{"id":14418,"date":"2022-01-30T17:05:55","date_gmt":"2022-01-30T16:05:55","guid":{"rendered":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/?p=14418"},"modified":"2023-04-23T19:48:03","modified_gmt":"2023-04-23T17:48:03","slug":"el-nacimiento-de-al-andalus-dos-la-teoria-negacionista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/el-nacimiento-de-al-andalus-dos-la-teoria-negacionista\/","title":{"rendered":"El nacimiento de Al \u00c1ndalus (Dos. La teor\u00eda negacionista)"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\"><p>[vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><h3 style=\"text-align: center;\">Una serie de Waltraud Garc\u00eda<\/h3>\n<p>Emilio Gonz\u00e1lez Ferr\u00edn es el autor de <em>Europa entre Oriente y Occidente<\/em>, publicada como <em>Historia General de Al \u00c1ndalus<\/em>, en 2006, <em>Cuando Fuimos \u00c1rabes<\/em> (Editorial Almuzara, Sevilla, Enero 2018), y unos pocos libros m\u00e1s sobre este asunto enrevesado del papel del Islam (civilizaci\u00f3n) y del islam (religi\u00f3n, seg\u00fan terminolog\u00eda del autor mencionado) en Espa\u00f1a y en Europa.<\/p>\n<p>Es profesor de <em>Islamolog\u00eda<\/em> en la Universidad de Sevilla. Compara el Islam con otras religiones y culturas, y defiende a capa y espada un concepto o disciplina utilizado por Ortega y Gasset y recogido por Am\u00e9rico Castro (de quien se confiesa alumno) llamado <em>Historiolog\u00eda<\/em> que se ocupa en \u201cdeterminar la estructura, las leyes y las condiciones de la realidad hist\u00f3rica\u201d. En otras palabras, y seg\u00fan Wikipedia, una \u201cdisciplina que dota de principios epistemol\u00f3gicos a la Ciencia de la Historia (disciplina que estudia y narra cronol\u00f3gicamente los acontecimientos pasados), en un marco interdisciplinar (las Ciencias Hist\u00f3ricas), y a la Historiograf\u00eda, que se encarga del estudio y escritura de la historia, para lo que resulta indispensable conocer sus fuentes y metodolog\u00eda.\u201d<\/p>\n<p>Gonz\u00e1lez Ferr\u00edn tuvo la osad\u00eda de poner en cuesti\u00f3n algo sagrado: la irrupci\u00f3n musulmana en Hispania. En pocas palabras (enseguida entraremos en materia), que no hubo invasi\u00f3n ni conquista musulmana, y mucho menos \u00e1rabe, en la primavera del 711 en Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>No niega sin embargo la mayor, que Al\u00e1ndalus fue un territorio donde el Islam (civilizaci\u00f3n) y el islam (religi\u00f3n) dominaron con vigor, aunque acabaron expulsados ocho siglos despu\u00e9s de la fecha fat\u00eddica por el poder de reyes y eclesi\u00e1sticos cristianos. El origen de estos tenaces resistentes es tan oscuro como el de quienes cruzaron el estrecho de Gibraltar. Pudieron ser visigodos del <em>aula regia<\/em> o corte de la monarqu\u00eda con capital en Toledo, vascones y c\u00e1ntabros jam\u00e1s dominados ni siquiera por Roma, o una mezcla de ambos. El caso es que cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s de la discutida batalla de Guadalete, un posible godo, Pelayo, ha establecido en un pueblo asturiano la capital de un nuevo estado de rasgos visigodos y cristianos. Mientras, en el resto del territorio, un Omeya sirio exiliado se dice a s\u00ed mismo emir de las tierras hispanas desde la importante ciudad de C\u00f3rdoba. Estos son hechos que nadie discute, pero que Gonz\u00e1lez Ferr\u00edn interpreta de un modo coherente con su negaci\u00f3n de la invasi\u00f3n y conquista.<\/p>\n<p>Los argumentos son aceptables, aunque el punto flaco sigue siendo c\u00f3mo demonios la poblaci\u00f3n hispana acept\u00f3 una religi\u00f3n isl\u00e1mica inconcreta, pues tard\u00f3 siglo y medio en constituir su libro y su cuerpo jur\u00eddico y can\u00f3nico; es decir, que en el 711 era una religi\u00f3n monote\u00edsta m\u00e1s, todav\u00eda en formaci\u00f3n, frente al polite\u00edsmo cristiano (Tres Personas, una Sustancia Divina). Contaba, sin embargo, con la complicidad de las diferentes \u201cherej\u00edas\u201d que negaban la divinidad de Cristo (arrianismo, monofisismo, nestorianismo, priscilianismo), algunas de ellas nacidas y arraigadas en la pen\u00ednsula ib\u00e9rica.