{"id":15731,"date":"2023-04-30T18:05:02","date_gmt":"2023-04-30T16:05:02","guid":{"rendered":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/?p=15731"},"modified":"2023-05-30T20:26:25","modified_gmt":"2023-05-30T18:26:25","slug":"las-memorias-de-gabriel-albiac-revisadas-por-pio-moa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/las-memorias-de-gabriel-albiac-revisadas-por-pio-moa\/","title":{"rendered":"Las memorias de Gabriel Albiac revisadas por P\u00edo Moa"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\"><p>[vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;15772&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p style=\"text-align: left;\">Una rese\u00f1a de<a href=\"https:\/\/www.piomoa.es\/?p=19975\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><b> P\u00edo Moa<\/b><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u00daltimamente vengo leyendo algunas autobiograf\u00edas: de Markus Wolf, el legendario\u00a0 jefe del espionaje de la Alemania comunista, las de Vizca\u00edno Casas y acabo de empezar las de Gabriel Albiac. Tendr\u00e9 que ver tambi\u00e9n algo de S\u00e1nchez Drag\u00f3 al que le est\u00e1n\u00a0 \u201chaciendo la autocr\u00edtica\u201d los chicos de la prensa con motivo de su fallecimiento.<br \/>\nA S\u00e1nchez Drag\u00f3 le he tratado superficialmente tres o cuatro veces, porque me invit\u00f3 a sus programas culturales en televisi\u00f3n: \u201cTen\u00eda que haber tra\u00eddo a alguien que debatiera contigo, pero llevo meses en ello y no lo he conseguido: nadie se atreve, parece ser\u201d. Y m\u00e1s recientemente me invit\u00f3 a una conferencia en\u00a0Disenso, creo recordar, fundaci\u00f3n ligada a VOX, creo que la rese\u00f1\u00e9 en el blog. As\u00ed que ser\u00eda un abuso que hiciera una necrol\u00f3gica de \u00e9l, porque adem\u00e1s le he le\u00eddo poco. No obstante, m\u00e1s por su destacada personalidad que por sus obras, era un intelectual libre, de vida interesante en sus muchas experiencias,\u00a0 esp\u00edritu al mismo tiempo combativo y cordial, sin respeto por lo que no es respetable en el plomizo mundillo cultural y pol\u00edtico del pa\u00eds, con\u00a0 una idea de Espa\u00f1a que siempre me pareci\u00f3 m\u00e1s bien pintoresca aunque a ratos incitante,\u00a0 y una evoluci\u00f3n pol\u00edtica en la buena direcci\u00f3n.\u00a0\u00a0S\u00e1nchez Drag\u00f3 y el censor zampabollos \u2013 P\u00edo Moa \u2013 Libertad Digital\u00a0(Tusell era un t\u00edpico democristiano de por aqu\u00ed; cristiano, se supone, y dem\u00f3crata muy poco).<br \/>\nYa hablar\u00e9 un poco m\u00e1s de las memorias de Albiac\u00a0<em>En tierra de nadie<\/em>.\u00a0Vi la rese\u00f1a que le hicieron Amor\u00f3s y Jim\u00e9nez Losantos, y me re\u00ed un buen rato con ella: no me extra\u00f1a que el fil\u00f3sofo haya roto relaciones con sus comentaristas. El libro, por lo que voy viendo, tiene inter\u00e9s, como lo tienen incluso las peores autobiograf\u00edas y Albiac no es un mindundi, aunque se presta a menudo a la iron\u00eda\u00a0 simplemente con citar algunos pasajes de su libro. Pero representa, si no a una generaci\u00f3n (nadie podr\u00eda hacerlo) s\u00ed a un parte significativa de ella, la que grosso modo podr\u00eda llamarse del 68, que es tambi\u00e9n la m\u00eda. Un mundo m\u00e1s bien en descomposici\u00f3n que muerto, seg\u00fan creo.\u00a0 Albiac,\u00a0 ya entrando en los 70 de edad, se plantea lo que intentar\u00e9 hacer en la tercer novela de la trilog\u00eda: \u201cQu\u00e9 he hecho con mi\u00a0 vida\u201d, algo diferente a \u201cqu\u00e9 he hecho en mi vida\u201d. Muy interesante tambi\u00e9n compararla\u00a0 con la de Vizca\u00edno Casas.