{"id":14488,"date":"2022-04-12T12:36:35","date_gmt":"2022-04-12T10:36:35","guid":{"rendered":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/?p=14488"},"modified":"2023-04-23T19:46:32","modified_gmt":"2023-04-23T17:46:32","slug":"renau-el-extenuante-retrato-de-la-burguesia-capitulo-10","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/renau-el-extenuante-retrato-de-la-burguesia-capitulo-10\/","title":{"rendered":"Renau. El extenuante retrato de la burgues\u00eda. Cap\u00edtulo 10"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\"><p>[vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text \"><h2 style=\"text-align: center;\">Tercera parte: El estilo de vida americano<\/h2>\n<h1 style=\"text-align: center;\">Trotski entre Renau y Siqueiros<\/h1>\n<h1 class=\"western\" style=\"text-align: center;\" align=\"CENTER\"><\/h1>\n<\/div><\/div><div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p>El 17 de mayo de 1939 desembarcaban del Vendamm los refugiados espa\u00f1oles con sus familias en Nueva York. Les recibi\u00f3 un comit\u00e9 que les aloj\u00f3 en un hotel de Manhattan. Pasaron unos d\u00edas en la ciudad, mientras preparaban su desplazamiento a M\u00e9jico. En una nota manuscrita en ingl\u00e9s que se conserva en su archivo, Renau evocaba sus primeras horas en Am\u00e9rica.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Ese d\u00eda estuve paseando por la calles de la ciudad. La temperatura era bastante c\u00e1lida. Por la noche estaba muy cansado, pero no consegu\u00eda dormir. Y so\u00f1\u00e9 que estaba asomado a la ventana de mi habitaci\u00f3n, observando inmensos iceberg que flotaban a la deriva entre los rascacielos. A pesar del gran tama\u00f1o de los iceberg, los edificios eran m\u00e1s altos. En la geometr\u00eda vertical de mi pesadilla, el \u00fanico ser vivo era yo mismo. Sent\u00ed que en mi espalda crec\u00edan dos alas, porque yo en realidad era el famoso \u00c1ngel de la Melancol\u00eda de Durero.<\/em><\/p>\n<p>Este \u00c1ngel, de cuyo significado ya hab\u00eda hablado con Hemingway en Valencia durante la guerra, ha sido motivo de estudio de artistas e historiadores del arte a lo largo del siglo XX. Edwin Panofsky le dedic\u00f3 reflexiones parecidas a las de Renau en su biograf\u00eda sobre Durero: el s\u00edmbolo de la decepci\u00f3n del hombre moderno, que cree dominar el mundo, cuando en realidad lo est\u00e1 perjudicando.<\/p>\n<p>La nota manuscrita de referencia debi\u00f3 redactarse en la RDA, quiz\u00e1 20 a\u00f1os despu\u00e9s de los hechos rememorados.<\/p>\n<p>Una especie de \u00e1ngel de carne y hueso, con chaqueta y corbata en lugar de alas, se le present\u00f3 un d\u00eda a Renau en el hotel donde resid\u00eda en Nueva York, y le ofreci\u00f3 una respetable cantidad de d\u00f3lares para que realizara cubiertas de discos para la RCA. V\u00e9ase que la fama del cartelista y publicista hab\u00eda llegado bastante lejos. Pero su determinaci\u00f3n de trabajar en M\u00e9jico con Siqueiros fue mayor que la tentaci\u00f3n del agente de la empresa norteamericana. Aunque Renau no ten\u00eda la seguridad de que podr\u00eda trabajar con el famoso muralista, deb\u00eda estar animado de una gran confianza en el mejicano, para rechazar la oferta de la RCA. Los exiliados espa\u00f1oles del grupo le hicieron saber, con toda raz\u00f3n, que consideraban una temeridad su actitud. Ninguno de ellos habr\u00eda desechado la oportunidad, porque nadie sab\u00eda c\u00f3mo iba a poder ganarse la vida en M\u00e9jico.<\/p>\n<p>Los Renau, Jos\u00e9, Manolita, Ruy, Julieta, la yaya Rosa, Rosita y Finita, atravesaron los Estados Unidos en un autob\u00fas de la compa\u00f1\u00eda Greyhound, la del perro galgo impreso en la carrocer\u00eda. Entre los recuerdos selectivos de Renau de aquel viaje, siempre destac\u00f3 la impresi\u00f3n que le dejaron las ciudades sure\u00f1as, a causa de la discriminaci\u00f3n hacia los negros. En el peque\u00f1o ensayo escrito en Berl\u00edn en 1969, y que us\u00f3 como conferencia en varias ocasiones, titulado \u201cMi experiencia con Siqueiros\u201d, Renau cuenta que en una estaci\u00f3n de autobuses de Saint Louis, del estado de Missouri, se metieron en un lavabo reservado para negros, y que Manolita tuvo que aguantar duras miradas de algunos blancos por coger entre sus brazos a un beb\u00e9 de color. Da la sensaci\u00f3n de que fueron peque\u00f1as provocaciones calculadas m\u00e1s que despistes.<\/p>\n<p>La primera impresi\u00f3n de M\u00e9jico, donde entraron por la ciudad de Laredo, al otro lado del r\u00edo Bravo, fue de una gran miseria y una evidente falta de higiene. El contraste con los Estados Unidos era manifiesto, a pesar de la discriminaci\u00f3n racial, pero tambi\u00e9n fue un desenga\u00f1o, porque pensaban que el pa\u00eds que les acog\u00eda era m\u00e1s rico, sobre todo despu\u00e9s de a\u00f1os de una revoluci\u00f3n supuestamente niveladora de las desigualdades sociales, y por sus reservas de petr\u00f3leo, que acababa de nacionalizar el presidente C\u00e1rdenas.<\/p>\n<p>M\u00e1s adelante entraron en la capital por el Norte, que era la parte m\u00e1s desolada de la ciudad. Se hospedaron en el hotel Regis, al parecer uno de los mejores. Era de noche, y el escenario se les hizo t\u00e9trico porque no hab\u00eda luz en las calles. Sin embargo, reconoce Renau, al d\u00eda siguiente fue todav\u00eda peor. Bandas de ni\u00f1os sucios y descalzos les asediaban mendigando unos centavos.<\/p>\n<p>Pocos d\u00edas despu\u00e9s, Siqueiros, fiel a su palabra, organiz\u00f3 una fiesta para los Renau en un rancho que ten\u00eda cerca de la capital, en un lugar llamado Texcoco. El mejicano le llev\u00f3 en su coche, lo que quiz\u00e1 indica que no fue una fiesta familiar, sino un encuentro personal entre los dos artistas. Durante el camino pararon con frecuencia a tomar sincronizaos, un combinado de alcohol que a Renau le sab\u00eda bien, pero le parec\u00eda hecho con dinamita. Siqueiros le asegur\u00f3 que iba a realizar la promesa que le hizo en Espa\u00f1a, y le pregunt\u00f3 si estaba dispuesto a trabajar con \u00e9l. Seg\u00fan Renau, su reacci\u00f3n fue tan euf\u00f3rica, que se permiti\u00f3 emborracharse con pulque por primera y \u00faltima vez en su vida.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>A las dos o tres semanas de nuestra llegada (no recuerdo bien) expiraba el plazo de ayuda del gobierno mexicano. Cada cabeza de familia de la expedici\u00f3n comenzamos a recibir, mientras no encontr\u00e1semos trabajo, un modesto subsidio del gobierno republicano espa\u00f1ol en el exilio, que en mi caso apenas si llegaba para dar de comer a mi familia dos veces al d\u00eda.<\/em><\/p>\n<p>Del Hotel Regis pasaron al polo opuesto de la escala urban\u00edstica, acorde con las limitaciones del presupuesto, una casa en la calle de Rosales, maloliente, terriblemente sucia, y plagada de chinches. Se iniciaba la vida incierta del exiliado. Ten\u00eda que volver a ganarse la vida vendiendo su fuerza de trabajo, enajenando su creatividad. Esto le molestaba extraordinariamente, pero no tuvo m\u00e1s remedio que acomodarse a la dura realidad.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>En el mercado de San Juan compramos una mesa por seis pesos, ocho sillas a tres pesos cada una y siete petates para dormir sobre el santo suelo. Hasta que un buen d\u00eda recib\u00ed la oferta providencial (que en otras circunstancias no hubiera aceptado por nada del mundo) de pintar originales para la litograf\u00eda Galas, con un cr\u00e9dito sustancioso que me permiti\u00f3 organizar la vida familiar en el nuevo ambiente mexicano y comenzar a instalar mi estudio.<\/em><\/p>\n<p>La nueva vivienda de los Renau estaba en el edificio Pasteur, seg\u00fan testimonio de Ruy Renau, el hijo mayor.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Cuando llegamos al DF, que en aquel entonces era una ciudad peque\u00f1a y grata, la Rep\u00fablica ten\u00eda unos veinte millones de habitantes y, por ende, la capital tendr\u00eda uno o dos, a m\u00e1s dar. Mis primeros recuerdos residen en un edificio que se llamaba Louis Pasteur, en el que se hab\u00eda alojado de forma provisional a algunas familias de refugiados. Frente al edificio hab\u00eda un parquecito que, para nosotros, era una selva llena de peligros. En este parque, los ni\u00f1os nos mat\u00e1bamos unos a otros con rev\u00f3lveres o con flechas envenenadas, dependiendo de si \u00e9ramos indios contra vaqueros o polic\u00edas contra ladrones.