<\/p>\n<p>Viene a decir Gonz\u00e1lez Ferr\u00edn que el islam llega a predominar sobre las otras corrientes her\u00e9ticas, frecuentes en Hispania (el reino visigodo arriano se convierte al cristianismo romano en 587), porque ha empezado a hacerse fuerte en Oriente con el califato de Damasco y luego de Bagdad. Esta corriente mahometana consigue muy poco a poco establecerse como civilizaci\u00f3n (Islam) contrapuesta al cristianismo de Roma, de Constantinopla y a los restos culturales del imperio persa, que ha sucumbido al \u00edmpetu \u00e1rabe; esta vez s\u00ed est\u00e1 bien empleado el t\u00e9rmino, porque fueron las tribus de Arabia las que se impusieron en el Oriente Medio.<\/p>\n<p>Pero hay muy pocos testimonios, pr\u00e1cticamente ninguno, que avalen la tesis del \u00e9xito fulminante del islam y del Islam en Hispania. En esto, a los representantes de la hip\u00f3tesis can\u00f3nica no les duelen prendas: los musulmanes y los \u00e1rabes conquistaron Hispania, triunf\u00f3 al islam porque derrot\u00f3 a los visigodos y ocup\u00f3 la pen\u00ednsula en cosa de diez a\u00f1os, es decir, eran musulmanes (ber\u00e9beres reci\u00e9n convertidos y \u00e1rabes de pura cepa), e impusieron su religi\u00f3n nov\u00edsima y su cultura tambi\u00e9n nov\u00edsima. Como hemos dicho en el cap\u00edtulo anterior, ning\u00fan historiador serio ha desplegado razones y documentos que expliquen una avalancha civilizadora fuerte y r\u00e1pida como el rayo, &#8220;fulm\u00ednea&#8221; la llamaba S\u00e1nchez Albornoz.<\/p>\n<p>Es curioso c\u00f3mo el punto d\u00e9bil de la invasi\u00f3n se convierte en el punto d\u00e9bil de la tesis de Gonz\u00e1lez Ferr\u00edn: la ausencia de testimonios coet\u00e1neos. Y a la vez adquieren fuerza sus argumentos &#8220;negacionistas&#8221;: que el islam y el Islam se imponen poco a poco, y gracias al arraigo entre la poblaci\u00f3n hispano romano g\u00f3tica de herej\u00edas monote\u00edstas.<\/p>\n<p><em>Cuando fuimos \u00e1rabes<\/em> es otro libro libro heterog\u00e9neo y heterodoxo, fiel a la decisi\u00f3n de Gonz\u00e1lez Ferr\u00edn de introducir en la disciplina Historia un elemento ajeno o nuevo en las c\u00e1tedras: la <em>historiolog\u00eda.<\/em> Esto le obliga a desviarse por territorios en los que buscar argumentos para justificar el cientifismo del fen\u00f3meno. Gonz\u00e1lez Ferr\u00edn es un buen ret\u00f3rico, pero tantas revueltas y tantas citas emplea que hacen dif\u00edcil entender el m\u00e9todo <em>historiol\u00f3gico.<\/em> Sin duda con el prop\u00f3sito de hacer su discurso m\u00e1s claro, arranca el libro con una minuciosa autobiograf\u00eda de sus estudios, tanto en Espa\u00f1a como en un muy extenso extranjero. He tenido que leer el libro dos veces para empezar a aclararme.<\/p>\n<p>Al parecer, el punto de arranque de la nueva visi\u00f3n de Gonz\u00e1lez Ferr\u00edn se sit\u00faa en Londres, donde conoce los estudios de John Wansbrough sobre <em>Early Islam<\/em>. \u201cTal sistema religioso emerge de un entorno sectario, como reacci\u00f3n a otros modos de entender el monote\u00edsmo\u201d (p\u00e1g.112). La ruptura de Wansbrough es el paso de una lectura creacionista del islam (profeta, libro, comunidad) a una lectura evolucionista. En otras palabras, la religi\u00f3n fundada por Mahoma no nace s\u00f3lida y construida, sino que el Cor\u00e1n tarda siglos en transformarse en un canon irrefutable, del mismo modo que los Evangelios cristianos no se escribieron por inspiraci\u00f3n divina en cosa de d\u00edas. Para empezar, Mahoma era probablemente analfabeto, seg\u00fan sostiene Watt en su estudio sobre el Profeta.<\/p>\n<p>Asegura Ferr\u00edn: \u201cEl islam surgi\u00f3 de un entorno judeocristiano y en el seno de ciudades de Oriente Medio fuertemente romanizadas. Por tanto, el islam parte de nuestras mismas fuentes culturales; no viene de fuera\u201d (p\u00e1g. 140).<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con el tema de esta serie, Al\u00e1ndalus, el heterodoxo acad\u00e9mico argumenta que establecer la invasi\u00f3n musulmana el a\u00f1o 711 es una consecuencia de la segunda fecha en este periodo, 1492, el final de Al\u00e1ndalus. Donde hay un final, tiene que haber un principio, as\u00ed que las invasiones en la pen\u00ednsula Ib\u00e9rica desde \u00c1frica a inicios del siglo VIII vienen de perlas.