{"id":14666,"date":"2022-04-12T14:21:01","date_gmt":"2022-04-12T12:21:01","guid":{"rendered":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/?p=14666"},"modified":"2023-04-23T19:51:57","modified_gmt":"2023-04-23T17:51:57","slug":"renau-el-derrotero-hacia-espana-capitulo-20","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/renau-el-derrotero-hacia-espana-capitulo-20\/","title":{"rendered":"Renau. El derrotero hacia Espa\u00f1a. Cap\u00edtulo 20"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\"><p>[vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text \"><h2 style=\"text-align: center;\">Quinta parte. Un maestro sin disc\u00edpulos<\/h2>\n<h1 style=\"text-align: center;\">El revuelto negocio del arte capitalista<\/h1>\n<\/div><\/div><div  class=\"empty-space  marg-lg-b15\"><\/div>[vc_single_image image=&#8221;8509&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b15\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p>Esta \u00faltima etapa de la vida de Renau arranca en 1974. En ese a\u00f1o, la revista nacionalista valenciana <em>Gorg<\/em>, que se vend\u00eda legalmente, exhibe en su portada un fotomontaje de Renau sobre las Fallas. El encargo se lo hab\u00eda hecho Gon\u00e7al Castell\u00f3, que a\u00f1os atr\u00e1s hab\u00eda intentado infructuosamente la publicaci\u00f3n en ingl\u00e9s y en catal\u00e1n del<em> Fata Morgana<\/em>, en su editorial valenciana <em>\u201cConcret\u201d.<\/em> En ese n\u00famero de <em>Gorg,<\/em> dedicado a las Fallas, aparec\u00edan dibujos y textos de lo m\u00e1s granado de la oposici\u00f3n de izquierdas valenciana, desde el hermano de Renau, Juanino, residente en Espa\u00f1a desde 1954, hasta Enric Valor, uno de los valores sustantivos del nacionalismo valenciano, pasando por Joan Fuster, Vicent Ventura o Sanchis Guarner. Es la primera vez que Renau reaparece en su tierra natal, y es casi seguro que pas\u00f3 desapercibido para la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n interesada en la pol\u00edtica, pero no para los artistas.<\/p>\n<p>El segundo registro de la reaparici\u00f3n de Renau en Espa\u00f1a est\u00e1 fechado en el verano del 74. La editorial de Madrid <em>Obra Gr\u00e1fica Espa\u00f1ola Contempor\u00e1nea<\/em> le propuso la publicaci\u00f3n de <em>Funci\u00f3n social del cartel publicitario<\/em>, la conferencia que hab\u00eda dado en la Universidad de Valencia en 1936, siendo Director General de Bellas Artes. La petici\u00f3n se la hizo Andr\u00e9s de Blas, director de la galer\u00eda madrile\u00f1a Estiarte. Renau contest\u00f3 a vuelta de correo, encantado con la propuesta. Pero enseguida recibi\u00f3 otra carta del galerista, lamentando la intervenci\u00f3n de la Direcci\u00f3n General de Cultura Popular que \u201cnos ha enviado una resoluci\u00f3n de acuerdo con la cual se nos \u2018invita\u2019 a no proceder a la edici\u00f3n de su libro.\u201d<\/p>\n<p>Qu\u00e9 impacto tuvo Renau en sus paisanos y colegas de los a\u00f1os 60 y 70 es un trabajo minucioso y todav\u00eda por realizar. Que existi\u00f3 un influjo lo evidencia la serie del <em>Equipo Cr\u00f3nica<\/em> <em>El Cartel<\/em>, cuatro grandes telas y un enorme d\u00edptico dedicados a \u201cJosep Renau, Cartelista\u201d, fechados en 1973. El Equipo Cr\u00f3nica se forj\u00f3 en las brasas de <em>Estampa Popula<\/em>r, junto a otros artistas y te\u00f3ricos del arte, como Tom\u00e1s Llorens. Y <em>Estampa Popular<\/em>, como hemos citado antes, fue una creaci\u00f3n del Partido Comunista en la que Renau debi\u00f3 de participar poco, si es que lo hizo, pues no la menciona, como algo significativo para \u00e9l, en ninguno de sus apuntes o textos.<\/p>\n<p>Llorens asegura que al estudiar el libro <em>Fata Morgana<\/em>, que Renau le envi\u00f3 por correo hacia 1967-68, descubri\u00f3 un modelo de realismo pop que romp\u00eda con el modelo \u201cruralista y expresionista\u201d dominante en <em>Estampa Popular,<\/em> y que eso le entusiasm\u00f3. Tom\u00e1s Llorens conoc\u00eda la existencia de Renau a trav\u00e9s de Doro Balaguer, con quien coincidi\u00f3 en la c\u00e1rcel al principio de los a\u00f1os 60. Al salir de presidio, donde Llorens estaba condenado por haber fundado la <em>Agrupaci\u00f3n Socialista Universitaria<\/em>, se dedic\u00f3 al estudio del arte y a escribir rese\u00f1as cr\u00edticas.<\/p>\n<p>Entr\u00f3 en el mundo de la creaci\u00f3n est\u00e9tica de la mano de Aguilera Cerni y Andreu Alfaro, que tambi\u00e9n le hablaron de Renau.<\/p>\n<p>Llorens opina que en especial Alfaro, adem\u00e1s de Doro Balaguer, fue quien dio a conocer a Renau en Valencia.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n los viejos colegas de Renau empezaron a hablar de \u00e9l. Por ejemplo, el antiguo cartelista Manuel Monle\u00f3n, que se ganaba la vida en Valencia como publicitario. El entonces joven investigador del arte Manuel Garc\u00eda asegura que conoci\u00f3 la existencia de Renau a trav\u00e9s de Monle\u00f3n.<\/p>\n<p>Es muy posible, sin embargo, que ese redescubrimiento de Renau en Valencia entre 1965 y 1975 se limitara al cartelista de la guerra civil, ignor\u00e1ndose su trabajo como fotomontador moderno, es decir, como autor del American Way of Life, con la excepci\u00f3n de Llorens y del Equipo Cr\u00f3nica.<\/p>\n<p>En Espa\u00f1a pocos eran los que se hab\u00edan dedicado a profundizar en el Pop. Llorens explica c\u00f3mo las primeras tomas de conciencia de lo que en Inglaterra empez\u00f3 a llamarse <em>Pop Art<\/em> empezaron a emerger en los 50, y un poco m\u00e1s tarde en Nueva York, dentro de ese fen\u00f3meno de redescubrimiento de las vanguardias que se realiza al arrancar la segunda mitad del siglo XX. Una de las vanguardias que hab\u00eda quedado m\u00e1s oscurecida, dice Llorens, fue el dada\u00edsmo. En Nueva York, m\u00e1s que en Inglaterra, eran conscientes de las relaciones que hubo entre dada\u00edsmo y revoluci\u00f3n, sobre todo en el Berl\u00edn de la primera posguerra. Los dada\u00edstas propon\u00edan la transformaci\u00f3n de la sociedad, utilizando como instrumento los nuevos medios de comunicaci\u00f3n, la nueva cultura popular industrial, diferente de la cultura popular rural. Eso est\u00e1 en las ra\u00edces del pop americano e ingl\u00e9s.