{"id":15391,"date":"2023-02-28T11:16:42","date_gmt":"2023-02-28T10:16:42","guid":{"rendered":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/?p=15391"},"modified":"2023-04-23T20:05:24","modified_gmt":"2023-04-23T18:05:24","slug":"la-generacion-del-98-pio-baroja-la-novela-y-yo-7","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/la-generacion-del-98-pio-baroja-la-novela-y-yo-7\/","title":{"rendered":"La Generaci\u00f3n del 98  (P\u00edo Baroja, la novela y yo, 7)"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\"><p>[vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p><em>Tras publicar este cap\u00edtulo he visto que, al mismo tiempo, el historiador y periodista P\u00edo Moa ha colgado en su p\u00e1gina uno titulado &#8220;<a href=\"https:\/\/www.piomoa.es\/?p=19699\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Plagas del 98<\/a>&#8220;. Su visi\u00f3n\u00a0 es muy parecida a la m\u00eda, o la m\u00eda a la suya, porque compartimos diagn\u00f3stico sobre los problemas actuales de Espa\u00f1a y sus or\u00edgenes. Moa lleva trabajando sus tesis m\u00e1s de veinte a\u00f1os, se dio cuenta antes de muchos de la deriva autodestructiva del progresismo espa\u00f1ol. Y tiene harta munici\u00f3n hist\u00f3rica. Los estudios de Moa proponen una revisi\u00f3n profunda de nuestra historia, recoge los planteamientos de los historiadores que nunca se avergonzaron de nuestro pasado, y que lo miran sin anteojos &#8220;europeistas&#8221;, entendiendo el t\u00e9rmino como el menosprecio de Espa\u00f1a al lado de algo que llaman europeo, pero que es brit\u00e1nico y franc\u00e9s, un imperio y cuarto que hicieron todo el da\u00f1o posible al espa\u00f1ol, que no se descompuso solo. P\u00edo Moa no es el \u00fanico que piensa as\u00ed, son bastantes los que miran Espa\u00f1a del mismo modo, aunque desde perspectivas ideol\u00f3gicas diferentes, incluso de izquierda. Me ha parecido bien colgar el texto de Moa al final del m\u00edo. Merece la pena leerlo.<\/em><\/p>\n<p><em>Y tambi\u00e9n despu\u00e9s de publicado el cap\u00edtulo, tras su lectura P\u00edo Moda ha reaccionado ante algunas imprecisiones m\u00edas, que tambi\u00e9n el lector tiene derecho a conocer. Moa rectifica con raz\u00f3n algunas cosas que yo no documentaba, y puntualiza otras con bastante tino, porque al fin y al cabo \u00e9l conoce bien su vida, y c\u00f3mo y por qu\u00e9 caminos evolucion\u00f3 su pensamiento, mientras que yo soy un audaz atrevido, algo redundante pero significativo.\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Una serie de <strong>Fernando Bell\u00f3n<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0<\/strong><strong>Veintiocho<\/strong><\/p>\n<p>Mucha literatura y ensayismo espa\u00f1ol, m\u00e1s o menos desde los a\u00f1os 70 del siglo pasado a estas fechas, se dedica a la destrucci\u00f3n de Espa\u00f1a, de sus instituciones, de su historia y de su dignidad como naci\u00f3n. Lo chocante es que lo hace \u201ccon la mejor intenci\u00f3n\u201d, para reparar los defectos que sus autores encuentran en el pa\u00eds habitado por ellos sin haberlo deseado; porque nadie elige donde nacer, pero s\u00ed puede decidir d\u00f3nde vivir; cosa que casi ninguno de estos ensayistas y literatos hacen, salvo individualidades raras como Juan Goytisolo, que tuvo el cuajo de irse a Marruecos, donde la so\u00f1ada democracia estaba y sigue ausente, as\u00ed que igual se fue por otras razones nada pol\u00edticas.<\/p>\n<p>Este bald\u00f3n de ensuciar la realidad espa\u00f1ola no se lo pueden quitar de encima los viejos antifranquistas de sal\u00f3n, que todav\u00eda se empe\u00f1an en dar lecciones de post modernidad y de progresismo. Los intelectuales que les han sucedido desde entonces se enfrentan a una paradoja: Espa\u00f1a se ha post modernizado y es m\u00e1s progresista que nunca lo fue, pero siguen consider\u00e1ndola llena de vicios que hay que corregir\u2026 haciendo que desaparezca. El mejor remedio para una enfermedad es matar al paciente.<\/p>\n<p>A los literatos y ensayistas de la generaci\u00f3n del 98, que hab\u00edan nacido en la d\u00e9cada de los 70 del siglo XIX, se les ech\u00f3 encima el derrumbe del Imperio Espa\u00f1ol. La poblaci\u00f3n espa\u00f1ola de clases medias, poca, y clases bajas, enorme, ni siquiera reaccion\u00f3, si no era con alivio por recoger a los soldados que hab\u00edan intentado mantener ese fr\u00e1gil Imperio frente al robusto norteamericano. No se olvide que Espa\u00f1a declar\u00f3 al guerra a las provocadores Estados Unidos de Norteam\u00e9rica, y la perdi\u00f3.<\/p>\n<p>A esa generaci\u00f3n de intelectuales inorg\u00e1nicos (porque no cobraban del gobierno, y me refiero a los reconocidos del 98) les avergonz\u00f3 que la poblaci\u00f3n se tomara a chirigota la cat\u00e1strofe. Es la \u00e9poca inmejorable de la zarzuela, la revista, el cupl\u00e9, que hoy son una lista excelsa de arte canoro hispano. Les horrorizaba la corrupci\u00f3n, el caciquismo y las componendas de la pol\u00edtica realmente existente. Y no obstante casi todos tuvieron relaci\u00f3n con ella, llegando al Parlamento o figurando en listas electorales.<\/p>\n<p>Quisieron regenerar Espa\u00f1a, y cada uno se invent\u00f3 un modelo europeo estimable, anglosaj\u00f3n, germ\u00e1nico, franc\u00e9s.<\/p>\n<p>Antes de ellos, la Instituci\u00f3n Libre de Ense\u00f1anza hab\u00eda iniciado la campa\u00f1a regeneracionista. Y como los del 98, no acertaron con el destino al que hab\u00eda de dirigirse Espa\u00f1a para situarse \u201ca la altura de Europa\u201d. No buscaron en la naci\u00f3n los remedios a su enfermedad, porque la p\u00e9rdida de las \u201ccolonias\u201d (no eran colonias, eran provincias espa\u00f1olas) les hac\u00eda desconfiar. En aquel momento Ram\u00f3n y Cajal daba un paso de gigante en la neurociencia, Men\u00e9ndez Pelayo rescataba a los heterodoxos espa\u00f1oles y se preguntaba si pod\u00edan aprender algo de ellos. La n\u00f3mina de hombres y mujeres dedicadas al conocimiento y su difusi\u00f3n es larga, pero incluye a personas malditas para el progresismo militante, y se ha mantenido en la sombra. La Wikipedia tiene varias p\u00e1ginas dedicadas al asunto.