{"id":13834,"date":"2021-04-29T20:28:57","date_gmt":"2021-04-29T18:28:57","guid":{"rendered":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/?p=13834"},"modified":"2022-08-13T12:08:29","modified_gmt":"2022-08-13T10:08:29","slug":"la-riqueza-botanica-de-la-peninsula-iberica-y-en-especial-de-valencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/la-riqueza-botanica-de-la-peninsula-iberica-y-en-especial-de-valencia\/","title":{"rendered":"La riqueza bot\u00e1nica de la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica y en especial de Valencia"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\"><p>[vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-3\"><p><strong>La Bot\u00e1nica de Rafael Escrig (16)<\/strong><\/p>\n<\/div><\/div><div  class=\"empty-space  marg-lg-b40\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[vc_btn title=&#8221;Descargue el estudio completo de la bot\u00e1nica de Pu\u00e7ol&#8221; color=&#8221;info&#8221; align=&#8221;center&#8221; i_icon_fontawesome=&#8221;fa fa-file-pdf-o&#8221; button_block=&#8221;true&#8221; add_icon=&#8221;true&#8221; link=&#8221;url:https%3A%2F%2Fagroicultura.com%2Fgeneral%2Fwp-content%2Fuploads%2F2021%2F04%2FESTUDIO-BOTA%CC%81NICO-HISTO%CC%81RICO-DE-PUC%CC%A7OL.pdf||target:%20_blank|&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p style=\"padding-left: 80px;\"><em>El texto que tiene el lector ante sus ojos es una s\u00edntesis accesible y did\u00e1ctica del desarrollo y evoluci\u00f3n de la flora en el planeta, con un recorrido especial por tierras espa\u00f1olas y finalmente valencianas.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Se trata de la introducci\u00f3n de un informe elaborado por nuestro bot\u00e1nico de cabecera sobre la flora de la localidad valenciana de Puzol (Pu\u00e7ol), tal y como estaba en 1985.\u00a0 <\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>El lector encontrar\u00e1 al final de esta introducci\u00f3n un enlace al PDF que contiene la totalidad del informe de Rafael Escrig. Lo titula \u201cPu\u00e7ol. Aproximaci\u00f3n a su mundo vegetal. Pasado y presente\u201d. En \u00e9l desmenuza de modo prolijo y documentado ese mundo vegetal a la altura de 1985, que es la fecha del trabajo. Se trata de un valioso documento que los interesados sabr\u00e1n apreciar en toda su calidad y extensi\u00f3n, pues consta de 42 p\u00e1ginas, a su vez resumen del texto original que ocupa el doble de espacio.<\/em><\/p>\n<p><strong>LA PREHISTORIA.<\/strong><\/p>\n<p>La vida vegetal comienza en nuestro planeta, hace ahora aproximadamente 400 millones de a\u00f1os. No vamos a repasar aqu\u00ed todos los periodos de que consta ese gran espacio de tiempo, ni todas las especies vegetales que desde entonces aparecieron, primero en el agua y despu\u00e9s en tierra firme, pues ser\u00eda tarea harto complicada y extensa para ser tratada aqu\u00ed. Baste con pensar que desde la Era Paleozoica, con la aparici\u00f3n de los <em>pter\u00f3fidos <\/em>(primitivas especies como el alga o el helecho) hasta llegar al periodo Terciario, hace aproximadamente 70 millones de a\u00f1os, a las modernas y especializadas angiospermas y desde la reproducci\u00f3n por esporas, a la reproducci\u00f3n por semillas, ha pasado todo un gran periodo de tiempo en que la Tierra ha visto desarrollar un sinn\u00famero de especies, la mayor\u00eda ya desaparecidas, siendo en el \u00faltimo periodo de su desarrollo cuando con el concierto de los insectos se produce el enorme progreso que signific\u00f3 la aparici\u00f3n de las flores y a continuaci\u00f3n su transformaci\u00f3n y variaci\u00f3n, hasta nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p>A lo largo de todo ese gran camino que han recorrido las plantas, cuyo momento culminante de esplendor fue el periodo Carbon\u00edfero, cuando se produjo el desarrollo de los grandes bosques, han habido algunas especies que adem\u00e1s de sobrevivir, han llegado hasta nosotros, casi sin cambios patentes y \u00e9stas son la gimnospermas arboriformes, divididas en: Conferales, Taxales y Ginkgoales.