{"id":14529,"date":"2022-04-12T13:58:21","date_gmt":"2022-04-12T11:58:21","guid":{"rendered":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/?p=14529"},"modified":"2023-04-23T19:48:55","modified_gmt":"2023-04-23T17:48:55","slug":"renau-un-optimista-en-las-trincheras-de-la-guerra-fria-capitulo-14","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/renau-un-optimista-en-las-trincheras-de-la-guerra-fria-capitulo-14\/","title":{"rendered":"Renau. Un optimista en las trincheras de la Guerra Fr\u00eda. Cap\u00edtulo 14"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\"><p>[vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text \"><h2 style=\"text-align: center;\">Cuarta parte. Un \u00e1crata en el socialismo real<\/h2>\n<h1 style=\"text-align: center;\">Caricaturista y dibujante de animaci\u00f3n en la RDA<\/h1>\n<\/div><\/div><div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p>Seg\u00fan sus propias palabras, Renau lleg\u00f3 a Berl\u00edn un turbio primero de marzo de 1958, procedente de Par\u00eds. Tra\u00eda algunos trabajos gr\u00e1ficos para la revista sat\u00edrica Eulenspiegel, unos cuantos libros y una maleta. Le hab\u00edan reservado una habitaci\u00f3n en el hotel Adria. No tuvo mucho tiempo para especular sobre el futuro personal y profesional que le esperaba en la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica Alemana, porque al d\u00eda siguiente un coche le recogi\u00f3 y le llev\u00f3 a trav\u00e9s de una ciudad nevada a los estudios de la televisi\u00f3n, en el barrio de Adlershof, donde empez\u00f3 a trabajar.<\/p>\n<p>Lo primero que le desconcert\u00f3 fue que Walter Heynowski le presentara un contrato para trabajar en la <em>Deutsche Fernsehfunk<\/em> (DFF) la televisi\u00f3n de la Alemania del Este, en lugar del compromiso de publicaci\u00f3n de fotomontajes y dibujos cr\u00edticos en la revista sat\u00edrica <em>Eulenspiegel,<\/em> que era lo que hab\u00edan pactado en su correspondencia.<\/p>\n<p>El medio siglo de vida de Renau hab\u00eda sido una sucesi\u00f3n de sorpresas, con frecuencia inquietantes, lo que le hab\u00eda hecho crear mecanismos eficaces para salvaguardar su estado de \u00e1nimo. El m\u00e1s socorrido era confiar ciegamente en la generosidad del destino, que hasta ese momento le hab\u00eda tratado con mayor amabilidad que a otros emigrados pol\u00edticos. No obstante, Renau recuerda en las cintas de Manfred Schmidt, grabadas en 1977, que aquel mes de marzo de 1958 pas\u00f3 malos ratos.<\/p>\n<p>Otra prueba de cargo del motivo del establecimiento de Renau a la RDA la encontramos en una carta dirigida al ministro de Cultura de la RDA en octubre de 1968, con motivo de una amarga queja de la que hablaremos en su momento, Renau evoca su llegada al pa\u00eds y no deja margen a las dudas sobre el prop\u00f3sito de su establecimiento en Berl\u00edn.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Llegu\u00e9 a la RDA en marzo de 1958 sobre la base de un compromiso verbal (epistolar) con la<\/em> Eulenspiegelverlag<em> para terminar y editar aqu\u00ed la obra [<\/em>AWL<em>] en forma de libro. Traje de M\u00e9jico 60 fotomontajes terminados y otros 70 resueltos y en v\u00edas de realizaci\u00f3n t\u00e9cnica.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">La versi\u00f3n de Heynowski es otra. Afirma que Renau lleg\u00f3 para trabajar en la televisi\u00f3n, no dice nada del compromiso que \u00e9l mismo hab\u00eda establecido con Renau para que \u00e9ste se integrara en la redacci\u00f3n de la revista, de la que \u00e9l era (en el momento de comprometerse con el artista espa\u00f1ol) redactor jefe.<\/p>\n<p>Cuenta que \u00e9l mismo le consigui\u00f3 al poco tiempo de estar en Berl\u00edn una vivienda en Karlshorst, el barrio donde se encontraba el cuartel general del ej\u00e9rcito sovi\u00e9tico de ocupaci\u00f3n y la mayor\u00eda de sus cuarteles.<\/p>\n<p>Teresa Renau, que llegar\u00e1 con su madre y con su hermano un a\u00f1o despu\u00e9s, recuerda que se trataba de un caser\u00f3n destartalado en un extremo de la Ehrlichstrasse, junto a una f\u00e1brica que produc\u00eda energ\u00eda el\u00e9ctrica utilizando carb\u00f3n como combustible, y llenaba las inmediaciones, casas y jardines, de un f\u00fanebre holl\u00edn. Para quien viene de un lugar luminoso y espl\u00e9ndido, rodeado de una bulliciosa familia, debi\u00f3 resultar un hogar poco acogedor.<\/p>\n<p>Pero eso tampoco iba a afectar a un probado comunista, que sent\u00eda una deuda de generosidad con el pa\u00eds que le hab\u00eda acogido en su regreso a Europa.<\/p>\n<p>La RDA se enorgullec\u00eda entonces de ocupar la posici\u00f3n m\u00e1s dif\u00edcil en el mapa geoestrat\u00e9gico del socialismo, como dique de contenci\u00f3n de la amenaza capitalista y baluarte contra la agresi\u00f3n despiadada del mundo Occidental. Hoy suenan a clich\u00e9s, pero entonces no eran fantas\u00edas paranoicas, sino la percepci\u00f3n de la guerra fr\u00eda por sus protagonistas, resueltos a no dejarse avasallar por quien cada cual consideraba su enemigo ac\u00e9rrimo. Para Renau, como para la elite pol\u00edtica del Este y para muchos intelectuales y pol\u00edticos izquierdistas del Oeste, era una realidad palpable: la peor interpretaci\u00f3n posible de un panorama internacional inquietante. Tres a\u00f1os despu\u00e9s de la llegada del artista valenciano, el gobierno de la RDA levantar\u00eda un Muro que dividir\u00eda Berl\u00edn durante 28 a\u00f1os. El Muro fue una respuesta pol\u00edtica b\u00e1rbara, pero no el resultado de una paranoia.<\/p>\n<p>Dice Heynowski que el primer sueldo que recibi\u00f3 Renau de la televisi\u00f3n se lo gast\u00f3 casi al completo en discos de m\u00fasica cl\u00e1sica de la <em>Deutsche Gramophon,<\/em> en una tienda de las inmediaciones la Postdamer Platz, entonces un solar yermo, tierra de nadie, entre el sector norteamericano y el ruso del todav\u00eda no amurallado Berl\u00edn.<\/p>\n<p>No puede calificarse a Renau de manirroto, aunque su mujer, Manuela tuviera esa sensaci\u00f3n cuando, en M\u00e9jico, le ve\u00eda regresar del rastro cargado de artefactos o de libros que a la postre resultaban valiosos. Lo que para cualquier otra persona puede resultar dilapidador, para Renau ten\u00eda un componente ideol\u00f3gico: ahorrar es una costumbre peque\u00f1o burguesa. Pero el componente psicol\u00f3gico era m\u00e1s fuerte: si no tienes nada, busca lo que m\u00e1s te guste, no lo que m\u00e1s necesites; algo ocurrir\u00e1 que te sacar\u00e1 del apuro. Lo hab\u00eda aprendido en Valencia; su padre era as\u00ed. Y de los apuros sol\u00eda sacarle el cu\u00f1ado Monfort. Una generaci\u00f3n despu\u00e9s, el mecanismo se reproducir\u00eda: Alejandro Renau fue, al menos hasta la salida de M\u00e9jico, el banco de recursos de su hermano Pepe.<br \/>\nDe su primer sueldo reserv\u00f3 lo justo para comer y para tabaco, y quiz\u00e1 tambi\u00e9n para alguna bebida fuerte. Pero no le qued\u00f3 ni un <em>pfennig<\/em> para pagar el transporte de sus pertenencias, a punto de llegar de M\u00e9jico: una serie de voluminosos ba\u00fales que hab\u00edan desembarcado en Hamburgo. El importe ten\u00eda que pagarlo en divisas, uno de los bienes m\u00e1s escasos en la Alemania Democr\u00e1tica. Heynowski asegura que se las vio y se las dese\u00f3 para sacar de alguna caja fuerte misteriosa los marcos occidentales necesarios para que Renau pudiera recibir sus cosas.<\/p>\n<p>Sobre estos ba\u00fales, Renau contaba que fueron forzados en el puerto de Hamburgo. Puede que sea una leyenda, puede que sea una exageraci\u00f3n o puede que sea cierto, porque no hay puerto en el planeta donde no se \u201cextrav\u00ede\u201d algo. Como hemos contado en el cap\u00edtulo anterior, en Par\u00eds Renau estaba convencido de que le persegu\u00edan unos tipos que hablaban franc\u00e9s \u201ccon fuerte acento americano\u201d. De hecho, los fotomontajes acabados de la serie <em>American Way of Life<\/em> y todo el material en proceso de realizaci\u00f3n lo hab\u00eda despachado a Europa a trav\u00e9s de la valija diplom\u00e1tica de la embajada checa en M\u00e9jico.<\/p>\n<p>Por v\u00eda mar\u00edtima hab\u00eda enviado su estupenda biblioteca y sus complejos archivos, quintales de recortes de ilustraciones y textos de revistas. Y fue eso, dice Renau, lo que los agentes del imperialismo norteamericano intentaron destruir sin conseguirlo del todo. Es lo que se deduce de una carta a un camarada llamado Montero fechada el a\u00f1o 1975. Renau evoca que \u201cal trasladarme a la DDR las cajas con mi biblioteca archivo fueron \u2018misteriosamente\u2019 retenidas en el puerto de Hamburgo por m\u00e1s de tres meses, y cuando las recuper\u00e9 hab\u00edan desaparecido documentos y papeles personales de capital importancia.\u201d<\/p>\n<p>Renau no s\u00f3lo era un comunista militante, sino tambi\u00e9n un optimista militante. Lo cual no significa que tuviera los nervios de acero, como el h\u00e9roe sovi\u00e9tico Nikolai Ostrovski. Pero hab\u00eda dado muestras de aguantar sin evidenciar su angustia en situaciones muy comprometidas. Ahora, solo, en un Berl\u00edn congelado, acababa de sufrir un terremoto emocional: volver a encontrarse en Par\u00eds con una parte de su familia a la que no hab\u00eda visto en 20 a\u00f1os, y conocer a sus sobrinas, las hijas de Tildica, la hermana favorita. El refugio de Renau fue, como suele ocurrir con las personas activas, el trabajo.<\/p>\n<p>Antes de seguir con la historia, introduciremos una variante. Procede de una informaci\u00f3n proporcionada por Teresa Renau, la hija peque\u00f1a del artista. Seg\u00fan cree ella recordar (por haberlo o\u00eddo), su padre pas\u00f3 de hu\u00e9sped del hotel Adria a la vivienda de una camarada llamada Carmen Solero.<\/p>\n<p>Carmen Solero no era una simple camarada de Renau. Era valenciana, lo cual indica que se conoc\u00edan de antiguo. A Carmen Solero la hemos citado en uno de los cap\u00edtulos de la etapa de M\u00e9jico, con motivo de los viajes de Renau a Mosc\u00fa. Carmen, con Alejandra Soler y su marido, y unos cuantos comunistas valencianos m\u00e1s, se refugi\u00f3 en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica en 1939, y permaneci\u00f3 en ella hasta finales de los a\u00f1os 50, cuando fue enviada a Berl\u00edn como secretaria o vicepresidenta de una instituci\u00f3n internacional de Mujeres por la Paz creada en Mosc\u00fa. Es decir, que el caser\u00f3n de Karlshorst, si fue un logro personal de Heynowski, puede que no fuera tan inmediato.