<\/p>\n<p>La Generaci\u00f3n del 98 busc\u00f3 en Espa\u00f1a ideas renovadoras, pero no encontr\u00f3 m\u00e1s que ra\u00edces podridas. No llegaron al fondo o se dejaron llevar por la estampa de la decadencia. En Italia y Portugal existieron fen\u00f3menos semejantes, europeizarse a toda costa, y el asunto deriv\u00f3 hacia el autoritarismo m\u00e1s o menos fascista. Quiero decir que el problema no era s\u00f3lo espa\u00f1ol. Bucee usted un poco en la historia de Inglaterra, de Francia, de Alemania y encontrar\u00e1 paralelos. La diferencia con Espa\u00f1a es que ellos ten\u00edan un s\u00f3lido imperio colonial, un desarrollo industrial impulsado por \u00e9l, y unos estados que funcionaban relativamente bien, enfrentados unos con otros, eso s\u00ed, lo que desembocar\u00eda en una guerra mundial de la que Espa\u00f1a se libr\u00f3.<\/p>\n<p>Pero lo que ve\u00edan los angustiados miembros de la Generaci\u00f3n del 98 era caciquismo, ruina moral, miseria f\u00edsica, holgazaner\u00eda, y ganas de fiesta. De todo esto hab\u00eda en la imitable Europa, y Baroja es uno de los autores que m\u00e1s cuenta dieron de ello en algunas novelas.<\/p>\n<p>Resulta curioso que ciento y pico a\u00f1os despu\u00e9s \u201cel problema de Espa\u00f1a\u201d haya derivado en dos caminos: el de los que desesperan tanto de su patria que ven en su disoluci\u00f3n el remedio definitivo, y el de quienes hemos recuperado la esperanza que les falt\u00f3 a los del 98, y observamos con frialdad los defectos, las carencias y los vicios de nuestro pa\u00eds, pero hacemos todo lo posible por mantenerlo \u00edntegro, incluido su pasado vigoroso.<\/p>\n<p>Sospecho que entre la poblaci\u00f3n espa\u00f1ola domina con abundancia la segunda posici\u00f3n; pero entre los intelectuales debe estar por debajo del cincuenta por ciento. Y los intelectuales son los que crean opini\u00f3n, sentimiento y disposici\u00f3n de acci\u00f3n.<\/p>\n<p>Yo me siento muy cerca de la Generaci\u00f3n del 98 desde que tuve noticia de ella a los catorce a\u00f1os. Pero he necesitado otros cincuenta, \u00a1medio siglo!, para sacudirme la verg\u00fcenza y el des\u00e1nimo que la significaron.<\/p>\n<p>Los alemanes, agentes del peor genocidio del siglo XX, los franceses, rendidos al ej\u00e9rcito invasor e incapaz de echarlo, los italianos, que protagonizaron una historia semejante, los rusos, constructores de un imperio bolchevique sobre las ruinas de una guerra, etc., no parecen sentir ning\u00fan impulso hacia la disoluci\u00f3n de sus respectivos pa\u00edses, algo que no tiene ning\u00fan m\u00e9rito, sino que es algo natural.<\/p>\n<p>Uno de los peores efectos del \u201cprogresismo\u201d dominante es el menosprecio de los casi cuarenta a\u00f1os de dictadura franquista. El ejemplo manifiesto es Jos\u00e9 Lu\u00eds Abell\u00e1n, autor de numerosos estudios sobre la literatura y el pensamiento espa\u00f1ol moderno, y uno de los inventores de <a href=\"https:\/\/nodulo.org\/ec\/2018\/n184p07.htm\">la tradici\u00f3n progresista espa\u00f1ola<\/a>. Seg\u00fan \u00e9l es preciso \u201crecuperar el sentido de nuestra personalidad colectiva y de nuestra identidad como pueblo, en peligro de desaparecer por la despersonalizaci\u00f3n y la desespa\u00f1olizaci\u00f3n producida por la impronta de cuarenta a\u00f1os de falta de libertades, durante los que se ha propiciado la confusi\u00f3n ideol\u00f3gica, estimulada paralelamente por la invasi\u00f3n tur\u00edstica, la emigraci\u00f3n obrera y un desarrollo econ\u00f3mico indiscriminado y arbitrario\u201d.\u00a0La afirmaci\u00f3n no tiene desperdicio, y se puede encontrar en historiadores y soci\u00f3logos, para quienes el franquismo tiene la culpa de casi todo, desde la muerte de Manolete, hasta la revoluci\u00f3n cultural china<\/p>\n<p>Los del 98, considerando la existencia de un grupo considerable que siempre anduvo a la gre\u00f1a con su identidad generacional e ideol\u00f3gica, no ve\u00edan en el pasado reciente de su patria m\u00e1s que lo negativo. Ten\u00edan una raz\u00f3n evidente, Espa\u00f1a era la \u00fanica naci\u00f3n europea que en lugar de construir un imperio colonial lo acababa de perder. Pero el escenario real no era ni tan miserable ni tan ca\u00f3tico.<\/p>\n<p>Los \u201cprogres\u201d de hoga\u00f1o encuentran su munici\u00f3n intelectual en el r\u00e9gimen de Franco, una especie de monolito gran\u00edtico como el Valle de los Ca\u00eddos, que se ha convertido en s\u00edmbolo de la maldad intr\u00ednseca de un R\u00e9gimen. Ignoran, sin embargo, la paradoja en la que incurren. Si todo estuvo podrido durante cuarenta a\u00f1os, \u00bfc\u00f3mo es posible que se construyera sobre esas ruinas un pa\u00eds moderno con una democracia \u201chomologada\u201d? Suelen quejarse de que la Transici\u00f3n fue una herencia de Franco, y la democracia constitucional, tambi\u00e9n. Y tienen raz\u00f3n. Pero son incapaces de responder a la pregunta que acabo de formular. De la nada no sale nunca nada. De las ruinas tarda en emerger algo s\u00f3lido.<\/p>\n<p>No estoy comparando la generaci\u00f3n del 98 con la progres\u00eda intelectual actual. S\u00f3lo resalto elementos comunes. La visi\u00f3n f\u00fanebre de Espa\u00f1a que hoy domina en los c\u00edrculos del saber, la universidad y las academias, se inicia con la Instituci\u00f3n Libre de Ense\u00f1anza y prosigue luego en casi todos los frentes intelectuales hasta el presente. Espa\u00f1a no tiene m\u00e1s remedio que su disoluci\u00f3n. \u00bfCu\u00e1ntas veces no hemos escuchado o dicho \u201ceste pa\u00eds no tiene remedio, hay que irse al extranjero?\u201d \u00bfA qu\u00e9 extranjero? \u00bfA Francia, con su creciente poblaci\u00f3n musulmana y su delirio grandilocuente? \u00bfA Alemania, que no se atreve a defender su identidad para no evocar el pasado nazi, y compensa la masa de <em>Gastarbeiter<\/em> turcos con refugiados del Este en guerra, casi en sus fronteras? \u00bfAcaso a Marruecos, como Goytisolo? Yo, al \u00fanico pa\u00eds al que me ir\u00eda a vivir, por comodidad, no por desafecci\u00f3n al m\u00edo, es Portugal, el primero que emergi\u00f3 territorialmente en Europa.