{"id":14441,"date":"2022-04-12T10:25:30","date_gmt":"2022-04-12T08:25:30","guid":{"rendered":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/?p=14441"},"modified":"2023-04-23T19:40:58","modified_gmt":"2023-04-23T17:40:58","slug":"renau-comunista-y-pintor-capitulo-5","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/renau-comunista-y-pintor-capitulo-5\/","title":{"rendered":"Renau. Comunista y pintor. Cap\u00edtulo 5"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\"><p>[vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text \"><h2 style=\"text-align: center;\">Segunda parte. Dosis de marxismo contra el desasosiego<\/h2>\n<h1 style=\"text-align: center;\">Metamorfosis de anarquista en comunista ortodoxo<\/h1>\n<\/div><\/div><div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p>Jos\u00e9 Renau ten\u00eda 23 a\u00f1os, a punto de los 24, cuando se inscribi\u00f3 en el Partido Comunista de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>En un art\u00edculo publicado en la revista de la Alemania Democr\u00e1tica Sonntag, en enero de 1974, lo evoca de esta manera:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>En los inicios de 1931 ingres\u00e9 en el Partido Comunista de Espa\u00f1a. La secci\u00f3n de Valencia era, en aquel tiempo, poco numerosa, y compuesta principalmente de intelectuales, artesanos y estudiantes. Mi relativo conocimiento del marxismo me llev\u00f3, desde el primer momento, a la direcci\u00f3n del partido.<\/em><\/p>\n<p>En las Notas al margen de Nueva Cultura, escritas en 1976, da algunos detalles m\u00e1s.<\/p>\n<p>Creo que fue antes o un poco despu\u00e9s de la proclamaci\u00f3n de la Segunda Rep\u00fablica Espa\u00f1ola, cuando el Partido Comunista en Valencia sac\u00f3 la cabeza a una semilegalidad de hecho en la Universidad, entre los estudiantes de la F.U.E.. A trav\u00e9s de estos ped\u00ed el ingreso en las Juventudes Comunistas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Recuerdo vagamente un primer contacto en el carrer (la calle) de la Corretgeria, muy entrada la noche, a la luz macilenta de un farol de gas. Otro contacto decisivo lo recuerdo exactamente as\u00ed: fue en unos solares del carrer Guill\u00e9n de Castro, al lado derecho de la Estaci\u00f3n del Norte, tambi\u00e9n muy de noche, pero sin ninguna luz; llegu\u00e9 muy deprisa y puntual, y una voz joven me llam\u00f3 por mi nombre, al lado mismo m\u00edo, sin que yo pudiera discernir el rostro de mi interlocutor: \u201cQuedas relevado del examen de marxismo, ya sabes bastante. Desde ahora eres miembro del Partido Comunista de Espa\u00f1a y secretario de organizaci\u00f3n del comit\u00e9 local de Valencia. Ma\u00f1ana a las siete en el bar Sport.\u201d Y nada m\u00e1s. As\u00ed de operativo y de oscuro. Nunca se ha visto un bautizo pol\u00edtico m\u00e1s barato.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Al d\u00eda siguiente, a las siete en punto, me hice cargo de mi nueva responsabilidad, bien dispuesto a dar la medida.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Mi ascensi\u00f3n fue \u201cirresistible\u201d, y a las pocas semanas era ya secretario pol\u00edtico del comit\u00e9. La composici\u00f3n de \u00e9ste sufr\u00eda frecuentes cambios, mas mi puesto parec\u00eda inconmovible. En una de tantas variantes recuerdo que el comit\u00e9 lo compon\u00edamos tres artistas pl\u00e1sticos, un bar\u00edtono, tres o cuatro estudiantes universitarios y alg\u00fan artesano. En las reuniones plenarias de la organizaci\u00f3n observ\u00e9 poco m\u00e1s o menos la misma composici\u00f3n, mas de proletariado ni pelo\u2026<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Con el fin de adiestrarnos, se alternaban en el control de nuestro trabajo de direcci\u00f3n dos camaradas veteranos del comit\u00e9 regional, el uno maestro de escuela, el otro carpintero con taller.<\/em><\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9nes ser\u00edan los otros dos artistas pl\u00e1sticos con convicciones comunistas tan acendradas como las de Renau? Es posible que el carpintero del comit\u00e9 regional fuera Hilario Arlandis, un antiguo cenetista admirador de la experiencia bolchevique, que se uni\u00f3 al PCE poco despu\u00e9s de su fundaci\u00f3n en 1920, cuando a esta organizaci\u00f3n se la conoc\u00eda por \u201cEl partido de los cien ni\u00f1os\u201d, porque estaba compuesta b\u00e1sicamente por estudiantes escindidos de las Juventudes Socialistas.<\/p>\n<p>El hecho de que Arlandis hubiera militado en la CNT evidencia, por un lado, la ra\u00edz de muchos militantes comunistas, y por otro explica el itinerario de Renau por los c\u00edrculos y ateneos libertarios de Valencia. A Renau le conoc\u00edan en estos ambientes por su inclinaci\u00f3n polemista, seg\u00fan hemos visto en el cap\u00edtulo anterior, as\u00ed que no es extra\u00f1o que al ingresar en el PCE le \u201crelevaran\u201d del examen de marxismo.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es significativo que el comit\u00e9 sufriera constantes cambios en su composici\u00f3n, pero que Renau no fuera sustituido en su puesto de secretario pol\u00edtico. Posiblemente fuera de los pocos militantes con formaci\u00f3n y capaz de construir argumentos dial\u00e9cticos.<\/p>\n<p>Los primeros doce a\u00f1os del PCE, hasta que Jos\u00e9 D\u00edaz y Dolores Ibarruri se hicieron con su control en el oto\u00f1o de 1932, fueron una \u00e9poca turbulenta en Espa\u00f1a y en la propia organizaci\u00f3n. Los dirigentes se sucedieron a velocidad vertiginosa. Al partido le sali\u00f3 enseguida, en 1922, un competidor con el adjetivo de Obrero (Partido Comunista Obrero Espa\u00f1ol), formado por sindicalistas radicales procedentes de la UGT y del PSOE, aunque uno y otro acabaron fusion\u00e1ndose, tras la intervenci\u00f3n de emisarios o agentes de la Internacional Comunista.<\/p>\n<p>En esos a\u00f1os hubo escisiones, detenciones, acciones terroristas. Fue de las primeras organizaciones en formar una milicia armada, a imagen y semejanza del KPD, el Partido Comunista Alem\u00e1n. Su influencia en la clase obrera espa\u00f1ola fue m\u00ednima hasta la Guerra Civil, mientras que entre los intelectuales lleg\u00f3 a calar y despert\u00f3 grandes simpat\u00edas, como describe V\u00edctor Alba en su libro El Partido Comunista en Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>El PCE se mantuvo contra viento y marea, a pesar de la represi\u00f3n y de los zafarranchos internos, porque su direcci\u00f3n estuvo siempre \u201centrenada, asesorada, dirigida y orientada\u201d. Sus \u201cmilitantes eran de una tenacidad, de un fervor y de un fanatismo asombrosos\u201d. Su inexperiencia pol\u00edtica quedaba compensada por su convicci\u00f3n de ser un grupo selecto, de poseer la verdad y de saber que el futuro les pertenec\u00eda, dice Alba.<\/p>\n<p>Esta sensaci\u00f3n se basaba en el \u00e9xito formidable de la revoluci\u00f3n bolchevique, que ya duraba m\u00e1s de una d\u00e9cada y no hab\u00eda sucumbido ni a la contrarrevoluci\u00f3n ni a las invasiones desde el exterior. Para los intelectuales informados, el futuro de una Europa industrializada y agitada como una coctelera sin duda pertenec\u00eda al modelo creado por los soviets.<\/p>\n<p>Hasta unos meses despu\u00e9s del IV Congreso del PCE, el partido era, seg\u00fan un informe de la Internacional, \u201cuna peque\u00f1a tertulia de amigos cristalizada en el interior de una retorta\u201d. En octubre de 1932, la Internacional Comunista destituy\u00f3 a Jos\u00e9 Bullejos en la direcci\u00f3n, y situ\u00f3 en ella a Jos\u00e9 D\u00edaz, que ya fue secretario general durante el resto de la Rep\u00fablica y la Guerra Civil.<\/p>\n<p>En aquella retorta se coc\u00edan caldos de fuertes sabores, alimentado su fuego con combustible procedente de Mosc\u00fa. En esas circunstancias, Renau depur\u00f3 su instrucci\u00f3n marxista y fue adquiriendo experiencia organizativa. Y si se mantuvo en un puesto de cierta responsabilidad fue porque la direcci\u00f3n, quiz\u00e1 el camarada Arlandis, vio en \u00e9l una ausencia de ambici\u00f3n pol\u00edtica y una entrega incondicional a la causa, en especial a la causa sovi\u00e9tica, que provocaba la admiraci\u00f3n conjunta de obreros e intelectuales en toda Europa.