{"id":15379,"date":"2023-02-28T11:18:03","date_gmt":"2023-02-28T10:18:03","guid":{"rendered":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/?p=15379"},"modified":"2023-04-23T20:12:08","modified_gmt":"2023-04-23T18:12:08","slug":"la-expansion-del-islam-espada-hambre-y-cautiverio-de-yeyo-balbas-dos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/la-expansion-del-islam-espada-hambre-y-cautiverio-de-yeyo-balbas-dos\/","title":{"rendered":"La expansi\u00f3n del Islam. Espada, hambre y cautiverio, de Yeyo Balb\u00e1s. (Dos)"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\"><p>[vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;15381&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b25\"><\/div><div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><h2 style=\"text-align: center;\"><strong>La expansi\u00f3n del islam<\/strong><\/h2>\n<p>Un resumen de<strong> Waltraud Garc\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Para situarme bien en la \u00e9poca de los siguientes cap\u00edtulos del libro de Balb\u00e1s, he repasado la <em>Historia de la Espa\u00f1a Isl\u00e1mica<\/em> de William Montgomery Watt, y he le\u00eddo parte de la biograf\u00eda de Mahoma del mismo autor.<\/p>\n<p>Montgomery Watt adelanta en su estudio sobre la Espa\u00f1a musulmana que considera err\u00f3nea la idea \u201cseg\u00fan la cual la guerra santa significa que los musulmanes daban a elegir a sus enemigos \u2018entre la espada y el Islam\u2019\u201d. Esto es exactamente lo contrario de lo que Balb\u00e1s proclama en el t\u00edtulo y el contenido de su libro, <em>Espada, hambre y cautiverio<\/em>.<\/p>\n<p>En la biograf\u00eda de Mahoma, el historiador escoc\u00e9s cuenta en detalle los primeros problemas que el Profeta tuvo con los jud\u00edos de Medina, a quienes acab\u00f3 expulsando por la fuerza.\u00a0 Y se los quit\u00f3 de en medio porque las ense\u00f1anzas de Mahoma se basaban en la tradici\u00f3n judaica (algo que Gonz\u00e1lez Ferr\u00edn deja bien claro en sus estudios, seg\u00fan recogimos en otros cap\u00edtulos de esta serie), y los \u00e1rabes jud\u00edos se resist\u00edan a aceptar a Mahoma como nuevo profeta. Tambi\u00e9n Balb\u00e1s habla de este tema, como se ver\u00e1 a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Los or\u00edgenes del Islam<\/strong><\/p>\n<p>Mahoma, dice Balb\u00e1s. Puede considerarse un \u201ch\u00e9roe civilizador\u201d. Para alcanzar esta categor\u00eda necesitaba argumentos contundentes, como que antes de \u00e9l la humanidad viv\u00eda en <em>yahiliya<\/em>, la \u201cEra de la Ignorancia\u201d, que ni jud\u00edos ni cristianos alcanzaron a superar. Hasta que lleg\u00f3 \u00e9l con el Cor\u00e1n y la espada.<\/p>\n<p>La mayor parte de los \u00e1rabes no eran n\u00f3madas. Cultivaban la tierra arabre de la costa del mar Rojo con cierta prosperidad.<\/p>\n<p>El mercadeo \u00e1rabe fue menguando por el crecimiento del comercio romano y persa. Los ricos comerciantes del Yemen, la Arabia Feliz de pr\u00f3spera agricultura, entraron en crisis. Adem\u00e1s hubo graves sequ\u00edas y un enfriamiento del clima iniciado entre\u00a0 535 y 536, que Balb\u00e1s ya ha explicado en el cap\u00edtulo anterior. La agricultura se arruin\u00f3, los reinos \u00e1rabes desaparecieron, gran parte de la poblaci\u00f3n se volvi\u00f3 n\u00f3mada. Es preciso entender que hab\u00eda mucha poblaci\u00f3n cristiana o jud\u00eda en toda Arabia. Los sarracenos, para Amiano Marcelino (finales del siglo IV), ya eran un pueblo funesto que devastaba cuanto encontraba como aves de rapi\u00f1a, ya fueran polite\u00edstas, cristiano o jud\u00edos.<\/p>\n<p>La romanizaci\u00f3n del territorio era grande. El Imperio se enfrentaba a las tribus n\u00f3madas, que actuaban con frecuencia como bandoleros en sus fronteras.<\/p>\n<p>Los imperios romano y persa hab\u00edan creado estados tap\u00f3n, los <em>gas\u00e1nidas<\/em> en los Altos del Gol\u00e1n y los <em>lajm\u00edes<\/em>, a orillas del Eufrates.<\/p>\n<p>La desintegraci\u00f3n de los estados \u00e1rabes cambi\u00f3 la estructura social de las tribus. Se organizaban en torno a la cabila patrilineal y endog\u00e1mica. Realizaban <em>ghazwa<\/em> o algaz\u00faa (saqueo) y capturaban ganado y mujeres. Las disputas eran por subsistencia, control de pozos y tierras, y por la reputaci\u00f3n. Exist\u00edan estrictos c\u00f3digos relativos a la reputaci\u00f3n, el <em>Sharaf<\/em> u honor masculino. El <em>ird<\/em> era el honor femenino, de menor importancia.<\/p>\n<p>En el siglo VII abundaban en la pen\u00ednsula ar\u00e1biga los profetas de deidades paganas. El movimiento prof\u00e9tico \u00e1rabe coincidi\u00f3 con la guerra romano persa (602-628). La religi\u00f3n se convirti\u00f3 en un agregador pol\u00edtico capaz de suplir la carencia de estructuras estatales, dice Balb\u00e1s.<\/p>\n<p>La primera edici\u00f3n del <em>Cor\u00e1n<\/em> la redact\u00f3 un escriba por orden del califa Ab\u00fa Bakr (632-634). El califa Uthman (644-656) elabor\u00f3 un texto can\u00f3nico, y ordeno la quema de manuscritos anteriores.<\/p>\n<p>Resulta curioso, se\u00f1ala Balb\u00e1s, que tanto el cristianismo como el islam los hayan fundado profetas famosos, de cuya existencia se tienen pocos datos concluyentes.<\/p>\n<p>Muerto Mahoma, los fieles no ten\u00edan ya intermediaci\u00f3n con Dios. Se elaboran <em>hadith<\/em>, hadices, relatos breves en torno a Mahoma, que comienza con un <em>isnad<\/em>, una cadena de transmisi\u00f3n que se remonta a un supuesto testigo presencial.<\/p>\n<p>Por otro lado, empiezan a circular <em>magazi<\/em>, relatos sobre las campa\u00f1as militares de Mahoma (27 en total), luego confundidos con las <em>sira<\/em> o biograf\u00edas del Profeta. Los hadices fueron recopilados en el siglo IX por tradicionalistas persas.<\/p>\n<p>Los <em>ajbar<\/em> son las conquistas isl\u00e1micas tras la muerte de Mahoma.<\/p>\n<p>Toda esta literatura compendiadora de relatos orales se sistematiz\u00f3 con el paso del tiempo, pero no tienen ning\u00fan valor para la cr\u00edtica textual moderna, y afect\u00f3 a la credibilidad del propio Cor\u00e1n. Este escepticismo cient\u00edfico se increment\u00f3 en el siglo XIX.