<\/p>\n<p>Algo imposible si atribuimos estas invasiones al Islam (civilizaci\u00f3n) pues &#8220;hasta el a\u00f1o 800, el islam no pudo hacer nada, porque precisamente lo que estaba haciendo era el islam. Entonces, \u00bfqui\u00e9n podr\u00eda tildar de isl\u00e1mico a algo ocurrido noventa a\u00f1os antes de la puesta en escena clara del Islam\u201d (p\u00e1g. 150).<\/p>\n<p>Gonz\u00e1lez Ferr\u00edn escribi\u00f3 luego otro libro. \u201cSe trata de<em> La angustia de Abraham<\/em>, mi percepci\u00f3n de la historia del islam en tanto que decantaci\u00f3n de sistemas religiosos y culturales pr\u00f3ximo-orientales, descritos no al estilo cl\u00e1sico de una biograf\u00eda de fundador seguida de un corpus dogm\u00e1tico, sino precisamente al contrario: destacar la que considera el arma esencialista de la historia, la narraci\u00f3n retrospectiva contempla la historia de los sistemas religiosos como precisamente eso, narraciones desde un presente que pretende ubicar una pureza inicial, relacionada con la figura del fundador; pureza inicial que no creo que se corresponda con la realidad hist\u00f3rica\u201d (p\u00e1gs. 153-154).<\/p>\n<p>Cuando Ferr\u00edn dice \u201cesencialista\u201d interpreto que quiere decir \u201cfalsear la realidad\u201d en virtud de una esencia construida evolutivamente, no por decreto divino. Entiendo que esta es la base de su principal argumento, que no pudo haber invasi\u00f3n musulmana, porque lo musulm\u00e1n empez\u00f3 a tomar cuerpo en el siglo IX, casi cien a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Es preciso recalcar el concepto de <em>historiolog\u00eda,<\/em> instrumento clave en las investigaciones de Gonz\u00e1lez Ferr\u00edn. Se apoya en otro historiador brit\u00e1nico, Lytton Strachey. La historia es una exploraci\u00f3n, rama de las humanidades, y un arte. \u201cLos hechos del pasado, cuando se recogen de forma no art\u00edstica, no personal, no libre, resultan meras recopilaciones\u201d. \u201cLa historia no es lo que ocurri\u00f3, sino lo que despu\u00e9s escribimos que ocurri\u00f3: historia como resultado, producto\u201d. \u201cEsa historia como producto codificado y personal, esa tortilla resultante, queda contenida en un registro concreto, legible y cuestionable: narraci\u00f3n\u201d. \u201cUna metodolog\u00eda creada sobre la marcha, aplicada ante la incertidumbre de no poder recoger con fiabilidad el sentido exacto de las cosas\u201d (p\u00e1g. 172). M\u00e1s adelante Gonz\u00e1lez Ferr\u00edn dir\u00e1 que la <em>historiolog\u00eda<\/em> es \u201ccontemplar la historia, por ejemplo, a trav\u00e9s de las obras literarias del tiempo en cuesti\u00f3n\u201d (p\u00e1g. 238)<\/p>\n<p>Recuerdo a este efecto las reflexiones del profesor Jonatan M. Hall sobre la Historia, que mencion\u00e9 en la serie \u201c\u00bf<a href=\"https:\/\/agroicultura.com\/general\/category\/series\/grecia-antigua\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">De d\u00f3nde salieron los griegos<\/a>?\u201d. Tambi\u00e9n dec\u00eda que la historia es una narraci\u00f3n. Y que el prop\u00f3sito de su libro (<em>A History of the Archaic Greek World<\/em>) no era averiguar qu\u00e9 pas\u00f3 en el periodo de la Grecia Arcaica, sino c\u00f3mo sabemos lo que (creemos que) pas\u00f3.<\/p>\n<p>M\u00e1s adelante, el negacionista manchego (Ferr\u00edn trabaja en Sevilla, pero naci\u00f3 en Ciudad Real), subraya: \u201cPorque el Damasco del 700, del siglo VIII, no exist\u00eda como Estado m\u00e1s all\u00e1 de Oriente, y no conquist\u00f3 Hispania. Tampoco era, por a\u00f1adidura, ese Damasco, concretamente el del a\u00f1o 711, un Estado isl\u00e1mico. Y lo cierto es que el m\u00e1s eminente intelectual de esa ciudad, Juan Damasceno, a\u00fan a\u00f1os despu\u00e9s, escribiendo en griego, porque Damasco no hab\u00eda incorporado a\u00fan el \u00e1rabe como lengua culta, no acertaba a llamar \u00b4islam` a determinada herej\u00eda que contempla entre un grupo social, que no religioso, los ismaelitas\u201d (p\u00e1g. 206)<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n explica Ferr\u00edn que hay historiadores que basan en las \u201crazias de moros\u201d, desde \u00e9pocas romanas, la mayoritaria caracterizaci\u00f3n norteafricana de nuestro ADN, y asegura que \u201cen modo alguno, deber\u00eda considerarse