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>La familia lleg\u00f3 a M\u00e9xico merced a la acogida del general C\u00e1rdenas&#8230; Aunque no s\u00e9 a ciencia cierta las condiciones de nuestra llegada creo que fue, literalmente, con la ropa puesta, y nada m\u00e1s. Pude enterarme, mas tarde, de que algunos gachupines, es decir, espa\u00f1oles que llevaban viviendo en M\u00e9xico un mont\u00f3n de a\u00f1os, dieron trabajo a muchos de los refugiados. Concretamente s\u00e9 que mis padres hicieron algunos trabajos para Santiago Galas, un empresario dedicado a las artes gr\u00e1ficas.<\/em><\/p>\n<p>Manuela Ballester confirma la asistencia providencial de Santiago Galas, en cuya imprenta se hac\u00edan carteles, calendarios e impresos de publicidad. Gracias a la presencia de la yaya Rosa, el matrimonio se pudo dedicar a trabajar para el empresario espa\u00f1ol, el primero que les hizo encargos. A Manuela le pidi\u00f3 una imagen de Santiago Ap\u00f3stol, algo que no deja de ser ir\u00f3nico, por el significado del santo, el patr\u00f3n de la Espa\u00f1a \u201cCat\u00f3lica\u201d que acababa de ganarle la guerra a la Espa\u00f1a \u201cRoja\u201d.<\/p>\n<p>Al mes de la fiesta en el rancho de Texcoco, Siqueiros visit\u00f3 a su compadre y colega para informarle sobre el mural proyectado para el nuevo edificio del Sindicato Mexicano de la Electricidad. El t\u00edtulo era &#8220;Retrato de la Burgues\u00eda&#8221;, aunque en alguna ocasi\u00f3n Siqueiros lo llam\u00f3 &#8220;Autorretrato de la burgues\u00eda&#8221;. Tras hablar de los detalles, Renau se fue a casa, donde no pudo dormir, repasando en su cabeza una sucesi\u00f3n de im\u00e1genes para el mural.<\/p>\n<p>Entre tanto, la familia se hab\u00eda mudado a una vivienda en la calle Saltillo. Ruy Renau evoca aquel domicilio de su familia en la capital federal.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Esta casa, que ten\u00eda dos pisos y un jard\u00edn sembrado de hierba, estuvo, seg\u00fan la recuerdo, vac\u00eda de muebles, salvo las camas y una mesa para comer. Fue ah\u00ed donde escuch\u00e9 por vez primera de Don Santiago Galas, un gachup\u00edn que fue el primero que les ofreci\u00f3 trabajo a mis padres.<\/em><\/p>\n<p>All\u00ed nacer\u00eda en 1940 el tercer v\u00e1stago de los Renau, al que llamaron \u00c1lvaro Totli (p\u00e1jaro en lengua n\u00e1huatl), en reconocimiento del pa\u00eds que les hab\u00eda acogido. Ese a\u00f1o Renau adopt\u00f3 la nacionalidad mejicana, un segundo acto de agradecimiento al pa\u00eds de acogida. De este modo, zanjaba su exilio psicol\u00f3gico, que en variados casos ha demostrado ser peor que el f\u00edsico, y se convert\u00eda en ciudadano de un pa\u00eds con un peso espec\u00edfico en el continente americano y en el mundo. Se negaba a ser un expatriado de por vida. No romp\u00eda con su pasado, echaba los cimientos del presente sobre una nueva base.<\/p>\n<\/div><\/div><div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;10211&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p>Una manera menos simb\u00f3lica del cambio fue el inicio de su tercer archivo fotogr\u00e1fico, el m\u00e1s completo y el que le permitir\u00eda realizar dos d\u00e9cadas despu\u00e9s su serie de fotomontajes American Way of Life. La concepci\u00f3n de esta idea, sostiene Renau, data de 1939, debida a un hecho casual: la generosidad de un rico empresario espa\u00f1ol. Quiz\u00e1 fuera el impresor Santiago Galas o acaso Manuel Su\u00e1rez, que en 1946 le encargar\u00eda el impresionante mural del Casino de la Selva en Cuernavaca. Lo m\u00e1s probable es que se tratara del primero. Renau se lo contaba a Manfred Schmidt.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>En el 39, unos meses despu\u00e9s de llegar, estaba yo en una reuni\u00f3n a la que me invitaron, un grupo de amigos, mejicanos y espa\u00f1oles emigrados, artistas, escritores. Yo estaba hablando de eso, &#8220;Nueva Cultura&#8221;, la cat\u00e1strofe de la derrota, que hab\u00eda perdido mi archivo. Un mejicano conoc\u00eda &#8220;Nueva Cultura&#8221; porque en M\u00e9jico circulaba NC, y me dijo que a ver si pod\u00eda trabajar en ese sentido en M\u00e9jico, que ser\u00eda muy interesante. Yo empec\u00e9 a contarles eso, que no ten\u00eda elementos. Era muy pesimista tras la p\u00e9rdida de dos archivos, y no ten\u00eda bastante \u00e1nimo para empezar otra etapa, era demasiado dif\u00edcil, estaba un punto deprimido, dec\u00eda que s\u00f3lo me interesaba la pintura mural. Y uno de los que asist\u00edan a la reuni\u00f3n, un espa\u00f1ol de la vieja colonia, no un emigrado, muy rico, millonario, que ten\u00eda una casa inmensa con un jard\u00edn tropical muy grande; me estaba oyendo, y al tomarnos un caf\u00e9 me dijo, \u201cSe\u00f1or Renau, venga conmigo\u201d. Y me subi\u00f3 al desv\u00e1n, en el tercer piso. Y ten\u00eda una hemeroteca impresionante de revistas ilustradas, &#8220;Life&#8221;, etc, todas las revistas americanas, italianas, inglesas, francesas, alemanas, en montones. Yo me qued\u00e9 boquiabierto. Y me dijo, \u201cTodo eso es para usted, Renau\u201d. Yo no me lo cre\u00eda, nunca hab\u00eda visto tantas buenas revistas juntas. Una colecci\u00f3n completa de &#8220;Life&#8221;, y otras tambi\u00e9n desde el n\u00famero 1. Yo con su coche me los fui llevando poco a poco a mi casa, donde no cab\u00edan y tuve que buscar una casa m\u00e1s grande, cambiarme de casa y pagar m\u00e1s alquiler para guardar las revistas. As\u00ed empez\u00f3 el AWL. En M\u00e9jico se viv\u00eda diariamente la influencia norteamericana, la coca cola y todo eso. Casi sin darme cuenta me interes\u00f3 el tema. Y empec\u00e9 a documentarme recortando las revistas, con mucho m\u00e9todo, poniendo en los recortes la fecha de la foto, muy bien organizado todo.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>(\u2026)<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Bueno, as\u00ed empec\u00e9 yo con ese elefante que me regalaron en M\u00e9jico, poni\u00e9ndolo en orden, hasta las tantas de la madrugada cada d\u00eda, despu\u00e9s de trabajar, porque mi familia no pod\u00eda vivir del archivo, ten\u00eda que ganar dinero. As\u00ed que trabajaba en el archivo por la noche, ah\u00ed, hala, hala. Luego, las im\u00e1genes me llevaron a problemas que yo no conoc\u00eda, empec\u00e9 a comprar libros sobre el modo de vida norteamericano, revistas especializadas, de psicolog\u00eda, estad\u00edstica, etc. Total, que me hice una biblioteca sin darme cuenta. Me encontr\u00e9 con que ten\u00eda una cosa te\u00f3rica, visual sobre el AWL. Me gast\u00e9 un dineral. Cada semana compraba las revistas americanas, hasta que sal\u00ed de M\u00e9jico.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>(\u2026)<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Ese trabajo empez\u00f3 en el mismo 39. Empec\u00e9 a trabajar [en los fotomontajes] en el 49 \u00f3 en el cincuenta y tantos. Pero las ideas y todo son del 39.<\/em><\/p>\n<p>Sin embargo, el primer trabajo de arte al servicio de una ideolog\u00eda fue el mural que Siqueiros hab\u00eda contratado con el Sindicato Mexicano de la Electricidad. \u201cA mediados de julio se form\u00f3 el equipo: por los mexicanos, Luis Arenal, Antonio Pujol y Siqueiros; por los espa\u00f1oles, Miguel Prieto, Antonio Rodr\u00edguez Luna y yo.\u201d Los pintores aceptaron las condiciones de Siqueiros de cobrar 17,50 pesos al d\u00eda, equivalente al sueldo de un oficial electricista. El plazo de finalizaci\u00f3n de la obra era de seis meses. A Renau le parec\u00eda que seis meses eran muy pocos. Se convino en trabajar ocho horas al d\u00eda como m\u00ednimo. Renau pidi\u00f3 que en su caso fueran seis, para poder dedicarse a menesteres m\u00e1s lucrativos con que pagar los gastos de su numerosa familia. A cambio, dice \u00e9l, renunciaba a su salario y se compromet\u00eda a trabajar los fines de semana.<\/p>\n<p>El sistema de trabajo era el equipo, la libre discusi\u00f3n en \u00e9l de todas las cuestiones, \u201cdecisiones colectivas y democr\u00e1ticas sobre todos los problemas de forma, contenido y organizaci\u00f3n del trabajo\u201d.<\/p>\n<p>El encargo consist\u00eda en pintar cuatro de las caras de un cubo en el que hab\u00eda una escalera: las paredes de los lados, la del frente y el techo. La superficie es considerable, cien metros cuadrados, pero al encontrarse en un espacio cerrado y relativamente estrecho parece menor. La ubicaci\u00f3n del mural en una escalera no deja de ser sorprendente, sobre todo porque exist\u00eda un vest\u00edbulo m\u00e1s amplio en el que el mural se habr\u00eda visto mejor. Renau se mostr\u00f3 a favor del vest\u00edbulo, pero Siqueiros insisti\u00f3 en la escalera.<\/p>\n<p>El problema t\u00e9cnico elemental era c\u00f3mo representar las escenas de forma que se pudieran ver desde tan cerca, y aprovechar el impacto de la proximidad. Se tuvo en cuenta el punto de vista del visitante que sube por la escalera, para que en su ascenso se fueran haciendo una idea de conjunto de lo representado. Quiz\u00e1 se pretend\u00eda \u201cabrumar\u201d al individuo que sube a las dependencias administrativas con una serie de figuras y de im\u00e1genes tremebundas a las que casi roza al pasar.