{"id":15472,"date":"2023-03-30T12:24:40","date_gmt":"2023-03-30T10:24:40","guid":{"rendered":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/?p=15472"},"modified":"2023-04-30T18:03:32","modified_gmt":"2023-04-30T16:03:32","slug":"mil-palabras-de-azorin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/mil-palabras-de-azorin\/","title":{"rendered":"Mil palabras de Azor\u00edn"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\"><p>[vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p>Un estudio filol\u00f3gico y literario de <strong>Rafael Escrig<\/strong><\/p>\n<p>Hace unos a\u00f1os, me embarqu\u00e9 en una tarea apasionante: redescubrir las palabras de Azor\u00edn. Sacarlas de sus novelas y ensayos y desmenuzarlas para ponerlas bien a la vista de todos. El l\u00e9xico que Azor\u00edn emplea en sus novelas es digno de ese estudio detallado, por curioso y preciso al mismo tiempo.<\/p>\n<p>La tarea que me propuse me llev\u00f3 varios a\u00f1os de lectura, consultas e investigaci\u00f3n. El resultado, dada su extensi\u00f3n, lo ir\u00e9 dando a conocer aqu\u00ed, poco a poco. Esta es la primera entrega.<\/p>\n<p>El libro que result\u00f3 de todo ese trabajo, lo titul\u00e9 1000 PALABRAS DE AZOR\u00cdN.<\/p>\n<p>As\u00ed comienza:<\/p>\n<\/div><\/div><div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[vc_single_image image=&#8221;15473&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221; style=&#8221;vc_box_shadow_border&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b10\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><h3 style=\"text-align: center;\">INTRODUCCI\u00d3N<\/h3>\n<p>La creaci\u00f3n del lenguaje humano, es uno de los fen\u00f3menos m\u00e1s fant\u00e1stico y trascendente de los acontecidos en el planeta. El lenguaje es altamente simb\u00f3lico, pr\u00e1ctico, expresivo, cambiante, imperfecto y al mismo tiempo, tremendamente hermoso. Pero hay otras maneras de explicarlo. Muchos fil\u00f3logos y tambi\u00e9n muchos fil\u00f3sofos, han intentado definir lo seg\u00fan su propia forma de pensar. Algunos con iron\u00eda:<\/p>\n<p>\u201cEl lenguaje es un h\u00e1bito manipulatorio.\u201d J.B. Watson.<\/p>\n<p>Otros le han dado un sentido m\u00e1s acad\u00e9mico:<\/p>\n<p>\u201cEl lenguaje es un conjunto finito o infinito de oraciones, cada una de las cuales posee una extensi\u00f3n finita y construida a partir de un conjunto finito de elementos.\u201d Noam Chomsky.<\/p>\n<p>\u201cPor el lenguaje entendemos un sistema de c\u00f3digos con cuya ayuda se designan los objetos del mundo exterior, sus acciones, cualidades y relaciones entre los mismos.\u201d A.R. Luria.<\/p>\n<p>Otros, m\u00e1s filos\u00f3fico:<\/p>\n<p>\u201cExiste un lenguaje que va m\u00e1s all\u00e1 de las palabras.\u201d Paulo Coelho.<\/p>\n<p>Creo que ninguno tan acertado y tajante como el fil\u00f3sofo y escritor George I. Gurdjieff, que una vez se refiri\u00f3 al lenguaje como \u201cun fant\u00e1stico absurdo cacof\u00f3nico.\u201d<\/p>\n<p>El lenguaje, ya en \u00e9pocas hist\u00f3ricas, tuvo la necesidad de ser fijado de alguna forma: las transacciones entre los pueblos, los negocios, las leyes, las batallas, todo requer\u00eda ser fijado, en unos casos por deber, en otros, para gloria del gobernante, ambas necesidades empujaron a dar una soluci\u00f3n al problema. La palabra, esa palabra cambiante e imperfecta como he dicho m\u00e1s arriba, era un arma que pod\u00eda ser manipulada o mal interpretada, con lo que era necesario fijarla con claridad (recordemos la historia b\u00edblica de las leyes de Dios, que fueron grabadas sobre tablas, en clara alusi\u00f3n al comienzo de la escritura, donde las leyes fueron una de las principales cosas que los pueblos necesitaron reglar para su cumplimiento; el comercio con sus apuntes contables, fue el otro motivo fundamental). Ese fue el comienzo de la escritura. En Sumer, se han encontrado restos que datan de hace seis mil a\u00f1os, con multitud de tablillas de arcilla grabadas con cartas de negocios, con anotaciones de productos, con recibos, con listas de l\u00e9xico, con leyes, y tambi\u00e9n con himnos y con plegarias.