{"id":14450,"date":"2022-04-12T10:30:54","date_gmt":"2022-04-12T08:30:54","guid":{"rendered":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/?p=14450"},"modified":"2023-04-23T19:41:20","modified_gmt":"2023-04-23T17:41:20","slug":"renau-el-jardin-feraz-del-moderno-progresismo-espanol-capitulo-6","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/renau-el-jardin-feraz-del-moderno-progresismo-espanol-capitulo-6\/","title":{"rendered":"Renau. El jard\u00edn feraz del moderno progresismo espa\u00f1ol. Cap\u00edtulo 6"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\"><p>[vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><h2 style=\"text-align: center;\">Segunda parte: dosis de marxismo contra el desasosiego<\/h2>\n<h1 class=\"western\" align=\"CENTER\">El compromiso verbal de los intelectuales<\/h1>\n<\/div><\/div><div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p align=\"JUSTIFY\">La entrada de Jos\u00e9 Renau en el PCE constituy\u00f3 un ejemplo y abri\u00f3 un camino a sus m\u00e1s pr\u00f3ximos, empezando por la familia y terminando en el grupo de j\u00f3venes inquietos que \u00e9l encabezaba.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El entonces jovenc\u00edsimo Juan Renau no detalla cu\u00e1ndo se afili\u00f3 el PCE, pero debi\u00f3 ser a\u00f1os despu\u00e9s que su hermano. A Manolita Ballester le debi\u00f3 suceder lo mismo. En cuanto a los intelectuales del grupo, resulta dif\u00edcil averiguar qui\u00e9n se hizo del PCE estimulado por Renau y qui\u00e9n lo hizo por su cuenta, incluso antes, quiz\u00e1.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Este debe ser el caso de Pascual Pl\u00e0 i Beltran, un caso ejemplar de militancia que puede servirnos como ejemplo. Los Renau siempre le dispensaron un afecto especial. Y en verdad su vida era digna de admiraci\u00f3n y respeto.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Nacido en la ciudad industrial alicantina de Ibi en 1908, hijo de proletarios, pronto su padre abandon\u00f3 a su mujer y a sus cinco hijos. Pl\u00e0 i Beltran pas\u00f3 hambre f\u00edsica en su ni\u00f1ez, tanta que tuvo que robar para alimentarse. Despu\u00e9s de vivir unos meses en Alicante, se traslad\u00f3 con su madre y sus hermanas a Alcoy con s\u00f3lo once a\u00f1os de edad. All\u00ed se emple\u00f3 en diversos oficios, hasta acabar como obrero hilador. Este trabajo le gener\u00f3 una deformaci\u00f3n en la columna.<\/p>\n<\/div><\/div><div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;9586&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p>Pascual Pl\u00e0 i Beltr\u00e1n se traslad\u00f3 a Valencia hacia finales de la d\u00e9cada de los 20, se instruy\u00f3 con intensidad (antes tuvo que aprender a leer), y pronto entr\u00f3 en contacto con Jos\u00e9 Renau. Fue secretario del PCE de Valencia, y perseguido por la polic\u00eda de un modo cruel e implacable: la deformidad de su espalda no le permit\u00eda pasar desapercibido en los actos p\u00fablicos.<\/p>\n<p>En el archivo de Renau hay apuntes sueltos sobre Pl\u00e0 i Beltran, alguno de los cuales luego utiliz\u00f3 para la introducci\u00f3n al facs\u00edmil de Nueva Cultura.<\/p>\n<p>Una an\u00e9cdota se refiere a cierta lectura po\u00e9tica en un pueblo cercano a Valencia, organizada por la UEAP. Pl\u00e0 i Beltran estaba leyendo un poema de su primer libro titulado &#8220;Qui\u00e9n soy&#8221;. Al llegar a un verso que dec\u00eda \u201c\u00a1No me pregunt\u00e9is qui\u00e9n soy! \u00bfSer\u00e9 Cristo?\u201d, se oy\u00f3 una voz del p\u00fablico que grit\u00f3 \u201c\u00a1T\u00fa lo que eres es un chepa!\u201d, y son\u00f3 una carcajada que dej\u00f3 a los poetas helados. Otra vez, la polic\u00eda le arrincon\u00f3 en la fachada de Correos, durante una manifestaci\u00f3n, y le zurr\u00f3 de lo lindo diciendo \u201c\u00bfConque comunistas, eh? \u00bfConque quieres la iguald\u00e1, que todos seamos jorobaos como t\u00fa? \u00a1Toma, hijo de puta, toma!\u201d<\/p>\n<p>Juan Renau le describe as\u00ed en Pasos y Sombras, asegurando que pose\u00eda un \u201ccorte maiakovskiano.\u201d<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Escribe libro tras libro de poemas. Los edita como puede, a trompicones, a la buena de Dios. Para venderlos emplea argucias inocentes, como por ejemplo, imprimir las dedicatorias en la primera p\u00e1gina. Entonces, y con raz\u00f3n, no hay m\u00e1s remedio que compr\u00e1rselos por dos o tres duros cada uno.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>En un principio, cuando le conozco, rima con aire lorquiano. Se lo hago notar y se enfada horrores. Con el tiempo, cambia el acento y recupera el suyo de feroz \u00edndice b\u00edblico, de ajuste de cuentas en un Juicio Final cotidiano.<\/em><\/p>\n<p>Llevaba raz\u00f3n Juanino, Pl\u00e0 i Beltran escrib\u00eda con la ret\u00f3rica prof\u00e9tica del que tiene mucho que reprochar a la vida.<\/p>\n<p>Pero Renau influenciar\u00e1 en sus amigos y admiradores a trav\u00e9s de la &#8220;Uni\u00f3n de Escritores y Artistas Proletarios&#8221;, UEAP. La UEAP sirvi\u00f3 de plataforma de lanzamiento de la revista <em>Nueva Cultura<\/em>, aunque al materializarse \u00e9sta no aparecer\u00eda como \u00f3rgano de la asociaci\u00f3n por las razones que m\u00e1s abajo se cuentan.<\/p>\n<p>Esta vez, al contrario que con la frustrada <em>Murta<\/em>, la iniciativa tendr\u00e1 \u00e9xito. B\u00e1sicamente porque no hay discrepancias ideol\u00f3gicas entre los fundadores, y porque cuenta con una financiaci\u00f3n m\u00e1s o menos asegurada: el bolsillo de Jos\u00e9 Renau, relativamente saneado gracias a sus trabajos comerciales en los que \u201ctraiciona radicalmente sus teorizaciones art\u00edsticas\u201d.<\/p>\n<p>El escritor Max Aub, el poeta Gil Albert, el escritor Angel Gaos, los pintores Francisco Carre\u00f1o, Rafael P\u00e9rez Contel y el escultor Francisco Bad\u00eda fueron los valencianos m\u00e1s insignes que colaboraron con <em>Nueva Cultura<\/em>. Tambi\u00e9n lo hicieron desde fuera Alberti y Mar\u00eda Teresa Le\u00f3n, C\u00e9sar Arconada, Manuel Altolaguirre, Jos\u00e9 Herrera Petere y otros. Estos \u00faltimos proced\u00edan de la revista <em>Octubre<\/em>, fundada por Alberti, con quienes Renau hab\u00eda colaborado y tuvo luego encontronazos serios.<\/p>\n<p><em>Octubre<\/em> cont\u00f3 con la colaboraci\u00f3n de Renau, el otro de los comunistas del grupo mencionado, junto a C\u00e9sar Arconada. <em>Octubre<\/em> se public\u00f3 entre junio-julio de 1933 y abril de 1934, de un modo irregular. Para el valenciano, fue otro taller experimental de <em>Nueva Cultura<\/em>. Part\u00eda de los mismos presupuestos: propaganda del sistema sovi\u00e9tico, argumentos pol\u00edticos e intelectuales a favor de la revoluci\u00f3n y de la lucha de clases, y denuncias del nazismo, que se acababa de instaurar en Alemania.<\/p>\n<p>La participaci\u00f3n de Renau se centr\u00f3 en las ilustraciones, fotomontajes y dibujos, en los que tambi\u00e9n colabor\u00f3 su amigo Francisco Carre\u00f1o, que en una ocasi\u00f3n firma \u201cKarre\u00f1o\u201d. Renau aport\u00f3 su reciente y creciente conocimiento del arte \u201cproletario\u201d alem\u00e1n, facilitando la publicaci\u00f3n de dibujos de K\u00e4the Kolwitz para ilustrar un relato. Esta ventaja le cost\u00f3 un disgusto, pues a partir de entonces le pusieron la etiqueta de artista <em>prolet-kultur<\/em>.