<br \/>\nConviene tener en cuenta que establecerse en Berl\u00edn Este no era tan sencillo (aunque tampoco tan caro) como establecerse en Par\u00eds.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, Alemania en sus dos mitades sigui\u00f3 siendo una naci\u00f3n oficialmente ocupada hasta los a\u00f1os 70, y cualquier cambio de domicilio pasaba por severos tr\u00e1mites administrativos. Tanto m\u00e1s en la zona sovi\u00e9tica, escenario de todo un g\u00e9nero de novelas de espionaje.<\/p>\n<p>Es decir, que no s\u00f3lo Heynowski estaba respaldando a Renau en su nueva patria adoptiva. En la sombra se mov\u00edan todo tipo de intereses, desde los que manejaban los hilos del Partido Comunista de Espa\u00f1a, que ten\u00eda una peque\u00f1a colonia en la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica Alemana, hasta las instituciones de seguridad de la propia RDA y sus dirigentes.<\/p>\n<p>Karlheinz Barck, que sirvi\u00f3 a Renau de int\u00e9rprete durante 22 a\u00f1os, recuerda que el artista ten\u00eda un contacto en el Comit\u00e9 Central del SED (<em>Sozialistische Einheitspartei Deutschlands<\/em>, el \u201cpartido oficial\u201d o de la Unidad Socialista de Alemania), quiz\u00e1 un antiguo brigadista capaz de hablar y entender el espa\u00f1ol, a quien las circunstancias hab\u00edan elevado a la categor\u00eda de jerarca, al que el valenciano se dirig\u00eda cada vez que ten\u00eda un problema serio. Y Teresa Renau tiene bien claro en su memoria las visitas que hac\u00eda con su padre a las instancias dirigentes, en las que ella ejerc\u00eda de traductora (ya en el a\u00f1o 1960 \u00f3 61, cuando hubo aprendido alem\u00e1n). Recuerda que el responsable de turno somet\u00eda a Renau a un cordial pero exhaustivo interrogatorio, con la excusa de interesarse por su adaptaci\u00f3n a la RDA. Renau o no se enteraba o fing\u00eda no enterarse del s\u00f3rdido fondo de la entrevista.<\/p>\n<p>En las charlas autobiogr\u00e1ficas que grab\u00f3 Manfred Schmidt en el verano 1977, Renau ofreci\u00f3 detalles de esos primeros meses en el Berl\u00edn Oriental. Los protegi\u00f3, sin embargo, con un embargo de confidencialidad que a estas alturas no tiene ni sentido ni validez. \u201cEsto que voy a contar -suger\u00eda tartamudeando y con su fuerte acento valenciano- es algo que hay que tomarlo con mucho cuidado. Te lo cuento a ti, porque te tengo confianza. Pero no se puede andar diciendo por ah\u00ed\u201d. Evidentemente, Renau estaba ya hablando para la posteridad ante una vieja grabadora de fabricaci\u00f3n sovi\u00e9tica.<\/p>\n<p>La ventaja de su inesperado trabajo en la televisi\u00f3n fue que tuvo que adaptarse a un medio que conoc\u00eda poco. A Renau lo que m\u00e1s le apasionaba era resolver problemas pr\u00e1cticos est\u00e9ticos. Dec\u00eda que en eso se parec\u00eda a Marcel Duchamp, un personaje situado en sus ant\u00edpodas ideol\u00f3gicas, y para quien la vida s\u00f3lo ten\u00eda sentido si le presentaban problemas que solventar. Al parecer, Renau no fue tan buen jugador de ajedrez como Duchamp, pero tambi\u00e9n disfrutaba de las situaciones inesperadas. Con la <em>Deutsche Fernhsehfunk<\/em> se meti\u00f3 de lleno en un buen l\u00edo. Mejor dicho, le meti\u00f3 Heynowski.<\/p>\n<p>Walter Heynowski hab\u00eda dejado de ser redactor jefe de <em>Eulenspiegel<\/em> en 1957, y no hab\u00eda advertido a Renau, que llevaba meses haciendo sus ba\u00fales y maletas.<\/p>\n<p>Seg\u00fan personas que conocen bien a Heynowski, en realidad le despidieron del <em>Eulenspiegel<\/em> por razones inciertas, pero que tienen que ver con el car\u00e1cter y los c\u00e1lculos profesionales que se hizo el periodista. Heynowski, hoy un anciano dedicado a escribir con minuciosidad sus memorias, afirma que a Renau le hizo el favor de sacarlo de M\u00e9jico, cual Pimpinela Escarlata de etiqueta marxista, cuando al valenciano estaban a punto de consumirle la abulia y los celos a los grandes muralistas. Sobre este \u00faltimo extremo, resulta significativo, como ya vimos, que Manuela Ballester asegurara que Renau se sinti\u00f3 siempre a la misma altura que Siqueiros, y que una y otra vez intent\u00f3 hacerlo patente en M\u00e9jico, imprudencia que le cost\u00f3 serios disgustos.<\/p>\n<p>El caso es que Renau empez\u00f3 a colaborar al d\u00eda siguiente de aposentarse en Berl\u00edn en un programa llamado <em>Zeitgezeichnet,<\/em> algo as\u00ed como \u201cEl Tiempo Dibujado\u201d o \u201cDibujos de Actualidad\u201d.<\/p>\n<p>En pocas palabras, uno o varios caricaturistas extranjeros de prestigio comentaban un tema pol\u00edtico, evidentemente internacional y evidentemente antiimperialista (en aquellos momentos Francia se encontraba metida hasta las cejas en la guerra de Argelia) y realizaban un dibujo en una suerte de pizarra transparente, de modo que se les ve\u00eda trazar las l\u00edneas. El programa era grabado, y el montaje resultaba una secuencia de im\u00e1genes, como si el espectador se asomara al taller del equipo de una pel\u00edcula de animaci\u00f3n rabiosamente pol\u00edtica.<\/p>\n<\/div><\/div><div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[vc_single_image image=&#8221;7920&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p>Renau, al rememorar aquellos d\u00edas, subraya que una de las cosas que m\u00e1s le desconcert\u00f3 fue que le indujeran a hacer caricaturas, puesto que \u00e9l no dominaba la t\u00e9cnica. Es uno de los reproches hacia Heynowski, despu\u00e9s del de sentirse enga\u00f1ado por el cambio de trabajo. Sin embargo, acept\u00f3 con disciplina el empleo. \u00a1Qu\u00e9 remedio le quedaba! Sobre todo, si tenemos en cuenta que cobraba, lo dice \u00e9l, 5.000 marcos de la RDA al mes, toda una fortuna.<\/p>\n<p>Le cedieron un local en la televisi\u00f3n para que estableciera su taller, donde trabaj\u00f3 entre la primavera de 1958 y el verano de 1960. Adem\u00e1s, hab\u00edan echado sobre sus hombros otra responsabilidad, la de asesor art\u00edstico de la cadena. Esto sin duda alimentar\u00eda los celos profesionales de Heynowski, al ver a su \u201cprotegido\u201d situado en cierta forma por encima de \u00e9l, que no pasaba de ser un realizador en ascenso.<\/p>\n<p>Renau debi\u00f3 participar en pocos programas. En los archivos de Babelsberg (la antigua ciudad del cine berlinesa) de la televisi\u00f3n alemana, donde se guarda toda la producci\u00f3n conservada de la DFF, encontr\u00e9 s\u00f3lo seis fichas que relacionan a Renau con <em>Zeitgezeichnet.<\/em> El soporte de todo el material es pel\u00edcula. Uno de los fragmentos consiste en un trozo de documental sobre folklore en el que Renau debi\u00f3 contribuir de alg\u00fan modo no visible.<\/p>\n<p>Cuatro son programas propiamente dichos, donde aparece Renau, saluda, fustiga al imperialismo y al r\u00e9gimen franquista, y hace dibujos elocuentes en la pizarra de vidrio. En uno de estos cuatro programas le acompa\u00f1an tres caricaturistas, el holand\u00e9s Leo Haas, el argelino Mahmoud y el checo Ett. Estos cuatro <em>Zeitgezeichnet<\/em> se emitieron entre el 29 de marzo y el 13 de junio de 1958.<\/p>\n<p>El quinto <em>Zeitgezeichnet<\/em> en realidad es una pel\u00edcula animada, la primera que realiz\u00f3 Renau, y su emisi\u00f3n est\u00e1 fechada el 9 de agosto de 1958.<\/p>\n<p>Aparece el perfil o la sombra de Renau tras una pantalla trasl\u00facida escribiendo el t\u00edtulo, <em>Politisches Poem<\/em>. Por medio de fundidos, y tras borrarse la presencia del autor, van surgiendo dibujos de flores, mariposas, animalitos, que finalmente decoran un jarr\u00f3n, situado sobre la mesa del sal\u00f3n de estar de una estereotipada familia alemana, con una ventana luminosa en la que se ve una ciudad. Entra una paloma por la ventana. Se ve el perfil de una chica guapa. En la pantalla aparece ahora la casita que contiene el sal\u00f3n de estar. Un sol-flor ilumina el paisaje. Entran sombras amenazadoras. Im\u00e1genes de la RFA. Misiles en rampas de lanzamiento. Guerra imperialista. Los misiles salen disparados. Destruyen el inocente bienestar de la familia. Se lee: \u00a1NEIN! en la palma de una mano que da el alto. M\u00e1s manos. Mano en libro. Mano con martillo. Pu\u00f1o que se transforma en la torre de un castillo. Es la fortaleza de la RDA. Fundido a f\u00e1bricas, industrias. Cielo estrellado. Manos con edificios. Un \u00e1rbol, s\u00edmbolo del progreso desde las ra\u00edces. Las manos adoptan la forma del escudo del SED. El \u00e1rbol da frutos. El escudo irradia luz, fundiendo a paisaje id\u00edlico con Lenin y Marx como referencias cicl\u00f3peas. Vuelven las flores, el jarr\u00f3n, la mesa y la ventana. Paloma de la paz triunfante.<\/p>\n<p>El t\u00edtulo <em>Politisches Poem<\/em> le cost\u00f3 a Renau su primer disgusto con Heynowski, porque el alem\u00e1n alegaba (seg\u00fan su propia experiencia en la RDA, con toda legitimidad) que era absurdo unir la poes\u00eda y la pol\u00edtica. El espa\u00f1ol se puso tozudo. Y su tozudez, una vez m\u00e1s, le dio la raz\u00f3n. En la URSS fue todo un \u00e9xito. La televisi\u00f3n sovi\u00e9tica lo pas\u00f3 varias veces durante las rimbombantes festividades conmemorativas de la Revoluci\u00f3n de Octubre de aquel a\u00f1o.<\/p>\n<p>Renau estaba orgulloso. Hab\u00eda salido triunfante de un reto, la televisi\u00f3n, a costa, eso s\u00ed, de volver loco a la mitad del personal t\u00e9cnico. Quer\u00eda m\u00e1s, quer\u00eda superarse. Y a Heynowski esto le ven\u00eda de perlas. Dec\u00eda Renau que el director alem\u00e1n era un hombre ambicioso y ego\u00edsta. No deja de ser curioso que Heynowski tenga al artista espa\u00f1ol en la misma consideraci\u00f3n. Dice que Renau era \u201cun hombre muy amable, pero extremadamente complicado, un ego\u00edsta calculador.<\/p>\n<p>He aqu\u00ed, en resumen, las confidencias que Renau contaba al galerista Manfred Schmidt casi veinte a\u00f1os despu\u00e9s, donde improvisa, recogiendo cabos sueltos de su memoria y responde a las cuestiones de Schmidt. Marta Hofmann traduce. De modo que lo que sigue no es una transcripci\u00f3n literal sino la edici\u00f3n de esa transcripci\u00f3n, fiel en todo caso a las palabras de Renau, aunque no siempre en el mismo orden en que fueron grabadas:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Voy a hablar de cosas \u00edntimas, para tratar con mucho cuidado, \u00bfeh? Una vez llegu\u00e9 aqu\u00ed, ya dije que Heynowski ya no estaba en el<\/em> Eulenspiegel,<em> estaba en la televisi\u00f3n. Y a m\u00ed me sorprendi\u00f3 mucho. Yo llegu\u00e9 aqu\u00ed el 1 de marzo del 58, y el d\u00eda 2 empec\u00e9 a trabajar en la televisi\u00f3n. Ni siquiera tuvieron la cortes\u00eda de darme un paseo por Berl\u00edn en coche. As\u00ed es Heynowski. Yo ven\u00eda con la idea de que aqu\u00ed se editase ese libro [<\/em>se refiere, obviamente, a los fotomontajes American Way o Life]<em> y seguir por ah\u00ed, y con mucha ilusi\u00f3n, porque cre\u00eda que aqu\u00ed habr\u00eda gente que promoviera el fotomontaje. Entonces no hab\u00eda ninguna comunicaci\u00f3n entre la DDR y el mundo capitalista, era una \u00e9poca mala. Yo me dec\u00eda, un pa\u00eds socialista, all\u00ed estar\u00e1 la juventud con las nuevas experiencias. Yo ven\u00eda a aprender, tambi\u00e9n. Y me encontr\u00e9 con la paradoja de que Heynowski hizo lo que pudo para que no tomara yo contacto con el<\/em> Eulenspiegel.