{"id":14496,"date":"2022-04-12T13:04:51","date_gmt":"2022-04-12T11:04:51","guid":{"rendered":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/?p=14496"},"modified":"2023-04-23T19:47:06","modified_gmt":"2023-04-23T17:47:06","slug":"renau-el-color-del-desaliento-capitulo-11","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/renau-el-color-del-desaliento-capitulo-11\/","title":{"rendered":"Renau. El color del desaliento. Cap\u00edtulo 11"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\"><p>[vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text \"><h2 style=\"text-align: center;\">Tercera parte. El estilo de vida americano<\/h2>\n<h1 style=\"text-align: center;\">Exilio, melancol\u00eda y responsabilidad pol\u00edtica<\/h1>\n<\/div><\/div><div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Tambi\u00e9n aqu\u00ed he sufrido el menosprecio (casi dir\u00eda boicot) de todos los refugiados nuestros, relacionados con el ambiente\u2026 La lucha ha sido para m\u00ed (vieja, sola, en tierra extra\u00f1a y sin ninguna agarradera de partido, bando o religi\u00f3n) m\u00e1s dura y m\u00e1s dolorosa que para nadie (\u2026) Nadie se imaginar\u00e1 jam\u00e1s las horas que, durante a\u00f1os, he pasado de duda de m\u00ed misma, descorazonamiento, angustia y aut\u00e9ntica desesperaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p>La cita est\u00e1 tomada del libro<em> Mujer y exilio<\/em>, de Antonina Rodrigo, y se refiere a Magda Donato. Magda Donato fue una excelente dramaturga y su verdadero nombre era Carmen Eva Nelken, hermana de Margarita Nelken, la que fuera diputada del PSOE y luego se hiciera comunista.<\/p>\n<p>El terrible sentimiento que expresan las l\u00edneas que encabezan este cap\u00edtulo no era \u00fanico y personal de la autora. Pocas excepciones debe haber, si hay alguna, a esa angustia profunda que sintieron todos los exiliados espa\u00f1oles. Magda Donato lo atribuye a que est\u00e1 sola, aunque debe de referirse quiz\u00e1 a su falta de militancia pol\u00edtica, puesto que su hermana tambi\u00e9n se encontraba en M\u00e9jico. Pero los hombres y mujeres encuadrados en partidos no sufrieron menos ansiedad y desarraigo que ella, seg\u00fan todos han contado, a veces con cierto morbo de detalles psicol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s cruel es que ese \u201cdescorazonamiento, angustia, aut\u00e9ntica desesperaci\u00f3n\u201d dur\u00f3 a\u00f1os.<\/p>\n<p>La causa de tan dolorosos males era haber perdido una vida bastante c\u00f3moda y segura, en su casa y en su pa\u00eds, y con inmejorables perspectivas en caso de haber ganado la guerra la Rep\u00fablica. Una segunda causa fue que personas acostumbradas a disfrutar de los beneficios del Estado y del Gobierno volv\u00edan a competir de un modo en ocasiones salvaje entre ellos mismos. Nunca se sintieron a gusto en M\u00e9jico, y como sucede con todos los expatriados, por razones pol\u00edticas o por motivos econ\u00f3micos, al regresar a\u00f1os despu\u00e9s a Espa\u00f1a, volvieron a sentirse desplazados, como le sucedi\u00f3 por ejemplo a Max Aub.<\/p>\n<p>Si tuvi\u00e9ramos que citar lo m\u00e1s parecido a una excepci\u00f3n, dentro de este oc\u00e9ano de sufrimiento \u00edntimo, ser\u00eda la de Jos\u00e9 Renau, y acaso tambi\u00e9n su mujer, Manuela Ballester, una persona tan resistente como \u00e9l, aunque m\u00e1s flexible y adaptable.<\/p>\n<p>La principal reserva de energ\u00edas de Renau era su propio trabajo. Nunca le falt\u00f3. No debi\u00f3 jam\u00e1s nada a ninguna instituci\u00f3n, a ning\u00fan mecenas altruista, porque su relaci\u00f3n con Manuel Su\u00e1rez, enseguida lo veremos, se atuvo a un estricto contrato de prestaci\u00f3n de servicios a cambio de manutenci\u00f3n y alojamiento para toda la familia. Todos los trabajos que Renau realiz\u00f3 para una organizaci\u00f3n pol\u00edtica fueron sin remunerar (en el caso del PCE en el exilio) o con una remuneraci\u00f3n m\u00ednima (los sindicatos mejicanos). El dinero para su subsistencia se lo sacaba a las entra\u00f1as publicitarias del capitalismo, pero sirvi\u00e9ndole con una profesionalidad escrupulosa y nada mezquina.<\/p>\n<p>Renau, ya lo hemos avanzado, adopt\u00f3 la nacionalidad mejicana en 1940. Ese mismo a\u00f1o hab\u00eda nacido su tercer hijo, al que inscribi\u00f3 en el Registro Civil como \u00c1lvaro Totli. En el 43 naci\u00f3 Teresa, y en el 46 su \u00faltimo hijo, Pablo.<\/p>\n<p>Renau hizo lo posible por echar ra\u00edces en la nueva tierra. No quer\u00eda dejarse dominar por el exiliado que los dem\u00e1s llevaban cosido en el alma. Se busc\u00f3 un trabajo independiente, se hizo mejicano y plant\u00f3 tres hijos. Hay que subrayar que Renau no renunci\u00f3 a ser espa\u00f1ol, nunca cambi\u00f3, ni real ni psicol\u00f3gicamente, su identidad nacional de origen. El cambio de su c\u00e9dula de identificaci\u00f3n espa\u00f1ola por el pasaporte mejicano lo hizo sin esfuerzo y sin alharacas. Debi\u00f3 ayudarle mucho el tener toda una familia a su lado. En casa, recuerda su hijo Ruy, se hablaba con toda naturalidad el valenciano. Incluso cuando nacieron Totli, Teresa y Pablo. Ellos no llegaron a utilizarlo, pero se acostumbraron a escuchar a sus padres, a sus t\u00edas y t\u00edos y a la yaya entenderse en esa lengua.<\/p>\n<p>La casa de los Renau en Coyoac\u00e1n, donde se mudaron tras el nacimiento de Totli y tambi\u00e9n apremiados por la falta de espacio, imprescindible para el archivo del fotomontador, era el puerto amable al que llegaban a refugiarse multitud de exiliados, algunos f\u00edsicamente, otros a relajarse y entretenerse. As\u00ed lo recuerda Ruy.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Despu\u00e9s nos mudamos a una casa en Coyoac\u00e1n, en una privada, una calle ciega, que guardo con fruici\u00f3n en la memoria. De esta \u00e9poca provienen muchos de mis mejores recuerdos. Coyoac\u00e1n, en aquel entonces, era un pueblo conectado con \u201cM\u00e9xico\u201d, como sol\u00edamos referirnos a la capital, por medio de un tranv\u00eda que circulaba por descampados. De vez en cuando nos vest\u00edamos \u201cde gala\u201d para ir al cine o alg\u00fan acto cultural y tom\u00e1bamos el tranv\u00eda que tardaba lo suyo en llegar.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Durante ese tiempo yo asist\u00ed a la Academia Hispano Mexicana, que estaba justamente al otro extremo de la capital. Un autob\u00fas venia diariamente, a las 6 de la ma\u00f1ana, para llevarme a la escuela. Eran unos viajes interminables de ida y de vuelta. Y tambi\u00e9n durante ese tiempo sol\u00edamos salir de excursi\u00f3n a los Viveros o al Pedregal de San \u00c1ngel con mis padres o, m\u00e1s frecuentemente, con mis t\u00edas, Rosita y Finita. Aqu\u00ed debo decir que, desde la salida de Espa\u00f1a, mi abuela Rosa (la Yaya por antonomasia) y las hermanas de mi madre vivieron con nosotros durante mucho tiempo, lo cual fue una bendici\u00f3n para m\u00ed y mis hermanos. La yaya, una mujer menudita y medio coja, con un sentido del humor fuera de serie, era la \u00fanica persona en el universo que pod\u00eda decirle a mi padre: &#8220;ves a fer punyetes&#8221;, sin que \u00e9ste montara en c\u00f3lera. Estoy convencido de que mis padres pudieron criar a cinco hijos porque contaron con la yaya y con mis t\u00edas.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>(\u2026)<\/em><br \/>\n<em>Yo no soy capaz de concebir nuestra vida sin la yaya. Ella era la que me despertaba, me pon\u00eda los pantaloncitos, los calcetines y las botas a las cinco y pico de la ma\u00f1ana, cuando yo no terminaba de volver en m\u00ed, para que no llegara tarde al autob\u00fas de la escuela, que pasaba a eso de las seis. Y tambi\u00e9n, aunque era una atea irredenta, me hac\u00eda persignar. Yo le dec\u00eda: &#8220;\u00bfper qu\u00e8 tinc que fer aix\u00f2?&#8221; y ella me respond\u00eda: &#8220;per si a cas&#8221;. No s\u00e9 si a\u00fan podr\u00e9 escribir en valenciano, pero en la familia habl\u00e1bamos siempre en valenciano, igual que en la Cosa Nostra se habla siempre en siciliano.<\/em><br \/>\n<em>(\u2026)<\/em><br \/>\n<em>El z\u00f3calo [plaza mayor] de Coyoac\u00e1n era el centro social y econ\u00f3mico del pueblo: el mercado, el cine, la barber\u00eda, la carnicer\u00eda y, sobre todo, una helader\u00eda, que milagrosamente a\u00fan existe, en la que la yaya, a quien yo sol\u00eda acompa\u00f1ar en sus batidas de caza, me compraba un barquillo c\u00f3nico relleno de helado. Por cierto, en Coyoac\u00e1n circulaban leyendas dignas de B\u00e9cquer, llenas de rom\u00e1ntico misterio como, por ejemplo, La Llorona, que aparec\u00eda ciertas noches clamando: \u201c\u00a1Aaaay, mis hijos!\u201d, porque se supone que fue una mujer a quien le arrebataron a sus v\u00e1stagos. Leyenda o no, los ni\u00f1os tem\u00edamos pasar por ciertos lugares y, cuando \u00edbamos al cine, por ejemplo, el regreso a casa era un tormento: tem\u00edamos que, tras la pr\u00f3xima esquina, apareciera La Llorona clamando por sus hijos.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>(\u2026)<\/em><br \/>\n<em>Durante el tiempo en que vivimos en Coyoac\u00e1n ocurrieron algunas cosas que no estoy muy seguro de saber interpretar. Recuerdo una Navidad, o un A\u00f1o Nuevo, no lo tengo claro, en el que mi padre hab\u00eda comprado, para celebrar, un jam\u00f3n o una pierna de cerdo muy bien ali\u00f1ada. A\u00fan no hab\u00edamos empezado a comer cuando llamaron a la puerta. Quienes hab\u00edan llamado eran agentes de alguna corporaci\u00f3n polic\u00edaca y se llevaron a mi padre. Mi madre hizo lo indecible para que, al menos, le dejaran disfrutar de la cena. No hubo manera, los agentes se lo llevaron, como supe m\u00e1s tarde, por su posible implicaci\u00f3n en un asalto a un cami\u00f3n de cerveza que hab\u00edan llevado a cabo un grupo de espa\u00f1oles refugiados. No puedo dar fe, pero resulta que mi padre ten\u00eda alquilado un estudio en un apartamento, frente al cual viv\u00eda alguno de los asaltantes. Una cosa llev\u00f3 a la otra y mi padre fue detenido sin tener relaci\u00f3n alguna con el asalto.