<\/p>\n<p>Los sumerios inventaron as\u00ed la escritura jerogl\u00edfica, que m\u00e1s tarde se simplificar\u00eda transform\u00e1ndose en escritura cuneiforme, m\u00e1s \u00e1gil y concisa, pero m\u00e1s all\u00e1 de la forma, modificaron el fondo, creando un sistema de escritura aglutinante, con el que se alejaban diametralmente de los pueblos sem\u00edticos vecinos, que no supieron dar ese paso. Dicho sistema, creaba signos que representaban s\u00edlabas, que uni\u00e9ndolos a su vez, formaban las palabras. Se puede decir, por ello, que los sumerios inventaron un sistema de escritura que fue la base de las lenguas modernas escritas. El tiempo y el esfuerzo han ido creando ese tejido por el que nos desplazamos diariamente en nuestra comunicaci\u00f3n. Se trata de un tejido sutil y delicado por su enorme fragilidad, y nuestro reto consiste en saber desenvolvernos entre sus hilos de la manera m\u00e1s precisa y correcta, pues, esta forma de comunicaci\u00f3n nuestra, puede servir tanto para ofrecer una alabanza, como una maldici\u00f3n. Como dijo el sabio griego Anacarsis: &#8220;La lengua es lo mejor y lo peor que posee el hombre&#8221;.<\/p>\n<p>Demos un gran salto en el tiempo. Ya estamos en el siglo XVI, el XVII, el XVIII, el XIX. La sociedad alcanza su mayor\u00eda de edad (si es que no resulta demasiado pretencioso hablar as\u00ed); las revoluciones sociales ayudaron por su parte, aparecen los grandes cambios, y aparecen los estilos literarios, las corrientes, las tendencias, el triunfo de la novela. Cada naci\u00f3n tiene a sus representantes, sus creadores que se atreven a innovar alej\u00e1ndose de la redacci\u00f3n pomposa de \u00e9pocas pasadas, herederas de las mal llamadas lenguas muertas y escriben tal como habla el pueblo. Aparece la novela moderna. La novela se hace popular en el siglo XIX, en Rusia, en Francia, en Alemania, en Gran Breta\u00f1a, en Estados Unidos, en Espa\u00f1a, y es precisamente en el siglo XIX cuando nace nuestro protagonista.<\/p>\n<p>Espa\u00f1a tuvo un nuevo florecimiento durante este siglo, de la mano de una pl\u00e9yade de grandes autores, me atrever\u00eda a decir un segundo Siglo de Oro. Digo un florecimiento, en el mismo sentido que coment\u00f3 Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s en una de sus cr\u00f3nicas parlamentarias, cuando dijo: \u201cEstas flores de que hoy hablar\u00e9 no son las silvestres de los campos ni las cultivadas en huertos y jardines, ni las que, en gallardas macetas o en r\u00fasticos tiestos, decoran los salones de los ricos y las ventanas de las casas pobres. Son pura y simplemente flores ret\u00f3ricas, de las que crecen con pasmosa lozan\u00eda en la selva inmensa de nuestra oratoria parlamentaria.\u201d As\u00ed mismo, las flores a las que me refiero son ese ramillete de escritores que todos conocemos, desde los rom\u00e1nticos hasta los modernistas, Azor\u00edn, entre ellos.<\/p>\n<p>De Azor\u00edn como escritor, se podr\u00eda decir, sin abandonar el s\u00edmil, que se engalana con el aroma de una flor humilde, campesina; de un aroma penetrante y reconocible, como el romero, como el espliego, como el tomillo.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\">SOBRE EL AUTOR<\/h3>\n<p>Si abri\u00e9semos un libro sin t\u00edtulo ni el nombre del autor en la cubierta y nos pusi\u00e9ramos a leer, adivinar\u00edamos al instante que se trata de Azor\u00edn, precisamente por ese aroma tan reconocible que tiene su expresi\u00f3n. Azor\u00edn escribe con esa naturalidad que nos se\u00f1ala con sus propias palabras:<\/p>\n<p><em>La sencillez, la dificil\u00edsima sencillez, es una cuesti\u00f3n de m\u00e9todo. Haced lo siguiente y habr\u00e9is alcanzado de golpe el gran estilo: colocad una cosa despu\u00e9s de otra. Nada m\u00e1s, esto es todo.<\/em><\/p>\n<p>No dir\u00e9 nada nuevo, si repito lo de su maestr\u00eda en la descripci\u00f3n y la meticulosidad de los peque\u00f1os detalles:<\/p>\n<p><em>Yo creo que le debo contar al lector, punto por punto, sin omisiones, sin efecto, sin lirismos, todo cuanto hago y cuanto veo.