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Carlos Mainer, en su <em>P\u00edo Baroja<\/em>, de la colecci\u00f3n Espa\u00f1oles Eminentes, dedica el cap\u00edtulo VIII a \u201cUn largo final\u201d, en el que resume el trabajo y los d\u00edas del vasco entre 1940 y 1956. Da cuenta de la atenci\u00f3n que le prestaron intelectuales del R\u00e9gimen, los que intentaron borrarle del escenario bibliogr\u00e1fico con censuras clericales, que no religiosas, y los que le defendieron y le mantuvieron como protagonista vivo de una \u00e9poca que se hab\u00eda resulto en una guerra brutal, casi todos procedentes de Falange.<\/p>\n<p>Un repaso a las menciones de Mainer descubre que no se trata de fachas impresentables, sino profesores, periodistas, editores que mantuvieron la cultura espa\u00f1ola en territorio espa\u00f1ol con una calidad equivalente a la de los exiliados que, por otro lado, fueron regresando casi todos, poetas, novelistas, fil\u00f3sofos y cineastas. Y de ese encuentro inevitable brotaron los creadores e intelectuales que crecieron con el franquismo y mantuvieron la ense\u00f1a bastante alta.<\/p>\n<p>Lo que ha sucedido en Espa\u00f1a a partir de 2004 es el intento de borrar toda una \u00e9poca, proponer la falacia de que entre 1939 y 1975 hubo un agujero pol\u00edtico, cultural, econ\u00f3mico y f\u00edsico. Seg\u00fan este intento, que persiste, la Espa\u00f1a de 1983 (para ellos el inicio de la Democracia) brot\u00f3 de un agujero negro.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Veintinueve<\/strong><\/p>\n<p>El texto de referencia de <em>La Generaci\u00f3n del Noventa y Ocho<\/em> lo public\u00f3 con ese t\u00edtulo Pedro La\u00edn Entralgo en 1945, cuando todav\u00eda no hab\u00eda acabado la Guerra Mundial. Le han seguido muchos libros y monograf\u00edas sobre los hombres del 98. Ahora ya empiezan a aparecer mujeres, como Mar\u00eda de la O Lej\u00e1rraga, que le escribi\u00f3 toda la obra a Gregorio Mart\u00ednez Sierra, su marido, ocultando su nombre, dicen que por amor.<\/p>\n<p>S\u00f3lo he tenido tiempo de leer lo que me ha parecido m\u00e1s interesante. La obra que m\u00e1s me ha gustado es la de Andr\u00e9s Trapiello, <em>Los nietos del Cid<\/em>.\u00a0 Voy a utilizar a La\u00edn y a Trapiello como gu\u00eda en este comentario final de mi <em>P\u00edo Baroja, la Novela y yo<\/em>, junto con el estudio de Baroja de Mainer<\/p>\n<p>Los de La\u00edn y Trapiello son ensayos no acad\u00e9micos, el del \u00faltimo, \u201cantiacad\u00e9mico\u201d, cosa que me ha estimulado a inmiscuirme en este asunto.<\/p>\n<p>La\u00edn Entralgo se impone reivindicar la Generaci\u00f3n del 98 porque el R\u00e9gimen, del que \u00e9l fue puntal en sus primeros a\u00f1os, necesitaba sostenes culturales que los emigrados dec\u00edan haberse llevado del pa\u00eds en los bolsillos y en el cerebro.<\/p>\n<p>Jorge Lombardero \u00c1lvarez, con ocasi\u00f3n del fallecimiento del humanista en 2001, revisa el libro de Pedro La\u00edn Entralgo,\u00a0<em>Descargo de conciencia\u00a0(1930-1960), <\/em>entre una autobiograf\u00eda y unas memorias. Lombardero debe ser un especialista en el tema de los intelectuales en el franquismo; tiene publicados ensayos en <a href=\"https:\/\/nodulo.org\/ec\/2002\/n002p12.htm\"><em>El Catoblepas<\/em><\/a>, la revista digital de la Fundaci\u00f3n Gustavo Bueno, y en otros medios. Del mencionado extraigo esta cita de una novela de Francisco Umbral: \u201cLos laines han venido todos: el propio La\u00edn, Torrente, S\u00e1nchez-Mazas (ya huido de Madrid con su novela debajo del brazo), Luis Rosales, Ridruejo, Areilza, alto y de ojos claros, Eugenio Montes, regresado de Roma, perfilero e ir\u00f3nico, Fox\u00e1, condecorado de algo, Vivanco, triste y frailero, Sainz Rodr\u00edguez, que se les ha unido a la salida del Consejo, perdido en su gordura, su erudici\u00f3n y su miop\u00eda\u201d. Se trata de una supuesta visita de los citados a Franco para solicitar el perd\u00f3n a un comunista condenado a muerte.<\/p>\n<p>Hab\u00eda intelectuales en el R\u00e9gimen de Franco, s\u00f3lidos intelectuales, y La\u00edn les hace herederos del 98. Es preciso notar que La\u00edn es cat\u00f3lico practicante, y hace esfuerzos por disculpar el anticlericalismo de aquellos hombres.<\/p>\n<p>Se\u00f1ala rasgos comunes de los noventaiochistas.<\/p>\n<p>El <em>descubrimiento<\/em> del paisaje, que divide en tres escenarios: la tierra-p\u00e1ramo, el hombre (el gran perturbador), y los rasgos sentimentales del observador, es decir, de los autores. En una Espa\u00f1a fantasmal y enajenada, dice La\u00edn, un cuerpo sin consistencia hist\u00f3rica y social, el Noventa y Ocho mira hacia el pasado y s\u00f3lo ve en \u00e9l oquedad, discordia y amenaza. Las ciudades no son mejores, Baroja las califica de lev\u00edticas, por la cantidad de curas que circulan por ellas, algo que no advirti\u00f3 ni en Francia ni en Italia, donde tambi\u00e9n hab\u00eda hombres de sotana.<\/p>\n<p>La\u00edn recurre a Men\u00e9ndez Pelayo para se\u00f1alar \u201cla indigencia intelectual del catolicismo espa\u00f1ol\u201d que el santanderino denunciaba.<\/p>\n<p>Conviene leer a La\u00edn porque el panorama intelectual del 98 y aleda\u00f1os que describe nos sirve para entender el nuestro, que reproduce las peores angustias de hace un siglo.<\/p>\n<p>Al tomar el libro de la vieja biblioteca de mi padre he visto bastantes subrayados m\u00edos de la primera lectura. En ellos veo las fuentes de mi formaci\u00f3n intelectual e ideol\u00f3gica, que se inclin\u00f3 luego hacia la izquierda como la de tantos otros j\u00f3venes. Y creo que mi regreso a las fuentes se debe exclusivamente a eso, a que conozco las fuentes. De la Transici\u00f3n a ahora, el poso cultural hisp\u00e1nico se ha ido disolviendo, se ha ido por el desag\u00fce. Y lo singular de este turbi\u00f3n cr\u00edtico es que se inici\u00f3 en vida de Franco, en el giro econ\u00f3mico hist\u00f3rico de los sesenta, y dentro del pa\u00eds, no fuera. \u00bfQu\u00e9 es m\u00e1s peligroso para una tiran\u00eda militar, las acciones clandestinas de los comunistas, por ejemplo, o el tejido cultural sin tapujos de una ideolog\u00eda contraria que, de tanto ver una isla anegada en la Rep\u00fablica vencida, la recrea en para\u00edso perdido? Las dictaduras de derechas son torpes con la cultura. Las de izquierda ya vemos que no.