<\/em><\/p>\n<p>Como se desprende de las evocaciones de Ruy Renau, la vida diaria en M\u00e9jico no era en absoluto aburrida. Del domicilio de Coyoac\u00e1n, la familia se mud\u00f3 a un amplio chalet con jard\u00edn, en el barrio suburbial de Mixcoac, donde Renau y Manuela pod\u00edan trabajar. Esta \u00faltima, al parecer, tambi\u00e9n daba clases de dibujo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Esta casa de Mixcoac result\u00f3 ser una especie de santuario para todo aquel que llegara con buenas intenciones. Especialmente los domingos sol\u00edan ser lugar de reuni\u00f3n para los amigos de la familia, a m\u00e1s de los que iban a explorar la posibilidad de ligarse a alguna de mis t\u00edas, que por entonces eran unas j\u00f3venes muy apetecibles. Muchos domingos la yaya hac\u00eda una paella (\u00a1y qu\u00e9 paella!), se erig\u00eda en la mandam\u00e1s de la casa y dictaba las normas aceptables de conducta. Ni siquiera mi padre era capaz de plantarle cara. A esas comilonas dominicales asist\u00edan muchos intelectuales entre los que recuerdo a Antonio y Ana Deltoro, amigos de juventud de mis padres en Valencia; \u00c1lvaro Custodio, quien form\u00f3 m\u00e1s tarde grupos de teatro que influyeron en el desarrollo del teatro en M\u00e9xico; los hermanos Pel\u00e1ez, que eran m\u00e1s j\u00f3venes que el resto y que, uno de ellos, Paco, fue alumno de mi madre y lleg\u00f3 a ser un muy buen pintor. Otro alumno de mi madre fue David Ant\u00f3n, uno de los escen\u00f3grafos m\u00e1s connotados en el ambiente teatral mexicano. Tambi\u00e9n sol\u00eda estar presente en esos \u00e1gapes un ex boxeador, cuyo nombre se me escapa y que mostraba, a la menor provocaci\u00f3n, una foto en que aparec\u00eda junto a Joe Louis. El tal boxeador andaba tras los huesos de Rosita, que nunca le hizo el menor caso.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Por esa casa pas\u00f3 cualquier cantidad de gente. Ah\u00ed llegaron mi t\u00edo Alejandro Renau y su mujer Teresa; ah\u00ed llegaron mi t\u00edo Juanino Renau y su mujer Elisa; ah\u00ed llegaron mi t\u00edo Tonico Ballester y su mujer Ana Mar\u00eda, junto con sus hijos Jos\u00e9 Antonio y Jorge; ah\u00ed lleg\u00f3, tras siete a\u00f1os de prisi\u00f3n en Espa\u00f1a, \u00c1ngel Gaos.<\/em><\/p>\n<p>Seguimos con las citas de Ruy Renau, una fuente de informaci\u00f3n no s\u00f3lo fiable sino rica en sugerencias sobre las relaciones humanas del c\u00edrculo de los Renau. Relaciones poco conocidas porque no siempre dejan en buen lugar a sus protagonistas, los exiliados v\u00edctimas de sus debilidades. En beneficio del dinamismo del relato, resumir\u00e9 algunas precisiones que me ha dado en su correspondencia.<\/p>\n<p>Al parecer, \u00c1ngel Gaos hab\u00eda sido novio de Rosita Ballester en Espa\u00f1a. El compromiso de este noviazgo debi\u00f3 haber sido firme y acorde a las r\u00edgidas tradiciones de los hombres y mujeres de clase media de los a\u00f1os 30, sin distinci\u00f3n de ideolog\u00eda o religi\u00f3n que, en el caso de \u00c1ngel Gaos era la cat\u00f3lica confesa, seg\u00fan atestigua el propio Renau. El caso es que tras su periodo penitenciario, decide exiliarse en M\u00e9jico. M\u00e1s que ir en busca de su novia, parece que iba huyendo de una atm\u00f3sfera irrespirable para los republicanos. Naturalmente, dio en casa de los Renau, aunque no est\u00e1 claro que se alojara en ella mucho tiempo. La interrumpida relaci\u00f3n con su novia valenciana se restableci\u00f3. No tardaron en casarse y tuvieron dos hijos.<\/p>\n<p>Esta es la historia que suele contarse. Se silencia el drama. Rosita Ballester, muchacha de cuya belleza dej\u00f3 testimonio Renau en algunos cuadros y vi\u00f1etas, estaba solicitad\u00edsima por la sociedad masculina en edad de procrear. Pi\u00e9nsese en la endogamia frecuente entre los emigrados de todo g\u00e9nero.<\/p>\n<p>Dice Ruy que Rosita tuvo \u201cmanadas\u201d de admiradores entre los chicos de la Juventudes Socialistas Unificadas, a las que \u00e9l mismo fue apuntado por su padre, aunque era casi un ni\u00f1o. Alguno de ellos lleg\u00f3 a proponer boda a Rosita. Las circunstancias de esta petici\u00f3n y el que no se llevara a cabo ser\u00edan dignas de un estudio para conocer mejor la psicolog\u00eda del exiliado. Porque el caso es que, cuando apareci\u00f3 por M\u00e9xico \u00c1ngel Gaos, el destino de Rosita qued\u00f3 fijado, y no por ella, sino por la presi\u00f3n social, casi podr\u00eda decirse que &#8220;por el partido&#8221;.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>La implacable ortodoxia del PC, y especialmente de mi padre, la obligaron a renunciar a cualquier proyecto que no incluyera a \u00c1ngel Gaos. Al margen de que yo apreciaba a \u00c1ngel y \u00e9l me apreciaba a m\u00ed, no fue, ni con mucho, la mejor opci\u00f3n para Rosita. El aura de alegr\u00eda y de gozo de vivir que irradiaba Rosita se fue diluyendo poco a poco, pese a los evidentes e in\u00fatiles esfuerzos que hac\u00eda por probar que segu\u00eda siendo la misma que todos am\u00e1bamos, lo cual no significa que dej\u00e1ramos de amarla.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Ruy apunta que la familia Ga<em>os no era precisamente un ejemplo de equilibrio. Una cualidad excepcional, hay que advertirlo, en seres humanos que han escapado por los pelos del fusilamiento o han pasado a\u00f1os en penales infectos. El caso es que el matrimonio fue un fracaso. Teresa Renau recuerda que Rosita ten\u00eda novio en M\u00e9jico, y que le dej\u00f3 para casarse con \u00c1ngel, seg\u00fan estaba escrito en el c\u00f3digo de honor de los exiliados, en cuanto el espa\u00f1ol apareci\u00f3 en la capital azteca. La relaci\u00f3n no tard\u00f3 en enfriarse, si es que alguna vez fue c\u00e1lida. \u00c1ngel empez\u00f3 a tomarse las libertades que los hombres casados infelices de su tiempo se tomaban de vez en cuando (en el caso del escritor, hombre met\u00f3dico, casi todos los jueves por la noche). Lleg\u00f3 un momento en que hicieron vida aparte. Rosita recuper\u00f3 el humor, las ganas de vivir y las relaciones con otros hombres a\u00f1os despu\u00e9s, cuando las costumbres empezaban a relajarse o la personalidad de los afectados se sobrepuso a la presi\u00f3n social del exilio, como puede verse, nada diferente de la que se practicaba en la Espa\u00f1a de Franco. Tambi\u00e9n all\u00ed, sus sufridos habitantes se aten\u00edan a una moral anclada en un l\u00e9gamo tradicional igual de profundo que la ideolog\u00eda nacional cat\u00f3lica.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>El caso de Finita Ballester, la hermana peque\u00f1a de Manuela, fue todav\u00eda m\u00e1s doloroso. Tanto Ruy como Teresa coinciden en que se cas\u00f3 muy joven con un tipo muy raro, por ahorrar otros calificativos s\u00f3lo permisibles en el interior de las familias.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Siempre me pregunt\u00e9 las razones que tuvo para cometer semejante desaguisado, pero creo que no estoy lejos de la verdad si pienso que lo que pretend\u00eda era huir de la f\u00e9rula de mi padre. La pobre pag\u00f3 caro su pecado: cuando mi padre se enter\u00f3 le dio un bofet\u00f3n de antolog\u00eda y, como en las mejores familias fundamentalistas, la repudi\u00f3. A partir de ah\u00ed ya no la vimos m\u00e1s, salvo algunas veces que alguno de nosotros la visitaba en su piso, obviamente, a escondidas. Finita era una mujer dulce (quiz\u00e1 demasiado) y su dulzura la condujo a extremos que, a veces, chocaban con el m\u00e1s elemental sentido com\u00fan. Le cost\u00f3 siempre horrores aceptar ayuda de la familia o de quien fuera y, por otra parte, estuvo siempre dispuesta a ayudar a todo el mundo, se lo pidieran o no.<\/em><\/p>\n<p>Al parecer, ese marido de Finita era \u201cun cat\u00f3lico muy cat\u00f3lico\u201d, en palabras de Teresa. Pero el matrimonio dur\u00f3 muy poco. La mujer tuvo la valent\u00eda de relacionarse con otro hombre que, al parecer, la dej\u00f3 embarazada. A esto sucedi\u00f3 un episodio de melodrama, en el que se interfiere su hermana Rosita, que era una beldad como hemos dicho, y adem\u00e1s se hab\u00eda distanciado o separado ya de \u00c1ngel. A Rosita no hab\u00eda hombre que se la resistiera, dicen sus sobrinos, con lo cual no quieren decir que fuera una disoluta, sino una mujer de car\u00e1cter y personalidad, en una sociedad tan opuesta a la actual en temas de relaciones afectivas y er\u00f3ticas.<\/p>\n<\/div><\/div><div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[vc_single_image image=&#8221;10373&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p>La vida de la familia Renau en el enorme chalet de Mixcoac era as\u00ed, seg\u00fan la describe Ruy.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>En el extremo opuesto al v\u00e9rtice de la L, atravesando el jard\u00edn en diagonal, hab\u00eda un peque\u00f1o edificio de dos plantas que constitu\u00edan la cochera, para un par de autos y, sobre \u00e9sta, dos habitaciones y un ba\u00f1o, supongo que para el ch\u00f3fer y su mujer (para la servidumbre hab\u00eda, al fondo y detr\u00e1s del front\u00f3n, tres habitaciones y un cuarto de ba\u00f1o). Como ver\u00e1s, la residencia no era moco de pavo. Cualquier viandante habr\u00eda supuesto que los due\u00f1os eran marqueses, por lo menos, aunque en M\u00e9xico los marqueses no estaban de moda. El caso es que, como no ten\u00edamos auto, no nos hac\u00eda falta ch\u00f3fer alguno, as\u00ed que mis padres adaptaron la citada \u201ccasita\u201d y la convirtieron en estudio, en el que pintaban y daban clases de dibujo y pintura. En ese estudio, aparte de los carteles de cine, mi padre pint\u00f3 un mural formado por varios paneles para la Comisi\u00f3n Federal de Electricidad, en la l\u00ednea de los murales de Siqueiros pero sin sus connotaciones pol\u00edticas. El piso de arriba fue dedicado, mayormente, al archivo de recortes de revistas que alcanz\u00f3 a acumular cantidades industriales de documentos gr\u00e1ficos. Fue en esta etapa en la que yo, a veces con el auxilio de Julieta, me dediqu\u00e9 a una labor que recuerdo con especial nostalgia: la inspecci\u00f3n de revistas como &#8220;Life&#8221;, &#8220;Time&#8221; y otras que ten\u00edan que ver con los avatares de la Segunda Guerra y que me apasionaban especialmente (a\u00fan no \u201cestallaba\u201d la guerra fr\u00eda y la URSS y \u201clas potencias occidentales\u201d se llevaban de lo m\u00e1s bien). En esta tarea me sumerg\u00ed con fruici\u00f3n, m\u00e1s a\u00fan porque contaba con la aquiescencia de mi padre. Creo que fue la primera vez que me sent\u00ed importante. Puedo decir con cierto orgullo que esa labor que inici\u00e9 en Mixcoac rindi\u00f3 sus frutos, por decir algo, en los fotomontajes de mi padre.<\/em><\/p>\n<p>Teresa recuerda que en su casa de M\u00e9jico todas las Navidades se pon\u00eda el bel\u00e9n o nacimiento. Quiz\u00e1 fuera efecto de la tradici\u00f3n, quiz\u00e1 de la religiosidad latente en la yaya y en Manolita, quiz\u00e1 una manera de vincularse con la patria. Las figuritas de arcilla se iban rompiendo a\u00f1o tras a\u00f1o, y hab\u00eda que sustituirlas. Teresa alega otra causa que explica la lenta desaparici\u00f3n de las figuritas. A los ni\u00f1os les gustaban tanto, que las sacaban a escondidas de sus cajas en cualquier \u00e9poca del a\u00f1o que les apeteciera jugar con ellas. El caso es que lleg\u00f3 una Navidad que el nacimiento estaba tan diezmado que hubo que pensar en renovarlo. Manuela dio dinero a sus hijos para que compraran nuevas figuritas en el mercado callejero. Ruy y Totli fueron los encargados del mandado. Y lo hicieron a su gusto: en lugar de comprar figuritas de bel\u00e9n compraron gatos dorados, que les parec\u00edan mucho m\u00e1s atractivos. Al carecer de educaci\u00f3n religiosa, no vieron en el cambio ning\u00fan problema ni sacrilegio. Tampoco debi\u00f3 ver nada de eso la familia, que acab\u00f3 integrando los felinos en el nacimiento. Seg\u00fan Teresa, el \u00faltimo bel\u00e9n que ella recuerda ten\u00eda m\u00e1s de treinta gatos dorados.