al islam como el sustento ideol\u00f3gico de una cadena de invasiones que clausur\u00f3 la Antig\u00fcedad Tard\u00eda, dando paso a la Edad Media\u201d (p\u00e1g. 213). M\u00e1s concretamente, las guerras entre los imperios Romano Oriental y el Sas\u00e1nida o persa. \u201cEl desmantelamiento de las grandes l\u00edneas defensivas trae consigo lo que podemos denominar paz caliente, en que numerosas tribus n\u00f3madas ya no responden a la disciplina imperial. En las cr\u00f3nicas sobre estos pueblos de salteadores&#8230; aparecer\u00e1n ismaelitas y \u00e1rabes, al igual que asirios y otras muchas denominaciones\u201d (p\u00e1g. 215) Es un escenario similar al de las tribus germanas que desbordan las fronteras del Imperio Romano en Occidente desde el siglo IV, pero tal situaci\u00f3n no tiene nada que ver con el islam, zanja Ferr\u00edn. La religi\u00f3n no es causa, sino consecuencia de la invasi\u00f3n, ni el islam ni el Islam se expandieron por conquista.<\/p>\n<p>A partir de todo esto, se mete Gonz\u00e1lez Ferr\u00edn en dos jardines que considera necesario pisotear: el de la tradici\u00f3n acad\u00e9mica que sostiene la invasi\u00f3n musulmana, y el de las nuevas aportaciones de esa tradici\u00f3n que hablan de monedas escritas en \u00e1rabe contempor\u00e1neas a la invasi\u00f3n y de ciertos restos arqueol\u00f3gicos que abonan la idea de la invasi\u00f3n. Yo reconozco que algunos de los argumentos de Ferr\u00edn se me escapan, quiz\u00e1 porque los cita para sacudir la badana a los ortodoxos sin entrar en detalles que requerir\u00edan ensayos especializados.<\/p>\n<p>Hay sin embargo una afirmaci\u00f3n suya que comparto, salvo las implicaciones e iron\u00edas que Ferr\u00edn saca de ella. Dice: \u00abAl fin y al cabo, este asunto de la conquista isl\u00e1mica inducida constituye no s\u00f3lo el tronco fundacional de una esencialista Espa\u00f1a nacional-cat\u00f3lica, nacida frente al Islam, sino el presupuesto inicial en la mayor parte de los trabajos sobre la misma historia del Islam\u00bb (p\u00e1g. 233). Dejo a un lado la segunda parte del razonamiento, y me centro en la primera. Le guste o no le guste a Gonz\u00e1lez Ferr\u00edn, la Espa\u00f1a cristiana que culmina con el matrimonio de Isabel y Fernando y la uni\u00f3n de Castilla y Arag\u00f3n, llega a serlo precisamente porque expulsa al islam y al Islam de la pen\u00ednsula, del territorio hisp\u00e1nico. Ferr\u00edn denuncia la Espa\u00f1a nacional-cat\u00f3lica, que es un verdadero mito del progresismo acad\u00e9mico e intelectual espa\u00f1ol. Los reyes cristianos expulsan a los isl\u00e1micos a finales del siglo XV, al mismo tiempo que expulsan a los jud\u00edos. Y un siglo despu\u00e9s, un tataranieto de los Reyes Cat\u00f3licos, Felipe III de Habsburgo, decreta la expulsi\u00f3n de los moriscos. Estas decisiones pueden debatirse desde todos los puntos de vista, pero es obvio que la Espa\u00f1a de hoy ser\u00eda muy distinta de no haber establecido el catolicismo como religi\u00f3n \u00fanica. Entre otras cosas libr\u00f3 al pa\u00eds de las furiosas y devastadores guerras religiosas de los siglos XVI y XVII en centro Europa, que los turcos estuvieron a punto de invadir en varias ocasiones, detenidos una y otra vez por los cat\u00f3licos ej\u00e9rcitos del Imperio Austriaco y, antes, por la cat\u00f3lica armada espa\u00f1ola en Lepanto.<\/p>\n<p>De Gonz\u00e1lez Ferr\u00edn me ha llamado la atenci\u00f3n su alineamiento progre, del que reniega. Atribuye a la que \u00e9l llama la <em>droite divine<\/em> (por oposici\u00f3n sem\u00e1ntica e ideol\u00f3gica a la <em>gauche divine<\/em> francesa del 68, cuando ser de izquierdas era chic), el odio o repudio del islamismo: \u201cPonerse facha es <em>chic<\/em> al hablar del Islam\u201d (p\u00e1g. 131).