<\/p>\n<p>El asunto era muy complicado, lleno de problemas t\u00e9cnicos que hab\u00eda que solucionar, combinando inteligentemente el contenido del mural, una cr\u00edtica mordaz a la historia reciente de la burgues\u00eda, y la forma de \u00e9ste en el cubo de la escalera.<\/p>\n<p>Renau aprendi\u00f3 mucho, y con gran coste f\u00edsico y psicol\u00f3gico, de aquel trabajo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Seg\u00fan aquella experiencia (confirmada por todas las posteriores), la sedicente prioridad del contenido sobre la forma es tan insostenible como su contrario; en cuanto a la inseparabilidad de forma y contenido en la obra pict\u00f3rica, es justa te\u00f3ricamente y a posteriori, puesto que implica que la obra est\u00e1 ya objetivada, terminada. Pero la verdad es que en la pr\u00e1ctica del pintor o equipo de pintores que producen la obra, ambas nociones son igualmente inoperantes, ya que en la praxis pict\u00f3rica, sobre todo en el mural, sucede que el contenido real de una obra es siempre el resultado de la soluci\u00f3n de una serie de problemas de \u00edndole generalmente funcional y tecno-espacial.<\/em><\/p>\n<p>Aquellos que han visto en Renau s\u00f3lo al comunista dogm\u00e1tico no han debido reparar en la frescura y profundidad de estas reflexiones. La experiencia profesional, y la compleja sensibilidad del artista, viene a decir, y no una idea predeterminada, no una hip\u00f3tesis, no un objetivo muy bien abocetado, es lo que acaba determinando el resultado de una obra de arte, sea un mural hecho en grupo, sea un lienzo de caballete. La mente o la conciencia del artista le inducen hacia una forma y le proporcionan unos contenidos, al igual que esta influencia puede proceder de una doctrina o de un aparato pol\u00edtico; pero al final, la obra refleja lo que el artista lleva dentro, a pesar de la rigidez (o no) del encargo. A\u00f1os despu\u00e9s, cuando Renau se vea inmerso en la epopeya de los murales alemanes, se olvidar\u00e1 de estas premisas y har\u00e1 todo lo posible por predeterminar el contenido final de la obra por medio de bocetos; pero lo cierto es que tuvo que ser flexible y modificarlos cuando lo impon\u00edan las circunstancias.<\/p>\n<p>Otras ideas del mismo calado acompa\u00f1an a \u00e9stas en el art\u00edculo mencionado, \u201cMi experiencia con Siqueiros\u201d. Por su car\u00e1cter t\u00e9cnico no conviene reproducirlas en una biograf\u00eda general. La citada es la prueba incuestionable de que Renau pudo tener muchos defectos como ser humano, una deficiente formaci\u00f3n te\u00f3rica (ambas cosas las reconoci\u00f3), y no contradecir jam\u00e1s en p\u00fablico (en privado, se hart\u00f3 de hacerlo) la l\u00ednea oficial del comunismo. Pero tuvo ideas propias muy valiosas, ignoradas por sus coet\u00e1neos incluso con desd\u00e9n.<\/p>\n<p>El contenido pol\u00edtico del mural mejicano provoc\u00f3 algunas tensiones entre el equipo y el sindicato. Porque si los artistas ten\u00edan muy claro que quer\u00edan representar una cr\u00edtica de la burgues\u00eda moderna, ciertos dirigentes distantes del comunismo deseaban algo menos ideologizado, unas referencias al oficio del electricista y a las posibilidades de las fuentes de energ\u00eda.<\/p>\n<p>Pero Renau dice que en las conversaciones con la base se percataron de que<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>\u2026 a la mayor parte de ellos [los trabajadores] no les entusiasmaba mucho la idea de encontrarse en las paredes del sindicato con una representaci\u00f3n del ambiente y artefactos habituales en su trabajo cotidiano. Nuestro trabajo pol\u00edtico con ellos fue muy eficaz: les hablamos de lo que pasaba en el mundo en aquellos momentos, de la avalancha del terror fascista que se nos ven\u00eda encima, de la creciente amenaza del imperialismo petrolero sobre M\u00e9xico, de la inminencia de una nueva hecatombe mundial, que hab\u00eda que evitar a toda costa\u2026 A los m\u00e1s decididos les suger\u00edamos hacer presi\u00f3n sobre sus dirigentes sindicales por una representaci\u00f3n en los muros realista y actual, que reflejara los puntos de vista de clase de los trabajadores revolucionarios.<\/em><\/p>\n<p>Finalmente, obtuvieron \u201ccarta blanca para desarrollar una tem\u00e1tica pol\u00edtica en los murales\u201d, aunque \u201ccon el compromiso de dedicar una tercera parte del espacio pict\u00f3rico a la representaci\u00f3n de la industria el\u00e9ctrica, lo cual nos pareci\u00f3 justo y tem\u00e1ticamente compatible.\u201d<\/p>\n<p>Al finalizar su extenuante trabajo, en el oto\u00f1o de 1940, el espa\u00f1ol realiz\u00f3 una inscripci\u00f3n en un hueco del mural, en la que daba cuenta, a modo de libreto, del contenido del Retrato de la Burgues\u00eda.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Estas pinturas, concebidas y realizadas por DAS, JR, AP y LA fueron comenzadas en julio de 1939 y terminadas en Octubre de 1940 (estrella roja) Representan el proceso actual del Capitalismo hacia la muerte (estrella negra) El demagogo, movido ocultamente por la fuerza del Dinero, empuja a las Masas hacia la hecatombe (estrella negra) Un mecanismo monstruoso, coronado por el \u00e1guila imperialista, resume la funci\u00f3n general del capitalismo, transformado en sangre de trabajadores \u2013que forman la infraestructura del actual sistema econ\u00f3mico \u2013 en raudales de oro que alimentan a las destructivas encarnaciones del imperialismo mundial, generador de la guerra (estrella negra). La revoluci\u00f3n surge impetuosa, dispuesta a acabar con la explotaci\u00f3n y la matanza sobre las que se sustenta el r\u00e9gimen clasista de nuestros d\u00edas (estrella roja). Coronando todo, el sol de la Libertad resplandece sobre un conjunto simb\u00f3lico de elementos de Trabajo, Solidaridad, Paz y Justicia.<\/em><\/p>\n<p>Siqueiros guardaba en su memoria la paella y los licores de sobremesa de aquel d\u00eda en la playa del Caba\u00f1al de 1937, que comparti\u00f3 con Renau y Hemingway. El entonces director general de Bellas Artes hab\u00eda mencionado la derrota human\u00edstica que supon\u00edan las nuevas y sofisticadas armas de destrucci\u00f3n masiva, como los carros de combate y la aviaci\u00f3n, que representaban lo m\u00e1s fino de la inteligencia y la habilidad del hombre, empleadas en la destrucci\u00f3n de sus semejantes.<\/p>\n<p>El artista mejicano quer\u00eda que Renau se encargase de esa parte en el mural. Y al espa\u00f1ol se le ocurri\u00f3 emplear la t\u00e9cnica del fotomontaje, que era la que m\u00e1s dominaba. Para ganar tiempo, Siqueiros le propuso centrarse en la elaboraci\u00f3n de los fotomontajes m\u00e1s complicados, que luego se proyectar\u00edan en las paredes del cubo, mientras que los dem\u00e1s pintores realizar\u00edan los proyectos m\u00e1s sencillos.<\/p>\n<p>No ocurri\u00f3 del todo as\u00ed. Un buen d\u00eda, al llegar Renau al sindicato se encontr\u00f3 la escalera llena de andamios, el trabajo de abocetado en marcha, utilizando recortes de revistas (un esbozo de fotomontaje) proyectados sobre las paredes, y a Rodr\u00edguez Luna dibujando ya un \u00e1guila imperial. Aunque no lo expresa, da a entender que no le gust\u00f3 la informalidad o la precipitaci\u00f3n. Pero Renau no era el director de aquella empresa y tuvo que tragarse el sapo.<\/p>\n<p>Se pusieron a trabajar todos a la vez en los andamios, en equipo. Pero de pronto el equipo se convirti\u00f3 en un galimat\u00edas. No tardaron en surgir los roces, las suspicacias, y pronto aquel cubo lleno de artistas se convirti\u00f3 en una olla a presi\u00f3n. La raz\u00f3n principal era que Siqueiros con frecuencia necesitaba espacio y literalmente echaba a los otros pintores de sus lugares de trabajo. \u201cLa praxis la hab\u00eda llevado sobre la teor\u00eda, y la espontaneidad sobre la organizaci\u00f3n del trabajo.\u201d Nos podemos permitir interpretarlo como que la obra de arte es el efecto de las dos condiciones: c\u00e1lculo e improvisaci\u00f3n. De todos modos, vemos emerger en Renau esa mentalidad teut\u00f3nica, que \u00e9l mismo, veinte a\u00f1os despu\u00e9s, creer\u00e1 la garant\u00eda de su \u00e9xito en la RDA.