<\/p>\n<p>Hay relatos no musulmanes de los primeros tiempos isl\u00e1micos (la <em>Didascalia de Jacob<\/em>) que difieren de los isl\u00e1micos.<\/p>\n<p>El hundimiento de los reinos \u00e1rabes dio lugar a una red comercial que se proteg\u00eda mediante pactos, como la santidad de determinados momentos y lugares, que prohib\u00edan las luchas. La Meca era una de las ciudades m\u00e1s importantes por la Kaaba, donde sol\u00edan peregrinar \u00e1rabes una vez al a\u00f1o, ya antes de que lo prescribiera Mahoma. No existe menci\u00f3n a la Meca como centro religioso musulm\u00e1n hasta la <em>Cr\u00f3nica bizantina-ar\u00e1biga<\/em> redactada en el Levante espa\u00f1ol de 714.<\/p>\n<p>Sobre Mahoma, la <em>Didascalia de Jacob<\/em> dice que la religi\u00f3n que predic\u00f3 estaba enraizada en la jud\u00eda, con elementos del paganismo. La arqueolog\u00eda constata que las primeras mezquitas no se orientaban a la Meca, sino a Jerusal\u00e9n. Es posible que el islam se conformara como religi\u00f3n de estado durante el califato omeya de Abd al-Malik ibn Marwan (685-705)<\/p>\n<p>La faceta dogm\u00e1tica de toda religi\u00f3n ha tenido en el islam una tremenda importancia. Adem\u00e1s, el califa posee el poder civil, el militar y el religioso.<\/p>\n<p>Al contrario que Jes\u00fas, un rabino itinerante que predicaba el amor universal, Mahoma fue un se\u00f1or de la guerra que prendi\u00f3 la mecha de una de las expansiones militares m\u00e1s fulminantes de la historia.<\/p>\n<p>La Meca era un valle dominado por dos tribus yemen\u00edes y tres cabilas jud\u00edas (pero constituidas por \u00e1rabes) tributarias de ellas. Cuando se establece el liderazgo de Mahoma se firma la \u201cConstituci\u00f3n de Medina\u201d, que regula las relaciones entre las cabilas dentro de un marco pol\u00edtico conocido como la <em>umma<\/em>, la \u201ccomunidad de los creyentes\u201d.<\/p>\n<p>Mahoma establece dos impuestos, el <em>zarat<\/em> o azaque, diezmo anual sobre todos los bienes de todos los pobladores, y el <em>sadaqa<\/em> o contribuci\u00f3n voluntaria que se acaba convirtiendo en impuesto a otras tribus.<\/p>\n<p>Del bot\u00edn de las conquistas o <em>ghanima<\/em> se aparta una quinta parte, <em>jums,<\/em> para el Profeta.<\/p>\n<p>Tras una batalla perdida por los enemigos de Mahoma en Medina, el arc\u00e1ngel Gabriel pidi\u00f3 a Mahoma que eliminara a todos los jud\u00edos, cosa que los islamistas se apresuraron a cumplir, apoder\u00e1ndose de las riquezas de los decapitados, de sus hijos y de sus mujeres. Las tierras y las riquezas de los jud\u00edos se entregaron a los fieles mecanos de Mahoma en la progresiva expansi\u00f3n militar hacia el norte.<\/p>\n<p>La batalla de Jaybar contra tribus jud\u00edas de Medina, establece una costumbre: los vencidos se someten y pagan el <em>yizya<\/em>, un impuesto abultado.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de unos a\u00f1os en Medina construyendo su mensaje y fortaleciendo el poder del islam, Mahoma reconquista la Meca, y gana a soldados importantes que hasta ese momento eran sus enemigos, como Jalid ibn Al Walid, que ocasion\u00f3 una derrota a los isl\u00e1micos en su primer asedio a La Meca.<\/p>\n<p>Sus enemigos se convierten de inmediato. Poco despu\u00e9s, toma el estrat\u00e9gico oasis de Taif gracias a un milagro del arc\u00e1ngel Gabriel, que tambi\u00e9n sac\u00f3 de sus escr\u00fapulos a los musulmanes que quer\u00edan descargar su exacerbada sexualidad en las mujeres de los vencidos, y les dijo que si la mujer era cautiva, daba igual que estuviera casada antes, era de su nuevo due\u00f1o. Esta victoria aplastante de Mahoma le cost\u00f3 cara, porque los que se rindieron y se convirtieron al Islam conservaron sus propiedades y sus familias, y esto priv\u00f3 al ej\u00e9rcito de bot\u00edn. Mahoma tuvo que recular y ceder su quinto del bot\u00edn a los bravos musulmanes.<\/p>\n<p>Octubre 630. Batalla de Dumat al-Jandal, al norte de Medina. La gana el converso mencionado Jalid ibn al-Walid. A los vencidos les somete a un duro impuesto por conquista violenta, <em>anwatan<\/em>, distinto del contemporizador <em>sulhan<\/em>, pacto por capitulaci\u00f3n. Mahoma domina gran parte de la pen\u00ednsula ar\u00e1biga, aunque sin conversiones masivas.<\/p>\n<p>La <em>Aleya de la Espada<\/em> es el recadito de Gabriel que induce a Mahoma a la batalla de Dumat al-Jandal, un fuerte romano pr\u00f3ximo a Aqaba. Esta aleya es contra los mecanos rebeldes y las gentes del libro, que sirvi\u00f3 de sustento para la guerra santa o <em>yihad<\/em>. Hay que tener en cuenta que la guerra religiosa tiene hondas ra\u00edces en Oriente Medio, pero entre los musulmanes la <em>yihad<\/em> se convierte en obligaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Mahoma intenta tomar Tabuk, muy cerca de Dumat al-Jandal, pero sus fieles se desentienden de la obligaci\u00f3n, por miedo al romano. Mahoma tiene que comprometer su propio dinero para que le obedezcan. Pero al llegar, Tabul est\u00e1 abandonado. No hay bot\u00edn, y se organiza un esc\u00e1ndalo.<\/p>\n<p>Diciembre de 631, expedici\u00f3n a Yemen, que se rinde: las conquistas isl\u00e1micas suponen la continuaci\u00f3n natural de las guerras tribales.<\/p>\n<p>Luego se produce la invasi\u00f3n de Balqa, en territorio romano. Es la primera victoria contra un imperio centenario en declive. Mahoma no la conoce, porque se ha ido con Gabriel. En diez a\u00f1os se ha consolidado el germen ideol\u00f3gico e institucional para un nuevo imperio.<\/p>\n<p>La guerra sacralizada se volvi\u00f3 furiosa tras la muerte del Profeta, con promesas absurdas pero eficaces a los guerreros, las famosas hur\u00edes. Con el califa Abu Bakr el combate se \u201clegaliza\u201d, con instrucciones y prohibiciones, como la de matar mujeres y ni\u00f1os, no mutilar y respetar las propiedades de los pueblos del Libro, que no se respetaron casi nunca. El sufismo (siglo X) intent\u00f3 establecer una \u201c<em>yihad<\/em> mayor\u201d el dominio de las pasiones, y otra \u201cmenor\u201d, la guerra santa.