<\/p>\n<p>Cuando Llorens empez\u00f3 a ser consciente de esa tendencia, al salir de la c\u00e1rcel en los primeros 60, se dedic\u00f3 a investigar las viejas vanguardias, para lo cual el libro <em>Las Vanguardias Art\u00edsticas del siglo XX<\/em>, de Mario de Micheli le sirvi\u00f3 de gu\u00eda.<\/p>\n<p>Para \u00e9l y para el <em>Equipo Cr\u00f3nica<\/em> hab\u00eda una posibilidad de considerar el movimiento pop como potencialmente politizable, algo que pod\u00eda servir para dar al arte una finalidad, unos prop\u00f3sitos anticapitalistas y revolucionarios. Cre\u00edan que eso no hab\u00eda ocurrido en Inglaterra y en Estados Unidos por el peso que ten\u00eda all\u00ed la ideolog\u00eda capitalista, pero que se pod\u00eda avanzar por ese camino en otros pa\u00edses, como Espa\u00f1a, donde las condiciones pol\u00edticas eran propicias.<\/p>\n<p>De repente se encontraron con Renau y con <em>Fata Morgana<\/em>. Y vieron plasmado en aquellas obras lo que ellos so\u00f1aban.<\/p>\n<p>Renau, al igual que el brit\u00e1nico Hamilton, que compone fotomontajes similares a los de <em>Fata Morgana<\/em> en la misma \u00e9poca, utiliza los instrumentos de los primeros vanguardistas, que aprovecharon las t\u00e9cnicas de comunicaci\u00f3n a su alcance, percibiendo que la comunicaci\u00f3n visual comercial hab\u00eda progresado mucho, y que pod\u00eda usarse esa \u201cdemocratizaci\u00f3n\u201d como materia prima de cultura popular.<\/p>\n<p>El <em>Equipo Cr\u00f3nica<\/em> vuelve a homenajear al exiliado en 1975. La t\u00e9cnica que utilizan es la del fotomontaje renaudiano, aunque no hacen referencia a sus obras modernas del <em>Fata Morgana<\/em>, sino a temas iconogr\u00e1ficos espa\u00f1oles de 1937. Esto se debe a que pretend\u00edan se\u00f1alar el valor est\u00e9tico y pol\u00edtico de los carteles de guerra.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s notable de <em>Fata Morgana<\/em>, dice Llorens, es que establece una continuidad con el esfuerzo excepcional de los carteles de guerra en Espa\u00f1a, el arte al servicio de una causa; Renau fue capaz de seguir trabajando en ese camino y llegar a <em>Fata Morgana<\/em> con una gran naturalidad.<\/p>\n<p>Por otro lado, tanto Doro Balaguer, como Jordi Ballester, sobrino de Renau y miembro del <em>Equipo Realidad<\/em>, hab\u00edan bebido de las fuentes del artista exiliado e irradiado hacia sus colegas algunas nociones sobre el fotomontaje. De este modo, poco a poco, la fama de Renau empez\u00f3 a crecer entre la nueva y joven intelectualidad valenciana. Esta limitaci\u00f3n geogr\u00e1fica explica la poca fama que Renau adquiri\u00f3 fuera de las fronteras regionales; y tambi\u00e9n es una prueba de que la fragmentaci\u00f3n cultural espa\u00f1ola viene de antiguo.<\/p>\n<p>Cabe decir que esta relaci\u00f3n fue rec\u00edproca, aunque apenas existan documentos sobre ella. Cuando Renau env\u00eda a Llorens una copia de <em>Fata Morgana<\/em> es muy consciente de a qui\u00e9n y a qu\u00e9 \u201ccabeza de puente\u201d del arte espa\u00f1ol lo hace. Tom\u00e1s Llorens no est\u00e1 en la lista que el fotomontador redact\u00f3 en el momento de la publicaci\u00f3n del libro. Fue Gon\u00e7al Castell\u00f3 el que aconsej\u00f3 a Renau que enviara una copia del libro al joven estudioso del arte.<\/p>\n<p>Todo lo que el viejo artista lleg\u00f3 a conocer de Espa\u00f1a desde el exilio, que era bastante, lo deb\u00eda a su hermana Matilde, a antiguos camaradas como Gon\u00e7al Castell\u00f3 o Emili Nadal, o a nuevos amigos muy significativos como Joan Fuster, cuya relaci\u00f3n con Renau describiremos m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p>Otro registro del redescubrimiento de Renau en 1974 est\u00e1 fechado el 10 de agosto en la revista Triunfo, portavoz del progresismo antifranquista, editada legalmente. Es la primera entrevista a Renau como exiliado publicada en Espa\u00f1a. Su autor fue Juan Antonio Hormig\u00f3n, que hab\u00eda viajado a Berl\u00edn con motivo de sus investigaciones teatrales. La titulaba \u201cJos\u00e9 Renau: del fotomontaje al arte comunal\u201d.<\/p>\n<p>Hormig\u00f3n plante\u00f3 su entrevista en t\u00e9rminos cronol\u00f3gicos e hist\u00f3ricos, para encuadrar a un personaje totalmente desconocido en Espa\u00f1a, y proporcionar informaci\u00f3n relevante sobre \u00e9l. Hac\u00eda un recorrido completo de la vida y obra del artista, que vert\u00eda ante \u00e9l sus convicciones est\u00e9ticas, dando por acabada la \u00e9poca de la pintura de caballete, y llamando al trabajo creativo comunal.<\/p>\n<p>Hormig\u00f3n le pregunta si \u201clleva la casa a cuestas desde 1939\u201d, y Renau le responde con energ\u00eda que \u201cen absoluto\u201d. Y sobre la vuelta a Espa\u00f1a, Renau contesta:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Yo no quiero volver para morir, a m\u00ed me da igual morirme donde sea. Quiero volver a Espa\u00f1a para ser m\u00e1s que cuando me fui. Me refiero a que volver\u00e9 no como objeto arqueol\u00f3gico, sino para ser \u00fatil, para trabajar. Me gustar\u00eda volver a mi tierra, desde luego, pero todas las tierras son hermosas. Adem\u00e1s, \u00bfcu\u00e1ndo tendr\u00eda los medios para trabajar?