<\/p>\n<\/div><\/div><div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[vc_single_image image=&#8221;10281&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p>Finalmente se organizaron algo las cosas, y Renau pudo resolver los fotomontajes correspondientes al techo y al muro derecho. Para realizar las im\u00e1genes se basaba en un concepto creado por los muralistas, el \u201cespectador estad\u00edstico\u201d, algo muy dif\u00edcil de entender y por lo tanto m\u00e1s todav\u00eda de explicar. Seg\u00fan deduzco, se trata (en este caso) de proyectar la visual giratoria de los que van a pasar por la escalera en su movimiento de aproximaci\u00f3n y en la propia ascensi\u00f3n, para componer las im\u00e1genes con una deformaci\u00f3n que las haga visibles y comprensibles durante la marcha, adem\u00e1s de la est\u00e1tica visi\u00f3n de conjunto, muy limitada, en el caso del cubo de una escalera.<\/p>\n<p>Renau sol\u00eda presentar gr\u00e1ficos y bocetos geom\u00e9tricos en las conferencias que daba a los arquitectos de la RDA, cuando les explicaba las t\u00e9cnicas del muralismo. Por lo que sabemos, los arquitectos alemanes admiraron mucho esta teorizaci\u00f3n de la pr\u00e1ctica muralista, mientras que sus compatriotas pintores ignoraron los esfuerzos de su colega, quiz\u00e1 porque sus explicaciones les parec\u00edan absurdas o incomprensibles, quiz\u00e1 por celos.<\/p>\n<p>Los problemas de Renau con sus colegas no empezaron en la RDA. Comenzaron ya en M\u00e9jico. Cuando termin\u00f3 la elaboraci\u00f3n de los fotomontajes que le hab\u00eda encomendado Siqueiros (con las consiguientes modificaciones, improvisaciones y suspicacias mutuas), los dos pintores espa\u00f1oles se hab\u00edan despedido ya del equipo. Rodr\u00edguez Luna y Miguel Prieto \u201cno se encontraban a gusto en el colectivo\u201d, porque estaban habituados al aislamiento y tranquilidad del estudio, y \u201cla estrechez y la extremada incomodidad del trabajo colectivo no fueron ajenas al incidente\u201d. Adem\u00e1s, dice Renau, se quejaban de los efectos de un material empleado en la pintura, la piroxina pulverizada, que estaba afectando su salud. Aunque aporta otra raz\u00f3n, una cr\u00edtica de Siqueiros a Rodr\u00edguez Luna, que \u00e9ste no toler\u00f3. Present\u00f3 la dimisi\u00f3n y Prieto se solidariz\u00f3 con \u00e9l.<\/p>\n<p>Para el ego de un compadre y colega, aguantar a Siqueiros deb\u00eda ser una de las pruebas m\u00e1s duras. Del mismo modo ocurrir\u00eda despu\u00e9s con el mismo Renau, que no soportaba que se le llevara la contraria. Si siendo ambos tal para cual no pelearon, se debi\u00f3 sin duda a la prudencia del espa\u00f1ol, que reconoc\u00eda la maestr\u00eda del mejicano, por mucho que le doliera.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>En la pintura mural en equipo, el trabajo material ejerce una presi\u00f3n tremenda, a veces brutal, sobre el \u00e1nimo de cada miembro del colectivo, y m\u00e1s a\u00fan al contacto con una personalidad tan fuerte como la de Siqueiros. Tambi\u00e9n yo pas\u00e9 lo m\u00edo precisamente por aquellas semanas. Y si llegu\u00e9 hasta el final es porque logr\u00e9 resistir esta presi\u00f3n y adaptarme a esta tensi\u00f3n constante, que es una de las premisas decisivas para un trabajo colectivo fruct\u00edfero.<\/em><\/p>\n<p>Esta teor\u00eda de la resistencia del artista elaborada por Renau ilustra bien su personalidad espartana. No cabe, sin embargo, distinguir esta calidad suya sobre los defectos de sus compa\u00f1eros de profesi\u00f3n y de exilio, como se ha querido ver, porque salvo rar\u00edsimas excepciones, todos eran tan intransigentes en las obligaciones como \u00e9l. Lo excepcional es que el exilio resultara tan fruct\u00edfero.<\/p>\n<p>Una de las explicaciones de que lo fuera es la tremenda flexibilidad de la psicolog\u00eda humana, independientemente de la ideolog\u00eda y de la profesi\u00f3n, para aprender de la adversidad y de los propios errores. Porque, al final, Renau reconoci\u00f3 que Siqueiros ten\u00eda su raz\u00f3n, o quiz\u00e1 la raz\u00f3n.<\/p>\n<p>Al espa\u00f1ol le hab\u00eda tocado pintar un rinc\u00f3n de la derecha del cubo con el humo de una explosi\u00f3n. Estaba intentando darle \u201crelieve y dinamismo\u201d, y emple\u00f3 en ello una semana.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Hasta que un buen d\u00eda, Siqueiros, sin que mediara el menor comentario o cambio de opiniones, como era habitual, se puso fren\u00e9ticamente a meter gruesas manchas de blanco puro en las partes claras de \u201cmi\u201d humo\u2026 Fue como si me hubieran tumbado de una bofetada. Para rehacerme del aturdimiento sal\u00ed a tomar un caf\u00e9 y de vuelta me ocup\u00e9 de tareas de rutina.<\/em><\/p>\n<p>El mejicano continu\u00f3 con sus \u201ccorrecciones\u201d, sin mediar palabra, durante varios d\u00edas, hasta cambiar por completo lo que hab\u00eda hecho el espa\u00f1ol. Dice Renau que pens\u00f3 en serio abandonar el equipo. Pero Siqueiros no ignoraba el trago por el que pasaba su colega, le invit\u00f3 a cenar, y se distrajeron con unos amigos hablando de la guerra. Ni una palabra del tema del humo. Ni siquiera lo mencion\u00f3 Renau en otros momentos en que se encontraba solo con Siqueiros.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Hasta que poco a poco, el insolente relieve del humo se iba suavizando sin perder su brusquedad. Al mismo tiempo sent\u00eda como un fr\u00edo que iba creci\u00e9ndome por dentro, como si se me muriera una parte de mi ser. Fue una crisis muy dura y profunda. En efecto, toda una etapa de mi experiencia pict\u00f3rica se acababa con aquel incidente. Pero amanec\u00eda otra: antes y despu\u00e9s de Siqueiros.<\/em><\/p>\n<p>Lo que Renau estaba sufriendo era una adaptaci\u00f3n, una superaci\u00f3n de su orgullo, un progreso que le ser\u00eda muy \u00fatil profesionalmente. Y esto es una prueba m\u00e1s de su flexibilidad \u201cresidual\u201d, una contradicci\u00f3n del supuesto sectarismo y dogmatismo total del artista. Porque de pronto, Renau comprendi\u00f3 \u201cque el humo de Siqueiros era el bueno\u201d.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, lo que en mi humo era claroscuro, en el repinte era relieve: mi humo estaba pintado a distancia (se ve\u00eda mucho la pistola), mientras que el de Siqueiros estaba hecho \u201cde cerca\u201d, amasado, con las manos, como el pan\u2026<\/p>\n<p>Estaba claro para m\u00ed que Siqueiros no hab\u00eda tratado de \u201cconcurrir\u201d conmigo, sino de resolver un problema que estaba fuera de ambos: hab\u00eda logrado \u201cfosilizar\u201d la imagen del humo, que ahora se ven\u00eda hacia delante, hacia los ojos del espectador, quedando materialmente incrustado en el \u00e1ngulo mural con esa asombrosa fluidez que posee la dura materia calc\u00e1rea de ciertas conchas para ce\u00f1irse a las anfractuosidades de las rocas marinas\u2026<\/p>\n<p>Se trataba nada menos que de la cuesti\u00f3n de la materialidad del espacio pict\u00f3rico, problema capital en la pintura mural. Aunque a primera vista parezca incongruente comprend\u00ed entonces todo el alcance de la experiencia cubista con respecto a la pintura mural \u2013sobre todo al exterior\u2013, que no tolera ninguna clase de naturalismo ni de ilusi\u00f3n \u00f3ptica que perturbe la sobriedad del plano pict\u00f3rico bidimensional.<\/p>\n<p>Esta idea de la aportaci\u00f3n del cubismo a la pintura mural demuestra tambi\u00e9n la perspicacia de Renau y su capacidad de aplicar innovaciones formales en la teor\u00eda y en la pr\u00e1ctica a su estilo ajeno a las modas vanguardistas. Porque obviamente, el cubismo no aport\u00f3 deliberadamente nada al muralismo, sino que fueron los muralistas los que aprovecharon las novedades formales de las vanguardias art\u00edsticas.<\/p>\n<p>Al final, el exiliado sac\u00f3 sus propias conclusiones positivas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>As\u00ed fue como comprend\u00ed que los extremos incidentales de mi reacci\u00f3n emocional \u2013amor propio herido y reconocimiento admirativo hacia el maestro \u2013 expresaban y conten\u00edan un elemento racional de alta significaci\u00f3n: el principio fundamental mismo de la pr\u00e1ctica pict\u00f3rica en equipo.<\/em><\/p>\n<p>A pesar de la buena voluntad de la esta afirmaci\u00f3n, que en palabras m\u00e1s sencillas implica que para trabajar en grupo hay que dejar el amor propio en el perchero de la entrada, no parece que la lecci\u00f3n aprendida por Renau le diera muchos frutos. La realidad es que, tras acabar el &#8220;Retrato de la Burgues\u00eda&#8221; qued\u00f3 exhausto y pas\u00f3 otra especie de crisis creativa. Se centr\u00f3 en su trabajo como publicista y en la elaboraci\u00f3n de carteles para los sindicatos mejicanos, hasta que se le ofreci\u00f3 otra oportunidad de algo grande, en Cuernavaca.