<\/p>\n<p>Los t\u00edtulos de los cap\u00edtulos de <em>La Generaci\u00f3n del noventa y ocho<\/em> de La\u00edn son reveladores: \u201cUn paisaje y sus inventores\u201d, \u201cDe <em>limo terrae<\/em>\u201d, \u201cEl sabor de la historia\u201d, \u201cMadrid\u201d, \u201cAmor amargo\u201d, \u201cHistoria <em>sine<\/em> historia\u201d, \u201cEspa\u00f1a so\u00f1ada\u201d, y un ep\u00edlogo, \u201cOtra vez Castilla\u201d. M\u00e1s que un ensayo, el libro es un compromiso de su autor con sus ra\u00edces, un esfuerzo por mantener la solvencia de la Espa\u00f1a de posguerra, asediada por medio mundo, un envite por resistir a las f\u00e1bulas destructivas de la minor\u00eda que sali\u00f3 derrotada pero intacta, y a los que acogieron como representantes exclusivos de una poblaci\u00f3n de casi treinta millones de seres humanos que las pasaban canutas.<\/p>\n<p>Al buscar el ejemplar en la biblioteca top\u00e9 con un libro que pod\u00eda ser su n\u00e9mesis, <em>Ramiro de Maeztu y el ideal de la burgues\u00eda en Espa\u00f1a<\/em>, de Jos\u00e9 Lu\u00eds Villaca\u00f1as, autor de textos militantes contra los valores propios espa\u00f1oles y su historia moderna, y defensor de la superioridad europea en la que Espa\u00f1a debe disolverse.<\/p>\n<p>Lo tom\u00e9 con idea de releerlo. No necesit\u00e9 pasar del cap\u00edtulo primero. <em>La Generaci\u00f3n del 98<\/em> es un texto inici\u00e1tico para el lego en estos temas, pero poco m\u00e1s. Luego se ha renovado el g\u00e9nero con aportaciones acad\u00e9micas de cierto valor, y sobre todo con ensayos propiamente dichos, como el de Trapiello, o el que me ha servido de referencia para reconstruir al Baroja que yo conoc\u00ed, me refiero al <em>Baroja<\/em> de Jos\u00e9 Carlos Mainer.<\/p>\n<p>Mainer dedica p\u00e1ginas a la Generaci\u00f3n del 98, siguiendo la evoluci\u00f3n y la fortuna de Baroja. Por ejemplo, desmiente que no ganara un duro en sus colaboraciones period\u00edsticas, caso que debe ampliarse a sus compa\u00f1eros de generaci\u00f3n. No eran unos bohemios complacidos en la miseria. Dice Mainer que en ellos \u201cse produjo la primera profesionalizaci\u00f3n del ejercicio literario y, de consuno, la ya aludida personalizaci\u00f3n de la escritura\u201d. \u201cTendieron a ver en lo ocurrido [la p\u00e9rdida de Cuba, Filipinas y Puerto Rico] la inevitable consecuencia de la banalidad, la hinchaz\u00f3n ret\u00f3rica y el autoenga\u00f1o de unos pol\u00edticos y de la parte peor de un pueblo entero\u201d. Fueron regeneracionistas.<\/p>\n<p>Surgieron en la Restauraci\u00f3n, el periodo que sigui\u00f3 a la primera Rep\u00fablica, iniciado en 1874. Entre los defectos de la Restauraci\u00f3n destaca Mainer que \u201cno se propuso resolver el pleito religioso y, antes bien, lo encon\u00f3, como hizo manifiesto el estallido de la segunda \u00abcuesti\u00f3n universitaria\u00bb, las expulsiones de catedr\u00e1ticos en 1876 y la paralela formaci\u00f3n de la Instituci\u00f3n Libre de Ense\u00f1anza, convertida en el referente esencial de un patriotismo laico y progresista y formadora de un nutrido vivero de disidencia intelectual\u201d.<\/p>\n<p>No parece evidente que los hombres del 98 debieran su formaci\u00f3n a la Instituci\u00f3n, porque casi todos vinieron de fuera de Madrid. Entre los \u201cmodernistas\u201d, que tambi\u00e9n eran del 98 pero con otra concepci\u00f3n est\u00e9tica, s\u00ed hubo pensionistas de la ILE.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de Joaqu\u00edn Costa, otras bases ideol\u00f3gicas en aquella \u00e9poca las constituyeron P\u00ed y Margall y Men\u00e9ndez Pelayo. Dice Mainer, \u201cEn 1877, Francisco Pi y Margall, presidente de la Rep\u00fablica por espacio de unos escasos cuarenta d\u00edas, public\u00f3 <em>Las nacionalidades<\/em>, un libro que pretend\u00eda convencer (\u00abno seducir\u00bb) acerca de los beneficios del pacto federal como germen de los Estados: \u00abConfieso \u2014comenzaba\u2014 que no estoy mucho por las grandes naciones, y estoy menos por las unitarias\u00bb. Cercano entonces al movimiento neocat\u00f3lico, Marcelino Men\u00e9ndez Pelayo libraba en ese a\u00f1o la enconada batalla de la ciencia espa\u00f1ola, defendiendo su existencia contra los que achacaban su endeblez a la intransigencia religiosa. Y public\u00f3 tiempo despu\u00e9s la <em>Historia de los heterodoxos<\/em> espa\u00f1oles (1880-1882), cuyos cuatro mil ejemplares pudieron ser recibidos por sus fieles como una befa de los krausistas (que ciertamente no salieron muy bien parados) y como el env\u00e9s del proyecto conciliador de los Episodios de Gald\u00f3s, que hab\u00eda concedido su parte a los reaccionarios en la construcci\u00f3n de la Espa\u00f1a liberal\u201d.<\/p>\n<p>Como puede verse, las controversias presentes tienen casi siglo y medio de antig\u00fcedad, algo que resulta inconcebible, por acudir a un ejemplo extremo, en Alemania, donde el pasado nazi, mucho m\u00e1s reciente y terrible, parece resuelto para siempre.<\/p>\n<p>Una de las deficiencias que los modernos estudiosos encuentran en la Generaci\u00f3n del 98 es su incoherencia. Claro que esto es un defecto de todas las generaciones y de todos los seres humanos. En el caso del 98, de sus escritos primitivos se desprende la abominaci\u00f3n de la pol\u00edtica y del caciquismo, as\u00ed como del enchufismo, Sin embargo, casi todos, con la excepci\u00f3n de Valle Incl\u00e1n, sucumbieron al juego del parlamentarismo o buscaron y encontraron empleos en la administraci\u00f3n del Estado. Azor\u00edn, el que \u201cinvent\u00f3\u201d el t\u00e9rmino de Generaci\u00f3n del 98, fue varias veces diputado y subsecretario de Instrucci\u00f3n P\u00fablica. Baroja se present\u00f3 en las listas de Lerroux por Teruel, sin ning\u00fan \u00e9xito. Ganivet fue diplom\u00e1tico. Unamuno, catedr\u00e1tico de griego en un tiempo en el que nadie sab\u00eda griego, seg\u00fan recuerda con malicia Trapiello.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Treinta<\/strong><\/p>\n<p>Y a Andr\u00e9s Trapiello me voy para acabar este \u00faltimo cap\u00edtulo de la serie.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.andrestrapiello.com\/\">Andr\u00e9s Trapiello<\/a> es uno de los escritores espa\u00f1oles de entresiglos con m\u00e1s y mejores municiones, y m\u00e1s capacitado para usarlas como armas del oficio. Confieso que he le\u00eddo poco de \u00e9l. Pero a lo que alcanzo, le otorgo un alto t\u00edtulo de nobleza. De <em>Las armas y las letras. Literatura y guerra civil (1936-1939)<\/em> me he servido con aprovechamiento en mi biograf\u00eda, <em>Renau. La abrumadora responsabilidad del arte<\/em>. Es la tercera parte de una tetralog\u00eda sobre <em>Espa\u00f1a, sue\u00f1o y verdad<\/em>, de la que s\u00f3lo ha publicado dos t\u00edtulos, el mencionado y <em>Los nietos del Cid. La nueva edad de oro (1898-1914) <\/em>del que me sirvo en esta serie.