{"id":14868,"date":"2022-06-29T11:03:24","date_gmt":"2022-06-29T09:03:24","guid":{"rendered":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/?p=14868"},"modified":"2022-07-31T18:21:23","modified_gmt":"2022-07-31T16:21:23","slug":"hegemonia-espanola-un-libro-de-pio-moa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/hegemonia-espanola-un-libro-de-pio-moa\/","title":{"rendered":"&#8220;Hegemon\u00eda Espa\u00f1ola&#8221;, un libro de P\u00edo Moa"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\"><p>[vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p>Una rese\u00f1a de <strong>Fernando Bell\u00f3n<\/strong>, editor de <strong><em>Agroicultura-Perinquiets<\/em><\/strong><\/p>\n<p>(La imagen de presentaci\u00f3n es &#8220;El socorro de Brisach&#8221;, de Jusepe Leonardo. Museo del Prado, no exhibido)<\/p>\n<p><em>Hegemon\u00eda Espa\u00f1ola (1475-1640) Y Comienzo de la Era Europea (1492-1945) <\/em>es el \u00faltimo libro escrito por P\u00edo Moa y publicado por Ediciones Encuentro. Se trata de un recorrido por los siglos del esplendor imperial espa\u00f1ol. En cuarenta y cuatro cap\u00edtulos retrata los escenarios por los que fue pasando la corona espa\u00f1ola, desde los Reyes Cat\u00f3licos a Felipe IV, los encaja en su armaz\u00f3n hist\u00f3rica, econ\u00f3mica, geopol\u00edtica, y se\u00f1ala con precisi\u00f3n, pese ser una carrera centenaria, los tremendos problemas con los que se encontraron Isabel y Fernando primero, y los Austria despu\u00e9s, y c\u00f3mo los fueron abordando.<\/p>\n<p>No habr\u00eda existido imperio ninguno sin el tropiezo de Col\u00f3n con Am\u00e9rica, y acaso tampoco sin que el guapo Felipe I de Castilla , el esposo Habsburgo de la llamada Juana la Loca, se hubiera muerto de un s\u00edncope en Burgos en 1505. Casualidad o destino, la historia de la Espa\u00f1a Imperial es un caudal de hechos y personajes formidables.<\/p>\n<p>El oficio hist\u00f3rico de Pio Moa se ha forjado en su larga historiograf\u00eda sobre la Segunda Rep\u00fablica y la Guerra Civil espa\u00f1olas. <em>Hegemon\u00eda Espa\u00f1ola<\/em> debe su calidad y su temple a ese trabajo minucioso realizado durante tres d\u00e9cadas. En ellas, P\u00edo Moa se ha convertido en un historiador puntero y temido. Se le teme por su penetraci\u00f3n, achacada a su origen marxista. No coincido con los que le tildan de \u201cconverso\u201d, porque esa condici\u00f3n se adquiere mediante la fuerza, no por el convencimiento, el razonamiento, el an\u00e1lisis y la cr\u00edtica.<\/p>\n<p>Conozco a P\u00edo desde que empezamos ambos los estudios de periodismo en 1968. Y recorr\u00ed con \u00e9l una primera trayectoria pecera. La segunda, suya, arriesgada y feroz, que es la que asusta a los acad\u00e9micos, dar\u00eda para una serie a lo <em>Memorias de un hombre de acci\u00f3n<\/em>. Conoci\u00f3 y protagoniz\u00f3 las entra\u00f1as de la Transici\u00f3n, y esto molesta a quienes se limitaron a contarla, colegas, compa\u00f1eros y compa\u00f1eras nuestros que, con muy pocas excepciones, no conocieron el peligro y el riesgo, lo cual no ha impedido que su trabajo profesional sea valioso, y tan discutible como hacen ellos con el de P\u00edo.<\/p>\n<p>Viv\u00ed de refil\u00f3n su evoluci\u00f3n que le llev\u00f3 al lugar en el que habita ahora, cr\u00edtico furibundo con s\u00f3lidos argumentos de las argucias destructivas de la izquierda divagante e indefinida que desgobierna Espa\u00f1a. Muchos de aquellos j\u00f3venes del 68 espa\u00f1ol hemos recorrido un camino similar, y nos hemos reconciliado con Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>P\u00edo Moa lo hace en <em>Hegemon\u00eda Espa\u00f1ola<\/em> con una serenidad y un aplomo hist\u00f3rico envidiables. En un momento en el que la historia de Espa\u00f1a se somete a retorcida manipulaci\u00f3n en la ense\u00f1anza, este libro se hace necesario.<\/p>\n<p>En los cap\u00edtulos de\u00a0 <em>Hegemon\u00eda Espa\u00f1ola<\/em> se alternan oportunamente tres \u00e1reas.