<em> Y yo vine a eso. Me hizo un contrato con la televisi\u00f3n y no con el Spiegel, me dijo que aquello estaba prohibido. [<\/em>Se refiere naturalmente al <em>Eulenspiegel,<\/em> no a <em>Der Spiegel<\/em> de la RFA.]<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Y yo: \u201coye, oye, \u00bfes que hay competencia entre el<\/em> Spiegel<em> y la Televisi\u00f3n?\u201d. Yo era un colaborador desde M\u00e9jico del<\/em> Spiegel,<em> del que Heynoswski era redactor jefe. Era una confusi\u00f3n kafkiana. Total que tom\u00e9 contacto a pesar de \u00e9l, tres o cuatro semanas despu\u00e9s. Y en el<\/em> Spiegel<em> me organizaron una recepci\u00f3n oficial, se portaron mucho mejor que \u00e9l.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Hac\u00eda como trece meses que no era redactor jefe, pero se call\u00f3 la boca. Yo estaba convencido de que ven\u00eda a trabajar en el<\/em> Spiegel.<em> Y me dice que no. Luego me contaron otros que hab\u00eda hecho una animalada, aunque despu\u00e9s hizo otras en la televisi\u00f3n. As\u00ed que lo quitaron de all\u00ed y lo pusieron en la televisi\u00f3n, pero en un sitio muy bajo. As\u00ed es como yo llegu\u00e9 aqu\u00ed. \u00c9l dirig\u00eda un programita semanal muy sencillo llamado<\/em> Zeitgezeichnet.<em> Consist\u00eda en la invitaci\u00f3n a caricaturistas extranjeros, checos, polacos, holandeses, y hab\u00eda un gran cristal y dibujaban con un l\u00e1piz y hablaban, hac\u00edan caricaturas que la c\u00e1mara grababa. \u00c9l me dijo que colaborara. Yo le dije que yo no pod\u00eda hacer eso, que no era caricaturista. Me interes\u00f3 y dije, voy a probar. Pero empec\u00e9 a pensar en otra clase de cosas, partiendo del m\u00e9todo ese, que era muy elemental.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Yo propuse que la caricatura se hiciera sola con el autor, por etapas, y figuras cuatro veces mayores. Sin darme cuenta me gan\u00e9 la enemistad de todos esos colegas, de los caricaturistas. La primera que hice yo tuvo tal \u00e9xito que el programa se acab\u00f3. Y se hizo un departamento en la televisi\u00f3n s\u00f3lo para m\u00ed. El director del departamento era Heynowski. Consist\u00eda en un equipo de t\u00e9cnicos de televisi\u00f3n. Yo ten\u00eda que dar el visto bueno a todo lo que se gastaba all\u00ed. Yo ten\u00eda m\u00e1s poder que Heynowski, porque hac\u00eda el gui\u00f3n, los textos de las pel\u00edculas. No empezamos a poner m\u00fasica hasta el <\/em>Lenin Poem<em>, que fue el \u00faltimo.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Ese trabajo fue inesperado para m\u00ed. La primera pieza que hice fue el Politisches Poem, que tuve una discusi\u00f3n tremenda con Heynowski. Estuvimos m\u00e1s de tres d\u00edas sin aceptar el t\u00edtulo, porque dec\u00eda que era una barbaridad juntar la pol\u00edtica con la poes\u00eda. Yo dec\u00eda que por qu\u00e9 no. Al fin Adameck, el jefe, acept\u00f3. [<\/em>Heinrich Adameck, director de la DFF y miembro del Comit\u00e9 central del SED<em>]. Fue una pel\u00edcula que tuvo mucho \u00e9xito, con grandes dibujos. Yo aparec\u00eda y desaparec\u00eda, como si el dibujo se hiciera solo, parec\u00eda una l\u00ednea hecha por un fantasma. Fue un gran esfuerzo f\u00edsico por mi parte, de ah\u00ed viene mi operaci\u00f3n del est\u00f3mago. Duraba unos 20 minutos, lo hice en 15 d\u00edas, trabajando 15 horas diarias, con dos equipos turn\u00e1ndose cada 8 horas. Dorm\u00eda en un div\u00e1n en el estudio. Ten\u00eda ya \u00falcera. El d\u00eda de la Revoluci\u00f3n de Octubre de ese a\u00f1o fue la \u00fanica pel\u00edcula que se pas\u00f3 en Mosc\u00fa. Aqu\u00ed se quedaron pasmados.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Entonces vino mi primer conflicto con Heynowski. Tuve tanto \u00e9xito con ese filme, que me propuso hacer cinco pel\u00edculas iguales, del mismo patr\u00f3n. Yo dec\u00eda que hab\u00eda que hacer otras cosas, resolver otros problemas. Me negu\u00e9. Y menos con ese animal, un t\u00edo ego\u00edsta. El quer\u00eda un filme gr\u00e1fico Renau\/Heynowski. En M\u00e9jico yo hac\u00eda los filmes as\u00ed, y muchos los filmaba yo mismo en el estudio. Pero aqu\u00ed no lo entend\u00edan, ten\u00eda que haber un dibujante, un guionista, un director o realizador, un c\u00e1mara, etc.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Yo dije que yo lo hac\u00eda todo, salvo el trabajo de c\u00e1mara, que correspond\u00eda a Hans Sperling, un profesional que hab\u00eda estado exiliado en los Estados Unidos y hab\u00eda trabajado en Hollywood, un buen camarada, lo contrario que Heynowski. A m\u00ed me parec\u00eda muy raro que no se pudiera hacer algo as\u00ed en la DDR. Yo pod\u00eda hacer una pel\u00edcula por semana, de un modo operativo, sin burocracias. Hice bastantes filmes m\u00e1s, pero ya empec\u00e9 a tener dificultades con \u00e9l. Cuando yo me negu\u00e9 rotundamente a seguir sus dictados fue en el segundo filme, <\/em>Sturmische Zeit<em>, sobre las cosas que pasaban en Medio Oriente, Palestina, una pel\u00edcula muy dura. Con eso hice tambi\u00e9n algunas gr\u00e1ficas para el Eulenspiegel. Se ve c\u00f3mo el Imperialismo se va dejando los huesos por el camino, al final s\u00f3lo se ven unos pies esquel\u00e9ticos andando, y el \u201cFin\u201d est\u00e1 en rojo.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Sin embargo, quiero dejar las cosas en su lugar, Walter Heynoski era un hombre muy inteligente, pero es m\u00e1s ambicioso que inteligente. Y no era nada en el cine a\u00fan. [<\/em>Walter Heynowski se convirti\u00f3 en la d\u00e9cada de los setenta, en un autor de documentales con reconocimiento internacional.<em>] Cuando tuve la pelea con \u00e9l, le dije que lo \u00fanico que podr\u00eda ser es un buen director, porque como ejecutivo era un desastre, porque tiraba a mandar como un d\u00e9spota. Un d\u00eda me lo dijo en su casa, \u201cMi ideal es tener una oficina, una secretaria, un coche y mandar a mucha gente.\u201d Le dije, \u201cMira Walter, t\u00fa no sirves para eso.\u201d No sabe dirigir, es un t\u00edo ladino, a la gente la retuerce, le saca todo el jugo. Y pas\u00f3 como yo le dije, fue un buen director. Cuando yo me pele\u00e9 con \u00e9l era ya el segundo de la televisi\u00f3n, despu\u00e9s de Adameck. Trep\u00f3 a mis costas. Y entonces, Adameck se fue a un viaje de tres meses al mundo capitalista a trav\u00e9s de Intervisi\u00f3n, y se qued\u00f3 Heynowski al mando, y arm\u00f3 una, que antes de que llegara Adameck hab\u00eda destituido a todos los que quiso, hab\u00eda metido a sus amigos en los sitios claves. El partido lo quit\u00f3 fulminantemente y lo castig\u00f3 en la DEFA, departamento de documentales; ah\u00ed se fue.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Mi \u00faltimo trabajo en la DEFA fue la pel\u00edcula <\/em>Lenin Poem<em> [<\/em>en los archivos de Babelsberg no existe tal pel\u00edcula, sino una llamada <em>Petrograd 1917<\/em>, que es lo que queda de lo que Renau cuenta a continuaci\u00f3n.<em>] En <\/em>Lenin Poem<em> resolvimos el problema del color, yo busqu\u00e9 una soluci\u00f3n de paso del blanco y negro al color, con tres factores: mi trabajo en blanco y negro y en color, segundo, ayudado por un cambio de la iluminaci\u00f3n, y tercer factor, evoluci\u00f3n. Estuvimos trabajando varios meses con los t\u00e9cnicos de la DEFA. Hicimos m\u00e1s de 500 pruebas de color. Yo sal\u00eda [en pantalla] dibujando en blanco y negro, me iba y se quedaba s\u00f3lo el blanco y negro. Y al revelarse las pruebas de trabajo yo not\u00e9 que los dibujos en blanco y negro ten\u00edan ligeros matices de color. Pregunt\u00e9 a los electricistas por las l\u00e1mparas. No se acordaban. Repetimos la prueba sin m\u00ed, s\u00f3lo con dibujo. Los t\u00e9cnicos de la DEFA eran gente joven de la AGFA.<\/em><br \/>\n<em>[Su entrevistador, Schmidt, le pregunta qu\u00e9 pas\u00f3 con la pel\u00edcula.] \u00a1Qu\u00e9 va! No hubo pel\u00edcula, s\u00f3lo un<\/em> Drehbuch<em> [<\/em>un gui\u00f3n<em>] Con ese hombre s\u00f3lo hab\u00eda disgustos, todos los d\u00edas. Hasta que le di un portazo y perd\u00ed todo.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Eran pel\u00edculas sin palabras, y la m\u00fasica era de Hans Eisler. Le gustaban mucho, pero se muri\u00f3 [en septiembre de 1962, asqueado de la mezquindad burocr\u00e1tica, que sufri\u00f3 tanto en los Estados Unidos como en la RDA]. Hice un montaje con un magnet\u00f3fono. Esos dibujos del <\/em>Lenin Poem<em> no se mueven como los dibujos animados. Es un movimiento tambi\u00e9n art\u00edstico, no es naturalista. Es un movimiento de dibujos, que aparecen y desaparecen, pero no se mueven. Eso quiere decir que el ritmo tengo que hacerlo yo, y a la vez, la c\u00e1mara. Yo lo hice matem\u00e1ticamente. Por ejemplo, hay una secuencia que es en plena Primera Guerra Mundial, y viene la depresi\u00f3n de los soldados rusos en el frente, la nostalgia de casa y de la familia. Y es un dibujo de las trincheras, y luego viene una secuencia horizontal hecha con tres vidrios, un solo viaje de c\u00e1mara que dura tres minutos. El camar\u00f3grafo dec\u00eda que eso era imposible de hacer. Y poco a poco el frente es la estepa rusa, con abedules desnudos. Y el ritmo son las canciones rusas de ese tiempo, muy tristes, muy lentas, la nostalgia\u2026<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Yo trabajaba con el metr\u00f3nomo. Yo hac\u00eda el ritmo con el metr\u00f3nomo, y estaba medido en un papel milimetrado, en una tira de muchos metros, con signos para el camar\u00f3grafo. Era un m\u00e9todo inventado por m\u00ed que volv\u00eda loco al camar\u00f3grafo. Yo le pregunt\u00e9 a Sperling, \u00bft\u00fa sabes bailar? Y \u00e9l no entend\u00eda lo que quer\u00eda decir. Lo dec\u00eda por seguir un ritmo en la secuencia, y luego cambiar de ritmo, como si bailaras. Yo cog\u00ed un magnet\u00f3fono, con trozos de m\u00fasica de Bartok y otros con los ritmos que yo escog\u00ed, y los mezcl\u00e9, yo s\u00f3lo, aunque t\u00e9cnicamente est\u00e9 mal hecho, claro. Y esa grabaci\u00f3n se la llevaron a Eisler, y estaba encantado, dec\u00eda que era un gran descubrimiento. Y de esa grabaci\u00f3n s\u00f3lo ten\u00eda que tomar el ritmo, claro, una mezcla de m\u00fasicas.