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Problemas autobiogr\u00e1ficos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En una autobiograf\u00eda est\u00e1n impl\u00edcitos elementos personales misteriosos que los autores buscan de alguna manera entender y hacer entender. As\u00ed, nadie pudo elegir\u00a0 el pa\u00eds, la \u00e9poca, la capa social o la familia en que naci\u00f3, ni tampoco el propio hecho de nacer o la carga gen\u00e9tica con que vino al mundo. Un mundo a su vez independiente de \u00e9l, y suministrador de medios, capacidades, encuentros personales, y sucesos solo parcialmente dependientes de la voluntad o el deseo\u00a0 de la persona, y que sin embargo marcan su vida. Tendemos a considerarnos entes aut\u00f3nomos, pero solo lo somos hasta cierto punto, y ese punto no puede definirse con precisi\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 nos cuentan, por tanto, unas memorias o autobiograf\u00eda? Lo digo en relaci\u00f3n con las de Gabriel Albiac, a las que dedicar\u00e9 alguna entrada del blog.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>\u201cEn Tierra de nadie\u201d<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: left;\">Parece claro,\u00a0 por sus Memorias, que Albiac no est\u00e1 muy contento con todos aquellos condicionantes de fondo se\u00f1alados,\u00a0 desde la \u00e9poca que le ha tocado vivir\u00a0 a los genes. Eso pasa, creo,\u00a0 a todo el mundo\u00a0 o casi, en diversos grados. Por diversas razones que iremos viendo, su libro es bastante cachondeable, y Amor\u00f3s lo trata desde ese punto de vista, en especial con su observaci\u00f3n sobre\u00a0 el\u00a0\u00a0happy end\u00a0\u00a0de tanta tragedia\u00a0\u00a0Pero por debajo de cierto vacile al que se presta la obra corren asuntos m\u00e1s interesantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Empezaremos por la necrol\u00f3gica\u00a0 que Albiac dedica a S\u00e1nchez Drag\u00f3, a quien concede su elogio m\u00e1s apreciado: \u201cpertenece a una generaci\u00f3n de lectores voraces\u201d, a \u201cuna vida de dioses\u201d.\u00a0 Si de alg\u00fan calificativo honroso se jacta Albiac es de ser un lector \u201cinfinito\u201d y extremadamente culto en un tiempo en marcha a una nueva Edad Media \u201cm\u00e1s iletrada, m\u00e1s tenaz que cuanto hayamos conocido\u201d. La\u00a0Historia m\u00e1gica de Espa\u00f1a\u00a0le parece a Albiac que \u201caspira a recobrar la voz de una Espa\u00f1a hu\u00e9rfana\u201d. Estos rasgos hermanan a\u00a0 Albiac con S\u00e1nchez. Hermanos, sin embargo, nada gemelos. Albiac introvertido y pudoroso con su vida privada, S\u00e1nchez exhibicionista desenfadado, nato, baste recordar su auto presentaci\u00f3n de\u00a0La Drangontea\u00a0 (no de Lope de Vega):\u00a0\u00a0diario de un guerrero, cuaderno de bit\u00e1cora de un navegante que quiere descubrir lo que oculta la raya del horizonte, la autobiograf\u00eda de un n\u00f3mada, el bolet\u00edn oficioso de un insurrecto frente al Sistema, el cronic\u00f3n de la \u00faltima salida del esp\u00edritu de don Quijote y la hoja de ruta de un viaje de cuarenta y dos meses de duraci\u00f3n -los comprendidos entre julio de 1988 y enero de 1992- por las tripas y laberintos de un pa\u00eds que ya no existe y de un planeta que agoniza.\u00a0No cabe duda de que tiene cierta gracia.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Los dos comparten una visi\u00f3n un tanto apocal\u00edptica de nuestro tiempo, que en Albiac es pesadumbre y en Drag\u00f3 desenfado. Los dos son narcisistas aunque de maneras opuestas, Albiac extiende el apocalipsis a s\u00ed mismo, Drag\u00f3, en definitiva, se siente triunfador y degustador de la vida. En mi opini\u00f3n, los dos disparatan de lo lindo, pero\u00a0 con cierta gracia y cultura que\u00a0 los hace simp\u00e1ticos y originales en un clima intelectual tan tosco y\u00a0 birrioso como el presente. Los dos son fil\u00f3sofos, cada uno a su manera. Los dos buenas personas y de esp\u00edritu liberal, es decir, abierto a otros puntos de vista,\u00a0 e independientes frente a la mugre de la correcci\u00f3n pol\u00edtica y similares. Ya he dicho c\u00f3mo S\u00e1nchez Drag\u00f3 me invit\u00f3 a programas que deber\u00edan haber sido de debate, pero al que nadie se atrev\u00eda. Bueno, una vez sali\u00f3 un periodista, creo que se llamaba Fernando J\u00e1uregui, que dec\u00eda haber sido\u00a0 comunista a fuer de dem\u00f3crata (podr\u00eda haber sido nazi a fuer de jude\u00f3filo), y que en el franquismo los detenidos eran asesinados arroj\u00e1ndolos\u00a0 al vac\u00edo.