<\/p>\n<p>No cabe interpretar que Renau fuera un ingenuo, y mucho menos un \u201cagente\u201d de Mosc\u00fa. No hac\u00eda falta. Los j\u00f3venes militantes de base, que se cre\u00edan destinados a establecer una \u201cUni\u00f3n Ib\u00e9rica de Rep\u00fablicas Sovi\u00e9ticas\u201d, aceptaban sin discusi\u00f3n las propuestas de aquellos emisarios ejemplares y expertos en la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>En el caso de Renau, a la admiraci\u00f3n pol\u00edtica se un\u00eda la admiraci\u00f3n art\u00edstica, porque los hombres de la Internacional tra\u00edan con ellos una selecci\u00f3n de la propaganda realizada en Mosc\u00fa por los artistas proletarios y los no proletarios. Renau pod\u00eda leer franc\u00e9s e ingl\u00e9s, y para \u00e9l aquellas revistas deb\u00edan ser man\u00e1.<\/p>\n<p>Con una perspectiva de m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os, Renau se permite una ir\u00f3nica desdramatizaci\u00f3n de su primera militancia en la retorta. Sab\u00eda perfectamente en qu\u00e9 tipo de organizaci\u00f3n estaba: min\u00fascula y sin ra\u00edces proletarias. Lo explica as\u00ed en sus Notas al margen de Nueva Cultura.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Aparte de la estrecha vigilancia de que \u00e9ramos objeto por parte de los anarquistas \u2013celosos de su hegemon\u00eda\u2013 que nos ten\u00edan verdaderamente cercados, la pol\u00edtica entonces sectaria de la direcci\u00f3n del PCE y su aplicaci\u00f3n burocr\u00e1tica constitu\u00edan la causa principal de nuestro aislamiento y enquistada situaci\u00f3n. Revent\u00e1bamos de impaciencia por romper el cerco y el autocerco, mas no encontr\u00e1bamos respiro para acercarnos a las f\u00e1bricas, a los estibadores y metal\u00fargicos del puerto, a los campesinos de la huerta y de los pueblos circundantes, a los pescadores y a los artesanos. Nuestro tiempo discurr\u00eda lamentablemente embadurnando la ciudad de consignas, y organizando \u201cmanifestaciones\u201d, una por lo menos cada quince d\u00edas. El Bur\u00f3 Pol\u00edtico nos lo enviaba todo hecho desde Madrid, y a nosotros no nos quedaba m\u00e1s que tirar de brocha, multicopiar los textos originales \u2013lo mismo para toda Espa\u00f1a\u2013, ni otra iniciativa \u201crevolucionaria\u201d que aguantar los golpes de la polic\u00eda e ir de vez en cuando a la c\u00e1rcel.<\/em><\/p>\n<p>Lo cierto es que si Madrid irradiaba las mismas consignas a toda Espa\u00f1a, la direcci\u00f3n del PCE las recib\u00eda directamente de Mosc\u00fa y, si ante un acontecimiento inesperado no las ten\u00eda, aplicaba una interpretaci\u00f3n literal de la doctrina oficial bolchevique.<\/p>\n<p>La primera reacci\u00f3n de los comunistas madrile\u00f1os el 14 de abril de 1931 fue echarse a la calle en un cami\u00f3n con una pancarta, lanzando consignas contra la naciente rep\u00fablica y reclamando el poder para unos consejos obreros que s\u00f3lo exist\u00edan en su imaginaci\u00f3n. Estuvieron a punto de ser linchados por las masas, entusiasmadas con el nuevo r\u00e9gimen, y fue la intervenci\u00f3n de la guardia civil lo que les salv\u00f3 el pellejo.<\/p>\n<p>Esta consigna ultrarrevolucionaria ven\u00eda directamente de la experiencia rusa. El Kremlin tardar\u00eda en valorar el significado que para sus intereses ten\u00eda la nueva situaci\u00f3n pol\u00edtica espa\u00f1ola. Desde el derrumbe de la Bolsa de Nueva York en 1929, Mosc\u00fa se hab\u00eda mantenido a la expectativa, tratando de entender lo que estaba pasando en el mundo capitalista. Luego, su obsesi\u00f3n se fij\u00f3 en Alemania, que parec\u00eda por en\u00e9sima vez al borde de la revoluci\u00f3n. Pas\u00f3 un tiempo hasta que la Internacional Comunista no cambi\u00f3 de idea sobre el papel de la Rep\u00fablica Espa\u00f1ola en el contexto internacional, y dio en considerarla &#8220;el eslab\u00f3n m\u00e1s d\u00e9bil de la cadena imperialista&#8221;; entonces mud\u00f3 sus consignas pol\u00edticas. La manera m\u00e1s inteligente de esta mudanza, sin comprometerse, era achacar al sectarismo de Bullejos y sus compa\u00f1eros de direcci\u00f3n el fracaso del PCE. Esta visi\u00f3n de V\u00edctor Alba est\u00e1 ratificada por los documentos de la \u00e9poca.<\/p>\n<p>Es importante tenerlo en cuenta, porque Renau recalcar\u00e1 luego que la acusaci\u00f3n que se hac\u00eda a la revista <em>Nueva Cultura<\/em> de ser una correa de transmisi\u00f3n de Mosc\u00fa era falsa. Efectivamente, <em>Nueva Cultura<\/em> posiblemente no despertara la inquietud de la Internacional Comunista, pero debido a su estricta correcci\u00f3n pol\u00edtica. Una correcci\u00f3n que no era teledirigida porque no hab\u00eda necesidad de ello. Sus redactores eran tan aut\u00e9nticamente prosovi\u00e9ticos que no hac\u00eda falta darles instrucciones. En aquella \u00e9poca, insistimos, pocos intelectuales de izquierda se mostraban reticentes a la URSS.<\/p>\n<p>Una vez que Renau haya visto la luz, la irradiar\u00e1 a su entorno. Especial intensidad recibir\u00e1n sus pr\u00f3ximos. La influencia de Renau sobre su novia Manolita es tremenda en ese momento. Llevaba a\u00f1os ejerci\u00e9ndola.<\/p>\n<\/div><\/div><div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[vc_single_image image=&#8221;14445&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p align=\"JUSTIFY\">Marisa G\u00f3mez Renau, sobrina del pintor por parte de su hermana Matilde, conserva unos pocos libros de la biblioteca que el artista dej\u00f3 en Valencia al exiliarse. Uno de ellos es <em>As\u00ed hablaba Zaratustra<\/em>, de Federico Nietzsche, firmado en la contraportada \u201cJos\u00e9 Renau 1930\u201d. Al hojearlo se ven subrayados y breves apuntes en los m\u00e1rgenes. En la p\u00e1gina 40 marca estas palabras de Nietzsche: \u201cM\u00e1s cosas grandes han hecho la guerra y el valor que el amor al pr\u00f3jimo. No vuestra piedad, vuestra bravura es la que salv\u00f3 hasta el presente a los n\u00e1ufragos\u201d. Y Renau anota al margen \u201cEstupendo para Manolita\u201d.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El catolicismo de Manolita que mantuvo, latente al parecer, a lo de su vida, chocaba contra el anticlericalismo de su novio. En 1930 consideraba que el martillazo de Nietzsche sobre los males que produce, seg\u00fan \u00e9l, el amor al pr\u00f3jimo, era un buen argumento para sacar a Manolita del error cristiano.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Juan Renau es el segundo de nuestros personajes m\u00e1s influenciado por el neocomunista. Repasamos sus <em>Pasos y Sombras <\/em>para ver otro punto de vista de los sucesos que estamos observando a trav\u00e9s de Jos\u00e9.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\" align=\"JUSTIFY\"><em> Pronto frecuentan mi casa trabajadores de gesto agrio y maneras adustas. Hablan apasionadamente de explotaci\u00f3n, del pulpo capitalista, de salarios de hambre, de lucha dram\u00e1tica que alumbrar\u00e1 con destellos de sangre horizontes de redenci\u00f3n humana. Escucho pasmado palabras entretejidas de elocuencia torpe e ingenua\u2026 Siento que voy comprometi\u00e9ndome.<\/em><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Entre todos los libros y folletos de la biblioteca del artista, el \u201cMundo Obrero atenaza su cabecera con el s\u00edmbolo punzante de la hoz y el martillo.\u201d El recibidor de la casa de la calle Baja rebosa d\u00eda s\u00ed, d\u00eda no, de proletarios mal vestidos a quienes Pepe \u201csurte de prendas y vituallas\u201d.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Menciona Juan una huelga violenta de anarquistas en la localidad de Foyos, muy pr\u00f3xima a Valencia, en la que la actuaci\u00f3n de la guardia civil produjo quince muertos.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Probablemente se trate de una confusi\u00f3n, o de un invento, porque la \u00fanica referencia a un conflicto obrero en Foyos en esa \u00e9poca la han hallado Mar\u00eda Josep Aguilar y Llu\u00efsa Cardells. Describen la huelga de trabajadores de la Yutera Espa\u00f1ola, que se inici\u00f3 el 25 de octubre de 1932, promovida por la CNT, y que no produjo ninguna v\u00edctima. (&#8220;La Roda del Temps&#8221;, n\u00ba 12. 