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es cierto que si continu\u00f3 hasta el final con el \u201cRetrato de la Burgues\u00eda\u201d, acaso fuera porque Siqueiros se quit\u00f3 de en medio. Cabe preguntarse si Renau habr\u00eda aguantado de no haber tenido el mejicano la ocurrencia de asaltar la casa de Trotsky, lo que le cost\u00f3 la prisi\u00f3n y luego el exilio. As\u00ed que Renau se qued\u00f3 literalmente solo para finalizar el mural. Le auxili\u00f3, naturalmente, Manuela, de lo que se puede deducir sin exagerar demasiado que de no haber sido porque Renau ten\u00eda una mujer pintora, abnegada y cualificada, el mural del sindicato de electricistas habr\u00eda quedado incompleto.<\/p>\n<p>El 24 de mayo de 1940, David Alfaro Siqueiros participa en el asalto a la casa de Diego Rivera, donde vive atrincherado Le\u00f3n Trotsky, en el barrio de Coyoac\u00e1n, del Distrito Federal. Siqueiros encabeza un grupo de militantes comunistas, cuya misi\u00f3n es neutralizar a los 35 polic\u00edas que protegen el recinto exterior. El objetivo final no era asesinar a Trotsky, como se ha dicho, sino que otro comando invadiera la casa para \u201capoderarse de toda la documentaci\u00f3n posible, pero evitando hasta lo m\u00e1ximo cualquier derramamiento de sangre. Consider\u00e1bamos nosotros que la muerte violenta de Trotsky o de cualquiera de sus lugartenientes no s\u00f3lo no evitar\u00eda el desarrollo del trotskismo (\u2026) sino que ser\u00eda contraproducente.\u201d<\/p>\n<p>Esto lo asegura Siqueiros en sus apasionantes memorias Me llamaban el Coronelazo. La historia del asalto, como el resto de la vida del muralista, es digna de una pel\u00edcula de acci\u00f3n, con agentes de los servicios de informaci\u00f3n, parrandas prostibularias a cargo de bellas comunistas que seducen a los polic\u00edas al servicio de Trotsky, y un tiroteo final con huida motorizada y a caballo, ocultamiento de Siqueiros en unos valles remotos de Sierra Madre, y su apresamiento en circunstancias de gui\u00f3n de melodrama mejicano, cosa que induce a pensar que los melodramas filmados no eran tan fant\u00e1sticos.<\/p>\n<p>Pero lo que nos interesa en esta biograf\u00eda es c\u00f3mo se urdi\u00f3 el complot. Esto nos permitir\u00e1 especular acerca de uno de los secretos que Renau se llev\u00f3 a la tumba: su posible complicidad en el asunto, que no era el asesinato de Trotsky, insistamos en ello.<\/p>\n<p>El origen de la aventura fracasada est\u00e1 en Espa\u00f1a, en 1937.<\/p>\n<p>Al llegar a Espa\u00f1a la noticia de que el general C\u00e1rdenas, sujeto a la presi\u00f3n sentimental de Diego Rivera, entonces prominente trotskista, y Frida Kahlo, hab\u00eda permitido el asilo de Le\u00f3n Trotsky en el pa\u00eds, se produjo un tremendo movimiento de repulsa contra tal medida, el cual repercuti\u00f3 en forma directa contra los mexicanos que luch\u00e1bamos con diversos grados, que iban desde comandante de brigada hasta el subteniente.<\/p>\n<p>Siqueiros era entonces teniente coronel, jefe de la 82\u00ba Brigada del frente de Teruel. En cierta conferencia del Partido Comunista Espa\u00f1ol que tuvo lugar en Valencia (probablemente en marzo del 37), acudieron Siqueiros y otros combatientes de distintas nacionalidades para estar presentes durante el discurso de Pasionaria, en el que se esperaba que la dirigente agradeciera la colaboraci\u00f3n internacional. Siqueiros dice que esperaba con nerviosismo que el nombre de M\u00e9xico saliera de los labios de Pasionaria, para levantase y agradecer la ovaci\u00f3n del p\u00fablico enfervorizado, cosa que hab\u00eda sucedido al mencionar a la URSS. Mucha gente estaba convencida (equivocadamente, seg\u00fan reconoce el propio Siqueiros) de que M\u00e9xico era el segundo pa\u00eds que m\u00e1s ayuda hab\u00eda prestado a la Rep\u00fablica Espa\u00f1ola hasta ese momento del desarrollo de la guerra.<\/p>\n<p>Pero el pa\u00eds que pronunciaron los labios de Pasionaria fue \u00a1Checoslovaquia! Al final, M\u00e9xico ni siquiera fue mencionado en el discurso.<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n de Siqueiros y de muchos otros es que M\u00e9xico fue ignorado porque estaba dando acogida a Trotsky, el enemigo m\u00e1s encarnizado del estalinismo. A los que no eran comunistas, esta cicater\u00eda les parec\u00eda una prueba del sectarismo del PCE y de su dependencia humillante de Mosc\u00fa. Siqueiros se lo tom\u00f3 con cierta filosof\u00eda, porque era ferviente internacionalista. Pero en otro mitin al que asisti\u00f3 en compa\u00f1\u00eda de varios oficiales sovi\u00e9ticos, tras los aplausos a la URSS, alguien del p\u00fablico reconoci\u00f3 a Siqueiros en su uniforme militar, y se emitieron unos \u201cvivas a M\u00e9xico\u201d que parecieron muy inconvenientes a los comunistas, para escarnio de Siqueiros que, encima, compart\u00eda el recelo de los estalinistas. Lo peor fue que recomendaron a Siqueiros que no se presentara en p\u00fablico vistiendo el uniforme, para no crear problemas.<\/p>\n<p>\u201cAquello era absurdo, y hab\u00eda que ponerle remedio\u201d, dice Siqueiros. Gracias a su influencia se realiz\u00f3 una campa\u00f1a de publicidad sobre el problema, asegura el muralista, y el honor de los mexicanos pro moscovitas qued\u00f3 a salvo. En total eran m\u00e1s de trescientos, y combat\u00edan en unidades espa\u00f1olas, y no en las Brigadas Internacionales, gracias al idioma com\u00fan.<\/p>\n<p>De pronto estalla \u201cla guerra civil dentro de la guerra civil\u201d en Barcelona, en mayo de 1937. Comunistas de un lado, y anarquistas (muchos m\u00e1s) y trotskistas (al menos as\u00ed eran considerados por sus rivales) del POUM (Partit Obrer d\u2019Unificaci\u00f3 Marxista) de otro se enzarzaron en una serie de tiroteos que costaron entre 300 y 1.000 vidas, seg\u00fan quien haga el m\u00f3rbido c\u00f3mputo. El desenlace de la batalla callejera (que tambi\u00e9n se produjo en Tarragona y otras localidades catalanas) supuso la p\u00e9rdida de influencia anarquista en la Espa\u00f1a republicana y la desarticulaci\u00f3n del POUM, con el secuestro y asesinato de su dirigente, Andreu Nin, por agentes sovi\u00e9ticos.<\/p>\n<p>No podemos entrar en los detalles de aquel conflicto, organizado seg\u00fan unos por el PCE, y seg\u00fan otros alimentado por agentes secretos de Franco (quintacolumnistas) en Barcelona. El caso es que esta segunda tesis es la que publicitaron con fuerza los comunistas, acusando al POUM de estar al servicio del nazifascismo. Siqueiros evoca aquella sangrienta escaramuza llam\u00e1ndola sublevaci\u00f3n en la retaguardia del ej\u00e9rcito republicano. \u201cLa sublevaci\u00f3n trotskista produjo cerca de 5.000 muertos [esto es una exageraci\u00f3n propagand\u00edstica] solamente en la ciudad de Barcelona, y distrajo m\u00e1s de 30.000 hombres del frente para reprimirla.\u201d Esto \u00faltimo tambi\u00e9n es una exageraci\u00f3n cuantitativa, aunque en la sustancia es cierto; no hicieron falta tantos hombres, porque en el seno del gobierno republicano y en las organizaciones sindicales los anarquistas no echaron la le\u00f1a al fuego que los comunistas tem\u00edan.<\/p>\n<p>Siqueiros estaba convencido de que \u201clas \u00f3rdenes de aquella artera maniobra [la \u2018sublevaci\u00f3n\u2019] hab\u00edan provenido de un cuartel general que ten\u00eda el trotskismo en un barrio de la ciudad de M\u00e9jico que se llamaba Coyoac\u00e1n\u201d.<\/p>\n<p>Otros importantes jefes militares mejicanos compart\u00edan esta idea con Siqueiros. \u201cCueste lo que cueste \u2013nos dijimos todos\u2013 el cuartel general de Trotski en M\u00e9xico debe ser clausurado, aunque para ello tengamos que encontrar una f\u00f3rmula violenta\u201d.<\/p>\n<p>Al regresar a M\u00e9xico, se conjuraron \u201ca la mexicana\u201d. Seg\u00fan el mismo Siqueiros cuenta, la media docena de militares se dividieron el trabajo. Cada uno dirigir\u00eda un grupo o comando con una misi\u00f3n en la intentona de asalto. Para ello tuvieron que confiar su prop\u00f3sito a una peque\u00f1a multitud de personas. Procuraron que el Partido Comunista Mexicano no se enterara, porque se habr\u00eda opuesto, dado que la estrategia pol\u00edtica del marxismo leninismo condenaba las acciones personalistas y terroristas.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n cuenta Siqueiros que antes de pasar a la acci\u00f3n \u00e9l decidi\u00f3 por su cuenta hablar con el presidente C\u00e1rdenas, antiguo compadre militar suyo, que no le recibi\u00f3. Luego hizo lo propio con el secretario del presidente, Luis I. Rodr\u00edguez, que a su vez le dio largas, cosa que exalt\u00f3 la paciencia del muralista.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Cuando mis exigencias se volvieron amenazantes, de que nosotros nos ver\u00edamos obligados a resolver el problema por la fuerza si no encontr\u00e1bamos una respuesta pac\u00edfica en \u00e9l, el general C\u00e1rdenas \u201cpara calmarme\u201d acord\u00f3 repentinamente ordenar a la Secretar\u00eda de Hacienda que se entregara a cada uno de los excombatientes en Espa\u00f1a una gratificaci\u00f3n de 500 pesos. Naturalmente, mis 500 pesos sirvieron m\u00e1s que nada para agobiar al general C\u00e1rdenas con telegramas, ya no pidi\u00e9ndole sino emplaz\u00e1ndolo de hecho a que cerrara lo que yo llamaba \u201cel cuartel contrarrevolucionario de Trotski en M\u00e9xico\u201d, pero sin el menor \u00e9xito al respecto.