{"id":14675,"date":"2022-04-12T14:28:03","date_gmt":"2022-04-12T12:28:03","guid":{"rendered":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/?p=14675"},"modified":"2023-04-23T19:52:45","modified_gmt":"2023-04-23T17:52:45","slug":"renau-el-regreso-a-la-matria-capitulo-22","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/renau-el-regreso-a-la-matria-capitulo-22\/","title":{"rendered":"Renau. El regreso a la Matria. Cap\u00edtulo 22"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\"><p>[vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text \"><h3 style=\"text-align: center;\">Quinta parte. Un maestro sin disc\u00edpulos<\/h3>\n<h1 style=\"text-align: center;\">Los cementerios del arte<\/h1>\n<\/div><\/div><div  class=\"empty-space  marg-lg-b15\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;8757&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b15\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p>Tras el acto de inauguraci\u00f3n de la Bienal y sus diversos fastos, Renau decidi\u00f3 viajar a Espa\u00f1a. Seg\u00fan Manuel Garc\u00eda, lo hizo desde Roma, una vez cumplimentados, al parecer a toda prisa, los tr\u00e1mites de los visados. Estos fueron estampados en su pasaporte mejicano, del que no lleg\u00f3 a desprenderse hasta la muerte.<\/p>\n<p>Que el artista llevaba tiempo preparando su regreso, lo prueba una visita a Espa\u00f1a que hizo Marta Hofmann en 1975, antes de la muerte de Franco. En aquel momento, Marta no entendi\u00f3 muy bien los objetivos de su viaje. Pero con la perspectiva de la distancia, cree que el prop\u00f3sito de Renau era que ella se \u201cacostumbrara al capitalismo\u201d, que empezara a familiarizarse con Espa\u00f1a, porque, como se ver\u00e1 a lo largo de este cap\u00edtulo, la intenci\u00f3n del artista era instalarse en Valencia con la persona en la que hab\u00eda depositado su confianza y sus esperanzas.<\/p>\n<p>Marta ten\u00eda que ser su heredera profesional, su legataria y la cabeza de una escuela de trabajo en equipo que aplicara las experiencias acumuladas por Renau, utilizando el ingente archivo que hab\u00eda ido reuniendo a lo largo de su vida. Marta Hofmann, vale recordar, no era la amante o la compa\u00f1era de Renau, sino su alumna, la depositaria de un ambicioso proyecto art\u00edstico que se hab\u00eda frustrado varias veces en la RDA, y que \u00e9l esperaba poder realizar en la Espa\u00f1a democr\u00e1tica.<\/p>\n<p>La cronolog\u00eda del regreso de Renau a su pa\u00eds, seg\u00fan Manuel Garc\u00eda, es la siguiente.<\/p>\n<p>El 18 de julio de 1976, una fecha llena de resonancias, cuarenta a\u00f1os exactos desde el comienzo de la guerra civil, Renau llega al aeropuerto de Venecia, procedente de Berl\u00edn con escalas en Praga y Mil\u00e1n. Le recibe Garc\u00eda, secretario de la Comisi\u00f3n de los Diez, organizadora de la participaci\u00f3n espa\u00f1ola en la Bienal de Venecia.<\/p>\n<p>Hasta el d\u00eda 25, Renau es hu\u00e9sped de la Bienal, donde se exhiben 69 fotomontajes de la serie <em>The American Way<\/em> of Life en la secci\u00f3n: <em>La Sconfitta e l\u00b4Esilio<\/em>, (La derrota y el Exilio), que incluye tambi\u00e9n obras de Castelao, \u00d3scar Dom\u00ednguez, Luis Fern\u00e1ndez, Julio Gonz\u00e1lez, Joan Mir\u00f3, Pablo Picasso y Alberto S\u00e1nchez.<\/p>\n<p>Del 26 de julio al 3 de agosto, Renau reside en un apartamento alquilado por Manuel Garc\u00eda cerca de la Academia de Bellas Artes de Venecia.<\/p>\n<p>Marta Hofmann, a la derecha de la fotograf\u00eda (cedida por Petra Flierl, a la izquierda), era el activo humano m\u00e1s preciado por Renau en sus proyectos espa\u00f1oles. Pero la muchacha estaba hecha de una pasta especial, refractaria al individualismo y a las maniobras burocr\u00e1ticas, el capitalismo no la sedujo.<\/p>\n<p>En esa \u00faltima fecha, ambos viajan a Roma para gestionar el visado en el Consulado de Espa\u00f1a. Renau, de nacionalidad oficialmente mejicana, necesitaba un visado para entrar en su pa\u00eds de origen. El permiso lo hab\u00eda gestionado, seg\u00fan anticipamos en el cap\u00edtulo anterior, el abogado y periodista Jos\u00e9 Mario Armero.<\/p>\n<p>Durante tres d\u00edas, Renau y Garc\u00eda pasean por la ciudad y visitan museos. La propuesta de Garc\u00eda de visitar a Rafael Alberti, que viv\u00eda exiliado con Mar\u00eda Teresa Le\u00f3n en el barrio del Trast\u00e9vere de Roma, es rechazada de plano por el artista pl\u00e1stico.<\/p>\n<p>El 6 de agosto, tras obtener un visado de tres meses, Garc\u00eda y Renau vuelan a Madrid. En el aeropuerto de Barajas le espera su hermana Matilde y el esposo de \u00e9sta. Permanece unos d\u00edas en Segovia. Luego se traslada a Morella invitado por la Galer\u00eda <em>C\u00e0nem<\/em>, con motivo de las Fiestas Sexenales de la capital comarcal de<em> Els Ports<\/em>.<\/p>\n<p>El 10 de agosto, el diario &#8220;El Pa\u00eds&#8221; publica en la secci\u00f3n de Sociedad la siguiente nota: &#8220;Jos\u00e9 Renau, pintor exiliado desde 1939, se encuentra en Espa\u00f1a desde el pasado d\u00eda 6.&#8221; A continuaci\u00f3n a\u00f1ade: &#8220;Permanecer\u00e1 en Espa\u00f1a durante el mes de Agosto e intervendr\u00e1 en dos actos culturales. El primero de ellos aceptando una invitaci\u00f3n de Ricard Salvat para intervenir en la <em>Universitat Catalana d\u00b4Estiu<\/em>. En la segunda quincena de Agosto pronunciar\u00e1 una conferencia en Morella, Castell\u00f3n&#8221;.<br \/>\nEl 22 de agosto el diario &#8220;Mediterr\u00e1neo&#8221; de Castell\u00f3n anuncia la inauguraci\u00f3n de la <em>Mostra d\u00b4Art Actual del Pa\u00eds Valenci\u00e0<\/em>, organizada por la Galer\u00eda C\u00e0nem, as\u00ed como dos conferencias de Josep Renau, previstas para el 25 y 26 de Agosto en Morella.<\/p>\n<p>Garc\u00eda cuenta que, adem\u00e1s de albergar a Renau tras la Bienal, tuvo que hacerle un pr\u00e9stamo, porque el artista no ten\u00eda dinero occidental, y los marcos de la RDA no cotizaban.<\/p>\n<p>Pr\u00e9stamo que fue reintegrado nada m\u00e1s aterrizar en el aeropuerto de Barajas, un caluroso d\u00eda de agosto de 1976. Cuenta el cr\u00edtico que, al encontrarse Renau con su hermana Tildica, que acudi\u00f3 a recibirle con su marido, lo primero que hizo fue pedirle la cantidad que Garc\u00eda le hab\u00eda prestado, para entreg\u00e1rsela a su acreedor de inmediato.<\/p>\n<p>Lo que pasaba en el interior del exiliado en esos instantes del reencuentro con su patria lo sabemos gracias a la correspondencia que envi\u00f3 a Marta Hofmann desde Italia. En una postal, manifestaba su nerviosismo y su emoci\u00f3n ante el regreso pac\u00edfico al lugar del que hab\u00eda huido treinta y siete a\u00f1os antes, escapando de una muerte segura. Sin embargo, se cuid\u00f3 mucho de manifestar ninguna emoci\u00f3n ante su familia.<\/p>\n<p>Recuerdan Marisa G\u00f3mez Renau y su marido Manuel Rico, que acompa\u00f1aban al t\u00edo Pepe, que \u00e9ste no par\u00f3 de hablar durante todo el trayecto, sin dignarse lo m\u00e1s m\u00ednimo a mirar las calles del nuevo Madrid. Al llegar a la Cuesta de las Perdices, dijo que ten\u00eda hambre, y pararon en un merendero. Desde lo alto de esa pendiente hay una estupenda panor\u00e1mica de Madrid. \u00bfQuerr\u00eda Renau observar el escenario de sus padecimientos juveniles desde la distancia, observar la l\u00ednea del frente, del Manzanares y la Ciudad Universitaria, que mantuvo a raya a las tropas de Franco durante casi tres a\u00f1os?<\/p>\n<p>Subi\u00f3 al coche que le llevaba a Segovia, donde Tildica ten\u00eda su residencia, y cruzaron Madrid hacia la carretera de La Coru\u00f1a como si los treinta y siete a\u00f1os de exilio no hubiesen existido, y llevara viviendo en Espa\u00f1a todo ese tiempo.<\/p>\n<p>Los sobrinos no pueden recordar el contenido de la conversaci\u00f3n de Renau. Quiz\u00e1 hablara de sus experiencias en Venecia, de las expectativas que el redescubrimiento en Espa\u00f1a de su figura le deparaba. Lo han olvidado, pero lo que qued\u00f3 grabado en su memoria fue algo casi monstruoso, la indiferencia del exiliado por reconocer un escenario tan cargado de recuerdos.