<\/p>\n<p>Otro recuerdo de Teresa son las chachas o criadas de los Renau. Nunca carecieron de ellas. Primero, porque al trabajar el matrimonio, alguien ten\u00eda que ayudar a la anciana yaya. Y en segundo lugar, porque Renau ganaba una buena cantidad de pesos con su trabajo. Seg\u00fan su hermano Alejandro, fue uno de los artistas espa\u00f1oles que m\u00e1s dinero ganaron en M\u00e9jico. Algo que corrobor\u00f3 en alguna ocasi\u00f3n su fiel amigo Antonio Deltoro. Renau fue tambi\u00e9n uno de los que m\u00e1s r\u00e1pidamente gastaban lo ganado: en sus d\u00e1divas generosas a quien estuviera necesitado, o en sus caprichos art\u00edsticos. Por ejemplo, cuando cobraba una deuda, se iba con el dinero al rastro de La Lagunilla, y se gastaba sumas considerables comprando antig\u00fcedades, revistas y libros muy valiosos de siglos pasados, algo que hace cincuenta a\u00f1os no era infrecuente encontrar en los rastros. Manuela ten\u00eda que estar vigil\u00e1ndole constantemente para que no vaciara la cartera.<\/p>\n<p>Uno de los desvelos de Manuela fue educar a las criadas. Dice Teresa que ni una sola de las que tuvieron dej\u00f3 de estudiar, a costa de Manolita, que no aceptaba como chacha a una mujer que no empleara su tiempo libre en adquirir una educaci\u00f3n que le permitiera un ascenso laboral y social.<\/p>\n<p>En Berl\u00edn, a Renau le encantaba contar an\u00e9cdotas que hac\u00edan las delicias de su auditorio. Con su discurso tartaja, Renau lo hac\u00eda pasar en grande a sus amigos, evocando su pasado. Una de las historias se refer\u00eda a cierta sirvienta que tuvieron en M\u00e9jico. Era una india, y se asombraba de la calvicie de Renau. Dec\u00eda que ten\u00eda una frente gigantesca, en comparaci\u00f3n con la de estrecha de los indios. Como era rubio y le brillaba la calva, le llamaba en quechua \u201cHijo del Sol\u201d. Esta calvicie de Renau no siempre fue natural, durante una \u00e9poca le dio por raparse al cero. Lo que hoy es algo com\u00fan entonces era estrafalario. Quiz\u00e1 lo hizo para llamar la atenci\u00f3n y demostrar que no se escond\u00eda ante nada, porque fue la \u00e9poca en la que anduvo peleado con los exiliados no comunistas, incluido Max Aub, que da testimonio de la cabeza monda y lironda de su amigo.<\/p>\n<p>Uno de los intelectuales espa\u00f1oles exiliados que los ni\u00f1os recuerdan con m\u00e1s cari\u00f1o es Le\u00f3n Felipe, que les sol\u00eda llevar al cine. Y entre los visitantes asiduos a sus diversas casas, los poetas Pedro Garfias y Juan Rejano. Ruy recuerda que alguna vez Pablo Neruda comi\u00f3 con ellos una paella.<\/p>\n<p>La literatura sobre el exilio espa\u00f1ol en M\u00e9jico es considerable, y ha dado todo tipo de detalles sobre las virtudes, vicios, desgracias y tempestades que se ocasionaron en aquel oc\u00e9ano de artistas e intelectuales. Como hemos dejado claro al principio del cap\u00edtulo, nadie se libr\u00f3 de las marejadas, algunos incluso naufragaron en ellas.<\/p>\n<p>Renau fue de los que lucharon a brazo partido contra el desaliento.<\/p>\n<p>En septiembre de 1947, escribi\u00f3 un art\u00edculo sobre este asunto, \u201cEl color del desaliento\u201d. La p\u00e1gina de la revista en la que se public\u00f3, conservada en el Archivo Renau, tiene un recorte poco natural. Se trata de media columna de la parte central de las cinco en que est\u00e1 compuesto el peri\u00f3dico, posiblemente Las Espa\u00f1as. Quiz\u00e1 el fotomontador quer\u00eda eliminar algo.<\/p>\n<p>Cita un cuadro de Dal\u00ed de 1937 titulado &#8220;El sue\u00f1o&#8221;, que muestra una cabeza sin cuerpo sujeta por horquillas, como s\u00edmbolo de la inmovilidad que a veces produce el raciocinio, al oprimir la conciencia los impulsos vitales, una forma surrealista de se\u00f1alar el psicoan\u00e1lisis. Para Renau, el exceso de conciencia hist\u00f3rica est\u00e1 perjudicando la creaci\u00f3n art\u00edstica.<\/p>\n<p>Los valores cl\u00e1sicos de la cultura se desintegran, dice. Ninguna ideolog\u00eda salvo los recursos precarios del nacionalismo, ha conseguido reintegrar nada. La excepci\u00f3n es el surrealismo que ha utilizado un \u201ccinismo terap\u00e9utico\u201d para sacudirse esa plaga. La muestra es la ilustraci\u00f3n de Dal\u00ed.<\/p>\n<p>Acusa Renau en el mundo del arte una falta de audacia creadora, despu\u00e9s de unos decenios en los que el af\u00e1n por lo nuevo e in\u00e9dito hac\u00eda hervir el impulso creador. En esos momentos, asegura, domina el conservadurismo.<\/p>\n<p>Renau se atreve a confesar que habla por experiencia propia. Por ejemplo, se ha dado cuenta de que, tras un largo periodo sin pintar, se resiste a usar los colores, el contraste crom\u00e1tico. Al principio crey\u00f3 que se deb\u00eda a una reacci\u00f3n natural a los excesos del hieratismo crom\u00e1tico de la pl\u00e1stica publicitaria. Luego tuvo que reconocer que lo que le pasaba a \u00e9l tambi\u00e9n le ocurr\u00eda a muchos de sus colegas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Este hecho me ha llevado a la conclusi\u00f3n de que, de los distintos elementos de que se compone la pintura, es seguramente en la condici\u00f3n crom\u00e1tica \u2013por ser la menos racional\u2013 donde se condensan con mayor plenitud los impulsos subconscientes de los individuos y de las \u00e9pocas.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>El pintor de esa \u00e9poca act\u00faa igual que el tiempo sobre los colores, los va amortiguando, los aproxima a ese color pardo, profundo y sombr\u00edo de la p\u00e1tina del tiempo, el color de la historia.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Es el color del tiempo muerto y, en el obsesionado impulso con que los pintores de hoy lo utilizan, \u00bfno podr\u00edamos acaso ver una inclinaci\u00f3n instintiva a participar en el culto ancestral de los muertos?<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>El prestigio de los muertos y el prestigio de la p\u00e1tina son dos valores universales y un\u00e1nimes. En la vida espiritual de los pueblos, todo lo sagrado tiene p\u00e1tina, y en la pintura todo lo que tiene p\u00e1tina es bueno por necesidad.<\/em><\/p>\n<p>Renau no est\u00e1 pensando en los muertos de Hiroshima y Nagasaki, ni en los millones de seres humanos que ensangrentaron Europa y el Extremo Oriente en la peor de las guerras de la historia de la Humanidad. Se refiere en los nuevos pintores cl\u00e1sicos. En los a\u00f1os 40 del siglo XX, las aportaciones revolucionarias de las vanguardias de las dos primeras d\u00e9cadas hab\u00edan perdido originalidad y fuerza, se hab\u00edan vuelto amorfas. Y el terrible enemigo de Renau, el mercado, empezaba a determinar de un modo inexorable, los estilos, las escuelas, sacando partido a la creatividad del ser humano.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Para una gran parte de los pintores de hoy, toda materia prima susceptible de valor est\u00e1 encerrada entre las paredes de los museos. Lo que han sacado siempre de la realidad contempor\u00e1nea, pretenden sacarlo ahora de las obras pict\u00f3ricas de los viejos maestros. Y esto es como querer sacar leche del queso. Montar toda una teor\u00eda &#8211; aunque s\u00f3lo se manifieste como un \u2018estado de esp\u00edritu\u2019- sobre una serie de factores inactuales, y por tanto carentes de vitalidad, adem\u00e1s de ser absolutamente inoperante en los terrenos de la verdadera creaci\u00f3n, es un desprop\u00f3sito que no tiene precedentes en la experiencia intelectual.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>El pasado no puede significar para ellos <\/em>[los pueblos sanos y j\u00f3venes]<em> un pozo de escepticismo y de inhibici\u00f3n con respecto a los valores vitales actuantes, sino la profunda raz\u00f3n que estimula y justifica sus propios impulsos creadores.<\/em><\/p>\n<p>Renau est\u00e1 criticado, pr\u00e1cticamente calificando de est\u00e9ril, una de las tendencias m\u00e1s recurrentes del arte contempor\u00e1neo: la que utiliza como referente a maestros u obras pasadas, su reelaboraci\u00f3n, su plagio disfrazado de iron\u00eda, la \u201cpintura de citas\u201d.<\/p>\n<p>El teatro sobre el teatro, el cine sobre el cine, la pintura sobre la pintura y la novela sobre escritores reales o ficticios. Todo ello, de espaldas a una realidad social que se representa dislocada por medio de la publicidad o de las producciones audiovisuales de consumo masivo. Tengamos en cuenta que la televisi\u00f3n est\u00e1 cuajando en esa \u00e9poca, al otro lado de R\u00edo Grande.<\/p>\n<p>De todo va a tratar Renau en un controvertido ensayo. Pag\u00f3 un alto precio por \u00e9l: le cost\u00f3 rega\u00f1ar con todos los exiliados no comunistas y hasta con algunos camaradas. Lo escribi\u00f3 estando ya en Cuernavaca, cuando realizaba su espl\u00e9ndido mural &#8220;El nacimiento de la Hispanidad&#8221;, en el Casino de la Selva.<\/p>\n<p>Su hijo Ruy ten\u00eda en esa \u00e9poca la suficiente edad como para darse cuenta de la \u00e1spera naturaleza de las relaciones de su padre con algunos de los emigrados. Aunque todav\u00eda era un ni\u00f1o, ya echaba una mano a sus padres en los trabajos m\u00e1s simples. Observando aquellos a\u00f1os en retrospectiva, Ruy Renau hace esta reflexi\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Fueron mis padres (repito, ambos) quienes me ense\u00f1aron a apreciar y a amar a las Venus Auri\u00f1acenses y a las Cuevas de Altamira, y tambi\u00e9n a Grosz y a Kandinsky. Es decir, abrieron mi mente y ampliaron mis horizontes. Tal vez por eso no pude evitar que las pol\u00e9micas de mi padre con otros intelectuales me dieran la impresi\u00f3n de que no eran tan cruciales como parec\u00edan. Recuerdo en particular las pol\u00e9micas que suscit\u00f3, por medio de la revista &#8220;Realidad&#8221;, del PCE, con intelectuales que pose\u00edan argumentos v\u00e1lidos para el debate. Pero ocurre que mi padre era no s\u00f3lo un gran artista sino tambi\u00e9n un gran empecinado.<\/em><\/p>\n<p>Ruy cita la revista del PCE &#8220;Realidad&#8221;, que se edit\u00f3 en la d\u00e9cada de los 60, y en la que Renau sostuvo un debate muy sonado con Fernando Claud\u00edn en torno al arte moderno. Esta pol\u00e9mica se menciona y resume en la parte de este libro dedicada a la etapa berlinesa. Pero la controversia que Ruy vivi\u00f3 m\u00e1s de cerca, aunque no pudiera entender sus t\u00e9rminos debido a su edad, fue la que produjo el ensayo \u201cAbstracci\u00f3n y Realismo\u201d, publicado en la revista &#8220;Nuestro Tiempo&#8221;. Revista Espa\u00f1ola de Cultura, del PCE.