<\/p>\n<p>Trapiello se dir\u00eda que ha tomado el testigo del pol\u00edgrafo Men\u00e9ndez Pelayo, tambi\u00e9n hombre de entresiglos, con la diferencia de que, adem\u00e1s de su erudici\u00f3n bibliogr\u00e1fica, Trapiello escribe poes\u00eda, ficci\u00f3n y art\u00edculos de prensa. Otra diferencia es el sentido del humor y el picante escepticismo del m\u00e1s moderno. Leer la <em>Historia de los heterodoxos espa\u00f1oles<\/em> es instructivo y esclarecedor. Leyendo a Trapiello, uno aprende y se deleita a la vez.<\/p>\n<p>Ya he confesado de este leon\u00e9s, tres a\u00f1os menor que yo, que me pasma su habilidad para exprimir la jornada laboral. Lee tanto como escribe, bibliotecas enteras. A m\u00ed me cuestan y me fatigan ambas cosas. Puedo tardar en acabar una novela, en el raro caso de que la lea de seguido, dos d\u00edas. Un ensayo, una semana. Un libro de estudio, un mes. Es decir, deduzco que Trapiello adem\u00e1s de tener una mirada y memoria digitales y un cerebro clon del procesador m\u00e1s r\u00e1pido, posee la imaginaci\u00f3n de un Amad\u00eds de Gaula. Ni le envidio ni tengo ganas de emularle.<\/p>\n<p>Todos estos elogios vienen a cuento de que <em>Los nietos del Cid<\/em> ha sido el b\u00e1lsamo de mi trabajo en esta serie, donde he recurrido a bibliograf\u00eda no siempre digestiva.<\/p>\n<p>Donde Mainer, otro caso de magno estajanovista de las letras, se recrea en la erudici\u00f3n y termina haciendo un prontuario de citas, Trapiello salta por la campi\u00f1a literaria como un fauno.<\/p>\n<p>Coincide el leon\u00e9s con el aragon\u00e9s en que la Generaci\u00f3n del 98 es la que renueva la lengua, el estilo y la colaboraci\u00f3n en los medios. Los columnistas de hoy deben mucho a los noventaiochistas. Luego llegaron Julio Camba, Chaves Nogales, Josep Pla, Gonz\u00e1lez Ruano, Umbral, y de ah\u00ed al presente, todos herederos de la generaci\u00f3n renovadora.<\/p>\n<p>Los doce cap\u00edtulos de <em>Los nietos del Cid<\/em> ofrecen un panorama completo de la compleja transici\u00f3n del siglo XIX al XX en la cultura literaria espa\u00f1ola. Presenta las ra\u00edces de lo que Trapiello llama \u201cbazar un poco confuso\u201d del fin de siglo, y despu\u00e9s describe un panorama impresionista de los \u201cescritores un poco in\u00fatiles pero pintorescos\u201d. Algunos de ellos, como Bonafoux (v\u00e9ase su biograf\u00eda en <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Luis_Bonafoux\">Wikipedia<\/a>), conocido como \u201cLa v\u00edvora de Asni\u00e8res\u201d, cayeron en la trampa del periodismo, una rutina que \u201cavillan\u00f3\u201d su estilo.<\/p>\n<p>La n\u00f3mina de notables de la literatura en ese tiempo es interminable, cosa que sierve para hacerse una idea de la riqueza y variedad cultural de aquella Espa\u00f1a. Dado que la memoria hist\u00f3rica se ha convertido en texto escolar, los chavales de hoy terminan el bachillerato convencidos de que Espa\u00f1a empieza en 1983. Se pierden lo mejor, y creen que antes de esa fecha sus bisabuelos viv\u00edan en el Neol\u00edtico.<\/p>\n<p>Trapiello cita unas palabras de Gald\u00f3s en un art\u00edculo publicado en la revista \u201cAlma Espa\u00f1ola\u201d. \u201cLa cat\u00e1strofe del 98 sugiere a muchos la idea de un inmenso baj\u00f3n de la raza y de la energ\u00eda. No hay tal baj\u00f3n ni cosa que lo valga. Mirando un poco hacia lo pasado, veremos que, con cat\u00e1strofe o sin ella, los \u00faltimos cincuenta a\u00f1os del siglo anterior marcan un progreso de incalculable significaci\u00f3n, progreso puramente espiritual escondido en la vaguedad de las costumbres.\u201d<\/p>\n<p>Las revistas culturales, por recoger en el t\u00e9rmino una variedad de prop\u00f3sitos, emergieron como setas en la primera decena del siglo XX, y en ellas colaboraron (y con frecuencia subvencionaron) los escritores del momento, b\u00e1sicamente los del 98, que fueron muchos m\u00e1s de los can\u00f3nicos.<\/p>\n<p>Con el paso del tiempo y la maduraci\u00f3n de los creadores, el negocio cultural se fue estabilizando, recuerda Trapiello. La editorial Renacimiento exportaba libros a Hispanoam\u00e9rica con cierta rentabilidad. Los autores cobraban, salvo quiz\u00e1 Ganivet, que se quit\u00f3 la vida demasiado pronto en un r\u00edo B\u00e1ltico. Al granadino, un hombre casi cenizo, dedica unas p\u00e1ginas en el libro. Advierte nuestro ensayista que los de la Generaci\u00f3n no se ocuparon de brillar en sociedad, y tampoco se hicieron ricos.<\/p>\n<p>Luego habla Trapiello de Costa, el hombre hecho a s\u00ed mismo, el primero en definir en sus publicaciones los males de aquella patria sin colonias: caciquismo, falta de formaci\u00f3n y miseria f\u00edsica. \u201cCosta, que fracas\u00f3 en todo cuanto inici\u00f3 en una proporci\u00f3n inversa a la popularidad que iba adquiriendo, termin\u00f3 profesando teor\u00edas fisiologistas delirantes de las que desprend\u00eda la imposibilidad de reformar un pueblo de cabreros, haciendo depender la incuria moral de la falta de f\u00f3sforo de todos los habitantes, de su constituci\u00f3n indolente, de la blandura de su cerebro, del clima, de la alimentaci\u00f3n, teor\u00edas que vemos, curiosamente aparecer en el m\u00e9dico Fernando Osorio de Camino de Perfecci\u00f3n, la novela que Baroja llam\u00f3 m\u00edstica.\u201d<\/p>\n<p>Este pesimismo ferment\u00f3, y ha dado flores malolientes, cultivadas por jardineros bastante mezquinos, cuya \u00faltima generaci\u00f3n es la del progre espa\u00f1ol de entresiglos XX y XXI. Baroja asegur\u00f3 que, en aquel tiempo de p\u00edcaros, \u201ccon una quintilla bien hecha se consegu\u00eda un empleo para no ir nunca a la oficina.\u201d No hace falta estar muy bien informado para observar que la s\u00e1tira sigue siendo v\u00e1lida hoy, donde los asesores y los plumillas en la n\u00f3mina del fondo de reptiles brotan como champi\u00f1ones. Conozco el pa\u00f1o.