<\/p>\n<p>Renau insisti\u00f3 en varias entrevistas en que Madrid le resultaba una ciudad dolorosa, porque evocaba su crisis de juventud y la guerra. Su indiferencia, adem\u00e1s de un acto deliberado, pod\u00eda ser un ajuste de cuentas con el escenario de sus peores amarguras.<\/p>\n<p>Renau no se hab\u00eda dado cuenta hasta qu\u00e9 punto su &#8220;Matria&#8221; se hab\u00eda transformado en una sociedad de consumo.<\/p>\n<p>Otra cosa que choc\u00f3 a la familia fue que el exiliado no paraba de toser y manifestaba un cansancio y un malhumor excepcionales. Marisa G\u00f3mez Renau viv\u00eda entonces en Madrid, en una casa sin ascensor, y esto sacaba de quicio a su t\u00edo. La raz\u00f3n era que sus fuerzas estaba muy menguadas, y subir cuatro tramos de escalera le dejaban exhausto. En Segovia, sin embargo, se encontr\u00f3 a sus anchas, servido y atendido por su hermana. Aunque con su cu\u00f1ado manten\u00eda peri\u00f3dicas broncas, recuerda Marisa, a causa de las discrepancias sobre la educaci\u00f3n que el exiliado hab\u00eda dado a sus hijos, y sobre lo manirroto que era para la econom\u00eda dom\u00e9stica. Renau necesitaba dinero y lo ped\u00eda sin pudor. Es muy posible que las broncas fueran del tipo hormiga ahorradora frente a cigarra dilapidadora.<\/p>\n<p>Renau jam\u00e1s hab\u00eda negado a nadie ni un pr\u00e9stamo (que olvidaba al instante) ni cualquier cosa no disparatada que se le pidiera y \u00e9l poseyera, desde un dibujo suyo a un libro. Renau viv\u00eda en un pa\u00eds donde la econom\u00eda oficialmente hab\u00eda dejado de existir como problema, y cuando sali\u00f3 ocasionalmente de la RDA y del mundo comunista, llev\u00f3 con \u00e9l como una sombra esa especie de limbo en el que su optimismo le hac\u00eda creer que habitaba. Pero el resto de los mortales viv\u00edan en el infierno de la supervivencia. Aquellos que, como su cu\u00f1ado, hac\u00edan grandes esfuerzos por mantener sus cuentas corrientes lejos de los n\u00fameros rojos deb\u00edan resultarle a Renau unos taca\u00f1os incurables.<\/p>\n<p>Juan Antonio Hormig\u00f3n, que ya se hab\u00eda encontrado con Renau en varias ocasiones tanto en Berl\u00edn como en Venecia y en Madrid, recuerda una an\u00e9cdota reveladora a este respecto.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Un d\u00eda del mes de mayo de 1978 me telefone\u00f3 para pedirme que le diera asilo: &#8220;Tenme unos d\u00edas en tu casa, aunque sea en un rinconcito&#8221;, me dijo con voz menos briosa que de costumbre. All\u00ed recal\u00f3, desde luego. Me cont\u00f3 entonces que se sent\u00eda agobiado por las alusiones constantes al dinero del consorte de una familiar pr\u00f3xima. &#8220;No puedo m\u00e1s&#8221;, me espet\u00f3 ya recuperado el \u00e1nimo y la firmeza en la voz.<\/em><\/p>\n<p>Pas\u00f3 unos d\u00edas de balde, y gustosamente atendido por la familia del director de escena, encantado de tener a una persona de dignidad y genio en casa. Renau no paraba de charlar, de d\u00eda y de noche.<\/p>\n<p>Madrid resultaba un peque\u00f1o tormento para \u00e9l, as\u00ed que no tard\u00f3 en ir a Valencia. All\u00ed ten\u00eda a su hermano Juanino, de quien se hab\u00eda despedido de mala manera en 1954 en M\u00e9jico, y a su hermana Lola, que hab\u00eda regresado del autoexilio. Todo hace pensar que el artista se aloj\u00f3 en casa de \u00e9sta.<\/p>\n<p>En Valencia se reconcili\u00f3 con Juan de un modo informal, es decir, como si en M\u00e9jico no hubiera pasado nada. Juan Renau era ya catedr\u00e1tico de dibujo en el instituto Juan de Garay. Y pose\u00eda un apartamento en El Perell\u00f3, donde en posteriores visitas su hermano Pepe pasar\u00eda cortas temporadas disfrutando del mar.<\/p>\n<p>La noticia de que un notable exiliado hab\u00eda regresado a Valencia corri\u00f3 como la p\u00f3lvora en los medios intelectuales de la ciudad.<\/p>\n<p>La primera actividad se la ofrecieron apenas volver a la <em>Matria.<\/em> La Galer\u00eda C\u00e0nem de Castell\u00f3n interven\u00eda en un acontecimiento festivo que se produce en la ciudad de Morella cada seis a\u00f1os, <em>El Sexeni<\/em>, organizando la <em>Primera Mostra d\u2019Art Actual del Pa\u00eds Valenci\u00e0<\/em>. Renau particip\u00f3 con los cartones de dos de sus murales, Utilizaci\u00f3n pac\u00edfica de la energ\u00eda at\u00f3mica, y La juventud camina hacia el futuro, ambos de Halle.<\/p>\n<p>En las entrevistas que concedi\u00f3 a la prensa, su primera afirmaci\u00f3n es que no era un exiliado, y que viv\u00eda en Berl\u00edn porque quer\u00eda. Esto constitu\u00eda para \u00e9l una obsesi\u00f3n, porque le parec\u00eda que los exiliados que regresaban como tales firmaban una especie de acta de defunci\u00f3n en vida. Su voluntad de seguir trabajando, all\u00e1 donde estuviera, se impon\u00eda a todas las emociones. Una vez m\u00e1s la emoci\u00f3n es el gran adversario de Renau.<\/p>\n<p>En el cat\u00e1logo de esta exposici\u00f3n, redactado en valenciano, Renau dice:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>He vivido y trabajado intensamente y en todas partes\u2026 y cuando me preguntan qu\u00e9 patria quiero m\u00e1s \u2013Espa\u00f1a, M\u00e9jico, Alemania\u2013 no lo s\u00e9\u2026 A pesar de todo no soy cosmopolita ni ap\u00e1trida, sino polip\u00e1trida. (\u2026) Ninguna incidencia de mi vida me ha hecho olvidar la lecci\u00f3n primera que aprend\u00ed en las tetas de mi madre: la identidad entre la cosa y su nombre, y de la cosa y el nombre con el complejo cerebro-coraz\u00f3n. Tengo diversas Patrias, ya lo he dicho; pero Matria s\u00f3lo una, Valencia.<\/em><\/p>\n<\/div><\/div><div  class=\"empty-space  marg-lg-b15\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;8742&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b15\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p>El diario &#8220;El Pa\u00eds&#8221; public\u00f3 la entrevista con Renau firmada por Jaime Mill\u00e1s, a la que hemos hecho referencia en el cap\u00edtulo anterior.<\/p>\n<p>El artista dice que desde que tuvo claro que podr\u00eda entrar en su antiguo pa\u00eds sin problemas, \u201ctodo consisti\u00f3 en dar un objetivo a mi visita a Espa\u00f1a. En pocas semanas me llovieron las propuestas\u201d. Obs\u00e9rvese que dice \u201cmi visita a Espa\u00f1a\u201d, no \u201cmi regreso a Espa\u00f1a\u201d. Esto explica la indiferencia que mostr\u00f3 por el paisaje. Lo que de verdad le interesaba era dar un objetivo, una funci\u00f3n, a su presencia en la tierra de la que tuvo que escapar. La abrumadora responsabilidad del arte.<\/p>\n<p>Las propuestas que seg\u00fan \u00e9l le hicieron eran, adem\u00e1s de la exposici\u00f3n en Morella, otra en la Fundaci\u00f3n Mir\u00f3 de Barcelona, en varias galer\u00edas de Madrid, en el Museo de Arte contempor\u00e1neo de Vilafam\u00e9s, dirigido por Aguilera Cerni, la edici\u00f3n de La Funci\u00f3n social del Cartel y del facs\u00edmil de Nueva Cultura, y previamente ten\u00eda apalabrados seminarios en la Universidad de Berl\u00edn a finales de septiembre. Luego, dice: \u201cvolver\u00e9 a Valencia para agotar mi visado y pasearme por las calles, tomar una horchata. Desde que pis\u00e9 Espa\u00f1a tengo los minutos contados. Los familiares, los amigos, los antiguos compa\u00f1eros salen de todos lados.\u201d<\/p>\n<p>En realidad, no hizo ese viaje de ida y vuelta a Berl\u00edn en Septiembre. March\u00f3 a casa entrado ya el oto\u00f1o, y no regres\u00f3 a Espa\u00f1a hasta el a\u00f1o siguiente.