<\/p>\n<p>El lector que tenga la paciencia de leer con atenci\u00f3n \u201cAbstracci\u00f3n y Realismo\u201d, podr\u00e1 distinguir dos l\u00edneas de pensamiento que discurren entrelazadas y que inducen a la confusi\u00f3n si no se estudian con cuidado. Una, las ideas est\u00e9ticas de Renau basadas en su experiencia y en sus convicciones ideol\u00f3gicas. Y otra, su fidelidad pol\u00edtica y moral a esa concepci\u00f3n del arte al servicio del socialismo, que en la URSS se tradujo en el realismo socialista. En esta segunda l\u00ednea se han apoyado los cr\u00edticos y opositores de Renau para desmontar los argumentos que emplea en la primera l\u00ednea.<\/p>\n<p>Renau defiende a capa y espada la producci\u00f3n art\u00edstica de los pintores sovi\u00e9ticos. Y lo hace sin conocerla bien, cosa que luego podr\u00e1 realizar en 1953, cuando viaje por primera vez a la URSS. Por cierto que lo que vio no le gust\u00f3, y lo dijo p\u00fablicamente a su regreso, pero tambi\u00e9n dijo que hab\u00eda que tener en consideraci\u00f3n que los nuevos artistas socialistas estaban utilizando t\u00e9cnicas e iconograf\u00eda burguesas porque hab\u00edan demostrado su eficacia en el pasado, y porque el arte de vanguardia hab\u00eda evolucionado en una direcci\u00f3n impopular o antipopular.<\/p>\n<p>En verdad, el aficionado al arte que repase la producci\u00f3n de los artistas sovi\u00e9ticos de los a\u00f1os 40 y 50 encontrar\u00e1 mucho pastiche, pero no s\u00f3lo pastiche, y en cualquier caso, un pastiche excepcionalmente realizado. Es decir, aquellos pintores o artesanos, o como se les quiera considerar, dominaban su oficio a la perfecci\u00f3n. Si les faltaba la fuerza del arte \u201caut\u00e9ntico\u201d, sea eso lo que sea, pod\u00eda deberse a dos razones, a que el constre\u00f1imiento de la burocracia les cortaba las alas, o a que eran sencillamente buenos pintores, pero no magn\u00edficos artistas. En el Manierismo y en el Barroco se produjo algo semejante. Dos \u00e9pocas llenas de pintores y escultores estupendos, sobre todo vistos en perspectiva, de entre los que unos pocos destacaron en su tiempo, y otros han sido valorados despu\u00e9s.<\/p>\n<p>El argumento que suger\u00eda Renau era que sus colegas del mundo capitalista, en especial los que se hab\u00edan convertido al abstracto, no eran tampoco unos genios, y que incluso, en algunos casos, eran unos impostores.<\/p>\n<p>El ensayo lo escribi\u00f3 a ra\u00edz de una serie de resoluciones del Bur\u00f3 Pol\u00edtico del PCUS que hab\u00edan producido \u201capasionadas reacciones en los c\u00edrculos profesionales e intelectuales de todo el mundo.\u201d<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Para nosotros, artistas revolucionarios,<\/em> [las resoluciones y las reacciones]<em> significa[<\/em>n]<em> el santo y se\u00f1a para la reanudaci\u00f3n de la lucha, sobre nuevas bases cr\u00edticas e ideol\u00f3gicas \u2013 m\u00e1s concretas y vivas que nunca -, contra el contenido reaccionario del arte capitalista y contra sus tendencias falsamente revolucionarias; por la realizaci\u00f3n de una profunda revisi\u00f3n de nuestros puntos de vista particulares, de una autocr\u00edtica de nuestros errores te\u00f3ricos y pr\u00e1cticos que nos permita encontrar una salida revolucionaria a la crisis ideol\u00f3gica por la que atraviesa hoy el arte, de acuerdo con las condiciones pol\u00edticas concretas en que se desarrolla nuestra lucha, tanto en el plano nacional, como espa\u00f1oles antifranquistas, como en el plano internacional, como decididos partidarios de la paz y de la verdadera democracia de los pueblos libres.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>El car\u00e1cter manifiestamente transitorio de la realidad social e hist\u00f3rica de nuestro presente capitalista nos proporciona la base justa en que se desenvuelve el fen\u00f3meno: no se trata de un problema de especulaci\u00f3n formal, ni de disquisici\u00f3n de modos o estilos art\u00edsticos, sino de un grave problema ideol\u00f3gico de nuestra \u00e9poca, propio de la actual etapa imperialista de la sociedad capitalista, cuyo contenido espec\u00edfico, involucrando elementos extra art\u00edsticos de profunda significaci\u00f3n humana, no podr\u00e1 jam\u00e1s resolverse dentro de sus propios t\u00e9rminos, es decir, en un plano exclusivamente te\u00f3rico.<\/em><\/p>\n<p>El debate sobre el arte burgu\u00e9s se realiza por medio de una promiscuidad ideol\u00f3gica. El valenciano necesita situar su argumento en un punto s\u00f3lido, en una roca que resistiera los embates de esa promiscuidad ideol\u00f3gica. Viene a decir que las dimensiones de la crisis que atraviesa la cultura son gigantescas, y se lamenta de la degradaci\u00f3n que los m\u00e1s altos valores espirituales del hombre han sufrido bajo el rigor extremo del determinismo social del r\u00e9gimen capitalista.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Despu\u00e9s de miles de a\u00f1os de experiencia art\u00edstica, la cultura burguesa, en pleno siglo XX ostenta con fruici\u00f3n una inquietante tendencia a desnaturalizar todos aquellos objetos que desempe\u00f1an el papel de intermediarios en las relaciones entre los hombres, vaci\u00e1ndolos de toda significaci\u00f3n humana, convirti\u00e9ndolos en objetos materiales, en verdaderos fetiches. La tendencia principal de la cultura burguesa se apoya en la especulaci\u00f3n formal, en el aspecto abstracto e intrascendente de la creaci\u00f3n intelectual.<\/em><\/p>\n<p>Se puede estar en desacuerdo con esta idea, pero no decir que es una perogrullada. Desde los a\u00f1os 50 ha sido expuesta de mil maneras con gran detalle y puntos de vista m\u00e1s sutiles y matizados por una gran cantidad de fil\u00f3sofos, sobre todo marxistas, del mundo capitalista que no han recibido tantos varapalos, quiz\u00e1 porque no fueron tan expl\u00edcitos como Renau, cual fueron Theodor Adorno y sus compa\u00f1eros de la Escuela de Frankfurt. Tambi\u00e9n hay que pensar que Renau escribe en el c\u00e9nit del expresionismo abstracto norteamericano, del <em>action painting<\/em>, realizado por artistas que, como Jackson Pollock, hab\u00edan sido comunistas o hab\u00edan defendido el comunismo y trabajado en talleres del PC de los EE UU junto con Siqueiros en los a\u00f1os 30.<\/p>\n<p>La especulaci\u00f3n, dice el valenciano, es una actitud del esp\u00edritu que le impulsa a desarrollar una cosa en s\u00ed misma, hasta alcanzar ese cl\u00edmax en que la cosa pierde todas sus cualidades de relaci\u00f3n, desgaj\u00e1ndose brutalmente de la realidad. As\u00ed, \u201cel fetichismo es una consecuencia fatal que invade casi todas las esferas de la vida y es inherente a todas las manifestaciones ideol\u00f3gicas.\u201d<\/p>\n<p>Pasa a considerar el valor de cambio, la mercanc\u00eda, de la producci\u00f3n de los artistas, que no se enteran de nada o no quieren enterarse \u201cempecinados en su hist\u00e9rico individualismo\u201d. Pone ejemplos de intelectuales no marxistas que tambi\u00e9n se dan cuenta de la enajenaci\u00f3n del artista (rebelde s\u00f3lo formalmente, s\u00f3lo para la galer\u00eda y para la satisfacci\u00f3n de su propio ego). En este sentido cita a Giraudoux, que, adem\u00e1s, fue un hombre de convicciones conservadoras.<\/p>\n<p>Luego se refiere a la incoherencia entre las sublimes intenciones del artista y el destino mercantil de sus obras. Y hace una referencia expl\u00edcita a Picasso.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Pero la cosa se complica para nosotros <\/em>[los comunistas]<em> cuando el protagonista de nuestro caso es, en primer lugar, un gran genio de la pintura y un hombre cabal en su conducta pol\u00edtica y cuando, por otra parte, su obra expresa, por sus mismas contradicciones, el drama capital de nuestros tiempos: la inmensa incongruencia en que est\u00e1n sumidas las vidas de muchos millones de proletarios, de peque\u00f1o-burgueses y de intelectuales bajo las implacables condiciones sociales de la realidad art\u00edstica.<\/em><\/p>\n<p>Cita una frase de Picasso: \u201cNo, la pintura no se hace para decorar los apartamentos. Es un instrumento de guerra ofensivo y defensivo contra el enemigo\u201d.<\/p>\n<p>Renau dice que la realidad desmiente a Picasso, porque sus cuadros y los de tantos pintores vanguardistas y revolucionarios confesos, est\u00e1n precisamente en los apartamentos de los ricos.<\/p>\n<p>Luego se pregunta qui\u00e9n puede ser el enemigo con el que pretende luchar Picasso: \u00bfel papanatismo de la clase burguesa, el adocenamiento de los proletarios o las corrientes realistas&#8230;? No, dice Renau. El enemigo es la raz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Combatir a la raz\u00f3n, al conocimiento racional de la realidad; afirmar el descr\u00e9dito sobre la noci\u00f3n del mundo exterior; mantener al arte en su aislamiento individualista, lejos de las fuentes vitales de la realidad social&#8230; Y con todo ello, preparar el advenimiento del caos instintivo e irracional, que sirva a las clases burguesas de r\u00edo revuelto para perpetuar su dominio.<\/em><\/p>\n<p>Una d\u00e9cada despu\u00e9s, el intelectual valenciano Joan Fuster escribir\u00e1 un libro sobre est\u00e9tica titulado <em>El descr\u00e9dito de la realidad<\/em>. Renau y Fuster llegaron a ser grandes amigos, y parece que ten\u00edan visiones parecidas sobre el arte, desde posiciones ideol\u00f3gicas distantes.<\/p>\n<p>Dice a continuaci\u00f3n Renau que donde se observa mejor este fen\u00f3meno de enajenaci\u00f3n es en el panorama art\u00edstico norteamericano. Luego, inserta una interesant\u00edsima reflexi\u00f3n sobre el mercado y la vanguardia.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>All\u00e1 por 1935 se resent\u00eda ya en los c\u00edrculos art\u00edsticos de Par\u00eds un hondo desasosiego producido no solamente por la descomposici\u00f3n ideol\u00f3gica de los \u2018ismos\u2019, sino tambi\u00e9n a causa de una progresiva depresi\u00f3n en el mercado art\u00edstico. La situaci\u00f3n era de aplanamiento, de calma chicha. La crisis pol\u00edtica hab\u00eda consumado ya la destrucci\u00f3n de la unidad ideol\u00f3gica del grupo surrealista, \u00faltimo animador de los cen\u00e1culos intelectuales y art\u00edsticos. Picasso mismo expresaba metaf\u00f3ricamente esta situaci\u00f3n de cansancio y de desaliento representando en sus pinturas mujeres dormidas, figuras en actitudes de descanso, en la etapa m\u00e1s banal de su expresi\u00f3n formal y crom\u00e1tica.<\/em><\/p>\n<p>La aplastante realidad de la guerra.