{"id":13971,"date":"2021-07-30T12:09:32","date_gmt":"2021-07-30T10:09:32","guid":{"rendered":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/?p=13971"},"modified":"2023-04-23T12:41:00","modified_gmt":"2023-04-23T10:41:00","slug":"historia-general-de-la-agricultura-de-j-i-cubero-21-el-caucho-las-conservas-las-orquideas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/historia-general-de-la-agricultura-de-j-i-cubero-21-el-caucho-las-conservas-las-orquideas\/","title":{"rendered":"Historia General de la Agricultura, de J.I. Cubero &#8211; 21 (El caucho, las conservas, las orqu\u00eddeas)"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\"><p>[vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><h3 align=\"CENTER\"><b>Parte Sexta<\/b><\/h3>\n<h2 align=\"CENTER\"><b>La agricultura Moderna<\/b><\/h2>\n<h3 align=\"CENTER\"><span style=\"font-size: large;\"><b>Cap\u00edtulo 21<\/b><\/span><\/h3>\n<h1 align=\"CENTER\"><span style=\"font-size: x-large;\"><b>El caucho, las conservas, las orqu\u00eddeas <\/b><\/span><\/h1>\n<p align=\"CENTER\"><i>Resumen elaborado por <\/i><i><b>Gaspar Oliver<\/b><\/i><i>. Corresponde al cap\u00edtulo 22 del libro original.<\/i><\/p>\n<\/div><\/div><div  class=\"empty-space  marg-lg-b40\"><\/div>[vc_single_image image=&#8221;13973&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b40\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p>Hab\u00edamos dejado para un nuevo cap\u00edtulo de esta serie tres apartados que el profesor Cubero dedica a lo enunciado en el titular. Es un corto an\u00e1lisis de los efectos de la &#8220;revoluci\u00f3n agr\u00edcola&#8221; entendida como aplicaci\u00f3n de la ciencia en tres productos, dos de los cuales han llegado a ser esenciales en la vida cotidiana de los seres humanos, y el tercero un ejemplo de c\u00f3mo el conocimiento de la biolog\u00eda puede afectar al comercio de lujo de las flores.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>El viaje pirata del caucho de Brasil a Indochina<\/strong><\/p>\n<p>\u00abLas propiedades el\u00e1sticas del l\u00e1tex de algunas plantas no hab\u00edan pasado desapercibidas por los habitantes de Mesoam\u00e9rica; es conocido el juego de pelota azteca, con bolas que se formaban con el l\u00e1tex de <em>Castilla elastica<\/em> (la base del hule). En las selvas amaz\u00f3nicas, los habitantes usaban en su lugar el l\u00e1tex de otro \u00e1rbol, el caucho (<em>Hevea brasiliensis<\/em>), con el que pod\u00edan obtener telas impermeabilizadas.\u00bb (P\u00e1g. 721)<\/p>\n<p>En Europa el uso que se dio al caucho fue el de goma de borrar, y a mediados del XIX se utiliz\u00f3 para impermeabilizar telas y cueros, pero el efecto duraba poco, porque el caucho se descompon\u00eda.<\/p>\n<p>Hasta que el bostoniano Charles Goodyear tuvo un accidente en su taller: derram\u00f3 sin querer una mezcla de azufre y caucho sobre una estufa caliente. La masa que result\u00f3 resultaba inalterable a todo tipo de condiciones ambientales. Se llam\u00f3 a este proceso vulcanizaci\u00f3n, por el dios griego de la fragua, Vulcano. En plena revoluci\u00f3n industrial, el descubrimiento tuvo fuerte repercusi\u00f3n.<\/p>\n<p>El primer problema que ten\u00edan los que pod\u00edan y quer\u00edan industrializar el caucho era conseguir las semillas, algo que Brasil obstaculizaba. Adem\u00e1s, cuando las consegu\u00edan de contrabando, el viaje en barcos de vela a trav\u00e9s del Atl\u00e1ntico las echaba a perder. Tuvo que llegar la navegaci\u00f3n a vapor para salvar el obst\u00e1culo. Recuerda con humor el profesor Cubero que seg\u00fan los brasile\u00f1os los ingleses robaron las semillas; de acuerdo con una consolidada tradici\u00f3n al pirateo de los comerciantes brit\u00e1nicos (eso lo digo yo, el recopilador). El caso es que cuando llegaron a Liverpool, un tren preparado al efecto las transport\u00f3 al jard\u00edn bot\u00e1nico de Kew, donde algunas lograron germinar, y las plantitas se aclimataron. Desde all\u00ed las enviaron a Singapur, donde se complet\u00f3 su domesticaci\u00f3n extendi\u00e9ndose el cultivo por Malasia y las colonias inglesas de \u00c1frica.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Las Conservas<\/strong><\/p>\n<p>Nuestras despensas y nuestros frigor\u00edficos suelen estar bien abastecidos, entre otras cosas debido a los alimentos en conserva. \u00abLa conservaci\u00f3n de alimentos para no tener que vivir al d\u00eda fue una constante en todos los tiempos, pero los m\u00e9todos para hacerlo eran pocos: secar al sol o al fuego, embutir en tripa o mezclar la carne con grasa abundante, adobos, salazones y salmueras cuando se dispon\u00eda de sal, almacenar en grano en vasijas o silos excavados en roca o en la tierra; los productos fermentados fueron realmente conservas: quesos, cervezas, vinos&#8230;\u00bb (P\u00e1g. 723)<\/p>\n<p>Recuerda Cubero que la sal fue un art\u00edculo demandado y sometidos a impuestos como la gabela francesa, motivo de revueltas, porque era necesaria para la conserva de alimentos.