{"id":15356,"date":"2023-01-30T11:43:34","date_gmt":"2023-01-30T10:43:34","guid":{"rendered":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/?p=15356"},"modified":"2023-04-23T20:13:00","modified_gmt":"2023-04-23T18:13:00","slug":"espada-hambre-y-cautiverio-de-yeyo-balbas-uno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/espada-hambre-y-cautiverio-de-yeyo-balbas-uno\/","title":{"rendered":"Regnum Gothorum. Espada, hambre y cautiverio, de Yeyo Balb\u00e1s. (Uno)"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\"><p>[vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><h2 style=\"text-align: center;\"><strong>El reino visigodo antes de la conquista musulmana de Hispania<\/strong><\/h2>\n<p>Un resumen de <strong>Waltraud Garc\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Me env\u00eda Gaspar Oliver el libro <em>Espada, hambre y cautiverio. La conquista isl\u00e1mica de Spania<\/em>, escrito con harto trabajo por Yeyo Balb\u00e1s, y publicado por <a href=\"https:\/\/www.despertaferro-ediciones.com\/revistas\/numero\/espada-hambre-y-cautiverio-la-conquista-islamica-de-spania-yeyo-balbas\/\">Ediciones Desperta Ferro<\/a> el a\u00f1o pasado. Me sugiere que incluya esta rese\u00f1a en la serie \u201cEl nacimiento de Al\u00e1ndalus\u201d de esta revista, en la que me hago eco de la pol\u00e9mica entre Emilio Gonz\u00e1lez Ferr\u00edn , que niega la conquista, y Alejandro Garc\u00eda Sanju\u00e1n, que la afirma denigrando al anterior.<\/p>\n<p><em>Espada, hambre y cautiverio. La conquista isl\u00e1mica de Spania<\/em>, de <a href=\"https:\/\/www.despertaferro-ediciones.com\/autor\/yeyo-balbas\/\">Yeyo Balb\u00e1s<\/a>, de quien tengo primera noticia, es un volumen bien organizado, excelentemente documentado, con notas y bibliograf\u00eda abundante y oportuna, y una prosa clara y nada acad\u00e9mica que se concentra en los hechos, en las fuentes, y en su distinta interpretaci\u00f3n a lo largo de los siglos, y no polemiza casi nada. Una lectura recomendable, como las dos citadas, pero con la ventaja de que se ci\u00f1e a la historia sin divagaciones personales o acad\u00e9micas, y por lo tanto es m\u00e1s digna de lectura y m\u00e1s aprovechable.<\/p>\n<p>Agradezco a Oliver el encargo, porque encaja en mi l\u00ednea de colaboraciones en <strong><em>Agroicultura-Perinquiets<\/em><\/strong>, y porque me anuncia un trabajo por su parte, en relaci\u00f3n con el tema de la historia de Espa\u00f1a como elemento configurador de la naci\u00f3n espa\u00f1ola, que har\u00e1 girar, me cuenta, en torno al candente asunto del incierto futuro de ese pa\u00eds que es medio m\u00edo por parte de padre.<\/p>\n<p>He le\u00eddo <em>Espada, hambre y cautiverio<\/em> casi de un tir\u00f3n, tomando notas, pero en el cap\u00edtulo 3 dej\u00e9 de hacerlo porque estaba escribiendo el libro de nuevo, algo est\u00fapido e imposible en obra tan bien acabada. Me puse a subrayar, y a poco me tuve que comprar otro lapicero.<\/p>\n<p>Yeyo Balb\u00e1s estructura su estudio en una introducci\u00f3n, doce cap\u00edtulos y un pr\u00f3logo de Jos\u00e9 Soto Chica, este s\u00ed, un profesor de historia, en el que resume las intenciones de Balb\u00e1s.<\/p>\n<p>Empieza Balb\u00e1s con un cap\u00edtulo sobre el reino visigodo, \u201c<em>regnum gothorun spaniae\u201d<\/em>. Sigue con un documentado resumen sobre \u201cLos or\u00edgenes del islam\u201d. Luego enlaza con \u201cEl ascenso del califato\u201d. \u201cLa conquista de \u00c1frica\u201d y \u201cEl Califa de Al\u00e1\u201d, los cap\u00edtulos 4 y 5, nos presentan el avance de los musulmanes por la costa mediterr\u00e1nea de \u00c1frica y los conflictos del Califato con el imperio romano oriental y con el persa. A continuaci\u00f3n, se centra en \u201cLos relatos de la conquista de la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica\u201d y \u201cEl Cruce del Estrecho\u201d. Se detiene en \u201cLa batalla del Lago\u201d (la supuesta laguna de la Janda, que le cost\u00f3 la vida a Rodrigo), despu\u00e9s en \u201cLa sumisi\u00f3n de Spania\u201d, y \u201cLas conquistas de los val\u00edes\u201d, que llegaron a Narbona y a Tolosa de Francia. Y finaliza con \u201cCovadonga, el origen de un reino\u201d, y \u201cEl colapso\u201d, refiri\u00e9ndose a la lenta retirada musulmana tras la constituci\u00f3n del reino de Asturias, los cap\u00edtulos once y doce.