<\/p>\n<p>De pronto estalla la guerra civil en Espa\u00f1a. Picasso pinta el Guernica y pone en el \u201corden del d\u00eda, una vez m\u00e1s, la cuesti\u00f3n de la ideolog\u00eda del arte\u201d.<\/p>\n<p>Pero no se produjo ning\u00fan cambio de rumbo. La crisis ideol\u00f3gica sigui\u00f3 su camino y la situaci\u00f3n del mercado art\u00edstico no dio se\u00f1ales de mejorar. Seg\u00fan Renau, porque los clientes de este mercado (grandes comerciantes, industriales, financieros y viejas fortunas nobiliarias) estaban m\u00e1s pendientes de la inminente guerra en Europa. El estallido de la guerra, sus consecuencias sobre los seres humanos, pod\u00edan haber dado \u201cel golpe de gracia a unas tendencias art\u00edsticas ya en avanzado estado de descomposici\u00f3n\u201d. Y esa supuesta independencia del mundo exterior, brutalmente puesta en evidencia por la lucha contra el fascismo, podr\u00eda haber acabado \u201ccon todos los solipsismos intelectuales, dando a la crisis art\u00edstica una salida realmente revolucionaria.\u201d<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 no sucedi\u00f3 as\u00ed? \u00bfPor qu\u00e9 ocurri\u00f3 lo contrario, el auge del abstraccionismo y la explosi\u00f3n del mercado art\u00edstico? \u00bfQu\u00e9 nuevos elementos ideol\u00f3gicos aparecieron tras la guerra, qu\u00e9 nuevas energ\u00edas vitales?<\/p>\n<p>El auge del antirrealismo, dice Renau, se debe a la fuerza del dinero, al hecho de que los norteamericanos hayan empezado a comprar arte europeo de vanguardia. Se ha producido una entrega de los intelectuales a la codicia y a la seducci\u00f3n norteamericana (a los intereses creados de una ideolog\u00eda decadente y reaccionaria), mientras que las clases populares se han radicalizado.<\/p>\n<p>El burgu\u00e9s norteamericano, como todos los dem\u00e1s burgueses, cuelga en sus salones y en sus museos las obras de Mir\u00f3 y de Picasso, de Dal\u00ed y de Max Ernst por un esnobista deseo de vanidad, por hacer gala de sus gustos est\u00e9ticos y de la capacidad de su fortuna. Pero la cosa no podr\u00eda haber ido m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites del dilentantismo de <em>nouveau riches <\/em>si, como decimos, el instinto pol\u00edtico de la burgues\u00eda norteamericana no hubiera olfateado las posibilidades que la naturaleza antirrealista de estas tendencias art\u00edsticas brindaba a sus propios designios ideol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>En realidad no es \u201cinstinto pol\u00edtico\u201d, sino la acci\u00f3n casi organizada de la legi\u00f3n de expertos europeos en materia art\u00edstica (marchantes, profesores, promotores de exposiciones) que desembarcaron en Norteam\u00e9rica para \u201cconvencer a los magnates de los trusts y de las grandes industrias, de las excelencias de los para\u00edsos artificiales del arte occidental, a deslumbrarles con la \u2018geometr\u00eda pura del esp\u00edritu\u2019 de las creaciones cubistas o con la \u2018belleza alucinante de los procesos de putrefacci\u00f3n, de locura y de muerte\u2019 del surrealismo.\u201d Lo han conseguido con creces, porque se ha producido una verdadera inundaci\u00f3n de libros, magazines y notas en los diarios sobre la maravilla del arte abstracto, remacha Renau.<\/p>\n<p>Contrastemos estos razonamientos del fotomontador valenciano con el mercado de arte actual en el que, por poner un ejemplo, unas vallas de obra (recogidas de una esquina con una zanja y reelaboradas por el alem\u00e1n Stefan Kern) de las que se encuentran en cualquier calle de una ciudad, se venden en una galer\u00eda neoyorkina por dieciocho mil d\u00f3lares. Sin duda Kern y sus admiradores encontrar\u00e1n un pu\u00f1ado de razones para defender la calidad art\u00edstica de estas vallas, y quiz\u00e1 hasta para defender su precio. Pero no cabe duda de que comprar para exponer privadamente (\u00bfd\u00f3nde?, \u00bfen un gran apartamento?, \u00bfen el vest\u00edbulo de una instituci\u00f3n, como si estuviera en reparaci\u00f3n?) algo que puede salirte gratis si lo tomas de la calle, no deja de ser un diletantismo o una estupidez. El artista (de instalaciones) tiene derecho, viene a decir Renau, a hacer lo que le d\u00e9 la gana. Pero si no tuviera d\u00f3nde exhibir sus caprichos y alguien que le pagara por realizarlos, se dedicar\u00eda a otra cosa. Los pron\u00f3sticos de Renau de que el capitalismo iba a inundar el mundo art\u00edstico de objetos inexpresivos, que necesitan de una explicaci\u00f3n casi nunca convincente, se han hecho realidad.<\/p>\n<p>En julio de 1945 las cosas parec\u00edan m\u00e1s claras de lo que en realidad eran.<\/p>\n<p>Termina este cap\u00edtulo Renau con una cita de Ferdinand Leger.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Mientras el cuerpo humano sea considerado por la pintura como un valor sentimental y expresivo, no ser\u00e1 posible evoluci\u00f3n alguna&#8230; Pero si el personaje, la figura, el cuerpo humano se transforman, a su vez, en objetos, una libertad considerable se abre ante el artista moderno.<\/em><\/p>\n<p>Replica Renau:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>\u00bfSe nos podr\u00e1 tachar de demagogos si subrayamos el impresionante paralelismo objetivo entre las concepciones abstractas del pintor y las concepciones concretas del capitalismo moderno? Tambi\u00e9n para \u00e9ste, mientras el proletario sea un hombre, un ser sentimental y expresivo, no ser\u00e1 posible evoluci\u00f3n alguna&#8230; pero si el hombre a su vez pierde la conciencia de s\u00ed mismo, se transforma en objeto, en una pieza m\u00e1s de sus m\u00e1quinas&#8230; entonces \u00a1una era de verdadera libertad se abrir\u00e1 paso para el mundo de la explotaci\u00f3n del hombre por el hombre! \u00bfEstamos equivocados si afirmamos, como conclusi\u00f3n, que a la degradaci\u00f3n de la categor\u00eda humana de la obra de arte operada por el pensamiento burgu\u00e9s y por la pr\u00e1ctica capitalista, responde el pintor a su vez degradando su contenido mismo&#8230;?<\/em><\/p>\n<\/div><\/div><div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[vc_single_image image=&#8221;10400&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p>Hab\u00eda previsto cuatro cap\u00edtulos para su &#8220;Abstracci\u00f3n y Realismo&#8221;, y hab\u00eda hecho un esquema para cada uno. Su idea era insistir en la pol\u00e9mica. Pero s\u00f3lo lleg\u00f3 a escribir y a publicar el segundo. Por qu\u00e9 no persever\u00f3, no se sabe a ciencia cierta. Quiz\u00e1 fue porque le alarmaron las reacciones adversas, que le costaron incluso la amistad de personas muy queridas para \u00e9l, como Max Aub. Entre ambos se intercambiaron cartas en las que Aub reprochaba a Renau que le hubiera retirado el saludo. Esto hay que interpretarlo en el marco de la eterna competencia entre intelectuales en todas las \u00e9pocas y en todas las latitudes, porque tras una temporada se reconciliaron; pero tambi\u00e9n en el hecho de que en los primeros a\u00f1os 50 el Partido Comunista Espa\u00f1ol se qued\u00f3 solo, en Espa\u00f1a y en el exilio. Esto vino generado por un problema de estrategia pol\u00edtica que todav\u00eda levanta pol\u00e9mica, porque el PCE era un arma arrojadiza del PCUS en las sordas batallas de la guerra fr\u00eda. A diferencia del partido comunista franc\u00e9s o del italiano, carec\u00eda de terreno legal de actuaci\u00f3n, y por tanto estaba m\u00e1s expuesto a deformaciones y a malas interpretaciones de la realidad espa\u00f1ola en la que sus militantes combat\u00edan, jug\u00e1ndose la libertad y la vida.<\/p>\n<p>De hecho, en las actas de una asamblea del PCE en M\u00e9jico en septiembre de 1953 constan las palabras cr\u00edticas de Renau sobre lo infundado de las previsiones de poder regresar a Espa\u00f1a, basadas en un exceso de optimismo.<\/p>\n<p>Pero regresemos a la segunda y \u00faltima parte del ensayo de Renau. Empieza asegurando que el cr\u00edtico de arte se ha transformado en un ide\u00f3logo. Como ya no convence a nadie la idea de que el artista est\u00e1 por encima de la realidad y de la historia, se han inventado la nueva idea del artista como mago, como m\u00edstico. Pero el materialismo dial\u00e9ctico, superaci\u00f3n ideol\u00f3gica y metodol\u00f3gica del racionalismo mecanicista burgu\u00e9s, permite al hombre discernir racionalmente la naturaleza de las fuerzas hist\u00f3ricas y la posibilidad de actuar sobre ellas racionalmente.<\/p>\n<p>Claro que el hombre tampoco es el producto pasivo de un proceso determinado mec\u00e1nicamente, ni el artista es un bur\u00f3crata encargado de registrar las oscilaciones del drama humano. Esto es fatalismo determinista. El artista va m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Ese m\u00e1s all\u00e1 significa que el artista puede, junto con los dem\u00e1s hombres \u2013con el proletariado revolucionario en las condiciones concretas de hoy\u2013 intervenir activamente en el curso de los acontecimientos, imprimiendo la huella de su participaci\u00f3n personal en el gigantesco proceso de elaboraci\u00f3n de la obra de arte m\u00e1s cabal de nuestros tiempos: la creaci\u00f3n de una verdadera libertad espiritual, sobre la base de nuevas condiciones de convivencia humana.<\/em><\/p>\n<p>Los viejos valores resisten, asegura Renau, y lo hacen gracias a la &#8220;fetichizaci\u00f3n&#8221; que se ha hecho de ellos, un juego de enajenaci\u00f3n intelectual. Contra ello, nuestro santo y se\u00f1a es claridad contra fetichismo, subraya.<\/p>\n<p>La abstracci\u00f3n es un recurso intelectual, un artificio necesario, que ya se empleaba en el arte prehist\u00f3rico, como f\u00f3rmula primigenia del m\u00e9todo cient\u00edfico.<\/p>\n<p>Deja claro que no se est\u00e1 metiendo con los artistas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>La buena o mala fe de las gentes tiene poco que hacer dentro del desarrollo dial\u00e9ctico de estos procesos de enajenaci\u00f3n. En los t\u00e9rminos generales de nuestra cr\u00edtica, nos referimos concretamente a las fuerzas impersonales de la necesidad hist\u00f3rica que empujan ciegamente hacia tales consecuencias.<\/em><\/p>\n<p>Los hombres act\u00faan como agentes responsables de esa necesidad hist\u00f3rica, no participan en los procesos de perversi\u00f3n de los valores en funci\u00f3n de su propia perversidad, sino en virtud de las exigencias hist\u00f3ricas que aquella necesidad plantea.<\/p>\n<p>Dice que el sistema capitalista produce instinto de clase, y hoy en d\u00eda la defensa de los intereses econ\u00f3micos de la gran burgues\u00eda se identifica, en el \u00e1nimo de ciertos intelectuales, con la defensa de los valores espirituales de la cultura occidental y de todas sus consecuencias abstraccionistas e irracionales.