<\/p>\n<p>Hasta el siglo XVIII no aparecen las conservas como las conocemos hoy. Las razones, y no es la primera vez que la guerra se convierte en un estimulante de la invenci\u00f3n humana, fueron militares. Napole\u00f3n premi\u00f3 a Nicol\u00e1s Appert por su invento de una botella de cristal de cuello ancho que esterilizaba con agua hirviendo, rellenaba con alimentos calientes, y tapaba con corcho y cera. Era la \u00abappertizaci\u00f3n\u00bb, aunque no se sab\u00eda entonces el por qu\u00e9 del \u00e9xito, m\u00e1s bien relativo, porque el cristal es fr\u00e1gil y el cierre no era herm\u00e9tico. Fue Pasteur quien demostr\u00f3 que el calor fuerte esteriliza, al eliminar los microorganismos, d\u00e9cadas despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Los avances los dieron los brit\u00e1nicos, de nuevo merced a la pirater\u00eda. El inventor franc\u00e9s Philippe Girard no fue escuchado por sus compatriotas de la Restauraci\u00f3n borb\u00f3nica, y comunic\u00f3 sus inventos, que innovaban la industria textil, a amigos ingleses. Les envi\u00f3 el libro que Appert public\u00f3 en 1810 sobre las conservas en cristal. Un tal Peter Durant aprovech\u00f3 la idea, y empez\u00f3 a envasar en hojalata. Hab\u00eda \u00abinventado\u00bb la lata de conserva. Despu\u00e9s de varias innovaciones para reforzar el cierre y eliminar el sellado con plomo, en los a\u00f1os veinte del siglo XIX la lata estaba aceptada en Inglaterra, Francia y los Estados Unidos, gracias a las contratas de los ej\u00e9rcitos correspondientes. Los abrelatas eficaces se inventaron en 1855, de modo que hasta ese momento hab\u00eda que abrir las latas hasta con bayoneta.<\/p>\n<p>Pasa el profesor Cubero a la conservaci\u00f3n en fr\u00edo. Se\u00f1ala que los primeros hom\u00ednidos que llegaron a las monta\u00f1as m\u00e1s altas descubrieron los \u00abneveros\u00bb, hoyos naturales o artificiales donde se apisonaba la nieve durante el invierno, para utilizar los alimentos all\u00ed conservados en verano.<\/p>\n<p>En 1553, el m\u00e9dico espa\u00f1ol Blas de Villafranca propuso refrigerar el agua y el vino mediante la mezcla de sal y hielo, fue el primero en usar la palabra refrigerar.<\/p>\n<p>La fabricaci\u00f3n del hielo artificial tard\u00f3 algunos siglos en aparecer. En 1874 se bot\u00f3 el primer barco frigor\u00edfico, que transport\u00f3 carne argentina de Buenos Aires a El Havre. La evoluci\u00f3n de la refrigeraci\u00f3n fue lenta pero eficaz. Las neveras dom\u00e9sticas aparecieron en 1930, y se popularizaron despu\u00e9s de la II guerra mundial.<\/p>\n<p>La \u00faltima forma de conserva que destaca Cubero son los \u00abcubitos de sopa\u00bb.<\/p>\n<p>Los atribuye al conde Rumford, ingl\u00e9s nacido en Norteam\u00e9rica, pero fiel a la corona, que se march\u00f3 a Baviera despu\u00e9s de la guerra de la independencia norteamericana, y en 1795, establecido en Baviera, tuvo una ocurrencia beneficente, fabric\u00f3 comidas a base de trozos prensados de carne de vaca y cerdo, que se rehidrataban en agua hirviendo, todo ello para los pobres. Otros asignan la invenci\u00f3n a Nicolas Appert, y en su forma final a Justus von Liebig. La marca Liebig, universalmente aceptada, us\u00f3 el nombre del qu\u00edmico alem\u00e1n para la venta.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Orqu\u00eddeas, orquidoman\u00eda y ciencia<\/strong><\/p>\n<p>La familia de las orqu\u00eddeas cuenta con casi treinta mil especies. Sin embargo, s\u00f3lo una tuvo un valor agr\u00edcola. Hasta mediados del siglo XVIII, nos dice el profesor Cubero, la \u00fanica orqu\u00eddea cultivada era la vainilla, s\u00f3lo en zonas tropicales de Nueva Espa\u00f1a, en concreto en la regi\u00f3n de Veracruz, que mantuvo el monopolio del comercio hasta mediados del siglo XIX. Los propios aztecas importaban vainilla desde Veracruz para aromatizar el chocolate. Pero era casi imposible cultivarla en otra parte.