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Yo ganaba en la televisi\u00f3n 5.000 marcos. Era el que m\u00e1s ganaba, salvo algunos actores. Y dej\u00e9 de ingresar 5.000 marcos de golpe. Me puse a gritar en ingl\u00e9s, porque me entend\u00eda con un camar\u00f3grafo que hab\u00eda estado en los EEUU. Le dije delante de todos [<\/em>en referencia a Heynowski]<em> negrero burgu\u00e9s. \u00a1Y a la calle! Y al d\u00eda siguiente fui con un taxi y me llev\u00e9 de all\u00ed un mont\u00f3n de cosas que no eran m\u00edas, pero que necesitaba para trabajar, una mesa de dibujo, material, aparatos. El empleado protestaba, pero yo le dec\u00eda que necesitaba trabajar y que me hiciera un recibo, que le pagar\u00eda a final de mes o cuando pudiera, pero ahora me lo llevo. Se arm\u00f3 un jaleo en la calle, se arremolin\u00f3 la gente. Y al t\u00edo le entr\u00f3 miedo y se meti\u00f3. Nunca me pidieron dinero ni me reclamaron las cosas. Hasta ahora. Algunos me dec\u00edan que en la televisi\u00f3n me ten\u00edan miedo, otros, que me admiraban. Si uno se la juega, a veces, gana. A m\u00ed me ha tocado ganar muchas veces, porque si iba a la defensiva, perd\u00eda seguro.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Me dejaron de pagar, claro, yo me fui de la televisi\u00f3n, perd\u00ed 5.000 marcos mensuales. Y por cada film, 8.000 \u00f3 10.000 marcos. Y tuve que pedir dinero a mis amigos para vivir. A los espa\u00f1oles. Y t\u00fa sabes que cuando aqu\u00ed sale uno de un sitio ya no le admiten en otro sitio, se corre la voz. Total que un d\u00eda me llaman de la televisi\u00f3n, directamente del Intendente, Adameck me recibe en persona; y me cuentan todo, que Heynowski ya no estaba all\u00ed, me contaron lo que hab\u00eda pasado, y me dijeron si quer\u00eda seguir trabajando, y yo le dije, \u201cMira, camarada, yo tengo ahora otras ideas\u201d. Pero ya el <\/em>Lenin Poem<em> estaba<\/em> kaput.<em> Total, que me siguieron pagando. No 5.000 marcos. Me dijeron, \u00bfqu\u00e9 quieres cobrar? Y yo, \u201clo que vosotros cre\u00e1is conveniente, pero 5.000 marcos es demasiado dinero\u201d. Y quedaron en avisarme cu\u00e1ndo ten\u00eda que volver a trabajar. Y pasaron 5 a\u00f1os sin avisarme, pag\u00e1ndome. Yo ten\u00eda muy mala conciencia. Estoy cobrando y no me llaman.<\/em><\/p>\n<p>Antes de entrar en el conflicto Renau\/Heynowski, conviene detenernos en una distinci\u00f3n que puede confundir al lector no iniciado, y lo digo porque yo he tenido que hacer un esfuerzo para no hacerme un l\u00edo entre la <em>Deutsche Fernsehfunk<\/em>, que podr\u00eda simplificarse en DFF y la DEFA (<em>Deutsche Film Aktiengesellschaft<\/em>), la productora de pel\u00edculas de la RDA que substituy\u00f3 a la antigua UFA nazi (<em>Universum Film Aktiengeselschaft<\/em>, el nombre procede de su fundaci\u00f3n en 1917) ocupando sus estudios en el distrito berlin\u00e9s de Babelsberg y cambi\u00e1ndolos de nombre.<br \/>\nRenau trabaj\u00f3 para la televisi\u00f3n (DFF) y luego para los estudios de la DEFA, donde realiz\u00f3 el experimento del <em>Lenin Poem<\/em>, seg\u00fan se ver\u00e1 m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p>Sobre los motivos de la sonada bronca entre Renau y Heynowski hay varias versiones poco concretas, que se\u00f1alan m\u00e1s que definen. Renau no expone la suya en su conversaci\u00f3n grabada, de lo que se deduce que no fue una cuesti\u00f3n simple, sino un complejo de razones en el que sin duda se mezclaban la personalidad y los h\u00e1bitos de trabajo de los contendientes.<\/p>\n<p>Heynowski arguye que el artista valenciano era una persona sin disciplina, que s\u00f3lo quer\u00eda hacer lo que le gustaba o le interesaba, y a su ritmo, que era distinto al de producci\u00f3n de una cadena televisiva. Quienes hemos trabajado en un medio audiovisual sabemos lo que cuesta adaptarse a la endiablada velocidad de medio, as\u00ed que la queja de Heynowski suena veros\u00edmil. Otros observadores indirectos del paso de Renau por la<em> Deutsche Fernsehfunk<\/em> coinciden en el diagn\u00f3stico (es el caso del realizador Karlheinz Mundt, corroborado por el guionista Wolfgang Schwarze).<\/p>\n<p>Renau no era una persona d\u00factil cuando ten\u00eda que trabajar en comandita en proyectos que no hab\u00edan nacido de su propia imaginaci\u00f3n. De sus palabras se deduce que estaba pulverizando los h\u00e1bitos de los t\u00e9cnicos alemanes, acaso unos bur\u00f3cratas de tomo y lomo, estereotipados funcionarios del socialismo. As\u00ed que no es de extra\u00f1ar que tuvieran reproches que hacerle.<\/p>\n<p>Existe una especie de leyenda, fomentada por el propio Renau, que atribuye a Heynowski un pecado de codicia desenfrenada. Despu\u00e9s de consultar a varias personas que conocieron bien a ambos, se concluye que Heynowski no cometi\u00f3 ninguna irregularidad econ\u00f3mica, como arg\u00fc\u00eda su rival.<\/p>\n<p>Teresa Renau cont\u00f3 esto a Albert Forment, seg\u00fan hace constar en el libro <em>Josep Renau, hist\u00f2ria d&#8217;un fotomontador<\/em>:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Heynowski le dijo que har\u00edan pel\u00edculas y se repartir\u00edan las ganancias. Cada uno al cincuenta por ciento. Y entonces mi padre se enfad\u00f3, pero de qu\u00e9 manera. Dec\u00eda mi padre: \u2018No he venido al socialismo para\u2026 yo he huido del capitalismo porque estoy huyendo de gente como t\u00fa. \u00bfNo? Y entonces llego aqu\u00ed y t\u00fa me planteas el mismo problema\u2019. Se pele\u00f3 con \u00e9l, por eso creo que se acabaron las pel\u00edculas.<\/em><\/p>\n<p>Teresa relataba lo que hab\u00eda o\u00eddo contar a su padre, no lo que hab\u00eda escuchado personalmente. A esto a\u00f1adi\u00f3 en una de las entrevistas que yo le hice, que Manuela Ballester, su madre, intent\u00f3 calmar a Renau. \u201cAl fin y al cabo es tu jefe\u201d, le dec\u00eda. \u201cEs cosa suya. Y t\u00fa pierdes tu trabajo, te quedas en la calle.\u201d Manuela ten\u00eda experiencia de los efectos de la c\u00f3lera de su marido en la econom\u00eda familiar. Quedarse en la calle supondr\u00eda de nuevo traer el fantasma de la privaci\u00f3n a una mujer que hab\u00eda tenido que cruzar los Pirineos a pie, con los enemigos pis\u00e1ndole literalmente los talones.<\/p>\n<p>Karlheinz Barck, que fue int\u00e9rprete de Renau durante muchos a\u00f1os, recordaba tambi\u00e9n la historia del cincuenta por ciento, pero con matices. En algunas ocasiones, Renau le coment\u00f3 que Heynowski y \u00e9l iban <em>fifty-fifty<\/em>, pero sin que ello implicara beneficios irregulares, sino un modo de repartir el trabajo y las compensaciones econ\u00f3micas leg\u00edtimas. Al parecer \u00e9stas se hac\u00edan en divisas, de lo cual puede deducirse su inestimable valor. Por otro lado, los hermanos Peter y Bruno Flierl, grandes amigos y admiradores de Renau y cu\u00f1ados de Heynowski, creen poco probable que el realizador de televisi\u00f3n se hubiese encontrado nunca en la posibilidad de usar dinero p\u00fablico en beneficio propio, porque era un empleado, no un productor independiente.<\/p>\n<p>Es digna de menci\u00f3n, para zanjar este tema, otra especie de leyenda sobre el caso, que procede de Manfred Schmidt. Cuenta el galerista y confidente de Renau que \u00e9ste se empe\u00f1\u00f3, al ser contratado por la televisi\u00f3n alemana, en cobrar lo mismo que un t\u00e9cnico y no m\u00e1s, en un alarde de fidelidad proletaria, y que Heynowski, al enterarse, se echaba las manos a la cabeza.<\/p>\n<p>No hay ninguna evidencia que corrobore esta historia. Parece m\u00e1s bien una mezcla de dos episodios. Uno, el reconocido por Renau de sufrir una merma en su sueldo tras la bronca, bien que no lleg\u00f3 nunca a trabajar de nuevo para la televisi\u00f3n. Otro, el firme compromiso de los muralistas mejicanos de no cobrar m\u00e1s que un electricista en la ejecuci\u00f3n del Retrato de la Burgues\u00eda, seg\u00fan hemos contado en un cap\u00edtulo anterior.<\/p>\n<p>La bronca Renau-Heynowski nos ha forzado a dar un salto en el tiempo, que ahora tenemos que realizar en sentido contrario. Renau dej\u00f3 de trabajar para la televisi\u00f3n en el verano de 1960, seg\u00fan afirmaci\u00f3n de Heynowski. Pero entre ese momento y el verano del 58, dos a\u00f1os, sucedieron muchas cosas.<\/p>\n<p>Hemos visto que Renau estableci\u00f3 contacto por su cuenta con la redacci\u00f3n de la revista <em>Eulenspiegel,<\/em> y que \u00e9sta le organiz\u00f3 una de esas recepciones mitad privadas mitad p\u00fablicas, que se hacen a los amigos de una instituci\u00f3n o de un r\u00e9gimen. A ella debi\u00f3 acudir una selecci\u00f3n de personalidades de la vida pol\u00edtica y art\u00edstica de la RDA. Entre ellos, el mismo Heartfield, si hemos de creer a Renau. Desde el primer momento entre ambos fotomontadores se abri\u00f3 una especie de abismo emocional. Pero antes de llegar a \u00e9l, repasemos la bienvenida del <em>Eulenspiegel<\/em> a Renau.<br \/>\nUno de los apuntes que se conservan en los archivos de la Fundaci\u00f3n Josep Renau lleva el t\u00edtulo de &#8220;Sutilezas objetivistas&#8221;. Da la impresi\u00f3n de ser el texto de una charla, y las referencias autobiogr\u00e1ficas y ciertos comentarios sobre el expresionismo alem\u00e1n y Heartfield nos permiten pensar que acaso fuera la que dio Renau con motivo de su bienvenida.<\/p>\n<\/div><\/div><div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[vc_single_image image=&#8221;7949&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;right&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p>En el papel se lee algo ya conocido por el lector de este libro, pero que a su audiencia alemana debi\u00f3 resultar una agradable novedad, el hecho de que a fines de los a\u00f1os 20 Renau sali\u00f3 de su etapa abstractizante y fue imbuido por el arte revolucionario alem\u00e1n de la primera postguerra, gracias a que en Valencia hab\u00eda una librer\u00eda especializada en revistas y libros revolucionarios alemanes, propiedad de un jud\u00edo galo, quien le traduc\u00eda desinteresadamente al franc\u00e9s pies de grabado, peque\u00f1os textos y hasta cap\u00edtulos enteros; gracias a lo cual, Renau conoci\u00f3 a Otto Dix, Grosz, K\u00e4the Kollwitz, Heartfield, Domela-Nieuwenhuis. Esto compens\u00f3 la desilusi\u00f3n que le hab\u00eda producido la vida intelectual espa\u00f1ola conocida en Madrid, y la incoherencia ideol\u00f3gica de las vanguardias pict\u00f3ricas europeas.