<\/p>\n<p>Los contenidos de <em>Octubre<\/em> eran irreprimiblemente militantes, tanto que su fracaso sirvi\u00f3 a Renau para abrir las p\u00e1ginas de <em>Nueva Cultura<\/em> a una mayor variedad de autores. Cada n\u00famero de <em>Octubre<\/em> publicaba un significativo calendario revolucionario del mes. Pl\u00e0 i Beltr\u00e1n entreg\u00f3 poes\u00edas-panfleto en la l\u00ednea de un poeta negro norteamericano llamado Langston Hugues, de quien se tradujo una composici\u00f3n tremebunda.<\/p>\n<p>Naturalmente, Alberti contribuy\u00f3 con poes\u00edas, teatro y dibujos. La calidad de su trabajo, aunque tambi\u00e9n de ardor panfletario, es muy superior. Un ejemplo es la poes\u00eda \u201cUn fantasma recorre Europa\u201d. Luis Cernuda fue otro colaborador de la revista, ese \u201cpoeta andaluz de quien la burgues\u00eda no ha sabido comprender su gran valor, se incorpora al movimiento revolucionario.\u201d Como muestra del tono de Octubre, v\u00e9anse estas palabras de Cernuda:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Es necesario acabar, destruir la sociedad caduca en que la vida actual vive aprisionada. Esta sociedad chupa, agosta, destruye las energ\u00edas j\u00f3venes que ahora surgen a la luz. Debe d\u00e1rseles muerte; debe destru\u00edrsela antes de que ella destruya tales energ\u00edas y, con ellas, la vida misma. Conf\u00edo para esto en una revoluci\u00f3n que el comunismo inspire. La vida se salvar\u00e1 as\u00ed.<\/em><\/p>\n<p>En la n\u00f3mina de colaboradores extranjeros estaban Romain Rolland, Henri Barbusse, Louis Aragon, Theodore Dreisler, Bernard Shaw, Sherwood Anderson, Waldo Frank, Andr\u00e9 Gide, John Dos Passos, Edwin Seaver, Erns Glaeser, Bertold Brecht, etc. Los que no eran comunistas estaban firmemente anclados a su \u00f3rbita.<\/p>\n<p>Muchos de los ensayos estaban relacionados con la URSS. Proclamaban sus virtudes, el acoso al que estaba sometida y su semilla revolucionaria, que germinaba aqu\u00ed y all\u00e1 (por ejemplo, en China). En un n\u00famero extraordinario publicado en octubre del 33, celebrando la Revoluci\u00f3n Rusa, Pl\u00e0 i Beltran firmaba una nota de adhesi\u00f3n al aniversario de parte de la Uni\u00f3n de Escritores y Artistas Proletarios de Valencia, que aseguraba tener 125 afiliados.<\/p>\n<p>De Espa\u00f1a se hablaba menos, quiz\u00e1 porque la censura, que al parecer impidi\u00f3 la distribuci\u00f3n de alg\u00fan n\u00famero, estaba muy pendiente de la revista. La campa\u00f1a electoral de noviembre de 1933, que ganaron las derechas, no tuvo en <em>Octubre<\/em> el eco que se supon\u00eda que deber\u00eda tener un acontecimiento pol\u00edtico determinante. En lugar de art\u00edculos pol\u00edticos se publicaban relatos en los que se retrataba aquello de lo que no se pod\u00eda especular. Un ejemplo es &#8220;Huelga en el puerto&#8221;, pieza de teatro de Mar\u00eda Teresa Le\u00f3n, texto panfletario, pero bien hecho. Da la impresi\u00f3n de que la autora se document\u00f3 en la calle. Otro ejemplo es un fragmento de la novela &#8220;Im\u00e1n&#8221;, de Ram\u00f3n J. Sender.<\/p>\n<p>En las p\u00e1ginas centrales del \u00faltimo n\u00famero, en abril de 1934, se hace una ilustrada rese\u00f1a de la &#8220;I Exposici\u00f3n de Arte Revolucionario&#8221;, que tuvo lugar en el Ateneo de Madrid entre el 1 y el 12 de diciembre de 1933. Entre otros, participaron Renau y su paisano y colega en el cartelismo Manuel Monle\u00f3n. Dice que el sal\u00f3n estaba siempre lleno de obreros, en contraste con las exposiciones burguesas que se \u201cmueren de soledad y aburrimiento\u201d. Cuenta que en Valencia, \u201clos camaradas de la UEAP tambi\u00e9n han celebrado una exposici\u00f3n de arte revolucionario\u201d.<\/p>\n<p>Para aquella \u00e9poca, Renau ya ten\u00eda tomada su decisi\u00f3n de editar una revista. Reflexion\u00f3 mucho antes de hacer p\u00fablica su intenci\u00f3n de promover <em>Nueva Cultura.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Present\u00e9 la doble propuesta (t\u00edtulo-orientaci\u00f3n de la revista y oferta de ayuda pecuniaria personal) a la fracci\u00f3n comunista de la UEAP. Los camaradas recibieron la idea con una mezcla de estupor, sorpresa y escepticismo. Mi plan les sorprendi\u00f3 mucho y les gust\u00f3. La mayor\u00eda de las opiniones incid\u00edan en que el hecho de que la idea partiera de nosotros y de Valencia constitu\u00eda de por s\u00ed un factor negativo, ya que carec\u00edamos de la necesaria autoridad y prestigio intelectual\u00a0 para promoverla en el plano nacional y que, por otra parte, la alternativa de que todo quedara en una revista provinciana m\u00e1s, no era muy alentadora\u2026<\/em><\/p>\n<p>Vemos aparecer el complejo de inferioridad que sienten todas las provincias del planeta ante un reto de cierta consideraci\u00f3n. Luego que se ponen a trabajar en \u00e9l, comprueban que son capaces de superarlo y hasta de mejorarlo. Pero a veces sucede que llega la gente de la gran capital (que con frecuencia ha huido de sus provincias amilanada por ese complejo) e intenta apropiarse sin el menor pudor de aquello que tanto trabajo y esfuerzos ha costado a los provincianos de m\u00e1s car\u00e1cter. Es lo que ocurri\u00f3, punto por punto, con <em>Nueva Cultura<\/em>. Sin \u00e9xito.<\/p>\n<p>Pero todav\u00eda no ha llegado a nacer. Para que existiera, Renau y los suyos a\u00fan se tuvieron que poner de acuerdo en algunas cuestiones decisivas, como la orientaci\u00f3n intelectual de la revista. Esta ser\u00eda un \u201cprincipio de antifascismo activo\u201d. Por otro lado, les pareci\u00f3 importante desvincularla de la UEAP, oponi\u00e9ndose a su primer prop\u00f3sito de hacerla \u00f3rgano oficial suyo, \u201cpues habiendo muchos intelectuales que no se consideraban propiamente revolucionarios, podr\u00edan colaborar sin embargo en una empresa antifascista sin flagrante contradicci\u00f3n con nuestra lucha por una nueva cultura\u201d.<\/p>\n<p>Conviene subrayar que <em>NC<\/em> se forja en la fragua del PCE de Valencia. Y el gran parad\u00f3jico empe\u00f1o es que no se identifique con el PCE, ni siquiera con la UEAP. Como hemos adelantado en el cap\u00edtulo anterior, Renau insisti\u00f3 en que <em>NC<\/em> no fue nunca un instrumento del PCE. Sin poner en duda los buenos prop\u00f3sitos del artista, me permito discrepar de esta afirmaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 no aprovech\u00f3 Renau la existencia de <em>Orto<\/em> y de <em>Estudios<\/em> para transformarlas o para ir incluyendo en sus p\u00e1ginas a sus colaboradores marxistas? Obviamente porque no pod\u00eda, y porque, en el caso de que hubiera podido, habr\u00eda sido contraproducente, pues cambiar la orientaci\u00f3n ideol\u00f3gica de unas revistas anarquistas habr\u00eda provocado la p\u00e9rdida de audiencia entre los \u00e1cratas y habr\u00eda ganado muy poca entre los que no lo eran. Estaba obligado a hacer algo nuevo. Y eso s\u00f3lo pod\u00eda llevarlo a cabo un grupo de personas convencidas de que la raz\u00f3n y la historia estaban de su parte. Personas que s\u00f3lo se encontraban en las filas del comunismo.<\/p>\n<\/div><\/div><div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;9594&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p>Los j\u00f3venes promotores de NC delegan en Renau, \u00bfen qui\u00e9n si no?, para que acuda a Madrid a presentar el plan a los camaradas de la direcci\u00f3n. Todo forma parte de un plan. Porque si no hay un plan y un objetivo, los mejores deseos naufragan o se agarran desesperadamente al salvavidas del azar, no siempre a mano. Esto es algo que Renau hab\u00eda vivido en propia carne durante sus devaneos con los anarquistas.