<\/p>\n<p>A Trapiello no le duelen prendas. Atropella literalmente a Valle, de quien dice se dej\u00f3 seducir por \u201cel poder opi\u00e1ceo de la palabra\u201d. Eso a pesar de que comunistas y republicanos le pasearon por Espa\u00f1a y Europa como una preciada bandera \u201carrebatada a no se sabe qu\u00e9 enemigo burgu\u00e9s\u201d, siendo un redomado reaccionario, al menos en sus novelas, cuentos y dramas irrepresentables. Trapiello se pregunta qu\u00e9 han encontrado los productores y directores de hoy en \u201cLuces de bohemia\u201d para convertirla en un icono. Los iconos son estereotipos alucinados de la Trinidad, la Virgen y los santos.<\/p>\n<p>Torrente Ballester revel\u00f3 los secretos del estilo valleinclanesco, cuya adjetivaci\u00f3n siempre brillante no fue <em>significativa<\/em> sino <em>r\u00edtmica<\/em>, porque sonaba bien, y \u201csu prosa, que empez\u00f3 amanerada y dulzona, termin\u00f3 en cubista y disonante m\u00fasica de jazz, por su voluntad de romper la <em>maniera<\/em>\u201d, dice Trapiello.<\/p>\n<p>De Baroja, se pregunta si \u201cle aburr\u00eda la perfecci\u00f3n porque se dio cuenta de que jam\u00e1s podr\u00eda hacer una obra perfecta o porque consideraba que las obras perfectas son aburridas en s\u00ed mismas como concepto.\u201d<\/p>\n<p>La indagaci\u00f3n del leon\u00e9s en los textos que lee le lleva a consideraciones cr\u00edticas de persona incisiva y de buen humor. Tiene un texto titulado \u201cBaroja y yo\u201d, inscrito en <em>Un poco de compa\u00f1\u00eda<\/em>, que no he le\u00eddo, pero que espero encontrar, porque quiz\u00e1 d\u00e9 detalles de su relaci\u00f3n literaria y emotiva con el vasco, lo mismo que estoy haciendo yo aqu\u00ed con atrevimiento.<\/p>\n<p>Destaca una opini\u00f3n de Baroja significativa: \u201cPor m\u00e1s que llame bufo al desaliento, el desaliento existe, o algo peor, la indiferencia; por m\u00e1s que sue\u00f1e [se refiere a Ramiro de Maeztu] con otra Espa\u00f1a, la otra Espa\u00f1a no vendr\u00e1, y si viene, ser\u00e1 sin pensarlo ni quererlo, por la fuerza fatal de los hechos.\u201d<\/p>\n<p>Baroja era m\u00e1s agudo de lo que se piensa, y mucho menos tosco de lo que se cree, dice. \u201cLos lectores de Baroja parecer\u00e1n siempre salidos de sus novelas, como una formaci\u00f3n cordial de su literatura\u201d, en lo que me siento aludido.<\/p>\n<p>Afirma que \u201clo prodigioso de muchos de estos escritores del novecientos fue que realizaron una obra admirable al margen de los canones\u201d, y menciona las virtudes de cada uno de ellos: la filosof\u00eda sin sistema de Unamuno, las novelas sin personajes de Baroja, el teatro sin drama ni consecuencia de Valle, la regeneraci\u00f3n sin libros de Maeztu, y los art\u00edculos sin tema de Azor\u00edn.<\/p>\n<p>Refiere Trapiello un trozo de las memorias de Baroja, que se me pas\u00f3 por alto cuando las le\u00ed, en el que habla de una propuesta juvenil de Azor\u00edn, Maeztu y el vasco, a quienes se conoc\u00eda por <em>Los Tres<\/em>, de incitar a los militares a una dictadura ilustrada, antiparlamentaria y laica para Espa\u00f1a. En cap\u00edtulo anterior he mencionado las reflexiones de uno de los personajes de las novelas de Baroja sobre el advenimiento de la Segunda Rep\u00fablica, que dice algo parecido, pero como destino fatal. No es que Baroja fuera adivino, sino que el desorden civil o terminaba en dictadura del proletariado o en dictadura militar, aunque no laica. Si Franco no hubiera sido vagamente mon\u00e1rquico y profundamente cat\u00f3lico, quiz\u00e1 la Transici\u00f3n se habr\u00eda producido en la d\u00e9cada de los sesenta del siglo XX, asentada la industrializaci\u00f3n de Espa\u00f1a. Pero esto es anatema seg\u00fan la Ley de la Memoria Hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>Ning\u00fan profesor universitario se permitir\u00eda escribir un ensayo como Trapiello. Y es una pena, porque si hacer un an\u00e1lisis matem\u00e1tico de la Teor\u00eda de la Relatividad con salero y chunga esc\u00e9ptica ser\u00eda inapropiado (tampoco es imposible, cada d\u00eda hay m\u00e1s cient\u00edficos que se atreven a tomarse a chacota el Big Bang), ponerse el mundo de la literatura por montera es algo que los literatos, y en especial los columnistas, hacen a diario. Las tesis de las carreras de Letras son tan tostones como las de Ciencias, sin ning\u00fan fundamento doctrinal. Incluso la Filosof\u00eda se puede tomar a broma, y hay quien lo hace con rigor.<\/p>\n<p><em>Los nietos del Cid<\/em> es un ensayo en el que el lector aprovecha el inmenso poso bibliogr\u00e1fico de su autor, y se traga con gusto todo lo que Trapiello ha digerido, que deben ser cantidades astron\u00f3micas de letras, de imprenta y digitales.<\/p>\n<p>Seguir resumiendo este libro referencia de la Generaci\u00f3n del 98 es instructivo, pero injusto. Quien desee conocer m\u00e1s y divertirse, que lo busque en una biblioteca o lo compre como yo.<\/p>\n<p>Como resumen del resumen, cabe decir que el ingenio del leon\u00e9s se manifiesta cada vez que se apea en un autor o grupo de autores en su viaje literario. De Unamuno dice que \u201clas formas tradicionales le ven\u00edan peque\u00f1as.\u201d A Antonio Machado y a su hermano Manuel les suele tratar mejor; sit\u00faa al primero en el territorio de la poes\u00eda m\u00e1s que pura inocente, y se\u00f1ala que Juan Ram\u00f3n Jim\u00e9nez dec\u00eda de \u00e9l que \u201cfue m\u00e1s que un nacido, un resucitado.\u201d De Azor\u00edn, que entendi\u00f3 \u201cla literatura como una sola p\u00e1gina, ordenada, bru\u00f1ida, sin m\u00e1cula, en la que deb\u00eda caber el mundo\u201d. De Baroja y Valle ya he dejado muestras. Quiz\u00e1 el que menos parece interesarle es Ortega y Gasset, el espa\u00f1ol m\u00e1s europeo por su biograf\u00eda, si bien a Unamuno le han reconocido allende los Pirineos.<\/p>\n<p>Incluye a Blasco Ib\u00e1\u00f1ez, poco o nada identificado con los noventaiochistas puros, de quien dice que \u201csi hubiese sido en sus novelas la mitad de dinamitero que en sus art\u00edculos de peri\u00f3dico o en sus novelas, quiz\u00e1 \u00e9stas tuvieran hoy m\u00e1s inter\u00e9s.