{"id":14569,"date":"2022-08-03T16:41:07","date_gmt":"2022-08-03T14:41:07","guid":{"rendered":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/?p=14569"},"modified":"2023-04-23T19:49:45","modified_gmt":"2023-04-23T17:49:45","slug":"renau-en-la-linea-de-fuego-ideologica-capitulo-16","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/renau-en-la-linea-de-fuego-ideologica-capitulo-16\/","title":{"rendered":"Renau. En la l\u00ednea de fuego ideol\u00f3gica. Cap\u00edtulo 16"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\"><p>[vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text \"><h2 style=\"text-align: center;\">Cuarta parte. Un \u00e1crata en el socialismo moderno<\/h2>\n<h1 style=\"text-align: center;\">Contra la supercheria del arte moderno<\/h1>\n<\/div><\/div>[vc_single_image image=&#8221;8195&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p>Es muy posible, como arguye Teresa, que el abandono afectara s\u00f3lo relativamente el \u00e1nimo de Renau. Aquel p\u00fagil del arte recibi\u00f3 otro directo en la mand\u00edbula, pero no cay\u00f3 a la lona porque, aunque chiquito, era un peso pesado de la lucha por la vida. Adem\u00e1s, entre combate y combate, se recuperaba a toda prisa en su rinc\u00f3n del cuadril\u00e1tero.<\/p>\n<p>El a\u00f1o de su separaci\u00f3n ten\u00eda razones profesionales para estar ilusionado.<\/p>\n<p>El 5 de abril de 1962, la DFF emit\u00eda a las 21:20 horas, <em>prime time<\/em>, el documental The American Way of Life. Acaso la realizaci\u00f3n de este documental marque la \u201creconciliaci\u00f3n\u201d de Renau con la televisi\u00f3n alemana, despu\u00e9s de la salida de Walter Heynowski. Tambi\u00e9n puede que fuera una compensaci\u00f3n a su vanidad herida por el retraso en la publicaci\u00f3n del libro.<\/p>\n<p>El documental dura 25 minutos. Muestra a Renau en su estudio, trabajando y dando explicaciones a la c\u00e1mara sobre su obra de fotomontador. Se utiliza la contraposici\u00f3n de im\u00e1genes filmadas sobre aspectos miserables de los Estados Unidos, con r\u00e1fagas de im\u00e1genes de prosperidad, seg\u00fan el modelo de paradojas. Contiene tambi\u00e9n una cumplida explicaci\u00f3n pol\u00edtica e ideol\u00f3gica del AWL con numerosas ilustraciones. Especial \u00e9nfasis se pone, sin duda a solicitud de Renau, en el fotomontaje basado en la <em>Melancol\u00eda<\/em> de Durero, ilustrado por una galer\u00eda de objetos pop, fotomontaje que el <em>Cat\u00e1logo Razonado<\/em> de Renau fecha en los a\u00f1os 50.<\/p>\n<p>Renau est\u00e1 dejando claro ante todo el mundo que no s\u00f3lo conoce a fondo la evoluci\u00f3n del arte moderno, sino que es capaz de utilizarla y de ponerla en solfa. Llevaba preparando la publicaci\u00f3n de sus fotomontajes desde su llegada a Berl\u00edn. De hecho, hemos comprobado que su trabajo en la televisi\u00f3n fue un sustituto del que cre\u00eda le iban a dar en <em>Eulenspiegel.<\/em> As\u00ed pues, cabe especular que de haber sabido que iba a enfrentarse a tantas dificultades para sacar el libro, quiz\u00e1 no hubiera viajado a la RDA, y acaso habr\u00eda aprovechado la revoluci\u00f3n cubana para instalar su estudio en La Habana, poni\u00e9ndose al servicio del nuevo gobierno, como hicieron el escultor valenciano Enrique Moret, tambi\u00e9n exiliado pol\u00edtico, y el propio Ruy Renau. Pero las imprevisiones, los fallos de c\u00e1lculo y el azar construyen la fachada del edificio de la existencia, arraigado en los profundos (o endebles) cimientos de la personalidad.<\/p>\n<p>La posibilidad de editar el libro en la RDA era (o parec\u00eda ser) real, al iniciarse la d\u00e9cada de los 60. En una carta dirigida a su hijo Ruy (quiz\u00e1 en el oto\u00f1o de 1961), ya residente en Cuba, dice el fotomontador:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Lo m\u00e1s importante es que ahora trabajo en la preparaci\u00f3n de la edici\u00f3n (\u00a1al fin!) del ciclo The American Way of Life, cincuenta l\u00e1minas a ocho colores en offset y m\u00e1s de otras tantas p\u00e1ginas en blanco y negro en gran formato (30&#215;25 cm.). Ya creo que os dije que estaba terminando la serie (interrumpida varias veces desde que vine) para ir ah\u00ed a exponerla. Mi proyecto queda en pie, y como he de dejar el libro listo en lo que resta del a\u00f1o (est\u00e1 ya firmado el contrato), con mucha mayor raz\u00f3n convendr\u00eda exponer ah\u00ed la obra antes de que aparezca aqu\u00ed el libro. Tanto m\u00e1s por cuanto la editorial proyecta imprimir una edici\u00f3n en castellano con el gobierno cubano. Y la exposici\u00f3n contribuir\u00eda considerablemente a ello. Ya veremos&#8230;<\/em><\/p>\n<p>Es evidente que Renau est\u00e1 hablando de exponer su obra en Cuba, donde aquellos tremendos fotomontajes, concebidos para debelar los peores vicios del capitalismo norteamericano, ser\u00edan acogidos con fruici\u00f3n por el gobierno de Castro y con algarab\u00eda por el entonces incondicional pueblo cubano. Por qu\u00e9 no lo hizo es algo que merecer\u00eda la pena investigar.<\/p>\n<p>Al parecer, Renau ten\u00eda otros planes para los que necesitaba estar en su casa de Berl\u00edn, donde hab\u00eda reunido sus papeles y biblioteca:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Adem\u00e1s de esto, tengo comprometida la edici\u00f3n en alem\u00e1n de otro libro mucho m\u00e1s importante para m\u00ed, que estoy escribiendo sobre las experiencias art\u00edstico-pol\u00edticas de mi vida. No es nada semejante a un \u2018diario\u2019. Naturalmente que no s\u00e9 c\u00f3mo saldr\u00e1 el asunto. Juro que no se parecer\u00e1 nada a ninguna otra cosa hasta ahora publicada, est\u00e1 ya claro, y no para m\u00ed, sino para quienes conocen los fragmentos ya escritos.<\/em><\/p>\n<p>Este libro tampoco lleg\u00f3 a publicarse, y quiz\u00e1 ni siquiera a completarse. A lo largo de su vida Renau no par\u00f3 de escribir sobre sus experiencias art\u00edstico-pol\u00edticas, pero nunca hizo un trabajo de s\u00edntesis, depuraci\u00f3n o edici\u00f3n de sus \u201cobras completas\u201d. No se daba tanta importancia a s\u00ed mismo. Dedicaba una buena parte de su energ\u00eda a las batallas estrat\u00e9gicas en la guerra contra el capitalismo, con escritos que golpeaban como un martillo donde m\u00e1s le dol\u00eda al enemigo. Sintetizar sus escritos autobiogr\u00e1ficos s\u00f3lo habr\u00eda servido a su ego, que Renau supo siempre controlar y satisfacer muy bien por otros cauces.<\/p>\n<p>En 1977, al redactar la introducci\u00f3n a la edici\u00f3n facs\u00edmil de la revista valenciana de los a\u00f1os 30 <em>Nueva Cultura<\/em>, dedic\u00f3 un esfuerzo excepcional a la tarea de resumir su vida, pero se limit\u00f3 a su \u00e9poca de formaci\u00f3n. El resto de su existencia est\u00e1 llena de cabos sueltos (y hasta de leyendas) en entrevistas y en art\u00edculos variados. Prueba de su desordenada (por escasa) preocupaci\u00f3n por \u201cpasar a la historia\u201d son las grabaciones que le hizo Manfred Schmidt, tambi\u00e9n en 1977. Se supone que eran para componer un libro que incluyera la biograf\u00eda del artista valenciano. Pero la conversaci\u00f3n de Renau divaga como un r\u00edo por un cauce lleno de obst\u00e1culos, se aleja, se convierte en torrente, se remansa, sin el menor prop\u00f3sito o voluntad de orden, planeando en reflexiones est\u00e9ticas, recuerdos de sus amistades, cr\u00edticas, valoraci\u00f3n de sus hijos, chascarrillos, confidencias, y raptos de ira ante las intromisiones de su int\u00e9rprete Marta Hofmann. En realidad, esas cintas son una de las bases de esta biograf\u00eda que el lector tiene entre sus manos. As\u00ed que no s\u00e9 de qu\u00e9 diablos me quejo. Del trabajo que me han dado, supongo.<\/p>\n<p>Durante el a\u00f1o 1962, Renau toma nota en sus cuadernos de toda clase de asuntos interesantes. Sin duda, una de las f\u00f3rmulas de compensar su fracaso matrimonial. De nuevo, el trabajo. Entre ellos sobresalen los apuntes de lo que luego ser\u00e1 la batalla dial\u00e9ctica con Fernando Claud\u00edn, publicada en la revista del PCE, <em>Realidad.