<\/p>\n<p>La cosa, sin embargo, no fue tan autom\u00e1tica. Existieron proleg\u00f3menos, que Renau detalla en sus &#8220;Notas al margen de Nueva Cultura&#8221;.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Desde principios de 1930, y en otras estancias fugaces en Madrid, hab\u00eda ido conociendo personalmente a muchos de los m\u00e1s conocidos intelectuales: Rafael Alberti, Mar\u00eda Teresa Le\u00f3n, C\u00e9sar M. Arconada, Emilio Prados, Manuel Altolaguirre, Rafael Dieste, Jos\u00e9 Herrera Petere, Arturo Serrano Plaja, Alberto S\u00e1nchez, Miguel Prieto, Benjam\u00edn Palencia, los arquitectos Manuel S\u00e1nchez-Arcas y Luis Lacasa, Ram\u00f3n J S\u00e9nder, Antonio Rodr\u00edguez Luna, Francisco Mateos, entre otros que ahora no recuerdo.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Esta circunstancia tendr\u00eda que facilitar mucho mi gesti\u00f3n <\/em>[con los camaradas de Madrid, es de suponer] <em>que creo recordar hab\u00eda sido recientemente sugerida a Miguel Prieto, en ocasi\u00f3n de su paso por Valencia con el gui\u00f1ol de La Barraca. Para andar sobre seguro, me dirig\u00ed a los redactores y colaboradores de la revista &#8220;Octubre&#8221;, que no aparec\u00eda ya por entonces. Alberti no estaba en Madrid. Mas pude hablar con muchos de entre ellos sobre los planes que tra\u00eda de Valencia, como propuesta y base de discusi\u00f3n. A primera vista, unos tomaron el plan con simpat\u00eda y otros con cierto escepticismo y reserva. Obvio el citar nombres, pues no los recuerdo bien. Tuve que esperar varios d\u00edas para lograr un parecer colectivo, que me transmiti\u00f3 el mismo Miguel Prieto y Serrano Plaja en el caf\u00e9 Mar\u00eda Cristina.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>La respuesta fue breve, un tanto seca y no dejaba lugar a dudas: habiendo hablado entre ellos de la cosa \u2013me dijeron-, el parecer general era que tanto el t\u00edtulo como la orientaci\u00f3n propuesta no eran pertinentes en aquellas circunstancias, y que mi oferta de ayuda personal era interesante s\u00f3lo en el caso de que fuera incondicional, pues la posibilidad de una revista en plano nacional estimaban que no era factible\u2026 Total que nuestra iniciativa era rechazada de plano. Y si ninguna discusi\u00f3n\u2026<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Sal\u00ed de la entrevista entre indignado y descorazonado. La tercera decepci\u00f3n que me llevaba de Madrid, la m\u00e1s gorda, esta vez\u2026<\/em><\/p>\n<p>Renau dice que le entr\u00f3 un des\u00e1nimo tan grande que pens\u00f3 regresar a Valencia en el primer tren del d\u00eda siguiente. Pero no lo hizo, sino que march\u00f3 a ver a la direcci\u00f3n del PCE, al propio Jos\u00e9 D\u00edaz. Esto fue, seg\u00fan recuerda, a principios de 1934. Hay que tener en cuenta, contra la afirmaci\u00f3n de Renau, que la revista <em>Octubre<\/em> sigui\u00f3 public\u00e1ndose hasta abril de ese a\u00f1o. Esto hace pensar que sus editores se sent\u00edan en una posici\u00f3n de superioridad sobre el grupo de provincias.<\/p>\n<p>La entrevista con el nuevo dirigente comunista y con Antonio Mije tuvo efectos electrizantes. Renau tom\u00f3 apuntes escritos de la conversaci\u00f3n, cosa que muestra su suspicacia y diligencia. Al huir de Espa\u00f1a en 1939, perdi\u00f3 muchos de sus papeles. Pero ese episodio lo ten\u00eda bien fresco en la memoria cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Tras escuchar las nuevas de Renau, respondi\u00f3 D\u00edaz. Le dijo que hab\u00eda cometido dos errores, uno no haberse informado previamente sobre los intelectuales con quienes iba a hablar; y otro, haber dado por sentado que eran comunistas. A\u00f1adi\u00f3 que salvo C\u00e9sar Arconada, los dem\u00e1s no eran camaradas, ni siquiera Alberti (aunque luego lo ser\u00eda). Se trataba de \u201cbuenos amigos y algunos simpatizantes, que trabajan en la organizaci\u00f3n de \u2018Los Amigos de la URSS\u2019 y en planes editoriales importantes en cuyo alcance pol\u00edtico nosotros estamos vitalmente interesados\u201d, le dijo D\u00edaz.<\/p>\n<p>Luego Mije agreg\u00f3: \u201cPero, \u00bfes posible que no sepas, Pepe, que el \u00fanico grupo organizado de intelectuales comunistas de Espa\u00f1a es el vuestro?\u201d<\/p>\n<p>Semejante afirmaci\u00f3n, que doy por ajustada a la realidad, deja claro la vinculaci\u00f3n notoria y org\u00e1nica entre el PCE, la UEAP y <em>Nueva Cultura<\/em>.<\/p>\n<p>Mije se despidi\u00f3 de Renau con una exhortaci\u00f3n pastoral, de pastor de almas:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Pintad, escribid y publicad lo que mejor os parezca, con entera iniciativa y libertad; ya lo leeremos luego, y si os equivoc\u00e1is, bien, ah\u00ed os caer\u00e1 el palo encima <\/em>[Renau pone sic, queriendo decir que era una broma de Mije]<em>, y discutiremos como buenos camaradas\u2026 \u00a1Y no se nos vay\u00e1is a poner \u2018gallitos\u2019 con eso de que sois \u2018el \u00fanico\u2019 grupo que tenemos! Al rev\u00e9s: eso os da doble responsabilidad y ten\u00e9is que pelear mucho y muy duro para dejar de ser \u2018los \u00fanicos\u2019 cuanto antes y que el Partido tenga muchos grupos como el vuestro.\u201d<\/em><\/p>\n<p>Estas \u00faltimas palabras de Mije no permiten el menor margen de duda. \u201cQue el Partido tenga muchos grupos como el vuestro\u201d. No dice &#8220;la intelectualidad&#8221;, o el &#8220;proletariado&#8221;, o &#8220;las clases populares&#8221;. Dice el Partido. Naturalmente les deja entera iniciativa. \u00bfPor qu\u00e9 se van a molestar D\u00edaz y Mije y sus compa\u00f1eros de direcci\u00f3n, alba\u00f1iles, fontaneros, en orientar a un grupo de pintores, poetas, escultores, y artistas de probada profesionalidad? Como son de los nuestros, como tienen los mismos objetivos que nosotros \u2013el comunismo, la dictadura del proletariado\u2013 que obren como ellos saben. Otra cosa habr\u00eda sido absurda. La direcci\u00f3n del PCE depend\u00eda umbilicalmente de Mosc\u00fa, pero no estaba formada por un grupo de ignorantes, sino por personas decididas e inteligentes, como se prob\u00f3 en la guerra civil.<\/p>\n<p>Una curiosidad significativa es la siguiente an\u00e9cdota. El pr\u00f3logo autobiogr\u00e1fico de Renau a la edici\u00f3n facs\u00edmil de la revista, &#8220;Notas al margen de Nueva Cultura&#8221;, se public\u00f3 en 1978 en Valencia dentro de un libro titulado <em>La Batalla per una Nova Cultura<\/em>. Renau regal\u00f3 un ejemplar a su hija Teresa. Y \u00e9sta se lo debi\u00f3 ense\u00f1ar a su madre, Manuela Ballester. Manuela, que hab\u00eda participado con su marido en la gestaci\u00f3n y edici\u00f3n de la revista militante m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os antes, escribi\u00f3 de su pu\u00f1o y letra en la primera p\u00e1gina de <em>Notas al margen de nueva cultura<\/em>, \u201c\u00a1\u00a1ASOMBROSO!!\u201d Y en las p\u00e1ginas en las que Renau cuenta su visita a Madrid y su entrevista con Mije y con D\u00edaz, Manuela hace subrayados y vuelve a escribir \u201c\u00a1ASOMBROSO!\u201d \u00bfQu\u00e9 podr\u00edamos deducir de estas anotaciones? \u00bfQu\u00e9 asombraba a Manuela?