{"id":14690,"date":"2022-04-09T17:08:01","date_gmt":"2022-04-09T15:08:01","guid":{"rendered":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/?p=14690"},"modified":"2023-04-23T19:53:38","modified_gmt":"2023-04-23T17:53:38","slug":"renau-berlin-final-de-viaje-capitulo-24","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/renau-berlin-final-de-viaje-capitulo-24\/","title":{"rendered":"Renau. Berl\u00edn, final de viaje. Cap\u00edtulo 24"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\"><p>[vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;8963&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b15\"><\/div><div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text \"><h2 style=\"text-align: center;\">El enemigo de s\u00ed mismo<\/h2>\n<\/div><\/div><div  class=\"empty-space  marg-lg-b25\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p>Recuerda Marta Hofmann que en los primeros a\u00f1os de su convivencia con Renau \u00e9ste pon\u00eda de vez en cuando un disco de folklore africano para que la muchacha bailase, mientras \u00e9l la observaba marcando el ritmo de la m\u00fasica con golpes de la mano en la mesa.<\/p>\n<p>Esos buenos tiempos hab\u00edan pasado. El artista no hab\u00eda perdido su sentido del humor, pero s\u00ed se hab\u00eda enfadado con Marta porque hab\u00eda contrariado sus planes de vuelta a Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Ella me explicaba as\u00ed una de las cosas que m\u00e1s le fascinaban de Renau:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Para m\u00ed \u00e9l era una especie de cient\u00edfico en las Artes. \u00c9l sab\u00eda explicar cosas que otros s\u00f3lo sab\u00edan explicar con la intuici\u00f3n, met\u00eda las matem\u00e1ticas, la f\u00edsica y la m\u00fasica en la pintura. Todo se volv\u00eda l\u00f3gico y posible de ense\u00f1ar y aprender con el esfuerzo y talento necesarios. Dec\u00eda: \u201cEl dibujo es una cosa totalmente racional; si no fuera as\u00ed, Marta, los animales tambi\u00e9n dibujar\u00edan.\u201d Del color dec\u00eda que es m\u00e1s intuitivo.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Renau era absolutamente racional en lo que ense\u00f1aba. Y mientras no ten\u00edas una relaci\u00f3n cercana, tambi\u00e9n era generos\u00edsimo. El problema, creo yo, no era su capacidad pedag\u00f3gica, sino que para \u00e9l el centro de todo era su trabajo. As\u00ed como no se permit\u00eda ninguna flojedad en este sentido a s\u00ed mismo (por lo menos en mi tiempo), no se la permit\u00eda a nadie al que \u00e9l hab\u00eda \u201ccogido para s\u00ed\u201d, como lo hab\u00eda hecho conmigo. Y flojedad era para \u00e9l no vivir s\u00f3lo para su trabajo (el suyo, claro). En esto hab\u00eda una porci\u00f3n bastante clara de ego\u00edsmo con las personas concretas a su alrededor. Quiero expresarlo as\u00ed: en el trabajo, Renau era enormemente generoso para la Humanidad en general, pero ego\u00edsta en casos concretos; y s\u00f3lo hasta cierto punto en mi caso, ya que esa extrema dureza de Renau me ayud\u00f3 a sobreponerme a mi falta de disciplina, muy latinoamericana, claro. A pesar de eso, imag\u00ednate, a m\u00ed me gustaba dibujar animalitos, hacer caricaturas, pintar cuadritos. \u00a1Y vaya, al laboratorio, a hacer fotomontajes! Te aseguro que yo no dibujar\u00eda como dibujo, si no hubiera sido por Renau. Eso de dibujar \u201cgeom\u00e9tricamente\u201d fue muy duro, pero sano.<\/em><\/p>\n<p>En alem\u00e1n hay un dicho que para Marta Hofmann tiene un gran significado: Hinterher weiss man alles besser, &#8220;A toro pasado, se entiende todo mejor&#8221;. Hoy ve claro algo que en 1979 le resultaba confuso: la trascendencia universal de Renau.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Renau no es conocido como se lo merece, ya que en \u00e9l no s\u00f3lo es importante su calidad como artista (buenos pintores hay bastantes, \u00bfno?), sino que toda la persona era una unidad coherente. Sus ideas sobre el Arte, la finalidad y la esfera de acci\u00f3n en la sociedad, la manera concreta de hacerlo, en eso se diferencia de gran cantidad de artistas, que m\u00e1s que nada pintan para galer\u00edas y les importa un bledo (fuera de su propio ombligo) ser entendidos, y que el contenido de las obras (Inhalt) que ven los espectadores corresponda con lo que el artista quiere que la gente entienda.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>En alem\u00e1n se dice, \u201clos artistas son los ojos de la humanidad\u201d. Renau esto lo tomaba en serio. Y m\u00e1s que nada esto \u00faltimo fue lo que nos impresion\u00f3 a m\u00ed y a los otros j\u00f3venes que dibujaban en su casa.