<\/p>\n<p>Pero, antes de saltar por encima de esos meses, es preciso detenerse en los primeros l\u00edos que tuvo Renau en Valencia.El primero queda consignado en la entrevista que le hizo Mill\u00e1s, posterior a su presencia en Morella. Sobre las fiestas sexenales dice que son una experiencia surrealista que merecer\u00eda una pel\u00edcula de Bu\u00f1uel. \u201cLo que all\u00ed vi rebasa las fronteras del mal gusto, lo que le convert\u00eda en un fen\u00f3meno de inter\u00e9s art\u00edstico. Al final de una conferencia, las autoridades y la guardia civil me felicitaron no s\u00e9 si porque de aquel local no salimos todos en manifestaci\u00f3n o porque hab\u00edan entendido las cosas que dije.\u201d<\/p>\n<p>Estas palabras debieron provocar un peque\u00f1o esc\u00e1ndalo, porque el 21 de septiembre aparece en &#8220;El Pa\u00eds&#8221; una carta del artista en la que precisa parte de sus declaraciones.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 tipo de esc\u00e1ndalo se organiz\u00f3 en su conferencia de Morella, que provoc\u00f3 la felicitaci\u00f3n a Renau de la guardia civil, entonces poco receptiva hacia los antiguos comunistas? \u00bfPor qu\u00e9 la guardia civil pudo haber entendido lo que Renau dijo en aquella conferencia y el resto de asistentes, no? \u00bfPor qu\u00e9 ironiz\u00f3 sobre el mal gusto de los morellanos, y qu\u00e9 ten\u00edan que ver estos con los estetas? \u00bfQui\u00e9nes eran esos estetas?<\/p>\n<p>Al parecer, fueron varias las conferencias que dio en Morella. Todos cuantos han escuchado una charla de Renau reconocen la gracia y el encanto del artista. Su tartamudez, lejos de ser un obst\u00e1culo, a\u00f1ad\u00eda sabor a su conversaci\u00f3n. De esto doy testimonio personal, aunque fueron s\u00f3lo dos d\u00edas los que le escuch\u00e9 hablar. En cuanto a sus peroratas en p\u00fablico, eran verdaderamente cautivadoras. Hay una grabada, que dio en la Escuela de Magisterio de Valencia en 1982, poco antes de volver a Berl\u00edn para morir, y que se conserva en el IVAM, en la que se comprueban estas cualidades. Doro Balaguer, que se convertir\u00eda, como veremos enseguida, en su acompa\u00f1ante habitual durante sus estancias en Valencia, asegura que Renau era capaz de improvisar una charla fascinante ante media docena de personas, y que, ante una multitud, largaba verdaderos m\u00edtines sobre historia del arte, sobre sus convicciones est\u00e9ticas o sobre sus experiencias con diversos maestros de la pintura universal, vivos o muertos. De la pol\u00edtica activa y contempor\u00e1nea apenas hablaba, o lo hac\u00eda con una diplomacia impropia de \u00e9l.<\/p>\n<p>En una de esas conferencias de Morella, Renau habl\u00f3 del \u201carte comunal\u201d, es decir, de la colaboraci\u00f3n de artistas de diferentes disciplinas en la creaci\u00f3n. Dio detalles de sus murales, y de c\u00f3mo trabajaba en equipo. Especul\u00f3 sobre la forma de aproximarse f\u00edsicamente a los grandes murales que tiene el espectador universal o estad\u00edstico, seg\u00fan su propia denominaci\u00f3n. Por \u00faltimo, tambi\u00e9n habl\u00f3 de sus fotomontajes.<\/p>\n<p>No le vali\u00f3 de mucho a Renau este reconocimiento expl\u00edcito de Siqueiros sobre la autor\u00eda del mural &#8220;Retrato de la Burgues\u00eda&#8221;, modelo de trabajo comunal en M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Una referencia a lo que pudo decir all\u00ed la encontramos en la entrevista que Marisa Ortega publicaba en la revista catalana &#8220;Mundo&#8221;, el 2 de octubre de aquel a\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Hay que luchar por desterrar el individualismo que ha impuesto la sociedad capitalista. Yo no me cansar\u00e9 nunca de potenciar el trabajo colectivo y todo lo que contribuya a borrar esas ideas que han configurado una concepci\u00f3n art\u00edstica contrarrevolucionaria. La originalidad, por ejemplo, no puede ser una hip\u00f3tesis de trabajo. Es el resultado de una obra, pero para que la obra sea original tiene que haber \u201crobado\u201d recursos, f\u00f3rmulas y hallazgos de otras obras. Quien no copie de otros nunca conseguir\u00e1 que le copien a \u00e9l. Eso es una gran verdad. Mira, Picasso es el pintor que m\u00e1s ha copiado y a ver qui\u00e9n se atreve a decir que no es original.<\/em><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n relata la an\u00e9cdota de un moderno bloque de viviendas de Mosc\u00fa, donde un ni\u00f1o pint\u00f3 espont\u00e1neamente un sol en el portal correspondiente a su escalera, y qued\u00f3 tan bonito que los vecinos decidieron que los ni\u00f1os de otras escaleras hicieran lo mismo. El resultado trascendi\u00f3 a la prensa y los pintores profesionales dijeron que la idea era buena, pero que \u201cfaltaba maestr\u00eda\u201d, y se pusieron a trabajar. El resultado fue que los portales siguieron siendo feos y homog\u00e9neos.<\/p>\n<p>Semejante lecci\u00f3n de realismo socialista pasado por el tamiz anarcoide de Renau, es lo que posiblemente provocara la reacci\u00f3n de algunas personas, que \u00e9ste llama \u201cestetas\u201d. No tenemos constancia de qui\u00e9nes fueron y qu\u00e9 dijeron. Acaso mostraran su discrepancia de un modo ambiguo, como aquellos \u201cestetas\u201d que en 1937 se horrorizaron ante las contundentes palabras de Siqueiros en el Paraninfo de la Universidad de Valencia.<\/p>\n<p>Doro Balaguer, que asisti\u00f3 a los actos, sostiene que los artistas invitados en aquella muestra de arte actual valenciano no se opusieron ni expl\u00edcita ni impl\u00edcitamente a Renau. Tom\u00e1s Llorens avala este recuerdo, asegurando que tanto Equipo Cr\u00f3nica como otros artistas admiraban los fotomontajes del maestro, a pesar de sus discrepancias con la teor\u00eda de Renau sobre la radical funcionalidad pol\u00edtica del arte. Pero esto no signific\u00f3 nunca un menosprecio efectivo ni p\u00fablico ni privado hacia \u00e9l.<\/p>\n<p>Las ideas del que se resist\u00eda a ser un exiliado retornado pudieron ser conocidas por el p\u00fablico en general gracias a la publicaci\u00f3n del libro Funci\u00f3n social del Cartel, editado por Fernando Torres Editor en Valencia. Conten\u00eda un pr\u00f3logo encomi\u00e1stico de Aguilera Cerni, el texto de la conferencia que dio Renau en Valencia en 1936 (en el libro est\u00e1 fechada en 1937), otro texto titulado \u201cCarteles de Paz\u201d, firmado en 1961 en Berl\u00edn, escrito para alguna de las conferencias que sol\u00eda dar, la reproducci\u00f3n de los escritos de Ram\u00f3n Gaya en Hora de Espa\u00f1a y la respuesta de Nuestra Cultura (redactada por Renau), sobre el cartelismo en la guerra civil, y una serie de estupendas ilustraciones del archivo del artista, adecuadas a los contenidos del libro.<br \/>\nEso tan evanescente que se llama la opini\u00f3n p\u00fablica, y que parece cifrarse hoy en las audiencias televisivas y, antes, en los que le\u00edan peri\u00f3dicos, tambi\u00e9n se enteraba de la presencia de Renau y de sus ideas a trav\u00e9s de las m\u00faltiples entrevistas que iban apareciendo en los diversos medios de comunicaci\u00f3n.<br \/>\nEn una revista valenciana llamada Dos y dos, se da noticia de la visita del fotomontador a Morella. En la ilustraci\u00f3n que acompa\u00f1a el texto aparece, al lado de Andreu Alfaro, con Jordi Ballester casi escondido detr\u00e1s de \u00e9l y la cabeza de una mujer, que el pie de foto identifica como \u201csu esposa\u201d, de Renau. En realidad se trataba de su hermana Lola. Una curiosa y hasta significativa coincidencia hizo que la noticia apareciera en la p\u00e1gina contigua a una necrol\u00f3gica hagiogr\u00e1fica de Mao, que acababa de fallecer, y que al ser le\u00edda hoy suena a chirigota, aunque estaba escrita con el mejor de los prop\u00f3sitos hacia el Gran Timonel.<\/p>\n<p>Sobre las artes pl\u00e1sticas valencianas, dice Renau que cree que se inicia un movimiento parecido al que hubo en tiempos de la Rep\u00fablica, y destaca el trabajo del Colectivo de Artistas Pl\u00e1sticos del Pa\u00eds Valenciano, que hab\u00eda sido como una chispa, y pose\u00edan la virtud de formar un colectivo. Quiz\u00e1 Renau se refiriera a los artistas pl\u00e1sticos como colectivo social, porque Doro Balaguer asegura que no conoce la existencia de tal organizaci\u00f3n. Dice el retornado que pol\u00edticamente es del Partido Comunista desde hace muchos a\u00f1os, pero que eso \u201ces como un vicio\u201d. El mensaje oculto tras esta broma es que el Partido Comunista le trae al fresco, pero no desea decirlo en un momento pol\u00edtico como el que vive Espa\u00f1a en aquella hora.