<\/em><\/p>\n<p>Lo que esto viene a significar es que pocos mejicanos deb\u00edan ignorar que Siqueiros y sus amigos estaban preparando un asalto al domicilio de Trotsky. Vicente Lombardo Toledano, uno de los sindicalistas mexicanos m\u00e1s destacados, y militante comunista, hab\u00eda recibido la visita de Siqueiros, que le pidi\u00f3 replicar a la cascada de art\u00edculos de Trotsky contra Stalin publicados en la prensa, y utilizar su influencia con C\u00e1rdenas, cosa que el sindicalista hizo sin el menor efecto. Desde luego es incre\u00edble que el Partido Comunista Mexicano no conociera, si no los planes, al menos las intenciones de sus ofuscados y preeminentes militantes. Es evidente que se hicieron los sordos o los desentendidos.<\/p>\n<p>\u00bfY Renau?<\/p>\n<p>A mi entender, Renau fue del todo consciente de que Siqueiros estaba cocinando algo grave contra Trotsky. En diversas entrevistas concedidas a su regreso a Espa\u00f1a, dijo que \u00e9l no estaba al corriente de la acci\u00f3n, aunque esperaba algo. Prometi\u00f3 a alg\u00fan periodista m\u00e1s informaci\u00f3n sobre el asunto, quiz\u00e1 reserv\u00e1ndose la exclusiva, que realmente habr\u00eda llamado mucho la atenci\u00f3n de haber aportado detalles, pero nunca escribi\u00f3 nada sobre el asunto. A su disc\u00edpula Marta Hoffmann le dio la misma respuesta en Berl\u00edn: que no estaba al corriente del asalto, pero que no le sorprendi\u00f3. Por su parte, Manuela Ballester habl\u00f3 en t\u00e9rminos parecidos.<\/p>\n<p>Caben pocas dudas sobre que los Renau no fueron c\u00f3mplices del asalto frustrado. Ni eran personas de acci\u00f3n, estilo L\u00edster o Durruti, ni eran unos insensatos. Reci\u00e9n llegados a un pa\u00eds que les hab\u00eda acogido con generosidad, con una numerosa familia que mantener, implicarse en un complot es lo \u00faltimo que podr\u00eda esperarse de unas personas que tampoco en Espa\u00f1a se hab\u00edan dedicado a la conspiraci\u00f3n pol\u00edtica sistem\u00e1tica, aunque es de suponer que Renau la practicara de vez en cuando, como persona implicada en actividades pol\u00edticas de altura.<\/p>\n<p>Manuela le cont\u00f3 a Manuel Garc\u00eda que un buen d\u00eda apareci\u00f3 Siqueiros en el Sindicato de Electricistas \u201cdisfrazado de militar\u201d, y que con un grupo de correligionarios se fueron a asaltar la casa de Trotsky. Tiempo despu\u00e9s, cuando el muralista mejicano sali\u00f3 de la c\u00e1rcel, y Renau ten\u00eda ya un estudio de trabajo publicitario en Coyoac\u00e1n, se present\u00f3 en \u00e9l una pareja \u201cin\u00e9dita\u201d.<\/p>\n<p>\u00c9l con un sombrero de ala ancha, y ella descalza y tapada con una capa. Eran Ang\u00e9lica Arenal y David Alfaro Siqueiros disfrazados de ind\u00edgenas. Nos ven\u00edan a ver clandestinamente, porque necesitaban unas fotos de carnet para un pasaporte y salir urgentemente del pa\u00eds. Renau, est\u00e1 claro, les hizo las fotos y se marcharon. Eso de Trotsky es una historia larga de contar. Hab\u00eda mucha gente complicada en aquella historia.<\/p>\n<p>Desde luego es uno de esos episodios \u201clargos de contar\u201d, dignos de un escritor de g\u00e9nero. Marisa G\u00f3mez Renau, sobrina nieta del fotomontador por parte de Tildica, cuenta que tanto su t\u00edo abuelo Pepe como Manolita Ballester, aseguraban que hab\u00edan sido c\u00f3mplices de Siqueiros en el asalto a la casa de Trotski. Lo hac\u00edan \u201cen voz baja\u201d e indirectamente, con sobreentendidos. Pero Marisa G\u00f3mez Renau admite que pudo ser una novelizaci\u00f3n de la familia.<\/p>\n<p>Siqueiros finalmente escap\u00f3 a Chile, donde permaneci\u00f3 un tiempo antes de volver a las andadas, a su trabajo art\u00edstico y a sus l\u00edos pol\u00edtico-pasionales. Intent\u00f3 convencer a Renau para que le acompa\u00f1ara a Chile. Esto es algo curioso, de lo que el fotomontador habl\u00f3 pocas veces. Una de ellas, ante el galerista Schmidt.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Hay una famosa carta [de Renau a Siqueiros], porque \u00e9l estaba muy enfadado conmigo, quer\u00eda que me fuera a Chile con \u00e9l, al escapar despu\u00e9s de lo de Trotsky. Pero yo ten\u00eda una familia de once personas. Yo no he dejado jam\u00e1s a la familia por el arte, al contrario que Siqueiros, que nunca ha tenido familia. El se embarc\u00f3 en una ideolog\u00eda ya hist\u00f3rica. Hablaba todav\u00eda del imperialismo espa\u00f1ol de los siglos XVI y XVII. Yo le digo en la carta, \u201cno acepto colaborar contigo en esa l\u00ednea de ir contra un imperialismo arqueol\u00f3gico; pero si t\u00fa quieres, trabajamos juntos contra el imperialismo norteamericano, el enemigo de M\u00e9jico y de Espa\u00f1a.\u201d Siqueiros ten\u00eda miedo de perder su mercado americano, porque ten\u00edamos muchos [clientes]; y los espa\u00f1oles tambi\u00e9n ten\u00edan ese miedo.<\/em><\/p>\n<p>El sentido del deber y el sentido com\u00fan prevalecieron en Renau, que se comprometi\u00f3 con el Sindicato de Electricistas para terminar el mural de la escalera, que hab\u00eda quedado a medias. Y as\u00ed permaneci\u00f3 algunos meses, porque las pesquisas sobre el asalto llevaron su tiempo y Renau tuvo que acudir a la comisar\u00eda o al juez a hacer declaraciones. En las cintas de Schmidt, lo cuenta as\u00ed:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Entre unas cosas y otras trabajamos un a\u00f1o y medio. Pero lo termin\u00e9 yo, despu\u00e9s del asunto Trotski, cuando Siqueiros huy\u00f3 de la polic\u00eda a Chile. Eran unos cien metros cuadrados en las cuatro paredes de un cubo de escalera. No es grande, pero hace el efecto de algo muy grande. Utilic\u00e9 el fotomontaje como base del trabajo. Yo hice tres fotomontajes para uno de los muros. Trabaj\u00e1bamos libremente, sobre propuestas de cada uno, y bas\u00e1ndonos en el material para fotomontajes que yo ten\u00eda. Luego, esa base era modificada, se completaba. No se copiaban los fotomontajes, se desarrollaban. Siqueiros nunca hizo uso de la autoridad que ten\u00eda sobre los dem\u00e1s, no recuerdo que pasara nunca. Se discut\u00eda, y nos pon\u00edamos de acuerdo.<\/em><\/p>\n<p>Sobre la personalidad de Siqueiros, esto es lo que pensaba Renau.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Un tipo muy espa\u00f1ol, arrogante y generoso. El dinero no le llegaba a nada. Si no hubiera sido por su mujer, se le iba en un d\u00eda. Si ten\u00eda dinero se lo daba a cualquiera. Era un hombre muy complejo, muy simp\u00e1tico y muy atractivo a la vez. Era muy fuerte, una persona muy dura.<\/em><\/p>\n<p>Esta descripci\u00f3n la podr\u00eda haber hecho Manuela Ballester refiri\u00e9ndose al propio Renau. Cuando ya se encontraba integrado y establecido en M\u00e9jico, empez\u00f3 a comportarse de un modo que a su mujer le parec\u00eda derrochador. Pero lo que derrochaba era lo que hab\u00eda ganado con tan gran esfuerzo en sus trabajos publicitarios, reserv\u00e1ndose siempre tiempo para las obligaciones art\u00edsticas militantes.<\/p>\n<p>De momento, en 1940 tuvo que finalizar el \u201cRetrato de la Burgues\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>En la correspondencia que intercambi\u00f3 con el estudiante norteamericano Larry Hulburt, de Middleton, Wisconsin, en 1974, para una tesis doctoral dedicada al mural del Sindicato Mejicano de Electricistas, hac\u00eda Renau algunas precisiones sobre una experiencia que para \u00e9l fue reveladora. Porque al conocer de primera mano el muralismo mejicano cambi\u00f3 su concepci\u00f3n de la historia moderna del arte, en la cual \u00e9l hab\u00eda intervenido personalmente. Se refer\u00eda al Guernica. Gracias a su trabajo en M\u00e9jico \u201cfui paulatinamente comprendiendo que si la aventura picassiana fue cronol\u00f3gicamente la primera, categ\u00f3ricamente fue la segunda, porque la m\u00e1s importante de nuestro siglo es virtualmente (pues de momento permanece a\u00fan casi desconocida, como la cara oculta de la Luna) la del Retrato de la Burgues\u00eda.\u201d<\/p>\n<p>Para los incondicionales de Picasso y los historiadores can\u00f3nicos esto es o una herej\u00eda o una majader\u00eda. Pero, a poco que se piense con calma y aprovechando la distancia temporal, si a Siqueiros le hubieran permitido formar un equipo de muralistas en la guerra civil espa\u00f1ola, quiz\u00e1 el Guernica tuviera que competir con otra obra monumental, en el caso de que los vencedores no se hubieran dejado arrastrar por la revancha y la hubiesen respetado, algo poco probable.