa y las Am\u00e9ricas tienen de izquierda lo que Largo Caballero ten\u00eda de Lenin, son una sombra, una degradaci\u00f3n, un falseamiento. Confusi\u00f3n que la derecha espa\u00f1ola ignorante aprovecha para liarse m\u00e1s todav\u00eda, tildando de comunista a Podemos, una banda de oportunistas que dejar\u00e1 huella en la historia pol\u00edtica por su orfandad moral, falsedad ideol\u00f3gica y antiespa\u00f1olismo.<\/p>\n<p>Esto \u00faltimo viene muy a cuento. En ning\u00fan momento en toda la serie aparece el m\u00e1s m\u00ednimo sentimiento antigalo. <em>Baron Noir<\/em> es una exaltaci\u00f3n del patriotismo representado por eso tan difuso como el &#8220;pueblo franc\u00e9s&#8221;. La bandera, la Rep\u00fablica, el ej\u00e9rcito obediente al poder civil, todos (menos el Frente Nacional, una banda de hip\u00f3critas) son ejemplo de patriotismo.<\/p>\n<p>Hasta el <em>yut\u00faber<\/em> antisistema, que se proclama por encima de las clases y de las ideolog\u00edas (creo que eso se llama &#8220;planteamiento transversal&#8221;), canta la Marsellesa, impasible el adem\u00e1n.<\/p>\n<p>V\u00e9ase el efecto del patriotismo como aglutinante de una sociedad esc\u00e9ptica y conmocionada por un futuro muy incierto. La potencia \u00e9tnica, religiosa y pol\u00edtica del islam instalado en ella de forma masiva, en ciudades y barrios enormes, es formidable. \u00bfPodr\u00e1 el patriotismo galo asimilar al sectarismo musulm\u00e1n? Esta es una de las preguntas que plantea <em>Baron Noir<\/em> con notable oportunidad.<\/p>\n<p>Concluyo desde la perspectiva de un espa\u00f1ol que observa pasmado su solar patrio desde el extranjero.<\/p>\n<p>Me permito imaginar la trayectoria de un gui\u00f3n de serie televisiva sobre la pol\u00edtica espa\u00f1ola de este a\u00f1o 2021. El primer cap\u00edtulo se atendr\u00eda a la pura verdad, el gallinero gubernamental y el silencio parlamentario de los corderos. Pero los guionistas tendr\u00edan un problema de credibilidad a partir de la segunda entrega, porque para hacerla interesante deber\u00edan sacar a extraterrestres, a figuras andrajosas del Olimpo, a animales humanizados o a la inversa, a santos e inquisidores de identidad sexual indefinida.<\/p>\n<p>Lo que est\u00e1 pasando en la pol\u00edtica espa\u00f1ola va m\u00e1s all\u00e1 de la ciencia ficci\u00f3n, est\u00e1 situado en una Dimensi\u00f3n Desconocida, en la <em>Twilight Zone<\/em>.<\/p>\n<\/div><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[vc_btn title=&#8221;Lea o descargue este art\u00edculo en PDF&#8221; color=&#8221;info&#8221; align=&#8221;center&#8221; i_icon_fontawesome=&#8221;fa fa-file-pdf-o&#8221; button_block=&#8221;true&#8221; add_icon=&#8221;true&#8221; link=&#8221;url:https%3A%2F%2Fagroicultura.com%2Fgeneral%2Fwp-content%2Fuploads%2F2021%2F02%2FBaron-Noir.odt||target:%20_blank|&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_btn title=&#8221;Lea o descargue este art\u00edculo en PDF&#8221; color=&#8221;info&#8221; align=&#8221;center&#8221; i_icon_fontawesome=&#8221;fa fa-file-pdf-o&#8221; button_block=&#8221;true&#8221; add_icon=&#8221;true&#8221; link=&#8221;url:https%3A%2F%2Fagroicultura.com%2Fgeneral%2Fwp-content%2Fuploads%2F2021%2F02%2FBaron-Noir.odt||target:%20_blank|&#8221;][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":13749,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[25],"tags":[],"class_list":["post-13748","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura-y-comunicacion"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/baronnoir.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p4Dh6a-3zK","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13748","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13748"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13748\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15762,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13748\/revisions\/15762"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13749"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13748"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13748"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13748"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}