<\/em><\/p>\n<p>El amor propio de Renau se manifiesta con vehemencia, quiere volver a ser m\u00e1s de lo que era cuando se march\u00f3, y teme no poder hacerlo en una Espa\u00f1a hostil a sus convicciones. Es consciente de su val\u00eda, y de la injusta oscuridad en la que se mantiene su figura. Sabe que la mayor\u00eda de los exiliados regresan en silencio y permanecen en silencio. Renuncian a su personalidad, a su identidad, primero para no llamar la atenci\u00f3n de la polic\u00eda franquista, y despu\u00e9s porque asumen con naturalidad que ha pasado su tiempo. Por nada del mundo se someter\u00eda el artista valenciano a esta imposici\u00f3n t\u00e1cita. Y como intuye que el momento del regreso se acerca, empieza a preparar el terreno.<\/p>\n<\/div><\/div><div  class=\"empty-space  marg-lg-b15\"><\/div>[vc_single_image image=&#8221;8502&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b15\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p>Juan Antonio Hormig\u00f3n recuerda, treinta y tres a\u00f1os despu\u00e9s, aquel encuentro.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>En 1974 yo estaba preparando la escenificaci\u00f3n de El Drag\u00f3n, una obra excelente de Evgeni Schwartz. Un gran artesano, Eddie Fisher, iba a construir aquel gigantesco drag\u00f3n esc\u00e9nico de tela y bamb\u00fa, y viaj\u00e9 con la maqueta que hab\u00eda hecho Fabi\u00e0 Puigcerver a cuestas, para poder ajustar ambos. Aprovech\u00e9 la ocasi\u00f3n para pedir a mis anfitriones si pod\u00edan concertarme un encuentro con Renau. Me dijeron que lo iban a intentar y al d\u00eda siguiente me lo confirmaron.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>A primera hora de una tarde de fines de junio, un coche me deposit\u00f3 frente a la casa de Renau en el barrio berlin\u00e9s de Mahlsdorf. Era un edificio de dos pisos, el superior dedicado a estudio, con un amplio terreno alrededor para jard\u00edn. Todas las viviendas del entorno eran similares y muy cerca se alzaba un bosque espeso y frondoso. All\u00ed estaba Renau acompa\u00f1ado de su hija Teresa y de una disc\u00edpula, Marta Hofmann, que entonces le acompa\u00f1aba.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Aquel primer encuentro dur\u00f3 horas, creo que unas ocho o nueve, quiz\u00e1s m\u00e1s. Yo estaba al comienzo un tanto cauteloso ante aquel personaje que adem\u00e1s de ser un artista pl\u00e1stico de extraordinario inter\u00e9s, ocupaba por derecho propio un puesto en nuestra historia: hab\u00eda sido Director General de Bellas Artes, con Jes\u00fas Hern\u00e1ndez como ministro de Instrucci\u00f3n P\u00fablica; responsable de la operaci\u00f3n de salvamento de los tesoros art\u00edsticos del Museo del Prado; organizador del Pabell\u00f3n espa\u00f1ol de la Exposici\u00f3n Internacional de Par\u00eds de 1937, etc. Pero a poco, habl\u00e1bamos ya como dos amigos que se conocieran de anta\u00f1o. Su verbo torrencial, su tono confianzudo, su afabilidad, su socarroner\u00eda inveterada, sus improperios saludables, favorec\u00edan que esto fuera as\u00ed.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>La mayor parte de nuestra pl\u00e1tica gir\u00f3 en torno a su vida y su trabajo como pintor, muralista, fotomontador, teorizador del arte a la par que activo militante en la pol\u00edtica. El destilado de todo ello, lo recog\u00ed en una amplia entrevista que apareci\u00f3 en la revista Triunfo el 10 de agosto de ese mismo a\u00f1o. Pero me cont\u00f3 muchas otras cosas que no rese\u00f1\u00e9 entonces con claridad, desde c\u00f3mo hab\u00eda sido su toma de posesi\u00f3n como director general, hasta los accidentes que sufri\u00f3 en M\u00e9xico, que \u00e9l consideraba fueron atentados contra su vida, las peripecias valencianas en sus comienzos, algunos sabrosos comentarios en torno al Congreso de Intelectuales de Valencia, o su vida y trabajos en la RDA. Me mostr\u00f3 en su estudio, con minuciosidad de art\u00edfice, algunos aspectos del dise\u00f1o y materializaci\u00f3n de sus murales.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>La locuacidad de Pepe Renau era torrencial, pero tambi\u00e9n impagable. No tuvo inconveniente en mostrar sus discrepancias con la direcci\u00f3n del PCE, aunque nunca se hubiera permitido provocar una renuncia escandalosa. Sal\u00ed de all\u00ed llevando bajo el brazo un ejemplar de Fata Morgana USA, en donde se incluyen algunos de sus fotomontajes m\u00e1s relevantes. Un regalo que me llen\u00f3 de placer y halago.<\/em><\/p>\n<p>Como puede verse, Renau era consciente del efecto que sus fotomontajes causaban en quienes no los conoc\u00edan, y se dedic\u00f3 a regalar el libro a quien mostrara el m\u00e1s m\u00ednimo inter\u00e9s, pero tambi\u00e9n investig\u00f3 en todas las fuentes que le suministraban informaci\u00f3n sobre Espa\u00f1a, para averiguar a qui\u00e9n merec\u00eda la pena envi\u00e1rselo. Renuente al autobombo durante toda la vida, se ve\u00eda obligado a la autopropaganda, porque era la \u00fanica posibilidad de proyectar la influencia de sus descubrimientos, de su trabajo.<\/p>\n<p>A partir de ese momento, el artista valenciano vuelve a aparecer de modo discreto pero insistente en la prensa espa\u00f1ola legal opuesta o cr\u00edtica con r\u00e9gimen de Franco.<\/p>\n<p>En su n\u00famero de marzo de 1975, la revista <em>Serra d\u2019Or<\/em> publica el art\u00edculo de Alexandre Cirici Pellicer \u201cJosep Renau i el discurs del fotomuntatge\u201d. El 5 de noviembre de ese mismo a\u00f1o, el cr\u00edtico de arte Garc\u00eda Cervera publica una entrevista con Renau en el diario <em>Las Provincias<\/em> de Valencia. \u201cNo pinto para cr\u00edticos ni pintores, sino para un p\u00fablico absoluto\u201d, subrayaba el titular.<\/p>\n<p>Siete meses despu\u00e9s, la edici\u00f3n de <em>Triunfo<\/em> de 12 de junio del 76 volv\u00eda a publicar otra entrevista de Hormig\u00f3n con Renau. Inmediatamente, el 12 de agosto de ese a\u00f1o, la periodista Raquel Rodr\u00edguez firmaba en <em>Informaciones<\/em> de Madrid \u201cJosep Renau: \u2018No he dejado de trabajar por Espa\u00f1a\u2019\u201d. N\u00f3tese que por primera vez aparece el nombre en valenciano, Josep. Todav\u00eda no hab\u00eda pisado el exiliado la tierra de la que sali\u00f3 en 1939, pero la influencia del joven y ruidoso nacionalismo hab\u00eda hecho mella en \u00e9l durante su estancia en Venecia, con motivo de la Bienal. A partir de ese momento, Jos\u00e9 Renau pasar\u00e1 a ser Josep Renau, nombre que jam\u00e1s hab\u00eda usado p\u00fablicamente hasta la fecha.