<\/em><\/p>\n<p>Pero antes de entrar en semejante berenjenal, hay que detenerse en la vida que llevaba Renau con su hijo Pablo en el caser\u00f3n del barrio de los rusos, en Karlshorst. El artista valenciano se explayaba as\u00ed ante Schmidt sobre su hijo var\u00f3n m\u00e1s joven.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Pablo es el m\u00e1s tranquilo de mis hijos, modesto\u2026 no es tonto. Lleg\u00f3 aqu\u00ed cuando ten\u00eda 12 a\u00f1os y aprendi\u00f3 el alem\u00e1n en la escuela. Es mejicano, como Teresa. Tengo tres hijos mejicanos, el otro es Totli. Pablo es el \u00faltimo\u2026 Pablo empez\u00f3 a estudiar mec\u00e1nica, en una gran industria de Berl\u00edn, donde hay torneros y mec\u00e1nicos y eso, en Marzahn, hacia Pankow. Aprendi\u00f3 all\u00ed con buenas notas de tornero e ingeniero mec\u00e1nico, que le tiene mucha afici\u00f3n. Pero de pronto empez\u00f3 a traer malas notas, perdi\u00f3 casi un a\u00f1o, porque se junt\u00f3 con un grupo de amigos\u2026 Y yo perd\u00ed la esperanza\u2026 Un d\u00eda me dijo, \u201cPap\u00e1 yo no quiero ser ingeniero. Quiero estudiar arquitectura.\u201d Yo le dije que eso era muy dif\u00edcil\u2026 Y pod\u00eda trabajar como especialista, era un buen tornero, con buenas notas\u2026 Empez\u00f3 a trabajar para comer, y viv\u00eda conmigo cuando se separ\u00f3 mi mujer, cuando se fue de casa, \u00e9l se qued\u00f3 conmigo. Durante un a\u00f1o Pablo estuvo en Weimar. Yo ten\u00eda amigos all\u00ed, el profesor Paulick, de la Bauhaus\u2026 <\/em>[Organizada por Walter Gropius en Weimar en 1919, que al cabo de las d\u00e9cadas, con el r\u00e9gimen socialista se convirti\u00f3 en Escuela de Arquitectura.]<em> Yo pod\u00eda haber recomendado a Pablo. Pero no quise. Y lo echaron. Yo cre\u00ed que se le hab\u00eda acabado eso de estudiar. Pero como ten\u00eda ya un oficio\u2026 Pero \u00e9l dijo que quer\u00eda seguir adelante. Yo dije, otro a\u00f1o. Y me dijo, voy a probar otra vez. Y yo me dije, cuando prueba tres a\u00f1os es que tiene verdadera vocaci\u00f3n. Y le ayud\u00e9\u2026 Para m\u00ed es contraproducente maleducar a los chicos\u2026 Yo dije, esta tercera vez te voy a ayudar. Se puso muy contento. Habl\u00e9 con Bach y con Paulick. \u00c9l ya ten\u00eda cierto prestigio en la escuela como hijo m\u00edo. Yo di varias conferencias en la escuela. Yo no ten\u00eda mucha fe en mi hijo, pero\u2026 ya es un hombre\u2026 nunca me ha dicho nada. Ha venido aqu\u00ed\u2026 Y fueron sus condisc\u00edpulos que ven\u00edan aqu\u00ed quienes me dijeron que Pablo era Wunderbar (maravilloso). Fue una sorpresa para m\u00ed. Acab\u00f3 como n\u00famero uno en todo, el n\u00famero uno de su promoci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p>La casa de la Ehrlichstrasse y su jard\u00edn, ya limpio de holl\u00edn gracias al filtro colocado en las chimeneas de la industria aleda\u00f1a, se convirtieron en un mundo de hombres. All\u00ed organiz\u00f3 Renau las primeras tertulias con espa\u00f1oles de toda laya y origen. Es de imaginar que a las autoridades alemanas se les erizara el pelo al ver aparecer por all\u00ed a un tal Federico Fries, novelista en desgracia en los c\u00edrculos intelectuales de la RDA.<\/p>\n<p>Federico Fries es un alem\u00e1n hijo de espa\u00f1ola, nacido en Bilbao. Al estallar la Segunda Guerra Mundial su padre, un industrial establecido en la Espa\u00f1a de Franco, fue movilizado. La familia se traslad\u00f3 a Leipzig, donde les cogi\u00f3 el fin de la contienda, en la que el cabeza de familia hab\u00eda muerto en la batalla de Montecasino. Fries estudi\u00f3 Filolog\u00eda y entr\u00f3 a trabajar en la Academia de Ciencias de Berl\u00edn Este. Hombre de costumbres sosegadas y familiares, pero de un gran mundo interior, escrib\u00eda relatos. El d\u00eda que decidi\u00f3 publicar una novela se convirti\u00f3 en aciago, porque el aparato cultural consider\u00f3 que la narraci\u00f3n dibujaba personajes que \u201cno exist\u00edan\u201d en la RDA, j\u00f3venes de rasgos existencialistas que visitaban el Berl\u00edn Occidental (antes de la construcci\u00f3n del Muro, es evidente). La realidad inc\u00f3moda no existe para los aparatos en los que se sustenta el despotismo. Fries, que no era comunista ni sinti\u00f3 jam\u00e1s deseos de serlo, envi\u00f3 su manuscrito a una editorial de la RFA, que termin\u00f3 publicando la novela.<\/p>\n<p>Renau era capaz de componer estos alegatos ideol\u00f3gicos contra el capitalismo y a la vez dejar el dogmatismo en el perchero cuando se reun\u00eda con los amigos.<\/p>\n<p>De modo fulminante fue despedido de la Academia y se convirti\u00f3 en un <em>Arbeitverbot,<\/em> alguien a quien no hay que dar trabajo. Casado y con varios hijos, y encima propietario de una casa en el id\u00edlico suburbio de K\u00f6penick, al Este de Berl\u00edn, Fries pas\u00f3 una temporada espantosa, de la que acab\u00f3 por recuperarse sufriendo peripecias que dan para otra biograf\u00eda. A trav\u00e9s de Carlos Rinc\u00f3n, un colombiano residente en Berl\u00edn Occidental, que conoc\u00eda a Renau, entr\u00f3 en contacto con la tertulia del pintor.<\/p>\n<\/div><\/div><div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;8208&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p>Renau, lejos de considerarle un peligroso traidor, se indign\u00f3 por la faena que, seg\u00fan el valenciano, la \u201cburrocracia\u201d le hab\u00eda jugado, y le acogi\u00f3 en su casa y en otras reuniones que hab\u00eda organizado en la cafeter\u00eda del <em>Deutsche Theater<\/em>, el Teatro Alem\u00e1n, situado cerca de la estaci\u00f3n de Friedrichstrasse, famosa por su <em>Tr\u00e4nenpalast<\/em> o Palacio de las L\u00e1grimas, ominoso edificio de cristal donde los visitantes occidentales se desped\u00edan de sus familiares orientales antes de regresar a Berl\u00edn Oeste. Es importante que el lector se haga una idea de los escenarios de estas peripecias.<\/p>\n<p>A estas tertulias tambi\u00e9n acud\u00eda Karlheinz Barck, ya amigo de Renau adem\u00e1s de su int\u00e9rprete. Por ellas pasaban espa\u00f1oles no vinculados con el PCE, as\u00ed como muy pocos que s\u00ed lo estaban, todos m\u00e1s j\u00f3venes que el artista valenciano. Quim Vilar, el estudiante perseguido por la polic\u00eda franquista era uno de ellos, posiblemente quien sugiri\u00f3 el uso de la cafeter\u00eda del <em>Deutsche Theater<\/em>, donde \u00e9l hac\u00eda pr\u00e1cticas.<\/p>\n<p>Otro de los contertulios era Octavi Pellisa, huido de Barcelona unos a\u00f1os antes. Como Vilar, era estudiante, y hab\u00eda participado en las actividades antifranquistas de principios de los a\u00f1os 50. Era un comunista convencido, refundador del <em>Partit Socialista Unificat de Catalunya<\/em> (PSUC). Hab\u00eda pasado algunos a\u00f1os en Par\u00eds, y al final de la d\u00e9cada se hab\u00eda trasladado a la RDA para continuar sus estudios.<\/p>\n<p>Una de las pocas mujeres asistentes a las tertulias era la estudiante de pintura Nuria Quevedo, que hab\u00eda nacido en Barcelona durante la guerra civil, hija de una catalana nacionalista y de un andaluz entre anarquista y comunista, cuya vida tambi\u00e9n da para una novela de trepidantes aventuras internacionales. Nuria encontr\u00f3 en el c\u00edrculo de Renau, una fuente de informaci\u00f3n para sus estudios y un recreo personal.<\/p>\n<p>Eran tertulias a la espa\u00f1ola, predominantemente culturales, se hablaba de todo y de nada, se polemizaba y se ironizaba. El dogmatismo estaba ausente de ellas. Renau no se alteraba lo m\u00e1s m\u00ednimo cuando alguien le llevaba la contraria, sino que disfrutaba de la pol\u00e9mica. Los camaradas del PCE coet\u00e1neos de Renau, obviamente, no participaban.