<\/p>\n<p>Todo este trabajo est\u00e1 documentado con un denso aparato de notas, referencias y citas de las fuentes cristianas y musulmanas, estas \u00faltimas escritas en siglos posteriores a los hechos. Balb\u00e1s se esfuerza en que el lector capte y entienda lo que iba pasando en el camino hacia Europa de los musulmanes, una \u201cgran expansi\u00f3n que no tiene parang\u00f3n en el Mundo Antiguo y constituye, por s\u00ed misma, el inicio, los primeros pasos de una nueva era\u201d, seg\u00fan afirma Jos\u00e9 Soto Chica en el pr\u00f3logo. Tambi\u00e9n anticipa Soto Chica que \u201cfue el poder del conquistador, el califato omeya de Damasco lo que provoc\u00f3 la ca\u00edda del reino [visogodo]. Fue la \u2018espada\u2019 la que se impuso\u201d, y no una debilidad del reino de los godos, que ten\u00eda los mismos problemas de sucesi\u00f3n y de edificaci\u00f3n de un estado que la heptarqu\u00eda anglosajona, o la debilitada Francia merovingia.<\/p>\n<p>Balb\u00e1s detallar\u00e1 los problemas tremendos que un s\u00fabito enfriamiento (cambio clim\u00e1tico real y percibido) produjo en el mundo conocido, que \u201cprovoc\u00f3 fuertes sequ\u00edas y, en consecuencia, malas cosechas y epidemias; debilitamiento del poder central frente a los poderes locales; luchas intestinas\u2026\u201d<\/p>\n<p>Finaliza el pr\u00f3logo Soto pregunt\u00e1ndose por qu\u00e9 resistieron los asturianos y c\u00e1ntabros. \u201cLo normal, lo sensato habr\u00eda sido integrarse. No lo hicieron y tengo para m\u00ed que no lo hicieron porque no se conformaban con dejar de ser lo que hab\u00edan sido. No solo no se conformaron, sino que, al poco, lo mitificaron\u201d.<\/p>\n<p>El mito como instrumento de consolidaci\u00f3n de un estado o una naci\u00f3n, algo com\u00fan en todas partes y en todas circunstancias, concepto que aparecer\u00e1 varias veces en este libro bajo el nombre de \u201cleyendas etiol\u00f3gicas\u201d<\/p>\n<p>En la Introducci\u00f3n, Balb\u00e1s deja claro su tesis. \u201cLa tesis que defiende este libro es que la conquista isl\u00e1mica de Spania no supuso un fen\u00f3meno sustancialmente distinto a cualquier otro proceso an\u00e1logo de la Antig\u00fcedad y la Edad Media, lo cual, a causa de la propia naturaleza de la guerra en este periodo implica el uso de una considerable dosis de violencia para forzar tales pactos de capitulaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Es decir, hubo conquista, y fue extremadamente violenta, tanto como la reconquista.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Regnum Gothorum<\/strong><\/p>\n<p>En el primer cap\u00edtulo comienza Balb\u00e1s su narraci\u00f3n con la muerte de Recesvinto en 672, despu\u00e9s de algo ins\u00f3lito, tres d\u00e9cadas de continuidad en el reino visigodo, iniciadas por su padre Chindasvinto. Chindasvinto ocup\u00f3 el trono de forma violenta con 80 a\u00f1os, y lo primero que hizo fue ejecutar a doscientos magnates y a quinientos de rango inferior. Recesvinto, su hijo, termin\u00f3 la recopilaci\u00f3n del <em>Liber Judiciorum<\/em>, que pasar\u00eda luego a ser el <em>Fuero Juzgo<\/em>, en castellano. Esta legislaci\u00f3n godo-romana es el gran hito de ese periodo, porque permite la sustentaci\u00f3n del nuevo estado que se va reconquistando.