<\/p>\n<p>Yo admito las hip\u00f3tesis negacionistas de Ferr\u00edn, me parecen bien argumentadas, bien documentadas. Pero cuando habla de los nacional-cat\u00f3licos creo que pierde el oremus. Sobre todo cuando re\u00fane a \u201clos tres Gustavos\u201d, Gustavo de Ar\u00edstegui, Gustavo Su\u00e1rez Pertierra y Gustavo Bueno, este \u00faltimo porque &#8220;defini\u00f3 la esencia espa\u00f1ola como \u00b4cristiana atea`, y cuyo peso en la fach\u00edsima izquierda espa\u00f1ola es impresionante\u201d (p\u00e1g. 131). La posici\u00f3n de los dos primeros gustavos sobre el islamismo presente es contundente, pero no me parece \u201cnacional-cat\u00f3lica\u201d, sino basada en un an\u00e1lisis del desarrollo y la presencia del Islam en el mundo actual. Y sobre el tercer Gustavo es evidente que Ferr\u00edn no le conoce bien: b\u00e1sicamente porque Gustavo Bueno defiende la tesis de que Espa\u00f1a afortunadamente es hoy cristiana y cat\u00f3lica, y que el Islam fue derrotado y expulsado para fortuna de las generaciones espa\u00f1olas futuras, y sin embargo, admite que la tesis de Ferr\u00edn sobre el \u00e9xito del islam en Al\u00e1ndalus puede ser correcta, el sustrato her\u00e9tico monote\u00edsta.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>La debilidad del estado visigodo<\/strong><\/p>\n<p>Y ahora entremos en su interpretaci\u00f3n del hecho debatido aqu\u00ed. Si no hubo invasi\u00f3n isl\u00e1mica en 711, sino desembarcos aleatorios y sucesivos que saquearon el territorio hisp\u00e1nico y se instalaron en \u00e9l, \u00bfc\u00f3mo es posible que bandas de salteadores acaben con la monarqu\u00eda visigoda en un suspiro?<\/p>\n<p>\u201cDesde dos siglos antes que ese icono del 711 se ven\u00edan produciendo intervenciones de norteafricanos en la pen\u00ednsula ib\u00e9rica, as\u00ed como mil y una formas de religiosidad y cultura orientales desde el oriente mediterr\u00e1neo, cualquiera de ellas asumible como paleoisl\u00e1mica o judeocristiana indistintamente\u201d (p\u00e1g. 239).<\/p>\n<p>Asegura Ferr\u00edn que San Isidoro de Sevilla, que vivi\u00f3 a caballo entre los siglos VI y VII, \u00abse ve obligado a citar a los hijos de Agar, llamados agarenos y \u00faltimamente sarracenos. Ya se est\u00e1 conceptuando una alteridad, un cambio social progresivo desde mucho antes de 711, sin que intervenga en ello una religi\u00f3n nueva. Es mero nomadismo salteador. Oleadas de inmigraci\u00f3n desorganizadas\u201d (p\u00e1g. 244) Y apunta que el mito del beduinismo no casa con el Islam civilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El argumento del colapso de la monarqu\u00eda visigoda lo utiliza Ferr\u00edn, como los que le llevan la contraria en lo de la invasi\u00f3n musulmana. Si estos se instalan con facilidad en Hispania es porque \u201cHispania y el norte de \u00c1frica participaban, antes de la supuesta invasi\u00f3n, en un mismo proyecto cultural\u201d (p\u00e1g. 81 de <em>Historia general de Al \u00e1ndalus<\/em>).<\/p>\n<p>Las debilidades del reino visigodo de Hispania las he tomado de <em>Or\u00edgenes de la Naci\u00f3n Espa\u00f1ola. El Reino de Asturias<\/em>, de Claudio S\u00e1nchez Albornoz, denostado por Ferr\u00edn. Vecina y empadronada en la Franconia b\u00e1vara, no dispongo de los libros que abundan en Espa\u00f1a, y me tengo que conformar con los que hallo aqu\u00ed, los que encargo y los de la biblioteca de mi padre. Mi padre sol\u00eda recitarme de ni\u00f1a la lista de los treinta y tres reyes godos, una proeza nemot\u00e9cnica que le dio fama en sus a\u00f1os de bachillerato en Madrid. Aquellos nombres germ\u00e1nicos me causaban una impresi\u00f3n m\u00e1gica, y me inclinaban a sentirme heredera de ellos como alemana y espa\u00f1ola a la vez.<\/p>\n<p>Es el caso que S\u00e1nchez Albornoz dedica los dos primeros cap\u00edtulos de su libro a poner en evidencia el origen y desarrollo de los godos hispanos. Se centra, como objeto de su libro, en la cornisa cant\u00e1brica: m\u00e1s o menos las actuales Asturias, Cantabria y Vasconia. Pondera con entusiasmo la ferocidad, la voluntad indome\u00f1able y la resistencia que empe\u00f1aron contra la dominaci\u00f3n romana. Sugiere que su tozudez b\u00e9lica lleg\u00f3 casi intacta al momento de la invasi\u00f3n de los visigodos desde la actual Francia, empujados por los francos (que dan nombre a la regi\u00f3n alemana en la que vivo, distante cosa de mil kil\u00f3metros de los Pirineos).<\/p>\n<p>Recoge S\u00e1nchez Albornoz una idea de un historiador alem\u00e1n: la monarqu\u00eda visigoda oscil\u00f3 casi cuatrocientos a\u00f1os entre la arbitrariedad y la impotencia.