<\/p>\n<p>Renau hizo todos los esfuerzos que pudo por distanciar del PCE su revista y su asociaci\u00f3n de intelectuales. Lo hizo en aquella \u00e9poca y lo volvi\u00f3 a hacer al rememorarla, con motivo de la edici\u00f3n facs\u00edmil de <em>Nueva Cultura<\/em>. Los argumentos eran la independencia y voluntariedad con que los redactores de <em>NC<\/em> trabajaban, semejante a la de quienes lo hac\u00edan para <em>Cruz y Raya<\/em>, la revista de Jos\u00e9 Bergam\u00edn, de naturaleza cat\u00f3lica \u201caperturista\u201d. Otra raz\u00f3n que esgrim\u00eda el comunista pintor era que <em>NC<\/em> no recibi\u00f3 m\u00e1s apoyo econ\u00f3mico que el que sal\u00eda de su bolsillo.<\/p>\n<p><em>Nueva Cultura<\/em> no fue una revista de masas, pero s\u00ed una de las m\u00e1s estupendas muestras de atrevimiento gr\u00e1fico y de experimentaci\u00f3n en el dise\u00f1o de aquella \u00e9poca. Si se compara formalmente con las que hicieron los dada\u00edstas en Par\u00eds, en Berl\u00edn o en Nueva York, est\u00e1 a la altura de las circunstancias. Esto quiere decir que si a los intelectuales valencianos les hubiera dado por la protesta est\u00e9tica en lugar de por la protesta pol\u00edtica, ahora formar\u00edan parte de la voluminosa bibliograf\u00eda que se ha dedicado a la historia de la vanguardia. Pero como eran comunistas y encima valencianos, han pasado desapercibidos en los paraninfos eruditos internacionales.<\/p>\n<p>Sobre el conflicto de Renau con los intelectuales madrile\u00f1os (casi todos de provincias, como \u00e9l) hay un testimonio suyo a Juan Antonio Hormig\u00f3n publicado en la revista Triunfo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>En cierto modo ten\u00edamos el complejo provinciano de que todo lo importante se hace en Madrid, pero adem\u00e1s, cre\u00edamos que era necesario hacer algo a escala nacional desde el punto de vista del frente cultural. Me fui a Madrid y habl\u00e9 con Rafael Alberti, pero acogi\u00f3 la idea con bastante desgana. Me insinu\u00f3 que en todo caso ellos har\u00edan la revista y nos dejar\u00edan colaborar. Yo, claro est\u00e1, no estaba en absoluto de acuerdo, no \u00edbamos a pagarles una publicaci\u00f3n para que sacaran sus poemas y nos \u201cdejaran\u201d alguna vez una de nuestras cosas.<\/em><\/p>\n<p>Estas declaraciones las hizo en 1974, tres a\u00f1os antes de la redacci\u00f3n de sus &#8220;Notas&#8221;. Se conoce que cuando tuvo que redactar algo que iba a firmar con su pu\u00f1o y letra, quiso ser algo m\u00e1s comedido, de ah\u00ed la discrepancia entre ambas informaciones.<\/p>\n<p>No obstante, su hermano Juan tambi\u00e9n hace referencia al conflicto con Alberti, aunque parece situarlo una vez que <em>Nueva Cultura<\/em> estaba ya en la calle.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Lenta, aunque firmemente, la revista abre surcos hondos, tercos. Aumentan las corresponsal\u00edas, m\u00e1s numerosas en las lejanas rep\u00fablicas de la Am\u00e9rica espa\u00f1ola que en cualquier otra parte. De los centros industriosos de toda Espa\u00f1a, principalmente del Norte y de Catalu\u00f1a, surgen grupos alentadores. Los obreros de Altos Hornos de Bilbao y de las zonas textiles de Barcelona y L\u00e9rida acuerdan entregar a la revista, y mensualmente, el jornal de un d\u00eda.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Como la cosa ya pasa de casta\u00f1o oscuro, pronto nacen las envidias. En Madrid, los impulsores de la revista El tiempo que se vive, primero y Octubre, m\u00e1s adelante, est\u00e1n con la mosca en la oreja. No ven con buenos ojos el \u00e9xito intolerable de nuestra revista pueblerina. Se mueven e intrigan para hundirnos.<\/em><\/p>\n<p>Si damos por buena la generosidad de unos obreros que dif\u00edcilmente pod\u00edan entender lo que se publicaba en NC, se trata de un hecho de extraordinario valor. Lo m\u00e1s probable, al margen de que sacrificaran o no su sueldo por una revista de \u201cintelectuales provincianos\u201d, es que sindicalistas o militantes comunistas de Bilbao y Barcelona se suscribieran y transmitieran los mensajes a sus camaradas. Esto pod\u00edan hacerlo verbalmente, utilizando la revista como referencia pedag\u00f3gica. De hecho, la redacci\u00f3n de <em>NC<\/em> llev\u00f3 a cabo un experimento parecido en algunos pueblos de las cercan\u00edas de Valencia; llevaban un proyector de s\u00f3lidos con el que exhib\u00edan las ilustraciones, en especial las de la serie &#8220;Testigos negros de nuestros tiempos&#8221;, realizada por Renau a base de fotomontajes efectistas, le\u00edan los textos que acompa\u00f1aban la serie y tambi\u00e9n los editoriales. El marco de estas \u201cacciones\u201d sol\u00edan ser exposiciones art\u00edsticas de la UEAP, de las cuales Renau cita una en Denia.<\/p>\n<\/div><\/div><div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;9598&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p>En cuanto a las envidias que suscitaba NC, Juan Renau quiz\u00e1 se confunda de fecha, pues <em>Octubre<\/em> dej\u00f3 de salir en abril de 1934, y <em>NC<\/em> no apareci\u00f3 hasta enero de 1935. Claro que \u00e9l habla de \u201clos impulsores\u201d, los que le negaron el pan y la sal a su hermano Pepe cuando les fue con la ingenuidad de formar una especie de cooperativa de intelectuales madrile\u00f1o-valencianos. Lo que s\u00ed parece cierto es que <em>NC<\/em> suscit\u00f3 pol\u00e9micas. La correcci\u00f3n pol\u00edtica y la idoneidad ideol\u00f3gica fueron el disfraz de las discusiones que, en su mayor\u00eda, se deb\u00edan a celos intelectuales. Esto demuestra que <em>NC<\/em> tuvo impacto y que Renau era un organizador serio y eficaz.<\/p>\n<p><em>Nueva Cultura<\/em> fue un instrumento m\u00e1s del PCE, pero tiene raz\u00f3n Renau al asegurar que cupieron en ella formas de pensar, razonar y discutir ajenas al comunismo realmente existente entonces.<\/p>\n<p>El lema de <em>NC<\/em> era \u201crevista de orientaci\u00f3n intelectual\u201d. Ya hemos escuchado a Renau decir que esa orientaci\u00f3n fue b\u00e1sicamente el antifascismo.<\/p>\n<p>Presum\u00eda nuestro hombre de que al margen de <em>NC<\/em> (y de su antecesora <em>Octubre)<\/em> no hubo en la Espa\u00f1a republicana ninguna publicaci\u00f3n que se manifestara con tanta virulencia contra el fascismo creciente. Es posible que tenga raz\u00f3n. Pero al margen de esta postura, que en esencia segu\u00eda con fidelidad la visi\u00f3n pol\u00edtica de la Internacional Comunista y de Mosc\u00fa, <em>NC<\/em> adopt\u00f3 una posici\u00f3n muy clara sobre la historia y la cultura espa\u00f1olas. Es la primera definici\u00f3n que hacen en el n\u00famero inaugural de enero de 1935.<\/p>\n<p>En estos primeros n\u00fameros se encuentran los argumentos que despu\u00e9s han sido el alimento b\u00e1sico del progresismo espa\u00f1ol moderno. Este hecho sorprendente lo percibi\u00f3 Renau nada m\u00e1s pisar Espa\u00f1a en 1976. Le parec\u00eda parad\u00f3jico que los vencedores de su guerra en 1939 hubieran sido tan devastadoramente derrotados en el terreno cultural, que aquello que sembraron los redactores y colaboradores de NC hubiera florecido con tama\u00f1a vitalidad cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s. Es l\u00edcito decir que <em>NC<\/em> fue el jard\u00edn feraz donde germinaron en silencio los argumentos de los progresistas espa\u00f1oles del \u00faltimo tercio del siglo XX, casi todos, como est\u00e1 demostrado, hijos de los vencedores, no de los derrotados.