\u201d<\/p>\n<p>Recuerda a Mart\u00ednez Sierra, un literato hueco (porque casi todo se lo escribi\u00f3 su esposa Mar\u00eda de la O Lej\u00e1rraga) que fue un buen gestor de su patrimonio, del que le regalaba Lej\u00e1rraga y el que no le pertenec\u00eda, pero administraba, pues fue tesorero del Partido Comunista, noticia que a m\u00ed me alucina y supongo que a otros muchos tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Esta incursi\u00f3n en el oc\u00e9ano de la historia cultural espa\u00f1ola no deja rinc\u00f3n sin recorrer. Los modernistas, o el env\u00e9s del 98, pintores como Solana o Regoyos, y creadores catalanes (a los vascos los incluye en la etiqueta noventaiochista gen\u00e9rica, como Baroja, Unamuino o Maeztu) como ap\u00e9ndice en su identidad ling\u00fc\u00edstica. A Solana, inventor de la <em>Espa\u00f1a Negra<\/em>, le reconoce valores que en Francia o en Alemania se habr\u00edan incluido en los evangelios sagrados de la Vanguardia.<\/p>\n<p>Pues bien, hasta aqu\u00ed he llegado con Baroja, con la novela y conmigo mismo. No me ha salido mal, \u00bfverdad? Espero haberles entretenido. Y concluyo con una reflexi\u00f3n que me ha ido creciendo a medida que conoc\u00eda m\u00e1s de mi admirado novelista. Creo que me habr\u00eda decepcionado conocerle y tratarle. \u00c9l mismo confes\u00f3 que no le\u00eda biograf\u00edas o memorias de grandes hombres porque le pasaba eso, se decepcionaba; s\u00f3lo le interesaba la vida de escritores y artistas considerados mediocres. El car\u00e1cter del hombre Baroja no deb\u00eda provocar admiraci\u00f3n y cari\u00f1o. Esto parece contradecir la humanidad que destila en sus memorias y en sus novelas, en las que encontramos trozos y rasgos de nosotros mismos, an\u00f3nimos mortales. Baroja es simp\u00e1tico, es directo y sencillo como las personas nobles, no es ret\u00f3rico. Pero quienes trataron con \u00e9l sobre, todo si se cruzaron en su camino, salieron magullados en su amor propio.<\/p>\n<p>A mi colaboradora Waltraud Garc\u00eda le dedico la serie, y le prometo que seguir\u00e9 hablando de m\u00ed con otras excusas que se me crucen en el camino.<\/p>\n<\/div><\/div><div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div><div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><h3 style=\"text-align: center;\"><strong>Las cuatro plagas del 98<\/strong><\/h3>\n<p>Un texto de <strong>P\u00edo Moa<\/strong><\/p>\n<p>La derrota del 98 frente a Usa no tuvo apenas consecuencias econ\u00f3micas, pero supuso una tremenda quiebra moral en la sociedad espa\u00f1ola. Esa quiebra dio impulso a cuatro corrientes que iban a plagar la evoluci\u00f3n interna espa\u00f1ola y llevar a la guerra civil: el anarquismo, los separatismos, el socialismo y el regeneracionismo. Todos ellos ten\u00edan un fondo com\u00fan: Espa\u00f1a ten\u00eda una historia nefasta y deb\u00eda disolverse de un modo u otro. Cada uno ten\u00eda su receta, que no hace falta explicar, salvo el regeneracionismo, que resulta un tanto enga\u00f1oso: no se opon\u00eda abiertamente a la idea de Espa\u00f1a, sino a la Espa\u00f1a hist\u00f3rica, es decir, la real, que hab\u00eda que destruir para construir otra Espa\u00f1a \u201ca la europea\u201d, en el sentido sumamente vago en que conceb\u00edan \u201cEuropa\u201d.\u00a0 \u00a0Y cierta complacencia con los separatismos (era l\u00f3gico que quisieran separarse de una \u201cnaci\u00f3n frustrada\u201d) y con el socialismo, un movimiento tambi\u00e9n \u201ceuropeo\u201d.<\/p>\n<p>Por entonces denunciaba Men\u00e9ndez Pelayo \u201cEl lento suicidio de un pueblo que, enga\u00f1ado por g\u00e1rrulos sofistas, emplea en destrozarse las pocas fuerzas que le quedan\u201d. Esto lo dec\u00eda en 1910, solo cuatro a\u00f1os antes de que\u00a0 los \u201cg\u00e1rrulos sofistas\u201d se empe\u00f1asen en mandar carne de ca\u00f1\u00f3n a la PGM en beneficio de Francia e Inglaterra.\u00a0 Men\u00e9ndez era seguramente el intelectual espa\u00f1ol m\u00e1s importante por entonces, reconocido\u00a0 como tal m\u00e1s all\u00e1 de los Pirineos. Y es significativo que Ortega, el de la \u201chistoria anormal, enferma\u201d, de Espa\u00f1a no le citase nunca.<\/p>\n<p>Pero una cosa es denunciar una plaga y otra dar soluciones. Su otra frase m\u00e1s famosa no pod\u00eda ser m\u00e1s desmoralizadora:\u00a0 \u201cEspa\u00f1a,\u00a0\u00a0evangelizadora de la mitad del orbe; Espa\u00f1a martillo de herejes, luz de Trento, espada de Roma,\u00a0\u00a0cuna de San Ignacio\u2026; \u00e9sa es nuestra grandeza y nuestra unidad; no tenemos otra\u201d. Espa\u00f1a hab\u00eda sido esas cosas y tambi\u00e9n muchas otras, y no deb\u00edan olvidarse,\u00a0 pero de eso hab\u00edan pasado varios siglos, no pod\u00eda volver ni serv\u00eda de gran cosa ante los retos que planteaban, entre otras, la cuatro plagas del 98. Y\u00a0 Espa\u00f1a quedar\u00eda condenada a volver \u201cal cantonalismo de los ar\u00e9vacos y de los vetones o de los reyes de taifas\u201d. Por un lado o por otro Espa\u00f1a no parec\u00eda tener salida. Afortunadamente tambi\u00e9n\u00a0 operaban en la historia otras fuerzas.<\/p>\n<\/div><\/div><div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><h2 style=\"text-align: center;\">Baroja, Grapo y otras cosas<\/h2>\n<p>Vale la pena leer el ensayo de Fernando Bell\u00f3n en\u00a0 \u201cPerinquiets\u201d\u00a0\u00a0<em>P\u00edo Baroja, la novela y yo<\/em>,\u00a0 cuyo cap\u00edtulo I enlac\u00e9 aqu\u00ed el 3 de marzo. Son siete cap\u00edtulos y enlazo ahora el quinto, por corregir dos puntos menores que me ata\u00f1en (la memoria hace muchas trampas). Se refieren al a\u00f1o 1981:<\/p>\n<p><em>\u00a0\u201dLuego se ha sabido, entre otras cosas porque lo han contado quienes lo vivieron, que los servicios de inteligencia sovi\u00e9ticos y de la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica Alemana ten\u00edan contactos y puede que hasta entregaran fondos al GRAPO-PCR. Nunca fueron prochinos, pero pasaron a ser prosovi\u00e9ticos de un modo s\u00fabito y sospechoso<\/em>\u201d.<br \/>\nEl PCE(r) Grapo no solo era uno de los muchos grupos prochinos de la \u00e9poca, sino el m\u00e1s consecuente, con diferencia. Es casi imposible que en el ambiente period\u00edstico e intelectual espa\u00f1ol se entiendan estas cosas m\u00e1s all\u00e1 del puro folclorismo (no lo digo por mi amigo Bell\u00f3n), por lo que recomendar\u00eda para entenderlo\u00a0<em>La grande controverse sino-sovi\u00e9tique<\/em>\u00a0de Jean Baby, o, a la contra<em>, Los trajes nuevos del presidente Mao,\u00a0<\/em>\u00a0de Simon Leys.