<\/p>\n<p>Una an\u00e9cdota. Tras la muerte de Mahoma, el nuevo califa niega a la hija del Profeta el quinto de los botines.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>La decadencia Romana y Persa<\/strong><\/p>\n<p>La expansi\u00f3n isl\u00e1mica sobre Arabia coincide con \u201cel diluvio de fuego y sangre\u201d que devast\u00f3 Oriente Pr\u00f3ximo, un conflicto despiadado entre las dos grandes potencias de la Antig\u00fcedad Tard\u00eda cuyo territorio se extend\u00eda desde el litoral atl\u00e1ntico hasta los confines de China. Es la \u00faltima y larga guerra romano sas\u00e1nida (602-628).<\/p>\n<p>El imperio romano en decadencia es asediado por b\u00e1rbaros que han establecido reinos en occidente, castigado por una Peque\u00f1a Edad del Hielo, y una sucesi\u00f3n de pestes. A estos hechos se a\u00f1aden graves problemas entre Iglesia y Estado, y tambi\u00e9n inter eclesi\u00e1sticos.<\/p>\n<p>Las disputas teol\u00f3gicas en torno a la doble naturaleza divina y humana de Cristo son otra plaga que diezma y divide a los patriarcados. Diversos concilios intentan poner orden. No lo consiguen y las disputas se encarnizan, traspasan la frontera de la teolog\u00eda. El arrianismo, el nestorianismo, el monofisismo niegan la doble naturaleza de Jes\u00fas. El clero de Egipto, Siria y Armenia se enfrenta a la ortodoxia romana y constantinopolitana. Son los primeros territorios que el islam monote\u00edsta ganara en su expansi\u00f3n.<\/p>\n<p>Los jud\u00edos, que forman el diez por ciento de la poblaci\u00f3n en Siria y eran mayor\u00eda en Galilea y Palestina, se enfrentan a una nueva legislaci\u00f3n contra ellos. Buscan en la Persia sas\u00e1nida apoyos frente a Constantinopla.<\/p>\n<p>El Bajo Imperio oriental posee contingentes armados divididos en ej\u00e9rcitos de campa\u00f1a (<em>comitatenses<\/em>) y tropas de frontera (<em>limitanei<\/em>), en ambos casos soldados profesionales. Est\u00e1n dirigidos por un magister <em>militum<\/em>, de los que hay tres en el imperio.<\/p>\n<p>A la muerte de Justiniano en 565, queda un imperio en su m\u00e1xima extensi\u00f3n y estabilidad, y lega a sus sucesores un estado pr\u00f3spero, y no endeudado como se ha dicho. Pero sus sucesores no est\u00e1n a su altura. Los lombardos forjan un nuevo reino en Italia, los \u00e1varos cruzan el Danubio y arrasan cuanto encuentran. Los persas vuelven al enfrentamiento. Las circunstancias se enredan y estalla la \u00faltima guerra romana-persa.<\/p>\n<p>La Romania consist\u00eda en un territorio urbanizado de 2,2 millones de kil\u00f3metros cuadrados y 33 millones de habitantes. La <em>Eranshahr<\/em> persa abarcaba tres millones de kil\u00f3metros cuadrados y 16 millones de almas, m\u00e1s all\u00e1 del desierto de Karakum y del r\u00edo Oxus.<\/p>\n<p>La inestabilidad de cada uno de los imperios, los conflictos din\u00e1sticos internos y los conflictos armados entre ellos alimentaron la guerra total, desencadenada por Persia sobre un imperio bizantino debilitado por luchas intestinas. El ej\u00e9rcito bizantino perd\u00eda territorio en los Balcanes, y los \u00e1varos llegaban a las puertas de Constantinopla.<\/p>\n<p>Tras nuevas derrotas en Siria y la retirada del ej\u00e9rcito bizantino, el persa se dirige a Jerusal\u00e9n con treinta mil jud\u00edos, saquea la ciudad cristiana y realiza una matanza de la que se hace responsable a los jud\u00edos. Poco despu\u00e9s cae Egipto en manos persas.<\/p>\n<p>La religi\u00f3n se convierte en un instrumento de la pol\u00edtica, y la guerra se hace un acontecimiento sagrado. El emperador Heraclio contraataca y apaga la llama sagrada del ej\u00e9rcito persa en Ganzak. Devasta obras hidr\u00e1ulicas. 626, sitio de Constantinopla, que acaba bien para los bizantinos.<\/p>\n<p>Las luchas intestinas minan la fortaleza de Persia. Revueltas contra el emperador Cosroes II. 628, peste en Persia con miles de v\u00edctimas, incluido el nuevo rey. En ese a\u00f1o los musulmanes entran en el reino persa.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>La expansi\u00f3n del Islam<\/strong><\/p>\n<p>Hay dos versiones de la expansi\u00f3n musulmana, la que destaca el papel de los conquistadores en el cambio hist\u00f3rico, y la que describe las transformaciones en el territorio y la sociedad conquistada. En ambas se apoya Balb\u00e1s, aunque advierte que las tradiciones \u00e1rabes fueron redactadas tard\u00edamente y en beneficio de un presente glorioso.<\/p>\n<p>Los <em>futuh<\/em> son los relatos de la expansi\u00f3n musulmana, que resaltan la intervenci\u00f3n de la Divinidad en las victorias. Se elaboran a partir de los <em>ajbar<\/em>, an\u00e9cdotas de tradici\u00f3n oral, con frecuencia contradictorios sobre un mismo suceso. Los <em>futuh <\/em>se asemejan a cantares de gesta, en los que los combatientes son santos.<\/p>\n<p>Tras la muerte de Mahoma los fieles de Medina se proponen elegir sucesor sin contar con los emigrados de la Meca. Esta divisi\u00f3n, que se zanj\u00f3 en beneficio de Abu Bakr, derivar\u00e1 luego en la distinci\u00f3n entre shiies y sunies. Abu Bakr tiene que luchar para reconquistar Arabia y unificarla religiosamente, porque hab\u00eda muchos no musulmanes. Llega el momento de expandirse hacia el norte.<\/p>\n<p>La frontera del imperio romano en Palestina y Arabia estaba encomendada desde el siglo VII a aliados \u00e1rabes no isl\u00e1micos todav\u00eda. Los recursos militares propios se concentraban al norte de Siria\u00a0 y en la Alta Mesopotamia. La demograf\u00eda de las provincias orientales lleg\u00f3 a descender cr\u00edticamente. La filosof\u00eda militar romana evitaba las batallas a campo abierto y procuraba una guerra de desgaste.<\/p>\n<p>En ese momento, 630-631, empieza la invasi\u00f3n musulmana hacia Aqaba, al norte. Las primeras incursiones isl\u00e1micas en Palestina supon\u00edan una continuaci\u00f3n natural de las algaz\u00faas de \u00e9poca preisl\u00e1mica. Los romanos se defienden \u201cpasivamente\u201d, encerr\u00e1ndose en las ciudades, pero dejaban la campi\u00f1a desasistida para el saqueo. Batalla de Datin, derrota del ej\u00e9rcito romano.