<\/p>\n<p>Para empezar, segu\u00eda la costumbre germ\u00e1nica de ser una monarqu\u00eda electiva. Los conflictos internos de la aristocracia eran interminables, con castigos, venganzas, persecuciones, y un agravante externo, la intervenci\u00f3n de la Iglesia confirmando a unos, excomulgando a otros, y ejerciendo su poder civil en los rincones del reino, porque estaban obligados a administrar la religi\u00f3n al pueblo. \u00bfQu\u00e9 religi\u00f3n? La cristiana en todas sus variantes. Los visigodos tardaron siglos en convertirse al catolicismo, eran arrianos, concepci\u00f3n que niega la divinidad de Cristo, y por tanto niega la Sant\u00edsima Trinidad, en otras palabras, su fondo es monote\u00edsta, como nos ha prevenido por activa y por pasiva Gonz\u00e1lez Ferr\u00edn. Es decir que hay dos iglesias en una naci\u00f3n en la que el poder central est\u00e1 siempre en el aire. Y adem\u00e1s de eso, hay otras herej\u00edas, el priscilianismo, el monofisimo, y para acabar de arreglar el asunto, lo que hoy es Murcia, Almer\u00eda y M\u00e1laga (m\u00e1s o menos) era territorio del imperio bizantino, cat\u00f3lico, pero no romano. Cuando Recaredo (el converso al cristianismo romano) y sus sucesores consiguen reunir las distintas partes de la pen\u00ednsula, expulsando a suevos de Galicia y a bizantinos de la costa mediterr\u00e1nea, el estado visigodo est\u00e1 sembrado de minas religiosas y civiles.<\/p>\n<p>Copio unas l\u00edneas de S\u00e1nchez Albornoz como muestra: \u201cAsombra el registro de revueltas que padeci\u00f3 el reino godo durante el siglo VII. Contra Recaredo (587-601) se alzaron en la Septimania el obispo Ataloco y los condes Granista y Vildigerno; conspiraron en la Lusitania el obispo Sunna y los Condes Segga y Viterico y se sublev\u00f3 en 590 el duque Argimundo al frente de un grupo de palatinos. Liuva II (601-603) fue derrotado y muerto por Viterico. Este (603-610) fue asesinado en un banquete. Su\u00edntila (621-631), contra quien fue desleal su hermano Geila y acaso se alz\u00f3 Judila, quien lleg\u00f3 a acu\u00f1ar moneda, fue depuesto por Sisenando, apoyado por Dagoberto. Tulga (636-638) lo fue por Chindasvinto, viejo conspirador que hab\u00eda participado en numerosas conjuras. Recesvinto (652-670) vio alzarse a Froia que, secundado por los vascones, lleg\u00f3 a sitiar Zaragoza; y quiz\u00e1 hubo de enfrentar otros alzamientos, pues el reino padeci\u00f3 una confusi\u00f3n babil\u00f3nica&#8230;\u201d (p\u00e1g. 73). La retah\u00edla llega al a\u00f1o 702, con la deposici\u00f3n de Egica.<\/p>\n<p>Y he aqu\u00ed el momento de citar a los vascones. Las cr\u00f3nicas cristianas y musulmanas m\u00e1s antiguas que hablan de la invasi\u00f3n est\u00e1n escritas bastante despu\u00e9s de 711. Coinciden en que a don Rodrigo, esclavo de la lascivia, le coge el &#8220;desembarco musulm\u00e1n&#8221; en territorio vasc\u00f3n, aplastando la \u00faltima sublevaci\u00f3n de ese pueblo montaraz. Cuando llega a enfrentarse al invasor, los hijos de Vitiza le traicionan y se pasan al bando de los moros, y muere en Guadalete.<\/p>\n<p>Puede deducirse que el l\u00edo del sur es uno m\u00e1s de los incendios en los que se consum\u00eda el reino visigodo, fueran quienes fueran los invasores. El avance de los supuestos sarracenos o caldeos sorprende todav\u00eda a los historiadores, incapaces de explicarlo por falta de fuentes, y que Gonz\u00e1lez Ferr\u00edn, administr\u00e1ndose la dispensa de la historiolog\u00eda, niega porque no exist\u00eda ni el islam ni el Islam. El propio S\u00e1nchez Albornoz afirma: \u201cEl parang\u00f3n entre los dos siglos que tardaron los romanos en dominar a Hispania y lo fulm\u00edneo del avance de Tarik y Muza a trav\u00e9s de la Pen\u00ednsula suscita en verdad un interrogante de dif\u00edcil respuesta&#8221; (p\u00e1g. 69).<\/p>\n<p>Acabo este cap\u00edtulo con una menci\u00f3n al conde don Juli\u00e1n, el responsable accidental de la \u201cp\u00e9rdida de Espa\u00f1a\u201d. Para Gonz\u00e1lez Ferr\u00edn, que no para de ironizar, encendiendo a los historiadores ortodoxos, \u201clos cronistas, siglos despu\u00e9s \u2014porque, y esto es esencial dejarlo claro, no tenemos documentaci\u00f3n de la \u00e9poca\u2014 ya est\u00e1n hablando desde una realidad tan diferente, que la \u00fanica explicaci\u00f3n no m\u00e1gica en el cambio de Hispania a Al \u00c1ndalus es la del rapto de Hispania, la p\u00e9rdida de Espa\u00f1a\u201d (p\u00e1g. 163 de <em>Historia General&#8230;<\/em>) Ferr\u00edn, seg\u00fan su m\u00e9todo <em>historiol\u00f3gico,<\/em> encuentra la traici\u00f3n de don Juli\u00e1n una repetici\u00f3n literaria de otras anteriores.