<\/em><\/p>\n<p>No dir\u00e9 nada nuevo volviendo a hablar sobre la riqueza de su prosa y la propiedad de su vocabulario. Sobre sus cualidades l\u00edricas y su pulcritud para hacer m\u00e1s expresiva la realidad que nos rodea. Dir\u00e9 tan s\u00f3lo lo que cualquiera puede apreciar en la lectura de sus novelas. Por otra parte, para hablar sobre la obra de Azor\u00edn, no hace falta que nos extendamos demasiado, porque todo lo que podamos decir sobre \u00e9l ya lo han dicho antes. S\u00ed, todo est\u00e1 dicho sobre Azor\u00edn, pero nunca est\u00e1 agotado. Siempre se puede volver sobre \u00e9l para recrearnos con sus palabras. No s\u00f3lo como un modelo docente, sino como algo vivo que nos interesa conocer. \u00a1Hag\u00e1moslo!, aunque sea \u00fanicamente por placer.<\/p>\n<p>Azor\u00edn fue un innovador que cre\u00f3 un estilo personal con dos ingredientes: la elegancia y la sencillez. Azor\u00edn hace que nos sumerjamos en su tiempo narrativo, pero no s\u00f3lo en el tiempo contado por minutos y segundos, como una de sus obsesiones, que tambi\u00e9n (en la novela \u201cDo\u00f1a In\u00e9s\u201d, se refleja claramente ese tiempo f\u00edsico), sino en el tiempo como elemento de ritmo, necesario para dar musicalidad a la frase larga haci\u00e9ndola m\u00e1s emotiva (lo vemos en el uso abundante de la puntuaci\u00f3n: coma y punto y coma). Azor\u00edn, teorizando sobre el estilo, se muestra enemigo de la frase larga y de la acumulaci\u00f3n de adjetivos (sobre todo en su \u00faltima \u00e9poca), sin embargo, en la pr\u00e1ctica, emplea la triple adjetivaci\u00f3n al final de una frase y a\u00fan la m\u00faltiple en muchas de ellas, con lo que consigue que ese ritmo y musicalidad buscado, se unan de esa manera tan especial.<\/p>\n<p>Se dir\u00eda que en muchas de sus descripciones, sobre todo en sus novelas m\u00e1s significativas: <em>Castilla<\/em>, <em>La Voluntad<\/em>, <em>Los Pueblos<\/em>\u2026, el tiempo es el personaje principal; el tiempo aquilata la narraci\u00f3n y nos suspende en una cadenciosa contemplaci\u00f3n de las cosas. A mi juicio, ese es el gran descubrimiento de Azor\u00edn: parar el tiempo para hacerte ver un rayo de luz que atraviesa la ranura de una puerta y va arrastr\u00e1ndose sobre el tablero de una mesa, l\u00e1nguida, lentamente; parar el tiempo para hacerte entrar en una humilde casa de Castilla y ver, de verdad, todo lo que en ella te recibe, sin moverte de la primera baldosa que has pisado. Es esa maestr\u00eda y sencillez en el lenguaje, esa precisi\u00f3n y esa sensibilidad, que te llevan a descubrir el detalle m\u00e1s peque\u00f1o, lo que nunca hubieras visto por ti mismo, eso es precisamente lo que hacen de Azor\u00edn un escritor tan particular y extraordinario. Y ello tiene que ver con la minuciosidad con la que expresa todo lo que ve; esa minuciosidad en la descripci\u00f3n de todos los detalles, por sencillos que sean, que es otra de sus caracter\u00edsticas principales. En <em>Memorias Inmemoriales<\/em>, nos dice:<\/p>\n<p><em>El amor a las cosas lo ten\u00eda en grado eminente X; se ha distinguido como escritor por su afecci\u00f3n a las cosas. Nunca ha perdido contacto con lo real. Tiene sabor una p\u00e1gina suya por ese apegamiento a lo que se puede tocar y sentir\u201d y m\u00e1s adelante: \u201cs\u00ed que debe preceder al escritor una observaci\u00f3n exacta y minuciosa de la realidad. \u00bfY cu\u00e1ntos son los literatos que tienen amor a las cosas y que las observan con cuidado?<\/em><\/p>\n<p>Azor\u00edn, a lo largo de la narraci\u00f3n, se expresa con naturalidad, su palabra, sin ser rebuscada, es culta. Se podr\u00eda decir que sigue el camino natural, pero lo personaliza con abundante empleo de sustantivos y adjetivos para reforzar su estilo descriptivo y crear esos cuadros llenos de color, tan barrocos a veces, tan expresivos. En su \u00faltima etapa moderar\u00e1 la adjetivaci\u00f3n y su prosa se har\u00e1 m\u00e1s sencilla en un intento de ser m\u00e1s clara. Azor\u00edn experimenta en Superrealismo, una de sus novelas, podr\u00edamos decir, con el marchamo de m\u00e1s moderna, en donde el tiempo se despabila, limitando los ep\u00edtetos y creando frases cortas, para darle ese dinamismo a la prosa que \u00e9l mismo propugna. Pero, a pesar de todo, es en la frase larga y la adjetivaci\u00f3n m\u00faltiple, cuando despliega todo el colorido y la belleza de su expresi\u00f3n.