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>En estos tiempos malos, luego de m\u00e1s de un siglo de autosuficiencia y de desd\u00e9n por las cosas del esp\u00edritu, la burgues\u00eda capitalista vuelve a intereses en los problemas ideol\u00f3gicos, culturales y propiamente intelectuales. As\u00ed, aquellos poetas, pintores, cr\u00edticos y fil\u00f3sofos \u2018malditos\u2019, creadores de obras abstrusas y mitos esot\u00e9ricos que tanto asustaron al burgu\u00e9s, y cuya pat\u00e9tica libertad subjetiva y orgulloso aislamiento social ensalzaron los apologistas del arte \u2018independiente\u2019, est\u00e1n encontrando su puesto en el concierto de la sociedad que los engendrara.<\/em><\/p>\n<p>Sigue una serie de descalificaciones a los intelectuales puros, a los antirrealistas son\u00e1mbulos en la inhumana estratosfera de la abstracci\u00f3n. Como se ve, el valenciano no se mord\u00eda la lengua.<\/p>\n<p>Una prueba de su finura intelectual es este texto en el que est\u00e1 anticipando el videoarte y el uso del ordenador como instrumento de creaci\u00f3n pl\u00e1stica.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>No ser\u00eda extra\u00f1o que dentro de poco, ciertos aut\u00f3matas llamados electr\u00f3nicos, especialmente adaptados al dominio crom\u00e1tico, puedan descubrirnos armon\u00edas de tal finura y amplitud que est\u00e9n fuera del alcance de la acci\u00f3n emp\u00edrica del hombre, y que los matem\u00e1ticos puedan imponer en el enrarecido ambiente especulativo en que vivimos la perturbadora belleza de sus \u2018paisajes matem\u00e1ticos\u2019. Pero, \u00bfes que el artista va a ser suplantado por aut\u00f3matas \u2018sensibles\u2019, y la sensibilidad pl\u00e1stica substituida por la especulaci\u00f3n matem\u00e1tica? \u00bfD\u00f3nde vamos a parar por este camino? \u00bfNo supone esto la m\u00e1s letal consecuencia del abstraccionismo?<\/em><\/p>\n<p>Uno de los objetivos de la cr\u00edtica de Renau es el existencialismo, al que considera una filosof\u00eda disolvente, nihilista. Como ejemplo del desatino cita a Camus, en El mito de S\u00edsifo:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Todo lo que hace trabajar y agitarse al hombre, usa de la esperanza. El \u00fanico posible pensamiento que no sea mentiroso es, pues, un pensamiento est\u00e9ril. En el mundo del absurdo el valor de una noci\u00f3n se mide por su infecundidad. (\u2026) El hombre absurdo entrev\u00e9 as\u00ed un universo abrasador, helado, transparente y limitado donde nada es posible pero todo es dado, y m\u00e1s all\u00e1 del cual no existe sino la destrucci\u00f3n y la nada. Puede entonces decidirse por aceptar el vivir en un tal universo sacando de \u00e9l sus propias fuerzas, su renuncia a la esperanza y el obstinado testimonio de una vida sin consuelo.<\/em><\/p>\n<p>A Renau esto le parece una insensatez, una muestra de los estragos del abstraccionismo intelectual, y de que no queda ni un palmo que no haya sido hollado por el caballo apocal\u00edptico. Entiende que las experiencias de la guerra hayan desarrollado este pesimismo en algunas gentes, pero opone el optimismo revolucionario como alternativa.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>En la vertiginosa progresi\u00f3n de este impulso abstraccionista, el esp\u00edritu burgu\u00e9s manifiesta hist\u00e9ricamente el malestar de su desesperado rumbo hacia el vac\u00edo, sus esot\u00e9ricos intentos por aferrarse a una filosof\u00eda a la escala del ac\u00e9falo terror que la ausencia de perspectivas hist\u00f3ricas le produce, y su voluntad de fijar el caos en que se ve sumida toda una clase social en una nueva escala de valores universales, erigiendo as\u00ed su propio v\u00e9rtigo y su propio malestar en la fundamentaci\u00f3n del \u2018hombre absurdo\u2019 como categor\u00eda suprema de toda la humanidad.<\/em><\/p>\n<p>Frente a toda esta confusi\u00f3n, se erige como un faro luminoso el m\u00e9todo dial\u00e9ctico del marxismo. Le\u00eddos hoy estos argumentos, podemos ver que el faro luminoso del m\u00e9todo dial\u00e9ctico no es el \u00fanico que intent\u00f3 arrojar luz sobre la confusi\u00f3n del arte moderno. Algunos de los analistas y fil\u00f3sofos que pretendieron explicarse la evoluci\u00f3n del arte contempor\u00e1neo llegaron a conclusiones no muy distintas a las del marxista Renau sin ser marxistas.<\/p>\n<p>La dinamita m\u00e1s gruesa la lanzaba Renau contra la cr\u00edtica burguesa de arte, a la que responsabilizaba de haber dado p\u00e1bulo durante medio siglo al arte abstracto.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Con el fin de mantener la mercanc\u00eda al alza y de justificar la heter\u00f3clita confusi\u00f3n que reina en el mundo art\u00edstico, una legi\u00f3n de profesores de est\u00e9tica, de cr\u00edticos y de t\u00e9cnicos se afana por crear todo un camuflaje de climas po\u00e9ticos alrededor de las causas que puedan explicar racionalmente el ritmo de descomposici\u00f3n <\/em>[del arte burgu\u00e9s]<em>.<\/em><\/p>\n<p>La lectura de los suplementos culturales de los diarios de hoy en d\u00eda revalida esta cr\u00edtica de Renau, hecha hace medio siglo.<\/p>\n<p>Hace una curiosa cita de Michel Georges-Michel, espl\u00e9ndido paisajista del siglo XIX y mentor de la escuela de aire libre de Barbizon, que compara ingeniosamente el ritmo de sucesi\u00f3n de las escuelas o estilos pict\u00f3ricos a lo largo de los dos \u00faltimos siglos con la aparici\u00f3n de nuevos medios de transporte, cada vez m\u00e1s r\u00e1pidos.<\/p>\n<p>Renau prosigue con su desmontaje del mito revolucionario del arte abstracto.<\/p>\n<p>No puede concederse sentido verdaderamente revolucionario a las tendencias antirrealistas del arte que estamos criticando, porque ninguna de ellas ha implicado en sus principios y en su acci\u00f3n pr\u00e1ctica \u2013en momento alguno, ni antes ni ahora\u2013 el prop\u00f3sito de expresar la realidad revolucionaria que caracteriza nuestra \u00e9poca, y mucho menos la decisi\u00f3n de intervenir en la lucha por cambiar el podrido orden capitalista.<\/p>\n<p>Y en una nota a pie de p\u00e1gina se\u00f1ala:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>El caso de la famosa crisis pol\u00edtica del surrealismo no desmiente nuestra tesis. La escisi\u00f3n se oper\u00f3 en el seno del movimiento a costas de su integridad ideol\u00f3gica: los mejores hombres \u2013Aragon, Eluard, Gadolul (sic), Tzara, etc.\u2013 tomaron decididamente el camino de la revoluci\u00f3n, renunciando a su ideolog\u00eda surrealista. El resto, bajo el signo de la liquidaci\u00f3n del agresivo nihilismo peque\u00f1o burgu\u00e9s de la primera etapa se hundi\u00f3 en el m\u00e1s vulgar esnobismo &#8220;pour \u00e9pater les bourgeois&#8221;, o bien fue a engrosar la turbia hez contrarrevolucionaria del trotskismo\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Esto \u00faltimo, escrito a poco del asesinato de Trotski debi\u00f3 levantar ampollas entre los que no eran estalinistas. Y en la l\u00ednea de juicios despiadados pero no desatinados, Renau no se contiene y dice, \u201csalvo los lacayos de profesi\u00f3n, los ciegos de esp\u00edritu y los irresponsables, ninguna de estas voces intenta hablarnos en un sentido optimista de las perspectivas de la sociedad burguesa, y mucho menos sobre el porvenir de su cultura.\u201d<\/p>\n<p>Ya lanzado por la pendiente de la correcci\u00f3n pol\u00edtica de su dogma, tilda a Malraux de \u201cpublicista del neofascismo franc\u00e9s\u201d, porque osa comparar a los Estados Unidos con la URSS en la idea del optimismo y la fe en el progreso, valores que no son europeos.<\/p>\n<p>Pero a continuaci\u00f3n, regresa al sentido com\u00fan.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>El impulso abstraccionista ha alcanzado en la pintura un grado de expresi\u00f3n no igualado por ninguna de las otras formas particulares de la cultura. La escala de los valores pl\u00e1sticos \u2013forma, volumen, l\u00ednea, color, relaci\u00f3n, sujeto, etc.\u2013 ha degenerado en una inaudita cadena de fetiches, desgajados de la unidad original que los contiene por una decantaci\u00f3n abstraccionista casi exhaustiva.<\/em><\/p>\n<p>Cita a Picasso como (mal) ejemplo. Es muy significativo tener en cuenta la nota a pie de p\u00e1gina tachada por Renau en este manuscrito que nos sirve de referencia. De lo que se deduce, que el texto que cito a continuaci\u00f3n no se imprimi\u00f3. Al propio Renau le debi\u00f3 parecer que meterse con Picasso era demasiado arriesgado en aquel momento. Sin embargo, sus argumentos son perfectamente l\u00f3gicos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Lo dijimos antes y lo repetimos: la actitud pol\u00edtica del gran pintor espa\u00f1ol, como miembro del Partido Comunista y como destacado colaborador del \u2018Congreso Mundial de Partidarios de la Paz\u2019, no nos desautoriza a citar y a criticar sus puntos de vista negativos en el plano de la ideolog\u00eda del arte. La enorme influencia que el pensamiento y el estilo picassianos ejercen en el mundo de la pintura moderna \u2013 quiz\u00e1 superior a la que en su \u00e9poca ejerciera Miguel \u00c1ngel \u2013 nos obliga a ello. La posici\u00f3n pol\u00edtica de Picasso no ha derogado la validez de sus teor\u00edas y aforismos est\u00e9ticos. Muy al contrario, su actividad pict\u00f3rica, hasta la fecha, sigue corroborando literalmente el sentido antirrealista de su ideolog\u00eda art\u00edstica. Pensamos enfocar m\u00e1s adelante, en un estudio aparte, el inquietante problema de esa dram\u00e1tica escisi\u00f3n que la psicolog\u00eda irracionalista de esta \u00e9poca ha operado en la unidad vital de tantos intelectuales contempor\u00e1neos y de cuyo fen\u00f3meno, la conducta dual de Pablo Picasso es el m\u00e1s claro exponente.<\/em><\/p>\n<p>Reproducimos, para finalizar, una serie de citas contundentes (por llamarlas de alg\u00fan modo) que reflejan esa segunda l\u00ednea de pensamiento dogm\u00e1tico renaudiano.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Ya no es posible mantener por m\u00e1s tiempo una actitud condescendiente hacia el impulso irrealista de artistas y cr\u00edticos, consider\u00e1ndolo como un fen\u00f3meno de neur\u00f3tica intrascendencia. (\u2026) Ante esta situaci\u00f3n, nuestra lucha tiene que ser despiadada.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Muchos de nosotros, hasta hace poco, hac\u00edamos compatible nuestra ideolog\u00eda marxista con la aceptaci\u00f3n de los interesantes valores del arte puro. Tan elevados los ve\u00edamos, que lleg\u00e1bamos a imaginarlos muy por encima de toda consideraci\u00f3n cr\u00edtica. Hab\u00edamos llegado incluso hasta olvidar que uno de los objetivos naturales de la revoluci\u00f3n socialista es la creaci\u00f3n de un nuevo arte, un arte humano, socialista, frente al deshumanizado formalismo del arte capitalista.