2002. Informaci\u00f3n debida a don Enric Climent, por mediaci\u00f3n de Vicent Garc\u00eda Dev\u00eds.)<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Cuenta Juanino c\u00f3mo su hermano Pepe, ya comunista, decide investigar por su cuenta qu\u00e9 ha pasado en Foyos, y se acerca a la localidad, situada en medio de la huerta, con una caja de pinturas y una silla plegable, como si fuera un artista inocente. De pronto surge de la nada un tipo y se lleva a Renau, dando un rodeo cautelar, al escondite de los \u00e1cratas. El camino de la pareja es descrito por Juan con un aire de novela de misterio: saltando tapias, cruzando huertos espesos y corralones. Por fin\u2026<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\" align=\"JUSTIFY\"><em> descienden por una rama que da a un patio destartalado. El caser\u00f3n parece deshabitado. Caminan de puntillas, con cautela, hasta una puerta disimulada entre matorrales. Raymundo empuja y se cuelan en un sal\u00f3n amplio, de proporciones desmesuradas. Las contraventanas est\u00e1n cerradas y la oscuridad es casi total. En medio de la sala se ve a un grupo de tipos. Unos est\u00e1n en cuclillas, otros sentados sobre las losas desgastadas, a la usanza mora. Forman c\u00edrculo apretado y fan\u00e1tico que siluetea la llama oscilante de un bland\u00f3n. El resplandor mortecino dibuja sobre paredes y techo zarabanda de sombras gesticulantes. Discuten a media voz, empecinados y cansinos en eterna controversia.<\/em><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><em>Ten\u00eda Renau una raz\u00f3n muy seria por conocer c\u00f3mo se desenvolv\u00edan los anarquistas en las situaciones comprometidas: la poca experiencia proletaria del PCE y su debilidad organizativa.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\" align=\"JUSTIFY\"><em> Dedic\u00e1bamos m\u00e1s fuerza y trabajo al Partido que a los asuntos profesionales y a la ayuda a la familia \u2013los que la ten\u00edamos\u2013. Sin embargo pasaban los d\u00edas, las semanas, los meses, un a\u00f1o entero y \u00e9ramos siempre los mismos, apenas s\u00ed lleg\u00e1bamos a la treintena.<\/em><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Renau dice en las <em>Notas <\/em>que le consolaba la confesi\u00f3n de Plejanov de que hubo un momento en el que los socialdem\u00f3cratas marxistas rusos cab\u00edan en un sof\u00e1.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Los comunistas valencianos eran pocos, pero armaban mucho ruido. A esta fren\u00e9tica actividad se debe que la polic\u00eda les pisara los talones. Seg\u00fan Renau, la polic\u00eda ten\u00eda una idea exagerada del PCE en Valencia. La organizaci\u00f3n no paraba de montar manifestaciones en la ciudad. Al no ser autorizadas, acababan siempre en jaleo, aunque de dimensiones limitadas. Salvo una tarde, relata el pintor, en que una protesta contra <em>la guerra imperialista<\/em>, \u201cacab\u00f3 bien\u201d.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\" align=\"JUSTIFY\"><em> Nuestro grupo despleg\u00f3 las pancartas en el cruce de la calle de Col\u00f3n, siguiendo abajo por la de Ruzafa, hasta coincidir, por pura casualidad, con la salida de un espeso p\u00fablico del teatro L\u00edrico, al cual fueron sum\u00e1ndose toda \u00edndole de curiosos y pac\u00edficos paseantes, hasta formar una formidable manifestaci\u00f3n que desemboc\u00f3 en la consabida plaza de Emilio Castelar. Llegaron refuerzos de la Guardia de Asalto y se arm\u00f3 la de Dios es Cristo.<\/em><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Evocaciones de su \u00e9poca de apostolado militante las hizo a su alumna Marta Hofmann, en Berl\u00edn, siendo ya casi un venerable y divertido anciano. Le hablaba sobre las reuniones de formaci\u00f3n ideol\u00f3gica con trabajadores valencianos durante la Rep\u00fablica y antes de la guerra civil. En una de ellas se dio una explicaci\u00f3n sobre el capital monopolista y sobre los monopolios, que no debi\u00f3 ser un ejemplo de claridad; porque al salir, uno de los asistentes se comprometi\u00f3 muy enfadado a que si se encontraba a un monopolio de esos por la calle le ajustar\u00eda las cuentas.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El viejo Renau no se sent\u00eda obligado a edulcorar sus memorias seg\u00fan un esquema hist\u00f3rico ortodoxo, y cuenta sin recato otro episodio revelador del estado de cosas en el PCE de entonces, revelando de paso que en la ciudad de Valencia hab\u00eda en aquel momento pleno empleo y pocas ganas de revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\" align=\"JUSTIFY\"><em> Otra manifestaci\u00f3n memorable en los anales del Partido Comunista valenciano fue la que se organiz\u00f3, a principios de 1932, a cuenta de los obreros sin trabajo. Recibidas las instrucciones de Madrid, multicopiamos prestamente el manifiesto y, con el fin de distribuirlo eficazmente, fuimos a la Casa del Pueblo [de la UGT] a informarnos sobre el \u00edndice y la localizaci\u00f3n del paro forzoso en Valencia. Result\u00f3 que no hab\u00eda m\u00e1s que diez o doce sin trabajo registrados, la mayor\u00eda de los cuales \u2013se nos dijo\u2013 ni siquiera hab\u00edan dejado su direcci\u00f3n, pues eran de familia campesina y andaban tirando por la huerta.<\/em><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">A pesar de todo, la marcha se hizo, y naturalmente fue un fracaso que termin\u00f3 con el desmantelamiento del PCE en la ciudad. Dice Renau que la irresponsabilidad de la direcci\u00f3n del PCE, dando instrucciones a las provincias sin conocer la situaci\u00f3n en ellas, le irrit\u00f3 sobremanera. Escribi\u00f3 una carta cr\u00edtica y la envi\u00f3. Al poco se desplaz\u00f3 a Valencia M.C., quiz\u00e1 Miguel Caballero, entonces pr\u00f3ximo al secretario general Bullejos, y en la trastienda del Bar Sport, en la c\u00e9ntrica calle de Ruzafa endos\u00f3 a Renau<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\" align=\"JUSTIFY\"><em> una tremenda fil\u00edpica, tratando de aislarme de los dem\u00e1s camaradas del comit\u00e9, que mantuvieron serenamente su acuerdo conmigo. Casi no se discuti\u00f3. El camarada M.C., blanco como el papel, cerr\u00f3 la breve reuni\u00f3n: \u201cEst\u00e1is en abierta rebeld\u00eda contra el Comit\u00e9 Central, y esto es muy grave. Ya sab\u00e9is lo que os espera.\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\" align=\"JUSTIFY\"><em> Bien que lo sab\u00edamos: expulsi\u00f3n fulminante del Partido por \u201ctraici\u00f3n al pueblo espa\u00f1ol y a la causa del proletariado\u201d, que era la f\u00f3rmula passe-par-tout que entonces se aplicaba para dirimir no importa qu\u00e9 \u00edndole o qu\u00e9 grado de desacuerdo. Esper\u00e1bamos la siniestra nota en Mundo Obrero\u2026 Mas pasaban semana tras semana y no llegaba\u2026 Est\u00e1bamos m\u00e1s nerviosos y consternados cada vez\u2026<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\" align=\"JUSTIFY\"><em> Por un azar \u2013no tan azaroso \u2014 me toc\u00f3 ser de los primeros comunistas en enterarse de que \u201calgo\u201d pasaba en las alturas. Respir\u00e9 a todo pulm\u00f3n: el gong nos hab\u00eda salvado del K.O\u2026 Mas, dado el car\u00e1cter directo y confidencial de la informaci\u00f3n, no me fue posible mitigar, como bien lo deseaba, la creciente pena de mis compa\u00f1eros. Me acuerdo bien de todo esto, porque yo tambi\u00e9n sufr\u00ed mucho: \u00a1tanto tiempo y energ\u00edas perdidos casi en balde!&#8230;<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\" align=\"JUSTIFY\"><em> Y no tard\u00f3 en llegarnos la noticia de la preparaci\u00f3n del IV Congreso del PCE.