<\/p>\n<p>Balb\u00e1s no se queda en los hechos sucesorios, sino que basa su argumentaci\u00f3n en el estudio del estado visigodo, que se iba construyendo con esfuerzo; destaca la estructura militar, b\u00e1sica para el ejercicio del poder, las rebeliones, el conflicto de la sucesi\u00f3n, por herencia o seg\u00fan los intereses y deseos de los nobles que formaban el Aula Palatina y los <em>fideles regis, <\/em>la<em> poliorc\u00e9tica <\/em>o arte de atacar y defender las plazas fuertes. Este \u00faltimo punto ser\u00e1 clave para entender el avance vertiginoso de los musulmanes, que no ten\u00edan esas costumbres, hasta que las adquirieron en Palestina y en Siria, territorios dominados por\u00a0 Bizancio, la nueva Roma.<\/p>\n<p>A Recesvinto sucedi\u00f3 Wamba, que se resisti\u00f3 a aceptar la corona, y hubo de consentir poque uno de los duques le amenaz\u00f3 con cortarle la cabeza. Despu\u00e9s de comprobar que ten\u00eda la fidelidad del s\u00e9quito de <em>fideles regis<\/em>, termin\u00f3 avini\u00e9ndose.<\/p>\n<p>Pronto le salieron los vascones al paso con una sublevaci\u00f3n, algo al parecer com\u00fan en esos momentos y en aquel lugar. A la vez recibe noticias de otra sublevaci\u00f3n en la Septimania o <em>Galia Narbonensis<\/em>, hoy la Provenza francesa, que formaba parte del reino godo de Spania y ten\u00eda frontera con los francos, siempre deseosos de ocuparla. Es preciso tener en cuenta esta rivalidad constante y rec\u00edproca entre los pueblos germ\u00e1nicos, que tuvo al mundo cristiano en vilo durante siglos, y que ha dejado huella en todas partes. Habito en Franconia, y no crea el lector que las identidades \u201c\u00e9tnicas\u201d alemanas son muy distintas a las que retuercen Espa\u00f1a, s\u00f3lo que aqu\u00ed no tenemos demagogos \u00e1vidos de poder, sino pol\u00edticos con una visi\u00f3n menos ego\u00edsta de su estado. Envi\u00f3 Wamba a la Septimania a Paulo, general del <em>Aula Palatina<\/em>, y nada m\u00e1s llegar a la Tarraconense, una provincia del territorio seg\u00fan la distribuci\u00f3n romana, se proclam\u00f3 rey, y fue aclamado en seguida por los rebeldes septimanos.<\/p>\n<p>Wamba tuvo que actuar con presteza. Durante una semana se dedic\u00f3 a devastar sistem\u00e1ticamente el territorio vascongado, hasta que sus habitantes le suplicaron clemencia y paz. Esta forma de resolver conflictos la veremos despu\u00e9s entre los musulmanes cuando se expanden hacia el norte desde Arabia. Era un recurso com\u00fan en las guerras, seg\u00fan explica Balb\u00e1s. El esquema militar de los visigodos era similar al bizantino, con columnas de caballer\u00eda que pod\u00edan desplazarse con rapidez. Hab\u00eda guarniciones permanentes en ciudades, en castros y en torres y castillos. No obstante, Balb\u00e1s advierte que \u201cen esa \u00e9poca, la distinci\u00f3n entre incursiones militares y bandidaje resultaba difusa o depend\u00eda del tama\u00f1o de la hueste invasora, ya que, en ambos casos los objetivos a menudo se limitaban a la adquisici\u00f3n de bot\u00edn\u201d.<\/p>\n<p>Dedica varias p\u00e1ginas Balb\u00e1s a describir la tecnolog\u00eda militar y la t\u00e1ctica empleada por los visigodos, algo que ser\u00e1 importante en la comprensi\u00f3n de los acontecimientos que se relatar\u00e1n luego, pero que resulta poco \u00fatil resumir. \u00a0Las referencias del autor son las cr\u00f3nicas de aquellos tiempos, la <em>Albeldense<\/em> y la <em>Moz\u00e1rabe<\/em>, la <em>Historia Francorum<\/em>, la <em>Historia Wambae regis<\/em> y el <em>Strategikon<\/em>, un tratado militar bizantino. Y tambi\u00e9n basa sus deducciones en la arqueolog\u00eda. Esto me parece un trabajo minucioso digno de reconocer.