<\/p>\n<p>Aprendi\u00f3 de los alemanes que la condici\u00f3n m\u00e1s alta y honda del arte es ser testigo de su tiempo, y la m\u00e1s noble, actuar sobre los hombres. Entendi\u00f3 a la perfecci\u00f3n la maldici\u00f3n que los pintores alemanes lanzaron a la cara del mundo burgu\u00e9s, condenado por la historia. El joven Renau escuch\u00f3 ese mensaje, recogido fortuitamente, y lo interpret\u00f3 como un mandato pict\u00f3rico y humano sublime, que se sinti\u00f3 obligado a seguir.<\/p>\n<p>M\u00e1s tarde, en M\u00e9jico le sorprendi\u00f3 que algunos cr\u00edticos norteamericanos aseguraran que el nazismo y el estalinismo se parec\u00edan en que aborrec\u00edan el abstracto. Por eso, lo primero que hicieron cuando estall\u00f3 la guerra fr\u00eda fue dar p\u00e1bulo al arte abstracto, arguyendo la libertad de creaci\u00f3n.<br \/>\nLuego Renau se cita a s\u00ed mismo, recogiendo las tesis del pol\u00e9mico ensayo sobre abstracci\u00f3n y realismo publicado en M\u00e9jico. Evidentemente est\u00e1 sirviendo alimento ali\u00f1ado especialmente para un p\u00fablico muy concreto, pol\u00edticos, funcionarios y artistas del aparato socialista.<br \/>\nLo que no imaginaba es que el traductor era un hombre demasiado cauteloso. Se trataba de un rumano llamado Kurt Viala. Cuenta el arquitecto Peter Flierl, asistente al acto, que aquel hombre era un consumado conocedor de las lenguas alemana y espa\u00f1ola, pero estaba muy poco instruido en la historia de la Revoluci\u00f3n, y todav\u00eda menos en el protocolo socialista. Cada vez que Renau se refer\u00eda al \u201ccamarada Lenin\u201d, Viala traduc\u00eda \u201cel se\u00f1or camarada Lenin\u201d.<\/p>\n<p>Lo chusco es que la audiencia que no entend\u00eda espa\u00f1ol pensaba que el tratamiento de \u201cse\u00f1or camarada\u201d lo estaba dando el mismo Renau, cosa que les dejaba perplejos, procediendo de un comunista con certificado de origen en toda regla. Quiz\u00e1 el pobre Viala consider\u00f3 que tratar al gran Lenin de simple \u201ccamarada\u201d era una falta de educaci\u00f3n que le pod\u00eda ocasionar alg\u00fan disgusto.<\/p>\n<p>Un papel manuscrito a pluma en el Archivo Josep Renau nos permite deducir que la llegada del artista a la RDA debi\u00f3 de causar m\u00e1s de un quebradero de cabeza protocolario. Se trata del borrador de una carta a Walter Heynowski, y est\u00e1 perge\u00f1ado a la vuelta de una cuartilla amarillenta en la que hay dibujado un boceto. Renau escribe en ingl\u00e9s, y dice que intenta resolver el problema del traductor, para entenderse con los t\u00e9cnicos de la televisi\u00f3n. Advierte que aquel Kurt Viala (K.V. en el papel) es un buen especialista en lengua espa\u00f1ola, pero no un hombre en quien se pueda confiar pol\u00edticamente. Adem\u00e1s, no es un tipo simp\u00e1tico. Renau se siente m\u00e1s que inc\u00f3modo con \u00e9l, y le pide a Heynowski que le busque a otra persona, porque lo que no puede hacer es desplazarse a Leipzig a realizar un curso de alem\u00e1n de varios meses, un tiempo que no pod\u00eda desperdiciar. A este respecto, es una inc\u00f3gnita por qu\u00e9 Renau no pod\u00eda hacer este curso en Berl\u00edn, quiz\u00e1 la tradicional burocracia de hierro germ\u00e1nica hubiera establecido que para aprender alem\u00e1n, s\u00f3lo Leipzig y punto. \u201c<em>I can\u2019t stop my work, and without the help of a good translator, my situation of isolation in my work and in my life would become untenable.<\/em>\u201d (No puedo dejar de trabajar, y sin la ayuda de un buen traductor mi situaci\u00f3n de aislamiento en mi trabajo y en mi vida se me har\u00eda insostenible.)<\/p>\n<p>Se lo buscaron, y a toda prisa.<\/p>\n<p>Fue la mejor cosa que le pudo pasar a Karlheinz Barck, entonces reci\u00e9n licenciado en Lenguas Rom\u00e1nicas en la universidad de Rostock. Walter Heynowski le convoc\u00f3 urgentemente un buen d\u00eda, recomendado por alg\u00fan profesor, y le pregunt\u00f3 si se sent\u00eda capaz de servir de int\u00e9rprete del espa\u00f1ol al alem\u00e1n y viceversa. Al saber que se trataba de ayudar a un artista, Barck acept\u00f3 sin vacilar un instante. Tratar a un extranjero, por aut\u00e9ntica que fuera su etiqueta de comunista, resultaba algo excepcional en la RDA, y frecuentarlo sin una raz\u00f3n convincente, levantaba las sospechas del desconfiado aparato de seguridad. As\u00ed que disponer de las bendiciones y la sanci\u00f3n oficial era todo un privilegio, un regalo del inescrutable cielo socialista. Barck acudi\u00f3 con Renau a cuantas reuniones era citado, recorri\u00f3 los salones culturales de toda la Rep\u00fablica en incontables viajes, traduciendo sus conferencias p\u00fablicas, le acompa\u00f1\u00f3 a resolver tr\u00e1mites burocr\u00e1ticos, y sobre todo, trab\u00f3 una afectuosa amistad con \u00e9l.<\/p>\n<p>Kartheinz Barck, a sus setenta y tantos a\u00f1os, posee el mismo sentido del humor, la misma competencia y la misma generosidad que debi\u00f3 dispensar intuitivamente a aquel pintor espa\u00f1ol que la suerte puso en su camino. Adem\u00e1s de la fascinaci\u00f3n que a toda persona sensible causaba Renau, Barck se dej\u00f3 seducir por la biblioteca del valenciano, una inmensidad de libros, sobre todo en espa\u00f1ol, imposibles de encontrar en la RDA.<\/p>\n<p>La biblioteca de Renau adquiri\u00f3 pronto fama en Berl\u00edn. Contaba con literatura y ensay\u00edstica en espa\u00f1ol, de la que Barck se aprovech\u00f3 para realizar su tesis sobre Ortega y Gasset. Pero adem\u00e1s contaba con libros de arte cl\u00e1sico y contempor\u00e1neo que ni siquiera en las universidades alemanas estaban al alcance del com\u00fan de los estudiantes o investigadores. Por ejemplo, pose\u00eda una colecci\u00f3n de la revista surrealista <em>Minotaure,<\/em> libros sobre Max Ernst y otros surrealistas, desde\u00f1ados y apartados en la sobria RDA, tomos ilustrados de Picasso y otros cubistas, ediciones pr\u00edncipe espa\u00f1olas, libros de pintura mural mejicana, curiosidades bibliogr\u00e1ficas de diversos or\u00edgenes y en varios idiomas. Un tesoro que se increment\u00f3 y sobrevivi\u00f3 milagrosamente al cabo de los a\u00f1os.<br \/>\nEn el oto\u00f1o de 1958 Karlheinz Barck empez\u00f3 a servir de int\u00e9rprete a Renau, y lo seguir\u00eda siendo hasta su muerte 24 a\u00f1os despu\u00e9s, aunque a partir de determinado momento fue m\u00e1s un amigo que un empleado.<\/p>\n<p>Barck recuerda la decepci\u00f3n que el fotomontador John Heartfield le caus\u00f3 a Renau. Si es cierto, como aseguraba el artista valenciano, que Heartfield fue uno de los invitados a la recepci\u00f3n oficiosa al reci\u00e9n llegado de M\u00e9jico, debieron saludarse. En su art\u00edculo publicado en Espa\u00f1a en 1978, &#8220;La lecci\u00f3n decisiva de John Heartfield&#8221; (y tambi\u00e9n en otro publicado en 1981, &#8220;Homenaje a John Heartfield&#8221;), Renau dice que le visit\u00f3 en su casa y que al abrazarle se emocion\u00f3. A juzgar por la reacci\u00f3n del alem\u00e1n, que hizo caso omiso de la cordialidad manifestada por su declarado disc\u00edpulo, la emoci\u00f3n de Renau tuvo m\u00e1s que ver con una s\u00fabita erupci\u00f3n de recuerdos sepultados en la memoria. El valenciano evocar\u00eda sin poderlo remediar los d\u00edas de su juventud perdida, de su patria negada, de su ingenuidad creativa en compa\u00f1\u00eda de tantos muchachos llenos de ilusiones est\u00e9ticas y vigor art\u00edstico. Heartfield le hab\u00eda abierto las puertas del dada\u00edsmo internacional y urbanita, una oportunidad excepcional en la remota y agr\u00edcola Valencia.<br \/>\nPero casi desde la infancia, recordemos, Renau hab\u00eda dado aldabonazos aqu\u00ed y all\u00e1, movido por una curiosidad est\u00e9tica insaciable.<\/p>\n<p>En sus confidencias a Manfred Schmidt, expresaba:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Puedo decir que yo hice fotomontajes antes de conocer a Heartfield. Yo hac\u00eda archivo de im\u00e1genes desde que ten\u00eda ocho o nueve a\u00f1os. Estaba fascinado por las im\u00e1genes, las clasificaba. Sin embargo, lo que me descubri\u00f3 Heartfield es el fotomontaje pol\u00edtico. Yo hab\u00eda visto fotomontajes surrealistas tambi\u00e9n. Pero eran m\u00e1s bien collages, de Robert Hausmann. Son y no son fotomontajes, porque tienen sentido del espacio. Heartfield y Grosz fueron dada\u00edstas antes, hicieron collage, y luego fotomontaje, lo mismo. Lo com\u00fan de los dos g\u00e9neros es que los materiales se pegan. Pero desde el punto de vista te\u00f3rico son dos cosas diametralmente distintas. Y los estetas m\u00e1s conocidos, por ejemplo, el libro de Louis Aragon, el primer libro serio sobre el collage, no lo tiene claro eso. Y eso que es un ensayo muy bueno, pero tiene una confusi\u00f3n te\u00f3rica tremenda.<\/em><br \/>\n<em>Con frecuencia, los collages surrealistas tienen mucho humorismo y un poco de caricatura. El fotomontaje para m\u00ed no es caricatura. Y Heartfield ha hecho algunos que est\u00e1n al borde de la caricatura. Pero la caricatura es reducir al rid\u00edculo las cosas serias para destruirlas, mientras que el fotomontaje, que es otra forma de cr\u00edtica, es lo otro, en vez de reducir al rid\u00edculo es elevar al absurdo. El efecto es totalmente opuesto. Yo procuro que mis fotomontajes hagan sonre\u00edr un poco, pero que hagan re\u00edr, nunca.<\/em><\/p>\n<p>Para Renau el fotomontaje deb\u00eda ser universal, no basarse en im\u00e1genes concretas y pasajeras.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Yo soy un pintor con c\u00e1mara, al contrario que Heartfield, que no hac\u00eda fotos. Para ser un buen fotomontador tienes que ser un buen pintor, un buen fot\u00f3grafo y un buen marxista-leninista, es la \u00fanica manera de manejar bien los elementos del archivo.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Mis fotomontajes son m\u00e1s universales que los de Heartfield. Tienen diferentes categor\u00edas. Y eso est\u00e1 buscado, no es ninguna casualidad. Por ejemplo, en mis fotomontajes no hay ning\u00fan retrato de nadie. En los de Heartfield est\u00e1n Hitler, Hindemburg, etc. O sea, que hay que estar muy enterado de la pol\u00edtica alemana. Hay que conocer mucho la pol\u00edtica. Lo m\u00edo, no. Yo he luchado siempre por hacer un fotomontaje integral, hasta sin t\u00edtulo, y sin letreros, yo soy el primero que ha empezado a hacer eso.