<\/p>\n<p>La <em>Didascalia de Jacob<\/em>, redactada hacia 634 habla por primera vez de Mahoma, y describe la predisposici\u00f3n de los jud\u00edos del imperio hacia los musulmanes, rabiosos los primeros por haber sido bautizados por la fuerza. Sobre la base de esta obra y otra de Sebeos se establece la teor\u00eda de que las conquistas \u00e1rabes tempranas habr\u00edan sido un movimiento religioso inspirado en el mesianismo jud\u00edo, por recuperar la Tierra Prometida. El uso m\u00e1s antiguo del t\u00e9rmino \u201cmusulm\u00e1n\u201d se documenta en la C\u00fapula de la Roca de Jerusal\u00e9n en 691.<\/p>\n<p>634 fallece Abu Bakr. Le sucede Umar ibhn al Jattab, el primero en adoptar el t\u00edtulo de \u201cpr\u00edncipe de los creyentes\u201d. Jalid ibn al Walid, el militar triunfante del momento, inicia la conquista de Mesopotamia. Seg\u00fan el <em>futuh<\/em> de esta haza\u00f1a, los recios, bravos, \u00edntegros y desgre\u00f1ados musulmanes arrasan con todo aquel que no quiere convertirse al islam.<\/p>\n<p>En la batalla de Firaz derrota a un ej\u00e9rcito combinado de romanos y sas\u00e1nidas. Las cr\u00f3nicas musulmanas muestran a guerreros sacrificados e invencibles, que cabalgan miles de kil\u00f3metros a velocidad de v\u00e9rtigo y sin fatiga. Las cr\u00f3nicas cristianas y sas\u00e1nidas, m\u00e1s pr\u00f3ximas temporalmente, no mencionan tantas batallas ni conquistas fulminantes.<\/p>\n<p>Las primeras incursiones \u00e1rabes en territorio sas\u00e1nida pudieron no ser musulmanas, sino anteriores, de tribus entregadas a otros profetas o dirigentes, advierte Balb\u00e1s. La batalla del Puente, en fecha incierta, fue la primera derrota musulmana ante un ej\u00e9rcito sas\u00e1nida que reuni\u00f3 a varias facciones hasta entonces enemistadas. Pero los persas no supieron aprovecharla.<\/p>\n<p>En estos primeros a\u00f1os de la tercera d\u00e9cada del siglo VII, el emperador Heraclio se encuentra en Damasco, dirigiendo la defensa romana. Agosto 634, seg\u00fan una cr\u00f3nica sir\u00edaca escrita en 640, derrota al sur de Jerusal\u00e9n. Los musulmanes arrasan Palestina, matando \u00e1rabes cristianos. Constancia de esto hay en una homil\u00eda del patriarca Sofronio de Jerusal\u00e9n, que atribuye las victorias musulmanas a los pecados de los cristianos. Los signos eran evidentes: sequ\u00eda, plagas, peste, saqueo de Jerusal\u00e9n por los persas. Los isl\u00e1micos son el \u00faltimo mazazo.<\/p>\n<p>Primavera 635. Los musulmanes conquistan Damasco, dominado el sur, Palestina y Judea, salvo Jerusal\u00e9n y Ces\u00e1rea. Una contraofensiva de los bizantinos obliga a los islamistas a retirarse de Damasco. El prefecto damasceno se niega a albergar en la ciudad a las tropas imperiales porque ten\u00edan una visi\u00f3n distinta del dogmatismo cristiano.<\/p>\n<p>La expansi\u00f3n musulmana hacia Persia contin\u00faa mediante arrasamiento de tierras, pueblos y cultivos para provocar a una batalla campal con los sas\u00e1nidas en Yarmuk, r\u00edo afluente del Jord\u00e1n. Perdieron los persas, uno de cuyos generales se opon\u00eda a combatir en campo abierto.<\/p>\n<p>El emperador bizantino Heraclio se vio obligado a abandonar Siria, a una l\u00ednea en los montes Tauro. Los musulmanes arrasaron todo lo que se resist\u00eda a su paso. Jerusal\u00e9n, que capitul\u00f3 en 638, fue respetada. Fue una captura legendaria y llena de simbolismo.<\/p>\n<p>Tanto \u00e9xito y tanto bot\u00edn provocaron enfrentamientos entre Al Walid y Ab\u00fa Ubayda, primer episodio de las continuas desavenencias por los repartos del bot\u00edn entre la autoridad del califato y los se\u00f1ores de la guerra.<\/p>\n<p>La l\u00ednea de defensa bizantina en los montes Tauro se mantuvo. Una peste afect\u00f3 a los musulmanes, que hasta entonces, como beduinos rurales, no la hab\u00edan padecido. Mueren generales y miles de guerreros musulmanes, y el califa nombra jefe del ej\u00e9rcito a Muawiya, fundador luego de la casa Omeya.<\/p>\n<p>El islam se fue extendiendo hacia el norte y el este, tomando territorios del impero sas\u00e1nida o persa. Conquistaron ciudades, hasta ese momento inaccesibles para ellos, no acostumbrados a los cercos urbanos, ayud\u00e1ndose de expertos persas y cristianos. El emperador Yazdegerd fue derrotado en la batalla de Nehavend en 642. La meseta iran\u00ed fue expuesta a las incursiones isl\u00e1micas. Yazdegerd fue retrocediendo hasta perder una \u00faltima batalla en la marca fronteriza de Sakast\u00e1n en 651; escap\u00f3 pero fue asesinado en su huida. El impero sas\u00e1nida se desintegr\u00f3 y pas\u00f3 a manos isl\u00e1micas.<\/p>\n<p>El siguiente paso del califato fue apoderarse de Egipto, la clave que daba acceso al dominio sobre el mundo antiguo, por sus inmensas reservas cereal\u00edsticas que alimentaban a Constantinopla. Los ricos egipcios se hab\u00edan dedicado al comercio, al no poseer casi nada m\u00e1s que productos agr\u00edcolas, enviado trigo a Constantinopla y comprando en ella materiales valiosos que llevaban con su flota por todo el Mediterr\u00e1neo desde Bizancio y desde Alejandr\u00eda.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n pol\u00edtica de Egipto era enrevesada y convulsa, dice Balb\u00e1s. El concilio de Calcedonia de 451 hab\u00eda dividido a la jerarqu\u00eda eclesi\u00e1stica entre los diofisitas (cat\u00f3licos, por decirlo de alg\u00fan modo) y los monofisitas, que qued\u00f3 como mayor\u00eda en Oriente, y que negaban la divinidad de Cristo. El patriarca de Alejandr\u00eda fue uno de los monofisitas, y esta vertiente del cristianismo copto se estableci\u00f3 en aquella tierra. Los conflictos tel\u00f3gico-dogm\u00e1ticos se perpetuaron durante dos siglos. Tal era la situaci\u00f3n cuando dio comienzo la invasi\u00f3n \u00e1rabe a finales de 639.