<\/p>\n<p>Lo cierto es que Marta Hofmann y el resto de sus amigos alemanes afirman que Jos\u00e9 Renau empez\u00f3 a ser Josep a su regreso de Espa\u00f1a en el oto\u00f1o de 1976. Doro Balaguer sit\u00faa el regreso de Renau a Valencia \u201cen el punto de m\u00e1xima exigencia y reivindicaci\u00f3n para la recuperaci\u00f3n de las libertades nacionales del pueblo valenciano, de normalizaci\u00f3n cultural.\u201d<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n no es menor, porque Renau se integr\u00f3 casi completamente en el bullicio pol\u00edtico de la Transici\u00f3n valenciana. Tal integraci\u00f3n le llev\u00f3 a distanciarse del comunismo valenciano oficial, dirigido por militantes que no comulgaban con el nacionalismo. De hecho, los artistas Doro Balaguer y Rafael Solbes, ambos comunistas militantes, terminaron abandonando el Partit Comunista del Pa\u00eds Valenci\u00e0, que ellos hab\u00edan ayudado a construir con empe\u00f1o, porque consideraban a sus dirigentes insensibles a la oleada nacionalista con la que ellos se identificaban.<\/p>\n<p>Doro Balaguer, Rafael Solbes y otros intelectuales valencianos de izquierdas tuvieron un solo problema con el comunismo oficial, y lo resolvieron march\u00e1ndose. El problema de Renau con el comunismo oficial era antiguo, y no ten\u00eda nada que ver con el nacionalismo, sino con su firme alineamiento con la patria del socialismo, la URSS, frente a la ambig\u00fcedad del eurocomunismo. Pero al llegar a Valencia, se encontr\u00f3 con un comunismo local no ya antisovi\u00e9tico, sino plano, vulgar, mucho m\u00e1s provinciano que el de los exiliados en la Europa del Este. Y frente a \u00e9l, el vigor juvenil de un nacionalismo convencido de la posibilidad de plasmar sus ideas en las nuevas instituciones pol\u00edticas.<\/p>\n<p>En febrero de 1973, el exiliado tuvo su primera intervenci\u00f3n como persona jur\u00eddica en Espa\u00f1a desde 1939. Su t\u00eda Amparo Berenguer, hermana de la madre de Renau, hab\u00eda fallecido. Siendo soltera, hab\u00eda dejado parte de una suculenta herencia a los cinco sobrinos Renau. La \u00fanica que viv\u00eda en Espa\u00f1a entonces, Matilde o Tildica, solicit\u00f3 a su hermano Pepe unos poderes para tramitar la herencia. Se trataba de una finca en la huerta valenciana, en los terrenos donde hoy se encuentra la Universidad Polit\u00e9cnica.<\/p>\n<p>Renau obedeci\u00f3 a Tildica, aunque dej\u00f3 claro que \u00e9l se desentend\u00eda de la herencia. Lo hac\u00eda por amor propio, porque Amparo Berenguer ten\u00eda fama de beata (recu\u00e9rdese la an\u00e9cdota del padre de Renau fingiendo un acoso sexual a su remilgada cu\u00f1ada siendo Pepito un ni\u00f1o), y tras la guerra contaba a sus allegados que se avergonzaba de pertenecer a una familia de dimonis rojos que \u201cacabar\u00edan en el Infierno\u201d. De hecho a los Renau les cogi\u00f3 por sorpresa la sucesi\u00f3n, que en su mayor parte, todo hay que decirlo, fue a parar a instituciones eclesi\u00e1sticas.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n motiv\u00f3 a Renau su amor propio de comunista aut\u00e9ntico y coherente. No calcul\u00f3 que tres a\u00f1os despu\u00e9s regresar\u00eda a Espa\u00f1a, y sin un duro, porque los marcos de la RDA no val\u00edan nada. Matilde, mujer previsora, reserv\u00f3 en una cuenta la parte de la herencia que correspond\u00eda a Pepe. Las temporadas que pas\u00f3 Renau en Espa\u00f1a a partir de 1976 sobrevivi\u00f3, sin saberlo, gracias a este dinero y al le prestaron sus nuevos amigos valencianos.<\/p>\n<p>Es posible que el asunto de la herencia no fuera tratado s\u00f3lo por carta. Marisa G\u00f3mez Renau recuerda haber visitado a su t\u00edo en Berl\u00edn antes de la muerte de Franco. Lo hizo con sus padres y con su marido, Manuel Rico, con quien acababa de casarse.<\/p>\n<p>Para las sobrinas de Renau, el t\u00edo Pepe era un mito de dimensiones heroicas. Al menos esta es la imagen que les transmitieron Tildica y Alejandro. Sin embargo, cuando empezaron a frecuentarle, ajustaron la imagen del t\u00edo a una realidad m\u00e1s ponderada. Marisa dice que al conocer mejor a su t\u00edo y a sus primos Teresa, Pablo y Julieta, se dio cuenta de que los problemas personales que arrastraban \u00e9stos se deb\u00edan en gran medida a la escasa atenci\u00f3n que su padre les hab\u00eda prestado. Las sobrinas descubrieron la sombra ego\u00edsta de Renau, que tanto da\u00f1o hab\u00eda producido en su familia.<\/p>\n<p>Muerto ya el artista, Marisa estableci\u00f3 una relaci\u00f3n epistolar muy afectuosa con la viuda, Manuela Ballester. Era algo excepcional porque, como es sabido, el clan Renau tend\u00eda a responsabilizar a Manuela de las dificultades familiares, por no haber sabido ser una madre abnegada. En una de las cartas que recibi\u00f3 Marisa desde Berl\u00edn, le dec\u00eda Manuela:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Que me escrib\u00e1is los Renau y m\u00e1s a\u00fan los G\u00f3mez Renau, me libera de una cierta amargura que me produce el sentirme como una especie de \u2018oveja negra\u2019 entre vosotros. S\u00e9 que exagero con el t\u00edtulo, pero no s\u00e9 con qu\u00e9 otro podr\u00eda sustituirlo, y este sentimiento ha amargado siempre mi vida. Y aunque podr\u00eda haber dado razones para demostrar que no lo soy tanto, con esas razones habr\u00eda ensuciado otras, por eso mejor no hacerlo.