<\/em><\/p>\n<p>Los \u00faltimos a\u00f1os de la vida de Renau debieron ser extremadamente duros para \u00e9l, porque el reconocimiento que obtuvo en Valencia no colmaba su mayor deseo, hacer escuela.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 no lo consigui\u00f3? Es obvio que no encontr\u00f3 en Valencia a nadie capacitado y dispuesto. Pero lo intent\u00f3 de todas las formas, utilizando todas las estrategias a su alcance.<\/p>\n<p>En cuanto le ofrec\u00edan dar una conferencia en un centro acad\u00e9mico, aceptaba. Esto tiene un gran m\u00e9rito, porque sus fuerzas f\u00edsicas se le iban a chorros. Su sobrina Marisa G\u00f3mez Renau y la hija de \u00e9sta recuerdan al t\u00edo Pepe en la casa de Matilde en Segovia, entre 1979 y 1981, tom\u00e1ndose al cabo del d\u00eda decenas de pastillas, algunas para mantenerse despierto y otras para poder dormir, sin perder un segundo de lucidez y de ganas de trabajar.<\/p>\n<p>La salud le importaba poco, y en Valencia, siempre que pod\u00eda se iba de tertulia. Lo recuerda Doro Balaguer, que casi a diario le hac\u00eda una visita a su piso de la calle Castell\u00f3, que la Fundaci\u00f3n pagaba en su nombre. Desde all\u00ed, le acompa\u00f1aba a veces, despacito, porque al artista le costaba mucho andar, hasta la cafeter\u00eda \u201cBraque\u201d, donde pasaba un rato charlando con algunos viejos amigos, fumando y bebiendo whisky de calidad. Los lunes se acercaba por all\u00ed Joan Fuster, camino de su propia tertulia.<\/p>\n<p>Balaguer tambi\u00e9n estuvo varias veces en Berl\u00edn Este. En una ocasi\u00f3n, Renau se lo llev\u00f3 a una antigua cafeter\u00eda del barrio de Mitte, escenario de tragedias, epopeyas y actividades art\u00edsticas que marcan la historia del siglo XX. El comentario que le hizo era una explicaci\u00f3n indirecta sobre su disposici\u00f3n a trasladarse a Valencia. Relajado y un tanto conmovido, Renau se\u00f1al\u00f3 con lucidez que all\u00ed se encontraba esa vieja Europa que \u00e9l tanto apreciaba. No es que las cafeter\u00edas de suelos sucios y mesas de lin\u00f3leum de Valencia merecieran su desprecio. Pero, a decir verdad, salvo el Ateneo y la Real Sociedad de Agricultores, selecto casino de clase alta, pocos lugares acogedores quedaban entonces en Valencia para los amantes de las tertulias. Renau hab\u00eda pasado la tercera parte de su vida en el centro de la vieja Europa, en Berl\u00edn, ciudad marcada por la guerra fr\u00eda, mito, icono, como se dice hoy, del conflicto m\u00e1s trascendental y duradero del siglo XX, al menos sobre el papel: capitalismo contra socialismo, dos formas de entender y planificar la vida, opuestas, irreconciliables.<\/p>\n<p>Ferran Morell era en 1981 profesor de dibujo en el instituto Juan de Garay. Hab\u00eda sido compa\u00f1ero de Juan Renau, el hermano peque\u00f1o del exiliado, que acababa de jubilarse. Morell, hoy retirado, ten\u00eda una idea personal y democr\u00e1tica de la ense\u00f1anza, emparentada con la antigua pedagog\u00eda anarquista, y la llevaba a cabo en su clase. Enterado de la estancia de Jos\u00e9 Renau en Valencia, pidi\u00f3 a su hermano, sin mucha convicci\u00f3n, que le invitara a una exposici\u00f3n que los alumnos hab\u00edan realizado en la Lonja de Valencia, con contribuciones propias, para celebrar el centenario de Picasso.<\/p>\n<p>Renau no lo dud\u00f3 ni un instante. Acudi\u00f3 a la cita de los bachilleres, les habl\u00f3 del Arte y de la Historia, convers\u00f3 con ellos, y seg\u00fan Ferr\u00e1n Morell, se interes\u00f3 much\u00edsimo en los trabajos de los alumnos, a los que dedic\u00f3 un largo rato, sin cansarse de ver obras de primerizos.<\/p>\n<p>Esta fue una de las actividades de Renau en su Matria, tercamente a la busca de una o varias personas j\u00f3venes que continuasen su camino en el arte.<\/p>\n<p>Otro testimonio de la vida p\u00fablica del viejo artista es su intervenci\u00f3n, en la primavera de 1982, en la Escuela de Magisterio de Valencia. La conferencia fue grabada en video, y es una muestra excelente de las numerosas exposiciones que Renau realiz\u00f3 en todo tipo de instituciones p\u00fablicas y privadas.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es comprometerse?, se pregunta el pintor en un momento. Un compromiso es un convenio entre dos partes, se contesta. Y explica que todo arte est\u00e1 comprometido en un sentido o en otro. Porque lo contrario de lo comprometido es lo libre, y lo libre no existe. Los animales tienen sus jaulas invisibles. Las culturas, las civilizaciones, las herencias son jaulas necesarias.