<\/em><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En este relato hay un elemento que casi pasa desapercibido, y que es un indicio de la fuerza de Renau en la secretar\u00eda pol\u00edtica de la organizaci\u00f3n comunista valenciana: conoc\u00eda la crisis \u201cen las alturas\u201d. \u00bfC\u00f3mo se enter\u00f3, siendo adem\u00e1s de los primeros en saberlo? \u00bfCon qui\u00e9n ten\u00eda relaci\u00f3n Renau, dentro de la r\u00edgida e impermeable estructura comunista? No lo sabemos. Quiz\u00e1 en el archivo hist\u00f3rico del PCE pueda vislumbrarse alguna luz, aunque he comprobado que apenas hay documentos relativos a Jos\u00e9 Renau. Puestos a especular, podemos sospechar que Renau ten\u00eda contacto con alguno de los agentes de la Internacional Comunista, dada su facultad de entender franc\u00e9s e ingl\u00e9s. Pero tambi\u00e9n es probable que, a trav\u00e9s de sus relaciones intelectuales, estuviera en relaci\u00f3n con quienes conspiraban contra Bullejos. Este se hab\u00eda salvado por los pelos en el IV congreso del PCE, celebrado en Sevilla en marzo de 1932, donde sali\u00f3 reelegido secretario general. As\u00ed lo resume V\u00edctor Alba en <em>El Partido Comunista en Espa\u00f1a<\/em>:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\" align=\"JUSTIFY\"><em> Bullejos rindi\u00f3 un informe pol\u00edtico interminable: cinco horas. Reconoci\u00f3 que Espa\u00f1a pasaba por una revoluci\u00f3n democr\u00e1tica, cuyo eje era la revoluci\u00f3n agraria, pero que los comunistas hab\u00edan vivido a espaldas de ella por no comprender su car\u00e1cter. En abril de 1931 no hubo en Espa\u00f1a, como en octubre de 1917 en Rusia, la dualidad de poder. El Partido deb\u00eda dedicar sus esfuerzos a constituir soviets y comit\u00e9s de f\u00e1brica y a desenmascarar a los trotskistas, <\/em><em>mauristas, \u201csocialfascistas y anarcorreformistas\u201d. Calific\u00f3 de oportunista a la Federaci\u00f3n de Levante y critic\u00f3 las intervenciones de los congresistas \u201cpor su bajo nivel pol\u00edtico\u201d.<\/em><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">As\u00ed que para Bullejos la Federaci\u00f3n de Levante era \u201coportunista\u201d. Alguna responsabilidad tendr\u00eda Renau en ello. No en el oportunismo, l\u00edbrenos Marx de juzgar a Renau, sino en el hecho de que Bullejos considerara as\u00ed a sus camaradas levantinos. Este detalle induce a pensar que el artista no se manten\u00eda al margen de las intrigas pol\u00edticas. Quiz\u00e1 lo que le salvara fuera su nitidez: en lugar de maniobrar en las sombras, hab\u00eda enviado una carta abierta a la direcci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">No obstante, lo que Renau evoca en sus <em>Notas <\/em>no concuerda con los hechos hist\u00f3ricos, suponemos que por una explicable confusi\u00f3n de fechas del artista exiliado. Volvamos a subrayar que Bullejos continu\u00f3 siendo secretario general hasta octubre de 1932, en que fue sustituido por Jos\u00e9 D\u00edaz, cuando ambos se encontraban en el mism\u00edsimo Mosc\u00fa.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\" align=\"JUSTIFY\"><em> De regreso de Sevilla, nuestros delegados al IV Congreso nos informaron de los profundos cambios acaecidos en la pol\u00edtica del Partido. Poco despu\u00e9s vino a Valencia Jos\u00e9 D\u00edaz, nuevo Secretario General del Comit\u00e9 Central, a fin de ampliar y precisarnos m\u00e1s la nueva l\u00ednea pol\u00edtica. Despu\u00e9s de la reuni\u00f3n con el conjunto de los camaradas, tuvo una entrevista especial con los intelectuales comunistas. Empez\u00f3 dici\u00e9ndonos que nuestra actitud cr\u00edtica hab\u00eda sido debidamente apreciada en el congreso, y que ello exig\u00eda de nosotros un redoblado esfuerzo de ayuda al Partido en la necesaria proletarizaci\u00f3n de los \u00f3rganos dirigentes en todos los niveles y que, sin perder de vista esta tarea fundamental, deber\u00edamos ir pensando en una perspectiva de trabajo m\u00e1s espec\u00edfica de los intelectuales, pues en la situaci\u00f3n por que atravesaba Espa\u00f1a, la lucha ideol\u00f3gica era de importancia capital para el Partido.<\/em><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El tiempo que pas\u00f3 entre marzo y octubre, cuando Bullejos, llamado a Mosc\u00fa, es destituido, debi\u00f3 estar lleno de avatares tortuosos dentro del PCE. Avatares de los que Renau, lo dice \u00e9l, estaba avisado regularmente. Adem\u00e1s, el escenario pol\u00edtico nacional tambi\u00e9n estuvo animado. Entre otras cosas, por el golpe fracasado del General Sanjurjo, que se sublev\u00f3 en Sevilla. Casualidad o no, el que estaba destinado a la secretar\u00eda general del PCE, Jos\u00e9 D\u00edez, era sevillano. Otra casualidad estridente es que el titular de \u201cMundo Obrero\u201d el 10 de agosto, el mismo d\u00eda de la sublevaci\u00f3n de Sanjurjo contra el gobierno de Aza\u00f1a, era \u201cEl gobierno Aza\u00f1a es el centro de la contrarrevoluci\u00f3n fascista\u201d. No menos sorprendente fue la reacci\u00f3n de Bullejos a la sanjurjada. Todav\u00eda secretario general, aunque en la cuerda floja, lanz\u00f3 la consigna de \u201cdefensa revolucionaria de la Rep\u00fablica\u201d.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La verdad es que el PCE no lo ten\u00eda nada claro. La situaci\u00f3n fue aprovechada por los enviados de la Internacional Comunista para preparar la ca\u00edda de Bullejos. \u00a1Y Renau lo sab\u00eda!<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">A favor de la hip\u00f3tesis de un Renau en contacto con agentes de la Internacional Comunista est\u00e1 otro hecho relevante. Hacia finales de 1932, el joven artista funda personalmente en Valencia la <em>Uni\u00f3n de Escritores y Artistas Proletarios o UEAP<\/em>, una secci\u00f3n espa\u00f1ola de la <em>Association des \u00c8crivains et Artistes R\u00e9volutionaires o AEAR<\/em>. La AEAR acababa de ser organizada en Francia por un grupo de intelectuales vinculados al Partido Comunista Franc\u00e9s, y con las bendiciones (m\u00e1s bien el impulso) de Mosc\u00fa. Contaban con Paul Vaillant-Couturier, Henry Barbusse y Romain Rollain, entre otros. Dice Renau que \u00e9l y sus amigos valencianos escribieron a Par\u00eds solicitando de la AEAR su vinculaci\u00f3n, y que \u201cquedamos aturdidos al recibir, casi a vuelta de correo, un telegrama del propio Vaillant-Couturier anunci\u00e1ndonos su prop\u00f3sito de venir a Valencia y sancionar personalmente el acto inaugural de la &#8220;pr\u00e9mi\u00e8re filial espagnole\u2026\u201d<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Sin duda, Renau hab\u00eda aprovechado muy bien el tiempo y sus recursos innatos de organizador para entrar en contacto con el extranjero. Pero ha de tenerse en cuenta que la AEAR acababa de echar a andar en Par\u00eds en marzo de 1932. Con los reducidos medios publicitarios de la \u00e9poca, y una comunicaci\u00f3n infinitamente menos fluida que en estos tiempos de Internet, es bastante improbable que en Valencia se enteraran espont\u00e1neamente de la fundaci\u00f3n de AEAR. En Madrid tambi\u00e9n hab\u00eda intelectuales procomunistas. \u00bfCu\u00e1ndo y por qu\u00e9 se le ocurri\u00f3 a Renau abrir una sucursal en Valencia?<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Dos explicaciones se me ocurren. Una, que el papel de Renau y de sus relaciones internacionales a trav\u00e9s de su militancia comunista fueron decisivos. Y otra, que en Valencia hab\u00eda un n\u00facleo de intelectuales, de procedencia burguesa por cierto, lo suficientemente preparados como para convertirse en punta de lanza de la cruzada del comunismo contra la reacci\u00f3n. Renau lo confirma: \u201cAl escaso a\u00f1o de su fundaci\u00f3n, la UEAP contaba ya con unos setenta intelectuales valencianos de diversas disciplinas y matices ideol\u00f3gicos.\u201d<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Antonio o Tonico Ballester, cu\u00f1ado de Renau y escultor de renombre en Valencia, perteneciente a su n\u00facleo de amigos seg\u00fan hemos citado, recordaba los or\u00edgenes de la UEAP en una entrevista que le hizo Elena Aub en 1980. Dec\u00eda que la UEAP \u201cnaci\u00f3 de una pe\u00f1a de amigos\u201d. Pero a continuaci\u00f3n explica que \u201chasta de la Internacional Comunista vinieron a vernos elementos hasta queriendo orientar un poco la cuesti\u00f3n\u201d. Tonico Ballester no militaba entonces en el PCE, y desconoc\u00eda sus estrategias, pero se daba cuenta de que algo estaba pasando.