<\/p>\n<p>Esta conquista reviste un especial inter\u00e9s hist\u00f3rico, dice Balb\u00e1s, porque cuenta con profusi\u00f3n de fuentes que la relatan, cristianas de diversos planteamientos dogm\u00e1ticos y musulmanas. \u201cLas fuentes coptas \u2014Juan de Nikiu y Severo de Herm\u00f3polis\u2014 describen la brutal persecuci\u00f3n religiosa iniciada por Ciro [obispo de Farsis], que se prolong\u00f3 durante una d\u00e9cada y en la que pereci\u00f3 Menas, hermano de Benjam\u00edn [patriarca monofisita de Alejandr\u00eda], , despu\u00e9s de atroces tormentos\u201d.<\/p>\n<p>Este Ciro, patriarca ahora de Alejadr\u00eda y gobernador de Egipto en nombre del emperador bizantino Heraclio, pag\u00f3 un tributo a los \u00e1rabes a cambio de la paz. Uno de los caudillos \u00e1rabes, Amr ibn al-As, fue uno de los beneficiados de este negocio, realizado por los bizantinos con objeto de ganar tiempo y reconstituir sus defensas, lo que no consiguieron, pero s\u00ed arruinar a sus s\u00fabditos. Recuerda Balb\u00e1s que los pagos en oro a los b\u00e1rbaros de las fronteras eran un fen\u00f3meno extendido en todo el Imperio Romano desde hac\u00eda siglos. Es el caso que llegado un momento el emperador Heraclio se niega al pago y destituye a Ciro, que estaba dispuesto a seguir tributando.<\/p>\n<p>Sostiene Balb\u00e1s, bas\u00e1ndose en diversos estudios que cita, que acaso Heraclio confiara en que la debilidad militar musulmana, afectada por las pestes de 638 y 639, asegurara su superioridad.<\/p>\n<p>El ataque de Amr ibn al-As a Egipto no lo hizo de acuerdo con el califa Abi Sufyan, seg\u00fan fuentes musulmanas, que escribi\u00f3 una carta al general pidiendo que lo aplazara, pero que lleg\u00f3 cuando Amr ya estaba en territorio egipcio. \u201cEl ej\u00e9rcito de Amr parece integrado por una amplia variedad de componentes \u00e9tnicos y religiosos: una mayor\u00eda formada por \u00e1rabes de Yemen e Hiyaz junto con beduinos de la pen\u00ednsula ar\u00e1biga y cabilas cristianas del Sina\u00ed y los m\u00e1rgenes del valle del Nilo\u201d, dice Balb\u00e1s. Amr tom\u00f3 la ciudad fortaleza de Pelusio y se dirigi\u00f3 por la costa del delta hacia el oeste. El copto Juan de Nikiu da cuenta de este avance y de la ferocidad islamista, que no perdonaba ni a vencidos ni a cautivos, pasando a todo var\u00f3n, mujer o ni\u00f1o por la espada.<\/p>\n<p>Los bizantinos reunieron tropas en torno a Heli\u00f3polis, al sur del tri\u00e1ngulo del Delta, hoy El Cairo. La batalla la gan\u00f3 Amr, y dice Balb\u00e1s que la colaboraci\u00f3n o ayuda de los coptos fue importante en la consiguiente conquista del pa\u00eds del Nilo.<\/p>\n<p>Las fuentes \u00e1rabes describen las negociaciones entre el ya mentado Ciro, patriarca de Alejandr\u00eda, refugiado en la fortaleza de Babilonia (no la persa), que luego fue el viejo Cairo, y Amr. El asedio fue largo, e interrumpido por correr\u00edas musulmanas por el Alto Egipto, a unos 300 kil\u00f3metros al Sur, donde recibi\u00f3 el apoyo de los coptos. En abril de 641 se produce al asalto a Babilonia, que fue violento seg\u00fan las fuentes cristianas y musulmanas. \u201cTal vez fuera entonces cuando se firm\u00f3 el Tratado de Misr, un pacto de capitulaci\u00f3n entre autoridades isl\u00e1micas y parte de la poblaci\u00f3n egipcia, similar al pacto de Jerusal\u00e9n, que les garantizaba \u2018inmunidad para ellos mismos y su religi\u00f3n, sus posesiones, iglesias, crucifijos, as\u00ed como su tierra y sus v\u00edas fluviales\u2019 a cambio del pago de al <em>yizya<\/em> tras la correspondiente crecida del Nilo\u201d. El tratado conten\u00eda numerosas cl\u00e1usulas regulando la situaci\u00f3n de quienes quisieran marcharse y otras circunstancias.<\/p>\n<p>Balb\u00e1s explica que tras la toma de la Babilonia egipcia, Amr se dirigi\u00f3 hacia el norte, y ocup\u00f3 Nikiu, que resisti\u00f3 muy poco. \u201cLa poblaci\u00f3n de Nikiu era, en su mayor\u00eda, monifisita, circunstancia que no parece confirmar la existencia de una firme alianza entre coptos y \u00e1rabes. En realidad, el relato de Juan refleja una situaci\u00f3n cada vez m\u00e1s ca\u00f3tica. Los \u00e1rabes se encontraban muy cerca de Alejandr\u00eda, la capital egipcia, y su estrategia basada en el terror produjo una oleada de refugiados hacia su puerto.<\/p>\n<p>La toma de Alejandr\u00eda la cuentan de forma diversa las fuentes cristianas y musulmanas, estas \u00faltimas, tard\u00edas. El varias veces mencionado patriarca Ciro intent\u00f3 negociar con el general Amr los t\u00e9rminos de un tratado parecido al de Misr, a espaldas de la poblaci\u00f3n y del emperador Constantino; eso es lo que cuentan las fuentes coptas. Las musulmanas aseguran que Amr tom\u00f3 Alejandr\u00eda por la espada y saque\u00f3 todo cuanto hab\u00eda en ella, aunque perdon\u00f3 la vida a sus habitantes de modo que ninguno cay\u00f3 muerto o tomado cautivo, y los convirti\u00f3 en dim\u00edes (jud\u00edos y cristianos, las gentes del Libro).<\/p>\n<p>La conquista no se afianz\u00f3 hasta 651 y supuso un golpe demoledor para el Imperio romano, que vio menguado su territorio y su riqueza y tuvo que adaptarse a circunstancias adversas.<\/p>\n<p>Una cr\u00f3nica del copto Severo, escrita en \u00e1rabe siglos despu\u00e9s de la conquista de Egipto, recuerda a los \u00e1rabes que su dominio s\u00f3lo fue posible gracias al apoyo de la iglesia copta. De hecho, Amr hizo llamar al patriarca Benjam\u00edn, de esta comunidad cristiana opuesta al dogma bizantino. Llegaron al acuerdo de que las iglesias destruidas durante la conquista ser\u00edan reedificadas, y se levant\u00f3 la catedral de San Marcos en la capital. Aunque se atribuye a Amr la destrucci\u00f3n de la biblioteca de Alejandr\u00eda, ninguna fuente cristiana lo atestigua. Otra decisi\u00f3n de Amr fue la de conservar en ciertos casos la administraci\u00f3n bizantina. \u201cDurante m\u00e1s de un siglo, el griego y el copto se siguieron empleando en Egipto como lenguas administrativas y el n\u00famero de documentos conservados en papiro experimenta un significativo aumento tras la conquista isl\u00e1mica\u201d, asegura Balb\u00e1s.