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Ese titulado &#8220;El presidente ama la paz&#8221; puede ser cualquier presidente de los Estados Unidos, cualquiera, no es ninguno concreto, puede ser Carter o Johnson. Y desde que hice ese fotomontaje ya van tres presidentes, y siempre funciona. Pueden funcionar indefinidamente mientras dure el imperialismo. Mientras que Heartfield se centra en Goering, en Hitler, su fotomontaje s\u00f3lo tiene sentido en su tiempo. En Am\u00e9rica la gente de la calle entiende mis fotomontajes enseguida, est\u00e1n hechos para Am\u00e9rica.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>El imperialismo, la alienaci\u00f3n de la mujer, el racismo, todas esas cosas aparecen con claridad, la gente las entiende. Es un constante bombardeo a la conciencia de la gente. A trav\u00e9s de cosas concretas obligarlos a ir a lo general. Esto lo digo a prop\u00f3sito del archivo. Sin archivo, yo no puedo trabajar. Yo no s\u00e9 si Heartfield ten\u00eda archivo o no, yo creo que s\u00ed.<\/em><\/p>\n<p>Renau lamentaba que Heartfield se hubiera mantenido fiel al blanco y negro. Aseguraba que su aportaci\u00f3n personal al fotomontaje fue el color, lo que disgust\u00f3 al alem\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Heartfield no usaba el color, y hoy la dimensi\u00f3n emocional m\u00e1s fuerte de la imagen es el color, tambi\u00e9n en publicidad. Lo cl\u00e1sico, en blanco y negro s\u00f3lo tiene una dimensi\u00f3n est\u00e9tica, pero no emocional; el color es irracional, instintivo; un rojo puede ser un rojo de fiesta o un rojo de sangre.<\/em><\/p>\n<p>En noviembre de 1958 Renau fue transportado urgentemente de Adherlshof hasta un edificio del complejo hospitalario de Berlin-Buch, situado en un hermoso bosque al norte de la ciudad oriental, porque le hab\u00eda reventado una \u00falcera en el est\u00f3mago.<\/p>\n<p>Aquel complejo hospitalario ten\u00eda un lugar reservado para la atenci\u00f3n a jerarcas e invitados especiales y estaba atendido por la flor y nata de la medicina alemana. Esto deja ver que Renau, un desconocido fuera de los medios art\u00edsticos, no era un cualquiera en la RDA. All\u00ed permanecer\u00eda varias semanas. Lejos de tomarse la incidencia como un aviso para descansar, se dedic\u00f3 a leer libros y a rellenar cuadernos de tapas de hule, cuya lectura pasma.<\/p>\n<p>El primero de ellos lleva una inscripci\u00f3n manuscrita con estilogr\u00e1fica, en la contraportada: <em>Este primer cuaderno del \u00edndice de CITAS=1-CHINA \u2018La Longue Marche\u2019 fue iniciado durante mi primer mes de estancia en el Hospital de Berl\u00edn-Buch quince d\u00edas despu\u00e9s de la hemorragia ulceral que se me produjo durante el cuarto d\u00eda de filmaci\u00f3n de Rote-Fahne en los estudios de la Deutsche Fernsehfunk en Berl\u00edn Adlershof.<\/em><\/p>\n<p>Empieza con citas del libro<em> La Larga Marcha<\/em>, de Simone de Beauvoir, editado por Gallimard en Par\u00eds en 1957. Y tiene \u00a1144 p\u00e1ginas! manuscritas a pluma y a l\u00e1piz.<\/p>\n<p>El segundo cuaderno, &#8220;VARIOS&#8221;, fechado tambi\u00e9n en noviembre, de las mismas caracter\u00edsticas que el primero, s\u00f3lo tiene 24 p\u00e1ginas manuscritas, de diversos textos, adem\u00e1s de una continuaci\u00f3n de las citas de la Beauvoir.<\/p>\n<p>El tercer cuaderno, del mismo mes, lleva el encabezamiento de &#8220;Arte y Literatura&#8221;. Contiene notas de textos diversos, casi todas en franc\u00e9s, y sobre el tema citado. Algunas son de Beauvoir, pero tambi\u00e9n hay otras de Brecht, de Rimbaud, e incluso hay pegado un recorte de ABC sobre la inauguraci\u00f3n de pantanos en Zamora. Tiene 40 p\u00e1ginas escritas.<\/p>\n<p>El cuarto cuaderno, igual que los anteriores, se titula &#8220;AMERICAN WAY OF LIFE. Datos e ideas&#8221;. Iniciado tambi\u00e9n en noviembre, tiene 19 p\u00e1ginas manuscritas. Contiene notas y apuntes diversos, tomados de varios documentos y libros. Copia una nota de ABC (23\/11\/58) sobre la suspensi\u00f3n de un concierto de Billy Halley en Barcelona y otras actuaciones en la provincia, por los actos de gamberrismo registrados en la primera actuaci\u00f3n en el palacio de los Deportes, en los que tuvo que intervenir la fuerza p\u00fablica. Tambi\u00e9n tiene un listado de diez t\u00edtulos de temas de jazz, sugiriendo que algunos de ellos sean t\u00edtulos de l\u00e1minas de AWL (por ejemplo, <em>Nobody knows the trouble I\u2019v seen o Someday, sweetheart<\/em>.)<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de Carmen Solero, alg\u00fan otro espa\u00f1ol visitar\u00eda a Renau en el remoto hospital y le llevar\u00eda esos ABC, comprados sin duda en Berl\u00edn Occidental. No deb\u00eda ser un individuo an\u00f3nimo, sino alguien de rango oficial y confianza probada, posiblemente alg\u00fan camarada del Partido Comunista de Espa\u00f1a con residencia en la ciudad.<\/p>\n<p>Que Renau recortara la suspensi\u00f3n del concierto de Billy Halley en Barcelona, manifiesta algo m\u00e1s que inter\u00e9s por las actividades represivas del franquismo. Cabe recordar el episodio de M\u00e9xico, cuando Renau descubri\u00f3 que el gusto de su hija Teresa por Elvis Presley no era censurable, sino todo lo contrario. Si hab\u00eda cantantes norteamericanos capaces de desatar la intervenci\u00f3n de la polic\u00eda, era preciso tomar nota. Renau no viv\u00eda en un universo est\u00e9tico y lejano, encerrado en su torre de marfil. Hasta enfermo y encamado, hac\u00eda excursiones por el f\u00e9rtil paisaje de la realidad social m\u00e1s diversa y volv\u00eda cargado de frutos. Algunos de ellos desconcertantes, como esa noticia sobre inauguraci\u00f3n de pantanos en Zamora.<\/p>\n<p>Precisamente en esa colecci\u00f3n de cuadernos encontramos uno en el que se cita una exposici\u00f3n sobre pel\u00edculas en la llamada <em>Zeughaus<\/em> de Berl\u00edn, que era y sigue siendo el Museo de Historia de la avenida Bajo los Tilos, frente a la \u00d3pera. La exposici\u00f3n ten\u00eda por t\u00edtulo <em>Ausstellung 60 Jahre Film<\/em>, y dur\u00f3 entre abril y agosto de 1958.<\/p>\n<p>Ello sugiere las actividades de Renau antes de caer enfermo, en el tiempo que le quedaba libre de su trabajo en la televisi\u00f3n. La pieza mencionada en el primer cuaderno de apuntes, <em>Rote Fahne<\/em> (Bandera Roja), no figura en los archivos de la televisi\u00f3n de Babelsberg en relaci\u00f3n con Renau. Tampoco figuran otros citados por Eva Maria Thiele, que en los a\u00f1os 70 conoci\u00f3 al pintor y le dedic\u00f3 algunos estudios. Puesto que Eva Maria Thiele viv\u00eda en la RDA, no puede dudarse de que tuvo constancia de las pel\u00edculas que menciona, y es de suponer que se han debido perder o no han sido catalogadas todav\u00eda. El caso es que <em>Rote Fahne<\/em> se qued\u00f3 sin acabar.<\/p>\n<p>No sabemos cu\u00e1ndo le dieron el alta a Renau en el hospital de Berlin-Buch. Tampoco sabemos si se hizo cargo de \u00e9l alguien durante su recuperaci\u00f3n. Es muy probable que Carmen Solero volviera a acogerle, porque resulta dif\u00edcil imaginarle solo y convaleciente en el caser\u00f3n de la Ehrlichstrasse, un lugar que hab\u00eda que \u201crecorrer con abrigo\u201d, como se\u00f1alar\u00eda m\u00e1s tarde Teresa, porque s\u00f3lo algunas habitaciones ten\u00edan calefacci\u00f3n.<\/p>\n<\/div><\/div><div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[vc_single_image image=&#8221;7926&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p>Sin duda, Renau volver\u00eda a su fren\u00e9tica actividad de innovaci\u00f3n f\u00edlmica, para desesperaci\u00f3n de Heynowski y de los t\u00e9cnicos. En febrero del 59 empieza a trabajar en la pel\u00edcula titulada Die 10 Gebote (Los Diez Mandamientos), basada en una serie de directrices pol\u00edticas dictadas por Walter Ulbricht en beneficio del progreso del socialismo en la RDA. En noviembre de ese a\u00f1o, sigue trabajando en la idea, seg\u00fan evidencian ciertas notas del Archivo de la Fundaci\u00f3n Renau.<br \/>\nAlbert Forment ha dedicado sus mejores esfuerzos a desenterrar a Renau del olvido, y algo ha conseguido, sin traspasar las paredes del \u00e1mbito acad\u00e9mico; Renau sigue encerrado tras un muro. Para Forment, con estos cortometrajes inacabados o perdidos:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>[Renau] se convert\u00eda en un propagandista poco brillante de la doctrina oficial, un instrumento de los intereses de la clase gobernante de la RDA. Parece como que actuara con una falta absoluta de esp\u00edritu cr\u00edtico, rindi\u00e9ndose ante un arte que era una adocenada ilustraci\u00f3n de falso didactismo, de ideales esp\u00fareos y de escenas manipuladas. El arte comprometido que siempre defend\u00eda era arrastrado por una corriente de basta mediocridad.<\/em><\/p>\n<p>Este juicio del bienintencionado Forment sintetiza la inc\u00f3moda postura de la mayor\u00eda de los cr\u00edticos y acad\u00e9micos espa\u00f1oles ante Renau. Para estos, ser y ejercer de comunista pintor, significaba actuar siempre como propagandista de su ideolog\u00eda, lo cual implicaba, de modo indirecto pero inevitable, ser un instrumento del gobierno comunista. Estos hechos s\u00f3lo pueden juzgarse desde el punto de vista ideol\u00f3gico, pero no mezclarlos con el juicio est\u00e9tico. El resultado de la mezcla es una conclusi\u00f3n err\u00f3nea: Cuando Renau hac\u00eda fotomontajes libremente, le sol\u00edan salir obras estupendas; cuando le contrataban para hacer murales, era un t\u00e9cnico sin la fuerza arrebatadora de su maestro Siqueiros, aunque hac\u00eda cosas apreciables; en resumen, cuando trabajaba <em>on demand<\/em> se convert\u00eda en un instrumento y propagandista del gobierno y le sal\u00edan churros.<\/p>\n<p>El argumento es insostenible, porque establece una divisi\u00f3n cualitativa de las obras de Renau basada en la ideolog\u00eda de quien realiza el an\u00e1lisis. Viene a decir que si eres comunista tendr\u00e1s la desgracia de que te gustar\u00e1 todo lo que hizo el comunista Renau; si no eres comunista, s\u00f3lo progre, tendr\u00e1s un criterio m\u00e1s ajustado y solvente y distinguir\u00e1s lo bueno de lo malo; y si eres un facha (la tercera categor\u00eda que la intelectualidad espa\u00f1ola de la izquierda divagante sanciona y admite), la obra de Renau te parecer\u00e1 en su conjunto una porquer\u00eda.