<\/p>\n<p>Esto tiene una explicaci\u00f3n, y da lugar a interesantes conclusiones. Karlheinz Barck sostiene que Renau puede que fuera un comunista pintor, pero en su vida de relaciones privadas pon\u00eda la amistad por delante de su ideolog\u00eda, de modo que en el c\u00edrculo de sus \u00edntimos su actitud ante la cultura y el arte era la de cualquier artista liberal, basada en la especulaci\u00f3n, en el intercambio de ideas. Por el contrario, a sus camaradas espa\u00f1oles de Berl\u00edn la cultura y el arte les importaba s\u00f3lo como campo de discusi\u00f3n te\u00f3rica, si es que llegaba a interesarles algo, porque pocos de ellos pose\u00edan la formaci\u00f3n necesaria, ya que no hab\u00edan tenido tiempo ni oportunidades para cultivar el gusto. Renau, dice Barck, era un \u201cartista\u201d, con todo lo que la palabra implica de informal e intelectualmente promiscuo.<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n m\u00e1s chocante que producen estas tertulias vistas a distancia es que ni siquiera el r\u00e9gimen m\u00e1s intransigente puede asegurar controles absolutos sobre la sociedad; o deliberadamente deja espacios para la libertad cr\u00edtica, despu\u00e9s de haberse asegurado de que no suponen un peligro. Es como los chistes, una v\u00e1lvula de escape.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 en una de las tertulias se contara uno famoso en la RDA. \u201c\u00bfEn qu\u00e9 se diferencia el Capitalismo del Socialismo? En que en el primero se da la explotaci\u00f3n del hombre por el hombre, y en el segundo, todo lo contrario.\u201d<\/p>\n<p>Renau se explayaba en estas tertulias con su optimismo y su alegr\u00eda naturales, estimuladas por un c\u00f3ctel Tom Collins, que el pintor sab\u00eda preparar con experiencia de barman. Ten\u00eda acceso a buen licor en las tiendas reservadas a personas con divisas.<\/p>\n<p>A veces, Renau hac\u00eda una paella en el jard\u00edn. Muy de tarde en tarde, dice Karlheinz Barck, entre otras cosas porque prepararla le costaba una o dos semanas. Y no porque el pintor fuera un perezoso o le tuviera miedo al reto culinario, sino porque reunir los ingredientes para una paella en el Berl\u00edn Oriental de los a\u00f1os 60 era ponerse en una coyuntura muy azarosa, al borde de lo imposible. Un d\u00eda pod\u00eda conseguir tomates, pero quiz\u00e1 deber\u00eda esperar una semana para las verduras; el pollo no siempre se encontraba en el mercado; los pimientos eran un bien casi imposible. Y el azafr\u00e1n, o se lo tra\u00edan de Espa\u00f1a o cocinaba sin \u00e9l.<\/p>\n<p>Fries subraya que Renau y sus contertulios ten\u00edan otro concepto de la izquierda, m\u00e1s fresco y abierto que el oficial en la RDA. Los conceptos de arte en la RDA, evoca, eran estalinistas y atrasados, mientras que el aire que ven\u00eda de los emigrados era nuevo. Adem\u00e1s, \u00e9stos, como luchadores contra el fascismo ten\u00edan un estatus especial, pod\u00edan expresarse con mayor libertad, no se les pon\u00edan cortapisas. Se les permit\u00eda publicar cosas y discutir con funcionarios en unos t\u00e9rminos que habr\u00edan sido inaceptables en un ciudadano de la RDA, aunque tambi\u00e9n sufr\u00edan los efectos de la estupidez burocr\u00e1tica. Los j\u00f3venes de la RDA ten\u00edan mucho aprecio a los que ven\u00edan de fuera como amigos, su conciencia era m\u00e1s abierta, m\u00e1s liberal.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n confirma Fries algo a lo que ya hemos hecho referencia, que la pesadilla de los dirigentes alemanes era que los ciudadanos d\u00edscolos entraran en contacto con los exiliados. A Renau no s\u00f3lo se lo permit\u00edan, sino que \u00e9l mismo hac\u00eda casi ostentaci\u00f3n de su libre albedr\u00edo. Federico Fries recuerda a dos personajes de relevancia, Hermann Accent, miembro del Comit\u00e9 Central del SED dedicado a los extranjeros, y Stefan Hermling, que combati\u00f3 en las brigadas internacionales en la guerra civil espa\u00f1ola. No acud\u00edan a las tertulias, ni mucho menos, pero serv\u00edan de pararrayos a Renau. \u00c9ste confes\u00f3 a Manfred Schmidt que en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n habr\u00eda estado a las puertas de la c\u00e1rcel o de la expulsi\u00f3n del pa\u00eds, de no ser por sus contactos y amistades en el aparato.<\/p>\n<p>Uno de los temas favoritos de conversaci\u00f3n de Renau era Picasso. El segundo, Siqueiros. Barck asegura que el valenciano ten\u00eda un especial pique con el malague\u00f1o. Dec\u00eda que se le sobreestimaba, que no era el principio de una era, sino el fin de una \u00e9poca en la historia del arte. Con Siqueiros, por el contrario, empezaba otra \u00e9poca. Otro asunto que lleg\u00f3 a incluso a obsesionar a Renau fue el <em>\u00c1ngel de la Melancol\u00eda<\/em> de Durero. Para el valenciano, este grabado representa la angustia del hombre renacentista ante el inicio de lo que acabar\u00eda siendo la revoluci\u00f3n de la ciencia y de la t\u00e9cnica durante los siglos XIX y XX. La ciencia, lejos de servir al enriquecimiento espiritual del ser humano se empleaba para destruirlo; el talento de los protocient\u00edficos se entregaba al perfeccionamiento de las recientes armas de fuego, de la artiller\u00eda, de la defensa militar. El <em>\u00c1ngel de la Melancol\u00eda<\/em> se sume en graves reflexiones sobre este fen\u00f3meno que est\u00e1 contemplando en pleno Renacimiento, y en un silencioso pavor ante lo que se avecina en los siglos posteriores. Uno de los \u00faltimos fotomontajes de la serie AWL representa este asunto, sustituyendo las armas por el arte pop, el arte moderno que ha perdido su rumbo y entristece al \u00e1ngel. Su t\u00edtulo en el AWL es <em>Photogenic Melancholy<\/em>, y el Cat\u00e1logo General lo data en 1955.<\/p>\n<p>La tartamudez del valenciano no era \u00f3bice en las tertulias y desaparec\u00eda por completo en sus conferencias. En realidad, unas y otras ven\u00edan a ser lo mismo, con la \u00fanica y significativa diferencia de que en las primeras el alcohol y el caf\u00e9 se serv\u00edan desde el comienzo, y en las segundas, hab\u00eda que esperar a la conclusi\u00f3n del acto.<\/p>\n<p>En la RDA exist\u00eda una instituci\u00f3n al servicio de los intelectuales adictos o semiadictos, que serv\u00eda tambi\u00e9n para controlarlos a todos. Se trata del <em>Kulturbund<\/em> o Asociaci\u00f3n Cultural, y ten\u00eda una red que llegaba a casi todos los n\u00facleos m\u00e1s importantes de poblaci\u00f3n de la rep\u00fablica de los trabajadores. Los invitados m\u00e1s preciados eran los intelectuales y artistas extranjeros. Renau supo explotar la oportunidad de recorrer el pa\u00eds, acompa\u00f1ado de Karlheinz Barck, dando charlas. Recuerda Barck que ten\u00edan un par de conferencias modelo. A los arquitectos les hablaba de sus experiencias mejicanas con Siqueiros. Al p\u00fablico en general, del arte contempor\u00e1neo y de su contribuci\u00f3n a \u00e9l por medio del fotomontaje. A base de preparar y corregir estas conferencias, fue forjando sus conceptos est\u00e9ticos e hist\u00f3ricos, que se atrev\u00eda a oponer a los de reconocidos acad\u00e9micos.<\/p>\n<p>Renau no necesitaba t\u00edtulos. El \u201cprofesor Renau\u201d, <em>Herr Professor<\/em> Renau, (tratamiento del que goz\u00f3 en la RDA, basado en su categor\u00eda de tal en la Escuela de Bellas Artes de Valencia), ten\u00eda miedo a pocas cosas. Era capaz de discutir, en la tierra que m\u00e1s estudios les ha dedicado, sobre Marx, Engels, Lukacs o Walter Benjam\u00edn. De este \u00faltimo conoc\u00eda a fondo su trabajo te\u00f3rico sobre el arte seriado, y adem\u00e1s contaba con su propia rica experiencia vital para contrastar las ideas del brillante jud\u00edo alem\u00e1n. Tambi\u00e9n hab\u00eda le\u00eddo a Marcuse lo suficiente como para hacer una valoraci\u00f3n cr\u00edtica; no encontraba en \u00e9l ninguna aportaci\u00f3n te\u00f3rica de inter\u00e9s, salvo su aproximaci\u00f3n a \u201clos problemas sexosociales\u201d. Ya hemos visto que para Renau el sexo no fue algo balad\u00ed, y mucho menos un tab\u00fa.