<\/p>\n<p>Actualmente clasificamos las plantas en dos grandes grupos: Gimnospermas, plantas sin flor, con reproducci\u00f3n por esporas que el viento se encarga de dispersar <em>(anem\u00f3filas)<\/em> y Angiospermas, con reproducci\u00f3n sexual y adem\u00e1s cruzada con la inestimable ayuda de los insectos.<\/p>\n<p>Los \u00e1rboles en concreto se encuentran divididos adem\u00e1s entre familias, \u00f3rdenes y clases. Como ya se ha dicho antes, las angiospermas son las plantas m\u00e1s modernas y especializadas y las gimnospermas las m\u00e1s primitivas. Dentro de estas dos clases se pueden distinguir varios \u00f3rdenes e infinidad de familias, entre las que son interesantes destacar por sus caracter\u00edsticas y diferencias con las dem\u00e1s plantas, las <em>Cycas, <\/em>primitiva espacie del orden Cycadales, las Casuarin\u00e1ceas extensa y primitiva familia, cuyas especies est\u00e1n todas ellas confinadas en el continente australiano y las Tax\u00e1ceas cuyo \u00f3vulo solitario rodeado por una c\u00e1psula cuando est\u00e1 maduro, recuerda una baya, pero que representa por su desnudez un estado muy primitivo de reproducci\u00f3n.<\/p>\n<p>Otra especie a considerar es el <em>Ginkgo Biloba <\/em>del orden Ginkgoales. Es \u00e9sta la \u00fanica especie existente de este orden que se diferencia en muchos aspectos de las dem\u00e1s plantas arb\u00f3reas y es muy importante el desarrollo que alcanz\u00f3 en el periodo Jur\u00e1sico, hace ahora unos 150 millones de a\u00f1os, conserv\u00e1ndose restos f\u00f3siles que as\u00ed lo atestiguan y pudi\u00e9ndose apreciar la igualdad de rasgos con los individuos actuales, por lo que se suele decir al hablar de esta especie, que se trata de un f\u00f3sil viviente. En su estado silvestre, existe una peque\u00f1a colonia en unos valles del Chekiang, en China.<\/p>\n<p>Si estudiamos ahora la distribuci\u00f3n natural de las especies, estaremos comprobando la desaparici\u00f3n en masa de enormes familias enteras, o de la confinaci\u00f3n de otras en peque\u00f1o n\u00famero de individuos, as\u00ed como otras que han proliferado por todo el planeta. Podemos observar por ejemplo, que el enebro (<em>Juniperus<\/em> <em>communis)<\/em> se extiende por los cinco continentes, sin modificaci\u00f3n sustancial. Sin embargo, existen muchas otras que bien corresponden a Eurasia, o bien a Am\u00e9rica. Muchos g\u00e9neros tienen una o dos especies y est\u00e1n confinados a peque\u00f1as \u00e1reas particularmente inaccesibles, (por lo menos en t\u00e9rminos globales, ya que ahora es rid\u00edculo hablar de un lugar inaccesible) como Jap\u00f3n, Formosa, Nueva Zelanda, o Tasmania.<\/p>\n<p>Existe tambi\u00e9n un curioso paralelismo entre especies alejadas geogr\u00e1ficamente, pero que en un remoto pasado se demuestra que estaban f\u00edsicamente unidas. (Pensemos en la teor\u00eda de la deriva de los continentes) Es el caso de especies del S.E. de los Estados Unidos y del S.E. de Asia, ejemplo claro es el Tulipero de Virginia (Liriodendron tulipifera), faltando en toda Europa. Lo que demuestra que antes de la \u00faltima glaciaci\u00f3n, sus h\u00e1bitats estaban unidos.