<\/p>\n<p>Nos hemos metido de golpe en el a\u00f1o 1934, el de la Revoluci\u00f3n de Asturias o de Octubre. No es una mala idea preguntarse si el fracaso de esta acci\u00f3n promovida por los socialistas y apoyada por los comunistas no impuls\u00f3 en cierta manera la creaci\u00f3n de <em>Nueva Cultura<\/em>. Se hac\u00eda necesario, dice Renau, oponer una visi\u00f3n intelectual distinta a la proclamada por la Instituci\u00f3n Libre de Ense\u00f1anza y sus Misiones Pedag\u00f3gicas que \u201cconstitu\u00edan la ideolog\u00eda oficiosa de la \u00e9poca\u201d. Y por otro lado ofrecer un punto de vista diferente al \u201ceurocentrismo purista de la <em>Revista de Occidente<\/em>\u201d, al \u201ccasticismo de su ant\u00edtesis neocat\u00f3lica <em>Cruz y Raya<\/em>\u201d y a la \u201cambig\u00fcedad o indiferencia de todas las dem\u00e1s revistas culturales\u201d.<\/p>\n<p>En la creaci\u00f3n de <em>NC<\/em> influy\u00f3 tambi\u00e9n la victoria electoral de las derechas en las elecciones de 1933. Recu\u00e9rdese que Renau visita Madrid con sus iniciativas bajo el brazo en enero de 1934. La izquierda estaba preparando una bater\u00eda de respuestas.<\/p>\n<p>En agosto de 1934 Renau huy\u00f3 de Valencia porque le persegu\u00eda la polic\u00eda. No da las razones de esta persecuci\u00f3n. Por los testimonios de otros comunistas de solera, como Enrique Castro (<em>Hombres made in Mosc\u00fa<\/em>), sabemos que la polic\u00eda ten\u00eda muy controlados a los militantes comunistas, y de vez en cuando les encarcelaba para estorbar sus actividades organizativas o para mermar su moral. Terminaban saliendo a la calle por falta de cargos judiciales. Pero los periodos de c\u00e1rcel no se los quitaba nadie.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, Renau tambi\u00e9n estaba en el punto de mira policial. Aunque ignoramos las circunstancias que motivaron la huida, Renau dio detalles de la aventura en un art\u00edculo publicado en la revista <em>Trellat<\/em> en 1980.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Haciendo un largo viaje en autom\u00f3vil hacia el norte de Espa\u00f1a (no se trataba propiamente de turismo, estaba escapando ante una orden de detenci\u00f3n policial contra m\u00ed), rogu\u00e9 a mis acompa\u00f1antes hacer un rodeo para pasar por Fuendetodos. Llegamos al lugar muy de madrugada. \u00bfFuendetodos? S\u00ed, otra muestra del sarcasmo hisp\u00e1nico\u2026 Ni rastro de alma ni de ser vivo; en la plaza, incre\u00edblemente vac\u00eda, polvorienta y anodina, un conato de fuente municipal de cemento sin gota de agua, llena de polvo, piedras y detritus de las cosas m\u00e1s indefinibles\u2026 Y al lado de la fuente, un \u00e1rbol seco, raqu\u00edtico y solitario: uno solo en toda la plaza, \u201cyo mismo lo cont\u00e9\u201d, podr\u00edamos decir con Mark Twain. Deambulando por calles desgastadas topamos al final con la casa natal de Goya, calle de la Alh\u00f3ndiga, 18. \u00c1spero caser\u00f3n de piedra con trazas de modesto hogar de hijosdalgo venidos a menos. Y nada m\u00e1s. No pudimos entrar porque en aquellas horas estaban las puertas cerradas. Llamamos y desde dentro nos llegaba un silencio de sepulcro [\u2026] Comentando la cosa en la cantina de otro pueblo de la ruta, un baturro ocasional nos dijo que \u00e9l no daba ni cinco duros por todo aquel lugarejo. Al replicarle que aquel era el lugar de nacimiento de don Francisco de Goya y Lucientes nos respondi\u00f3 secamente que all\u00ed no les interesaba quien pudiera haber nacido en el pasado, sino la gente que ahora no pod\u00eda vivir porque \u201clas piedras no son buenas de comer\u201d. H. I. <\/em>[uno de los que hac\u00edan el viaje con Renau] <em>empez\u00f3 a lanzar blasfemias y toda clase de barbaridades contra el gobierno y contra todo lo existente. Aquel hombre ten\u00eda toda la raz\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p>En octubre de 1934, Renau estaba de vuelta en la ciudad de Valencia, despu\u00e9s de su escapada. El d\u00eda 4 hay crisis del gobierno de derechas, y Lerroux da entrada en \u00e9l a varios ministros de la CEDA, la Confederaci\u00f3n Espa\u00f1ola de Derechas Aut\u00f3nomas. La izquierda en general interpreta esto como un primer paso de golpe de estado (de todas las formaciones representadas en el gobierno, la CEDA era la que m\u00e1s votos hab\u00eda obtenido en noviembre de 1933), porque aseguraba que la CEDA era un partido fascista, cosa que le privaba de su derecho a gobernar. Los d\u00edas 6 y 7 se producen levantamientos revolucionarios en Asturias y en Catalu\u00f1a, donde se proclama el Estado Catal\u00e1n.<\/p>\n<p>La participaci\u00f3n de Renau en este levantamiento de la izquierda contra el gobierno leg\u00edtimo fue, seg\u00fan \u00e9l mismo recuerda en las &#8220;Notas&#8221; y en algunas entrevistas, de un car\u00e1cter m\u00e1s testimonial que efectivo. Sin duda la debilidad organizativa del PCE y la abstenci\u00f3n de los anarquistas en la revuelta la hizo inviable, adem\u00e1s de una serie de razones hist\u00f3ricas y pol\u00edticas que escapan al objetivo de esta biograf\u00eda. Sirva como referencia, que la historia oficial del PCE durante el franquismo dedic\u00f3 apenas tres p\u00e1ginas a la \u201cRevoluci\u00f3n de Octubre\u201d, el antecedente de la guerra civil.<\/p>\n<p>Los comunistas valencianos eran fuertes en Correos. As\u00ed se lo dec\u00eda Renau al periodista Rafael Ventura Meli\u00e0 en 1978.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>En 1934 yo controlaba la c\u00e9lula comunista de Correos, en la cual hab\u00eda gente importante. Cuando los hechos de Octubre, hicimos un conato de huelga general, pero los socialistas se acojonaron. Nosotros colocamos en Correos una gran bandera roja. Ahora no s\u00e9 c\u00f3mo, la polic\u00eda nos agarr\u00f3. Y nos llev\u00f3 ante un tribunal militar de excepci\u00f3n. El juez quer\u00eda convencerme de que yo estaba all\u00ed por error o por casualidad. Yo lo hac\u00eda todo muy mal y no s\u00e9 c\u00f3mo no me conden\u00f3. La cosa es que nos soltaron.<\/em><\/p>\n<p>Sobre lo mismo, Renau le contaba a Manuel Garc\u00eda que \u201ccomo ya era un profesor y artista conocido me soltaron y en el juicio me absolvieron\u201d.<\/p>\n<p>En el art\u00edculo sobre Goya publicado en <em>Trellat,<\/em> Renau evoca sus d\u00edas de presidio con una mayor carga melodram\u00e1tica.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Los anarquistas no nos daban respiro d\u00eda y noche, pegando fuego a los colchones, sacudiendo ruidosamente y sin cesar las puertas de las celdas. Como en un jazz infernal\u2026 El estr\u00e9pito se extend\u00eda por las cruj\u00edas de los presos comunes. Con frecuencia se escuchaban fuera detonaciones, lejos; circulaban rumores insistentes de \u201cpaseos\u201d de presos sacados de noche a la cercana carretera de Manises y, lo que era peor, que los Civiles estaban a punto de entrar en la prisi\u00f3n y hacer una carnicer\u00eda con nosotros\u2026 El Partido nos hizo llegar la consigna de negarse a dejar la prisi\u00f3n si la \u201corden de libertad\u201d nos llegaba a altas horas de la noche: \u2026 \u201cdespu\u00e9s de la salida del sol, como manda la ley penitenciaria\u201d. Lo m\u00e1s impresionante: que todo aquel tragadero de mil demonios no nos angustiara ni desmoralizara, sino que nos fue quemando e irritando paulatinamente\u2026 Las celdas colectivas, los pasillos, los patios bull\u00edan de discusiones pol\u00edticas col\u00e9ricas entre anarquistas, socialistas, republicanos, comunistas&#8230; Ahora: el clima com\u00fan pod\u00eda resumirse en este voto: \u201cSi salimos vivos de aqu\u00ed, \u00a1poco nos han de durar esos cabrones!