<\/p>\n<p>Esto es absurdo. Adem\u00e1s, no es verdad, no funciona as\u00ed.<\/p>\n<p>Es de suponer que Renau tendr\u00eda baches creativos, y si un experto se pone a buscarlos, los encontrar\u00e1. Pero cuando se pon\u00eda a trabajar en una obra de encargo de exaltaci\u00f3n del sistema socialista, lo hac\u00eda con lo m\u00e1s fino de su capacidad, no llevado de una abulia inerte. Es la misma miop\u00eda est\u00e9tica que condena el realismo socialista en su conjunto, el art pompier del siglo XIX o la neofiguraci\u00f3n y el hiperrealismo del siglo XX, al tiempo que jalea cualquier producci\u00f3n no objetiva de alguien previamente situado en la categor\u00eda de valor emergente. Renau ten\u00eda un juicio est\u00e9tico muy delimitado, pero no prejuzgaba las obras, las analizaba y las valoraba con criterios est\u00e9ticos muy solventes. Luego dec\u00eda si le gustaban o no. Y tambi\u00e9n, si eran obras propias del decadentismo burgu\u00e9s. Pero sin echarlas al cauce maloliente de la vasta mediocridad.<\/p>\n<p>En la primavera de 1959 se va a abrir inesperadamente un camino, esta vez, para que lo recorra el muralista.<\/p>\n<p>El 14 de mayo de ese a\u00f1o firma un contrato con la Oficina de Proyectos Industriales de Berl\u00edn, que en esos momentos prepara la construcci\u00f3n de un edificio para la producci\u00f3n de alta tecnolog\u00eda. El asunto le hab\u00eda llegado a trav\u00e9s del arquitecto Peter Flierl, cu\u00f1ado de Heynowski.<br \/>\nEl 2 de agosto encarga a Kurt Viala, a quien habr\u00eda recurrido en ausencia de Karlheinz Barck (dedicado en Rostock a su tesis doctoral), que traduzca cierto texto al alem\u00e1n y lo entregue al arquitecto Peter Flierl. Se trata del \u201cAnteproyecto para dos pinturas murales que deber\u00e1n decorar las partes anterior y posterior del cuerpo del edificio de acceso al nuevo conjunto industrial (Taller de ensayos telem\u00e9tricos o electr\u00f3nicos) sito en Berl\u00edn-Adlershof\u201d.<\/p>\n<p>Era la primera ocasi\u00f3n que se le presentaba a Renau de demostrar su competencia en un campo para el que se hab\u00eda preparado concienzudamente en M\u00e9jico, y que formaba parte de sus expectativas de realizaci\u00f3n art\u00edstica en la RDA.<\/p>\n<p>A finales de la d\u00e9cada de los 50, el gobierno municipal de Berl\u00edn Este emprendi\u00f3 un plan urban\u00edstico de envergadura casi imperial, semejante al que el primer rey prusiano, el elector Federico, hab\u00eda iniciado en 1701, y hab\u00edan continuado sus sucesores hasta bien entrado el siglo XIX, y que convirtieron Berl\u00edn (seg\u00fan los franceses) en una imitaci\u00f3n de Par\u00eds. Aquel Berl\u00edn versallesco hab\u00eda tardado siglo y medio en construirse, y cinco a\u00f1os en ser casi borrado del mapa por los bombardeos a\u00e9reos aliados y los obuses sovi\u00e9ticos. El nuevo ten\u00eda que levantarse a toda prisa para demostrar al capitalismo de lo que era capaz el pensamiento de Marx en las manos de sus paisanos.<br \/>\nUn hecho significativo de las intenciones del r\u00e9gimen comunista fue la demolici\u00f3n en 1950 del antiguo <em>Schloss<\/em>, el castillo o residencia real, a orillas del r\u00edo Spree, frente a la soberbia iglesia catedral barroca. El edificio del palacio no era de los que m\u00e1s da\u00f1o hab\u00edan sufrido, y pod\u00eda haber sido restaurado. Pero el nuevo r\u00e9gimen estaba decidido a empezar desde cero, y encontr\u00f3 adecuado suprimir la parte m\u00e1s enojosa de la \u201cmemoria arquitect\u00f3nica\u201d, el s\u00edmbolo del poder imperial.<\/p>\n<p>El trabajo que ten\u00edan por delante los arquitectos era inmenso, inacabable, agotador. Un ejemplo viviente hoy en d\u00eda es la espl\u00e9ndida Karl Marx Allee, una anch\u00edsima avenida que parte de la famosa y renovada Alexanderplatz y se pierde hacia el Este, camino de la frontera Polaca. El responsable urban\u00edstico fue el arquitecto Hermann Henselmann. Estaba (lo sigue estando) formada por inmensos edificios de viviendas de un estilo entre neocl\u00e1sico y estalinista, si es que ese estilo y esta mezcla puede existir, e ilustrada con plazas fara\u00f3nicas como la Frankfurter Tor. En los a\u00f1os 50, la avenida se llam\u00f3 de Stalin, y era el orgullo de los fundadores de la RDA.<\/p>\n<p>Renau conoc\u00eda de antiguo los proyectos de renovar Berl\u00edn, y si lleg\u00f3 a la capital alemana con la equivocada idea de trabajar para una publicaci\u00f3n, debi\u00f3 de ilusionarle la posibilidad de contribuir con su experiencia de muralista al embellecimiento de la ciudad. De s\u00fabito, se encontr\u00f3 ante la posibilidad de realizar su sue\u00f1o.<\/p>\n<p>Peter Flierl recuerda haber propuesto a Renau en la primavera de 1959 que acudiera a una reuni\u00f3n en la que se estaba discutiendo la elaboraci\u00f3n del edificio mencionado m\u00e1s arriba, al lado mismo de las instalaciones de la radio y la televisi\u00f3n. Flierl era entonces un joven e ilusionado arquitecto que no estaba afiliado al SED, y sin embargo trabajaba en una instituci\u00f3n oficial, algo poco com\u00fan. Hab\u00eda hecho muy buenas migas con Renau, con quien se entend\u00eda en ingl\u00e9s. As\u00ed me lo contaba Flierl en Berl\u00edn en octubre de 2006.<\/p>\n<p>Era un edificio dedicado a la investigaci\u00f3n sobre telecomunicaciones. Hab\u00eda un edificio principal y una serie de edificios secundarios donde se preparaban los trabajos. Como se manten\u00edan relaciones internacionales, se construyeron salas de reuni\u00f3n y de conferencias. Una de ellas estaba en un edificio sobresaliente que daba entrada al complejo. Se hab\u00eda planificado que en el frontal de ese edificio de entrada se realizara un mural, y otro en la parte trasera, los lados eran de cristal. Seg\u00fan una ley, parte del presupuesto de la construcci\u00f3n de un edificio se deb\u00eda dedicar a financiar trabajos y contribuciones de artistas.<\/p>\n<p>Flierl recuerda que Renau se puso muy contento cuando conoci\u00f3 el proyecto y la propuesta de incluirle. Contribuy\u00f3 con una representaci\u00f3n simb\u00f3lica de la energ\u00eda aprovechada pac\u00edficamente por el ser humano, utilizando la imagen del sol. Hizo el cart\u00f3n y prepar\u00f3 minuciosamente su realizaci\u00f3n en cer\u00e1mica. Alegaba Renau que en Valencia la cer\u00e1mica era una industria muy com\u00fan, y busc\u00f3 en Berl\u00edn un lugar donde se hiciera cer\u00e1mica hasta encontrarlo. Los azulejos eran cuadrados y triangulares.<\/p>\n<p>Renau llam\u00f3 a aquel boceto &#8220;La Conquista del Sol&#8221;. Dos manos gigantescas intentan atrapar una fuente de energ\u00eda simbolizada en una especie de osciloscopio dentro de algo que podr\u00eda ser un casco o una v\u00e1lvula, situada sobre un complejo industrial. Por la derecha, unas antenas emiten ondas, es de suponer que pac\u00edficas. A la izquierda, unos seres algo dantescos muestran su entusiasmo, y m\u00e1s a la izquierda se observan unas formas dif\u00edciles de precisar. En sus apuntes explica que las im\u00e1genes del mural \u201cno pueden ser aparatos electr\u00f3nicos, porque esa tecnolog\u00eda est\u00e1 evolucionando a gran velocidad y en pocos a\u00f1os el mural quedar\u00eda viejo\u201d. Demuestra una perspicacia bastante fina, porque los sofisticados productos electr\u00f3nicos de hoy, en aquella \u00e9poca eran inimaginables, salvo para personas como Renau. As\u00ed que propone elementos simb\u00f3licos: discos de sol reverberantes, l\u00edneas de oscil\u00f3grafo, manos que se unen (a la izquierda, la acci\u00f3n pol\u00edtica, a la derecha, la acci\u00f3n cient\u00edfica), un conjunto central de figuras humanas representando a la clase trabajadora \u201cen su noble ambici\u00f3n de dominio de los veneros energ\u00e9ticos de la naturaleza\u201d.<\/p>\n<p>Boceto del mural mencionado<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hace una referencia al mural posterior, que nunca lleg\u00f3 a abocetar. El material del mural ser\u00eda cer\u00e1mico, azulejos pegados a un bastidor met\u00e1lico, con una c\u00e1mara de aire entre el mural y el muro. Al parecer este procedimiento lo hab\u00edan empleado ya algunos muralistas mejicanos. A este respecto merece la pena mencionar una nota manuscrita que se conserva en el Archivo, en la que le pide a su hermana Matilde, residente en Espa\u00f1a, un ejemplar de la revista Blanco y Negro en el que se ha publicado algo sobre una t\u00e9cnica de Joan Mir\u00f3 en la realizaci\u00f3n del mural cer\u00e1mico de la ONU. La nota no tiene fecha, pero es muy posible que est\u00e9 en relaci\u00f3n con el proyecto de Adlershof.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la ley, cuando el boceto estaba listo, ten\u00eda que pasar el visto bueno de los que hab\u00edan encargado el trabajo, a quienes asist\u00edan unos representantes de la Asociaci\u00f3n de Artistas de la RDA. Este era su recuerdo del asunto, grabado en las cintas de Mamfred Schmidt:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Me la encarg\u00f3 el arquitecto Peter Flierl en el a\u00f1o 1959, un a\u00f1o despu\u00e9s de venir yo aqu\u00ed. Era para una industria electr\u00f3nica que hab\u00eda en la calle esa donde est\u00e1 la entrada de la <\/em>Deutsche Fernsehfunk<em>. Rulsdorferstrasse o algo as\u00ed. Hab\u00eda una pared en el edificio del mismo tama\u00f1o que el de Halle [otro mural iniciado a finales de los 60 en la ciudad de Halle, del que se hablar\u00e1 en su momento]. Hubo dos reuniones con los obreros y los t\u00e9cnicos, especialistas todos. Se quedaron todos muy sorprendidos porque era una cosa muy inhabitual aqu\u00ed. Despu\u00e9s de empezar con mucha resistencia, a la hora y media cayeron en el otro extremo, les gustaba horrores, todos aprobaron el proyecto. Luego tuvimos otra reuni\u00f3n con los representantes del<\/em> Betrieb,<em> de la f\u00e1brica, y otro tipo del Ver<\/em>b<em>and (sindicato de artistas), y empezaron a poner pegas. La cosa no se aclar\u00f3 en esa reuni\u00f3n. Yo me defend\u00ed mucho, muy fuerte. Luego hubo una tercera reuni\u00f3n, sin los trabajadores del<\/em> Betrieb,<em> s\u00f3lo del<\/em> Verband,<em> y alguno m\u00e1s, un bur\u00f3crata de asuntos culturales del municipio de Berl\u00edn. La presid\u00eda Frank Rasal. Y ah\u00ed es donde, \u00a1ruc!, que si era formalista, que si no se ve\u00eda a la sociedad socialista, argumentos como estos. Me dijeron que intentara hacer otro esbozo, yo les dije que lo sent\u00eda, que muchas gracias, y me march\u00e9, y all\u00ed se quedaron todos sentados. Desde entonces, Peter Flierl me admira mucho. Otro habr\u00eda hecho otro boceto.