<\/p>\n<p>Todo este estudio de los diferentes aspectos de las especies, su variaci\u00f3n y modificaci\u00f3n seg\u00fan el medio, nos fue legado por las investigaciones del Dr. Charles Darwin, arriesgadas observaciones en aquella \u00e9poca, pero que abrieron la luz a ese aspecto tan primordial del estudio vegetal.<\/p>\n<p>As\u00ed pues vamos viendo ejemplos de reducci\u00f3n, de confinamientos y aun de desapariciones de grandes especies y hasta de familias y esto se produce de manera m\u00e1s llamativa a partir de la \u00faltima glaciaci\u00f3n, en el periodo Cuaternario, hace tan solo de 70 a 1\u00b45 millones de a\u00f1os. Esta glaciaci\u00f3n provoc\u00f3 una aut\u00e9ntica migraci\u00f3n, o desaparici\u00f3n en su caso, de las plantas menos adaptadas, quedando como hemos visto peque\u00f1as colonias, de supervivientes confinadas en valles protegidos, concretamente con\u00edferas, como la P\u00edcea de Servia el Pino insigne de Monterrey o el caso m\u00e1s cercano a nosotros de la especie abet\u00e1cea\u00a0 Pinsapo (<em>Abies pinsapo<\/em>), abeto espa\u00f1ol que s\u00f3lo se le puede encontrar de forma silvestre en el valle de Grazalema en la serran\u00eda de Ronda (Granada). Especie \u00e9sta de la que podemos estar orgullosos de albergar en nuestro territorio y luchar por conseguir que siga gozando de buena salud.<\/p>\n<p><strong>PENINSULA IB\u00c9RICA. VEGETACI\u00d3N Y CULTIVOS.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>Hace aproximadamente 3 \u00f3 4 millones de a\u00f1os, Espa\u00f1a a\u00fan conservaba, con m\u00ednimas diferencias, la misma orograf\u00eda que tiene actualmente. El dibujo de sus costas apenas difer\u00eda del actual y dentro de la propia sequedad de la tierra que le confer\u00eda su situaci\u00f3n en algunas zonas, propiciada posteriormente por los vientos del cercano desierto del Sahara, una vegetaci\u00f3n exuberante lo llenaba todo y la humedad por tanto era mucho mayor. Esta situaci\u00f3n se alarg\u00f3 hasta bien entrado el periodo hist\u00f3rico, no obstante, en \u00e9poca anterior a los fenicios, aseguran grandes historiadores antiguos, entre ellos Estrab\u00f3n, dici\u00e9ndonos: <em>\u201cY hubo una gran sequ\u00eda que dur\u00f3 26 a\u00f1os, tiempo durante el cual, toda vegetaci\u00f3n muri\u00f3 en la Pen\u00ednsula y no qued\u00f3 rastro de plantas ni \u00e1rboles. Vientos huracanados arrasaron la quemada tierra y cauces de grandes r\u00edos sec\u00e1ronse. Hubo una gran mortandad y total emigraci\u00f3n. Al cabo de dicho tiempo le continuaron tres a\u00f1os de abundantes y feroces lluvias, lo que trajo de nuevo la vida y a los nuevos pobladores\u201d. \u201c<\/em>Los pueblos fenicios, tartesos y griegos\u201d.<\/p>\n<p>En cuanto a la agricultura en \u00e9poca \u00edbera, los cultivos eran principalmente el mijo y el trigo, el cual era de propiedad com\u00fan y se reglamentaba para tal fin, aunque se alimentaban tambi\u00e9n de pan de bellotas, leche, queso, carnes y frutos. En pueblos del interior de los valles de r\u00edos como el Ebro, el J\u00facar o el mismo Turia, sus pobladores \u00edberos se untaban el cuerpo con aceite de oliva, lo que revela el conocimiento del olivo y su cultivo y nos lleva a considerar que fue ind\u00edgena de nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<p>Especies arb\u00f3reas silvestres que como el olivo poblaron nuestras tierras en sus primeros tiempos prehist\u00f3ricos, fueron: el roble, la encina, el alcornoque, el pino y el olivo o acebuche, en su forma silvestre.