<\/p>\n<p>La prueba es esta evocaci\u00f3n de Juan Antonio Hormig\u00f3n, en relaci\u00f3n con la estancia que Renau hizo en su casa en 1978.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Debi\u00f3 ser por aquellos d\u00edas cuando se produjo un acontecimiento singular. En una especie de restaurante castizo de la calle Factor, ubicado en unas cuevas bajo la muralla \u00e1rabe, se celebr\u00f3 una cena de homenaje a Santiago Carrillo por la publicaci\u00f3n de su \u00faltimo libro, creo que &#8220;El a\u00f1o de la Constituci\u00f3n&#8221;. No \u00e9ramos muchos los asistentes, pero yo llegu\u00e9 unos minutos tarde porque hab\u00eda estado con Pepe, y todos los puestos estaban ocupados. Me pusieron una silla en el lado libre de la mesa presidencial, de espaldas a la concurrencia y frente a Carrillo.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Fue una ocasi\u00f3n para hablar de esas cosas que s\u00f3lo pueden tratarse en ocasiones as\u00ed. Le coment\u00e9 como de pasada la causa de mi retraso. Se qued\u00f3 algo sorprendido y me interrog\u00f3: &#8220;\u00bfT\u00fa de qu\u00e9 conoces a Renau?&#8221;. Le puse al corriente de las entrevistas que hab\u00eda publicado y todo lo dem\u00e1s. Entonces me espet\u00f3: &#8220;Yo creo que Renau est\u00e1 muy cascao&#8221;. Ahora el sorprendido con desagrado fui yo. Le respond\u00ed que yo lo encontraba estupendo, y pasamos a hablar de otra cosa. Le cont\u00e9 el comentario a Pepe a la ma\u00f1ana siguiente, se puso serio y arguy\u00f3 contundente, tengo fijas sus palabras: &#8220;Haberle dicho que todas las personas honradas acaban por encontrarse, de eso nos conocemos&#8221;, y no dijo m\u00e1s.<\/em><\/p>\n<p>Renau subraya al entrevistador de la revista valenciana <em>Dos<\/em> y dos su determinaci\u00f3n de no considerarse un exiliado como los que en aquellos d\u00edas regresaban a Espa\u00f1a en oleadas. Despu\u00e9s de 1945, dice, al comienzo de la guerra fr\u00eda, y cuando ya se ve\u00eda la perspectiva de una larga emigraci\u00f3n, hizo el voto, \u00edntimo y p\u00fablico, de no volver m\u00e1s a Espa\u00f1a si no consegu\u00eda ser m\u00e1s de lo que hab\u00eda llegado a ser antes de salir. Esto le oblig\u00f3 a arrancarse brutalmente todo sentimiento de a\u00f1oranza y nostalgia. Siempre luch\u00f3 por su pa\u00eds de origen, pero comport\u00e1ndose como si jam\u00e1s fuera a regresar.<\/p>\n<p>Esta determinaci\u00f3n \u00edntima de regresar a Espa\u00f1a siendo m\u00e1s de lo que era al salir, debi\u00f3 ser un problema interior para el artista. Sin duda, su confianza en haber realizado la aspiraci\u00f3n se basaba en el reconocimiento dispensado en la Bienal de Venecia. Pero no deb\u00eda estar tan seguro de ello, cuando no paraba de repetirlo en voz alta.<\/p>\n<p>Renau sab\u00eda que la f\u00f3rmula infalible que garantizar\u00eda su sue\u00f1o era crear escuela. Debi\u00f3 ser una idea obsesiva desde que empez\u00f3 a trabajar con colectivos de artistas para la realizaci\u00f3n de sus murales. El C\u00edrculo de Dibujo de Kastanienallee hab\u00eda sido un nuevo intento, disueltos los equipos de los murales. La aparici\u00f3n de Marta Hofmann fue providencial para \u00e9l. En ella encontr\u00f3 una persona abnegada, de fe inconmoviblemente socialista, con vocaci\u00f3n art\u00edstica y una juventud que garantizaba la continuidad del proyecto Renau de revolucionar el arte por medio del trabajo en equipo.<\/p>\n<p>Pasados treinta a\u00f1os, sorprende comprobar que Renau, una vez m\u00e1s, se anticip\u00f3 a su tiempo, que tuvo una visi\u00f3n perspicaz de la evoluci\u00f3n del arte. Con una diferencia en contra de sus prop\u00f3sitos: el trabajo en colectivo representa hoy en d\u00eda el segmento m\u00e1s abultado de la creaci\u00f3n, pero no a favor del hombre nuevo y del socialismo, sino del hombre consumista y del capitalismo. Es curioso que la publicidad, actividad en la que se inici\u00f3 Renau, requiera de tantas energ\u00edas creativas, quemadas a toda velocidad, para levantar sobre las cenizas de la \u00faltima campa\u00f1a nuevos monumentos al ingenio y la seducci\u00f3n. Y todo ello elaborado en grupo, con la colaboraci\u00f3n de artistas y t\u00e9cnicos de diversas materias. Exactamente lo que propugnaba Renau, pero no en la direcci\u00f3n que \u00e9l pronosticaba.<\/p>\n<p>El hoy boyante mercado del arte es una r\u00e9plica a escala mundial de aquel que tanto repugn\u00f3 a Renau en su juventud y cuya fealdad confirm\u00f3 en Par\u00eds en 1936. El artista que vive de sus realizaciones personales, metido en una inmensa urna de cristal, porque siempre necesita espacio para sus gigantescos trabajos, es una rara avis, una minor\u00eda casi inapreciable, en relaci\u00f3n con la masa de creadores que exponen en salas municipales o en locales comerciales que deben alquilar previamente. Tambi\u00e9n hoy como ayer, el \u00e9xito no suele premiar el m\u00e9rito. Es lo frecuente que este artista desconocido se gane la vida en un medio de comunicaci\u00f3n o en la publicidad como t\u00e9cnico o creador, como mercenario, como artista alienado.<\/p>\n<p>Pero, apart\u00e9monos de este tentador camino de la especulaci\u00f3n. Regresemos a las \u00faltimas etapas de la vida de Renau, y a su preocupaci\u00f3n de crear escuela.<\/p>\n<p>Como prueba documental de esta visi\u00f3n en los \u00faltimos a\u00f1os de su vida, presentar\u00e9 fragmentos de tres entrevistas.<\/p>\n<p>La primera es la que public\u00f3 Hormig\u00f3n en &#8220;Triunfo&#8221; en 1974. Renau hace afirmaciones tajantes.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Para m\u00ed ha terminado la \u00e9poca de la pintura de caballete. Sus productos est\u00e1n estrechamente ligados a las necesidades del mercado art\u00edstico, a ese mundo de galer\u00edas, marchantes, intermediarios, etc., que yo desprecio. Picasso es el fin de una \u00e9poca, el cierre, el \u00faltimo individualista genial, con \u00e9l acaba un periodo. Ahora estamos en el tiempo de una pintura p\u00fablica, comunal, presente en la ciudad, en la calle, en la vida de los pueblos. Una pintura que est\u00e9 a nuestro alrededor como la televisi\u00f3n, no en los museos. Yo no tengo nada contra los museos que guardan las obras del pasado, lo que no entiendo es a los j\u00f3venes pintores que sue\u00f1an con su obra elitista para colgarla, exclusivamente en el museo, para encerrarla.<\/em><\/p>\n<p>La segunda es una entrevista que Manuel Garc\u00eda public\u00f3 en la cartelera valenciana &#8220;Turia&#8221;, en febrero de 1977. En ella se ve que el artista ha perfilado mucho m\u00e1s su visi\u00f3n del camino por el que a \u00e9l le gustar\u00eda que discurriera el arte.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Mientras que la producci\u00f3n est\u00e1 determinando las relaciones humanas, el arte, sin embargo, no. Aclarado esto, al analizar el arte habr\u00eda que tener en cuenta tres aspectos:<\/em><br \/>\n<em>1. La situaci\u00f3n objetiva de cada artista. 2. La intencionalidad del artista. 3 La evoluci\u00f3n general de la situaci\u00f3n del pa\u00eds.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>A partir de ah\u00ed hab\u00eda que ir buscando soluciones adecuadas a las necesidades de las masas. <\/em><em>Veo, pues, el futuro del arte a trav\u00e9s de unidades de producci\u00f3n pl\u00e1stica creadoras de im\u00e1genes.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Equipos de trabajo policualificados, en los que se integrar\u00edan igualmente pintores, historiadores de arte, cient\u00edficos, escultores, etc., que ir\u00edan dando soluciones a los problemas planteados. Esta alternativa podr\u00eda cambiar sustancialmente la situaci\u00f3n actual.