\u201d<\/em><\/p>\n<p>Esta \u00faltima y terrible admonici\u00f3n anuncia a las claras lo que pas\u00f3 tras la sublevaci\u00f3n militar de julio de 1936 en la zona republicana.<\/p>\n<p>Renau sali\u00f3 en libertad a los pocos d\u00edas, porque el juez no admit\u00eda que un artista capaz de exaltar en un magn\u00edfico cartel una fiesta burguesa por excelencia, la de Julio de Valencia, fuera un temible comunista como aseguraba la polic\u00eda.<\/p>\n<p>Para un bolchevique militante debi\u00f3 ser una humillaci\u00f3n. Para el cartelista padre de familia (en mayo hab\u00eda nacido su hijo Ruy), un alivio. Desde un punto de vista psicol\u00f3gico, resulta atractivo un an\u00e1lisis de la convivencia de estas dos personalidades en Renau. A falta de m\u00e1s datos y tiempo para especular, lo dejo como una sugerencia para nuevos investigadores.<\/p>\n<p>Cabe asegurar, sin embargo, que Manuela Ballester estaba profundamente enamorada de su\u00a0 marido. Un librito de poes\u00edas editado por ella en M\u00e9jico, en 1981, lo demuestra. El cartelista era entonces un var\u00f3n robusto, de rostro hermoso y de mirada penetrante y azul. Manuela se sent\u00eda orgullosa de \u00e9l, y lo dej\u00f3 por escrito. Un orgullo justificado tambi\u00e9n por el buen nombre de su marido en la sociedad valenciana ajena a la pol\u00edtica.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">(Nota posterior a la publicaci\u00f3n del libro. En noviembre de 2021 ha aparecido <em>Manuela Ballester. Mis d\u00edas en M\u00e9xico. Diarios (1939-1953)<\/em>, editados por Carmen Gait\u00e1n Salinas, en &#8220;Biblioteca del Exilio&#8221; Editorial Renacimiento, Sevilla. Su contenido modifica en determinados episodios esta biograf\u00eda de Renau. Un nuevo bi\u00f3grafo tendr\u00e1 que tenerlos en cuenta.)<\/p>\n<p>La fama de Renau era s\u00f3lida. Ese a\u00f1o de 1934 hab\u00eda ganado, por tercera vez, el concurso de la Gran Feria de Valencia de Julio. Y tambi\u00e9n en ese a\u00f1o tan revuelto empez\u00f3 a hacer carteles de pel\u00edculas para Cifesa.<\/p>\n<p>Pero su mayor reserva de energ\u00edas la emple\u00f3 en la revista a la que ven\u00eda dando vueltas desde hac\u00eda mucho tiempo, y para la cual se hab\u00eda estado preparando con sus colaboraciones en los peri\u00f3dicos anarquistas <em>Orto<\/em> y <em>Estudios.<\/em><\/p>\n<p>El t\u00edtulo de <em>Nueva Cultura<\/em> fue escogido con todo prop\u00f3sito. La generaci\u00f3n de Renau estaba hastiada de la monarqu\u00eda, de la tradici\u00f3n, del orden establecido. Quer\u00eda renovarlo todo. Este impulso no era exclusivo suyo, y ni siquiera espa\u00f1ol; las ansias incontroladas de renovaci\u00f3n campaban por toda Europa, y se manifestaban tanto a la izquierda como a la derecha.<\/p>\n<p>Las publicaciones que se han mencionado antes, <em>Cruz y Raya<\/em> y <em>La Revista de Occidente<\/em> salieron a la calle para modernizar el escenario intelectual espa\u00f1ol. La primera, desde una posici\u00f3n cristiana que se dec\u00eda avanzada; y la otra, desde una perspectiva europea que, de un modo indirecto, negaba valores espa\u00f1oles considerados arcaicos.<\/p>\n<p><em>Nueva Cultura<\/em> no ven\u00eda a rescatar ning\u00fan valor espa\u00f1ol tradicional. Todo lo contrario. Se diferenciaba de las mencionadas por su posicionamiento no ya laico, sino antirreligioso, y su desprecio del eurocentrismo, como le llamaba Renau. \u00bfQu\u00e9 pa\u00eds europeo pod\u00eda servir de modelo a la pol\u00edticamente desgarrada sociedad espa\u00f1ola? Francia sufr\u00eda convulsiones parecidas. Italia estaba en manos de los fascistas de Mussolini. Y Alemania hab\u00eda ca\u00eddo en las garras del nazismo. Descartados los pa\u00edses escandinavos y Gran Breta\u00f1a, tan dispares todos en historia y car\u00e1cter en relaci\u00f3n con Espa\u00f1a, s\u00f3lo quedaba la URSS, el nuevo modelo de estado proletario, el productor de una cultura verdaderamente nueva, al menos en apariencia.<\/p>\n<p>Las miradas intelectuales m\u00e1s penetrantes y apasionadas se dirig\u00edan a la URSS. A pesar de todo, el Komintern obraba con prudencia, y no quer\u00eda que se viera su sombra detr\u00e1s de ninguna iniciativa pol\u00edtica o cultural, por reveladores que fueran los v\u00ednculos con los intereses sovi\u00e9ticos de quienes promov\u00edan iniciativas, como sucedi\u00f3 con la <em>Association des \u00c9crivains et Artistes R\u00e9volutionaires<\/em>, fundada en Par\u00eds en 1932.<\/p>\n<p>Una lectura reposada de los n\u00fameros de <em>Nueva Cultura<\/em> publicados hasta el estallido de la guerra civil despierta unos sorprendentes ecos en quienes hemos sido educados en el progresismo militante del tardofranquismo y la Transici\u00f3n democr\u00e1tica. <em>Nueva Cultura<\/em> congreg\u00f3 a los progres de anta\u00f1o, cuyo pensamiento pod\u00eda ser semejante al de los presentes, pero cuya actitud vital ten\u00eda bastante m\u00e1s sustancia. Con la diferencia de que aquellos se vieron envueltos en una cat\u00e1strofe social a la que con tanto ah\u00ednco contribuyeron.<\/p>\n<p>Resaltar\u00e9 algunos de los argumentos que, a mi juicio, permiten desarrollar la hip\u00f3tesis de que <em>Nueva Cultura<\/em> sent\u00f3 las bases de muchos argumentos de los progres de hoy.<\/p>\n<p>En palabras de Renau,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>La inteligentzia republicana hab\u00eda heredado de la generaci\u00f3n del 98 el sentido de un antiprogresismo moral y una cierta autarqu\u00eda espiritual del \u201cser hisp\u00e1nico\u201d, que la &#8220;Revista de Occidente&#8221; no pod\u00eda compensar con su europe\u00edsmo \u2013germanismo, m\u00e1s bien\u2013 idealista, elitista y \u201capol\u00edtico\u201d\u2026 Por eso, una de las tareas iniciales de NC fue la de colmar \u2013en la medida de nuestras fuerzas y de la exig\u00fcidad de nuestras p\u00e1ginas\u2013 este evidente vac\u00edo, tratando de informar y orientar al lector de y hacia las tendencias intelectuales y hechos culturales m\u00e1s progresistas y revolucionarios de fuera de Espa\u00f1a.<\/em><\/p>\n<p>La redacci\u00f3n de NC se cre\u00eda en posesi\u00f3n de las claves del progresismo europeo. Y he aqu\u00ed cual era la base de ese progresismo, seg\u00fan lo ve Renau cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>En este sentido, la defensa de la URSS constituy\u00f3 uno de los puntos fuertes de la revista: Rusia fue el primer pa\u00eds en romper la hegemon\u00eda mundial del capitalismo y, a la saz\u00f3n, se hallaba rodeada por un cord\u00f3n \u201csanitario\u201d que amenazaba gravemente su existencia, como mostr\u00f3 palmariamente la guerra mundial.<\/em><\/p>\n<p>Pero cuarenta a\u00f1os tambi\u00e9n dan cierta perspectiva. Y Renau admite en 1977 algunos de los defectos del grupo de <em>NC<\/em>. Es curioso como, en este caso, el progre de hoy sigue anclado en el mismo puerto que los intelectuales progresistas de 1934.