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Hay cosas que deben estar claras para nosotros. Todo ese arte antirrealista que hemos admirado y hasta practicado es un elemento disolvente de nuestra conciencia revolucionaria, un arma poderosa en manos de los enemigos del progreso.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>El incontenible avance de las fuerzas de la paz, de la libertad y del socialismo y la creciente agudizaci\u00f3n de la pol\u00edtica reaccionaria del capitalismo imperialista ponen a la orden del d\u00eda la extensi\u00f3n de la lucha a todos los frentes. Y uno de los frentes es el frente de la cultura, del arte.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Por eso, frente al profundo nihilismo y a la moral derrotista de la ideolog\u00eda burguesa contempor\u00e1nea, la responsabilidad de los intelectuales revolucionarios adquiere una alta importancia.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Mas, esta responsabilidad no podr\u00e1 ser jam\u00e1s cumplida sin la firmeza cr\u00edtica y constructiva que presta la teor\u00eda del marxismo leninismo, las experiencias de la pr\u00e1ctica revolucionaria del proletariado y, sobre todo, las ense\u00f1anzas que se desprenden de la construcci\u00f3n del socialismo en la URSS.<\/em><\/p>\n<p>Desde luego, los intelectuales exiliados no comunistas debieron quedar aterrados al leer semejantes diatribas. Se cre\u00f3 un vac\u00edo en torno a Renau. Un vac\u00edo que lleg\u00f3 a ser f\u00edsico, por lo que cuenta el propio valenciano. Lo compens\u00f3 con la familia, el trabajo y un poquito con el afecto de sus camaradas, los que pensaban como \u00e9l, que tampoco eran todos.<\/p>\n<p>El hombre moderno ha dedicado ingentes esfuerzos a falsear la historia de las organizaciones que ha creado y en las que se ha apoyado para alcanzar y disfrutar del poder. La historia oficial del PCE, como la de muchos otros PCs, y tambi\u00e9n la historia oficial de muchos partidos de derecha o centro o de la latitud que sea, tiene que ver poco con lo que realmente pas\u00f3. Los archivos contienen actas, cartas, notas, etc. que reflejan algo de lo que fue sucediendo en el seno de la organizaci\u00f3n. Pero esto no es lo m\u00e1s com\u00fan. Por propia experiencia s\u00e9 que hay actas de las que se omite todo lo inconveniente para el que manda en ese momento. Y si esto se hace en una peque\u00f1a organizaci\u00f3n, imaginemos lo que debe ocurrir en un Comit\u00e9 Central.<\/p>\n<p>Las referencias a Renau en los archivos hist\u00f3ricos del PCE no llegan a la docena. Quiz\u00e1 haya m\u00e1s, todav\u00eda sin catalogar. Y aunque Renau no tuviera un papel determinante en las acciones y decisiones pol\u00edticas del partido, s\u00ed fue lo suficientemente importante como para que se hablara m\u00e1s de \u00e9l. Admito que esto puede ser fruto del afecto que un bi\u00f3grafo adquiere por su biografiado, pero no deja de parecerme raro.<\/p>\n<p>Dos de las citas en las que aparece, se refieren a su exilio mejicano.<\/p>\n<p>El 10 de septiembre de 1953 hubo cierta asamblea de la organizaci\u00f3n del partido.<\/p>\n<p>Alguien se meti\u00f3 con Carrillo y exalt\u00f3 a la Pasionaria. En aquel momento Carrillo estaba lejos de dominar la organizaci\u00f3n, y se le pod\u00eda criticar sin temor a represalias. El mismo que hizo la censura reproch\u00f3 las maniobras de ciertos camaradas que se opusieron a que Renau acudiera a Viena a recoger un premio por cierto dibujo que hab\u00eda hecho de Stalin, premiado por el Consejo Mundial de la Paz, y atribuy\u00f3 a Wenceslao Roces, la decisi\u00f3n de que el artista no viajara.<\/p>\n<p>Los contrincantes de Renau le acusaban de tener un estilo \u201cvalencianista\u201d. \u00c9sta es una de las censuras m\u00e1s desconcertantes que se pueden hacer desde una organizaci\u00f3n pol\u00edtica a un artista. \u00bfQu\u00e9 habr\u00edan dicho de Renau si hubiera nacido en Villagarc\u00eda de Arosa o en Valdepe\u00f1as? O, llevando el razonamiento al puerto de la t\u00e1ctica pol\u00edtica, \u00bfse podr\u00eda explicar la identidad de intereses entre Wenceslao Roces y Santiago Carrillo s\u00f3lo en el hecho de que ambos fueran asturianos? Otro camarada amigo de Renau le defendi\u00f3 cuando la asamblea no admiti\u00f3 su cr\u00edtica sobre lo infundado de las previsiones de poder regresar a Espa\u00f1a. Renau era menos optimista que sus camaradas, que esperaban la ca\u00edda de Franco en cualquier momento.<\/p>\n<p>Cabe recordar que en septiembre de 1953 el gobierno de Franco y el de los Estados Unidos de Norteam\u00e9rica hab\u00edan firmado tres tratados de cooperaci\u00f3n que constituir\u00edan el antecedente de la aceptaci\u00f3n internacional del r\u00e9gimen, hasta su inclusi\u00f3n en la ONU en 1955, con el apoyo expl\u00edcito de la URSS, algo que a los comunistas espa\u00f1oles sumi\u00f3 en el desconsuelo y la perplejidad.<\/p>\n<p>Finalmente, se acept\u00f3 que Renau viajara a Viena, y a su regreso hizo un informe con fecha de mayo de 1954. Adem\u00e1s de estar presente en el Consejo Mundial de la Paz en noviembre de 1953, luego realiz\u00f3 un recorrido de cuatro meses invitado por varios pa\u00edses socialistas. Primero Polonia, luego Checoslovaquia, despu\u00e9s Hungr\u00eda y finalmente la URSS. En Mosc\u00fa tuvo un emotivo encuentro con Dolores Ibarruri, con quien coincid\u00eda en la idea de que Espa\u00f1a, lejos de ser un pa\u00eds sin importancia en la pol\u00edtica internacional de la URSS, era el eslab\u00f3n d\u00e9bil del imperialismo. De esto cabe deducir la relativa importancia que para Mosc\u00fa ten\u00eda Franco. Corea, las primeras escaramuzas en Vietnam y las discrepancias con la China de Mao, adem\u00e1s de la carrera armament\u00edstica con los EE UU, hac\u00edan de Espa\u00f1a un problema menor.<\/p>\n<p>Para encontrar una versi\u00f3n m\u00e1s ajustada a la realidad de lo que pasaba en el interior del PCE hay que recurrir a historiadores no comunistas, como V\u00edctor Alba o Gregorio Mor\u00e1n. Ambos muestran el avispero que eran las instituciones dirigentes, y lo agotador que deb\u00eda ser para un exiliado tener que luchar contra las adversidades de la vida en otro pa\u00eds, y sobrevivir a las intrigas urdidas por sus propios camaradas, adem\u00e1s del tiempo que deber\u00eda consumir en elaborar las suyas contra sus adversarios.<\/p>\n<p>La impresi\u00f3n que se obtiene de Renau es que se mantuvo al margen de las intrigas. Quiz\u00e1 sea esa la raz\u00f3n de su escasa presencia en los archivos hist\u00f3ricos. El informe que hizo de su viaje al socialismo real est\u00e1 lleno de un optimismo militante. Los evidentes problemas que debi\u00f3 observar los atribuy\u00f3 al acoso que sufr\u00edan esos pa\u00edses, no a sus defectos interiores, siempre derivados de dificultades provenientes de fuera. Adem\u00e1s, el socialismo real deb\u00eda ser un para\u00edso comparado con el sistema revolucionario institucional que dominaba en M\u00e9jico. Durante su estancia en Europa Oriental, Renau intervino en todas las ocasiones en que se solicit\u00f3 su palabra, tanto en las radios p\u00fablicas como en reuniones y asambleas de f\u00e1bricas o de profesionales.<\/p>\n<p>En la radio sovi\u00e9tica dijo esto:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Para poder vivir holgadamente de la pintura, no hay para nosotros m\u00e1s que dos alternativas, igualmente negativas y humillantes: o nos doblamos a las arbitrarias exigencias del gusto burgu\u00e9s, que determinan autom\u00e1ticamente la base del mercado art\u00edstico, o tomamos el camino de vender nuestra habilidad t\u00e9cnica a las necesidades comerciales o publicitarias del mismo mundo burgu\u00e9s<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>El desprecio de la actual sociedad capitalista por la creaci\u00f3n pict\u00f3rica art\u00edstica propiamente dicha, se manifiesta claramente en el hecho de que bajo esa brutal presi\u00f3n econ\u00f3mica, el volumen principal de la producci\u00f3n pict\u00f3rica corresponde a lo que se llama pintura comercial o publicitaria, utilizada como instrumento de la desenfrenada competencia de las empresas capitalistas en la producci\u00f3n y venta de mercanc\u00edas.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">[Tachado en el original mecanografiado]<em> Salvo un pu\u00f1ado de gentes con vocaci\u00f3n profesional por esta especialidad, la inmensa mayor\u00eda de los pintores comerciales, entre los cuales hay miles con magn\u00edficas dotes de creaci\u00f3n, se dedican a ello para cubrir sus m\u00e1s elementales necesidades econ\u00f3micas.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Esta penosa situaci\u00f3n de los pintores es particularmente grave en el continente americano y en la Espa\u00f1a franquista. En los Estados Unidos, los precios medios para la pintura comercial son infinitamente superiores a los que se pagan por la pintura art\u00edstica.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>\u00bfPuede acaso hablarse de libertad de creaci\u00f3n en estas condiciones?<\/em><\/p>\n<p>En hojas aparte que quiz\u00e1 no fueron le\u00eddas ante el micr\u00f3fono hace algunas \u201cobservaciones cr\u00edticas\u201d. Que las obras de pintores sovi\u00e9ticos que se conocen en Occidente a trav\u00e9s de las reproducciones de revistas hechas en la URSS est\u00e1n muy mal impresas en lo que afecta al color. Y tambi\u00e9n que la selecci\u00f3n de grandes obras de tem\u00e1tica hist\u00f3rica da p\u00e1bulo a la cr\u00edtica capitalista de que en la URSS o se pintan esos cuadros grandilocuentes o no te dejan pintar nada.<\/p>\n<p>En mayo del 54 recibe una carta de Vasily Zhuravlev, secretario cient\u00edfico de la Uni\u00f3n de Pintores Sovi\u00e9ticos, esperando que \u201cnuevamente vuelva a nuestro pa\u00eds\u201d.<\/p>\n<p>Le informa de algunos detalles que Renau debi\u00f3 haber preguntado en aquella primera visita.<\/p>\n<p>A saber, \u201cla Comisi\u00f3n estatal de compras del Ministerio de Cultura de la URSS y las comisiones estatales de compras de los Ministerios de las Rep\u00fablicas Federadas pagan a los pintores por las obras compradas diferentes sumas, que dependen de las cualidades art\u00edsticas e ideol\u00f3gicas de las obras.\u201d Pone algunos ejemplos: \u201cDiscurso de Lenin en el Tercer Congreso del Komsomol\u201d, de Ioganson, B.V., 225.000 rublos. Un \u201cRetrato de mujer\u201d de Oresnikov, 15.000 rublos.<\/p>\n<p>Los estudiantes del Instituto de Bellas Artes de Mosc\u00fa, Surikov, cobran 220 rublos mensuales el primer a\u00f1o, y en el quinto y sexto, 290. Los estudiantes que revelan dotes especiales, cobran hasta 700 rublos.<\/p>\n<p>Renau estaba interesado, como puede verse, en las bases materiales del artista, adem\u00e1s de conocer sus creaciones.