<\/p>\n<p>Hablando de las diferencias entre el catolicismo y la Iglesia dice que \u201ctodos somos cristianos\u201d, y no en el sentido literal, sino aceptando que la mayor\u00eda de los espa\u00f1oles y de los europeos han tenido una formaci\u00f3n cristiana, que forma parte de nuestra tradici\u00f3n.<\/p>\n<p>Las ideas sintetizadas en los dos \u00faltimos p\u00e1rrafos son dignas de una reflexi\u00f3n. La primera, por sus implicaciones filos\u00f3ficas: para el materialista consecuente, la libertad sacada de su contexto es un concepto metaf\u00edsico frente al determinismo ineluctable. La segunda, por la perspicacia y amplitud de miras del viejo Renau, muy lejos ya del furibundo anticlericalismo de su juventud.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n habl\u00f3 del Guernica, que acababa de regresar a Espa\u00f1a, procedente de Nueva York, en medio de una pol\u00e9mica en la que Renau particip\u00f3. En realidad, fue una excusa para argumentar que el arte vanguardista de la segunda mitad del siglo es una estafa pol\u00edtica y est\u00e9tica. Nuestro siglo, concluye, quedar\u00e1 marcado para siempre como el m\u00e1s intenso y transparente de la relaci\u00f3n arte y dinero.<\/p>\n<p>Remata esta antigua idea suya con otra que causaba gran malestar entre los artistas encantados de ser de \u201cizquierdas\u201d. Establece una relaci\u00f3n de causa efecto entre la guerra fr\u00eda y el expresionismo abstracto: el Sistema descubre que la mejor forma de ganarse a los intelectuales europeos es satisfacer su vanidad; el MOMA de Nueva York, dominado por los Rockefeller, fue utilizado por los norteamericanos como instrumento propagand\u00edstico. Pero como McCarthy consideraba el arte abstracto como subversivo, los pintores de izquierda se pusieron a hacer pintura abstracta. La CIA subvencion\u00f3 muchas actividades culturales e intelectuales, influenciando a los intelectuales extranjeros, para oponerse al bloque comunista, convirtiendo el expresionismo abstracto en s\u00edmbolo de la libertad de creaci\u00f3n. Pone como ejemplo a Pollock, que habiendo sido un pintor vanguardista, al llegar a ser famoso y millonario, se suicid\u00f3, igual que Rothko. Renau deduce que ten\u00edan mala conciencia.<\/p>\n<\/div><\/div><div  class=\"empty-space  marg-lg-b15\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;8969&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b15\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p>Renau defiende ante su joven concurrencia el arte comunal. Pone como ejemplo su \u00faltimo trabajo en Alemania. Dice que hay muchos colectivos franceses, norteamericanos e ingleses que lo practican. No se pinta <em>pa guanyar xavos<\/em>, para eso se hace uno banquero, dice abruptamente. Y anuncia que desde <em>Acci\u00f3 Cultural del Pa\u00eds Valenci\u00e0<\/em> va a realizar toda esa propaganda. \u00c9sta era la instituci\u00f3n que amparaba (sigue haci\u00e9ndolo) a los valencianos proclives a la identidad catalana. De hecho, la Fundaci\u00f3n Josep Renau tiene hoy (nominalmente) su sede en el edificio que alberga a <em>Acci\u00f3 Cultural<\/em> en la ciudad de Valencia. <em>Octubre-Acci\u00f3 Cultural<\/em> desarrolla hoy un plan de actividades culturales rico, atractivo y muy variado.<\/p>\n<p>Tras hablar de la importancia y el papel protagonista de la mujer en el mundo y en el arte moderno, hace Renau una referencia de especial significado para entender las relaciones pol\u00edticas de la Transici\u00f3n.<\/p>\n<p>Informa de su reciente elecci\u00f3n como jurado en los premios nacionales Pr\u00edncipe de Asturias. Acaba de llegar de Oviedo, donde se ha reunido con gente eminente, algunos, curas. Dice que modificaron el reglamento, porque no les gustaba. Eso es democracia. Es la prueba de que han cambiado las cosas: la confraternizaci\u00f3n de un cura y un ateo en un jurado de la realeza.<\/p>\n<p>A pesar de todos sus esfuerzos, no encontr\u00f3 ning\u00fan voluntario en estas charlas mitad informativas mitad apost\u00f3licas. Tambi\u00e9n las hizo en el Colegio de Arquitectos de Valencia y en otros lugares, con el mismo frustrante resultado.<\/p>\n<p>Mientras tanto, su figura continuaba siendo dignificada. En enero de 1979, en ausencia suya, pues se encontraba en Berl\u00edn, se inaugur\u00f3 en el Museo de Bellas Artes de Valencia, una muestra monogr\u00e1fica de su obra, aprovechando la del a\u00f1o anterior en Madrid. No pas\u00f3 inadvertida ni fue un acontecimiento rutinario. El periodista Ricardo Bellveser se hac\u00eda eco de la misma en un reportaje publicado en &#8220;Las Provincias&#8221; el 13 de enero.