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Como toda la intelectualidad de izquierdas, respet\u00e1bamos profundamente y defend\u00edamos las tradiciones humanistas de nuestra vieja cultura. Mas, las principales categor\u00edas del llamado Siglo de Oro, desde su quietismo m\u00edstico hasta su picaresca seudopopular, nos produc\u00edan (no a todos ni en la misma medida, por cierto) una fuerte reacci\u00f3n cr\u00edtica, sobre todo por su patente impregnaci\u00f3n individualista, esteticista, fatalista\u2026 Comet\u00edamos, evidentemente, un error juvenil al proyectar hacia el pasado un concepto cr\u00edtico moderno: el problema fue discutido a fondo en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n, y convinimos en que si bien la cosa era metodol\u00f3gicamente incorrecta resultaba pol\u00edticamente justa en la medida en que estos individualismo, esteticismo y fatalismo siguieran vivaces, con escasas excepciones, en la alta intelectualidad republicana, que propugnaba acabar con el atraso y postraci\u00f3n seculares de nuestro pueblo.<\/em><\/p>\n<p>La verdad es que el respeto y la defensa de las tradiciones human\u00edsticas de la vieja cultura espa\u00f1ola no se prodigaron en <em>NC<\/em>. Era la afirmaci\u00f3n de una hip\u00f3tesis parad\u00f3jica: metodol\u00f3gicamente incorrecta, pero pol\u00edticamente justa. El individualismo y el esteticismo, y otro vicio dif\u00edcil de localizar, pero que Renau califica de \u201cfatalismo\u201d, eran un lastre en el vuelo hacia la libertad.<\/p>\n<p>Cuando escribe la introducci\u00f3n del libro <em>Arte en Peligro<\/em>, publicado en Valencia en 1980, el artista ha tenido tiempo de conocer las diferencias entre la sociedad espa\u00f1ola de su juventud y la de la Transici\u00f3n democr\u00e1tica, que navegaba entonces a toda m\u00e1quina. Y al resumir con precisi\u00f3n las ra\u00edces ideol\u00f3gicas de <em>Nueva Cultura<\/em>, puede verse la sinton\u00eda absoluta que hay entre la visi\u00f3n de 1935 y la que sosten\u00edan los impulsores m\u00e1s progresistas de la recuperaci\u00f3n democr\u00e1tica, y que hoy impera en la izquierda indefinida, seg\u00fan el t\u00e9rmino y concepto acu\u00f1ados por el profesor Gustavo Bueno.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Desde los primeros tiempos de la Rep\u00fablica, un grupo de intelectuales valencianos hab\u00edamos ido desarrollando una cr\u00edtica implacable de las concepciones hist\u00f3ricas y de la hispanidad \u201cde izquierdas\u201d que manten\u00eda gran parte de la intelectualidad republicana y cierta consiguiente mitificaci\u00f3n de los valores de nuestra cultura.<\/em><\/p>\n<p>Una de las excepciones de esta visi\u00f3n radical la constituy\u00f3 Jos\u00e9 Gaos, uno de los mejores amigos de Renau, aunque no la esgrimi\u00f3 p\u00fablicamente en <em>NC<\/em>, porque sus contribuciones eran muy incendiarias.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Algo m\u00e1s joven que yo fue, en numerosos aspectos, el mejor de entre nosotros. Era un comunista que cre\u00eda \u2013y sigue creyendo, creo\u2013 en Dios. Por eso fue el mejor \u201cabogado del diablo\u201d en nuestro grupo: nunca estaba de acuerdo con lo que dec\u00edamos y abandonaba \u2013frecuentemente y con denuestos\u2013 nuestras discusiones, irritado por nuestro \u201cmaterialismo\u201d que, dicho sea de paso, dejaba por entonces bastante que desear: y eso era, precisamente, lo que \u2013junto con nuestra esquem\u00e1tica alergia hacia todo idealismo \u2013 con m\u00e1s ah\u00ednco nos reprochaba.<\/em><\/p>\n<p>El primer n\u00famero, en enero de 1935, fue un acto de voluntarismo realizado entre Renau y su mujer, Manuela Ballester, con alguna colaboraci\u00f3n. El primer editorial es ya una reveladora sucesi\u00f3n de estereotipos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>La espada y el crucifijo proyectaron un fatalismo mortal sobre la historia de nuestra cultura. Los aires frescos de Renacimiento chocaron en nuestras fronteras, y sus d\u00e9biles ecos volaron soflamados por las llamaradas de la Inquisici\u00f3n. M\u00e1s tarde, aventadas sus cenizas por el absolutismo reinante, las puertas de Espa\u00f1a se cerraron a las llamadas inquietantes e imperativas de la Europa ascendente.<\/em><\/p>\n<p>Cada \u00e9poca cultural, viene a decir, va acompa\u00f1ada de mitos. Cita el caso de los artistas llamados \u201cIb\u00e9ricos\u201d (grupo de pintores y escultores constituidos en Madrid en 1925, frente al arte \u201cconservador\u201d), que quisieron oponer una visi\u00f3n espa\u00f1ola a la influencia francesa, pero fueron incapaces de ponerse de acuerdo para crear un mito. Todos los mitos creados en el siglo XX adolecen de la enfermedad del capitalismo. <em>NC<\/em> tiene su propio mito, arraigado bien hondo en \u201cla Espa\u00f1a que se agita convulsa en la gestaci\u00f3n de su porvenir hist\u00f3rico.\u201d El campesino heroico que ha matado el mito del mas all\u00e1 en su alma, el obrero que ha descubierto las mentiras de la democracia burguesa y quiere ir m\u00e1s all\u00e1, el intelectual angustiado y sepultado por las ruinas de la civilizaci\u00f3n que busca nuevas formas y valores. <em>NC<\/em> no posee la f\u00f3rmula renovadora, la busca colectivamente. <em>NC<\/em> \u201cintenta la formaci\u00f3n de una cultura de ra\u00edz espa\u00f1ola, que contribuya a la realizaci\u00f3n intelectual y social de la idea de colaboraci\u00f3n y solidaridad universales.\u201d<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n inclu\u00eda este primer n\u00famero un \u201c\u00cdndice de la Prensa Espa\u00f1ola del mes\u201d, elaborado al parecer por Gaos. En \u00e9l se ataca a las revistas de dominicos, agustinos y jesuitas, y a los diarios derechistas. Se saluda a <em>Cruz y Raya<\/em>, respuesta nacional al excesivo europe\u00edsmo de <em>La Revista de Occidente<\/em>, a la que sin manifestar su acuerdo rinden homenaje. Otras revistas son dignas de menci\u00f3n, aunque se inspiren en un anacr\u00f3nico anarquismo: <em>Estudios,<\/em> <em>Revista Blanca<\/em> y <em>Tiempos Nuevos<\/em>, Sin embargo, se ataca vehementemente a <em>Estampa, Cr\u00f3nica<\/em> y <em>Blanco y Negro<\/em>: \u201cmezcla abigarrada y absurda de encuestas est\u00f3lidas, reportajes truculentos e im\u00e1genes pornogr\u00e1ficas son la justa estampa de la burgues\u00eda en descomposici\u00f3n.\u201d<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con este \u00faltimo juicio, nos encontramos con otra de las paradojas de Renau. Nuestro hombre no s\u00f3lo se ganaba la vida (y alimentaba el presupuesto de <em>NC<\/em>) con los carteles de fiestas, la publicidad y los carteles de cine, sino tambi\u00e9n haciendo dibujos de naturaleza abiertamente er\u00f3tica, que luego publicaba la revista de Madrid <em>Cr\u00f3nica.<\/em> Lo curioso es que no firmaba con seud\u00f3nimo. La verdad es que resulta comprometido interpretar esta contradicci\u00f3n: que por un lado llamara pornogr\u00e1fica a una publicaci\u00f3n, y al mismo tiempo (como iniciativa privada) le enviara ilustraciones de esas caracter\u00edsticas; seg\u00fan el criterio riguroso de <em>NC<\/em>, naturalmente, porque de pornogr\u00e1ficas no ten\u00edan un pelo. Esta distorsi\u00f3n entre lo predicado p\u00fablicamente y lo realizado en privado da lugar a especulaciones variadas, desde la psicolog\u00eda a la moral. Pero desarrollarlas requiere un espacio propio, situado m\u00e1s all\u00e1 de la biograf\u00eda general<\/p>\n<p>Entre las primeras contribuciones de <em>NC<\/em> a la historia de Espa\u00f1a, vista con ojos progresistas extranjeros, est\u00e1 la referencia a \u201cLas luchas sociales espa\u00f1olas en la Edad Media y en el siglo XVI\u201d, de Gerald Walter. Destaca las desgracias del pueblo espa\u00f1ol, dirigido desde el siglo XIV por \u201cuna selecci\u00f3n de degenerados e incapaces, de la que es dif\u00edcil, si no imposible, encontrar un caso parecido en ning\u00fan pa\u00eds ni \u00e9poca.