<\/p>\n<p>Subraya Balb\u00e1s el retroceso demogr\u00e1fico de la Tardoantig\u00fcedad, de modo que el proceso de feudalizaci\u00f3n fue muy paulatino, por el abandono lento de las ciudades y la ruralizaci\u00f3n de la vida, lo que deriva en una clasificaci\u00f3n social basada en la posesi\u00f3n de fincas y un campesinado que apenas produce algo m\u00e1s de lo que consume.<\/p>\n<p>Todo esto no significa que el estado visigodo estuviera en un avanzado estado de descomposici\u00f3n, como se ha sostenido. Dice Balb\u00e1s que este intento de atribuir la victoria de los invasores musulmanes a los graves defectos de la sociedad visigoda resta valor y m\u00e9rito a la potent\u00edsima maquinaria militar del califato omeya. Los innegables problemas del estado visigodo eran comunes a todo el mundo post romano de la cuenca mediterr\u00e1nea. E indica que \u201cel incremento del tama\u00f1o de los ej\u00e9rcitos y de la soldada produjo [en el oriente y el occidente cristiano] una hiperinflaci\u00f3n causada por la progresiva devaluaci\u00f3n de la moneda\u201d.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Henri Pirenne el verdadero fin del Estado Romano no se produce hasta la invasi\u00f3n musulmana en los siglos VII y VIII. La arqueolog\u00eda constata una progresiva regionalizaci\u00f3n econ\u00f3mica anterior a las conquistas musulmanas, \u201caunque la expansi\u00f3n del Califato debi\u00f3 de llevar la tendencia al paroxismo\u201d. En la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica la mayor\u00eda de grandes villas tardorromanas no sobrevivi\u00f3 m\u00e1s all\u00e1 del siglo V, y surgen peque\u00f1as aldeas; los latifundios y grandes centros de poder de la aristocracia laica y eclesi\u00e1stica constituyeron \u201cmanchas de leopardo\u201d en el territorio.<\/p>\n<p>El reinado de Wamba acab\u00f3 tr\u00e1gicamente en el 680, cuando, enfermo de muerte, transfiere el trono a Ervigio, miembro del Oficio Palatino. Recuperado Wamba, se encontr\u00f3 sin corona, y con la sospecha de haber sido envenenado por su sucesor.<\/p>\n<p>Ervigio elabora una nueva ley militar que garantice el reclutamiento de tropas de todas las clases sociales, siendo obligaci\u00f3n de los nobles aportar sus mesnadas, y en caso de no hacerlo, se les despojar\u00eda de sus bienes. \u201cLos contingentes de finales de, siglo VII parecen conformados en torno a la figura de los magnates, duques y condes, que re\u00fanen huestes m\u00e1s o menos amplias, lo que apunta hacia una progresiva feudalizaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Confieso que esta argumentaci\u00f3n militar y social se me escapa. Menciona el autor la situaci\u00f3n de la Italia lombarda y otras circunstancias territoriales parecidas, pero no veo clara la comparaci\u00f3n, como lectora no especializada.<\/p>\n<p>Es el caso, que la muerte de Ervigio en 687 coloca en el trono a \u00c9gica, sobrino de Wamba y esposo de Cixilo, hija de Ervigio. En el reinado de \u00c9gica entra en escena un personaje determinante en la ca\u00edda del reino godo. Se trata de Witiza, sucesor de \u00c9gica en el trono. \u201cLa posici\u00f3n dominante reci\u00e9n adquirida le permiti\u00f3 asociar a su hijo Witiza al trono hacia el a\u00f1o 695, que afianzaba la sucesi\u00f3n din\u00e1stica, en un nuevo desaf\u00edo a la antigua costumbre de la monarqu\u00eda electa\u201d.<\/p>\n<p>Y tambi\u00e9n ahora entran en escena los terribles determinantes de la cat\u00e1strofe ocasionada por los guerreros musulmanes: Guerra, Hambre, Peste y Muerte.<\/p>\n<p>\u201cLa presencia de polvo atmosf\u00e9rico de origen volc\u00e1nico, a consecuencia de violentas erupciones que se prolongaron durante una d\u00e9cada, redujo la radiaci\u00f3n solar sobre la superficie terrestre, que caus\u00f3 un enfriamiento clim\u00e1tico entre los a\u00f1os 536 y 660 conocido como LALIA (<em>Late Antique Little Ice Age<\/em>)\u201d. Procopio de Ces\u00e1rea documenta este fen\u00f3meno en 535, \u201cel sol daba una luz sin brillo, como la luna, durante este a\u00f1o entero, y a causa de ello los hombres no estuvieron libres ni de la guerra ni de la peste ni de ninguna cosa que no llevara a la muerte\u201d.