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Por cierto que existe un dibujo de Renau realizado por Tonico en 1931 en el que vemos a un hombre con un rictus de amargura en la boca, los ojos cerrados, aunque el derecho parece abierto y fijo en un punto del horizonte. Desde luego, el tipo del dibujo no era un hombre feliz.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Otra prueba de que la UEAP no fue una creaci\u00f3n espont\u00e1nea es que precisamente el a\u00f1o 1932 marc\u00f3 la entrada en vigor del realismo socialista en la URSS. Y lo hizo a bombo y platillo. Las asociaciones de escritores y artistas \u201cproletarios\u201d fueron borradas del mapa y agrupadas en la Uni\u00f3n o Sindicato de Escritores Sovi\u00e9ticos, a la que se unieron sindicatos de cada una de las disciplinas art\u00edsticas. Toda creaci\u00f3n art\u00edstica que no se atuviera a lo estipulado por la direcci\u00f3n art\u00edstica bolchevique era considerada formalista, rechazada e incluso proscrita. La reacci\u00f3n en cadena fue inmediata, como se ve, y todos los pa\u00edses europeos con implantaci\u00f3n comunista ortodoxa se aplicaron la lecci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Los hechos, vistos con una perspectiva de tres cuartos de siglo, aparecen m\u00e1s precisos de lo que debieron ser, sobre todo en las conciencias de sus protagonistas. Renau lo pon\u00eda en evidencia en su art\u00edculo en la revista <em>Sonntag<\/em>, citado al principio del cap\u00edtulo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\" align=\"JUSTIFY\"><em> Mi opci\u00f3n [afiliarse al PCE], por tanto, conten\u00eda una grave contradicci\u00f3n: el pueril extremismo de creer que el arte ten\u00eda que subordinarse totalmente a la transformaci\u00f3n revolucionaria de la sociedad, es decir, que era necesario esperar tiempos m\u00e1s adecuados para las efusiones individuales de la creaci\u00f3n art\u00edstica.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\" align=\"JUSTIFY\"><em> A pesar de todo, de tanto en tanto ten\u00eda momentos de crisis y trataba de evadirme del duro trabajo pol\u00edtico, haciendo pinturas vanguardistas y fotomontajes surrealistas, que era la tendencia dominante en Europa entonces. De manera que entre la vida de militante activo y mi conciencia est\u00e9tica hab\u00eda una gran incoherencia.<\/em><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El a\u00f1o de 1932 est\u00e1 lleno de acontecimientos en la vida pol\u00edtica espa\u00f1ola, en la del PCE y en la vida profesional y privada de Renau. En septiembre se casa con Manolita Ballester, por lo civil.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">As\u00ed me lo contaba a m\u00ed en Berl\u00edn en 1976.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\" align=\"JUSTIFY\"><em> Me obligaron a casarme. Los camaradas me obligaron al matrimonio. Entonces el Partido sal\u00eda a la luz \u2013 parcialmente, claro \u2013 y me dijeron: \u201cRenau, nosotros lo comprendemos, pero creemos que debes casarte. T\u00fa eres una figura p\u00fablica en Valencia y todo el mundo conoce que eres una jerarqu\u00eda en el Partido. Tienes que casarte. S\u00f3lo por dar ejemplo de orden y disciplina de vida\u201d. Yo viv\u00eda con mi mujer, que hab\u00eda sido una cat\u00f3lica ferviente, hasta que puso el fervor en el comunismo. Era una \u00e9poca en la que no paraba. Trabajaba lo suficiente para ganarme la vida, y el resto lo empleaba en trabajar para el Partido, para la organizaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Se instala con la familia Ballester en una casita de la calle Flora que linda con el popular jard\u00edn de Viveros. En un art\u00edculo publicado en la revista <em>Trellat<\/em>, en 1980, lo precisa as\u00ed.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><em> Mi casa era amplia y clara: situada en la corta calle de Flora (el nombre se lo debi\u00f3 poner alg\u00fan genio municipal), n\u00famero 3, esquina a la tortuosa calle Vu\u00e9lvete y R\u00f3mpete la Cabeza (como suena), que daba al Cam\u00ed Fondo de Mestalla, detr\u00e1s de los Jardines del Real. Era una vieja f\u00e1brica de tejidos muy s\u00f3lida y bien construida de ladrillos rojos. Yo ocupaba el primer piso, el c\u00f3modo apartamento del antiguo patr\u00f3n de la f\u00e1brica.<\/em><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Rosa Vilaseca, la madre de Manolita, ya viuda, se cuidar\u00e1 de las tareas dom\u00e9sticas. Esto seguir\u00e1 siendo as\u00ed hasta el exilio mejicano ya en los a\u00f1os 50. Manuela Ballester lo dejaba claro a Manuel Garc\u00eda, en 1994, poco antes de morir: \u201cLa carrera art\u00edstica de Renau y m\u00eda fue posible desde que nos casamos hasta que nos separamos gracias al apoyo de mi madre\u201d.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Renau tuvo la suerte (o se la supo buscar) de contar siempre con una mujer con experiencia familiar, que se encargara de las tareas dom\u00e9sticas, desde la limpieza y la cocina, a la econom\u00eda familiar, pasando por el cuidado de la prole. Esto es muy importante, porque Renau se ganaba la vida razonablemente bien con su trabajo de grafista y cartelista, pero carec\u00eda de habilidad para administrar sus ingresos; en cuanto se encontraba con dinero en el bolsillo, se lo gastaba en una causa pol\u00edtica, en libros o en material de trabajo: fue el primer artista valenciano en emplear el aer\u00f3grafo, una m\u00e1quina para proyectar uniformemente el color sobre el papel a modo de un aerosol.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La direcci\u00f3n de <em>Gr\u00e1ficas Valencia<\/em>, para quien trabajaba regularmente nuestro hombre, estaba encantada con \u00e9l, porque sus carteles despertaban la admiraci\u00f3n generalizada y cimentaban la fama de la casa editorial. Uno de los carteles no pol\u00edticos m\u00e1s famosos de Renau es el dedicado a la publicidad del balneario de Las Arenas, en la playa de la Malvarrosa de Valencia. El balneario estaba de moda entre la clase media urbana. El cartel de Renau, una elegante ba\u00f1ista posando en la piscina con el fondo de un trampol\u00edn, contribuy\u00f3 a transformar la imagen del centro, convirti\u00e9ndolo en la quintaesencia del post\u00edn del ocio mar\u00edtimo en todo el Mediterr\u00e1neo espa\u00f1ol.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Tambi\u00e9n en 1932, entra a trabajar como profesor interino de la asignatura de Arte Decorativo de la Escuela Superior de Bellas Artes de San Carlos. Cobraba 500 pesetas, al parecer m\u00e1s que su padre, para quien el \u00e9xito de su primog\u00e9nito debi\u00f3 resultar parad\u00f3jico y contradictorio, pues le ocasionaba tantos disgustos como alegr\u00edas.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En marzo de 1932 la Escuela, por disposici\u00f3n del Ministerio de Instrucci\u00f3n P\u00fablica y Bellas Artes, dej\u00f3 de depender de la Academia de San Carlos, que era un dominio conservador, por decirlo de una manera sint\u00e9tica. El progresismo organizado aprovech\u00f3 la circunstancia. El contrato como profesor interino a Renau fue consecuencia de la presi\u00f3n de la Federaci\u00f3n Universitaria Espa\u00f1ola (FUE), que impuso la fuerza institucional que hab\u00eda adquirido con la Rep\u00fablica para renovar el plantel acad\u00e9mico con profesores de cu\u00f1o progresista.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Uno de los alumnos de Renau fue el escultor Manuel Silvestre <em>Edeta. <\/em>Este hombre, hoy centenario, recuerda que el joven profesor (s\u00f3lo 4 a\u00f1os mayor que \u201cEdeta\u201d) ofrec\u00eda la misma ense\u00f1anza a los pintores que a los escultores, previendo que si llegaban a ser profesores supieran transmitir las mismas ense\u00f1anzas a sus futuros alumnos.