<\/p>\n<p>Bruno Flierl, profesor universitario, apreciaba mucho las conferencias de Renau sobre el muralismo mejicano, al igual que su hermano Peter Flierl, el arquitecto que hab\u00eda encargado a Renau el mural frustrado de la industria electr\u00f3nica de Adlershof. Apunta Bruno que durante los primeros a\u00f1os de la RDA (fundada en 1949), el muralismo mejicano se hab\u00eda convertido en un tema de discusi\u00f3n entre los arquitectos encargados de reconstruir el devastado pa\u00eds. Este inter\u00e9s proced\u00eda en parte de los exiliados alemanes que volv\u00edan de Am\u00e9rica. Pero pronto se impuso el criterio de Mosc\u00fa, importado por otros exiliados que no hab\u00edan cometido la frivolidad de refugiarse en el capitalismo, y el riguroso realismo socialista versi\u00f3n sovi\u00e9tica arrincon\u00f3 la energ\u00eda muralista mexicana. Flierl dice que Renau lleg\u00f3 a la RDA en el momento m\u00e1s inoportuno, cuando incluso el realismo socialista empezaba a declinar, y a ser sustituido entre los artistas j\u00f3venes por el expresionismo alem\u00e1n, mucho m\u00e1s familiar, y adem\u00e1s un producto con denominaci\u00f3n de origen propio.<\/p>\n<p>A Renau se le otorgaba el trato de artista invitado de val\u00eda internacional, que compart\u00eda con los italianos Renato Guttuso y Gabriele Mucchi. A diferencia de ellos, era un refugiado pol\u00edtico, no pod\u00eda regresar libremente a su propio pa\u00eds, y esto pes\u00f3 como una losa en su carrera. Puede decirse que Picasso tambi\u00e9n fue, en cierta forma, un exiliado, pero cabe recordar que esa fama se la fabricaron los comunistas, aprovechando su consolidada reputaci\u00f3n como uno de los valores internacionales de la pintura moderna. Picasso explot\u00f3 su condici\u00f3n de antifranquista, Renau, por el contrario, le dedic\u00f3 lo mejor de su talento.<\/p>\n<p>Renato Guttuso hab\u00eda nacido en 1911 en Sicilia, hijo de un artista. Debi\u00f3 de adquirir una formaci\u00f3n acad\u00e9mica semejante a la de Renau. Lleg\u00f3 incluso a afiliarse al PCI, lo cual, dicho sea de paso, no le impidi\u00f3 recibir importantes galardones oficiales durante el Fascismo. Pero nunca entreg\u00f3 su vocaci\u00f3n a la causa del proletariado, se limit\u00f3 a ser un pintor \u201ccomprometido\u201d y de caballete, sobre todo en Mil\u00e1n, donde contribuy\u00f3 al movimiento realista <em>Corrente.<\/em> En 1943 se uni\u00f3 a la resistencia antifascista. Al acabar la guerra visit\u00f3 Par\u00eds y se hizo amigo de Picasso. Recibi\u00f3 en Varsovia el Premio Mundial de la Paz, y es muy posible que Renau y \u00e9l llegaran a conocerse. Desde luego, el valenciano conoc\u00eda bien la obra del siciliano. En 1972 le dieron el Premio Lenin de la Academia de Arte de Mosc\u00fa. Una de sus \u00faltimas obras trata el tema de la melancol\u00eda, <em>Malinconia nuova<\/em>. Quiz\u00e1 alg\u00fan d\u00eda un experto en ambos artistas pueda establecer si esta coincidencia de temas entre Renau y Gattuso tiene alg\u00fan significado, y si uno de ellos influy\u00f3 sobre el otro.<\/p>\n<p>Gabriele Mucchi, milan\u00e9s nacido en 1899, estudi\u00f3 ingenier\u00eda civil, y tambi\u00e9n se dedic\u00f3 a pintar. Se form\u00f3 est\u00e9ticamente en Par\u00eds y en Berl\u00edn. Trabaj\u00f3 como arquitecto y dise\u00f1ador y tuvo que ver con el muralismo interior. Hombre comprometido con la izquierda comunista, permaneci\u00f3 fiel a ella durante la guerra fr\u00eda, fue acad\u00e9mico en Berl\u00edn Este y uno de los artistas extranjeros m\u00e1s exhibidos en la RDA.<\/p>\n<p>Como se ve, las distinciones y el reconocimiento oficial que recibieron estos dos italianos en el mundo socialista fueron superiores a las de Renau. No viene al caso comparar a los tres artistas con el prop\u00f3sito de verificar cual de ellos ha contribuido m\u00e1s a la historia del arte, si es que eso puede hacerse sin perspectiva. Pero, se observa el viejo fen\u00f3meno de que a los de la familia se les trata siempre peor. Eso es algo que tanto Bruno Flierl como Barck observan con cierta melancol\u00eda ang\u00e9lica, porque estiman que el valenciano es uno de los grandes fotomontadores de la historia, cuyo talento es universalmente desconocido.<\/p>\n<p>Marta Hofmann comenta sobre este asunto:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>La cuesti\u00f3n est\u00e1 en que Renau era de otra categor\u00eda. Mucchi y Gattuso se mov\u00edan dentro del marco de lo que la sociedad espera de un artista. Renau tambi\u00e9n era un artista en el socialismo, pero innovador, y por eso tuvo problemas, tanto con las \u201ccabezas de hormig\u00f3n\u201d como con los artistas de la Kunstlerverband [<\/em>sindicato de artistas]<em>. Renau era un enemigo del mercado del arte porque es elitista, y quer\u00eda que el arte fuera para todos. \u201cEl arte tiene que verlo la gente donde va com\u00fanmente, y no en el museo\u201d, dec\u00eda. En resumen: el arte tiene que buscar a la gente y no al rev\u00e9s.<\/em><\/p>\n<p>Renau conoc\u00eda muy bien las fallas del socialismo real, pero estaba convencido tambi\u00e9n de que era el sistema m\u00e1s justo, por eso lo apoyaba. En lo que se refiere a su trabajo distingu\u00eda claramente entre posiciones elitistas y buenas. No admit\u00eda mediocridades, y sobre todo falta de sinceridad y de honradez en el arte.<\/p>\n<p>En diciembre de 1963 a Renau le dan la oportunidad de presentar su obra en la universidad de Rostock, una ciudad portuaria del mar B\u00e1ltico. Era quiz\u00e1 la tercera vez en toda su vida que expon\u00eda, despu\u00e9s de la tumultuosa y decepcionante exhibici\u00f3n en el C\u00edrculo de Bellas Artes de Madrid en 1928. Esta precisi\u00f3n la hace \u00e9l mismo al hablar del acontecimiento, ignorando alguna exposici\u00f3n personal que hizo en M\u00e9jico y la del <em>Kulturbund<\/em> de la Jaeggerstrasse de Berl\u00edn nada m\u00e1s llegar en 1958. Est\u00e1 claro que aquellas muestras tuvieron m\u00e1s de privado que de p\u00fablico. Pero la de 1963 se hac\u00eda a bombo y platillo en el marco del segundo seminario estudiantil latinoamericano organizado por el Instituto de Lenguas Rom\u00e1nicas de la Universidad de Rostock, del cual formaba parte el int\u00e9rprete de Renau, Karlheinz Barck.<\/p>\n<p>Renau llev\u00f3 a Rostock b\u00e1sicamente sus fotomontajes y algunos de sus carteles de la Guerra Civil, pero tambi\u00e9n unos lienzos pintados en M\u00e9jico y posiblemente el cart\u00f3n del frustrado mural de Adlershof.<\/p>\n<p>Sin embargo, el acontecimiento que marcar\u00eda la presencia de Renau en el B\u00e1ltico fue una conferencia titulada &#8220;Rango Universal de la Pintura Mexicana&#8221;, pronunciada el 4 de diciembre. Merece la pena detenerse en ella, porque es el fruto de una larga elaboraci\u00f3n te\u00f3rica del artista en su melanc\u00f3lico hogar de Berl\u00edn, desierto de mujeres, y ofrece lo que los cr\u00edticos llamar\u00edan \u201cuna serie de claves\u201d sobre el pensamiento hist\u00f3rico art\u00edstico del fotomontador. Claves inaceptables para muchos, discutibles para otros, pero con un significado profundo de enorme validez, que se ha ignorado injustamente.<\/p>\n<\/div><\/div><div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;8201&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p>En resumen, Renau viene a decir que la tremenda influencia de la llamada \u201cEscuela de Par\u00eds\u201d en el arte de vanguardia es una exageraci\u00f3n manipulada por los intereses del mercado art\u00edstico capitalista; mientras, al otro lado del Atl\u00e1ntico, los muralistas mejicanos est\u00e1n dando en los mismos a\u00f1os una lecci\u00f3n magistral de creaci\u00f3n al servicio de la causa popular, cuyos frutos y consecuencias son inestimables. Una de las ventajas de Renau era su posici\u00f3n como observador y como vanguardista en ambos movimientos.