<\/em><\/p>\n<p>En Berl\u00edn Oriental, Marisa y su marido recorrieron la ciudad con su t\u00edo como cicerone excepcional. Recuerda que cierta vez, en una cafeter\u00eda, se acercaron algunos j\u00f3venes ofreciendo cambio para las divisas. Renau les espant\u00f3, y explic\u00f3 que eran personas que se quer\u00edan escapar al otro lado. Marisa le pregunt\u00f3 que c\u00f3mo ten\u00edan ese deseo y por qu\u00e9 se les imped\u00eda marcharse, y Renau contest\u00f3 que si les dejaran salir, se ir\u00eda todo el mundo. Marisa afirm\u00f3 con pena que ese comunismo no era el deseable. De vuelta a Kastanienallee, el t\u00edo extrajo de su biblioteca un libro de filosof\u00eda sovi\u00e9tica que caus\u00f3 espanto a Marisa, entonces estudiante de Filosof\u00eda. Renau dijo que era su libro de referencia para las clases que impart\u00eda a sus alumnos. \u201cA la gente hay que obligarla a que sea buena, porque la gente de por s\u00ed es mala\u201d, aseguraba el artista. Sin embargo, Marisa recalca que su t\u00edo no impon\u00eda sus ideas, se limitaba a exponer su punto de vista.<\/p>\n<p>De estas visitas familiares hay constancia tambi\u00e9n de Renau. En una carta remitida al editor en M\u00e9jico de un ensayo del espa\u00f1ol sobre Siqueiros (<em>Mi experiencia con Siqueiros<\/em>), fechada en agosto de 1975, disculpa el retraso del env\u00edo del original arguyendo razones de salud, con dos sucesivas estancias en el hospital, as\u00ed como la visita de familiares de Espa\u00f1a, a quienes no hab\u00eda visto desde hac\u00eda a\u00f1os.<\/p>\n<p>Vemos pues que entre 1970 y 1975 Renau tiene que ser hospitalizado en varias ocasiones. La mengua de su salud, sin embargo, no le llev\u00f3 a ordenar su ca\u00f3tico modo de vida. Sigui\u00f3 fumando como un carretero, bebiendo inmoderadamente y comiendo como un estudiante sin horarios ni problemas de est\u00f3mago.<\/p>\n<p>Un temprano testimonio de su mala salud lo encontramos en su carta de dimisi\u00f3n como miembro suplente del Comit\u00e9 Central del PCE, fechada en julio de 1972. Como argumento de la renuncia aduce que est\u00e1 muy ocupado con el trabajo, porque ha pasado hace poco cinco semanas en el hospital, y dos m\u00e1s despu\u00e9s.<\/p>\n<\/div><\/div><div  class=\"empty-space  marg-lg-b15\"><\/div>[vc_single_image image=&#8221;8505&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b15\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p>Otra referencia a Renau en Valencia est\u00e1 relacionada con la preparaci\u00f3n de una exposici\u00f3n de pintores valencianos del siglo XX organizada por el Ayuntamiento de la ciudad (todav\u00eda franquista), que deb\u00eda inaugurarse en 1976. En noviembre de 1975, agonizando el Caudillo, el diario <em>Las Provincias<\/em> publicaba una lista elaborada por el cr\u00edtico Vicente Aguilera Cerni, el pintor Joaqu\u00edn Michavila y otros intelectuales, con los artistas que a juicio de los proponentes deb\u00edan estar en esa exposici\u00f3n oficial, entre otros Renau. Por razones de no estar todos los que son o no ser todos los que est\u00e1n, se organiz\u00f3 un esc\u00e1ndalo. En diciembre del 75, veinti\u00fan intelectuales valencianos redactaron un Manifiesto de protesta por la exclusi\u00f3n o limitaci\u00f3n de la obra de ciertos artistas. El \u00fanico no fue Renau, porque algunos de sus viejos camaradas y colegas viv\u00edan en Valencia.<\/p>\n<p>En enero del 76, tras la dimisi\u00f3n de la comisi\u00f3n, se abre la exposici\u00f3n en el Museo Hist\u00f3rico Municipal \u201cdonde descaradamente se ignora toda la pintura valenciana del periodo republicano, manipulando la trayectoria art\u00edstica de pintores como Josep Renau, con la exposici\u00f3n de un cartel suyo sobre las ferias y fiestas de Valencia de 1935 y sin previa consulta con el interesado\u201d, seg\u00fan escribi\u00f3 poco despu\u00e9s el cr\u00edtico Manuel Garc\u00eda en el semanario <em>Posible.<\/em><\/p>\n<p>Previamente Renau hab\u00eda recibido carta de Garc\u00eda en la que le solicitaba unas l\u00edneas de protesta contra la exposici\u00f3n de los 75 a\u00f1os de pintura valenciana. Renau contest\u00f3 que no las enviaba porque no quer\u00eda \u201ctomar posiciones tajantes desde lejos y sobre cosas vivas y muy serias\u201d, y no por desconfianza a las informaciones recibidas de Garc\u00eda, sino por cuestiones de principios. \u201cEn el plano pol\u00edtico, que es decisivo en estos momentos, tengo dificultades semejantes con mi organizaci\u00f3n.\u201d Todo un sarcasmo.<\/p>\n<p>Una ojeada a la prensa de la \u00e9poca muestra el erizado panorama de la Espa\u00f1a oficial y de la Espa\u00f1a opositora, y sirve para explicar la suspicacia de Renau y la ansiedad de Garc\u00eda. Se conoc\u00edan personalmente, enseguida veremos en qu\u00e9 circunstancias, y ambos se encontraban sacudidos por ese vendaval pol\u00edtico que desat\u00f3 la inminente Transici\u00f3n.<\/p>\n<p>El R\u00e9gimen se desmoronaba, las diferentes familias de la oposici\u00f3n intentaban situarse en un puesto de ventaja, se forjaban alianzas que no tardaban de deshacerse, el terrorismo golpeaba en diversos frentes, la econom\u00eda se deterioraba a consecuencia de la crisis del petr\u00f3leo, y los ciudadanos espa\u00f1oles asist\u00edan entre at\u00f3nitos, desconcertados, preocupados y esperanzados, a aquella danza llena de incertidumbres.<\/p>\n<p>Al final, y animados por los vientos democr\u00e1ticos que empezaban a soplar en el p\u00e1ramo del postfranquismo, los intelectuales valencianos consiguieron realizar su propia exposici\u00f3n. \u201cEls altres 75 anys de Pintura Valenciana\u201d, inaugurada en la semana del 5 al 10 de abril del 76. Garc\u00eda escrib\u00eda poco despu\u00e9s a Renau que hab\u00eda habido una afluencia de p\u00fablico extraordinaria, con charlas de cine, arte, literatura, etc. a cargo de j\u00f3venes intelectuales del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Mientras tanto, Renau atend\u00eda a sus obligaciones en la RDA y adquir\u00eda nuevos compromisos. Uno de ellos, que no lleg\u00f3 a cuajar, tuvo como parte contratante la Betrieb Staatliche Porzellan-Manufaktur Meissen, para un proyecto de mural. Renau les hab\u00eda enviado un informe de 8 p\u00e1ginas, detallado y t\u00e9cnico, firmado el 16 de octubre del 72. Adelanta que se siente incapaz de resolver los problemas legales de la construcci\u00f3n de un edificio nuevo junto a una f\u00e1brica antigua, los problemas t\u00e9cnicos y los problemas financieros, pero acepta el encargo porque los proyectos de renovaci\u00f3n que \u00e9l conoce no los resuelven y espera contribuir con sus conocimientos t\u00e9cnicos y art\u00edsticos.