<\/p>\n<p>En cuanto a la recaudaci\u00f3n fiscal, Egipto fue el modelo experimental que los musulmanes extendieron por otros territorios ricos. El volumen de los impuestos fue brutal, y tanto las fuertes cristianas como las musulmanas lo atestiguan, provocando la ruina de los campesinos. \u201cHacia el siglo IX\u201d, explica Balb\u00e1s, \u201cla jurisprudencia isl\u00e1mica establece una clara distinci\u00f3n entre las tierras tomadas por la fuerza de las armas (<em>anwa<\/em>), aquellas sometidas mediante capitulaci\u00f3n (<em>sulh<\/em>) y las confiscadas al emperador romano o al rey sas\u00e1nida (<em>sawafi<\/em>). Aunque es probable que esto responda a una sistematizaci\u00f3n de una realidad mucho m\u00e1s compleja\u201d. Evidentemente los territorios con una econom\u00eda m\u00e1s desarrollada fueron escenario de todo tipo de pol\u00e9micas, entre los legisladores musulmanes y entre los gobernantes y los gobernados sin convertir. Los cristianos de todo dogma se sent\u00edan responsables de sus desgracias, y se acusaban mutuamente de haber irritado a Dios por sus herej\u00edas. Todo esto facilit\u00f3 la extensi\u00f3n del islam entre la poblaci\u00f3n. \u201cPod\u00eda darse la paradoja de que el clero cristiano contribuyera, como \u00e9lite intelectual, a la difusi\u00f3n de unas ideas derrotistas y, por ende, a la irreversible islamizaci\u00f3n de los territorios m\u00e1s poblados de la cristiandad.\u201d<\/p>\n<p>La expansi\u00f3n de los musulmanes hacia el oeste por la costa mediterr\u00e1nea de \u00c1frica se inici\u00f3 pronto, con la conquista de Tr\u00edpoli. Pero el califa se neg\u00f3 a autorizar nuevas incursiones de Amr. Esta respuesta la dio a todos los que pretend\u00eda continuar las conquistas m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras alcanzadas, tanto al este como al norte. El prop\u00f3sito del califa era afianzar el control isl\u00e1mico de los territorios sometidos. Se neg\u00f3 a que Alejandr\u00eda se convirtiera en la capital de una nueva provincia, e incit\u00f3 a la fundaci\u00f3n del actual Cairo.<\/p>\n<p>Los guerreros recibieron un estipendio por el hecho de serlo, obtenido del bot\u00edn de guerra y de ciertos impuestos.<\/p>\n<p>En las ciudades de los nuevos territorios se construyeron mezquitas rudimentarias, con una lanza en el suelo que indicaba la direcci\u00f3n del rezo. Eran lugares espaciosos para poder albergar a todos los soldados, y desempe\u00f1aban un papel similar al foro y el \u00e1gora del mundo cl\u00e1sico, un espacio de reuni\u00f3n para la poblaci\u00f3n urbana.<\/p>\n<p>El califa Umar fue asesinado en la mezquita de Medina en 644, tras diez a\u00f1os de gobierno. En doce a\u00f1os el imperio \u00e1rabe se hab\u00eda construido de la nada. No obstante, a pesar de sustentarse en una base religiosa, el califato hab\u00eda adquirido un car\u00e1cter \u00e9tnico. Prueba de ello es que los \u00e1rabes que hab\u00edan preferido mantener su religi\u00f3n cristiana se integraron en el ej\u00e9rcito, pagando un impuesto menor. Pero la gran apuesta era convertir a todos los habitantes de Arabia al islam, para lo cual expuls\u00f3 a las comunidades hebreas. El paso final fue ordenar la liberaci\u00f3n de todos los \u00e1rabes islamizados de su condici\u00f3n servil.<\/p>\n<p>\u201cEn apenas una d\u00e9cada, los \u00e1rabes hab\u00edan pasado de ser un conglomerado de pueblos tributarios de los coraix\u00edes a la clase dirigente de un imperio que dominaba los territorios m\u00e1s pr\u00f3speros del planeta. Se hab\u00edan convertido en <em>muqatila<\/em>, soldados de \u00e9lite sometidos a una f\u00e9rrea disciplina, al servicio de la expansi\u00f3n de un imperio\u201d, termina Balb\u00e1s el tercer cap\u00edtulo\u00a0 de su libro.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Hacia Occidente por el norte de \u00c1frica<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>La \u201ccabalgada\u201d isl\u00e1mica hacia la Hispania visigoda es una iron\u00eda de Gonz\u00e1lez Ferr\u00edn para negar la conquista musulmana de la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica. Para Yeyo Balb\u00e1s hubo cabalgada, pero paulatina, y aprovechando una serie de circunstancias pol\u00edticas, econ\u00f3micas y clim\u00e1ticas que facilitaron un avance que, en definitiva, dur\u00f3 medio siglo, m\u00e1s o menos lo mismo que tom\u00f3 al islam la apropiaci\u00f3n del imperio persa y la expulsi\u00f3n del ej\u00e9rcito bizantino de Oriente Medio.<\/p>\n<p>Para entender el recorrido fulgurante musulm\u00e1n, Balb\u00e1s dedica una larga introducci\u00f3n al estado de cosas en el norte de \u00c1frica antes de la aparici\u00f3n de los \u201conagros\u201d o asnos salvajes, que es como alg\u00fan historiador de la \u00e9poca llam\u00f3 a los invasores, destructores de cuanto les sal\u00eda al paso, comparados con el sim\u00fan o viento del desierto.<\/p>\n<p>El territorio norteafricano lleg\u00f3 a la estabilidad en el siglo VI con el Exarcado de \u00c1frica o de Cartago, seis provincias que abarcaban desde la frontera de Egipto al oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico, en una franja de no m\u00e1s de cien kil\u00f3metros hacia el interior del S\u00e1hara: \u00c1frica,\u00a0Bizacena,\u00a0Mauretania Caesariensis,\u00a0Mauretania Tingitana,\u00a0Numidia y\u00a0Tripolitania. A lo largo\u00a0 del Mediterr\u00e1neo la poblaci\u00f3n estaba romanizada y cristianizada. Cuando m\u00e1s se alejaba del mar, mayor influencia ten\u00edan los bereberes n\u00f3madas.<\/p>\n<p>Balb\u00e1s recurre a una informaci\u00f3n del Proyecto G\u00e9mini de la NASA para explicar la devastaci\u00f3n que el ganado caprino, cam\u00e9lido y ovino provocan en el suelo. Se refiere a las fotograf\u00edas tomadas por un sat\u00e9lite tripulado desde 300 kil\u00f3metros de altitud. En ellas se observa con nitidez la l\u00ednea establecida entre Egipto e Israel en 1949. All\u00ed donde el nomadismo se mantuvo, la masa vegetal result\u00f3 esquilmada, el territorio israel\u00ed, donde esta actividad estuvo prohibida, mantuvo su uso agr\u00edcola, por limitado que fuera.