<\/p>\n<p>Esta es la panor\u00e1mica entonces de toda la Pen\u00ednsula, no pudi\u00e9ndonos extra\u00f1ar por tanto, los comentarios que al respecto nos dej\u00f3 escritos Plinio, haciendo alusi\u00f3n a sus interminables masas arb\u00f3reas, cuando dec\u00eda que una ardilla pod\u00eda ir sin poner pie en tierra desde Gibraltar hasta los Pirineos. Este pasaje de las Historias de Plinio, aunque quiz\u00e1 desorbitado, nos puede dar una idea del bosque ib\u00e9rico en tiempos de la dominaci\u00f3n romana.<\/p>\n<p>Otros historiadores, incluso m\u00e1s recientes, han hecho comentarios acerca del aroma que exhalaban nuestros montes, pues era tal, que un navegante antes de acercarse a nuestras costas, pod\u00eda adivinar que se trataba de Espa\u00f1a, por los perfumes de mil matices provenientes de nuestros montes. Perfumes que surg\u00edan de miles de especies de plantas arom\u00e1ticas y medicinales, que tanta fama nos dieron en otros tiempos y que a\u00fan hoy conservan nuestras tierras, siendo una de las regiones m\u00e1s ricas de todo el mundo en este tipo de plantas. Y dentro de Espa\u00f1a, concretamente la Sierra Mariola en Alicante, que se llam\u00f3 el \u201cJard\u00edn bot\u00e1nico del mundo\u201d precisamente por sus muchas especies de plantas medicinales, con mucho m\u00e1s que en ninguna otra parte. All\u00ed acud\u00edan para herborizar con sus disc\u00edpulos sabios valencianos como el insigne Juan Plaza y Melchor de Villena, todo esto antes de crear el primitivo jard\u00edn bot\u00e1nico existente en el Huerto del Hospital de San L\u00e1zaro, situado en la calle Sagunto de Valencia.<\/p>\n<p>Fenicios, celtas, griegos y m\u00e1s tarde romanos, arribaron a nuestras costas y vieron eso, un paisaje boscoso y lleno de vida, verde por todas partes y de gran riqueza vegetal, as\u00ed mismo en el subsuelo, con grandes minas de oro, plata y otros minerales preciosos, que todos explotaron hasta diezmar las minas que abr\u00edan, unas veces bajo tierra y otras en superficie. Estrab\u00f3n nos sigue contando:<em> \u201cEra frecuente en Galicia, al labrar la tierra, enredarse el arado con gruesos pedazos de oro\u201d <\/em>y en otra parte: <em>\u201cr\u00edos que arrastraban arenas de oro, como el Tajo\u201d<\/em><\/p>\n<p>Hemos de suponer que la vegetaci\u00f3n debi\u00f3 sufrir una fuerte explotaci\u00f3n y por tanto un importante retroceso, ya por causas naturales como el fuego, ya por motivos de nuevos asentamientos de poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>VALENCIA. VEGETACI\u00d3N Y CULTIVOS.<\/strong><\/p>\n<p>Cuando a consecuencia de la Segunda Guerra P\u00fanica, despu\u00e9s de la ca\u00edda de Sagunto, los romanos arribaron a nuestras costas, lo que ahora conocemos como la ciudad de Valencia, era una zona totalmente palustre y pantanosa, donde el r\u00edo Turia cargado de agua por la mayor cantidad de lluvia que se recog\u00eda, se desbordaba peri\u00f3dicamente y anegaba hasta la playa, en medio de un paisaje de ca\u00f1as, juncos y peque\u00f1as colinas sembradas de matorrales y palmitos, dunas de arena y otras de guijarros que tra\u00eda el r\u00edo en sus crecidas.<\/p>\n<p>En aquellas tierras, el a\u00f1o 138 a.c, fue fundada la ciudad con el nombre de Valencia, por el C\u00f3nsul romano Junio Bruto, entreg\u00e1ndola a los valientes combatientes de las campa\u00f1as lusit\u00e1nicas y asent\u00e1ndose en ellas paralelamente los legionarios veteranos de aquellas luchas.<\/p>\n<p>Pusi\u00e9ronse\u00a0 pues a edificar la ciudad sobre un peque\u00f1o promontorio existente entre dos brazos del r\u00edo Turia, que formaban una atractiva y estrat\u00e9gica isla fluvial, tan apta para la defensa, como para el establecimiento continuado de una colonia independiente y pr\u00f3spera. Fue en ese punto donde ahora se pueden ver las ruinas donde naci\u00f3 nuestra ciudad.