<\/p>\n<p>Una es la atribuida al conde Bonifacio a lo que quedaba del imperio romano, a quien representaba en el norte de \u00c1frica, cuando el v\u00e1ndalo Genserico salta de la pen\u00ednsula ib\u00e9rica al actual Magreb, para quedarse en \u00e9l con sus cincuenta mil soldados, en el 438, y arrasar la misma Roma en el 455.<\/p>\n<p>La traici\u00f3n del conde Bonifacio es otro estereotipo, basado en la del general romano Geroncio, que en 409 propiciar\u00eda, seg\u00fan la leyenda, el paso de las tropas germ\u00e1nicas por los Pirineos.<\/p>\n<p>El conde don Juli\u00e1n pudo haber sido un godo, pero tambi\u00e9n un magreb\u00ed (dicho desde el presente), un norteafricano romanizado, que hablaba alguna variedad del lat\u00edn y adem\u00e1s era cristiano. Aunque lo m\u00e1s probable, sugiere Ferr\u00edn, es que no existiera, que fuera un protagonista necesario para la leyenda de la p\u00e9rdida de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">En conclusi\u00f3n, los argumentos del profesor de la Universidad de Sevilla, todos basados en documentaci\u00f3n muy bien estudiada a lo largo de d\u00e9cadas, son tan prolijos que resulta imposible resumirlos. Yo lo he intentado porque soy una atrevida. Pero animo a los lectores verdaderamente interesados en el asunto a que lean su Historia General de Al \u00c1ndalus, hagan una especie de surfeo o regateo en su prosa desbordante de iron\u00eda, y se queden con lo esencial. Merece la pena.<\/p>\n<p>(<em>La fotograf\u00eda de presentaci\u00f3n corresponde a las fiestas de Moros y Cristianos de Alcoy, donde se conjugan todas las leyendas sobre la conquista y la reconquista<\/em>.)<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><i><b>Post Sriptum<\/b><\/i>.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Redactada esta entrega, la segunda mujer de mi padre me sorprende con novedades muy significativas. Est\u00e1 leyendo <i>La Espa\u00f1a m\u00e1gica. Ep\u00edtome de G\u00e1rgoris y Habidis<\/i>, de Fernando S\u00e1nchez Drag\u00f3. Se enter\u00f3 del trabajo que estoy publicando en esta revista, y me ha proporcionado dos nombres citados y glosados por Drag\u00f3, que no recuerdo haber le\u00eddo en los libros de Gonz\u00e1lez Ferr\u00edn.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Se trata de Rodolfo Gil Benumeya y Javier Oliver As\u00edn, ambos arabistas y coet\u00e1neos. Las biograf\u00edas de ambos se pueden consultar en la Red, as\u00ed que voy derecha al grano. Cada uno de ellos adelanta la hip\u00f3tesis de Gonz\u00e1lez Ferr\u00edn, si hubo invasi\u00f3n en el 711, no fue musulmana; y la expansi\u00f3n explosiva del dominio de los invasores es algo todav\u00eda por explicar.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Ferr\u00edn no oculta su deuda con Ignacio Olag\u00fce y su <i>La revoluci\u00f3n isl\u00e1mica en Occidente, <\/i>en la que su autor asegura que los \u00e1rabes no invadieron jam\u00e1s Espa\u00f1a. De Olag\u00fce se desprecia su cualidad de historiador, no por su heterodoxia sino porque, al parecer, fue falangista. No consta que fuera arabista, pero s\u00ed un hombre con un criterio propio basado en razones y no en bander\u00edas.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Rasgos comunes de los tres citados es la edad, nacieron con el siglo XX, y su instalaci\u00f3n con comodidad en las instituciones de la Espa\u00f1a franquista. Javier Oliver As\u00edn, sobrino del arabista As\u00edn Palacios, lleg\u00f3 a ser miembro de la Real Academia de la Historia. Sus dudas sobre la invasi\u00f3n musulmana no parecen haber causado esc\u00e1ndalo entre sus colegas. En resumen, lo que advert\u00eda Oliver As\u00edn era que la mayor\u00eda de quienes saltaron de \u00c1frica a la pen\u00ednsula ib\u00e9rica en 711 no pudieron ser sino habitantes de una zona romanizada, que hablaban posiblemente lat\u00edn y que, como mucho, acompa\u00f1aron a los invasores musulmanes. El mayor \u00e9nfasis de Oliver As\u00edn est\u00e1 en dudar de la expansi\u00f3n fulm\u00ednea musulmana por Hispania. Es lo que subraya Drag\u00f3, seg\u00fan me ha le\u00eddo la segunda mujer de mi padre.