<\/p>\n<p>Un ejemplo de la curiosidad est\u00e9tica del \u201cpintor valencianista\u201d es una carpeta con 6 dibujos a tinta y uno a l\u00e1piz, titulada &#8220;La expulsi\u00f3n del Espacio&#8221;. Forment la fecha, con dudas, el 30 de marzo de 1955, en M\u00e9jico. Son cuadritos al estilo Malevich, puro abstraccionismo, blanco sobre negro.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en su archivo se encuentra una serie de 6 folletos con el titulo: &#8220;La Cultura bajo el Franquismo&#8221;. Son folios mecanografiados. Es probable que sean obra del entusiasmo clasificatorio de Renau. La primera tiene el n\u00famero 8 y lleva fecha del 15 de enero de 1952, en M\u00e9jico. Las siguientes corresponden a los meses de febrero, abril, mayo, junio y julio. Faltan la de marzo y las siete primeras.<\/p>\n<p>Se trata de una selecci\u00f3n muy inteligente de rese\u00f1as de peri\u00f3dicos (&#8220;Arriba&#8221;, &#8220;Ya&#8221;, &#8220;La Vanguardia&#8221;, &#8220;ABC&#8221;, etc.), copias literales de p\u00e1rrafos sin apenas comentarios.<\/p>\n<p>Fuera quien fuera su autor, este trabajo demuestra su preocupaci\u00f3n por Espa\u00f1a, el inter\u00e9s por conocer el pa\u00eds al que no pod\u00eda regresar por razones pol\u00edticas, los esfuerzos para difundir ese conocimiento entre los exiliados.<\/p>\n<p>Las rese\u00f1as se dividen en secciones cl\u00e1sicas: Cultura en general, Academias y otras instituciones, Filosof\u00eda, Religi\u00f3n, Ciencia, Historia, Literatura, Ciencias Sociales, Arte, Teatro, Cine, Propaganda, Intelectuales espa\u00f1oles en la emigraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Merecer\u00eda la pena un estudio particular sobre esta colecci\u00f3n tan significativa del inter\u00e9s de los exiliados por la realidad diaria de su pa\u00eds.<\/p>\n<p>El viaje de Renau a la Europa sovi\u00e9tica tuvo un aspecto inesperado. En Mosc\u00fa encontr\u00f3 a una peque\u00f1a colonia de comunistas valencianos. De ello habla Alejandra Soler, que viv\u00eda all\u00ed con su marido, el periodista Arnaldo Azati, en su libro La Vida es un r\u00edo caudaloso con peligrosos r\u00e1pidos. Una de estas personas fue Carmen Solero, que posteriormente se trasladar\u00eda a Berl\u00edn Oriental, como funcionaria de una instituci\u00f3n internacional de mujeres creada por Mosc\u00fa.<\/p>\n<p>Seg\u00fan testimonios de Alejandra Soler, Renau, que regres\u00f3 a Mosc\u00fa en 1956, empez\u00f3 a barajar la idea de trasladarse a un pa\u00eds socialista. La vida en M\u00e9jico no era nada c\u00f3moda, y su trabajo como publicitario le fastidiaba cada d\u00eda m\u00e1s. Las posibilidades de seguir haciendo murales se hab\u00edan desvanecido. Sus relaciones con ciertos exiliados eran casi protocolarias. La decisi\u00f3n de cambiar de continente tardar\u00e1 a\u00fan unos a\u00f1os en tomarla. Pero su origen est\u00e1 en ese viaje a Mosc\u00fa y en su encuentro con los viejos camaradas valencianos.<\/p>\n<p>Quien s\u00ed acab\u00f3 traslad\u00e1ndose a Europa, a su ciudad de nacimiento, Valencia fue Juan Renau, Juanino.<\/p>\n<p>Fue una decisi\u00f3n tormentosa, consecuencia de su abandono del PCE. Sobre esto hay un testimonio de su hermano mayor, fragmentos de una carta que dirige a Juan en 1951. Faltan las tres primeras p\u00e1ginas. Jos\u00e9 probablemente reprocha a Juan otra carta publicada por \u00e9ste en cierta revista, en la que acusaba a los comunistas de ejercer una \u201cvigilancia tenaz\u201d que \u201clo absorbe todo\u201d sobre el pensamiento. Juan aseguraba que cada d\u00eda se sent\u00eda m\u00e1s alejado de esa vigilancia que no pod\u00eda resistir, y acusaba a Jos\u00e9 de \u201cfanatismo intransigente.\u201d<\/p>\n<p>Jos\u00e9 asegura que \u00e9l no ha sentido gravitar sobre \u00e9l en ning\u00fan momento el peso de ese control que lo absorbe todo. \u201cTrabajo en completa libertad y, salvo en alg\u00fan caso excepcional, escojo libremente mis temas y los desarrollo como mejor me parece y puedo. Hay entre nosotros una autocr\u00edtica fraterna que tiene como fin esclarecer los principios te\u00f3ricos del marxismo \u2013en los que estamos de acuerdo todos los comunistas\u2013 y de reforzar su aplicaci\u00f3n y, en cada caso concreto, de acuerdo con los fines revolucionarios y altamente humanistas del comunismo.\u201d<\/p>\n<p>Renau dice no conocer la crisis ideol\u00f3gica que sufr\u00eda su hermano menor, suponiendo que su inhibici\u00f3n pol\u00edtica, manifestada desde \u201chace muchos a\u00f1os, obedec\u00eda a motivos mucho m\u00e1s simples y humanamente tolerables\u201d. Jos\u00e9 invit\u00f3 a Juan a colaborar en la revista del partido en la que \u00e9l escrib\u00eda, y Juan contest\u00f3 que no ten\u00eda tiempo, cosa falsa, seg\u00fan entiende Jos\u00e9. Reconoce que fue una sorpresa saber que Juan hab\u00eda prestado su \u201cadhesi\u00f3n a tan solapados y poco originales recursos de la lucha anticomunista en su versi\u00f3n espa\u00f1ola.\u201d<\/p>\n<p>Juan Renau estaba escribiendo sus memorias Pasos y Sombras, que hemos utilizado en cap\u00edtulos anteriores, y que terminan con la llegada de su familia a Colombia, sin ninguna referencia a M\u00e9jico. Se acus\u00f3 a Juan de haber escrito el libro como un instrumento de descargo, preparando su regreso a Espa\u00f1a. Tambi\u00e9n le reprocharon haber dado nombres de personas que pod\u00edan resultar perjudicadas. Esto \u00faltimo habr\u00eda que comprobarlo.<\/p>\n<p>Lo cierto es que Juan regres\u00f3 en 1954, dos a\u00f1os despu\u00e9s de haber enviado a su mujer y a sus tres hijos. Su hermana Matilde le recibi\u00f3, aunque sin entusiasmo. El exiliado compens\u00f3 este desapego afectivo familiar con la acogida que le dieron sus antiguos compa\u00f1eros de la FUE. Naturalmente pas\u00f3 por las horcas caudinas del control policial franquista. Recuerda su hijo Jaime Renau Piqueras que, peri\u00f3dicamente, un par de inspectores de la Brigada Pol\u00edtico Social, visitaban su propia casa y a algunos vecinos \u201cinteres\u00e1ndose\u201d por Juan y su familia. Al parecer, una de sus mayores preocupaciones era saber si los Renau iban a misa.<\/p>\n<p>Sobrevivi\u00f3 a esta especie de exilio interior dedic\u00e1ndose a la ilustraci\u00f3n publicitaria, y tambi\u00e9n realiz\u00f3 algunos carteles de pel\u00edculas para Cifesa. Luego, como otros republicanos expulsados por el franquismo de sus puestos como profesores de instituto, oposit\u00f3 para una plaza de dibujo.<\/p>\n<p>Estuvo primero en Alcoy, luego, en Alcira, despu\u00e9s en Villarreal y finalmente en Valencia, donde se jubil\u00f3 como ense\u00f1ante, sin participar apenas en la vida pol\u00edtica ni art\u00edstica. La lectura de sus memorias explica muy bien por qu\u00e9.<\/p>\n<p>Alejandro Renau no fue el \u00fanico miembro de la familia que le qued\u00f3 a Jos\u00e9 en M\u00e9jico. Tambi\u00e9n se encontraba all\u00ed su hermana Lola, que hab\u00eda llegado de Espa\u00f1a tras renunciar a firmar una carta de adhesi\u00f3n al franquismo para recuperar su puesto de maestra, obtenido en la Rep\u00fablica. Matilde, Tildica, igualmente maestra, tampoco firm\u00f3 esa adhesi\u00f3n y se qued\u00f3 sin trabajo, pero como su marido era ingeniero agr\u00f3nomo en Segovia, pudo mantener a la familia.<\/p>\n<p>Los tristes avatares de los Renau que quedaron en Espa\u00f1a tras la victoria franquista fueron los comunes a muchos republicanos que no tuvieron ninguna responsabilidad pol\u00edtica: se les persigui\u00f3 sa\u00f1udamente y se les humill\u00f3. Tildica y Lola pasaron meses en la c\u00e1rcel. Matilde estaba casada, y su marido tambi\u00e9n estuvo encerrado en varias prisiones hasta conseguir avales que le descargaron del horrible lastre de haber sido republicano. Marisa G\u00f3mez Renau, la hija mayor de Matilde, un beb\u00e9 en 1939, pas\u00f3 unas semanas con su madre en la c\u00e1rcel de mujeres, de donde la tuvieron que sacar para que no muriera de hambre. Se hizo cargo de ella la esposa de Tonico Ballester, igualmente encarcelado.<\/p>\n<p>La humillaci\u00f3n peor la sufri\u00f3 el anciano don Jos\u00e9 Renau Montoro, un hombre que hab\u00eda sido toda la vida de derechas, hasta que la sublevaci\u00f3n militar le hizo simpatizar por la Rep\u00fablica. Para evitar ser encarcelado tuvo que buscar avales en antiguos acad\u00e9micos o amigos que ahora eran falangistas o lo hab\u00edan sido antes. Uno de ellos lo firma Alfredo G\u00f3mez Torres y dice \u201cque conoce a don Jos\u00e9 Renau Montoro, natural de Valencia, que es persona de derechas, de absoluta confianza y afecto al Glorioso Movimiento Nacional, por lo que le avala, respondiendo de su conducta sin reservas.\u201d Est\u00e1 fechado el 27 de abril del 39, \u201cA\u00f1o de la Victoria\u201d, y lleva sello de la \u201cDelegaci\u00f3n Provincial de Informaci\u00f3n e Investigaci\u00f3n\u201d de la Falange Espa\u00f1ola Tradicionalista y de las JONS, con el yugo y las flechas preceptivas.<\/p>\n<\/div><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[vc_btn title=&#8221;Lea o descargue este cap\u00edtulo en PDF&#8221; color=&#8221;info&#8221; align=&#8221;center&#8221; i_icon_fontawesome=&#8221;fa fa-file-pdf-o&#8221; button_block=&#8221;true&#8221; add_icon=&#8221;true&#8221; link=&#8221;url:https%3A%2F%2Fagroicultura.com%2Fgeneral%2Fwp-content%2Fuploads%2F2022%2F04%2F11-Bio-Renau-capitulo-11-copia.pdf||target:%20_blank|&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;10373&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;10400&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_btn title=&#8221;Lea o descargue este cap\u00edtulo en PDF&#8221; color=&#8221;info&#8221; align=&#8221;center&#8221; i_icon_fontawesome=&#8221;fa fa-file-pdf-o&#8221; button_block=&#8221;true&#8221; add_icon=&#8221;true&#8221; link=&#8221;url:https%3A%2F%2Fagroicultura.com%2Fgeneral%2Fwp-content%2Fuploads%2F2022%2F04%2F11-Bio-Renau-capitulo-11-copia.pdf||target:%20_blank|&#8221;][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":14699,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[521,25,510],"tags":[],"class_list":["post-14496","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-biografia-actualidaza","category-cultura-y-comunicacion","category-series"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/thumbnail.jpeg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p4Dh6a-3LO","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14496","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14496"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14496\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14771,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14496\/revisions\/14771"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14699"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14496"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14496"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14496"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}