<\/p>\n<p>Establece la Comuna de Par\u00eds (1871) como punto de partida de sus observaciones:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>En las \u00faltimas d\u00e9cadas del diecinueve se inici\u00f3 en el Occidente europeo una rebeli\u00f3n pict\u00f3rica antidogm\u00e1tica \u2013antiacad\u00e9mica \u2013 que ha afectado toda la evoluci\u00f3n ulterior de la pintura en escala mundial&#8230;Todos disfrutamos, en una u otra forma, de sus beneficios, que se manifiestan en los m\u00e1s insospechados objetos cotidianos y modos del vivir de nuestros tiempos&#8230;<\/em><\/p>\n<p>Esta rebeli\u00f3n antiacad\u00e9mica se escinde, por decirlo esquem\u00e1ticamente, entre el dandismo purista de Baudelaire y las tendencias sociales de Courbet. Las bayonetas versallescas aniquilaron el realismo social.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Encarcelado Courbet y despu\u00e9s desterrado, y destruido el n\u00facleo de sus camaradas y disc\u00edpulos, los m\u00e1s eminentes pioneros de la pintura moderna cuentan entre los ausentes, inhibidos y tr\u00e1nsfugas del Par\u00eds Communard: Manet, Degas y Renoir viven el acontecimiento movilizados en el ej\u00e9rcito, Monet y Pissarro emigran a Inglaterra; C\u00e9zanne se refugia en L\u2019Estaque&#8230; Este \u201ccomplejo de deserci\u00f3n\u201d del Par\u00eds popular marcar\u00e1 muy sensiblemente el devenir pict\u00f3rico moderno. En adelante, todo lo que suene a \u201csocial\u201d o a \u201cpol\u00edtico\u201d producir\u00e1 una indecible alergia en los artistas, cr\u00edticos y usuarios del plasticismo moderno. Para el burgu\u00e9s bon vivant todo realismo pict\u00f3rico huele a poudre communarde.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Una serie de circunstancias y azares hist\u00f3ricos re\u00fanen en Francia, en el quicio de los siglos XIX y XX, a una elite de literatos y artistas que crean el caldo de cultivo de lo que luego ser llamar\u00e1 la \u201cEscuela de Par\u00eds\u201d, epicentro de una revoluci\u00f3n art\u00edstica cuyo denominador com\u00fan ser\u00e1 un formalismo fuertemente antirrealista y, en el plano social, minoritario.<\/em><\/p>\n<p>Paralelamente, al otro lado del Atl\u00e1ntico, se produce un terremoto pol\u00edtico. Renau cita a Siqueiros, que cifra en una serie de etapas la toma de conciencia de los j\u00f3venes artistas mejicanos. Primero, las huelgas de los estudiantes de la Escuela Nacional de Bellas Artes, en 1911, contra el academicismo; aparentemente sus reivindicaciones eran s\u00f3lo pedag\u00f3gicas, pero en el fondo eran profundamente pol\u00edticas. Luego, la transformaci\u00f3n de los estudiantes en conspiradores contra la dictadura militar del usurpador Victoriano Huerta, en 1913. Y por fin, su incorporaci\u00f3n al ej\u00e9rcito, en 1914, lo que les permite recorrer M\u00e9jico y conocer su geograf\u00eda, su historia y sus gentes. Subraya Renau que la juventud pict\u00f3rica mejicana se curti\u00f3 en el fragor de la lucha revolucionaria. Se apoya en la autobiograf\u00eda de Jos\u00e9 Clemente Orozco, que indica que \u201cla pintura mural se encontr\u00f3 en 1922 con la mesa puesta\u201d. La Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n P\u00fablica convoc\u00f3 a todos los artistas e intelectuales a colaborar. Se constituy\u00f3 el Sindicato de Pintores y Escultores, que asumi\u00f3 las ideas socialistas contempor\u00e1neas, con la consigna: socializar el arte, destruir el individualismo burgu\u00e9s, repudiar la pintura de caballete y cualquier otro arte salido de los c\u00edrculos \u201cultraintelectuales\u201d y aristocr\u00e1ticos. Y sigue Renau:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>El car\u00e1cter de movimiento de la pintura mexicana no est\u00e1 determinado por una concepci\u00f3n formal \u00fanica, como sucede en los \u2018istmos\u2019 europeos, sino por la denominaci\u00f3n com\u00fan de un contenido revolucionario identificado con una revoluci\u00f3n social y por la \u00edndole mayoritaria, popular, de la funci\u00f3n social que cumple la pintura mexicana en su conjunto.<\/em><\/p>\n<p>Renau no estaba inventando nada, sino d\u00e1ndole un sentido a ciertos hechos hist\u00f3ricos. Se podr\u00e1 arg\u00fcir que se ci\u00f1e a un esquema marxista. Pero esto, en s\u00ed mismo, no es un defecto, sino una aproximaci\u00f3n acad\u00e9mica m\u00e1s.<\/p>\n<p>La pluma de Renau no es n\u00edtida y asequible, sin embargo su lucidez es apabullante.<\/p>\n<p>Razona, volviendo al muralismo mejicano:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>La concordancia y coherencia objetivas de estos factores (mercado art\u00edstico \u2013industria editorial- cr\u00edtica de arte) se manifiesta en la tendencia a aislar los hechos art\u00edsticos antit\u00e9ticos, muy particularmente el hecho pict\u00f3rico mexicano, mediante un verdadero \u2018cord\u00f3n sanitario\u2019 de reticencias metodol\u00f3gicas excluyentes, como despu\u00e9s veremos&#8230; Es esto lo que en \u00faltimo an\u00e1lisis explica que el movimiento pict\u00f3rico mexicano, en tanto que tal movimiento, sea perfectamente \u2018desconocido\u2019 por la cr\u00edtica y la bibliograf\u00eda \u2018cient\u00edficas\u2019 de la est\u00e9tica occidental.<\/em><\/p>\n<p>El debate de la cr\u00edtica burguesa de arte, asegura el fotomontador, omite el movimiento mejicano, y reduce el arte actual al enfrentamiento entre arte occidental y arte sovi\u00e9tico. Se\u00f1alemos que Renau habla de los a\u00f1os 60, cuando el expresionismo abstracto y el informalismo estaban dejando paso al pop y al torrente de istmos que vinieron despu\u00e9s. Y Renau contin\u00faa: &#8220;La cr\u00edtica marxista debe de penetrar cr\u00edticamente en la esencia de las contradicciones profundas, internas y externas, de los fen\u00f3menos sociales, como es la pintura para transformar los hechos&#8221;.<\/p>\n<p>La pintura occidental, debido a las condiciones de alienaci\u00f3n del capitalismo, est\u00e1 llena de contradicciones. Pero el muralismo mejicano supo adaptarse a la revoluci\u00f3n, a las exigencias pol\u00edticas, a los gustos del pueblo. &#8220;La gran haza\u00f1a de los pintores mexicanos consiste en haber sabido integrar creadoramente las conquistas pl\u00e1sticas occidentales, incluso las m\u00e1s abstrusas y herm\u00e9ticas, a las exigencias de un arte revolucionario asequible a las grandes masas&#8221;.<\/p>\n<p>En Occidente, renovaci\u00f3n pl\u00e1stica y renovaci\u00f3n social son categor\u00edas antag\u00f3nicas. En M\u00e9jico, no. A Renau le subleva que significados cr\u00edticos de arte marxistas desconozcan el muralismo mejicano. Manifiestan una estrechez est\u00e9tica, dice, al considerar el arte como instrumento obligado a reflejar exclusiva, directa y revolucionariamente la lucha de clases, pasando a continuaci\u00f3n, \u201cxino xano, a la inefable est\u00e9tica de las formas\u201d. La expresi\u00f3n Xino Xano significa en valenciano \u201cdespacito\u201d, sin llamar la atenci\u00f3n: los cr\u00edticos marxistas se contradicen sin que se note.<\/p>\n<p>La pintura mejicana ha influido en todo el arte pl\u00e1stico latinoamericano, con la excepci\u00f3n de Cuba, cuya expresi\u00f3n pl\u00e1stica ha acusado en el pasado inmediato fuertes influjos de las corrientes occidentales. Incluso en los EEUU influyeron los muralistas mejicanos, durante la etapa progresista del <em>New Deal<\/em>, truncada y desmantelada por la etapa macartista, que se dedic\u00f3 a apoyar el informalismo y el abstracccionismo. El mercado art\u00edstico, asegura Renau, sufre una concentraci\u00f3n monopolista financiera paralela a la econ\u00f3mica, gracias a la intervenci\u00f3n de los USA.<\/p>\n<p>La renovaci\u00f3n pict\u00f3rica actual (de los 60) es anterior a la formaci\u00f3n del actual mercado art\u00edstico. Arranca del romanticismo antiburgu\u00e9s y se manifiesta en la rebeli\u00f3n frente a la alienaci\u00f3n acad\u00e9mica. Hoy (tambi\u00e9n los 60) la alienaci\u00f3n es may\u00fascula, las castas usuarias del arte reivindican la otrora maldita vanguardia como propia. Se ha producido un extra\u00f1amiento en la obra pl\u00e1stica de toda implicaci\u00f3n moral, social y pol\u00edtica, transmutando la creaci\u00f3n pl\u00e1stica de acto de comunicaci\u00f3n social en objeto de delectaci\u00f3n intelectual y sensual, en algo equiparable a una joya u objeto precioso, objeto de una especulaci\u00f3n financiera desaforada.