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Personalmente no concibo un cr\u00edtico de arte que no participe en el proceso de producci\u00f3n art\u00edstico, ni estoy de acuerdo con el papel que cumplen los museos, que terminan siendo aut\u00e9nticos cementerios del arte.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>El arte, en definitiva, debe buscar al p\u00fablico, integrarse en la vida cotidiana. <\/em><em>Hoy creo que son m\u00e1s eficaces las im\u00e1genes de cualquier medio de comunicaci\u00f3n de masas \u2013 particularmente la televisi\u00f3n \u2013 que la m\u00e1s importante exposici\u00f3n de arte contempor\u00e1neo.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Mi posici\u00f3n ante el arte est\u00e1 muy clara: eso que llaman Arte \u2013cuando lo es\u2013 no es ninguna especulaci\u00f3n, sino una prolongaci\u00f3n de la vida. Es decir, la vida es arte.<\/em><\/p>\n<\/div><\/div><div  class=\"empty-space  marg-lg-b15\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;8752&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b15\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p>Renau ve el futuro del arte en \u201cequipos de trabajo policualificados\u201d, en \u201cunidades de producci\u00f3n pl\u00e1stica creadoras de im\u00e1genes\u201d. La reuni\u00f3n de pintores, historiadores de arte, cient\u00edficos, escultores, facilitar\u00eda encontrar soluciones a los problemas planteados por la creaci\u00f3n art\u00edstica moderna. Como hemos expresado antes, este sue\u00f1o se ha hecho realidad, pero en funci\u00f3n de un objetivo econ\u00f3mico. Donde no lo hay, como en los colectivos de artistas alternativos, anarcoides o automarginados, el esfuerzo permanece en la sombra hasta que llega un galerista avispado y de un empuj\u00f3n mete a los marginados en el circuito del mercado. Es lo que est\u00e1 ocurriendo con el arte producido en China o en los antiguos pa\u00edses socialistas.<\/p>\n<p>Renau deseaba aplicar al arte unas f\u00f3rmulas de trabajo impracticables por antiecon\u00f3micas. A primera vista, se situaba en el mismo plano que los artistas bohemios de entre los siglos XIX y XX, aquellos que hab\u00edan gestado la idea del arte como algo ajeno, e incluso opuesto, a los intereses de la burgues\u00eda. De esta postura surgieron dos itinerarios, el de los esteticistas, creadores individuales que plasman sus frustraciones y sus sue\u00f1os, a riesgo de deshumanizar el arte, y el de los vanguardistas m\u00e1s o menos revolucionarios, que se propusieron de paso acabar con el arte.<\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n sovi\u00e9tica abri\u00f3 la posibilidad a ciertos artistas de realizar un arte nuevo, distinto al que dominaba en los pa\u00edses capitalistas. Pero, por su propia naturaleza, como han estudiado investigadores del fen\u00f3meno est\u00e9tico como Donald Drew Egbert, la revoluci\u00f3n no pod\u00eda sobrevivir sin un fuerte aparato jerarquizado que dictara objetivos y normas para cumplirlos, en especial en el \u00e1rea de la creaci\u00f3n art\u00edstica, que se llega a identificar con la propaganda. Al fin y al cabo, \u00bfqu\u00e9 son los grandes lienzos y murales del Manierismo y el Barroco cat\u00f3lico, sino agit-prop pl\u00e1stico?<\/p>\n<p>Renau se comprometi\u00f3 en su juventud con el comunismo y con sus f\u00f3rmulas, y cre\u00eda que terminar\u00eda triunfando de una manera natural, casi inerte. Bien por su optimismo metaf\u00edsico (universal entre la izquierda de los a\u00f1os 70), bien porque no quiso ver que el socialismo real se estaba descomponiendo, se equivoc\u00f3. Pero no en su visi\u00f3n t\u00e9cnica, el trabajo en colectivo, sino en la funci\u00f3n a la que iban a servir esos equipos policualificados: el mercado plet\u00f3rico de las sociedades avanzadas actuales.<\/p>\n<p>Una tercera prueba del sue\u00f1o de Renau de crear una escuela en Valencia, la recogi\u00f3 la revista &#8220;Valencia Fruits&#8221; en abril de 1977. El artista, entonces en su segunda visita a Espa\u00f1a, afirmaba lo siguiente:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Yo creo que en el futuro, las Escuelas [de Bellas Artes] deben convertirse en centros de promoci\u00f3n de objetos visuales y que el alumno, a un nivel mucho m\u00e1s elevado, tiene que vivir el mismo proceso que el de los antiguos colectivos. Entonces se viv\u00eda la producci\u00f3n de una obra de arte desde el principio hasta el fin, sin alienaci\u00f3n ni metaf\u00edsicas. Todo entraba a formar parte del proceso creador, desde los disgustos que ten\u00eda el maestro con su mujer hasta los d\u00edas que por a o por b, no se trabajaba. Esta es la verdadera pedagog\u00eda, que yo he experimentado con el grupo de alumnos que personalmente tengo en la RDA.<\/em><\/p>\n<p>A primera vista, el marxista cient\u00edfico parece retroceder quinientos a\u00f1os en la b\u00fasqueda de su modelo de artista. Esto es una interpretaci\u00f3n err\u00f3nea de su pensamiento. En primer lugar, el creador pl\u00e1stico del Renacimiento no se identificaba con un ser excepcionalmente dotado para lo sublime, sino como un artesano al servicio de la Iglesia, la nobleza o la monarqu\u00eda de turno. Renau no pretend\u00eda retroceder, sino recuperar una idea v\u00e1lida del artista y apropiada para un mundo igualitario.<\/p>\n<p>En segundo lugar, lo que busca es cambiar el programa de las escuelas de arte, que en la RDA, al igual que en la totalidad de pa\u00edses socialistas, eran f\u00e1bricas de t\u00e9cnicos obedientes, mientras que en los pa\u00edses capitalistas empezaban a derivar hacia lo que son hoy en d\u00eda, escenarios en los que se no se ense\u00f1a a representar el mundo, sino a dar rienda suelta a la imaginaci\u00f3n, con frecuencia disparatada, y casi siempre ajena a la sociedad, que subvenciona ese singular antiacademicismo acad\u00e9mico. Esto \u00faltimo quiz\u00e1 no lo imaginaba Renau. Acaso s\u00f3lo lo tem\u00eda.<\/p>\n<p>S\u00f3lo conoc\u00eda bien el capitalismo que hab\u00eda vivido en su juventud, a la defensiva, impredecible en sus reacciones, a menudo brutales. En M\u00e9jico confirm\u00f3 esta experiencia, achacando a los vecinos del Norte males de los que no siempre eran responsables. Luego, hab\u00eda pasado casi veinte a\u00f1os en la campana de cristal del socialismo burrocr\u00e1tico, como \u00e9l mismo dec\u00eda. Pod\u00eda estar ciego a la crisis de este sistema, pero era muy consciente de que el capitalismo hab\u00eda cambiado. Por eso envi\u00f3 a Marta Hofmann, la persona en la que cifraba todas sus expectativas de continuidad, como exploradora a Espa\u00f1a en 1975.<\/p>\n<p>Marta era de su absoluta confianza, incorruptible, seg\u00fan Renau hab\u00eda comprobado. Se dejaba moldear, y el viejo artista pretendi\u00f3 hacer de ella su alter ego. Pero Marta ten\u00eda otra idea de su propia vida, y al final no se dej\u00f3 manipular. Esto constituy\u00f3 una verdadera cat\u00e1strofe para Renau, que incluso rompi\u00f3 con ella, como veremos en el pr\u00f3ximo cap\u00edtulo.<\/p>\n<p>Lo primero que sorprendi\u00f3 a Marta del Renau que volv\u00eda de Espa\u00f1a fue el cambio de nombre. No s\u00f3lo a ella. En las cintas grabadas por Manfred Schmidt en 1977, al preguntar \u00e9ste a qu\u00e9 se debe su cambio de nombre, Renau contesta: \u201cEst\u00e1 relacionado con mi vuelta a Espa\u00f1a. Mi primer nombre es Josep, yo soy catal\u00e1n. Ahora, en Espa\u00f1a, hay un gran movimiento en torno a las nacionalidades\u201d.<\/p>\n<p>Lo segundo que desconcert\u00f3 a Marta fue la excitaci\u00f3n de su maestro. Lleg\u00f3 a proponerle expresamente que empezara a tomar nota de las ideas y pensamientos que emit\u00eda sin parar, igual que hizo Juan Pedro Eckermann con Goethe, al escribir sus Gespr\u00e4che mit Goethe (Conversaciones con Goethe), basadas en las notas acumuladas durante casi una d\u00e9cada, entre 1823 y 1832, a\u00f1o de la muerte del genio alem\u00e1n.