<\/p>\n<p>Por un lado, la construcci\u00f3n del Imperio Espa\u00f1ol, los conflictos europeos, incluidas las controversias religiosas, los conflictos con el Turco y la hispanizaci\u00f3n y cristianizaci\u00f3n de Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>Otro \u00e1rea lo constituyen la contribuci\u00f3n espa\u00f1ola a la navegaci\u00f3n, en\u00a0 tecnolog\u00eda, matem\u00e1ticas y astronom\u00eda, la cultura y las artes.<\/p>\n<p>Y dedica una tercera mirada a una selecci\u00f3n de las personalidades de la historia, muchas y de gran calado humano, que retrata con habilidad period\u00edstica.<\/p>\n<p>Pone empe\u00f1o el autor en desmontar los mitos y las leyendas antiespa\u00f1olas que han lastrado nuestro amor propio en los \u00faltimos tres siglos, y que hoy pesan como rocas en la conciencia de tantos historiadores acad\u00e9micos, tantos divulgadores y tantos periodistas de variadas ideolog\u00edas.<\/p>\n<p>Coloca el trabajo de Bartolom\u00e9 de las Casas, <em>Brev\u00edsima relaci\u00f3n de la destrucci\u00f3n de las Indias<\/em>, en su lugar, un panfleto mal documentado y lleno de imprecisiones interesadas que tuvo un efecto relativo en las Leyes de Indias, que la corona de Castilla fue elaborando para proteger a los ind\u00edgenas, teniendo en cuenta la relaci\u00f3n del dominico, pero tambi\u00e9n otros testimonios menos difamatorios.<\/p>\n<p>Dedica un cap\u00edtulo entero Moa a la \u201cControversia de Valladolid\u201d, en donde las Casas present\u00f3 \u201ctreinta proposiciones muy jur\u00eddicas\u201d para establecer los derechos de los indios. Se le opuso el sacerdote Juan Gin\u00e9s de Sep\u00falveda, que no hab\u00eda estado en las Indias, pero ten\u00eda una formaci\u00f3n teol\u00f3gica y jur\u00eddica muy s\u00f3lida, adquirida en la escuela de Salamanca, que hab\u00eda dirigido el padre Francisco de Vitoria hasta su muerte. Los argumentos de uno y de otro los desgrana Moa, y hace hincapi\u00e9 en las formulaciones morales y filos\u00f3ficas de ambos. Las Casas consigui\u00f3 la paralizaci\u00f3n de la Conquista, y tambi\u00e9n que se prohibiera la difusi\u00f3n de los argumentos de su rival, de modo que solo quedaron y se imprimieron profusamente, sobre todo por el mundo protestante, los suyos. Evidentemente la Conquista no se detuvo, aunque la Corona la vigil\u00f3 y estableci\u00f3 Leyes de Indias varias veces renovadas, cosa que jam\u00e1s hicieron los otros imperios que compitieron con el espa\u00f1ol, Francia e Inglaterra.<\/p>\n<p>En referencia a la evangelizaci\u00f3n espa\u00f1ola en las Am\u00e9ricas dice Moa: \u201cprescindir de aquella mentalidad sustituy\u00e9ndola por la economicista hoy predominante, vuelve la historia ininteligible\u201d. Y recalca la temprana creaci\u00f3n de hospitales para todos los habitantes, ind\u00edgenas, mestizos o europeos, y universidades en el Nuevo Continente, con licenciados indios, y el mestizaje que se produjo desde el mismo desembarco.<\/p>\n<p>Otro de los detalles olvidados o ignorados por muchos historiadores es la alianza repetida de la corona francesa con el imperio otomano, con contumacia y falta de escr\u00fapulos, que no le sirvi\u00f3 para mucho. Mucho inter\u00e9s le dedica el autor a Francia, que tuvo espantosas guerras de religi\u00f3n de hugonotes (calvinistas) contra cat\u00f3licos, con miles de bajas entre unos y otros en un siglo, bien salvajes y mucho m\u00e1s mort\u00edferas que las ejecuciones ordenadas por la Inquisici\u00f3n espa\u00f1ola en varias centurias. Precisamente los hugonotes franceses y los anglicanos de Inglaterra aprovecharon para propagar intensamente la leyenda negra, como ha documentado a fondo Elvira Roca Barea, a quien Moa cita.<\/p>\n<p>Del reinado de Felipe II extrae el autor los hechos m\u00e1s notables, aclarando una vez m\u00e1s los equ\u00edvocos legendarios, como los de la <em>Gran Armada<\/em>, que nunca se llam\u00f3 <em>Invencible<\/em>, y se\u00f1alando el derrota total que tuvo la otra gran armada inglesa frente a Lisboa, cuando pretend\u00eda una invasi\u00f3n para contraatacar la fallida espa\u00f1ola en Inglaterra.<\/p>\n<p>Destaca los hitos del siglo XVI y XVII que pudieron haber fragmentado el territorio espa\u00f1ol, muy graves, pero que se resolvieron gracias a la habilidad de los grandes gobernantes que tuvo la Corona y a la debilidad de quienes buscaba su destrucci\u00f3n. Muy al contrario de lo que sucede hoy.