<\/p>\n<p>Se mete Renau en el berenjenal de la alienaci\u00f3n, citando a Hegel, a Feuerbach y a Marx, para concluir que la \u201cdesalienaci\u00f3n\u201d est\u00e1 en manos del hombre, utilizando la resistencia, la oposici\u00f3n y la rebeli\u00f3n a dejarse alienar. Por ejemplo, el muralismo mejicano. No obstante, esto no quiere decir que el muralismo mejicano sea el ejemplo a seguir en todas partes. Funciona sobre todo en M\u00e9jico, donde apareci\u00f3 debido a una serie de causas concretas que no tienen por qu\u00e9 repetirse en otros lugares.<\/p>\n<p>Dice Renau que el socialismo no est\u00e1 todav\u00eda, ni en pa\u00edses tan avanzados como la URSS, a la altura del capitalismo en aspectos culturales como las artes pl\u00e1sticas. Claro que las superestructuras culturales tienen vida propia. Ahora bien, las superestructuras del capitalismo son cualitativamente distintas a las superestructuras de los pa\u00edses socialistas.<\/p>\n<p>Se muestra en desacuerdo con aquellos cr\u00edticos marxistas que sostienen que la creaci\u00f3n pl\u00e1stica sin m\u00e1s, sin prop\u00f3sitos de rebeld\u00eda, es lo contrario de alienaci\u00f3n. Por ejemplo, hay cantidad de creaciones pl\u00e1sticas de tem\u00e1tica religiosa, y la religi\u00f3n es la alienaci\u00f3n m\u00e1xima. Entonces, \u00bfpor qu\u00e9 nos gustan? Porque despiertan en sus contempor\u00e1neos y en nosotros la conciencia de diversas formas de alienaci\u00f3n. Es decir, porque nos descubren \u201cla trampa\u201d que las origin\u00f3.<\/p>\n<p>Las obras de Dal\u00ed, Max Ernst, Tapies, Picasso, Moore, etc. quedar\u00e1n en la historia del arte, seg\u00fan su an\u00e1lisis, como testimonios de la alienaci\u00f3n capitalista.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Aun hoy (es mi propia experiencia) la contemplaci\u00f3n de algunas de estas obras provoca un indefinible estado de desasosiego, de rechazo de su inefabilidad metaf\u00edsica, una necesidad imperiosa de romper los inquietantes t\u00e9rminos de la alienaci\u00f3n que expresan y contienen en tanto que creaciones pl\u00e1sticas&#8230;<\/em><\/p>\n<p>Lo que tendr\u00eda que hacer la cr\u00edtica marxista, en lugar de dejarse arrastrar por los cantos de sirena del arte occidental, sugiere Renau, es criticar el lenguaje pl\u00e1stico de hoy en d\u00eda, los hallazgos pl\u00e1sticos consagrados por el mercado. Sin embargo, pretende con estulticia eliminar el abismo entre el arte minoritario y las masas \u201celevando el nivel art\u00edstico de las masas\u201d, cosa est\u00fapida e inoperante, porque las masas no son imb\u00e9ciles y tienen criterio.<\/p>\n<p>Renau sostiene que se puede emitir un juicio de valor est\u00e9tico objetivo, susceptible del an\u00e1lisis cient\u00edfico materialista: este juicio debe contener \u201cla suma de los rasgos hist\u00f3ricamente transitorios de un determinado conjunto de hechos art\u00edsticos concretos, m\u00e1s los rasgos permanentes de estos hechos\u201d, que dependen de la existencia material de la sociedad.<\/p>\n<p>Renau hac\u00eda una penetrante observaci\u00f3n sobre el mercado del arte, que su evoluci\u00f3n internacional no ha hecho sino confirmar. Un mercado dominado por las corporaciones industriales y financieras, por las grandes casas de subastas y por un pu\u00f1ado de galer\u00edas, todos estos elementos interrelacionados estrechamente. Mi opini\u00f3n es que Renau se cog\u00eda a este clavo ardiendo de la doctrina marxista porque, de otra manera, su compromiso con la construcci\u00f3n del hombre nuevo no habr\u00eda tenido sentido. Todo artista necesita una base te\u00f3rica para sentir que su trabajo tiene sentido (Marcel Duchamp fue una excepci\u00f3n, y los dada\u00edstas se desvanecieron merced a su nihilismo), en especial en estos d\u00edas que corren, donde no hay exposici\u00f3n sin cat\u00e1logo lleno de retru\u00e9canos o de vaciedades filos\u00f3ficas.<\/p>\n<p>El marxismo dogm\u00e1tico de Renau irritaba a sus colegas occidentales. Y, a su vez, a los orientales les hac\u00eda poca gracia que un artista de fama internacional les leyera una cartilla que sonaba como la de un vulgar acad\u00e9mico de Mosc\u00fa. He aqu\u00ed una de las razones de que el aprecio a Renau en los medios intelectuales de la RDA fuera minoritario. S\u00f3lo los que le conoc\u00edan bien se daban cuenta de que su dogmatismo era una coraza protectora. En la RDA no hab\u00eda artista que se atreviera a llevar la contraria al discurso oficial, pero s\u00ed lo ignoraban de manera m\u00e1s o menos sutil en su trabajo, en sus obras. Exactamente igual que Renau.<\/p>\n<p>Este asunto no se limita al \u00e1mbito de lo est\u00e9tico, sino que invade de un modo estridente el de lo pol\u00edtico. Es el antecedente de la pol\u00e9mica que Renau mantuvo con Fernando Claud\u00edn en varios n\u00fameros de la revista de los intelectuales del PCE, <em>Realidad,<\/em> entre el oto\u00f1o del 64 y el invierno del 65.<\/p>\n<p>Una pol\u00e9mica estrictamente intelectual, una discusi\u00f3n sobre el concepto del arte moderno, pero enmarcada en el conflicto entre Claud\u00edn y Sempr\u00fan por un lado, y Carrillo por otro.<\/p>\n<p>En la distancia, bastantes discusiones pol\u00edticas que han sembrado de v\u00edctimas (a veces mortales) el territorio de la izquierda, sobre todo de la izquierda en el poder en los pa\u00edses sedicentemente socialistas, se ven como lo que en realidad eran, meras pantallas de conflictos entre ambiciones personales, sobre un tel\u00f3n lleno de sombras ideol\u00f3gicas.<\/p>\n<p>Lo curioso, y tambi\u00e9n dram\u00e1tico, es que personas como Renau que carec\u00edan de ambiciones de poder, se vieran involucradas, y que adem\u00e1s lo hicieran de grado, convencidas de que estaban prestando un servicio m\u00e1s a la causa del proletariado. La \u00fanica explicaci\u00f3n es que nadie puede abstraerse de las circunstancias en las que vive, a no ser que se encierre en una torre de marfil. A veces estas circunstancias ponen a las personas ante la espada y la pared, y cada uno escapa del trance echando mano de una desigual combinaci\u00f3n de astucia, conciencia, oportunidad y fortuna. Si Renau hubiera deseado salir de aquel campo de minas, lo habr\u00eda hecho. Tom\u00f3 el partido que tom\u00f3 porque le dio la santa gana; si en alg\u00fan momento tuvo dudas, las resolvi\u00f3 confirmando a su alrededor un d\u00eda tras otro que la pintura de caballete era un riesgo demasiado alto en un mercado selv\u00e1tico que hab\u00eda abandonado a los 20 a\u00f1os. Adem\u00e1s, \u00e9l donde se sent\u00eda a gusto era en el laboratorio fotogr\u00e1fico y en el andamio de los murales. Eran su medio, su circunstancia \u201cnatural\u201d.<\/p>\n<p>Las circunstancias \u201cartificiales\u201d en 1964 eran la crisis de la direcci\u00f3n del PCE ante la ineficacia de sus esfuerzos por socavar el r\u00e9gimen franquista, las continuas detenciones de sus mejores l\u00edderes (una de las m\u00e1s sonadas, la de Juli\u00e1n Grimau, a quien Renau dedic\u00f3 un sobrecogedor dibujo, en la campa\u00f1a para denunciar su fusilamiento), y la indiferencia de la mayor\u00eda aplastante de los espa\u00f1oles a las consignas de los comunistas. Los problemas internos del PCE se ve\u00edan agravados por la ruptura entre Pek\u00edn y Mosc\u00fa, y la aparici\u00f3n de disidentes \u201cizquierdistas\u201d que hablaban abiertamente de revisionismo y acusaban a la direcci\u00f3n de Carrillo de haberse olvidado de su compromiso con la clase trabajadora en beneficio de su estabilidad en el aparato y de las imprescindibles subvenciones del PCUS para hacer funcionar ese aparato.<\/p>\n<p>Entre los papeles de Renau hay uno fechado en febrero del 64, redactado por uno de los asistentes a cierta conferencia extraordinaria del PCE, un militante madrile\u00f1o que hace reflexiones estremecedoras: la revoluci\u00f3n ha de ser violenta. Es decir, que la marea era fuerte, aunque invisible.