<\/p>\n<p>Acabados los murales de Halle-Neustadt, Renau, que tiene ya casi setenta a\u00f1os, se queda sin encargos de trabajo. Esto era insoportable para \u00e9l. As\u00ed que encuentra dos ocupaciones muy gratificantes, adem\u00e1s de las conferencias que no para de dar en todas las instituciones que le invitan a hacerlo.<\/p>\n<p>En primer lugar, sus clases de dibujo. La Arcadia de Kastanienallee se solidifica. Recordemos que all\u00ed, adem\u00e1s de instruirse en las t\u00e9cnicas art\u00edsticas, un grupo de j\u00f3venes alemanes descubre una visi\u00f3n casi subversiva de la historia del arte, entra en contacto con estilos y maestros para ellos mal conocidos, gracias a la biblioteca del exiliado; y lo que es m\u00e1s peligroso, hablan libremente de todo lo habido y por haber.<\/p>\n<p>Por qu\u00e9 las autoridades no intervinieron en aquella c\u00e9lula de agitaci\u00f3n est\u00e9tica se puede explicar por dos razones. Primero, porque ten\u00edan informaci\u00f3n de primera mano de cuanto ocurr\u00eda y se comentaba en ella, a trav\u00e9s de los confidentes de la Stasi. Y segundo, porque disolver aquella Arcadia les habr\u00eda resultado muy costoso. Es muy probable que Renau hubiera armado por fin un esc\u00e1ndalo pol\u00edtico, puesto que estaba hasta la coronilla de la burocracia paralizante, y sobre todo porque el mayor preservador del dogma era \u00e9l, un comunista ortodoxo sin vacilaciones. Qui\u00e9n demonios le iba a dar a \u00e9l lecciones de correcci\u00f3n pol\u00edtica. Pero es que, adem\u00e1s, el r\u00e9gimen pol\u00edtico de la RDA se estaba debilitando poco a poco, y su capacidad represora se reduc\u00eda a la violencia. En el caso de la Arcadia de Kastanienallee optaron por la inactividad. Marta Hofmann sugiere que si Renau no tuvo los problemas que otros padecieron en la RDA se debi\u00f3 a que entre las autoridades hab\u00eda personas que no padec\u00edan obsesiones purgativas.<\/p>\n<p>El otro medio que encuentra Renau para compensar su paro laboral al servicio del estado socialista es una nueva etapa de su pasi\u00f3n de fotomontador.<\/p>\n<p>Rodeado de j\u00f3venes en la plenitud de su belleza, se dedica a fotografiar a las muchachas en flor. Sus condiciones para hacerlo son excepcionales, y las circunstancias son insuperables. Es un maestro de la t\u00e9cnica, un genio del desnudo femenino, un defensor a ultranza del amor libre. Y su vigor sexual capitidisminuido le permite una relaci\u00f3n er\u00f3tica de un platonismo f\u00e9rtil y febril (recordemos el episodio del casto \u00f3sculo en el sexo de una de las modelos).<\/p>\n<p>Empieza a plasmar todo esto en nuevos fotomontajes de un erotismo evidente, provocador incluso. Los cuerpos de Marta Hofmann, Dagmar Sutarska, Petra Flierl, Undine Kaeding aparecer\u00e1n en diversos montajes y ensayos de montaje a partir de 1974. Relaciona a la Mujer con la Naturaleza, ambas en may\u00fascula.<\/p>\n<p>La cantidad de fotograf\u00edas y bocetos sobre esta combinaci\u00f3n de temas es tremenda. La mayor\u00eda no se conservan en los archivos Renau, sino en las colecciones privadas de las muchachas a las que fotografi\u00f3. Marta Hofmann y Petra Flierl tienen fant\u00e1sticos archivos de fotograf\u00edas sobre ellas mismas y sobre otras compa\u00f1eras.<\/p>\n<p>Los fotomontajes m\u00e1s conocidos son los que se han ido exponiendo desde la muerte de Renau. En las dos \u00faltimas muestras, organizadas por el Instituto Cervantes y por la Universidad de Valencia con motivo del centenario, con la activa participaci\u00f3n del IVAM, depositario de los fondos de la Fundaci\u00f3n, se han podido ver algunos ejemplos. Madre Tierra, en el que un peque\u00f1o bosque en mitad de un labrant\u00edo, aparece protegido por una campana de cristal que es un hermoso pecho; Naturaleza, en el que Dagmar Sutarska exhibe con generosidad su vulva ante un paisaje pantanoso y un cielo cuajado de estrellas, todo metido en un \u00f3valo o huevo; Estudio de Iluminaci\u00f3n, el cuerpo de Dagmar repetido cuatro veces, La Puerta, en la que Undine aparece doblemente retratada, con bata y desnuda, y as\u00ed una larga colecci\u00f3n de fotograf\u00edas y montajes inacabados, que a veces se presentan como si tuvieran entidad propia.<\/p>\n<p>Lo que nos transmite el artista no es precisamente la alegr\u00eda de vivir, como parece a primera vista, sino todo lo contrario, un er\u00f3tico canto del cisne, aprovechando la posibilidad que le proporcionan las j\u00f3venes de su C\u00edrculo de Dibujo.<\/p>\n<p>Cuenta Marta Hofmann que en la RDA la conservaci\u00f3n del medio ambiente empez\u00f3 a ponerse de moda casi al mismo tiempo que en el resto de Europa, la occidental sobre todo. Fue uno de los polos de atracci\u00f3n de la juventud rebelde. Y ten\u00edan razones poderosas para ello, porque la econom\u00eda socialista hab\u00eda ignorado el asunto todav\u00eda con mayor desverg\u00fcenza que el capitalismo, y haciendo mucho m\u00e1s da\u00f1o en el entorno, como se ha ido descubriendo en las ex rep\u00fablicas sovi\u00e9ticas y en los pa\u00edses sat\u00e9lites.<\/p>\n<p>En la entrevista que Hormig\u00f3n le hace en Berl\u00edn en julio de 1976, antes de viajar a Venecia, el artista le explica que trabaja en algo inspirado en La peinadora, de Courbet. El espa\u00f1ol fotograf\u00eda a la modelo Dagmar Sutarska desnuda pein\u00e1ndose, e investiga. Hormig\u00f3n le pregunta d\u00f3nde quiere llegar.