<\/p>\n<p>\u201cInaugurada la muestra Josep Renau\u201d, dice el titular de esta cr\u00f3nica, que contiene numerosas claves. Entre ellas, la absurda discrepancia entre el entonces director del Museo, Felipe Gar\u00edn, y el delegado de Cultura, Juan Marco. Gar\u00edn dec\u00eda \u201cEn esta etapa de transici\u00f3n que atravesamos, el Ministerio tropieza una y otra vez con los funcionarios de segunda o tercera categor\u00eda que antes no dec\u00edan nada, no aparec\u00edan para nada, y ahora quieren tomar cartas en todo.\u201d Joan Fuster estuvo presente en el acto, y fue ignorado ostensiblemente por todos menos por Gar\u00edn.<\/p>\n<p>El periodista Ricardo Bellveser daba noticia el 1 de junio de otra conferencia de Renau en un sal\u00f3n del hotel Reina Victoria, donde el artista asegur\u00f3 que ven\u00eda \u201cpara quedarse para siempre y luchar por el Pa\u00eds Valenciano\u201d.<\/p>\n<p>Fue un anuncio hecho con deliberaci\u00f3n. En mayo, el artista hab\u00eda firmado un contrato de arrendamiento con Do\u00f1a Hortensia S\u00e1nchez Monteagudo, propietaria de un piso en la calle Castell\u00f3. Estaba en un edificio famoso en Valencia por la singularidad de su fachada. Unos lo llaman la <em>Casa Jueva<\/em> o casa jud\u00eda, y otros la Casa Mas\u00f3nica, porque tiene una enorme estrella de cinco puntas en lo m\u00e1s alto. El alquiler lo costeaba la Fundaci\u00f3n. All\u00ed instal\u00f3 Renau un laboratorio fotogr\u00e1fico, y realiz\u00f3 sus \u00faltimos carteles, dedicados a sus amigos, pero siempre de contenido pol\u00edtico. Todo daba a entender que no volver\u00eda a Berl\u00edn, salvo para recuperar sus bienes.<\/p>\n<p>La reci\u00e9n constituida Fundaci\u00f3n inici\u00f3 una serie de exposiciones itinerantes de diversas obras de Renau, centradas sobre todo en los fotomontajes, que estuvieron en varias ciudades valencianas y de otras provincias aleda\u00f1as.<\/p>\n<p>Pero en agosto de 1979, vemos a Renau firmando el contrato con la alcald\u00eda de Erfurt para la realizaci\u00f3n del mural del centro cultural de la plaza de Mosc\u00fa.<\/p>\n<p>Vivir\u00e1 muchos meses de 1980 y 81 a caballo entre Berl\u00edn y Valencia, siempre atareado, casi sin respiro.<\/p>\n<p>En 1980 estuvo presente en la Feria del Libro de Valencia, seg\u00fan testimonios de diarios de la \u00e9poca. &#8220;Las Provincias&#8221; informaba de los incidentes ocurridos en aquella muestra. Algo m\u00e1s de cuarenta manifestantes recorrieron las instalaciones gritando contra las \u201ceditoriales catalanistas\u201d, y abuchearon y pitaron a Renau, a quien tiraron bolas de papel y llamaron traidor. Los responsables de la presentaci\u00f3n le metieron en la caseta, la cerraron y esperaron a que llegara la polic\u00eda. Luego se puso a llover, y los revoltosos se marcharon sin que fuera preciso echarlos.<\/p>\n<p>Era la presentaci\u00f3n de Arte en Peligro, donde Renau evoca sus trabajos m\u00e1s destacados durante su \u00e9poca de director general de Bellas Artes. Este volumen contiene varios textos autobiogr\u00e1ficos en los que da detalles muy valiosos sobre la \u00e9poca. El libro reproduce \u00edntegra la conferencia que tuvo que dar en Par\u00eds en 1937 ante el panel de expertos muse\u00edsticos de toda Europa. Aprovech\u00f3 la oportunidad para incluir muchas ilustraciones, la mayor\u00eda relacionadas con el traslado de los cuadros del Prado a Valencia.<\/p>\n<p>La efervescencia pol\u00edtica que se viv\u00eda en la Comunidad Valenciana se reflejaba en casi todo. Eran los tiempos en los que se elaboraba un Estatuto para el autogobierno. S\u00edmbolos como la bandera y elementos b\u00e1sicos en la vida diaria, como la lengua (la denominaci\u00f3n de esa lengua) eran motivo de debates agrios y enfrentamientos f\u00edsicos.