<\/p>\n<p>Al final de la pol\u00e9mica, Renau se sinti\u00f3 utilizado por Carrillo, aunque s\u00f3lo lo admiti\u00f3 entre sus pr\u00f3ximos. Lleg\u00f3 a protestar porque hubieran cercenado uno de sus art\u00edculos, que se public\u00f3 en lo m\u00e1s arduo de la batalla pol\u00edtica, como un ariete m\u00e1s de ella. Sin embargo, tambi\u00e9n es cierto que a Renau no le pareci\u00f3 mal que Claud\u00edn y Sempr\u00fan fueran castigados a regresar a la base (ambos pertenec\u00edan al Comit\u00e9 Ejecutivo), para que recuperaran el sentido de la realidad. Una realidad, las contradicciones del socialismo real, que el artista aguantaba estoicamente.<\/p>\n<p>Renau siempre utiliz\u00f3 su pluma y su pincel movido por un combustible ideol\u00f3gico que proced\u00eda de las fuentes can\u00f3nicas del marxismo leninismo. Pero otros no lo hicieron as\u00ed. Por el contrario, las actuaciones de ciertos personajes se debieron a motivos pol\u00edticos, en el peor sentido del t\u00e9rmino, pero no ideol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>Alejandra Soler recuerda en su biograf\u00eda <em>La vida es un r\u00edo caudaloso\u2026<\/em> una asamblea de pesadilla.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>En el invierno de 1947, llegaron a Mosc\u00fa Vicente Uribe y Fernando Claud\u00edn, miembros ambos del Comit\u00e9 Central, y representantes de la generaci\u00f3n de los viejos dirigentes del Partido y de la generaci\u00f3n m\u00e1s joven respectivamente. Ven\u00edan a conversar con la emigraci\u00f3n comunista de los espa\u00f1oles y a conocer, como dijeron, su moral y su actitud hacia la URSS. En consecuencia convocaron una asamblea que dur\u00f3 tres d\u00edas, en los que Uribe en su parlamento nos tach\u00f3, sobre todo a los intelectuales (por as\u00ed llamarnos a intelectuales, traductores y artistas), de gente que hab\u00eda perdido el sentido revolucionario, que nos hab\u00edamos aburguesado, y que hacia la URSS ten\u00edamos una actitud m\u00e1s bien tibia.<\/em><\/p>\n<p>Vicente Uribe y Fernando Claud\u00edn acabaron destituyendo a Jos\u00e9 Antonio Uribes, un valenciano amigo de Renau, de su puesto de dirigente del partido en la emigraci\u00f3n. A eso, y no a otra cosa, iban, por razones que ahora ya carecen de importancia. Sigue Alejandra Soler:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Aquellas reuniones eran como una pesadilla, y aunque los que asist\u00edamos a ellas ten\u00edamos conciencia de que nuestra actitud y nuestro comportamiento, tanto en la guerra como en la posguerra, hab\u00eda sido y era intachable, sal\u00edamos de ellas con un regusto de tristeza y de irritaci\u00f3n. Se acab\u00f3 la pesadilla de las reuniones, se march\u00f3 Uribe, y fue depuesto Uribes de su cargo. No fue rehabilitado hasta a\u00f1os m\u00e1s tarde, al ir a trabajar a Radio Espa\u00f1a Independiente (la Pirenaica). En el puesto de Jos\u00e9 Antonio Uribes se qued\u00f3 Fernando Claud\u00edn.<\/em><\/p>\n<p>Viene a cuento esta cita en descargo del \u201cdogmatismo\u201d de Renau. En 1947, Claud\u00edn no hab\u00eda encontrado ning\u00fan reparo en esgrimir la acusaci\u00f3n de peque\u00f1oburgu\u00e9s a un camarada para ocupar su puesto. Poco m\u00e1s de diez a\u00f1os despu\u00e9s, se hab\u00eda convertido en un hombre abierto a las corrientes est\u00e9ticas del capitalismo; o sea, en t\u00e9rminos de su antigua ortodoxia, se hab\u00eda hecho un peque\u00f1oburgu\u00e9s. Renau no hab\u00eda variado ni un mil\u00edmetro su posici\u00f3n. Y adem\u00e1s, no hab\u00eda traicionado a nadie. Cuando escribi\u00f3 el ensayo que a continuaci\u00f3n se glosa, Renau deb\u00eda tener presentes esos d\u00edas infernales de 1947, que sin duda le habr\u00eda mencionado Alejandra Soler en las visitas del artista a Mosc\u00fa.<\/p>\n<p>El ensayo de Renau <em>Auditur et Altera Pars<\/em> (Que se escuche tambi\u00e9n a la parte adversa), publicado en dos entregas en la revista <em>Realidad,<\/em> fue redactado en el verano de 1964, en respuesta a otro de Claud\u00edn sobre la problem\u00e1tica actual de la pintura.<\/p>\n<p>Al abordarlo, nos encontramos con un texto filos\u00f3fico de inter\u00e9s limitado a los interesados en la materia. Se ha tildado a este ensayo de poco notable, escasamente sistem\u00e1tico y sin brillantez intelectual, lo cual es falso e injusto. No es m\u00e1s arduo o pesado que los de fil\u00f3sofos venerados en sus c\u00e1tedras y evitados como la peste fuera de ellas. Sobre el estilo del valenciano ya hemos tratado en sus escritos de juventud, en concreto su conferencia sobre la <em>Funci\u00f3n Social del Cartel<\/em>, que contiene pasajes indescifrables al lado de otros llenos de lucidez.<\/p>\n<p>A lo largo del siglo XX, muchos pintores han intentado definir el arte moderno o ilustrar sus trabajos con un cuerpo te\u00f3rico, y el resultado han sido libros abstrusos. A Renau, a veces cuesta entenderle porque se deja llevar por una elocuencia marm\u00f3rea, quiz\u00e1 imitando un estilo de c\u00e1tedra que le parec\u00eda apropiado para la ocasi\u00f3n, pero no dice trivialidades ni hace discursos vac\u00edos. Domina la bibliograf\u00eda y las referencias. El hecho de que coincida con Georg Lukacs en la identificaci\u00f3n entre arte de vanguardia y decadentismo burgu\u00e9s hace pensar que conoc\u00eda sus textos, aunque tambi\u00e9n es posible que, siendo ambos marxistas ortodoxos, hubieran empleado el mismo razonamiento, tanto m\u00e1s cuanto que Renau no s\u00f3lo hab\u00eda estudiado la vanguardia sino que la hab\u00eda vivido y hab\u00eda decidido abandonarla por el malestar que le produc\u00eda el \u201cdecadentismo burgu\u00e9s\u201d.<\/p>\n<p>Renau, mal que les pese a algunos, fue un intelectual de talla. Duro, reiterativo, a veces ret\u00f3rico. Es decir, uno m\u00e1s de la caterva de los intelectuales que han sido y ser\u00e1n. Pero su preparaci\u00f3n era s\u00f3lida, y su compromiso con el ideal comunista, incondicional. No obstante, sus ideas sobre el arte del presente y en especial del futuro no fueron monol\u00edticas, evolucionaron a lo largo de su vida. Otra cosa es que no se atuviera a los c\u00e1nones de la cr\u00edtica dominante. Nunca se atuvo. Ser marxista y ortodoxo es algo que dej\u00f3 de estar de moda en los 60. Por eso, observar a Renau desde fuera del marxismo y con un punto de vista ajeno a las modas acad\u00e9micas es un ejercicio tan entretenido como saludable.<\/p>\n<p>El esc\u00e1ndalo que se organiz\u00f3 a ra\u00edz de este ensayo del fotomontador traspas\u00f3 fronteras y oc\u00e9anos. Y le dej\u00f3 marcado para siempre. Renau no ten\u00eda la cintura y las tragaderas de los profesionales de la pol\u00edtica. Esto se manifiesta en el borrador de una carta dirigida a la redacci\u00f3n de <em>Realidad<\/em> en septiembre de 1965.<\/p>\n<p>En ella se queja de la manipulaci\u00f3n que ha sufrido su contribuci\u00f3n a la pol\u00e9mica con Claud\u00edn sobre al arte moderno. Arguye que al escribir aquel art\u00edculo arriesgaba mucho, pues Claud\u00edn era entonces miembro del Comit\u00e9 Ejecutivo, y que \u00e9l ofreci\u00f3 su dimisi\u00f3n del Comit\u00e9 Central si el Comit\u00e9 Ejecutivo compart\u00eda el punto de vista est\u00e9tico de Claud\u00edn.<\/p>\n<p>Menciona a Pepe Ortega, pintor residente en Mosc\u00fa y tambi\u00e9n miembro del CC. La relaci\u00f3n de \u00e9ste con los conflictos pol\u00edtico-est\u00e9ticos es imposible de determinar en la documentaci\u00f3n de Renau. No sabemos si Jos\u00e9 Ortega pertenec\u00eda al sector claudinista o a otro. Algo claro hay, no obstante:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Meses antes de lo de ah\u00ed, recib\u00ed de Mosc\u00fa a trav\u00e9s de una camarada de aqu\u00ed \u2018un abrazo\u2019 de Dolores y el encargo de que me dijera de su parte que \u2018despu\u00e9s de tantos a\u00f1os de haber cre\u00eddo en FC [Fernando Claudin], (yo) le hab\u00eda demostrado que era un ignorante.