<\/p>\n<p>As\u00ed asentados en esta tierra, tuvieron que comenzar por dominar el r\u00edo y civilizar su entorno para comenzar a cultivar y como buenos agricultores que eran, comenzaron a construir vali\u00e9ndose de los canales naturales que el r\u00edo les abr\u00eda hasta su desembocadura, lo que despu\u00e9s fue continuado por el pueblo \u00e1rabe, nuestra famosa red de acequias, que m\u00e1s tarde dar\u00eda a Valencia toda su riqueza y gran poder econ\u00f3mico, transform\u00e1ndola en una de las ciudades m\u00e1s ricas del Mediterr\u00e1neo.<\/p>\n<p>Los cultivos en esos primeros tiempos de colonizaci\u00f3n fueron los propios para autoabastecerse: trigo, cebada, c\u00e1\u00f1amo, frutales y vid, y que \u00e9sta \u00faltima m\u00e1s tarde el Imperio har\u00eda eliminar de toda la Pen\u00ednsula, para nuestra dependencia hacia Roma, como tambi\u00e9n nosotros en el transcurso de los siglos hicimos con respecto a las colonias americanas y por los mismos motivos pol\u00edticos y econ\u00f3micos que indujeron a los romanos.<\/p>\n<p>En cuanto a los \u00e1rboles silvestres o espont\u00e1neos en nuestras tierras, dado su car\u00e1cter pantanoso y de aluvi\u00f3n no pod\u00eda haberlos, sino trasplantados, pero en la zona alta de secano abundaba la encina y el alcornoque y con ellos la coscoja y el espino albar. El pino y el mirto abundaban en la franja costera donde la tierra se hab\u00eda asentado. Resto testimonial de aquel entorno son <em>la<\/em> <em>Murta<\/em> de Alcira y <em>La Dehesa de la Albufera<\/em> de Valencia, la cual, en \u00e9poca de la Reconquista llegaba hasta el actual Ruzafa, entonces zona residencial de ricos se\u00f1ores \u00e1rabes. Junto con la <em>murta<\/em> y la <em>dehesa,<\/em> el <em>Grau<\/em> de Castell\u00f3n reflejan en conjunto, lo que fue el primitivo paisaje de nuestra huerta y anexa costa.<\/p>\n<p>Como ya se dijo, en el periodo \u00e1rabe se aument\u00f3 y mejor\u00f3 de manera sustancial, la red de acequias del r\u00edo Turia, al que ellos llamaban <em>W\u0101d\u012b al-Abya\u1e0d<\/em>\u00a0(r\u00edo blanco), fue cruzando toda la huerta, dando vida a nuestros campos y nuevos poblados, desde Catarroja hasta Pu\u00e7ol y desde Ribarroja hasta el mar.<\/p>\n<p>Se atribuye al reinado de Abderraman III y posteriormente de su hijo Alhakem II, la instituci\u00f3n del \u201cTribunal de los Acequieros\u201d despu\u00e9s llamado Tribunal de las Aguas, modelo en su g\u00e9nero y al que despu\u00e9s el rey Jaime I hizo perpetuar por su comprobado beneficio e irreprochable funci\u00f3n. Y siendo tambi\u00e9n hasta hoy en d\u00eda motivo de admiraci\u00f3n en todo el mundo.<\/p>\n<p>Historiadores como el musulm\u00e1n Cacim Acenhegi que alaba la ciudad de J\u00e1tiva por f\u00e9rtil y certifica que en su tiempo se labraba en ella el m\u00e1s fino papel blanco del mundo, producto \u00e9ste derivado del c\u00e1\u00f1amo de sus huertas.<\/p>\n<p>Los cultivos que es lo m\u00e1s importante de rese\u00f1ar aqu\u00ed, refiri\u00e9ndonos al periodo cristiano, fueron principalmente en sus primeros tiempos, el trigo y la alfalfa y en las zonas altas de Castell\u00f3n y Valencia el olivo y el algarrobo, junto con la higuera y posteriormente la morera <em>(Morus Alba)<\/em> que fue de gran inter\u00e9s econ\u00f3mico por la crianza del gusano de seda. No olvidemos el arroz, cultivo que fue introducido por el pueblo \u00e1rabe, ni tampoco olvidemos la chufa, clasificada por Linneo como <em>(Juncia Avellaneda)<\/em> y que conjuntamente con otros productos aut\u00f3ctonos fueron conformando un principio de econom\u00eda agraria.