<\/p>\n<p>He dicho antes que, su palabra sin ser rebuscada, es culta. S\u00ed, Azor\u00edn emplea un l\u00e9xico culto, pero se trata, simplemente, de usar la palabra justa. No busca asombrarnos con su erudici\u00f3n, con su conocimiento del idioma espa\u00f1ol. Efectivamente, tiene como cualquier escritor debe tener, un l\u00e9xico abundante y cuidado. Conoce las palabras que se refieren a docenas de oficios, palabras propias del campo, de trabajos que ya nadie conoce, palabras que toma prestadas, muchas veces, de los cl\u00e1sicos, pero no nos obliga a ir con el diccionario a cuestas, no es tan perverso como alguien pudiera pensar. Sus palabras no son tan extra\u00f1as y, de hecho, las podemos encontrar en otros escritores de su \u00e9poca. Pero Azor\u00edn tiene un detalle con nosotros, con sus lectores: Azor\u00edn da muchas veces la explicaci\u00f3n de esa palabra que est\u00e1 usando. \u00bfVeis como no es tan perverso?<\/p>\n<p>Aqu\u00ed tenemos unos ejemplos que se pueden encontrar a lo largo de sus novelas:<\/p>\n<p><em>\u2026la cilla, en donde se recogen los granos del diezmo.<\/em><\/p>\n<p><em>\u2026las alhan\u00edas, o alcobas.<\/em><\/p>\n<p><em>\u2026sartorio \u2013un latinismo- quiere decir arte de la sastrer\u00eda.<\/em><\/p>\n<p><em>\u2026Cajer\u00eda. S\u00ed, s\u00ed, es decir, Funeraria.<\/em><\/p>\n<p><em>\u2026con un alfamar. Alfamar -lo advertimos- es un cobertor de color rojizo.<\/em><\/p>\n<p><em>\u2026digo lucubraciones, es decir, trabajos que se realizan nocturnamente.<\/em><\/p>\n<p><em>\u2026piedra friable, se iba deshaciendo con el pisar.<\/em><\/p>\n<p><em>\u2026en la nocturnancia, tiempo de las nueve a las doce de la noche.<\/em><\/p>\n<p>Esto s\u00f3lo lo hace alguien que quiere dar explicaci\u00f3n detallada de lo que dice, para que el lector no se pierda nada. Que nadie diga que Azor\u00edn tiene un lenguaje herm\u00e9tico, que emplea palabras abstrusas o incomprensibles (esto \u00faltimo lo digo en alusi\u00f3n a lo que estamos se\u00f1alando). \u00bfEs que Azor\u00edn se siente algo pedagogo del lenguaje? \u00bfEs que Azor\u00edn entiende que sus palabras pueden ir m\u00e1s all\u00e1 de la comprensi\u00f3n inicial del lector? En cualquier caso, he de decir que no he encontrado otro autor que de ese tipo de explicaciones a sus palabras. Claro que el l\u00e9xico se ha reducido tanto en el hablante, que quiz\u00e1 ya no haga falta explicar palabras como: <em>grande, siete, bastante, nuestro, que, nada, tomar, de&#8230;<\/em> (Estas palabras son, al azar, unas de las m\u00e1s usadas en el espa\u00f1ol actual, seg\u00fan los datos estad\u00edsticos proporcionados por el CREA, &#8220;Corpus de Referencia del Espa\u00f1ol Actual&#8221;, perteneciente a la RAE.<\/p>\n<p>Quiero adjuntar aqu\u00ed, parte de un art\u00edculo escrito por don Ram\u00f3n Carnicer, aparecido en \u201cLa Vanguardia Espa\u00f1ola\u201d, el 8 de junio de 1973:<\/p>\n<p><em>En distintos pasajes de su obra, manifiesta Azor\u00edn estos prop\u00f3sitos: claridad, orden, l\u00f3gica; la claridad, a su vez, requiere simplicidad; en cuanto a las palabras, han de ser limpias, concretas, puras, precisas. La postura de Azor\u00edn refleja, ante todo, una sensibilidad, pero supone tambi\u00e9n una reacci\u00f3n deliberada contra la expresi\u00f3n literaria predominante a fin de siglo: un realismo a menudo prosaico y desma\u00f1ado; una ampulosidad ret\u00f3rica, de p\u00e1rrafos desmesurados y rotundos. Respecto a la adecuaci\u00f3n del juicio a la realidad, Azor\u00edn se impone estas normas: <\/em><br \/>\n<em>\u201cReport\u00e9monos en el encarecimiento\u201d, \u201cSofren\u00e9monos en la ponderaci\u00f3n\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>Con tales criterios, no ha de extra\u00f1arnos la atenci\u00f3n de Azor\u00edn hacia aquello en que menos cabida encuentran la ret\u00f3rica y la grandilocuencia: lo cotidiano, lo vulgar \u2014donde hallar\u00e1 formas, colores y reflejos de insospechada calidad est\u00e9tica\u2014, as\u00ed como hacia los pueblos y los autores olvidados, las gentes, ignoradas y humildes, en las que percibe dolor, hondura, gracia, dignidad.