<\/p>\n<p>La presentaci\u00f3n de <em>Arte en Peligro<\/em> en Madrid tambi\u00e9n fue pol\u00e9mica, como evidencia una carta a la redacci\u00f3n de &#8220;El Pa\u00eds&#8221; de un grupo de valencianos residentes en la capital, publicada el 25 de mayo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Con motivo de la presentaci\u00f3n en Madrid del libro del artista valenciano Josep Renau \u201cArte en Peligro\u201d, un grupo de valencianos, socios de Acci\u00f3 Cultural, nos acercamos a la Casa de la Panader\u00eda con el fin de presenciar el acto. Cu\u00e1l no ser\u00eda nuestra sorpresa cuando, presidiendo, encontramos junto a Josep Renau, Tierno Galv\u00e1n y los representantes de los ayuntamientos socialistas de Valencia y Madrid, al presidente y al secretario de la Casa Regional de Valencia. Adem\u00e1s, el acto estuvo \u201cadornado\u201d con la presencia de dos falleras y una se\u00f1era \u201ccon banda azul\u201d que, evidentemente, no se atrevieron a mostrar. No podemos comprender c\u00f3mo un se\u00f1or de la reconocida categor\u00eda de Renau, miembro de la Junta Consultiva de Acci\u00f3 Cultural, nacionalista y hombre de izquierdas, se ha dejado manipular por esta gente, cuya \u00fanica ilusi\u00f3n es comerse una paella de tarde en tarde, sacar adelante un bingo, e impedir cualquier trabajo positivo que desde Madrid pueda hacerse.<\/em><\/p>\n<p>El artista gr\u00e1fico se torna memorialista en ese tiempo. Con motivo del traslado del Guernica a Espa\u00f1a es requerido por periodistas para explicar su papel en el encargo. Tambi\u00e9n es objeto de ensayos y cr\u00edticas por parte de los primeros valedores de lo que hoy se llama \u201cmemoria hist\u00f3rica\u201d.<\/p>\n<p>Renau se defendi\u00f3 como pudo. En ocasiones, de un modo poco h\u00e1bil, como en el texto &#8220;Albures y cuitas con el Guernica y su madre&#8221;, publicado en la revista <em>Cimal<\/em>, y tambi\u00e9n, de modo m\u00e1s extenso, en el cat\u00e1logo de la primera exposici\u00f3n.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n entreg\u00f3 a Doro Balaguer un texto sobre su exilio en M\u00e9jico, que \u00e9ste public\u00f3 en la revista <em>Espill<\/em> en oto\u00f1o de 1982, al poco de fallecer Renau.<br \/>\nY por \u00faltimo, redact\u00f3 un art\u00edculo entre biogr\u00e1fico y reflexivo sobre John Heartfield, que se public\u00f3 en <em>Photovision<\/em> en el verano de 1981. Era una reelaboraci\u00f3n de cierto texto corto que hab\u00eda escrito y publicado en la RDA al menos diez a\u00f1os antes, y profundizaba sobre el sentido del fotomontaje en color.<\/p>\n<p>En Berl\u00edn, la guerra fr\u00eda entre Renau y Marta Hofmann hab\u00eda llegado a extremos de congelaci\u00f3n, aunque partiendo de disputas encendidas. Un buen d\u00eda, Renau echa de casa a Marta. Ella no recuerda el trance, pero lo reconoce gracias a la memoria de Peter G\u00fcltzow, el muchacho vecino de Kastanienallee que casi se hab\u00eda instalado en casa de Renau. Peter asegura que presenci\u00f3 con dolor y perplejidad la escena en la que el artista despidi\u00f3 a Marta. Al cabo de un mes, ella regres\u00f3 para participar en los trabajos del mural de Erfurt, pero ya no se qued\u00f3 a dormir en el catre de aquel cuartito donde hab\u00eda pasado a\u00f1os decisivos de su vida. Se busc\u00f3 un piso en un barrio cercano, y vivi\u00f3 en \u00e9l hasta la \u00faltima visita del artista a Espa\u00f1a. Durante esta ausencia, se instal\u00f3 de nuevo en casa del artista. Esto fue providencial tras el regreso de Renau en el verano de 1982. Lleg\u00f3 tan enfermo que Marta fue su cuidadora hasta que tuvieron que trasladarlo definitivamente al hospital.<\/p>\n<p>El \u00faltimo episodio destacable de la estancia de Renau en Valencia fue el homenaje a Joan Fuster. El motivo desencadenante de la convocatoria fue una bomba que destroz\u00f3 parte de la casa del intelectual en Sueca. Fue un ataque terrorista en toda regla, y consigui\u00f3 exactamente lo contrario de lo que pretend\u00eda. Eliseu Climent y su equipo lograron convocar en la plaza de toros de Valencia a una multitud ingente, predispuesta a escuchar las intervenciones de lo m\u00e1s granado de la intelectualidad valenciana, catalana y de otras partes de Espa\u00f1a. Renau era uno de los que hablaron, y lo hizo en los t\u00e9rminos de admiraci\u00f3n y afecto que ya hemos citado en otro cap\u00edtulo.<\/p>\n<p>Uno de los grandes enigmas de la Transici\u00f3n Democr\u00e1tica valenciana es que toda esa rica suma de \u201cautoridades morales\u201d no lograra cuajar en ninguna instituci\u00f3n pol\u00edtica, o que, aquellas que s\u00ed cuajaron procedentes de esa veta nacionalista, tuvieran tan poco arraigo electoral en la Comunidad Valenciana.<\/p>\n<p>En abril de 1982 Renau accede a una entrevista grabada en cine por un equipo dirigido por Jordi Cadena. La primera parte se hace en Valencia. El pintor manifiesta su cansancio por el tute que se ha dado en los \u00faltimos meses, y dice que cuando descanse en Berl\u00edn, volver\u00e1 con nuevos br\u00edos para desarrollar sus innumerables proyectos relacionados con la creaci\u00f3n art\u00edstica, no con la de charlista.