<\/p>\n<p>Hasta que se descubri\u00f3 un procedimiento pr\u00e1ctico de polinizaci\u00f3n artificial. La polinizaci\u00f3n se basaba en un equilibrio muy fr\u00e1gil de coevoluci\u00f3n de insectos y de p\u00e1jaros, los colibr\u00edes, que s\u00f3lo exist\u00eda en Veracruz. No se desconoc\u00edan otras especies de orqu\u00eddeas, pero en comparaci\u00f3n con sus cong\u00e9neres tropicales, eran insignificantes. Por cierto, el nombre <em>orquis<\/em> significa test\u00edculo en lat\u00edn, se lo puso Teofrasto en su <em>Historia Plantarum<\/em>, de donde se cre\u00f3 la leyenda de sus propiedades afrodis\u00edacas.<\/p>\n<p>El inter\u00e9s por la planta se inicia en Inglaterra, cuando florece la primera orqu\u00eddea americana, Bletia purpurea (en homenaje al bot\u00e1nico y farmac\u00e9utico espa\u00f1ol Luis Blet). Empieza el coleccionismo, muy restringido a personas adineradas, debido a las condiciones especiales de los invernaderos en los que pod\u00eda cultivarse. Cubero compara la orquidoman\u00eda con la tulipoman\u00eda de Holanda, con la diferencia de que la primera fue mucho m\u00e1s exclusiva.<\/p>\n<p>Los coleccionistas poderosos y superricos enviaban a sus jardineros a \u00abcapturar\u00bb, robar, bulbos de orqu\u00eddeas. \u00abLos colectores realizaban un aut\u00e9ntico expolio por donde pasaban; s\u00f3lo en la caldera del volc\u00e1n Colima, en M\u00e9jico, hubo quien colect\u00f3 cien mil tub\u00e9rculos, y los hab\u00eda que no vacilaban en derribar \u00e1rboles centenarios si en sus ramas o en su tronco observaban alg\u00fan ejemplar curioso\u00bb (p\u00e1g. 731), porque muchas orqu\u00eddeas son epifitas no par\u00e1sitas.<\/p>\n<p>El coste de mantener los invernaderos y las dificultades de germinaci\u00f3n y crecimiento de la planta terminaron dando fin a la orquidoman\u00eda, despu\u00e9s de la Gran Guerra y la Gran Depresi\u00f3n.<\/p>\n<p>La peque\u00f1\u00edsima semilla de la orqu\u00eddea, y la necesidad de asociar las primeras raicillas con hongos conocidos como micorrizas, b\u00e1sicas seg\u00fan se ha ido conociendo, en la extensi\u00f3n de la flora, hac\u00edan dif\u00edcil su explotaci\u00f3n. Al carecer de reservas las semillas, solo se obten\u00eda la germinaci\u00f3n mediante los cultivos artificiales especialmente dise\u00f1ados, procedimiento que hoy son esenciales en los laboratorios de biolog\u00eda vegetal.<\/p>\n<p>\u00abSi se a\u00f1ade el profundo estudio que necesitaron las orqu\u00eddeas para conocer su complicada estructura sexual, sus no menos complejos mecanismos de polinizaci\u00f3n y dispersi\u00f3n, su coevoluci\u00f3n con insectos y aves, el inicio de las colecciones de germoplasma con todos sus aspectos positivos y negativos&#8230; se comprender\u00e1 que las orqu\u00eddeas no s\u00f3lo nos trajeron belleza sino ciencia de la buena.\u00bb (P\u00e1g. 733)<\/p>\n<\/div><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[vc_btn title=&#8221;Lea o descargue este cap\u00edtulo en PDF&#8221; color=&#8221;info&#8221; align=&#8221;center&#8221; i_icon_fontawesome=&#8221;fa fa-file-pdf-o&#8221; button_block=&#8221;true&#8221; add_icon=&#8221;true&#8221; link=&#8221;url:https%3A%2F%2Fagroicultura.com%2Fgeneral%2Fwp-content%2Fuploads%2F2021%2F07%2F21-Ha-Agricultura-Cubero.pdf||target:%20_blank|&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;13973&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_btn title=&#8221;Lea o descargue este cap\u00edtulo en PDF&#8221; color=&#8221;info&#8221; align=&#8221;center&#8221; i_icon_fontawesome=&#8221;fa fa-file-pdf-o&#8221; button_block=&#8221;true&#8221; add_icon=&#8221;true&#8221; link=&#8221;url:https%3A%2F%2Fagroicultura.com%2Fgeneral%2Fwp-content%2Fuploads%2F2021%2F07%2F21-Ha-Agricultura-Cubero.pdf||target:%20_blank|&#8221;][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":13973,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[20,515,510],"tags":[],"class_list":["post-13971","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-agroecologia","category-historia-general-de-la-agricultura-de-j-i-cubero","category-series"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/IMG_6834.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p4Dh6a-3Dl","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13971","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13971"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13971\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15738,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13971\/revisions\/15738"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13973"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13971"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13971"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13971"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}