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Llegar exactamente, no s\u00e9 a d\u00f3nde. Estoy buscando. Quiero expresar esa realidad sensible que es \u2018la madre tierra\u2019. Ahora que nos preocupa tanto la poluci\u00f3n, la ecolog\u00eda, me gusta profundizar en la idea de la tierra como origen, como fuente de vida, en su fecundidad. Por eso quiero juntar la mujer y el paisaje, reuniendo esa doble noci\u00f3n de fecundidad, un lugar en que la vida surge.<\/em><\/p>\n<p>A mi entender, la segunda parte de esta declaraci\u00f3n es ret\u00f3rica, utilizada con sentido de la oportunidad. La confesi\u00f3n primera, sobre lo que est\u00e1 buscando, es cre\u00edble. No sabemos si lleg\u00f3 a encontrar algo. Todo parece indicar que no, que se qued\u00f3 en ese aparente festejo de la carne joven en matrimonio simb\u00f3lico con una naturaleza feraz. Es significativo que el anciano artista no utilice en ning\u00fan momento im\u00e1genes de la naturaleza amenazada. Hace pensar que el impulso m\u00e1s o menos vago que le guiaba ten\u00eda poco que ver con la crisis ecol\u00f3gica y mucho con su decadencia viril.<\/p>\n<p>Existen otras referencias al medio ambiente en los \u00faltimos carteles de Renau, pero son de naturaleza cr\u00edtica, una extensi\u00f3n de la serie AWL, en colores. Aunque en estos ejemplos postreros de fotomontaje se advierte un exceso de iron\u00eda que ronda el nihilismo o el cachondeo, seg\u00fan se mire.<\/p>\n<p>Curiosamente, todos aquellos montajes y fotograf\u00edas pretendidamente ecol\u00f3gicos son en blanco y negro. Los te\u00f3ricos del arte tienen en esta singularidad un fil\u00f3n para especular. El amante del color, incluso de la estridencia crom\u00e1tica e ic\u00f3nica en virtud del objetivo de su trabajo, llamar la atenci\u00f3n de las contradicciones y las trampas del capitalismo, regresa al blanco y negro. Y los resultados son espl\u00e9ndidos, de una belleza sencilla y contundente, pocas veces conseguida en la historia del arte moderno. Esto s\u00f3lo lo puede lograr un artista que roza la genialidad. Un artista maduro y en la plenitud de su capacidad creativa.<\/p>\n<\/div><\/div><div  class=\"empty-space  marg-lg-b15\"><\/div>[vc_single_image image=&#8221;8511&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b15\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p>En su libro Renau, Hist\u00f2ria d\u2019un Fotomuntador, Forment dedica algunas reflexiones a esta etapa.<\/p>\n<p>Es preciso interpretar este regreso al desnudo como el resultado indirecto de su actividad rememorativa de entonces. Estos fotomontajes nudistas son paralelos en el tiempo a la redacci\u00f3n de &#8220;Notas al margen de Nueva Cultura&#8221;, un amplio texto autobiogr\u00e1fico sobre el periodo valenciano de la Rep\u00fablica y la guerra; Renau citaba la revista \u201canarco-sexo-nudista\u201d &#8220;Estudios&#8221;. A finales de 1975 y comienzos de 1976, pues, a la vez que escrib\u00eda sobre su juventud, podr\u00eda citarse a s\u00ed mismo y evocar, tambi\u00e9n en el plano pl\u00e1stico, aquel esp\u00edritu de libertad sexual anarquista que tanto le recordaban las desinhibidas j\u00f3venes alemanas que acud\u00edan los s\u00e1bados a su estudio.<\/p>\n<p>Forment observa en esos fotomontajes de Renau una \u201cfiguraci\u00f3n simb\u00f3lica, y la paradoja visual no tiene un significado psicoanal\u00edtico o de introspecci\u00f3n perceptiva, sino ideol\u00f3gico.\u201d<\/p>\n<p>Marta Hofmann desmiente los bulos de donjuanismo achacoso de Renau<\/p>\n<p>Pero como el contenido er\u00f3tico es tan llamativo, se hace eco de unas palabras que grab\u00f3 al historiador alem\u00e1n Gerahrd Haupt, que trat\u00f3 a Renau en aquella \u00e9poca de exaltaci\u00f3n. Haupt atribu\u00eda los nuevos fotomontajes en blanco y negro de Renau a la vejez.<\/p>\n<p>Yo pienso que eso tiene mucho que ver con un hombre que ha alabado toda su vida a la mujer, y lo que yo s\u00e9 es que \u00e9l ten\u00eda sus amantes y no fue uno de esos esposos m\u00e1s fieles que existe. Las muchachas que iban a su casa le ten\u00edan que besar, \u00e9l las abrazaba y me parece que \u00e9l extra\u00f1aba un poco la juventud. Podr\u00eda relacionarse con la juventud.<\/p>\n<p>La hip\u00f3tesis de que el viejo artista a\u00f1orara la juventud es veros\u00edmil por natural. Pero la afirmaci\u00f3n de que Renau ten\u00eda amantes y que obligaba a las muchachas a besarle y a abrazarle es directamente incriminatoria. En la cuesti\u00f3n de las amantes, hay datos casi concluyentes sobre las limitaciones f\u00edsicas del artista. Y en lo otro, Haupt est\u00e1 diciendo que Renau comet\u00eda lo que hoy ser\u00eda un delito de acoso sexual. Marta Hofmann considera esto una calumnia, y Waltraud Schwarze niega contundentemente que Renau forzara a nadie a besarle.<\/p>\n<p>Sobre esta sospecha de Renau como fauno, es interesante citar las palabras del propio artista, recogidas en una entrevista que Asunci\u00f3n Luengo Rom\u00e1n firmaba en julio de 1979 en la revista Blanco y Negro.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de la juventud \u2013 dec\u00eda la periodista &#8211; , Renau admira el sexo d\u00e9bil, como artista, como ser humano. Tiene un profundo amor y respeto por la que fue compa\u00f1era, esposa y madre de sus hijos, por su madre, por la mujer en general&#8230;. Tiene much\u00edsimas alumnas, a todas estima y aconseja: \u2018Muchas veces vienen a m\u00ed como a un padre y me exponen sus problemas con respecto a defectos f\u00edsicos, a la maternidad&#8230; Siempre he defendido la vida, a la que amo, y algunas de estas j\u00f3venes \u2013 que gozan de facilidades para abortar \u2013 han venido gozosas a presentarme al hijo que les anim\u00e9 a tener y del que dudaron dar a luz. La mujer es due\u00f1a de la Verdad, porque la realidad m\u00e1s grande del mundo es el hijo. Algo que el hombre jam\u00e1s tendr\u00e1&#8230; El d\u00eda que la mujer descubra que, junto con sus encantos innatos, tiene una mente incre\u00edblemente poderosa, el mundo ser\u00e1 suyo, sin duda alguna\u201d.