<\/p>\n<p>Marta asegura que a Renau le hizo mucho bien el homenaje de la Bienal y los reconocimientos que recibi\u00f3 en su primera visita a Espa\u00f1a en 36 a\u00f1os, pero tambi\u00e9n cree que se le dispar\u00f3 el ego. No en todas y en las peores direcciones. No fue una explosi\u00f3n, sino un tiro dirigido a una diana que pronto empez\u00f3 a hacerse evidente. Renau sinti\u00f3 la necesidad de legar todo aquello que hab\u00eda acumulado en sus archivos y biblioteca, toda la experiencia t\u00e9cnica y art\u00edstica adquirida a lo largo de una vida. Pero no le impulsaba (al menos no le impulsaba solo) la vanidad y la egolatr\u00eda, sino el convencimiento de que \u00e9l hab\u00eda descubierto avenidas inexploradas en el arte, y deseaba que los j\u00f3venes las recorrieran, que no fueran olvidadas.<\/p>\n<p>En varias ocasiones se quej\u00f3 ante amigos de que hab\u00eda tenido mala suerte con sus hijos, en el sentido de que ninguno hab\u00eda heredado gen\u00e9ticamente sus ambiciones art\u00edsticas. Pero nunca lleg\u00f3 a preguntarse si esa falta de herencia gen\u00e9tica no la habr\u00eda podido subsanar \u00e9l con una buena educaci\u00f3n, dirigiendo a sus hijos con inteligencia hacia el arte, en lugar de hacerles huir de \u00e9l como profesi\u00f3n. Teresa, que todav\u00eda se gana la vida como ilustradora cient\u00edfica, recuerda que en su ni\u00f1ez, en M\u00e9jico, la prole se reun\u00eda en torno al padre mientras este dibujaba caracoles, peces y otros motivos marinos. Era la manera de relajarse de Renau, un mundo por completo alejado del arte pol\u00edtico y de la publicidad. Los ni\u00f1os le imitaban, y el progenitor les estimulaba y les dirig\u00eda sin ning\u00fan \u00e1nimo pedag\u00f3gico, por puro placer paternal. Pero cuando se trataba de trabajo, Renau cambiaba por completo, se volv\u00eda exigente y abrumador.<\/p>\n<p>Pero antes de situarnos en Berl\u00edn, donde pronto recibir\u00e1 el encargo de otro mural, qued\u00e9monos un rato en Valencia, aunque sea dando saltos en el tiempo. Lo hemos hecho varias veces, siempre en virtud de una aproximaci\u00f3n tem\u00e1tica, no r\u00edgidamente cronol\u00f3gica, a la figura de Renau.<br \/>\nDespu\u00e9s de su primera visita en 1976, el artista regresa a Espa\u00f1a en 1977.<\/p>\n<p>Entre finales de febrero y primeros de marzo realiza una exposici\u00f3n en la galer\u00eda La Fontana d\u2019Or, de Gerona. En ella exhibe dos carteles pol\u00edticos antifranquistas y 116 fotomontajes de diversas \u00e9pocas, empezando con \u201cEl Hombre \u00c1rtico\u201d, de 1929, pasando por los trabajos de los 50 y 60 contra Alemania Federal, la serie <em>\u00dcber Deutschland<\/em>, 67 de la serie AWL, y terminando con 14 de diverso contenido antiimperialista.<\/p>\n<p>En ese tiempo se aloj\u00f3 de nuevo en casa de su hermana Matilde en Segovia. Hab\u00edan empezado a hacerle promesas de exposiciones oficiales que pod\u00edan suponer ingresos. Mientras tanto, viv\u00eda sin saberlo de la herencia de su t\u00eda, la \u201cbeata\u201d Amparo Berenguer, y de la generosidad de su cu\u00f1ado. Todav\u00eda seguir\u00e1 as\u00ed en mayo de 1978, en otro de sus viajes, porque en una entrevista firmada por Rafael Ventura Meli\u00e1 en la revista &#8220;Valencia Semanal&#8221;, asegura \u201cvivo a cuenta de mi hermana, porque el Ministerio no me paga nada\u201d. Se refiere a la Exposici\u00f3n Antol\u00f3gica de Renau en el Museo Espa\u00f1ol de Arte Contempor\u00e1neo de Madrid, que tuvo gran repercusi\u00f3n medi\u00e1tica.<\/p>\n<p>En Segovia, y en la primavera de 1977, realiz\u00f3 el cartel para la Semana de Cine de Valladolid, a requerimiento de un periodista amigo de su sobrina Marisa. Recuerda \u00e9sta que la mujer del periodista era una mujer de excepcional belleza, y al mirarla su t\u00edo perd\u00eda el hilo de la conversaci\u00f3n.<br \/>\nA casa de Matilde fueron a verle antiguos amigos como Doro Balaguer, y j\u00f3venes promesas de la cultura espa\u00f1ola, como Ovidi Montllor.<\/p>\n<p>En Segovia pint\u00f3 tambi\u00e9n un retrato de Valle Incl\u00e1n. Ana Rico, hija de Marisa, y por tanto nieta segunda de Renau, recuerda verle pintar al escritor gallego con una barba blanca muy larga. Estuvo quince d\u00edas retoc\u00e1ndola. Le cont\u00f3 a la sobrina-nieta que Valle Incl\u00e1n hab\u00eda sido un protoexiliado, y que por eso le interesaba, para recuperar la memoria de los emigrantes. El origen de este retrato, que en realidad fue un cartel, lo evoca Juan Antonio Hormig\u00f3n, quien asegura que fue uno de los encargos que Renau pudo cobrar en Espa\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Aprovech\u00e9 la ocasi\u00f3n para hacerle un peque\u00f1o encargo. El Ministerio de Cultura me hab\u00eda pedido que dise\u00f1ara y dirigiera una exposici\u00f3n sobre Valle-Incl\u00e1n, destinada al Festival Mundial del Teatro de las Naciones que iba a celebrarse en Caracas. Logr\u00e9 sin problemas que los responsables del Ministerio aceptaran que el cartel lo hiciera Renau; a \u00e9l le ped\u00ed que lo dise\u00f1ara si le apetec\u00eda. La verdad es que hab\u00eda percibido que constitu\u00eda una posibilidad a mi alcance conseguirle de este modo alg\u00fan dinero que le iba a venir muy bien. Hizo un boceto polivalente que ser\u00eda cartel, portada del cat\u00e1logo y cubierta del disco que \u00edbamos a hacer recuperando la voz de Valle-Incl\u00e1n.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Recuerdo muy bien su inquietud cuando me lo mostr\u00f3. Era un cartel estupendo al que puso el lema aut\u00f3grafo de &#8220;Homenaje a Bagar\u00eda&#8221; en la parte baja a la derecha. Los tres colores escogidos eran los de la bandera de la Rep\u00fablica. La misma sensaci\u00f3n de leve ansiedad reapareci\u00f3 cuando fuimos a ense\u00f1\u00e1rselo a los responsables del ministerio. Quiz\u00e1s no entendieron demasiado lo que propon\u00eda, pero hicieron expresivos gestos de aprobaci\u00f3n y le dedicaron palabras de elogio. Pepe se tranquiliz\u00f3 con aquello, y todo vio la luz en tiempo y forma. Tuve cierto sentimiento de tristeza observando a un hombre de su fuste y talla, inquieto ante lo que podr\u00eda decir un funcionario desconocido sin mayor relieve.<\/em><\/p>\n<p>De Segovia viaj\u00f3 a Valencia, donde en abril del 77 la Galer\u00eda Punto realiz\u00f3 otra exposici\u00f3n de sus fotomontajes, seg\u00fan \u00e9l, la primera que hac\u00eda en su tierra. El compromiso con Miquel Agra\u00eft y Amparo Zaragoz\u00e1, propietarios de Punto, era que no se vender\u00eda nada de lo expuesto, que era original, pero accedi\u00f3 a que se realizaran algunas serigraf\u00edas firmadas para costear la exposici\u00f3n. La ocasi\u00f3n fue un festejo de la oposici\u00f3n, y la Galer\u00eda Punto se convirti\u00f3 en el catalizador de la cultura valenciana durante unas semanas.<\/p>\n<p>Ese mismo a\u00f1o, el artista tuvo la alegr\u00eda de ver publicada su colecci\u00f3n sobre el AWL en edici\u00f3n espa\u00f1ola de Gustavo Gili, algo que consigui\u00f3 gracias a la intervenci\u00f3n de Tom\u00e1s Llorens, entonces ligado a la editorial. Esta vez quiso que se llamara seg\u00fan su t\u00edtulo original, American Way of Life. El libro consist\u00eda en la selecci\u00f3n, que se hizo can\u00f3nica, de los fotomontajes expuestos en Venecia.<\/p>\n<p>En el verano del 77 regresa a Berl\u00edn. Hay constancia de esta noticia por dos fuentes. Una, las cintas grabadas por Manfred Schmidt. Otra, por una visita que Doro Balaguer recuerda haberle hecho en Kastanienallee. Deb\u00eda ser una etapa de baja actividad de Renau en la RDA, porque Doro evoca a un viejo artista que se deleita en una suerte de retiro, amenizado por j\u00f3venes que acuden a su casa los fines de semana para aprender del maestro. De esta visita hay abundantes testimonios fotogr\u00e1ficos.