<\/p>\n<p>El equipo de Cadena se traslad\u00f3 a Berl\u00edn en agosto, y volvi\u00f3 a entrevistarle al salir del hospital, donde hab\u00eda sufrido una operaci\u00f3n coronaria. Marta Hofmann recuerda sus visitas a la habitaci\u00f3n del centro especial para altos cargos, en el complejo sanitario de la Charit\u00e9, situado en la misma frontera interberlinesa. Divisaba la antigua estaci\u00f3n del ferrocarril de Hamburgo al otro lado del muro y del puerto fluvial Humbolt, y en la orilla opuesta del r\u00edo Spree, los solares del Reichstag y los jardines del Tiergarten. El Renau que vemos en las im\u00e1genes grabadas en Berl\u00edn en agosto de 1982 es un anciano demacrado, m\u00e1s delgado todav\u00eda que el filmado tres meses antes. A lo largo de la conversaci\u00f3n, utilizada en parte en un documental de <em>Televisi\u00f3 Valenciana<\/em> de la serie <em>Valencians que fan Hist\u00f2ria<\/em>, llama la atenci\u00f3n que aquel hombre severamente enfermo saque un paquete de cigarrillos y encienda uno.<\/p>\n<p>El artista que combate con armas tan desaconsejables contra la muerte acaba de sufrir una bofetada moral en Valencia. La refiere su hermano Alejandro.<br \/>\nSeg\u00fan su costumbre en Alemania, Renau recib\u00eda a todo el que mostrara inter\u00e9s en hablar con \u00e9l. A veces era abordado por la calle, a la salida de una conferencia, y el artista les invitaba a ir a su casa cuando quisieran.<\/p>\n<p>Muchas de las personas que se acercaron a \u00e9l eran muchachas. Esto es singular, y podr\u00eda dar lugar a curiosas divagaciones sobre el <em>sex appeal<\/em> de los viejos artistas. A Renau esto le encantaba y hay testimonios de que en cierta manera lo fomentaba.<\/p>\n<p>Una de las chicas que acudi\u00f3 al piso de <em>la Casa Jueva<\/em>, atra\u00edda por la figura hist\u00f3rica del artista, fue una estudiante de Bellas Artes, hoy pintora con cierto reconocimiento, que me ha rogado no d\u00e9 su nombre. Recuerda la efusividad del maestro, recre\u00e1ndose con sus manos en su cuerpo de muchacha, pero realizado la maniobra con un ingenio y una cortes\u00eda que hac\u00edan imposible la incomodidad de la \u201cmanoseada\u201d. Habl\u00f3 con \u00e9l de sus aspiraciones, y \u00e9ste le dio una recomendaci\u00f3n a primera vista desconcertante. \u201cEres mujer, y hasta que no pintes con el co\u00f1o, no ser\u00e1s una artista.\u201d Al cabo de unos meses sin ver a Renau, volvi\u00f3 un d\u00eda para informarle con orgullo que hab\u00eda descubierto qu\u00e9 era eso de pintar \u201ccon el co\u00f1o\u201d.<\/p>\n<\/div><\/div><div  class=\"empty-space \"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;8967&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b15\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p>Las visitas femeninas acud\u00edan d\u00eda s\u00ed, d\u00eda no al piso de la calle Castell\u00f3. Esto provoc\u00f3 una seria preocupaci\u00f3n en Lola y Matilde, las hermanas de Renau. La primera, que resid\u00eda en Valencia, iba con frecuencia al piso de su hermano Pepe, e incluso se qued\u00f3 all\u00ed en los \u00faltimos meses, debido a su fr\u00e1gil estado de salud. Pero tambi\u00e9n, alarmada por las consecuencias que en el anciano artista y su obra podr\u00edan tener lo que ella llamaba \u201clagartas\u201d. Las aprensiones de Lola no estaban infundadas, y sin duda se basaban en la experiencia de un camarada de Renau, Rafael Alberti, y en las de otros varones preclaros en su d\u00eda, rojos o nacionales. Lo cierto es que \u201chubo una mujer\u201d en la ancianidad de Renau, pero fue alejada a escobazos por la familia.<\/p>\n<p>El testimonio que tenemos es de primera mano, su hermano Alejandro, que en la primavera de 1982 estaba en Valencia. En las primeras p\u00e1ginas de su <em>Hasta donde la memoria alcance<\/em>, describe la \u00faltima vez que vio a Pepe. Fue en Valencia, antes de que \u00e9ste regresara a Berl\u00edn, donde se operar\u00eda del coraz\u00f3n y de donde no regresar\u00eda jam\u00e1s.<br \/>\nDice Alejando que era ya notoria la decadencia f\u00edsica de su hermano, aunque su cabeza segu\u00eda muy l\u00facida, \u00e1gil y brillante. No obstante, tambi\u00e9n ten\u00eda lapsos depresivos. En uno de ellos tuvo lugar la \u00faltima conversaci\u00f3n entre los dos Renau antes de la muerte de Jos\u00e9, seis meses despu\u00e9s en Berl\u00edn.