<\/p>\n<p>Aunque la selecci\u00f3n del texto se adapte a la naturaleza de una revista conservadora (Blanco y Negro pertenec\u00eda al grupo editorial del diario mon\u00e1rquico ABC), y aunque podamos vislumbrar en \u00e9l el regodeo ir\u00f3nico de Renau dirigi\u00e9ndose a una chica de derechas, no se trata de una declaraci\u00f3n hip\u00f3crita, sino del verdadero sentimiento del artista. Desde bien joven hab\u00eda rendido homenaje a la mujer, se hab\u00eda recreado y la hab\u00eda recreado en su desnudez, a veces heroica, a veces insinuante, pero no abiertamente lasciva. En la ancianidad, cuando la belleza femenina es algo inabordable sexualmente, Renau se contenta con evocar en los desnudos femeninos la Verdad de la que es due\u00f1a la mujer. A algunos les sonar\u00e1 a t\u00f3pico, pero estoy convencido de que \u00e9l no hac\u00eda ninguna broma.<\/p>\n<p>\u00bfHab\u00eda renunciado a la pol\u00edtica, a la finalidad revolucionaria de la acci\u00f3n art\u00edstica?<\/p>\n<p>En absoluto. Pero a partir de ese momento se puede decir que su conciencia pol\u00edtica empieza a dejar espacio a otros aspectos m\u00e1s recreativos del esp\u00edritu, se dir\u00eda que empieza a soltar lastre dogm\u00e1tico. Su conciencia pol\u00edtica, siempre cimentada en la raz\u00f3n, en el materialismo dial\u00e9ctico e hist\u00f3rico, en la fe de carbonero en el triunfo de la revoluci\u00f3n socialista, va a evolucionar en una direcci\u00f3n inesperada para una persona universalista y a quien las fronteras le parecen barreras monstruosas levantadas por el Capital o por Das Kapital. Ese nuevo escenario pol\u00edtico ser\u00e1 el nacionalismo valenciano pro catal\u00e1n, o \u201cpan catal\u00e1n\u201d, que dir\u00edan sus detractores.<\/p>\n<p>Y esta transformaci\u00f3n se produce, no a consecuencia de un proceso reflexivo, sino de golpe, como efecto del reencuentro con su patria chica, o con su Matria, concepto inventado por \u00e9l, un sofisma tras el que esconde su debilidad sentimental por la ideolog\u00eda que Joan Fuster y su c\u00edrculo le ofrecen como novedad arrolladora, y de la que se enamora de golpe, como si recuperara un olvidado afecto juvenil. Esto no es una especulaci\u00f3n, lo confiesa y justifica por escrito en sus Notas al margen de \u2018Nueva Cultura\u2019, un apunte biogr\u00e1fico que redacta para colocarlo como introducci\u00f3n explicativa a la edici\u00f3n facs\u00edmil de todos los n\u00fameros de esa revista suya, que terminar\u00e1 publicando una editorial de Lichtenstein, Topos Verlag, en 1977.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Renau se transforma en Josep Renau.<\/p>\n<p>Para llegar ah\u00ed recorre un corto, jubiloso y agotador camino. El camino del \u00e9xito que dej\u00f3 escapar deliberadamente en 1928. Pero que medio siglo despu\u00e9s le parecer\u00e1 la m\u00e1s agradable de las veredas, por empinada que est\u00e9. Y es que ahora, esa senda discurre por el espinoso bosque de la recuperaci\u00f3n democr\u00e1tica de Espa\u00f1a, lejos de la especulaci\u00f3n y la explotaci\u00f3n del artista joven que fue, y tambi\u00e9n lo m\u00e1s lejos posible de una confrontaci\u00f3n b\u00e9lica, que los viejos republicanos temen mucho m\u00e1s que las izquierdas aut\u00f3ctonas, deseosas de acabar con la odiosa y decr\u00e9pita dictadura.<\/p>\n<p>Este camino comienza en julio de 1975, cuando recibe en Kastanienallee una carta de Carlo Ripa di Meana invit\u00e1ndole a la Bienal de Venecia del a\u00f1o siguiente.<\/p>\n<\/div><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[vc_btn title=&#8221;Lea o descargue esta art\u00edculo en PDF&#8221; color=&#8221;info&#8221; align=&#8221;center&#8221; i_icon_fontawesome=&#8221;fa fa-file-pdf-o&#8221; button_block=&#8221;true&#8221; add_icon=&#8221;true&#8221; link=&#8221;url:https%3A%2F%2Fagroicultura.com%2Fgeneral%2Fwp-content%2Fuploads%2F2022%2F04%2F20-Bio-Renau-Capitulo-20-copia.pdf||target:%20_blank|&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;8509&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;8502&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;8505&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;8511&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_btn title=&#8221;Lea o descargue esta art\u00edculo en PDF&#8221; color=&#8221;info&#8221; align=&#8221;center&#8221; i_icon_fontawesome=&#8221;fa fa-file-pdf-o&#8221; button_block=&#8221;true&#8221; add_icon=&#8221;true&#8221; link=&#8221;url:https%3A%2F%2Fagroicultura.com%2Fgeneral%2Fwp-content%2Fuploads%2F2022%2F04%2F20-Bio-Renau-Capitulo-20-copia.pdf||target:%20_blank|&#8221;][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":13138,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[521,25,510],"tags":[],"class_list":["post-14666","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-biografia-actualidaza","category-cultura-y-comunicacion","category-series"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/renau.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p4Dh6a-3Oy","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14666","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14666"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14666\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14784,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14666\/revisions\/14784"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13138"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14666"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14666"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14666"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}