<\/p>\n<p>Complejas disquisiciones hace Moa sobre los conflictos morales que la defensa del Imperio en Europa y su expansi\u00f3n en Am\u00e9rica produjo, y todav\u00eda provoca. El autor ha elaborado una filosof\u00eda de la historia propia. Definirla en un manual como el que rese\u00f1amos es dif\u00edcil e impropio. Es muy probable que uno de los pr\u00f3ximos estudios de Pio Moa sea sobre este tema, que le preocupa hondamente<\/p>\n<p>Los cap\u00edtulos cuarenta y dos y cuarenta y tres los dedica a \u201cLa cuesti\u00f3n de la decadencia\u201d y a \u201cAlgunas conclusiones\u201d. Suponen a mi entender lo mejor del libro, porque despu\u00e9s de resumir en quinientas p\u00e1ginas dos siglos y medio de gestas, de derrotas, de indecisiones y de pasos de gigantes, da la impresi\u00f3n de que es imposible mejorar el trabajo. Pero P\u00edo Moa la consigue. Yo recomiendo al lector que empiece por ah\u00ed, y luego siga con la historia<\/p>\n<p>La aparici\u00f3n de <em>Hegemon\u00eda Espa\u00f1ola<\/em>\u00a0 es oportuna porque corona un fen\u00f3meno anormal en la cultura espa\u00f1ola en las \u00faltimas d\u00e9cadas. Tanto historiadores y fil\u00f3sofos de izquierdas que buscan una definici\u00f3n en la identidad nacional, como historiadores y fil\u00f3sofos de derechas que la tienen pero no la aprovechan, reconocen sin verg\u00fcenza que Espa\u00f1a fue una gran potencia imperial, y que el mundo de hoy se debe a todo ese esfuerzo ingente de una naci\u00f3n pobre.<\/p>\n<p>La contribuci\u00f3n de P\u00edo Moa a este fen\u00f3meno es excepcional. Porque es un historiador forjado en la escuela de la experiencia pol\u00edtica y period\u00edstica, cosa que garantiza una obra documentada y muy asequible a cualquier lector. Desde que empez\u00f3 su trabajo de historiador se ha mantenido en su posici\u00f3n ajena a influencias e intereses que no sean los suyos y los del oficio.<\/p>\n<p><em>Hegemon\u00eda Espa\u00f1ola (1475-1640) Y comienzo de la Era Europea (1492-1945)<\/em> se basa en un conocimiento admirable del tema, una voluntad de explicar los hechos pasados desde el pasado para entender nuestro presente, una filosof\u00eda de la historia s\u00f3lida, y convicciones morales e ideol\u00f3gicas cimentadas en un orgullo patrio recto y cabal.<\/p>\n<\/div><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[vc_btn title=&#8221;Descargue o ea este art\u00edculo en PDF&#8221; color=&#8221;info&#8221; align=&#8221;center&#8221; i_icon_fontawesome=&#8221;fa fa-file-pdf-o&#8221; button_block=&#8221;true&#8221; add_icon=&#8221;true&#8221; link=&#8221;url:https%3A%2F%2Fagroicultura.com%2Fgeneral%2Fwp-content%2Fuploads%2F2022%2F06%2FSocorro-de-Brisach.jpg||target:%20_blank|&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_btn title=&#8221;Descargue o ea este art\u00edculo en PDF&#8221; color=&#8221;info&#8221; align=&#8221;center&#8221; i_icon_fontawesome=&#8221;fa fa-file-pdf-o&#8221; button_block=&#8221;true&#8221; add_icon=&#8221;true&#8221; link=&#8221;url:https%3A%2F%2Fagroicultura.com%2Fgeneral%2Fwp-content%2Fuploads%2F2022%2F06%2FSocorro-de-Brisach.jpg||target:%20_blank|&#8221;][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":14869,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[25],"tags":[],"class_list":["post-14868","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura-y-comunicacion"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Socorro-de-Brisach.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p4Dh6a-3RO","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14868","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14868"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14868\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14875,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14868\/revisions\/14875"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14869"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14868"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14868"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14868"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}