<\/em><\/p>\n<p>El \u201cformalismo\u201d fue un obst\u00e1culo con el que se encontr\u00f3 Renau (y multitud de artistas) cada vez que sus proyectos llegaban al despacho de un bur\u00f3crata de la RDA. Era uno de los pecados del catecismo del realismo socialista, casi su antiesencia. A primera vista resulta parad\u00f3jico que Renau, un comunista ortodoxo, convencido de que el arte debe de estar al servicio de una causa (la del Partido Comunista, sin duda), fuera v\u00edctima de sus propias convicciones. Renau resolvi\u00f3 la contradicci\u00f3n entre \u201carte teledirigido por el Estado\u201d y \u201clibertad de creaci\u00f3n\u201d, apoyando resueltamente la \u00faltima, aunque reservando a la nomenclatura la posibilidad de criticar lo que presentaban los artistas a su \u00fanico empleador. Como tendremos oportunidad de ver en otras circunstancias de la vida de Renau en la RDA, su refugio privado era una especie de Limbo Optimista e Ingenuo, donde cerraba los ojos a las contradicciones inevitables cuando se hace una r\u00edgida aplicaci\u00f3n de la doctrina. De cualquier doctrina, pero en especial de la versi\u00f3n funcionarial y r\u00e1cana del marxismo que se practic\u00f3 en el mundo socialista. El comunista artista nunca admiti\u00f3 la enfadosa observaci\u00f3n de que una sociedad dirigida y dominada por un aparato inflexible convierte la cr\u00edtica en precepto, porque los funcionarios interpretan siempre la opini\u00f3n de los dirigentes como sentencia de obligado cumplimiento. Este vicio no es ajeno a la burocracia de los sistemas liberales o democr\u00e1ticos, pero su efecto no es tan contundente.<\/p>\n<p>Sobre el asunto del mural de Adlershof, Peter Flierl explica:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>De la URSS lleg\u00f3 en aquellos a\u00f1os la discusi\u00f3n idiota de \u201crealismo\u201d opuesto a \u201cformalismo\u201d. Las consecuencias del discurso de Kruchef en el XX Congreso del PCUS fueron muy importantes en la arquitectura. Pero no afect\u00f3 tanto a la pintura, no hubo ninguna renovaci\u00f3n en las artes pl\u00e1sticas. Si el proyecto de mural hubiera sido presentado dos o tres a\u00f1os m\u00e1s tarde, el mismo panel de artistas y pol\u00edticos habr\u00eda aceptado la propuesta de Renau.<\/em><\/p>\n<p>En aquellos a\u00f1os de competencia brutal con el capitalismo, la rigidez del aparato socialista era un instrumento muy eficaz, porque s\u00f3lo hab\u00eda que mover una palanca para que todo el mecanismo funcionara seg\u00fan lo previsto en cada caso. En el mundo de la creaci\u00f3n pl\u00e1stica, la referencia eran las exposiciones oficiales. Hab\u00eda un sal\u00f3n anual en Dresde, objeto de cuidadoso escrutinio por parte de los pintores que deseaban recibir encargos del empleador \u00fanico. En \u00e9l se conoc\u00edan sin ambages las tendencias, lo que se deb\u00eda hacer y lo que se deb\u00eda evitar, en los doce meses que segu\u00edan a la exposici\u00f3n. Esto era una fuente de malas interpretaciones, porque a veces un dirigente, sobre todo si era el mismo Ulbricht (secretario general del SED y primer ministro) o alguien de su entorno, mostraba buena disposici\u00f3n hacia algo que no hab\u00eda sido expuesto en Dresde, la \u201cl\u00ednea oficial\u201d cambiaba de golpe, creando perplejidad y frustraci\u00f3n en muchos pintores, que acaso hab\u00edan pasado meses trabajando de acuerdo con el estilo de la temporada, para encontrarse con la mala cara del funcionario de turno.<\/p>\n<p>La versatilidad y capacidad renacentistas de Renau se manifestaron nada m\u00e1s pisar tierra alemana. Ya en mayo del 58, realizaba un fotomontaje para Eulenspiegel dirigido contra Francia, en el punto \u00e1lgido de la batalla de Argel. La llam\u00f3 El gallo gaullista o g\u00e1lico, un juego de palabras entre el entonces presidente de la Rep\u00fablica, de Gaulle, la tribu de los galos, y el gallo, s\u00edmbolo de Francia, <em>Der Gaulischer Hahn<\/em>, y el ep\u00edgrafe de la serie era <em>Das Tierreich des XX Jarhrhunderts<\/em> (El Reino Animal del siglo XX).<\/p>\n<p>Continuar\u00eda enviando dibujos y caricaturas al <em>Eulenspiegel<\/em> durante 1959. Quiz\u00e1 este gusto por la caricatura le naci\u00f3 a ra\u00edz de su trabajo para el programa de Heynowski <em>Zeitgezeichnet,<\/em> porque Renau no hab\u00eda practicado antes este g\u00e9nero; para la iron\u00eda siempre hab\u00eda preferido el fotomontaje, pero su virtuosismo como dibujante era extremo, y era capaz de adaptarse a cualquier formato.<br \/>\nTambi\u00e9n publicaba ilustraciones pol\u00edticas en otros medios, como el semanario <em>Sonntag<\/em> (Domingo), y recib\u00eda encargos por doquier. De alguno de ellos queda constancia en el Archivo. Por ejemplo, el 17 de agosto de 1959 la Casa Editorial del Ministerio de la Defensa Nacional le solicitaba tres caricaturas pol\u00edticas de tem\u00e1tica internacional para la edici\u00f3n de un libro. Le ofrec\u00edan 80 marcos en concepto de honorario. En comparaci\u00f3n con lo que cobraba en la televisi\u00f3n, era calderilla, pero es probable que si Renau lleg\u00f3 a disponer de tiempo, respondiera al encargo, no por sentido del deber, sino porque nada le produc\u00eda m\u00e1s placer que la creaci\u00f3n art\u00edstica al servicio de su causa.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de 19 a\u00f1os en M\u00e9jico, la mayor\u00eda de los cuales los hab\u00eda dedicado a trabajar para la entra\u00f1a del capitalismo, la publicidad, Renau disfrutaba como un ni\u00f1o en la RDA. Un ni\u00f1o con el est\u00f3mago delicado. No es un disparate pensar que al estallido de la \u00falcera contribuyera \u00e9l mismo, administr\u00e1ndose tabaco, bebidas fuertes y caf\u00e9 en cantidades nada recomendables, una forma de aliviar las tensiones interiores provocadas por un nuevo pa\u00eds, una lengua desconocida y un trabajo excitante. Dos d\u00e9cadas despu\u00e9s, con setenta a\u00f1os, Renau fumaba como un carretero, trasegaba como un cargador de muelle y empapaba su cuerpo de caf\u00e9. Todo lo cual aceler\u00f3 su deterioro f\u00edsico.<\/p>\n<p>En el verano de 1959, quiz\u00e1 en agosto, llegaron a Berl\u00edn Manuela, Teresa y Pablo. Lo primero que hicieron fue visitar a Renau en el hospital, donde se encontraba convaleciente de una operaci\u00f3n de la maldita \u00falcera que le estall\u00f3 ocho meses antes y no hab\u00eda curado del todo. Teresa recuerda que Manuela iba todos los d\u00edas a ver a su marido, mientras los ni\u00f1os permanec\u00edan en el caser\u00f3n de la Ehrlichstrasse o se daban paseos por los alrededores.<\/p>\n<p>No es que Renau hubiera llevado una vida bohemia en el sentido m\u00e1s grosero del t\u00e9rmino, pero durante a\u00f1o y pico hab\u00eda carecido de horarios, vivienda fija y rutinas familiares a las que someterse, circunstancias en las que se encontraba a sus anchas, aunque al final acab\u00f3 pag\u00e1ndolo con la \u00falcera. La nueva etapa familiar, lejos de consolar su soledad, le trastorn\u00f3. El elegante expreso Manuela Ballester volv\u00eda a rodar por la misma v\u00eda que el repleto mercanc\u00edas Renau, pero en sentido contrario.<\/p>\n<p>Antes de la llegada de Manuela, pasaron una temporada en la casa de Ehrlichstrasse la hija mayor, Julieta, y Francisco Espresate, su marido, con sus hijos. De ello queda testimonio en la misma carta en la que Renau le pide a Tildica, residente en Espa\u00f1a, que le env\u00ede el Blanco y Negro que contiene informaci\u00f3n sobre el mural cer\u00e1mico de Mir\u00f3 para la ONU. Fue una estancia impuesta por la mala situaci\u00f3n que el matrimonio estaba pasando en Par\u00eds, donde hab\u00edan decidido vivir. Espresate no hab\u00eda conseguido vender ciertos proyectos a la televisi\u00f3n francesa, y se qued\u00f3 materialmente sin blanca. El suegro les ech\u00f3 una mano. Renau dijo en sus confidencias a Schmidt que se vieron obligados a vender unas c\u00e1maras de fotograf\u00eda y de cine muy buenas que, o bien el fotomontador hab\u00eda dejado como regalo-herencia a su hija, o bien les hab\u00eda prestado para que se ganaran la vida. No hay constancia de cu\u00e1nto tiempo pasaron en Berl\u00edn Julieta y Espresate, pero es posible que fueran varios meses. La mala fortuna o una disposici\u00f3n pesimista ante la vida, empezaban a hacer mella en la hija mayor de Renau, Julieta, que terminar\u00eda suicid\u00e1ndose en Barcelona.<\/p>\n<\/div><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[vc_btn title=&#8221;Lea o descargue este cap\u00edtulo en PDF&#8221; color=&#8221;info&#8221; align=&#8221;center&#8221; i_icon_fontawesome=&#8221;fa fa-file-pdf-o&#8221; button_block=&#8221;true&#8221; add_icon=&#8221;true&#8221; link=&#8221;url:https%3A%2F%2Fagroicultura.com%2Fgeneral%2Fwp-content%2Fuploads%2F2022%2F04%2F14-Bio-Renau-Capitulo-14-copia.pdf||target:%20_blank|&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;7920&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;7949&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;right&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;7926&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_btn title=&#8221;Lea o descargue este cap\u00edtulo en PDF&#8221; color=&#8221;info&#8221; align=&#8221;center&#8221; i_icon_fontawesome=&#8221;fa fa-file-pdf-o&#8221; button_block=&#8221;true&#8221; add_icon=&#8221;true&#8221; link=&#8221;url:https%3A%2F%2Fagroicultura.com%2Fgeneral%2Fwp-content%2Fuploads%2F2022%2F04%2F14-Bio-Renau-Capitulo-14-copia.pdf||target:%20_blank|&#8221;][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":7942,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[521,25,510],"tags":[],"class_list":["post-14529","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-biografia-actualidaza","category-cultura-y-comunicacion","category-series"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Lenin-Poem-emergencia-3.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p4Dh6a-3Ml","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14529","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14529"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14529\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14774,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14529\/revisions\/14774"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7942"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14529"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14529"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14529"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}