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><em> Edeta <\/em>realizaba composiciones escult\u00f3ricas pensando en la pl\u00e1stica gr\u00e1fica, en la fotograf\u00eda de la escultura. Rememora a su maestro de esta manera:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\" align=\"JUSTIFY\"><em> Todo estaba concebido bajo el prisma de las ense\u00f1anzas de fotomontaje. Renau ense\u00f1aba la <\/em><em>t\u00e9cnica y aportaba los conocimientos necesarios para la publicidad. En un examen nos pidi\u00f3 que hici\u00e9ramos la portada de un disco, el tema que quisi\u00e9ramos. Yo me hice un relieve del tama\u00f1o del disco, se lo ense\u00f1\u00e9 a Renau, reservando un espacio para el t\u00edtulo. Casi todos los escultores hicieron lo mismo. A Renau le gust\u00f3. En realidad \u00e9l iba poco por la escuela, una o dos veces a la semana. Era su auxiliar quien llevaba las clases. Renau dedicaba mucho tiempo a hacer muchos carteles.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\" align=\"JUSTIFY\"><em> Renau era una persona respetada y reconocida como rupturista, con un pasado sorollista. Ten\u00eda otros seguidores rupturistas como \u00e9l. Su auxiliar hac\u00eda carteles muy parecidos a los suyos. La publicidad era un puntal muy importante para el pintor. S\u00f3lo los grandes maestros viv\u00edan de la pintura de caballete, pero hab\u00eda pintores muy buenos que no sacaban para vivir y ten\u00edan que dedicarse a la publicidad: carteles de toros, de Semana Santa. Tambi\u00e9n el escultor hac\u00eda publicidad (pintando), o se dedicaba los trabajos funerarios. La magnitud de Renau no la han tenido muchos, y \u00e9l fue el que sent\u00f3 las bases de un cartel no anecd\u00f3tico, sino decorativo, un concepto simple de planos, l\u00ednea o imagen, que todos tomaron como referencia. Ejerci\u00f3 la influencia de un gran maestro.<\/em><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><em> Edeta <\/em>testimonia que Renau acud\u00eda poco clase, cosa nada rara si se tiene en cuenta la cantidad de obligaciones que se hab\u00eda impuesto en su vida cotidiana, as\u00ed como su compromiso pol\u00edtico.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Por ejemplo, sus colaboraciones con dos revistas libertarias valencianas, <em>Orto <\/em>y <em>Estudios<\/em>.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Esta colaboraci\u00f3n, como artista gr\u00e1fico y como articulista, no es ninguna casualidad ni ning\u00fan acto espont\u00e1neo. Pocos acontecimientos en la vida de Renau son espont\u00e1neos, ni siquiera los imprevistos, como la Rep\u00fablica o la Guerra Civil, porque inmediatamente el artista-pol\u00edtico reacciona y elabora un plan de trabajo de acuerdo con los postulados y las previsiones marxistas. Renau tiene muy poco del valenciano estereotipado, ese que act\u00faa a medida que se le van ocurriendo las cosas (<em>pensat i fet<\/em>, pensado y hecho)<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El cartelista y dibujante hab\u00eda empezado a colaborar en diversas publicaciones valencianas ya en 1930. Se trata de <em>Taula de Lletres Valencianes<\/em>, <em>El Cuento Valenci\u00e0<\/em>, <em>Nostra Novel\u00b7la <\/em>y <em>Cuadernos de Cultura<\/em>. Renau hace las portadas de estas revistas que a veces publicaban obras enteras, a veces colecciones de relatos. En todas ellas se observa la elegancia del <em>art deco<\/em>.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><em> Murta<\/em>, mensuario de arte es otra de las revistas en las que Renau colabor\u00f3 entre 1931 y 1932 (sac\u00f3 a la calle cuatro n\u00fameros). Destaca sobre las acabadas de mencionar porque se convirti\u00f3 en una publicaci\u00f3n m\u00edtica, al alinearse expl\u00edcitamente con la vanguardia po\u00e9tica y pict\u00f3rica del tiempo.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Estaba dirigida por tres valencianos de signo pol\u00edtico diferente: Pascual Pl\u00e0 i Beltr\u00e1n, camarada de Renau en el PCE, Rafael Duyos, que poco despu\u00e9s se har\u00eda falangista, y Ram\u00f3n Descalzo, liberal progresista. Max Aub, Juan Gil Albert, Miguel Alejandro y otros j\u00f3venes intelectuales valencianos colaboraron en <em>Murta. <\/em>Estos, y algunos m\u00e1s, constituir\u00e1n luego la n\u00f3mina de\u00a0<em>Nueva Cultura<\/em>, la revista financiada y promovida por Renau a partir de 1935.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Renau aprovecha estos trabajos, no sometidos a ning\u00fan dictado comercial, para experimentar con los elementos gr\u00e1ficos que ve en las revistas ilustradas francesas y alemanas que va adquiriendo. Es una manera de ponerse al d\u00eda por v\u00eda de la pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">A prop\u00f3sito de pragmatismo, se\u00f1alemos que el joven pintor particip\u00f3 en 1930 en la Exposici\u00f3n Nacional de Bellas Artes, bienal que se exhibi\u00f3 en el Retiro, con dos pinturas al temple, <em>Composici\u00f3n <\/em>y <em>Paisaje, <\/em>y dos grabados al lin\u00f3leum, <em>Taller <\/em>y <em>Casimir Gracia<\/em>. Para participar en estas exposiciones hab\u00eda que ser miembro de la Asociaci\u00f3n de Pintores y Escultores, una instituci\u00f3n gremial y sin ninguna etiqueta pol\u00edtica determinada, algo singular en la Espa\u00f1a que herv\u00eda en el fuego prerrepublicano, pero que manten\u00eda a los artistas por encima de los acontecimientos. La forma de pensar y de ser de Renau era exactamente la opuesta, el artista y el arte deben comprometerse. \u00bfQu\u00e9 hac\u00eda pues en la Asociaci\u00f3n? Sencillamente estar, formar parte del \u00fanico escenario posible en el arte. No es incoherencia sino pragmatismo.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Al igual que pragmatismo, y muy inteligente por cierto, fueron sus colaboraciones con las revistas anarquistas <em>Orto <\/em>y <em>Estudios<\/em>.<\/p>\n<\/div><\/div><div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;14442&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p>En el a\u00f1o 1932, Renau acuerda con la direcci\u00f3n de la revista \u00e1crata <em>Orto<\/em>, editada entre 1932 y 1934 por Mar\u00edn Civera Mart\u00ednez, hacerse cargo de la direcci\u00f3n gr\u00e1fica. A la vez, publica en la revista <em>Estudios<\/em>, dirigida por Jos\u00e9 Juan Pastor, ilustraciones de car\u00e1cter abiertamente er\u00f3tico-instructivo. Utilizo este t\u00e9rmino porque tanto <em>Estudios<\/em> como <em>Orto<\/em>, ambas confesamente anarquistas, dedicaban un alto porcentaje de sus p\u00e1ginas a la instrucci\u00f3n sexual de sus lectores. Evidentemente, la educaci\u00f3n sexual tiene poco o nada que ver con el erotismo, aunque la primera sirva para disfrutar mejor del segundo. Pero el prop\u00f3sito manifiesto de los editores de ambas revistas era atraer la atenci\u00f3n de su posible clientela con dibujos, fotomontajes y reproducciones de un innegable calado er\u00f3tico.<\/p>\n<p>Renau debi\u00f3 dedicar mucho tiempo a ambas revistas, sin que sepamos si cobr\u00f3 alguna peseta. Al pintor comunista le guiaba un prop\u00f3sito nada altruista: aprovechar la existencia de unos peri\u00f3dicos dirigidos a un p\u00fablico m\u00e1s o menos culto de proletarios y a los intelectuales radicales, para difundir una visi\u00f3n del mundo que con frecuencia era opuesta a la l\u00ednea editorial de las revistas. \u00bfC\u00f3mo consegu\u00eda Renau predicar el comunismo bolchevique en unas p\u00e1ginas que proclamaban el comunismo libertario, desorganizado, apol\u00edtico, refractario a toda direcci\u00f3n que no procediera de una asamblea o algo parecido?<\/p>\n<p>Desde luego, ni siquiera lo intentaba, porque adem\u00e1s de inteligente, Renau era astuto. Su astucia consist\u00eda en endosar a la imprenta art\u00edculos y fotograf\u00edas de propaganda de la URSS que \u00e9l recib\u00eda probablemente de la misma persona que le ten\u00eda informado de las intrigas en el PCE para eliminar a Bullejos. No hac\u00eda propaganda ideol\u00f3gica directa, sino indirecta, por v\u00eda de la imagen, del grito, esta vez no en la pared, sino en las p\u00e1ginas de un peri\u00f3dico.