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>Mira, Alejandro, en esta vida he sido muy desgraciado. Te lo digo a ti porque lo necesito, y a nadie mejor que a ti se lo puedo confesar. Yo he sido mi peor enemigo. He vivido intensamente pero no he sido feliz. He cometido muchos errores.\u201d Tambi\u00e9n en esos d\u00edas ten\u00eda un sentimiento de destellos juveniles que sal\u00edan de muy profundo de su interior. Eran los momentos que ten\u00eda una alumna que lo admiraba mucho, y \u00e9l se sent\u00eda muy atra\u00eddo. Me pregunt\u00f3 a quemarropa qu\u00e9 me parec\u00eda esta situaci\u00f3n. Le contest\u00e9 que \u00e9l era el \u00fanico que ten\u00eda que decidir\u2026 Insisti\u00f3\u2026 \u201c\u00a1Te he hecho una pregunta y no me la contestas! \u00a1Te est\u00e1s evadiendo! \u00a1Y te pido que me digas lo que piensas!\u201d \u201cPues mira, a m\u00ed me parece antinatural. \u00a1Ya no est\u00e1s en la edad! Y tambi\u00e9n, si fuerzas tu inclinaci\u00f3n, a tu alumna la puedes perjudicar\u2026 Porque en esta ciudad de tantos convencionalismos, esto no lo perdonar\u00edan nunca.\u201d \u201c\u00a1A m\u00ed eso no me importa!\u201d Le dije tambi\u00e9n: \u201cTu estado f\u00edsico no te responder\u00eda. Te has pasado toda tu vida estimul\u00e1ndote con caf\u00e9 y tabaco, que han mermado tu salud. Adem\u00e1s, tienes grandes proyectos a realizar. Aqu\u00ed te espera una gran juventud que te admira y necesita de ti. Te debes cuidar para llegar a tiempo de que se cumpla tu prop\u00f3sito, del que con tanto deseo me has hablado. Todo no lo podr\u00e1s hacer. Elige el que consideres m\u00e1s fundamental para ti. Part\u00ed para M\u00e9xico&#8221;. Cuando regres\u00e9 despu\u00e9s de unos meses, leyendo en una revista de una peluquer\u00eda de Barcelona, me enter\u00e9 que hab\u00eda muerto.<\/em><\/p>\n<p>A este golpe moral hab\u00eda precedido otro quiz\u00e1 mucho peor. En 1981 Julieta Renau, la hija mayor del artista, se quitaba la vida en Barcelona, v\u00edctima de una depresi\u00f3n. Su muerte no fue una sorpresa total. Tanto Manuela como Renau eran conscientes de la mala situaci\u00f3n por la que pasaba su hija. La madre hab\u00eda hecho todo lo posible para atenderla. Y Renau, tambi\u00e9n, aunque desde la distancia.<\/p>\n<p>El arquitecto Ricard Rosso recuerda un triste episodio relacionado con este asunto. Renau intent\u00f3 ayudar econ\u00f3micamente a su hija. Lo hizo primero entreg\u00e1ndole todo el dinero que le quedaba de la herencia de su t\u00eda Amparo. Luego, envi\u00e1ndole su propio dinero. Como no ten\u00eda m\u00e1s, resolvi\u00f3 hacer algo a lo que se hab\u00eda resistido con todas sus fuerzas a lo largo de su vida. Vendi\u00f3 a la Caja de Ahorros de Valencia dos \u00f3leos antiguos. Lo terrible fue que, por una serie de incompetencias burocr\u00e1ticas, no se inscribieron bien en los inventarios de la entidad, y cuando fue a cobrarlos no se los \u201cpod\u00edan\u201d pagar. Rosso hizo intervenir a don Joaqu\u00edn Maldonado, un agente de bolsa que se hab\u00eda implicado en la vida pol\u00edtica valenciana de la Transici\u00f3n, aportando su moderaci\u00f3n y sus relaciones con la alta burgues\u00eda local. Una s\u00f3rdida iron\u00eda quiso que la clase que \u00e9l hab\u00eda combatido con mayor energ\u00eda, sacara de uno de los \u00faltimos y m\u00e1s graves apuros al comunista Jos\u00e9 Renau.<\/p>\n<p>En su lecho de muerte en el <em>Regierungskrankenhaus,<\/em> el hospital de autoridades de Berl\u00edn Oriental, perdi\u00f3 la noci\u00f3n de la realidad, como sucede a algunos moribundos.<\/p>\n<p>Marta Hofmann, su alumna m\u00e1s constante, la persona que convivi\u00f3 con \u00e9l desde 1970, intent\u00f3 confortar al artista en su agon\u00eda. Pero tuvo que desistir porque Renau exigi\u00f3 que saliera de la habitaci\u00f3n, confundi\u00e9ndola con Manuela. Marta lo achaca a los tormentos f\u00edsicos a los que el artista estaba sometido en sus \u00faltimos d\u00edas. A partir de entonces, s\u00f3lo su hija Teresa le asisti\u00f3, con la presencia espor\u00e1dica de Peter G\u00fcltzow.<\/p>\n<p>El \u00f3bito de Jos\u00e9 Renau se registr\u00f3 en circunstancias excepcionalmente tristes para aquellos que le hab\u00edan amado durante su vida. Renau se resisti\u00f3 a morir, luch\u00f3 no contra la Muerte, sino contra sus propios fantasmas, que al final de su vida le acosaron con crueldad.<\/p>\n<p>Este hecho carece de significaci\u00f3n moral, simplemente subraya el patetismo de la muerte. Y deja claro que el artista estaba furioso porque dejaba muchas cosas por hacer y por resolver. Pero quiz\u00e1 tambi\u00e9n porque no encontr\u00f3 la Espa\u00f1a que \u00e9l necesitaba.