\u00a0 Para los a\u00f1os 80 se planteaba el problema de c\u00f3mo era posible que la URSS hubiera degenerado en una dictadura burguesa\u00a0 mal disimulada (revisionismo), problema que desde la muerte de Mao se agravaba con la ascensi\u00f3n al poder en China del grupo tambi\u00e9n revisionista de Teng Hsiao-ping y\u00a0 m\u00e1s tarde con la invasi\u00f3n por China del glorioso Vietnam que hab\u00eda derrotado a la superpotencia use\u00f1a. \u00a1Solo quedaba un pa\u00eds realmente marxista-leninista, Albania!\u00a0 En el PCR\u00a0 hab\u00edan tenido la buena idea de expulsarme, en verano de 1977, y con\u00a0 otros dos camaradas estudiamos durante varios a\u00f1os estas cuestiones llegando a la conclusi\u00f3n de que el marxismo fallaba por su misma base te\u00f3rica, en apariencia tan s\u00f3lida. En cambio los jefes del partido siguieron el camino inverso: era inconcebible que hubiera tanto revisionismo y degeneraci\u00f3n burguesa, de modo que en el fondo tanto los chinos como los sovi\u00e9ticos segu\u00edan siendo aut\u00e9nticos comunistas, solo se hab\u00edan equivocado al convertir en\u00a0 contradicciones antag\u00f3nicas\u00a0 lo que solo eran contradicciones menores (\u201cen el seno del pueblo\u201d, como dec\u00eda Mao). Supongo que trataban de congraciarse con los sovi\u00e9ticos como su \u00faltima tabla de salvaci\u00f3n, que no les salv\u00f3 mucho, creo. Es decir, desde su fundaci\u00f3n como OMLE en 1968, fue un partido radicalmente \u201cprochino\u201d o marxista-leninista, el m\u00e1s radical y teorizante en Espa\u00f1a, que evolucion\u00f3 en sentido prosovi\u00e9tico a principios de los a\u00f1os 80, creo recordar. Es decir, no deben confundirse los tiempos.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hay una confusi\u00f3n temporal y otra de concepto en las siguientes frases: \u201c<em>Me suena en la memoria que (Moa) ten\u00eda una buena relaci\u00f3n con Gonzalo Fern\u00e1ndez de la Mora y con Ricardo de la Cierva. Ignoro por qu\u00e9 caminos hab\u00eda llegado a ellos. El caso es que me telefone\u00f3 a la redacci\u00f3n con una propuesta muy period\u00edstica. Si pod\u00eda publicar en \u201cDiario de Valencia\u201d una entrevista con \u00e9l. Ven\u00eda a ser eso un\u00a0scoop, una primicia. P\u00edo quer\u00eda asegurarse determinadas declaraciones en la entrevista, y me pregunt\u00f3 si me importaba que \u00e9l la trajera hecha. Siendo algo vital para su \u201creintegraci\u00f3n\u201d me pareci\u00f3 que no pod\u00eda negarme. Qued\u00f3 en venir a Valencia a entreg\u00e1rmela personalmente. No le importaba que yo la firmara, pero a m\u00ed s\u00ed, y me invent\u00e9 un seud\u00f3nimo cualquiera\u201d<\/em><\/p>\n<p>Por esas fechas creo que segu\u00eda en la clandestinidad, no ten\u00eda la menor relaci\u00f3n con Ricardo de la Cierva ni llegu\u00e9 a tenerla m\u00e1s all\u00e1 de coincidir con \u00e9l en alguna tertulia televisiva o algo as\u00ed, muchos a\u00f1os despu\u00e9s. Con Fern\u00e1ndez de la Mora habl\u00e9 dos o tres veces porque me invit\u00f3 a una tertulia suya, pero esto fue ya en 2000 0 2001, despu\u00e9s de haber publicado\u00a0<em>Los or\u00edgenes de la guerra civil<\/em>. Por lo dem\u00e1s, no ten\u00eda yo la menor intenci\u00f3n de \u201creinsertarme\u201d o \u201crehabilitarme\u201d (\u00bfante qui\u00e9nes?), sino que trataba de establecer la verdad de lo que hab\u00eda pasado y lo que era o hab\u00eda sido el Grapo, ya que los medios no contaban m\u00e1s que embustes y especulaciones entre idiotas y malintencionadas. Por eso me puse a escribir\u00a0<em>De un tiempo y de un pa\u00eds<\/em>. Por lo menos ha quedado un testimonio veraz de todo aquel asunto, para quienes tengan inter\u00e9s en \u00e9l.<\/p>\n<p>No digo estas cosas como cr\u00edtica a Bell\u00f3n, s\u00e9 de sobra lo dif\u00edcil que es eludir algunas influencias de ambiente y las confusiones de la memoria, y adem\u00e1s no quitan nada al inter\u00e9s del ensayo.<br \/>\n<a href=\"https:\/\/agroicultura.com\/general\/retratos-paralelos-de-ayer-y-de-hoy-baroja-la-novela-y-yo-5\/\" rel=\"nofollow\">https:\/\/agroicultura.com\/general\/retratos-paralelos-de-ayer-y-de-hoy-baroja-la-novela-y-yo-5\/<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/agroicultura.com\/general\/pio-baroja-la-novela-y-yo\/\">P\u00edo Baroja, la novela y yo (1) \u2013 Agroicultura<\/a><\/p>\n<\/div><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[vc_btn title=&#8221;Descargue este cap\u00edtulo en PDF&#8221; color=&#8221;info&#8221; align=&#8221;center&#8221; i_icon_fontawesome=&#8221;fa fa-file-pdf-o&#8221; button_block=&#8221;true&#8221; add_icon=&#8221;true&#8221; link=&#8221;url:https%3A%2F%2Fagroicultura.com%2Fgeneral%2Fwp-content%2Fuploads%2F2023%2F02%2FPio-Baroja-y-la-novela-7-.pdf||target:%20_blank|&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_btn title=&#8221;Descargue este cap\u00edtulo en PDF&#8221; color=&#8221;info&#8221; align=&#8221;center&#8221; i_icon_fontawesome=&#8221;fa fa-file-pdf-o&#8221; button_block=&#8221;true&#8221; add_icon=&#8221;true&#8221; link=&#8221;url:https%3A%2F%2Fagroicultura.com%2Fgeneral%2Fwp-content%2Fuploads%2F2023%2F02%2FPio-Baroja-y-la-novela-7-.pdf||target:%20_blank|&#8221;][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":15394,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[522,25,510],"tags":[],"class_list":["post-15391","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-pio-baroja-la-novela-y-yo","category-cultura-y-comunicacion","category-series"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/libreros.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p4Dh6a-40f","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15391","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15391"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15391\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15426,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15391\/revisions\/15426"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15394"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15391"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15391"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15391"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}