<\/p>\n<p>En la edici\u00f3n de <em>Orto<\/em> de mayo de 1932, n\u00f3tese la fecha en relaci\u00f3n con la movida en el seno del PCE, Renau firma unas p\u00e1ginas de fotograf\u00edas muy bien dispuestas tituladas \u201cSalud proletarios del mundo, la URSS os saluda\u201d. Cuesta trabajo creer que el comunista Renau hubiera adquirido en el kiosko de la plaza de Canalejas revistas sovi\u00e9ticas de las que hubiera extra\u00eddo las fotograf\u00edas. Lo m\u00e1s l\u00f3gico es que alguien bien relacionado con Mosc\u00fa se las hubiera entregado. Tambi\u00e9n publica en el n\u00famero de abril de 1932, un art\u00edculo sobre las diferencias entre el cine norteamericano, comercial e instrumentalizado por el aparato de Hollywood, y el cine europeo, m\u00e1s inclinado al arte. Esta colaboraci\u00f3n viene acompa\u00f1ada de un fotomontaje. Y en el de junio, otro art\u00edculo, esta vez yendo al grano y elogiando sin evasivas una pel\u00edcula sovi\u00e9tica.<\/p>\n<p><em>Orto<\/em> era una revista de peque\u00f1o tama\u00f1o de dise\u00f1o limpio y de f\u00e1cil lectura. Los tipos de letras estaban cuidadosamente elegidos. Conten\u00eda art\u00edculos sobre pol\u00edtica nacional e internacional, sobre ciencia (en especial relacionados con la reproducci\u00f3n y el sexo), literatura internacional (rese\u00f1as de libros) y econom\u00eda. Una parte significativa de la revista se dedicaba a informaci\u00f3n sobre la URSS. Algunas de las ilustraciones reflejan ese aire triste del proletariado oprimido, y tienen mucho de demagogia. Las portadas sol\u00edan ser de Renau y de Manuel Monle\u00f3n, y alimentaban el radicalismo de la clientela. En el interior, aparec\u00edan fotomontajes de ambos artistas.<\/p>\n<p>Mar\u00edn Civera Mart\u00ednez, su editor, fue un hombre vinculado al Partido Sindicalista de \u00c1ngel Pesta\u00f1a, mas\u00f3n y dedicado a la publicidad de su idea pol\u00edtica. Empleado en una consignataria del puerto de Valencia, debi\u00f3 de conocer a Renau en el Ateneo Libertario del Grao o en relaci\u00f3n con alguna de las actividades de \u00e9ste. Civera fue un anarquista \u201cposibilista\u201d, de los que aceptaban la participaci\u00f3n de los anarquistas en pol\u00edtica, cosa que se muestra en los art\u00edculos de la revista.<\/p>\n<p>Parte de las firmas de <em>Orto<\/em> eran extranjeras, como Henri Barbuse, un franc\u00e9s m\u00e1s vinculado al comunismo que al anarquismo, y que deb\u00eda ser un \u201carticulista sindicado\u201d en el movimiento revolucionario europeo. Otras firmas eran Max Lingner, que tambi\u00e9n dibujaba, Daniel Guerin o Gast\u00f3n Leval. Se dedicaba m\u00e1s espacio e importancia a la pol\u00edtica internacional, que a la espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>Angel Pesta\u00f1a, el dirigente anarquista espa\u00f1ol, contribu\u00eda casi en cada n\u00famero con un art\u00edculo sobre \u201cHistoria de las ideas y de las luchas sociales en Espa\u00f1a\u201d. Mientras que un tal Max Nettlau escrib\u00eda sobre el movimiento obrero internacional.<\/p>\n<p>Para Renau su participaci\u00f3n en <em>Orto<\/em> debi\u00f3 ser una escuela de formaci\u00f3n acelerada. Aprendi\u00f3 a editar, a coordinar, y a sacar partido al contenido militante de lo publicado. Su razonamiento debi\u00f3 ser parecido a este: Puesto que en Valencia domina el anarcosindicalismo, la mejor manera de propagar el comunismo es introducirse en los medios \u00e1cratas. As\u00ed que la colaboraci\u00f3n de Renau con <em>Orto<\/em> no fue ni ben\u00e9fica ni se\u00f1al de su liberalidad pol\u00edtica.<\/p>\n<p>No obstante, en sus &#8220;Notas&#8221; da a entender que con los anarquistas valencianos le un\u00edan s\u00f3lo v\u00ednculos sentimentales.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Y aun cuando me toc\u00f3 luchar pol\u00edticamente contra ellos, me daba pena dejarlos y no los abandon\u00e9: segu\u00ed colaborando con la revista anarcosindicalista Orto, en la anarco-sexo-desnudista Estudios y en la &#8220;Revista Blanca&#8221; de Federico Urales [editada en Barcelona]. Hasta que NC [&#8220;Nueva Cultura&#8221;] requiri\u00f3 todo mi tiempo y fuerza de trabajo.<\/em><\/p>\n<p>La debilidad sentimental de Renau hacia los anarquistas no debe dudarse. Pero hay que enmarcarla en el hecho contundente de que mientras que el anarcosindicalismo imperaba en Valencia, el comunismo bolchevique era una an\u00e9cdota. As\u00ed que cualquier pol\u00edtico sensato de izquierdas que quisiera difundir una nueva versi\u00f3n de la v\u00eda revolucionaria no ten\u00eda m\u00e1s remedio que llevarse bien con los \u00e1cratas.<\/p>\n<p>Renau public\u00f3, entre 1934 y 1936, cinco series tem\u00e1ticas de fotomontajes en color en <em>Estudios.<\/em> Se trata de &#8220;Los Diez Mandamientos&#8221;, &#8220;Las Cuatro Estaciones&#8221;, &#8220;Hombres grandes y hombres funestos de la historia&#8221;, &#8220;El amor humano&#8221; y &#8220;La lucha por la vida&#8221;. En la primera de estas series Renau se despacha contra la hipocres\u00eda religiosa, en concreto contra la Iglesia Cat\u00f3lica, a la que sin duda ajusta las cuentas por los padecimientos econ\u00f3micos que hicieron pasar a su padre.<\/p>\n<p>El dominio t\u00e9cnico del fotomontaje fue progresivo. Hab\u00eda iniciado los experimentos algunos a\u00f1os atr\u00e1s, coincidiendo con una de sus crisis existenciales, cuando sufr\u00eda una contradicci\u00f3n entre su conciencia est\u00e9tica y su conciencia militante. El fotomontaje le ayud\u00f3 a escapar de este callej\u00f3n sin salida. Fue una revelaci\u00f3n tan impactante como la del anuncio en la pared del barrio del Carmen, de su \u00e9poca de estudiante.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Un buen d\u00eda, hist\u00f3rico para m\u00ed, cay\u00f3 en mis manos un ejemplar de la revista &#8220;Arbeiter Illustrierte Zeitung&#8221;, con un fotomontaje de John Heartfield en la portada. Inmediatamente me suscrib\u00ed. Fue como un milagro. De s\u00fabito, todo un mundo de posibilidades nuevas irrump\u00eda en mi imaginaci\u00f3n: toda la experiencia vital y pol\u00edtica, todas las contradicciones de la realidad social que la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica revolucionarias me hab\u00edan ayudado a analizar y comprender, pod\u00edan entrar en mi arte en im\u00e1genes completas, quiz\u00e1 \u2013deseaba yo ardientemente\u2013 con la agudeza pol\u00edtica y la emotividad revolucionaria de Heartfield. Comprend\u00ed fascinado que mi arte pod\u00eda ser un arma poderosa de lucha, que tambi\u00e9n como artista pod\u00eda contribuir a la transformaci\u00f3n revolucionaria de la realidad social que me rodeaba.<\/em><\/p>\n<p>Aunque <em>Estudios<\/em> no ten\u00eda mucha tirada, no le faltaba alcance entre el p\u00fablico al que iba dirigida. Para Albert Forment<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Estos fotomontajes, posiblemente los primeros que aparecieron en color en el estado espa\u00f1ol, responden a un Renau diferente de los anteriores fotomontajes en blanco y negro o las obras paralelas de la revista &#8220;Nueva Cultura&#8221;. Si en ella Renau era el artista comprometido, serio, quiz\u00e1 incluso demasiado \u00e1spero, con escaso o ning\u00fan sentido del humor, el comunista que participa en las terribles luchas sociales de su tiempo, ahora es un ser vitalista que utiliza con gusto el color, que se apasiona por la vida, que se deleita en la contemplaci\u00f3n del cuerpo femenino desnudo, que, sin olvidar el compromiso con la sociedad, halla un momento para festejar el sexo y esbozar una sonrisa ir\u00f3nica. Las ilustraciones de Renau dedicadas al sexo no son pornogr\u00e1ficas, pero est\u00e1n cargadas de un erotismo innegable.<\/em><\/p>\n<p>Su dominio t\u00e9cnico del fotomontaje es ya total. Y adem\u00e1s se atreve a introducir el color, algo que luego \u00e9l defendi\u00f3 como aportaci\u00f3n propia a la historia del fotomontaje en el siglo XX. Aunque esto no fuera estrictamente cierto, s\u00ed es admirable la iniciativa del joven artista, su inquietud experimentadora y su voluntad innovadora. Renau afirm\u00f3 en 1977 a Manfred Schmidt que ten\u00eda \u201ccierta lejana relaci\u00f3n con Marcel Duchamp, que era como yo, pero en otro terreno. A Duchamp s\u00f3lo le preocupaba resolver problemas, igual que a m\u00ed. Me fascinan los problemas.