<\/p>\n<p>El enfriamiento se manifest\u00f3 en una severa reducci\u00f3n de las precipitaciones. Se helaron cosechas, se perdieron otras, y la masa forestal europea sufri\u00f3 un retroceso durante todo el siglo VII. Pronto vinieron las plagas. En julio de 541 se origin\u00f3 una en Etiop\u00eda, y en 542 asol\u00f3 Constantinopla. La peste bub\u00f3nica se propag\u00f3 por el Mediterr\u00e1neo y el Oriente Pr\u00f3ximo.<\/p>\n<p>\u201cLos rebrotes de la plaga de Justiniano, una de las pandemias m\u00e1s devastadoras de la historia, se reprodujeron cada d\u00e9cada y coincidieron con los per\u00edodos de sequ\u00edas y hambrunas que debilitaban a la poblaci\u00f3n y afectaban a los individuos m\u00e1s j\u00f3venes no inmunizados. En un espacio de doscientos nueve a\u00f1os, entre 441 y 750, se documentan dieciocho rebrotes; las estimaciones var\u00edan entre un 48 y un 20 porciento de mortandad\u201d, dice Balb\u00e1s.<\/p>\n<p>La condici\u00f3n de los campesinos fue tan extrema, que en el 691 \u00c9gica condon\u00f3 los impuestos adeudados del a\u00f1o anterior, la <em>Cr\u00f3nica Moz\u00e1rabe<\/em> afirma que durante el reinado conjunto de \u00c9gica y su hijo Witiza la corte abandon\u00f3 Toledo y se hizo itinerante para escapar de la plaga.<\/p>\n<p>La muerte de Witiza entre finales del 709 y principios de 710 dej\u00f3 el <em>regnun<\/em> <em>Gothorum<\/em> en disputa. Ninguno de sus hijos ten\u00eda edad de sentarse en el trono, siquiera como t\u00edtere, aduce Balb\u00e1s. Las noticias que tenemos de este periodo no aclaran nada la situaci\u00f3n, sino al contrario. Del l\u00edo vemos emerger a Rodrigo, el \u00faltimo rey godo, posiblemente duque de la B\u00e9tica. \u201cAs\u00ed lo dan a entender el an\u00f3nimo moz\u00e1rabe y varias tradiciones \u00e1rabes [\u2026] La <em>Cr\u00f3nica de Alfonso III<\/em>, redactada en Oviedo hacia la d\u00e9cada de 880, asegura que era nieto del rey Chindasvinto e hijo de un conde llamado Todofredo, que, en el a\u00f1o 693 aparece entre los firmantes de las actas del XVI Concilio de Toledo. Estos datos sugieren que, en 710, Rodrigo pose\u00eda una edad madura; sin duda, superaba los 40 a\u00f1os\u201d.<\/p>\n<p>Balb\u00e1s cita algunas disputas din\u00e1sticas violentas en torno a Rodrigo recogidas de cr\u00f3nicas asturianas, muestras todas del \u201cmorbo g\u00f3tico\u201d, consistente en asesinar a sus reyes. La <em>Cr\u00f3nica Moz\u00e1rabe<\/em> afirma que Rodrigo, \u201ca ruegos del senado, ocupa el trono en virtud de una revuelta\u201d entre dos facciones. Rodrigo habr\u00eda acabado por la fuerza con las aspiraciones de Oppas y Sisberto, ambos hermanos de Witiza. La numism\u00e1tica enturbia m\u00e1s el panorama, porque Balb\u00e1s menciona otra facci\u00f3n en disputa, bas\u00e1ndose en una moneda de tercio de solio acu\u00f1ada por un rey llamado Agila con cecas en Narbona y otros lugares de la Septimania.<\/p>\n<p>A juzgar por la numism\u00e1tica, Rodrigo rein\u00f3 menos de un a\u00f1o, tiempo al que se refieren las trece monedas halladas con su referencia en cecas del actual Portugal. Utiliza el autor la numism\u00e1tica para especular sobre la divisi\u00f3n del reino entre Rodrigo y el tan Agila, siguiendo la tradici\u00f3n secesionista de la Tarraconense.