\u201d Admite que la huella visigoda perdur\u00f3 durante siglos. Luego recorre fugazmente la historia de Castilla y acaba en la rebeli\u00f3n de las German\u00edas.<\/p>\n<p>Otro art\u00edculo curioso es \u201cLuigi Pirandello. Poeta del escepticismo\u201d, por Nicol\u00e1s Ferretti. Pirandello, dice, es el \u00fanico escritor verdadero de la Italia actual. Por eso le persiguen los fascistas. Durante el discurso de apertura del Congreso Internacional Volta sobre el teatro, organizado por la Academia de Italia, afirm\u00f3 que el arte no debe ponerse al servicio de la pol\u00edtica, lo que provoc\u00f3 la r\u00e9plica airada de Marinetti invocando la est\u00e9tica moral fascista. Pero Pirandello no es un antifascista, y adem\u00e1s ha prestado juramento de fidelidad al Duce. Ninguna de sus obras evoca una contradicci\u00f3n social, se recrea en la psicolog\u00eda de los personajes, que buscan incesantemente una certidumbre vital sin encontrarla, y por tanto desesperan. Los seres humanos son variables, no les podemos conocer. La verdad es personal. Ferretti acaba el art\u00edculo recomendando a Pirandello que viaje a la URSS y observe las maravillas de aquel pa\u00eds, para ver si pierde su escepticismo.<\/p>\n<p>La revista se interrumpi\u00f3 en agosto de 1936, siendo su \u00faltimo n\u00famero el de julio, editado antes de la sublevaci\u00f3n militar. <em>NC<\/em> no reaparecer\u00e1 hasta marzo de 1937. Su nuevo lema era \u201cPor nuestra independencia\u201d. Sobre esta \u00faltima etapa nos detendremos en el pr\u00f3ximo cap\u00edtulo.<\/p>\n<p>Antes es preciso cerrar \u00e9ste con una reflexi\u00f3n sobre el t\u00edtulo, \u201cEl jard\u00edn feraz del moderno progresismo espa\u00f1ol\u201d. Todos los pa\u00edses europeos pr\u00f3speros del siglo XX han tenido uno o varios medios de divulgaci\u00f3n de la doctrina marxista, casi siempre vinculados a una organizaci\u00f3n pol\u00edtica. Curiosamente, los m\u00e1s influyentes estuvieron casi siempre en manos de heterodoxos, en especial trotskistas. Gracias a ellos se fueron formando en la teor\u00eda marxista aquellas grandes minor\u00edas de ense\u00f1antes, sindicalistas, funcionarios y profesionales liberales, que constituyen hoy esa masa de intelectuales progresistas hu\u00e9rfanos que flotan a la deriva en el oc\u00e9ano de la izquierda indefinida.<\/p>\n<p>La Espa\u00f1a de los a\u00f1os 20 y 30 no fue tan diferente del resto de los pa\u00edses europeos como algunos pretenden, y tambi\u00e9n cont\u00f3 con revistas divulgadoras. <em>Nueva Cultura<\/em> fue una de las m\u00e1s significativas e influyentes a mi entender, aunque hubo otras. El libro <em>La Rep\u00fablica de los libros<\/em>, de Gonzalo Santonja, es una mina de informaci\u00f3n sobre el asunto, en especial sobre la editorial &#8220;C\u00e9nit&#8221;, de inclinaci\u00f3n revolucionaria y con fama de estar controlada por el PCE, cosa que Santonja niega, y la CIAP, Compa\u00f1\u00eda Ibero Americana de Publicaciones, que fue un imperio editorial que quebr\u00f3 en 1931, pero de donde salieron muchos profesionales de la edici\u00f3n del libro. Por cierto que CIAP firm\u00f3 contratos con varios autores, sobre todo de novelas, en los que les pagaba un sueldo mensual a cambio de su trabajo. CIAP cre\u00f3 una red de librer\u00edas en varias capitales espa\u00f1olas, pero no en Valencia, de ah\u00ed que Renau tuviera el campo libre.<\/p>\n<p>Una visi\u00f3n muy particular y directa de los intelectuales de la \u00e9poca y del mundo editorial, as\u00ed como de la guerra civil vista desde la Rep\u00fablica la da <em>Confesionario de Papel<\/em>, de Mariano Rawicz, unas interesant\u00edsimas memorias de este dibujante polaco que intervino en la negociaci\u00f3n del editor y hermano de Heartfield, Wieland Hertzfelde, con la editorial &#8220;C\u00e9nit&#8221;.<\/p>\n<p>Es evidente que los intelectuales que produc\u00edan y le\u00edan<em> Nueva Cultura<\/em> viv\u00edan unas circunstancias muy distintas a los progres de hoy. Pero en lo b\u00e1sico eran muy semejantes, forman parte del mismo fen\u00f3meno social. Abjuraban de su pasado, de su historia, negaban cualquier propuesta que se alejara de las suyas, y depositaban una confianza ciega en la raz\u00f3n de su doctrina. No ten\u00edan un \u201creferente\u201d en el que sustentarse, como hoy sucede con la izquierda radical, que se apoya en una visi\u00f3n edulcorada y parcial de la Rep\u00fablica. Pero imaginaban una Espa\u00f1a anterior en la que hab\u00edan surgido chispas de voluntad modernizadora, enseguida sofocadas con toda violencia por la reacci\u00f3n. De lo que deduc\u00edan que la \u00fanica forma de que las chispas se transformaran en fuego era tambi\u00e9n violenta. Es en lo \u00fanico en lo que se diferencian, por fortuna para nosotros, de los progresistas del siglo XXI.<\/p>\n<\/div><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[vc_btn title=&#8221;Lea o descargue este cap\u00edtulo en PDF&#8221; color=&#8221;info&#8221; align=&#8221;center&#8221; i_icon_fontawesome=&#8221;fa fa-file-pdf-o&#8221; button_block=&#8221;true&#8221; add_icon=&#8221;true&#8221; link=&#8221;url:https%3A%2F%2Fagroicultura.com%2Fgeneral%2Fwp-content%2Fuploads%2F2022%2F04%2F06-Bio-Renau-Capitulo-6-copia.pdf||target:%20_blank|&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;9586&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;9594&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;9598&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_btn title=&#8221;Lea o descargue este cap\u00edtulo en PDF&#8221; color=&#8221;info&#8221; align=&#8221;center&#8221; i_icon_fontawesome=&#8221;fa fa-file-pdf-o&#8221; button_block=&#8221;true&#8221; add_icon=&#8221;true&#8221; link=&#8221;url:https%3A%2F%2Fagroicultura.com%2Fgeneral%2Fwp-content%2Fuploads%2F2022%2F04%2F06-Bio-Renau-Capitulo-6-copia.pdf||target:%20_blank|&#8221;][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":14697,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[521,25,510],"tags":[],"class_list":["post-14450","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-biografia-actualidaza","category-cultura-y-comunicacion","category-series"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/Josep-Renau.jpeg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p4Dh6a-3L4","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14450","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14450"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14450\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14751,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14450\/revisions\/14751"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14697"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14450"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14450"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14450"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}