<\/p>\n<p>Podr\u00edamos destacar tambi\u00e9n por su enorme importancia el lino y el c\u00e1\u00f1amo de J\u00e1tiva, a la que m\u00e1s tarde le seguir\u00eda Montanejos en importancia por sus cultivos de lino.<\/p>\n<p>El regaliz u orozuz (<em>Glycyrrhiza glabra<\/em>) que es una planta espont\u00e1nea de los campos de Gand\u00eda, Cartagena y Valencia y que marca el l\u00edmite entre las plantas de tierra y las litorales.<\/p>\n<p>Especial menci\u00f3n se ha de hacer al referirnos a los extensos palmerales de Palmera datilera <em>(Phoenix Dactylifera) <\/em>de Elche y de Orihuela. En \u00e9sta zona junto con la palmera, tambi\u00e9n se destac\u00f3 el trigo, la seda el lino, el c\u00e1\u00f1amo y el esparto.<\/p>\n<p>En \u00e9ste punto quiero hacer una incursi\u00f3n a tierras murcianas, para destacar un producto de extrema importancia, el cual tuvo una directa participaci\u00f3n en nuestras tierras del sur, como fue el famoso esparto de Cartagena, campo \u00e9ste que bien se le denomin\u00f3 <em>\u201cCampo esparterio\u201d<\/em> precisamente por la gran producci\u00f3n de esta planta. Refiri\u00e9ndonos de nuevo al historiador romano Plinio, cuanta que:<em> \u201cse pod\u00eda confiar con que de sus hilos pend\u00eda la vida humana\u201d, <\/em>tal era su importancia econ\u00f3mica entonces. Esta planta se le manufacturaba seca o mojada. Como seca hac\u00edan: esteras, espuertas, serones, maromas, sogas y soguillas de mil maneras. Como mojada: las alpargatas, cuyo producto en bruto, se cargaba en Valencia y al decir de Escolano: <em>\u201c\u2026 para las naciones extranjeras\u201d<\/em>, pues era tenido por materia de gran calidad, por el largo y la fortaleza de sus fibras.<\/p>\n<p>La chufa que era cultivada desde los muros de la ciudad hasta el mar, en una legua de ancho y largo.<\/p>\n<p>La barrilla que Carolo Clasiu en su libro Plantas de Espa\u00f1a nombra como <em>(Antillis valenciana)<\/em> clasificaci\u00f3n que tambi\u00e9n comparti\u00f3 el valenciano Juan Plaza y que ya clasificara Dioscorides como: <em>Anthillis,<\/em> es \u00e9sta una hierba cuyas cenizas son la sosa, ingrediente con el que se forma el afamado vidrio veneciano y que desde aqu\u00ed export\u00e1bamos junto con la tambi\u00e9n afamada <em>alga de Pu\u00e7ol, <\/em>conocida alga mucho m\u00e1s frecuente antes en nuestros litorales, cuyo nombre bot\u00e1nico es <em>(Posidonia<\/em> <em>oce\u00e1nica)<\/em> alga angiosperma, conocida entonces como <em>alga de vidriers\u201d <\/em>la cual serv\u00eda despu\u00e9s de seca para el embalaje del vidrio, que una vez manufacturado se reexped\u00eda de nuevo hacia tantas partes del mundo.<\/p>\n<p>En cuanto a las especies arb\u00f3reas en la ciudad, tuvieron que ser \u00e9stas introducidas poco a poco por el hombre, bien para ornamento de jardines particulares y en zonas p\u00fablicas, como sombra o en plena huerta como se\u00f1alizaci\u00f3n de las alquer\u00edas y barracas. En la huerta tambi\u00e9n se utilizaron para el mantenimiento de los m\u00e1rgenes de las acequias y para la crianza del gusano de seda, como ya se ha dicho antes.<\/p>\n<p>En el caso de los \u00e1rboles con fines ornamentales, es de destacar el jard\u00edn que se hizo plantar el Patriarca Juan de Ribera, se\u00f1or de Burjassot en el a\u00f1o 1602 en los alrededores de su palacio en esa ciudad. Dicho jard\u00edn hecho con gran variedad de plantas e incluso de animales ex\u00f3ticos, ten\u00eda en el centro una gran encina con catorce brazos tan grandes y pesados que eran mantenidos por otras tantas columnas, formando el conjunto a modo de un claustro conventual.