<\/p>\n<p>Sea como fuese, una vez situado en el trono, Rodrigo tiene que subir hacia el norte para someter a los rebeldes vascones. Cr\u00f3nicas \u00e1rabes sit\u00faan a Rodrigo en Pamplona en 711, prepar\u00e1ndose a un enfrentamiento con los vascones. Interpreta Balb\u00e1s que la tradici\u00f3n de rebeld\u00eda de nobles tarraconenses apoyados por vascones duraba m\u00e1s de un siglo, as\u00ed como la intervenci\u00f3n de los francos en Aquitania. Apunta Balb\u00e1s que \u201cbuena parte de las \u2018rebeliones vasconas\u2019 mencionadas por las fuentes hispanas m\u00e1s bien fueron enfrentamientos entre el poder de Toledo y el aquitano, con sede en Tolosa, distorsionadas mediante t\u00f3picos literarios para presentar el reinado visigodo, heredero del poder imperial, ante los incivilizados pueblos norte\u00f1os\u201d. Y recuerda la traici\u00f3n de Paulo a Wamba, cuando rompe el reino visigodo, como se ha expuesto antes, mientras Wamba arrasa a los vascones.<\/p>\n<p>Hay un dispositivo fronterizo vasc\u00f3n-aquitano construido por el reino godo certificado por excavaciones arqueol\u00f3gicas, con campamentos, ciudades y castillos. La l\u00ednea de defensa sigue en cierto modo el <em>Itinerario Antonino<\/em>, la v\u00eda romana XXXIV, que un\u00eda Astorga y Burdeos. Pamplona es un cruce fundamental de caminos, como lo demuestran las batallas que se suceden en esta ciudad y en el paso de Roncesvalles a lo largo de los tiempos. Balb\u00e1s cita varias de ellas, por ejemplo la de 778 de Roncesvalles, que le cost\u00f3 a Carlomagno un disgusto, y a los juglares les dio materia para la gesta de Rolando o Rold\u00e1n.<\/p>\n<p>El hecho es, concluye Balb\u00e1s este primer cap\u00edtulo, que mientras Rodrigo pelea en el norte, un caudillo musulm\u00e1n llamado Tariq ibn Ziyad, cruza el Estrecho con un ej\u00e9rcito.<\/p>\n<p>Y de aqu\u00ed pasa a situarnos en el n\u00facleo de su relato: los or\u00edgenes del Islam y la construcci\u00f3n de su devastador ej\u00e9rcito, que se expande a velocidad de v\u00e9rtigo por oriente hacia la India y por Occidente hacia Hispania.<\/p>\n<p>Tema de nuestro pr\u00f3ximo cap\u00edtulo.<\/p>\n<\/div><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[vc_btn title=&#8221;Lea o descargue este cap\u00edtulo en PDF&#8221; color=&#8221;info&#8221; align=&#8221;center&#8221; i_icon_fontawesome=&#8221;fa fa-file-pdf-o&#8221; button_block=&#8221;true&#8221; add_icon=&#8221;true&#8221; link=&#8221;url:https%3A%2F%2Fagroicultura.com%2Fgeneral%2Fwp-content%2Fuploads%2F2023%2F02%2FEspada-hambre-cautiverio-1.pdf||target:%20_blank|&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_btn title=&#8221;Lea o descargue este cap\u00edtulo en PDF&#8221; color=&#8221;info&#8221; align=&#8221;center&#8221; i_icon_fontawesome=&#8221;fa fa-file-pdf-o&#8221; button_block=&#8221;true&#8221; add_icon=&#8221;true&#8221; link=&#8221;url:https%3A%2F%2Fagroicultura.com%2Fgeneral%2Fwp-content%2Fuploads%2F2023%2F02%2FEspada-hambre-cautiverio-1.pdf||target:%20_blank|&#8221;][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":15358,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[520,25,510],"tags":[],"class_list":["post-15356","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-el-nacimiento-de-alandalus","category-cultura-y-comunicacion","category-series"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/Wamba3-1.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p4Dh6a-3ZG","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15356","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15356"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15356\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15395,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15356\/revisions\/15395"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15358"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15356"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15356"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15356"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}