<\/p>\n<p>El significado moral de la muerte para cada persona es algo inaprehensible, porque se va con ella, y los testimonios que deja a los vivos son equ\u00edvocos, susceptibles de interpretaci\u00f3n. Pocas cosas humanas son m\u00e1s discutibles que la \u00e9tica.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Renau fue un hombre profundamente moral, de unos principios \u00e9ticos construidos sobre granito. Y como era todo lo contrario a un pusil\u00e1nime, gast\u00f3 preciosas energ\u00edas en hacer lo que \u00e9l cre\u00eda que deb\u00eda hacer y en sostener lo que \u00e9l cre\u00eda correcto sostener.<\/p>\n<p>La lucha, la agon\u00eda en su sentido etimol\u00f3gico, la ejercen dos contrarios. En el caso de Renau el contrario era \u00e9l mismo. Y no porque estuviera partido en dos, como alguien ha sugerido.<\/p>\n<p>Al final de sus d\u00edas, sus convicciones eran tan inamovibles como en su juventud. Pero las circunstancias pol\u00edticas en las que esas convicciones hab\u00edan nacido, cambiaron de punta a cabo en medio siglo. En el tiempo en que a Renau le toc\u00f3 morir, los dogmas (todos), estaban a punto de desmoronarse y el mundo entraba en una nueva fase de relativismo.<\/p>\n<p>Su cuerpo fue incinerado, y las cenizas enterradas en una tumba situada en el recinto reservado para Resistentes y V\u00edctimas del Fascismo en el cementerio de notables de la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica Alemana de Friedrichfelde, en el distrito de Lichtenberg.<\/p>\n<p>La ceremonia, a la que asistieron sus familiares en Berl\u00edn y un grupo de amigos llegados de Valencia, fue poco lucida. Por lo general, la muerte de un artista era celebrada con un discurso necrol\u00f3gico por un eminente colega. Ninguno de aquellos que le hab\u00edan felicitado en su setenta cumplea\u00f1os se present\u00f3 el d\u00eda del entierro, y fue su amigo e int\u00e9rprete Karl Heinz Barck, quien ley\u00f3 la sentida necrol\u00f3gica una tarde de octubre de 1982, que nadie recuerda si fue soleada o lluviosa.<\/p>\n<p>En la fotograf\u00eda que abre este capitulo se muestra la tumba de Jos\u00e9 Renau (no Josep) en el cementerio de <em>Friedrichfelde<\/em> de Berl\u00edn-Lichtenberg, reservado para h\u00e9roes y v\u00edctimas del Fascismo. Su esposa fallecida una d\u00e9cada despu\u00e9s, fue sepultada en la misma fosa. Las iron\u00edas del destino.<\/p>\n<\/div><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[vc_btn title=&#8221;Lea o descargue este cap\u00edtulo en PDF&#8221; color=&#8221;info&#8221; align=&#8221;center&#8221; i_icon_fontawesome=&#8221;fa fa-file-pdf-o&#8221; button_block=&#8221;true&#8221; add_icon=&#8221;true&#8221; link=&#8221;url:https%3A%2F%2Fagroicultura.com%2Fgeneral%2Fwp-content%2Fuploads%2F2022%2F04%2F24-Bio-Renau-Capitulo-24-copia.pdf||target:%20_blank|&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;8963&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;8969&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;8967&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_btn title=&#8221;Lea o descargue este cap\u00edtulo en PDF&#8221; color=&#8221;info&#8221; align=&#8221;center&#8221; i_icon_fontawesome=&#8221;fa fa-file-pdf-o&#8221; button_block=&#8221;true&#8221; add_icon=&#8221;true&#8221; link=&#8221;url:https%3A%2F%2Fagroicultura.com%2Fgeneral%2Fwp-content%2Fuploads%2F2022%2F04%2F24-Bio-Renau-Capitulo-24-copia.pdf||target:%20_blank|&#8221;][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":14704,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[521,25,510],"tags":[],"class_list":["post-14690","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-biografia-actualidaza","category-cultura-y-comunicacion","category-series"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/P1010043-copia.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p4Dh6a-3OW","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14690","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14690"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14690\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15184,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14690\/revisions\/15184"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14704"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14690"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14690"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14690"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}