<\/p>\n<p>Los primeros grandes jardines p\u00fablicos y que actualmente aun disfrutamos en Valencia, datan del siglo XVIII buenas muestras de ello, aunque algo diezmados por riadas y alguna helada, son: el Jard\u00edn de Monforte (antes llamado Jard\u00edn de Romero) el Jard\u00edn Bot\u00e1nico, los jardines del Real y la Alameda, antes unidos como coto de caza del Palacio Real, los jardines de la Glorieta y el Parterre, donde se pueden admirar unos enormes <em>(Ficus macrophylla)<\/em> y por \u00faltimo el Jard\u00edn del Palacio Arzobispal de Pu\u00e7ol, que es el motivo principal de nuestro estudio.<\/p>\n<p>Para generalizar Escolano nos da una panor\u00e1mica de nuestra poblaci\u00f3n arb\u00f3rea, tiempo antes de la implantaci\u00f3n de los jardines urbanos: \u00c1lamos blancos, \u00e1lamos negros, chopos, acebuches, alcornoques, arrayanes, cipreses, cornicabras, hayas, enebros, bojes, encinas, abetos, fresnos, sauces, laureles, robles, pinos, almeces y sobre todo moreras. Todos ellos repartidos seg\u00fan sus h\u00e1bitats naturales.<\/p>\n<p>Como se\u00f1alizaci\u00f3n en la huerta la palmera canaria <em>(Phoenix canariensis)<\/em> la higuera <em>(Ficus carica) <\/em>el pino <em>(Pinus halepensis)<\/em> y el olivo <em>(Olea europea) <\/em>cada uno con su significado y su sentido, todos han servido y se emplean aun para ese fin de marcar la situaci\u00f3n de una vivienda en el campo, am\u00e9n de dar sombra y el placer natural de su compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n<p>Como utilizaci\u00f3n para mantener ribazos en acequias y m\u00e1rgenes fluviales, generalmente se ha usado el Chopo negro <em>(Populus nigra).<\/em> En las zonas altas de los valles de Ayora y Cofrentes se ha usado en mayor medida el olmo <em>(Ulmus<\/em> <em>campestris)<\/em> y el almez <em>(Celtis australis)<\/em> que se ha empleado tambi\u00e9n para la fabricaci\u00f3n de horcas, garrotes, etc. Se corta el tronco a un pi\u00e9 del suelo, de manera que no haga sombra al campo y se dejan crecer renuevos que se les va moldeando hasta tener la medida y la forma deseada. Todav\u00eda se hacen estas pr\u00e1cticas en muchos pueblos y son conocidos los del valle de Segorbe.<\/p>\n<\/div><\/div>[\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_btn title=&#8221;Descargue el estudio completo de la bot\u00e1nica de Pu\u00e7ol&#8221; color=&#8221;info&#8221; align=&#8221;center&#8221; i_icon_fontawesome=&#8221;fa fa-file-pdf-o&#8221; button_block=&#8221;true&#8221; add_icon=&#8221;true&#8221; link=&#8221;url:https%3A%2F%2Fagroicultura.com%2Fgeneral%2Fwp-content%2Fuploads%2F2021%2F04%2FESTUDIO-BOTA%CC%81NICO-HISTO%CC%81RICO-DE-PUC%CC%A7OL.pdf||target:%20_blank|&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":13837,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[509,1,510],"tags":[],"class_list":["post-13834","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-botanica-escrig","category-general","category-series"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/IMG_20210426_083410.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p4Dh6a-3B8","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13834","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13834"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13834\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15055,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13834\/revisions\/15055"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13837"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13834"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13834"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13834"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}