<br \/>\nEn cuanto a las grabaciones, al parecer la idea original era escribir una biograf\u00eda de Renau y editarla en Alemania. Los responsables ser\u00edan el galerista Schmidt, el int\u00e9rprete de Renau, Karl Heinz Barck y el cr\u00edtico e historiador del arte alem\u00e1n Gehrard Haupt. Por razones pintorescas, el libro ni siquiera lleg\u00f3 a escribirse. Al parecer, la editorial alemana, estatal naturalmente, pidi\u00f3 a Renau que renunciara en texto notarial a los derechos de autor en el caso de que el libro pudiera venderse en el extranjero o reeditarse fuera de la RDA. A Renau esta solicitud le pareci\u00f3 un insulto, y se neg\u00f3 a firmarla, porque dec\u00eda que no se debe desconfiar de un viejo comunista. Las cintas que Schmidt tuvo la amabilidad de cederme no registran la totalidad de las grabaciones, a juzgar por saltos y vac\u00edos tem\u00e1ticos. Gehrard Haupt conserva algunas grabaciones de Renau, acaso las que faltan en esa colecci\u00f3n. Pero no ha permitido que yo las escuche. Este privilegio queda o bien para \u00e9l en exclusiva o para el siguiente investigador de Renau.<\/p>\n<p>En octubre del 77 Renau regresa a Espa\u00f1a. Ten\u00eda un compromiso con Foto Centro de Madrid, una escuela de fotograf\u00eda y de cine. Y tambi\u00e9n se hab\u00eda comprometido con <em>Acci\u00f3 Cultural del Pa\u00eds Valenci\u00e0<\/em>, dirigida entonces por Joan Fuster, para estar presente en la entrega de los <em>Premis Octubre<\/em>, concedidos por esa instituci\u00f3n. Imprevistos retrasos en los vuelos o alguna raz\u00f3n parecida le impidieron cumplir su palabra con Acci\u00f3 Cultural, pero lleg\u00f3 a tiempo de dar las conferencias en Foto Centro, aunque tuvieron que posponerse un par de d\u00edas.<\/p>\n<p>Este oto\u00f1o de 1977 en Espa\u00f1a es clave en la \u00faltima etapa de Renau.<\/p>\n<p>Joan Fuster organiz\u00f3 en su casa de Sueca una reuni\u00f3n de varios intelectuales valencianos con Renau, para que \u00e9ste explicara sus experiencias y sus proyectos.<\/p>\n<p>En su libro Renau, pintura i pol\u00edtica, Doro Balguer evoca esta cita en Sueca, utilizando la cinta que Renau grab\u00f3 en Berl\u00edn despu\u00e9s, y que entreg\u00f3 a su amigo.<\/p>\n<p>Renau explica que reuni\u00f3 a un grupo de intelectuales valencianos en casa de Joan Fuster para exponer las dificultades de su posible instalaci\u00f3n en Valencia, en parte debidas a su inter\u00e9s por los murales que estaba haciendo en Alemania. Adem\u00e1s de Fuster estaban Sanchis Guarner, el escultor Alfaro, Vicent Andr\u00e9s Estell\u00e9s, Paco P\u00e9rez Morag\u00f3n, Eliseu Climent y alg\u00fan otro que Renau no cita ni yo, que le acompa\u00f1\u00e9, recuerdo. Creo que el pintor Solbes tambi\u00e9n estaba. Renau sintetiz\u00f3 alguna de las conferencias que pronunciaba habitualmente sobre los trabajos que estaba haciendo en la ciudad alemana de Erfurt, siempre ilustradas con diapositivas. Recuerdo que nos dej\u00f3 a todos fascinados; literalmente boquiabiertos. En la grabaci\u00f3n Renau dice con exactitud que quedamos estupefactos y que el mismo Fuster dijo: \u201ct\u00fa eres una especie de monstruo, una cosa incre\u00edble. Lo que nos has ense\u00f1ado est\u00e1 fuera de los l\u00edmites que podemos imaginar aqu\u00ed. Ahora con m\u00e1s raz\u00f3n tenemos que decirte que tienes que venir, que tienes que trabajar aqu\u00ed\u2026\u201d<\/p>\n<p>Si la fuerza y los proyectos del artista dejaron boquiabiertos a ese grupo de selectos intelectuales valencianos, las palabras de Fuster rogando a Renau que se instalara en Valencia tuvieron un impacto formidable en \u00e9ste.<\/p>\n<p>Es el momento de indagar sobre el encuentro entre estos dos grandes valencianos del siglo XX.<\/p>\n<p>Lo que m\u00e1s llama la atenci\u00f3n del afecto que se dispensaron Renau y Fuster es lo alejado de sus posiciones ideol\u00f3gicas. Fuster era lo m\u00e1s ajeno, incluso opuesto, al dogmatismo marxista. Renau utiliz\u00f3 el art\u00edculo que Fuster escribi\u00f3 en 1968 en &#8220;Serra d\u2019Or&#8221;, criticando a los que se hab\u00edan escandalizado por la invasi\u00f3n del Pacto de Varsovia en Checoslovaquia, porque coincid\u00eda con su visi\u00f3n de los hechos. Pero es obvio que no lo habr\u00eda hecho de ignorar qui\u00e9n era Joan Fuster.<\/p>\n<p>Es posible que Renau se enterara de la actitud antifranquista de Fuster antes o al mismo tiempo que Fuster supo de la existencia de Renau. Los expertos en el escritor de Sueca aseguran que su curiosidad intelectual le induc\u00eda a sondear todos los horizontes. Uno de ellos era el de los exiliados valencianos. Acaso Fuster supo en los a\u00f1os 50 que en M\u00e9jico viv\u00edan una serie de intelectuales y artistas valencianos exiliados. Puede que el mismo Gil Albert, de regreso ya en Espa\u00f1a, le hablara de los que hab\u00edan quedado en Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>Doro Balaguer sugiere que acaso fue G\u00f3mez Nadal quien hablara a Fuster de Renau. G\u00f3mez Nadal, camarada del artista en 1936, hab\u00eda sido impulsor y colaborador de la revista Nueva Cultura, y ya en aquella \u00e9poca era propagandista de la integraci\u00f3n de Valencia en una entidad pol\u00edtica llamada <em>Pa\u00efsos Catalans<\/em>, que deb\u00eda unir Catalu\u00f1a, Baleares, las tres provincias valencianas y el Rosell\u00f3n franc\u00e9s. Nadal escap\u00f3 a Francia tras la derrota republicana. Al parecer ejerci\u00f3 de enlace de los espa\u00f1oles antifascistas con la resistencia francesa en Par\u00eds, donde pas\u00f3 los a\u00f1os de la guerra mundial. Luego de acabar \u00e9sta, se instal\u00f3 en el Midi franc\u00e9s, y mantuvo un estrecho contacto con los catalanes antifranquistas, a quienes Fuster se hab\u00eda ido aproximando.<\/p>\n<p>Dice Doro Balaguer que Nadal pudo advertir a Fuster de la presencia de un valenciano de categor\u00eda en Berl\u00edn.<\/p>\n<p>Pero la persona que sirvi\u00f3 de enlace f\u00edsico entre ambos fue Gon\u00e7al o Gonzalo Castell\u00f3. Hemos visto en el cap\u00edtulo sobre <em>Fata Morgana<\/em>, que Renau recibe una sugerencia de su antiguo camarada para editar el libro en catal\u00e1n y en ingl\u00e9s. Recordemos que Castell\u00f3 ten\u00eda un bufete de abogados en Madrid, que era un ferviente catalanista, y que era socio de una empresa de importaci\u00f3n y exportaci\u00f3n de materias primas especializada en el mercado socialista. Castell\u00f3 y Fuster compart\u00edan la pasi\u00f3n catalanista, y el primero entendi\u00f3 que su amigo de Sueca deb\u00eda ponerse en contacto con el artista exiliado.<\/p>\n<p>La prueba es una carta de Fuster a Renau fechada el 4 de julio de 1968. El investigador y amigo de Fuster Francesc P\u00e9rez Morag\u00f3n la ha hallado en los archivos del intelectual, y Doro Balaguer ha sido tan amable de proporcionarme una copia.<\/p>\n<p>Del contexto de la carta, mecanografiada en catal\u00e1n, se deduce que el artista y Fuster se hab\u00edan puesto en contacto directo desde hac\u00eda poco tiempo. Fruto de este contacto era un mapa raro que Renau hab\u00eda enviado a Fuster, y que \u00e9ste promet\u00eda colgar de una pared de su casa.<\/p>\n<p>Un d\u00eda u otro, escribiendo t\u00fa o escribiendo yo, ten\u00edamos que ponernos en contacto directo. Gon\u00e7al Castell\u00f3 lo proyectaba as\u00ed, y como es un hombre de una tenacidad admirable, habr\u00eda acabado por conseguirlo de cualquier manera. Lo ha conseguido induci\u00e9ndote a ti a tomar la iniciativa. Es preciso decir que tambi\u00e9n hab\u00eda insistido mucho para que fuese yo el primero en tomarla. \u00c9l me ha hablado largo y tendido de ti; supongo que igualmente te habr\u00e1 escrito alguna cosa de m\u00ed, y que te habr\u00e1 enviado alg\u00fan libro m\u00edo.<\/p>\n<p>Fuster dice que acaba de recibir el libro Fata Morgana, e informa a Renau que le segu\u00eda la pista desde hac\u00eda a\u00f1os, cuando ley\u00f3 en la revista Realidad (clandestina en Espa\u00f1a, del PCE) \u201cunos art\u00edculos tuyos\u2026 sobre pintura, en pol\u00e9mica con F. Claud\u00edn, que me interesaron tambi\u00e9n profundamente.