\u201d<\/p>\n<p>Poco antes de la guerra civil fue contratado por CIFESA para realizar carteles de cine. Su profesionalidad en Gr\u00e1ficas Valencia y el \u00e9xito de sus carteles de ferias y fiestas, sucesivamente premiados, llam\u00f3 la atenci\u00f3n de Vicente Casanova, nombrado director de la Compa\u00f1\u00eda Industrial Film Espa\u00f1ola S.A, CIFESA, por su padre, un industrial valenciano del aceite que hab\u00eda comprado esta empresa, fundada en 1932.<\/p>\n<p>Casanova hijo consigui\u00f3 la distribuci\u00f3n en Espa\u00f1a de las pel\u00edculas de la hollywodiense Columbia. La prosperidad de este contrato llev\u00f3 a Casanova a la producci\u00f3n de pel\u00edculas propias, y un cartelista como Renau se convirti\u00f3 en el instrumento de propaganda m\u00e1s eficaz de sus filmes.<\/p>\n<\/div><\/div><div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;9431&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p>Seg\u00fan Forment<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Con los encargos de Cifesa, Renau traicionaba radicalmente sus teorizaciones art\u00edsticas. Si en febrero de 1933 escrib\u00eda la proclama a favor del cine revolucionario y del arte con un contenido ideol\u00f3gico progresista, y en octubre de 1934 suscrib\u00eda el manifiesto por los cineclubs proletarios, en diciembre del mismo a\u00f1o no ten\u00eda ning\u00fan inconveniente en dise\u00f1ar la imagen cartel\u00edstica de &#8220;La hermana de San Sulpicio&#8221;, una pel\u00edcula de amor socialmente conformista.<\/em><\/p>\n<p>A mi entender, llamar a esto traici\u00f3n es considerar vil e infiel el empleo a sueldo de cualquier persona ideol\u00f3gicamente discrepante de su empleador. Es decir, si Renau era un traidor a su pensamiento por hacer carteles de cine para ganarse la vida, el mundo entero desborda de traidores, en especial aquellos que trabajan como free lancers en el mundo de la publicidad y el periodismo. En verdad resulta una paradoja y llama la atenci\u00f3n esta contradicci\u00f3n entre la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica, en la que volvi\u00f3 a incurrir Renau durante su exilio en M\u00e9jico, donde dise\u00f1\u00f3 cientos de carteles de cine.<\/p>\n<p>Desde que su padre le puso a trabajar en la Litograf\u00eda Ortega, Renau no dej\u00f3 jam\u00e1s de asegurarse su subsistencia. Y sin duda fue este hecho uno de los factores que le sostuvieron en su determinaci\u00f3n de oponerse a lo que \u00e9l s\u00ed consideraba una verdadera traici\u00f3n, el anzuelo del \u00e9xito. A Renau le sucedi\u00f3 lo que a tantas personas que dedican lo mejor de ellos mismos a la creaci\u00f3n, pero que se ganan la vida de un modo poco excitante; la diferencia es que Renau nunca tuvo que salirse del \u00e1mbito creativo, no tuvo que ganarse el pan en una oficina administrativa o representando a fabricantes, como hicieron tantos artistas y literatos exiliados y no exiliados.<\/p>\n<p>En cualquiera de los casos, si en lugar de traicionar dij\u00e9ramos enajenar o alienar estar\u00edamos siendo m\u00e1s justos y m\u00e1s estrictos en t\u00e9rminos de materialismo dial\u00e9ctico que, al fin y a la postre, es lo que inspir\u00f3 a nuestro hombre desde su juventud hasta su muerte, para desesperaci\u00f3n, sobre todo, de colegas y de cr\u00edticos esteticistas.<\/p>\n<p>Una faceta poco conocida de Renau fueron sus encargos particulares. Sus clientes debieron ser pocos, pero de recursos sobrados, la burgues\u00eda valenciana del momento. Tenemos indicios de un caso, unos frescos art dec\u00f3 en una vivienda estilo palacete de la calle Caballeros de Valencia. Hoy es un restaurante, y los frescos se conservan en una de las salitas para cenas privadas.<\/p>\n<p>Los frescos est\u00e1n en la parte superior de las paredes y en el techo de un cuartito que, en su d\u00eda fue un ba\u00f1o. Ten\u00eda un alto z\u00f3calo de m\u00e1rmol negro y todos los sanitarios que suele contener un cuarto de esta naturaleza. La casa pertenec\u00eda a un terrateniente llamado Luis Cu\u00f1at Sorn\u00ed, y fue construida entre 1917 y 1922. El due\u00f1o hizo unas obras en los a\u00f1os 30, para incluir, entre otras cosas, un cuarto de ba\u00f1o moderno.<\/p>\n<p>No existe ning\u00fan documento que atribuya los frescos a Renau, y tampoco est\u00e1n firmados. Ser\u00eda interesante saber qu\u00e9 relaci\u00f3n hab\u00eda entre el terrateniente y el comunista. Aunque fuera meramente comercial, los detalles ofrecer\u00edan nuevos argumentos para la controvertida biograf\u00eda de ese maestro del arte y de la vida que fue Renau.<\/p>\n<p>El profesor de la Universitat de Val\u00e8ncia Javier P\u00e9rez Rojas hab\u00eda mencionado las pinturas murales de Renau de la calle Caballeros. Fue en 2004, en un cat\u00e1logo sobre una exposici\u00f3n en torno al pintor y muralista Ram\u00f3n Stolz. En un art\u00edculo publicado en el diario Levante en mayo de 2007, a ra\u00edz del \u201credescubrimiento\u201d de los frescos, dec\u00eda:<\/p>\n<p>En realidad fueron Stolz y Renau los art\u00edfices de las composiciones pl\u00e1sticas de esta mansi\u00f3n. Los grandes lienzos decorativos de los muros del sal\u00f3n hechos por Stolz eran una alegor\u00eda de las horas del d\u00eda, y en los techos represent\u00f3 diversos episodios de la historia valenciana. A Renau se le encarg\u00f3 la decoraci\u00f3n del cuarto de ba\u00f1o y, como es l\u00f3gico, ten\u00eda que hacer una pintura m\u00e1s placentera y amable, no iba a concebir un cartel de guerra para un aseo.<\/p>\n<p>Encontramos en estos hechos informaci\u00f3n sobre una nueva fuente de ingresos de Renau. Empleaba su talento en ocupaciones ideol\u00f3gicamente divergentes, sin el menor escr\u00fapulo moral. Fustigando a la burgues\u00eda en una revista anarquista, o sirviendo sus gustos est\u00e9ticos en sus propios palacetes. \u00bfEsta colaboraci\u00f3n entre Stolz y Renau ser\u00eda excepcional? Por cierto que Ram\u00f3n Stolz Viciano fue considerado una d\u00e9cada despu\u00e9s un pintor del R\u00e9gimen de Franco, aunque quiz\u00e1 en 1930 no tuviera una idea pol\u00edtica tan definida como la de su colega Renau.<\/p>\n<\/div><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[vc_btn title=&#8221;Lea o descargue este art\u00edculo en PDF&#8221; color=&#8221;info&#8221; align=&#8221;center&#8221; i_icon_fontawesome=&#8221;fa fa-file-pdf-o&#8221; button_block=&#8221;true&#8221; add_icon=&#8221;true&#8221; link=&#8221;url:https%3A%2F%2Fagroicultura.com%2Fgeneral%2Fwp-content%2Fuploads%2F2022%2F04%2F05-Bio-Renau-capitulo-5-copia.pdf||target:%20_blank|&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;14445&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;14442&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;9431&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_btn title=&#8221;Lea o descargue este art\u00edculo en PDF&#8221; color=&#8221;info&#8221; align=&#8221;center&#8221; i_icon_fontawesome=&#8221;fa fa-file-pdf-o&#8221; button_block=&#8221;true&#8221; add_icon=&#8221;true&#8221; link=&#8221;url:https%3A%2F%2Fagroicultura.com%2Fgeneral%2Fwp-content%2Fuploads%2F2022%2F04%2F05-Bio-Renau-capitulo-5-copia.pdf||target:%20_blank|&#8221;][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":14444,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[521,25,510],"tags":[],"class_list":["post-14441","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-biografia-actualidaza","category-cultura-y-comunicacion","category-series"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/arenas.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p4Dh6a-3KV","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14441","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14441"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14441\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14749,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14441\/revisions\/14749"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14444"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14441"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14441"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14441"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}