<\/p>\n<p>Renau explica por qu\u00e9 \u00e9l mismo tard\u00f3 en caer en la cuenta.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Si la vivencia activa de esta obra me depar\u00f3 las experiencias m\u00e1s intensas, profundas y ricas de mi vida profesional, la \u00faltima etapa, que realic\u00e9 pr\u00e1cticamente solo, me dej\u00f3 una dolorosa huella de amargura y frustraci\u00f3n. Llegu\u00e9 hasta el punto de subestimar, despreciar y olvidarme casi totalmente de esta obra. Y ello hasta el punto de que, desde 1940, nunca m\u00e1s puse los pies en el SME<\/em><\/p>\n<p>En los papeles que se conservan en su Archivo, dice tambi\u00e9n a Larry Hulburt:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>En el trabajo del mural del SME puse toda mi alma, que de pronto se me cay\u00f3 al suelo desde muy alto, quedando gravemente maltrecha&#8230; Ya te dije que esta obra me produjo durante muchos a\u00f1os una insuperable alergia por la pintura mural y el trabajo colectivo en general. Lo entender\u00e1s mejor cuando leas la segunda parte del ensayo que, por desgracia, no contiene s\u00f3lo loas para Siqueiros, sino cr\u00edticas tambi\u00e9n, y algunas de ellas muy acerbas, a los aspectos m\u00e1s negativos y arbitrarios de su car\u00e1cter, con argumentos basados en hechos objetivos dif\u00edcilmente discutibles. (\u2026) En su actual redacci\u00f3n, mi ensayo no est\u00e1 concebido para ser impreso o difundido, pues contiene cosas total o casi confidenciales.<\/em><\/p>\n<p>Renau se refiere al ensayo \u201cMi experiencia con Siqueiros\u201d, que empez\u00f3 a escribir en 1969, y que se public\u00f3 en la Revista de Bellas Artes de M\u00e9jico, en su n\u00famero de enero-febrero de 1976. Como era de esperar, hab\u00eda suprimido esas cr\u00edticas acerbas inconvenientes.<\/p>\n<\/div><\/div><div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[vc_single_image image=&#8221;10285&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p>El \u201cRetrato de la Burgues\u00eda\u201d le agot\u00f3 ps\u00edquicamente. Pero no tanto como para permitirse una baja laboral. Una familia de ocho personas no da para esos lujos. En una de sus manifestaciones Renau menciona a once personas quiz\u00e1 refiri\u00e9ndose a su hermano Juan, Juanino, que habr\u00eda llegado de Colombia con su mujer, Elisa Piqueras y acaso con su primer v\u00e1stago. La casa del artista exiliado se hab\u00eda convertido en un refugio de familiares y amigos. M\u00e1s adelante llegar\u00e1 su hermana Lola, y despu\u00e9s su cu\u00f1ado Antonio o Tonico Ballester, tambi\u00e9n con familia, aunque este \u00faltimo enseguida encontr\u00f3 trabajo, porque era un escultor excelente y reconocido. Tonico Ballester obtuvo el visado de entrada en M\u00e9xico gracias a un contrato de trabajo falso que le hab\u00eda enviado su cu\u00f1ado Pepe. Se supon\u00eda que iba a emplearle una compa\u00f1\u00eda (real) llamada \u201cEureka, El Techo Eterno\u201d, propiedad de Manuel Su\u00e1rez, para la que Renau trabajaba como publicista. Acab\u00f3 esculpiendo imaginer\u00eda religiosa, en la que era un consagrado maestro.<\/p>\n<p>Esta afluencia familiar se convirti\u00f3 en la roca a la que Renau se agarr\u00f3 emocionalmente en M\u00e9jico, porque, a pesar de que participaba en los c\u00edrculos de exiliados y recib\u00eda en su casa a quienes hoy son personajes eximios, su militancia comunista y su pasado como director general de Bellas Artes se hab\u00edan convertido en un estigma. Sobre todo, cuando a la Segunda Guerra Mundial sucedi\u00f3 la Guerra Fr\u00eda, y los comunistas se convirtieron en seres apestados, sin duda porque ellos tambi\u00e9n contribuyeron a la marginaci\u00f3n con un cierre de filas que desde fuera se vio como una estrategia dogm\u00e1tica.<\/p>\n<p>A Schmidt le dec\u00eda:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>He discutido con j\u00f3venes que sostienen que la emigraci\u00f3n tiene la culpa de que yo sea un desconocido. Pero en realidad la emigraci\u00f3n me salv\u00f3 de muchas cosas, porque me ayud\u00f3 a mantenerme al margen de la moda, del abstraccionismo, del formalismo\u2026 Al rechazar el \u00e9xito en la exposici\u00f3n de Madrid decido no ser nunca sensible a la moda art\u00edstica. He tenido reca\u00eddas, he dudado muchas veces, pero estaba totalmente aislado [en M\u00e9xico], no hab\u00eda otro pintor en el mundo que compartiera mis puntos de vista. Ni espa\u00f1oles, ni mexicanos. En lo \u00fanico que coincid\u00eda con los mexicanos era en su posicionamiento contra el imperialismo norteamericano.<\/em><\/p>\n<p>Y tambi\u00e9n, aunque aqu\u00ed mezcla varias \u00e9pocas:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>He tenido importantes etapas de crisis, mientras realizaba los fotomontajes, cuyo desarrollo ha estado lleno de altibajos, llegando a veces a pensar que estaba totalmente equivocado. Todos los colegas, pintores, cr\u00edticos, estaban contra m\u00ed o no me hac\u00edan caso, me despreciaban como artista. M\u00e1s tarde entend\u00ed que en parte se deb\u00eda a una revancha de la cosa de Madrid, a mi etapa de director general de Bellas Artes durante la guerra. Es dif\u00edcil contentar a todo el mundo, comet\u00ed errores, hubo problemas, y hab\u00eda gente que me ten\u00eda mucha envidia, hasta poetas muy conocidos, y no quiero citar nombres. [Es casi inevitable pensar que se refiere a Alberti.] Me clasificaron de una manera despectiva como artista agitprop. Me discriminaban. Hac\u00edan exposiciones y nunca me invitaban, como si yo no existiera. Y yo reaccionaba reforzando mi determinaci\u00f3n de mantenerme donde estaba. Eso es muy duro, porque yo estaba al margen de todo el desarrollo del arte. Los dem\u00e1s son el espejo de uno, y cuando uno se ve marginado, es muy duro. Aparte de que a partir del a\u00f1o cincuenta y tantos el partido reaccion\u00f3 tambi\u00e9n contra el arte agitprop, paralelamente al italiano y al franc\u00e9s, proclamando la libertad de creaci\u00f3n. Tambi\u00e9n ellos prescindieron de mi colaboraci\u00f3n, los partidos comunistas franc\u00e9s e italiano. Como pasa aqu\u00ed, del realismo socialista se fueron al otro extremo. El partido se desentend\u00eda del arte en absoluto, puro oportunismo. Los pintores ten\u00edan valor si firmaban un manifiesto sobre Vietnam o contra Franco. Era una cosa pol\u00edtica, puro pragmatismo. Eso me amarg\u00f3 mucho.<\/em><\/p>\n<p>Estas crisis personales le llevaron, como hemos indicado anteriormente, a la pintura de caballete, que practic\u00f3 en diferentes momentos durante su estancia en M\u00e9jico. Se neg\u00f3 siempre a vender un solo lienzo. Muchos de ellos son retratos de amigos o encargos de conocidos. Figuran en la inmensa colecci\u00f3n de fotograf\u00edas que se conservan en el Archivo Renau. Todos los regalaba o los olvidaba, de modo que deben de existir decenas de obras en casas de los herederos de los viejos amigos y familiares de Renau, empezando por sus hijos. Una colecci\u00f3n que, si se reuniera, nos permitir\u00eda contemplar un aspecto desconocido o in\u00e9dito de un hombre que se neg\u00f3 hasta sus \u00faltimas consecuencias a entrar en los circuitos comerciales.<\/p>\n<p>Su talento lo emple\u00f3 en las causas pol\u00edticas mejicanas. Durante los a\u00f1os de la Guerra Mundial, Renau realiz\u00f3 multitud de portadas de la revista mejicana Futuro, dirigida por Vicente Lombardo Toledano, publicaci\u00f3n de la Universidad Obrera de M\u00e9xico. Se trata de dibujos y fotomontajes repletos de alegor\u00edas pol\u00edticas, con un trasfondo hist\u00f3rico, econ\u00f3mico y patri\u00f3tico. Tambi\u00e9n dise\u00f1a portadas para la revista del Sindicato de la Electricidad LUX.<\/p>\n<p>En noviembre de 1946, en un art\u00edculo titulado \u201cEl Pintor y la Obra\u201d, publicado en la revista &#8220;Las Espa\u00f1as&#8221; reflexiona sobre su trabajo creativo y su trabajo comercial.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Mis \u00e9xitos en la pl\u00e1stica publicitaria no contienen ning\u00fan valor ni est\u00edmulo para m\u00ed, con excepci\u00f3n de lo que mis carteles pol\u00edticos hayan podido contribuir a la exaltaci\u00f3n del movimiento revolucionario del pueblo espa\u00f1ol. No tengo el menor inter\u00e9s por desarrollar este aspecto en mi actividad. Mi verdadera vocaci\u00f3n ha sido siempre la pintura, en la cual encuentro un margen mucho m\u00e1s amplio para la expresi\u00f3n de mi personalidad. Esta vocaci\u00f3n reapareci\u00f3 con mayor fuerza al final de nuestra guerra, sigui\u00f3 ascendiendo durante la emigraci\u00f3n en Francia y convirti\u00f3se en una decisi\u00f3n definitiva a mi llegada a M\u00e9xico.