<\/p>\n<p>\u201cLos estudios pol\u00ednicos y estratigr\u00e1ficos realizados en la regi\u00f3n tunecina apuntan a una fuerte desertizaci\u00f3n entre los a\u00f1os 550-850, que debi\u00f3 de afectar de manera dram\u00e1tica a la extensi\u00f3n de las regiones aptas para el cultivo\u201d, dice Balb\u00e1s. A esto se une la erosi\u00f3n producida por las lluvias torrenciales, que despoblaron las ciudades, los campos de trigo se transformaron en bald\u00edos, las pestes y el enfriamiento clim\u00e1tico debilitaron a la poblaci\u00f3n. Que masas de jinetes fanatizados y acostumbrados a la guerra arrasaran el territorio fue cosa de d\u00e9cadas, cuando pudieron haber sido paralizados en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n.<\/p>\n<p>El exarcado de \u00c1frica se extend\u00eda mil quinientos kil\u00f3metros entre Ceuta y Cartago, y dos mil m\u00e1s hasta Egipto. El conflicto del Imperio Romano con los bereberes fue constante, y tambi\u00e9n con otras fuerzas invasoras. El momento de mayor dominio bizantino se da en 533 con la intervenci\u00f3n de Belisario, enviado por el emperador Justiniano, que acab\u00f3 con los v\u00e1ndalos que hab\u00edan cruzado el estrecho de Gibraltar empujados por los visigodos.<\/p>\n<p>Los problemas militares los fue resolviendo el Exarcado, pero no pudo hacer nada con el repliegue de la poblaci\u00f3n que hu\u00eda en masa de la sequ\u00eda en los oasis.<\/p>\n<p>En ese momento, entran en escena los musulmanes.<\/p>\n<p>Sugiere Balb\u00e1s, en base a documentos isl\u00e1micos tard\u00edos y cristianos m\u00e1s o menos contempor\u00e1neos, que el avance y dominio musulm\u00e1n hacia el oeste por el norte de \u00c1frica se alarg\u00f3 veinte a\u00f1os, con sucesivas contraofensivas romanas. As\u00ed consta que en 643 los \u00e1rabes asaltan Tr\u00edpolis y Leptis Magna, ciudades de la Tripolitania (hoy Libia, m\u00e1s o menos), pero las tropas de Bizancio no les permiten su asentamiento en ellas, algo que quiz\u00e1 tampoco buscaban, porque se conformaban con los inmensos botines, necesarios para las soldadas de los guerreros. Por otro lado la estrategia \u00e1rabe era de \u201ctierra quemada\u201d, algo que tambi\u00e9n utilizar\u00e1n despu\u00e9s en Hispania para frenar la Reconquista, y de la que al mismo tiempo hicieron uso los reyes de Le\u00f3n, Arag\u00f3n y Navarra.<\/p>\n<p>Las cr\u00f3nicas y relatos musulmanes de esa \u201ccabalgada\u201d est\u00e1n llenas de cronolog\u00edas mezcladas y de una confusi\u00f3n de tribus bereberes, en las que se apoyan los invasores despu\u00e9s de someterlas. Por ejemplo, dos tribus bereberes (b\u00e1rbaras) son los <em>butr<\/em> y los <em>baranis<\/em>, ausentes en las cr\u00f3nicas cristianas, y que probablemente ser\u00e1n posteriores o un agregado de otras tribus. \u201cLas hip\u00f3tesis m\u00e1s plausibles, a cargo de Yves Mod\u00e9ran, consisten en que el nombre de los <em>baranis<\/em> proceda de <em>burn\u00fas<\/em>, una capa con capucha que dio origen al castellano \u2018albornoz\u2019, con el que se alude a las tribus bereberes cristianas que manten\u00edan una estrecha relaci\u00f3n con las autoridades romanas\u201d.<\/p>\n<p>Entretanto las tropas bizantinas siguen haciendo incursiones. Como la de 646 contra Alejandr\u00eda, que acab\u00f3 en desastre y matanza. Amr ibn al-As, general a quien conocemos, es destituido como gobernador de Egipto por el nuevo califa Utm\u00e1n, que coloca a su hermanastro Abd Allah ibn Sad. Realiza una expedici\u00f3n muy hacia el oeste, aprovechando disensiones en el interior del imperio romano de naturaleza teol\u00f3gica, que me voy a saltar. Al califa le interesan las f\u00e9rtiles provincias occidentales (hoy Magreb, T\u00fanez y Argelia) de Bizacena y Zeugitania.<\/p>\n<p>Abd Allah retoma Tr\u00edpoli y divide a sus hombres en grupos \u201cpara que se lanzaran al asalto, saquearan los campos de Ifriqiya en busca de comida y se llevaran a los animales\u201d, con la intenci\u00f3n de obligar al enemigo a una batalla en campo abierto.<\/p>\n<p>Los Rum (romanos) hab\u00edan trasladado la capital del exarcado de Cartago a Sufetula, en el interior, con dominio de los pasos monta\u00f1osos. La batalla de Sufetula la describe la <em>Cr\u00f3nica bizantina-ar\u00e1biga<\/em> de 741, y responsabiliza de la derrota a las tropas auxiliares bereberes que desasistieron a los romanos.<\/p>\n<p>Tras la victoria los \u00e1rabes devastaron la regi\u00f3n durante doce o quince meses. Hay restos arqueol\u00f3gicos que lo ratifican, pozos llenos de esqueletos de hombres, mujeres y ni\u00f1os, y tesoros ocultos. La campa\u00f1a result\u00f3 muy lucrativa porque hubo un acuerdo entre romanos y \u00e1rabes, por el que estos \u00faltimos se llevaron 2,5 millones de dinares, cifra que Balb\u00e1s considera exagerada, pero que muestra la riqueza de la zona.<\/p>\n<p>Una cita de Balb\u00e1s en la que se observa que el avance isl\u00e1mico no fue una cabalgada, sino un una prolongada y sangrienta sucesi\u00f3n de batallas.<\/p>\n<p>\u201cSe ha considerado que tras el desastre de Sufetula, la estructura pol\u00edtica del exarcado africano se habr\u00eda desmoronado y la regi\u00f3n permaneci\u00f3 ajena al poder de Constantinopla, salvo Cartago y las regiones costeras, al tiempo que las jefaturas bereberes habr\u00edan ganado poder. De este modo, a partir de entonces, fueron los bereberes aut\u00f3nomos quienes encabezaron la resistencia contra los \u00e1rabes. Esta visi\u00f3n es deudora de la imagen de una \u00c1frica bizantina en marcado declive, refutada en las \u00faltimas d\u00e9cadas por los avances arqueol\u00f3gicos. No parece que tal cosa sucediera.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>El devastador avance hacia el Estrecho de Gibraltar<\/strong><\/p>\n<p>Por entonces, los gobernadores de Siria y Egipto empiezan a construir una flota, con especialistas coptos y cristianos. Inician incursiones en Chipre, en Rodas, en Creta y en Sicilia. En 655 se registra la victoria p\u00edrrica de los musulmanes sobre la flota romana, en la costa de Licia.