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El personaje m\u00e1s curioso de los tres es Rodolfo Gi Benumeya, que se dec\u00eda descendiente de un caudillo morisco de sangre real, por parte de madre. Este hombre, periodista e historiador, vivi\u00f3, estudi\u00f3 y trabaj\u00f3 en el protectorado espa\u00f1ol de Marruecos, en instituciones acad\u00e9micas cairotas y en Argel. En 1942 se instal\u00f3 en Madrid, y colabor\u00f3 con el Ministerio de Asuntos Exteriores espa\u00f1ol en temas \u00e1rabes, adem\u00e1s de realizar actividades relacionadas con sus conocimientos isl\u00e1micos.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La Wikipedia asegura que Gil Benumeya era nacionalista andaluz. Se basa en el empe\u00f1o de Benumeya en la identidad de lo andalus\u00ed. Ignoro si opon\u00eda lo andalus\u00ed a lo espa\u00f1ol, aunque me permito dudarlo, siendo \u201cpersona del R\u00e9gimen\u201d. Otra cosa es que luego se le haya vestido con esta indumentaria, algo tan peregrino como considerar a mos\u00e9n Jacinto Verdaguer un independentista furibundo como los que pueblan hoy el Principado.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En lo que s\u00ed coinciden Benumeya, Oliver As\u00edn y Olag\u00fce es en destacar los v\u00ednculos geopol\u00edticos, m\u00e1s que hist\u00f3ricos, de Espa\u00f1a (Hispania, Al \u00c1ndalus) con el otro lado del estrecho de Gibraltar. Compart\u00edan primero romanidad, luego ocupaci\u00f3n \u201cb\u00e1rbara\u201d y bizantina, y m\u00e1s tarde presencia musulmana en ambas orillas.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Esta vinculaci\u00f3n hispano-marroqu\u00ed, por sintetizar el fen\u00f3meno, era bienquista en el franquismo, quiz\u00e1 por razones coloniales, y desde luego estrat\u00e9gicas. Pero estaban basadas en hechos incontrovertibles. Una teor\u00eda que sustentan historiadores de post\u00edn es la de que, de no haber descubierto Am\u00e9rica Col\u00f3n, el reino de Espa\u00f1a habr\u00eda continuado su expansi\u00f3n al norte de \u00c1frica, por razones de inter\u00e9s natural.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Intentar\u00e9 enterarme de si Gonz\u00e1lez Ferr\u00edn ha indagado en esas heterodoxias de S\u00e1nchez Drag\u00f3.<\/p>\n<\/div><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[vc_btn title=&#8221;Lea o descargue este art\u00edculo en PDF&#8221; color=&#8221;info&#8221; align=&#8221;center&#8221; i_icon_fontawesome=&#8221;fa fa-file-pdf-o&#8221; button_block=&#8221;true&#8221; add_icon=&#8221;true&#8221; link=&#8221;url:https%3A%2F%2Fagroicultura.com%2Fgeneral%2Fwp-content%2Fuploads%2F2022%2F01%2FOrigen-de-Alandalus-02.pdf|||rel:nofollow&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_btn title=&#8221;Lea o descargue este art\u00edculo en PDF&#8221; color=&#8221;info&#8221; align=&#8221;center&#8221; i_icon_fontawesome=&#8221;fa fa-file-pdf-o&#8221; button_block=&#8221;true&#8221; add_icon=&#8221;true&#8221; link=&#8221;url:https%3A%2F%2Fagroicultura.com%2Fgeneral%2Fwp-content%2Fuploads%2F2022%2F01%2FOrigen-de-Alandalus-02.pdf|||rel:nofollow&#8221;][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":14419,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[520,25,510],"tags":[],"class_list":["post-14418","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-el-nacimiento-de-alandalus","category-cultura-y-comunicacion","category-series"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/DSC06946-copia-scaled-e1641896279341.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p4Dh6a-3Ky","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14418","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14418"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14418\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14470,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14418\/revisions\/14470"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14419"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14418"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14418"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14418"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}