<\/em><\/p>\n<p>Otra camarada llamada Irene, en cuya casa pas\u00f3 unos d\u00edas de espera \u201cah\u00ed\u201d (se supone que en Praga, donde se celebraban las reuniones del CC) manifest\u00f3 una gran circunspecci\u00f3n hacia Renau, en contraste con la antigua familiaridad. El pintor ensayista dice que se debe a la manipulaci\u00f3n que sufrieron sus art\u00edculos contra Claud\u00edn.<\/p>\n<p>Concluye afirmando que pone t\u00e9rmino de modo irrevocable a su cada vez m\u00e1s precaria y aleatoria participaci\u00f3n en la pol\u00edtica intelectual del partido. Esto ven\u00eda a ser una ruptura de relaciones. El divorcio entre Renau y sus camaradas espa\u00f1oles en la RDA ser\u00e1 un hecho a partir de entonces.<\/p>\n<p>Eva Maria Thiele, estudiosa de los trabajos del artista, recuerda que una tarde de verano se encontraba con Renau en el jard\u00edn de su casa. Un exiliado y camarada del PCE por quien Renau no sent\u00eda ninguna simpat\u00eda apareci\u00f3 por all\u00ed. Renau hizo un aparte y se disculp\u00f3 con \u00e9l, tras lo cual, el visitante sali\u00f3 corriendo. Eva Maria Thiele todav\u00eda no dominaba el espa\u00f1ol, y pregunt\u00f3 a Renau de qu\u00e9 hab\u00edan hablado. Este le dijo que hab\u00eda explicado a su camarada que manten\u00eda una interesante conversaci\u00f3n con una mujer de la <em>Rote Arm\u00e9e Fraktion<\/em>, la Fracci\u00f3n del Ej\u00e9rcito Rojo, organizaci\u00f3n terrorista en la RFA apoyada por la Stasi, y que el hombre hab\u00eda escapado de aquella diabla a toda prisa.<\/p>\n<p>Finalizaremos el cap\u00edtulo rese\u00f1ando el cambio de domicilio de Renau. Del barrio de los rusos, Karlshorst, se mud\u00f3 a otro m\u00e1s hacia el Este, Mahlsdorf, completamente alem\u00e1n, a una casa de Kastanienallee (la avenida de los Casta\u00f1os). Mahlsdorf es vecino al id\u00edlico distrito de K\u00f6penick, con su inmenso lago de M\u00fcggelsee rodeado de bosques, su palacio con jardines versallescos y su ayuntamiento modernista. Semejante escenario encajaba m\u00e1s en el arquetipo id\u00edlico del artista al que se resist\u00eda Renau. Era un lugar muy poco poblado, casi una reserva de altos funcionarios, a donde el espa\u00f1ol fue a parar por casualidad.<\/p>\n<p>Esta es la historia, basada en el relato del pastor Hanfried M\u00fcller, un viejecito vivaz encorvado sobre su bast\u00f3n, que vive hoy en el caser\u00f3n de la calle \u201cHonrada\u201d de Karlshorst.<\/p>\n<p>Hanfried M\u00fcller y su esposa Rosemarie Streisand eran en los a\u00f1os cincuenta estudiantes de Teolog\u00eda en la universidad de G\u00f6ttingen, situada en Alemania Federal. Hacia 1952 \u00f3 53 participaron activamente en manifestaciones muy ruidosas contra la \u201cremilitarizaci\u00f3n\u201d de la RFA. Era el punto \u00e1lgido del enfrentamiento de las dos Alemanias, empujadas y sostenidas cada una por una de las dos grandes potencias en competici\u00f3n. Cabe recordar que si en la RDA cualquier actividad contra el reci\u00e9n nacido estado socialista era perseguida despiadadamente, al otro lado de la frontera el menor atisbo de actividad comunista o la mera defensa de esta ideolog\u00eda originaban la fulminaci\u00f3n del osado.<\/p>\n<p>Hanfried y Rosemarie ser\u00edan o no agentes comunistas, pero el caso es que incurrieron en un pecado pol\u00edtico inaceptable en aquellos momentos, identificarse con una consigna de Mosc\u00fa, y fueron expulsados de la universidad de G\u00f6ttingen. Estimulados por las promesas de la otra Alemania se trasladaron a Berl\u00edn Este, donde pudieron matricularse con todos los honores en la Universidad Humbolt, que debe su nombre y su prestigio al bot\u00e1nico y fil\u00f3logo del siglo XIX, Alexander von Humbolt.<\/p>\n<p>Al llegar a Berl\u00edn, los M\u00fcller fueron alojados en un piso del \u00fanico edificio de tres alturas de la calle \u201cHonrada\u201d de Karlshorst. Cuando Renau se instal\u00f3 en su caser\u00f3n, los M\u00fcller le observaron con (santa, luterana y teol\u00f3gica) envidia, porque hab\u00edan empezado a tener prole y suspiraban por una vivienda m\u00e1s amplia. La solicitaron, y la obtuvieron a\u00f1os despu\u00e9s, siendo ya Hanfried profesor de Teolog\u00eda en la Humbolt Universit\u00e4t.<\/p>\n<p>Se trataba de una casita unifamiliar en la Kastanienallee de Malhsdorf. El \u00fanico inconveniente era que se encontraba demasiado lejos del centro de Berl\u00edn, y adem\u00e1s estaba muy mal comunicada, mientras que la Ehrlichstrasse se halla a un tiro de piedra de la estaci\u00f3n del ferrocarril suburbano de Karlshorst, que por medio de un solo transbordo lleva hasta la misma Alexanderplatz.<\/p>\n<p>Hanfried M\u00fcller cay\u00f3 en la cuenta de que ten\u00eda buena relaci\u00f3n con un espa\u00f1ol llamado Juan de Pablo, un militar republicano exiliado que hab\u00eda pasado algunos a\u00f1os en Francia y recalado en Berl\u00edn, donde era bibliotecario del Museo de los Hugonotes, en la catedral francesa de la monumental plaza Gendarmenmarkt.<\/p>\n<p>La biblioteca de la Iglesia Reformada Francesa que dirig\u00eda Juan de Pablo conten\u00eda una selecta secci\u00f3n de libros antiguos en espa\u00f1ol, que hac\u00edan las delicias de especialistas como Karlheinz Barck. Recuerda el int\u00e9rprete de Renau que Juan de Pablo y el pintor se conoc\u00edan, y hasta es posible que acudiera a alguna de las tertulias. El te\u00f3logo M\u00fcller pidi\u00f3 al bibliotecario de Pablo que le presentara a Renau. Y una vez realizado el tr\u00e1mite, M\u00fcller propuso al artista el cambio del caser\u00f3n de Ehrlichstrasse por la casita de Kastanienallee. M\u00fcller sab\u00eda que Renau no estaba a gusto en aquel palacete, y supon\u00eda que no teniendo un trabajo con horario fijo ni oficina a la que desplazarse a diario, le podr\u00eda convenir la mudanza.<\/p>\n<p>No se equivoc\u00f3. Renau inspeccion\u00f3 la casa de Kastanienallee y vio que podr\u00eda instalarse en ella con su hijo Pablo y montar en las habitaciones libres un taller. Adem\u00e1s, el alquiler le sal\u00eda m\u00e1s barato. Seg\u00fan Hanfried M\u00fcller la mudanza se realiz\u00f3 en 1965.<\/p>\n<\/div><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[vc_btn title=&#8221;Lea o descargue este cap\u00edtulo en PDF&#8221; color=&#8221;info&#8221; align=&#8221;center&#8221; i_icon_fontawesome=&#8221;fa fa-file-pdf-o&#8221; button_block=&#8221;true&#8221; add_icon=&#8221;true&#8221; link=&#8221;url:https%3A%2F%2Fagroicultura.com%2Fgeneral%2Fwp-content%2Fuploads%2F2022%2F04%2F16-Bio-Renau-Capitulo-16-copia.pdf||target:%20_blank|&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;8195&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;8208&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;8201&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_btn title=&#8221;Lea o descargue este cap\u00edtulo en PDF&#8221; color=&#8221;info&#8221; align=&#8221;center&#8221; i_icon_fontawesome=&#8221;fa fa-file-pdf-o&#8221; button_block=&#8221;true&#8221; add_icon=&#8221;true&#8221; link=&#8221;url:https%3A%2F%2Fagroicultura.com%2Fgeneral%2Fwp-content%2Fuploads%2F2022%2F04%2F16-Bio-Renau-Capitulo-16-copia.pdf||target:%20_blank|&#8221;][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":8217,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[521,25,510],"tags":[],"class_list":["post-14569","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-biografia-actualidaza","category-cultura-y-comunicacion","category-series"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/IMG_1372.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p4Dh6a-3MZ","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14569","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14569"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14569\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14779,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14569\/revisions\/14779"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8217"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14569"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14569"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14569"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}