\u201d<br \/>\nEsta confesi\u00f3n, sincera o de compromiso, revela la amplia curiosidad de Fuster. Habr\u00eda sido todav\u00eda m\u00e1s revelador conocer el efecto que causaron sobre el intelectual los argumentos de Renau, que a otros hab\u00edan parecido indigestos y monol\u00edticos.<\/p>\n<p>Fuster le dice a Renau que estudiar\u00e1 la forma de publicar en Espa\u00f1a algo de lo que el pintor ha escrito, aunque sabe que no ser\u00e1 f\u00e1cil. Por \u00faltimo, pide que le cite los libros escritos por \u00e9l que posee, para enviarle los que no tiene, como testimonio de \u201cla cordial buena voluntad de tu nuevo amigo\u201d.<\/p>\n<p>En definitiva, de estas l\u00edneas se desprende que 1968 es el a\u00f1o en el que los dos valencianos universales se ponen en contacto.<\/p>\n<p>Confirmaci\u00f3n de esta hip\u00f3tesis es la tarjeta postal que Renau env\u00eda a Fuster desde Praga a finales de ese a\u00f1o. \u201cUn cordial saludo desde la tornasolada Praga y mis mejores deseos de una Feliz Navidad y A\u00f1o Nuevo\u201d.<\/p>\n<p>Datada el 17 de julio de 1969, P\u00e9rez Morag\u00f3n ha encontrado en el archivo Fuster otra carta, esta vez remitida por Renau desde Berl\u00edn. Parece una contestaci\u00f3n a la de Fuster de un a\u00f1o antes. Si tenemos en cuenta que entre ambos no hab\u00eda una relaci\u00f3n que exigiera la correspondencia frecuente, y que Renau padec\u00eda lo que \u00e9l llamaba \u201calergia epistolar\u201d, se entiende el lapso de tiempo.<br \/>\nLa carta est\u00e1 mecanografiada en un catal\u00e1n normativo pero con faltas ortogr\u00e1ficas, de lo que se deduce la buena voluntad y el esfuerzo empleado por Renau en aproximarse a Fuster. Debi\u00f3 ser enviada a Espa\u00f1a en un paquete por medio del correo org\u00e1nico o interior del PCE, a juzgar por las referencias de Renau. \u00c9ste informa que se lo pasa muy bien leyendo el Diari de Fuster, una recopilaci\u00f3n de apuntes y sentencias, y que suscita en \u00e9l cavilaciones casi metaf\u00edsicas sobre el nostre pa\u00eds.<\/p>\n<p>Para un exiliado que ha perdido el concepto de patria y ha decidido ser un ciudadano universal, no es una confesi\u00f3n f\u00e1cil reconocer el afecto que siente por su tierra de origen. Ahora bien, como lo que suscita son emociones y no argumentos filos\u00f3ficos, la ortodoxia marxista queda resguardada.<br \/>\nEsto no es una iron\u00eda de mi parte, sino una reflexi\u00f3n sobre la actitud de Renau hacia Valencia. Fue deliberadamente a-racional m\u00e1s que irracional. Y digo a-racional por evitar los t\u00e9rminos sentimental o emocional, que para Renau eran pecado. L\u00e9anse sino con atenci\u00f3n estas l\u00edneas:<\/p>\n<p>Debo decirte que cuando en tu primera carta dudabas de si tus cosas podr\u00edan interesarme, tal modestia me dej\u00f3 estupefacto. \u00bfInteresarme? Una verdadera convulsi\u00f3n, m\u00e1s bien revoluci\u00f3n, que lleg\u00f3 a otras nociones tangenciales de mi caletre y de mi sensibilidad.<\/p>\n<p>Y para terminar, otra prueba del impacto que Fuster caus\u00f3 en Renau, aunque sea dando un salto en el tiempo, porque estas palabras las pronunci\u00f3 el artista en 1981, con motivo de un homenaje a Fuster, blanco de los ataques de la derecha y la ultraderecha valenciana. Renau afirm\u00f3:<\/p>\n<p>Desde que nac\u00ed hace ya 74 a\u00f1os, el hombre, la categor\u00eda que m\u00e1s claridad me ha dado, es una categor\u00eda llamada Joan Fuster, porque claridad no es sin\u00f3nimo de verdad, es sin\u00f3nimo de ver claro, y eso no es f\u00e1cil hoy, ver claro no es f\u00e1cil.<\/p>\n<p>\u00bfM\u00e1s claridad que Plejanov? \u00bfM\u00e1s claridad que Marx, que Lenin?<\/p>\n<p>Renau en Mahlsdorf, foto de Marta Hofmann<\/p>\n<p>Es evidente que Renau se ha dejado arrastrar por la emoci\u00f3n.<\/p>\n<p>La causa de esta \u201cdebilidad\u201d la encuentro yo en una acumulaci\u00f3n de presiones que van aplastando poquito a poquito al anciano artista: su enfermedad, la frustraci\u00f3n de no poder instalarse en su pa\u00eds por carecer de medios de subsistencia, y el berenjenal en el que se ha convertido Valencia, con una intelectualidad fraccionada por las ambiciones pol\u00edticas, el modelo territorial, y en nerviosa alerta ante el inminente reparto de poder, que cuajar\u00eda con el Estatuto y la sanci\u00f3n legal de la autonom\u00eda en 1982.<\/p>\n<p>Renau est\u00e1 acostumbrado a una estabilidad social y pol\u00edtica casi de acero. Lo que vive en su Matria se parece mucho a las controversias ideol\u00f3gicas de su juventud. La diferencia es que en los a\u00f1os 30 Renau ten\u00eda una claridad absoluta en sus objetivos. Mientras que en la segunda mitad de los 70 y primeros 80, el nuevo reparto de poder empieza a ser un hecho, y el discurso marxista bolchevique no sirve absolutamente para nada en medio de ese caos de fuerzas.<\/p>\n<p>Me atrevo a decir que esta hecatombe ideol\u00f3gica afect\u00f3 a Renau tanto como la p\u00e9rdida de fuerzas ocasionada por la enfermedad. Y ambas unidas, le dejaron a merced de la corriente.<br \/>\nY la corriente m\u00e1s seria, mejor fundamentada, m\u00e1s atractiva para un intelectual combativo era la del \u201cfusterianismo\u201d. Joan Fuster, el hombre que no quiso ser l\u00edder pol\u00edtico, para desconsuelo de tantos, pero para alivio de \u00e9l mismo, persona inteligente y astuta a la vez. Renau tampoco est\u00e1 ya para encabezar movimientos o fracciones pol\u00edticas. No le interesa. Le queda poco tiempo de vida, y un mont\u00f3n de proyectos por realizar, en especial el de conservar y perpetuar su legado.<br \/>\nLa finura intelectual de Joan Fuster, su cordialidad y la sinton\u00eda anarcoide-nihilista que hay entre \u00e9l y Renau, ser\u00e1n para \u00e9ste \u00faltimo un b\u00e1lsamo, un refugio, una amistad.<\/p>\n<\/div><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[vc_btn title=&#8221;Lea o descargue este cap\u00edtulo en PDF&#8221; color=&#8221;info&#8221; align=&#8221;center&#8221; i_icon_fontawesome=&#8221;fa fa-file-pdf-o&#8221; button_block=&#8221;true&#8221; add_icon=&#8221;true&#8221; link=&#8221;url:https%3A%2F%2Fagroicultura.com%2Fgeneral%2Fwp-content%2Fuploads%2F2022%2F04%2F22-Bio-Renau-Capitulo-22-copia.pdf||target:%20_blank|&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;8757&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;8742&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;8752&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_btn title=&#8221;Lea o descargue este cap\u00edtulo en PDF&#8221; color=&#8221;info&#8221; align=&#8221;center&#8221; i_icon_fontawesome=&#8221;fa fa-file-pdf-o&#8221; button_block=&#8221;true&#8221; add_icon=&#8221;true&#8221; link=&#8221;url:https%3A%2F%2Fagroicultura.com%2Fgeneral%2Fwp-content%2Fuploads%2F2022%2F04%2F22-Bio-Renau-Capitulo-22-copia.pdf||target:%20_blank|&#8221;][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":10761,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[521,25,510],"tags":[],"class_list":["post-14675","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-biografia-actualidaza","category-cultura-y-comunicacion","category-series"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/P1010018.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p4Dh6a-3OH","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14675","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14675"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14675\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14786,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14675\/revisions\/14786"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10761"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14675"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14675"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14675"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}