<\/em><\/p>\n<p>S\u00ed, como dice Ram\u00f3n Carnicer, ese es otro detalle a destacar, su mirada hacia las gentes humildes, los viejos oficios, los ancianos, los labradores, esas gentes del pueblo que \u00e9l admira, porque han ido conformando generaci\u00f3n tras generaci\u00f3n los pueblos de Espa\u00f1a, con su trabajo callado, con su paciencia, incluso con su dosis de fatalismo, pero con la entereza y la fuerza que da la sabidur\u00eda de todo un pueblo. Un pueblo que ha dado genios como Cervantes, donde tanto se mira Azor\u00edn, un pueblo que ha dado tantos m\u00edsticos y tanta gente que han tenido que luchar contra la miseria, contra el hambre, contra la sequ\u00eda de unas tierras requemadas por el sol de nuestros antepasados. Y ah\u00ed est\u00e1 Castilla con la que a veces se obsesiona Azor\u00edn, que no quiere entender el estoicismo de sus gentes y se revela contra esa postura de postraci\u00f3n, pero que a trav\u00e9s de ella, nos muestra toda la belleza de su tierra amarilla y de su cielo azul. Y, despu\u00e9s de todo, parece que quiere ver el conformismo de sus gentes como algo sabio. Es la actitud de Sancho. En realidad, Azor\u00edn tiene mucho de Sancho y mucho de don Quijote. En su obra se pueden ver claramente esos rasgos: por una parte la ilusi\u00f3n, la b\u00fasqueda de la belleza, la denuncia, por otra, la contemplaci\u00f3n, el conformismo, con su parte de iron\u00eda a veces.<\/p>\n<p>La pr\u00f3xima entrega ser\u00e1 la segunda parte de esta introducci\u00f3n, donde continuaremos hablando de la t\u00e9cnica del autor y los diferentes aspectos que lo distinguen y caracterizan en su novela.<\/p>\n<\/div><\/div><div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[vc_btn title=&#8221;Lea o descargue el art\u00edculo en PDF &#8221; color=&#8221;info&#8221; align=&#8221;center&#8221; i_icon_fontawesome=&#8221;fa fa-file-pdf-o&#8221; button_block=&#8221;true&#8221; add_icon=&#8221;true&#8221; link=&#8221;url:https%3A%2F%2Fagroicultura.com%2Fgeneral%2Fwp-content%2Fuploads%2F2023%2F03%2FAZORI%CC%81N-AGROICULTURA.pdf||target:%20_blank|&#8221;][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;15473&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221; style=&#8221;vc_box_shadow_border&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_btn title=&#8221;Lea o descargue el art\u00edculo en PDF &#8221; color=&#8221;info&#8221; align=&#8221;center&#8221; i_icon_fontawesome=&#8221;fa fa-file-pdf-o&#8221; button_block=&#8221;true&#8221; add_icon=&#8221;true&#8221; link=&#8221;url:https%3A%2F%2Fagroicultura.com%2Fgeneral%2Fwp-content%2Fuploads%2F2023%2F03%2FAZORI%CC%81N-AGROICULTURA.pdf||target:%20_blank|&#8221;][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":15473,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[25],"tags":[],"class_list":["post-15472","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura-y-comunicacion"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/DSC01911-copia.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p4Dh6a-41y","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15472","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15472"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15472\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15482,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15472\/revisions\/15482"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15473"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15472"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15472"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15472"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}