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>La serie de pinturas que he realizado desde entonces tiene todav\u00eda para m\u00ed un car\u00e1cter de ensayo y ante todo, un sentido de desintoxicaci\u00f3n con respecto a los h\u00e1bitos t\u00e9cnicos adquiridos durante el ejercicio de la pl\u00e1stica publicitaria.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>La evidente falta de unidad estil\u00edstica y las contradicciones de concepto que se observan en mis obras, y que van desde un realismo casi fotogr\u00e1fico hasta la expresi\u00f3n abstracta y subjetiva de los colores y las formas, obedecen a una contradicci\u00f3n real que vive en mi esp\u00edritu: el impulso por conciliar los valores del arte cl\u00e1sico realista con las conquistas m\u00e1s audaces de las experiencias pl\u00e1sticas modernas.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Confiesa que se siente a gusto en esta contradicci\u00f3n, impropia de un tipo de mentalidad dogm\u00e1tica e inflexible.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Desde el punto de vista ideol\u00f3gico emocional, el objetivo \u00faltimo de mi impulso es el llegar a expresar en forma humanizada ese movimiento c\u00f3smico, ese palpitar del mundo considerado como una unidad vital, en aquella convergencia con el esp\u00edritu humano en que se hace inteligible a \u00e9ste como consecuencia \u00faltima del conocimiento sensible.<\/em><\/p>\n<p>En esos a\u00f1os, Renau y Manolita se ganan la vida dise\u00f1ando publicidad farmac\u00e9utica, y al parecer tambi\u00e9n con los primeros carteles de cine. En 1943 naci\u00f3 Teresa, la cuarta de la familia. El mismo a\u00f1o obtiene el primer premio de Exaltaci\u00f3n Patri\u00f3tica del Seminario de Cultura Mexicana, organismo dependiente del ministerio de Educaci\u00f3n P\u00fablica, por un cartel para la campa\u00f1a de alfabetizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Paralelamente, ilustra una edici\u00f3n de la novela de Flaubert Salambo, que describe la vida y peripecias b\u00e9licas del Cartago en conflicto con Roma. Renau logr\u00f3 expresar muy bien el aroma de violencia y erotismo que Flaubert evoca en su novela. Era un maestro del dibujo. Tambi\u00e9n dirigi\u00f3 una Enciclopedia de la Imagen, editada en 1946. Otro libro que ilustr\u00f3 gracias a su genio de dibujante er\u00f3tico fue El Amor, estampas galantes del siglo XVIII, del cual se pueden encontrar ediciones en Internet.<\/p>\n<p>En casa de Teresa en Berl\u00edn, la misma en la que vivi\u00f3 su padre, cuelga la reproducci\u00f3n de un enorme dibujo, un grupo de sirenas rodeando una pe\u00f1a en un paisaje oce\u00e1nico. Teresa dice que algunos aseguran que es una obra kitsch. Si lo tomamos al pie de la letra, Renau hizo muchos dibujos kitsch a lo largo de su vida, y no s\u00f3lo por imposiciones publicitarias. Al sacarlos de las cajas de su Archivo y observarlos, dan una impresi\u00f3n de c\u00f3mic cl\u00e1sico de los a\u00f1os 40 o 50, que es cuando Renau los realiz\u00f3. Figuras realistas, de belleza can\u00f3nica, composiciones de vi\u00f1eta, trazos n\u00edtidos en los que se refleja el car\u00e1cter de los personajes dibujados. En esto segu\u00eda una direcci\u00f3n opuesta a la del arte en desarrollo en aquella \u00e9poca. Pero calificarle de kitsch es pura miop\u00eda. \u00bfPor qu\u00e9 ha de ser kitsch lo que hac\u00eda Renau y arte elevado lo que hac\u00eda Lichtenstein o lo que pintan hoy determinadas escuelas neofigurativas?<\/p>\n<p>Renau era un artista no s\u00f3lo fecundo sino vers\u00e1til, de esos que se pueden permitir el lujo de hacer lo que les viene en gana en cada momento, dentro de una l\u00ednea est\u00e9tica coherente. Esto es algo que desconcierta mucho a ciertos cr\u00edticos e historiadores, acostumbrados a las etiquetas: pintor estalinista, dogm\u00e1tico, fallero\u2026<\/p>\n<p>Los muralistas mexicanos acumulaban d\u00e9cadas de experiencia, y hab\u00edan probado y experimentado con diversos materiales y pinturas. Renau se refer\u00eda a Siqueiros en una de sus conversaciones con Manfred Schmidt.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Una de las cosas que dijo, y a las que yo no hab\u00eda dado importancia, era una tesis contundente: en los murales, el pintor tiene que dejar los materiales tradicionales, y adaptarse a los productos industriales de hoy, que es lo que yo hab\u00eda hecho intuitivamente, l\u00f3gicamente. Yo hab\u00eda pintado el mural del puerto de Valencia con pistolas, no con brochas.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Rivera pintaba sobre hormig\u00f3n, pero el \u00e1cido del cemento destru\u00eda la pintura. As\u00ed que acab\u00f3 pintando sobre enormes bastidores separados cinco o seis cent\u00edmetros de la pared. Eran bastidores de hierro y alambre. Preparaba un mortero, y sobre ese mortero pon\u00eda la preparaci\u00f3n del fresco, como en el Renacimiento, y luego pintaba. Era algo car\u00edsimo. Todos los frescos de Rivera y Orozco est\u00e1n estropeados, mientras que el del Sindicato de Electricistas de M\u00e9jico est\u00e1 igual que cuando lo pintamos.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>En M\u00e9xico tuvimos discusiones sobre el tema, sobre la t\u00e9cnica a emplear y sobre la duraci\u00f3n de la pintura, sobre los colores. Hablamos con algunos t\u00e9cnicos de la Dupont norteamericana. Uno de ellos me dijo, \u201cSe\u00f1or Renau, usted que conoce bien el arte pl\u00e1stico, \u00bfqu\u00e9 cree usted que durar\u00eda un cuadro de Vel\u00e1zquez o de El Greco sobre la carrocer\u00eda de un autom\u00f3vil, bajo la lluvia y el sol? Muy pocos d\u00edas. Pero la pintura de un auto puede durar como m\u00ednimo cinco a\u00f1os.\u201d Me pareci\u00f3 un argumento indiscutible. Son materiales m\u00e1s s\u00f3lidos. Nos ofrec\u00edan m\u00e1s de 500 colores, una paleta riqu\u00edsima, llena de matices, fabricados industrialmente. Nos dijeron que, adem\u00e1s secaban muy r\u00e1pido, pero que se pod\u00edan tratar con un retardador para que se pudieran pintar como \u00f3leo, dando transparencias, y no como acuarela. Se trataba de la piroxilina, que es un l\u00edquido muy combustible, y hay que tener mucho cuidado, porque una colilla puede prenderlo.<\/em><\/p>\n<p>Las primeras palabras de esta cita parecen contradecir el disgusto de Renau con Siqueiros con motivo de las nubes, que el espa\u00f1ol hab\u00eda hecho con pistola y Siqueiros modific\u00f3 con brocha. Algunos t\u00e9cnicos en muralismo sostienen que los trabajos de Renau son de una cualificaci\u00f3n t\u00e9cnica indiscutible, pero que carecen de la fuerza, de la mano con la brocha, de los muralistas mexicanos.<\/p>\n<\/div><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[vc_btn title=&#8221;Lea o descargue este cap\u00edtulo en PDF&#8221; color=&#8221;info&#8221; align=&#8221;center&#8221; i_icon_fontawesome=&#8221;fa fa-file-pdf-o&#8221; button_block=&#8221;true&#8221; add_icon=&#8221;true&#8221; link=&#8221;url:https%3A%2F%2Fagroicultura.com%2Fgeneral%2Fwp-content%2Fuploads%2F2022%2F04%2F10-Bio-Renau-Capitulo-10-copia.pdf||target:%20_blank|&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;10211&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;10281&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;10285&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_btn title=&#8221;Lea o descargue este cap\u00edtulo en PDF&#8221; color=&#8221;info&#8221; align=&#8221;center&#8221; i_icon_fontawesome=&#8221;fa fa-file-pdf-o&#8221; button_block=&#8221;true&#8221; add_icon=&#8221;true&#8221; link=&#8221;url:https%3A%2F%2Fagroicultura.com%2Fgeneral%2Fwp-content%2Fuploads%2F2022%2F04%2F10-Bio-Renau-Capitulo-10-copia.pdf||target:%20_blank|&#8221;][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":10143,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[521,25,510],"tags":[],"class_list":["post-14488","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-biografia-actualidaza","category-cultura-y-comunicacion","category-series"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/renau1.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p4Dh6a-3LG","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14488","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14488"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14488\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14753,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14488\/revisions\/14753"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10143"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14488"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14488"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14488"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}