<\/p>\n<p>En 656 el califa Uthman es asesinado en Medina. Muawiya consigue ser su sucesor, tras la primera <em>fitna<\/em> o guerra civil califal. Surge la brecha entre sun\u00edes y chi\u00edes que todav\u00eda es un cisma sangriento. Los primeros apoyan al Omeya, los segundos a Hasan, hijo de Al\u00ed, primo del Profeta, casado con una hija de \u00e9ste. La capital se traslada a Damasco hacia 661.<\/p>\n<p>Sigue la incursi\u00f3n musulmana al oeste de la costa africana. Una batalla victoriosa significativa es la de al Qarn, cerca de la actual Kairu\u00e1n, fundada posteriormente, contra las fuerzas imperiales. No supone conquista territorial, sino saqueo y bot\u00edn, que tambi\u00e9n alcanza a Sicilia.<\/p>\n<p>Uqba ibn Nafi es el nuevo general musulm\u00e1n conquistador de \u00c1frica. Implacable en los asaltos, incluso ante los rendidos, que cautiva y esclaviza y a veces martiriza. Funda Kairu\u00e1n, y realiza un mito de purificaci\u00f3n de posible origen preisl\u00e1mico. Cada grupo tribal se instala en su propio barrio.<\/p>\n<p>Uqba es depuesto en 677 por el nuevo gobernador de Egipto, y sustituido por un copto reci\u00e9n convertido al islam, Abu al Muhadjir, que forja una red de alianzas con los bereberes y tribus cristianas de esa zona de \u00c1frica.<\/p>\n<p>La armada del califa ataca y asedia Constantinopla, pero el emperador es derrotado y obligado a firmar un pacto con obligaci\u00f3n de pagar durante treinta a\u00f1os.<\/p>\n<p>Muere Muawiya y le sucede Yazid, que devuelve el poder a Uqba y encadena a Ab\u00fa. Se registra una nueva <em>fitna<\/em> o guerra civil entre 680 a 692.<\/p>\n<p>682, Uqba gana la batalla de Bagae contra los romanos. Sigue arrasando nuevas ciudades y derrotando a los romanos. En T\u00e1nger, Uqba se re\u00fane con Yulian, emir de los Gumara, que le da consejos. Conquista Volubilis y llega al Atl\u00e1ntico. Todo esto son leyendas recogidas por historiadores musulmanes, de los que se desprende un paralelismo entre esta reuni\u00f3n de Uabar con Yulian y Musa ibn Nusayr con el conde don Juli\u00e1n, d\u00e9cadas despu\u00e9s. Uqba muere a manos de Kusauyla ibn Lanzam, caudillo bereber, ayudado por tropas romanas. Kusayula recupera Kairu\u00e1n.<\/p>\n<p>Zuhair ibn Kays, sucesor de Uqbar, es derrotado en diversos lugares por las tropas romanas, y perece en una de las batallas.<\/p>\n<p>El calilfa Ab el Malik Marwan nombra a Hasan ibn al Num\u00e1n, de origen gas\u00e1nida, una de las tribus que se enfrentaron a los musulmanes en Siria, pero convertido al islam. En 697 conquista Cartago. Los alrededores van cayendo, seg\u00fan las cr\u00f3nicas \u00e1rabes posteriores, hasta que se enfrenta a la <em>Kahina<\/em> o Hechicera, reina moro-romana, que al principio vence a Hasan. Seg\u00fan cr\u00f3nicas \u00e1rabes se dedic\u00f3 a destruir y arrasar todo lo que pod\u00eda aprovechar a los musulmanes, aunque esto es algo sin base documental, e ignorado en otras cr\u00f3nicas. Finalmente, Hasan tom\u00f3 Cartago con violencia. Algunos de sus habitantes huyeron a Sicilia y a Espa\u00f1a. Aqu\u00ed acab\u00f3 la suerte de Hasan, que es destituido y despose\u00eddo de sus numerosas riquezas, producto del bot\u00edn, que parece ser lo que estimulaba a los guerreros. Fue sustituido por Musa ibn Nusair, el futuro conquistador de Al \u00c1ndalus.<\/p>\n<p>Es preciso concluir de esta catarata de informaci\u00f3n sobre batallas, hambre y cautiverio que el avance musulm\u00e1n, con predominio \u00e1rabe, por la costa mediterr\u00e1nea africana fue constante, aunque con interrupciones y resistencia, y sangriento.<\/p>\n<p>En la siguiente entrega de esta serie, resumir\u00e9 los cap\u00edtulos 5 y 6, \u201cEl califa de Al\u00e1\u201d y \u201cLos relatos de la conquista\u201d. Balb\u00e1s vuelve a presentar una monta\u00f1a de documentos que sustentan la tesis de la conquista \u00e1rabe de Al\u00e1ndalus. Lo curioso es que no menciona ni una sola vez a Gonz\u00e1lez Ferr\u00edn, aunque s\u00ed a la tesis que niega la conquista, desmont\u00e1ndola sin descalificaciones.<\/p>\n<\/div><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[vc_btn title=&#8221;Descargue este cap\u00edtulo en PDF&#8221; color=&#8221;info&#8221; align=&#8221;center&#8221; i_icon_fontawesome=&#8221;fa fa-file-pdf-o&#8221; button_block=&#8221;true&#8221; add_icon=&#8221;true&#8221; link=&#8221;url:https%3A%2F%2Fagroicultura.com%2Fgeneral%2Fwp-content%2Fuploads%2F2023%2F03%2FEspada-hambre-y-cautiverio-2.pdf||target:%20_blank|&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;15381&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_btn title=&#8221;Descargue este cap\u00edtulo en PDF&#8221; color=&#8221;info&#8221; align=&#8221;center&#8221; i_icon_fontawesome=&#8221;fa fa-file-pdf-o&#8221; button_block=&#8221;true&#8221; add_icon=&#8221;true&#8221; link=&#8221;url:https%3A%2F%2Fagroicultura.com%2Fgeneral%2Fwp-content%2Fuploads%2F2023%2F03%2FEspada-hambre-y-cautiverio-2.pdf||target:%20_blank|&#8221;][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":15383,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[520,25,510],"tags":[],"class_list":["post-15379","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-el-nacimiento-de-alandalus","category-cultura-y-comunicacion","category-series"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/mahoma.jpeg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p4Dh6a-403","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15379","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15379"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15379\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15431,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15379\/revisions\/15431"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15383"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15379"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15379"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15379"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}