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Albiac, o la incoherencia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En una columna que le rechaz\u00f3 Pedro J dec\u00eda Albiac: \u201cNo\u00a0argumento\u00a0a favor de la guerra. Ni en contra. S\u00e9, desde la lectura de los cl\u00e1sicos, que el oficio del fil\u00f3sofo consiste en\u00a0no alegrarse ni entristecerse, ni regocijarse ni enojarse; solo entender. A ello me atengo\u201d (p. 361).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">No obstante, uno podr\u00eda dudar de tal ataraxia cuando la invoca a continuaci\u00f3n de una intensa apelaci\u00f3n a una guerra contra la yijad o m\u00e1s ampliamente, contra el empuje isl\u00e1mico y que viene a decir:\u00a0\u201co los matamos o nos matan\u201d. Argumento radical, acertado\u00a0 o no. Y no es una excepci\u00f3n: las afirmaciones, condenas y elogios que prodiga en el libro sorprenden por un car\u00e1cter casi siempre exagerado, arbitrario e incoherente, que al final deja impresi\u00f3n de cierto infantilismo. Expondr\u00e9 varios ejemplos. El franquismo es para \u00e9l un mal absoluto, modelo de opresi\u00f3n sin salida ni excusa\u2026, ni necesidad de demostraci\u00f3n. Para el propio Franco recuerda la maldici\u00f3n de Neruda:\u00a0Que la sangre caiga sobre ti como la lluvia \/ y que un agonizante r\u00edo de ojos cortados \/ te resbale y recorra mir\u00e1ndote sin t\u00e9rmino\u00a0(342). Exalta sin freno a Neruda, sin dignarse recordar su conocida oda a Stalin, el mayor genocida del siglo XX, viene a decir \u00e9l mismo en alg\u00fan momento.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Albiac no ofrece el menor argumento para su condena al franquismo, pero s\u00ed un dato:\u00a0 el destino de su padre, condenado a muerte\u00a0 al final de la guerra civil:\u00a0\u00a0No creo que le sorprendiese. Ning\u00fan militar fiel a la Rep\u00fablica pod\u00eda esperar otra cosa que el pared\u00f3n. \u00bfDe veras? Nos gustar\u00eda saber cu\u00e1ntos militares \u201cfieles a la rep\u00fablica\u201d fueron ejecutados. No tengo ahora las cifras, pero lo fueron pocos y nunca por ser fieles a la rep\u00fablica. Pues los militares del Frente Popular defend\u00edan a unos partidos que, justamente, hab\u00edan destruido la rep\u00fablica en dos golpes sucesivos: el de octubre de 1934 y el de febrero-abril de 1936; y los principales de aquellos partidos se propon\u00edan, unos sovietizar el pa\u00eds, y otros disgregarlo en peque\u00f1os estados. Creo que un fil\u00f3sofo no deber\u00eda obviar estos datos,\u00a0aunque debe perdon\u00e1rsele en parte: la roma historiograf\u00eda de derecha sigue llamando republicanos a los del FP.\u00a0 Por incre\u00edble que suene, tantos a\u00f1os e investigaciones despu\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero resulta que el padre de Albiac no fue ejecutado. Su sentencia \u2013como la de tantos otros\u2013 fue conmutada por prisi\u00f3n perpetua (30 a\u00f1os). Y tambi\u00e9n como tantos otros, estaba libre a los cinco a\u00f1os, y pudo casarse. Despu\u00e9s, dice Albiac, vivi\u00f3 de diversos trabajos, pasando estrecheces, como ocurr\u00eda a tantos otros compatriotas, hubieran estado en un bando u otro; \u00a0y como, por lo dem\u00e1s, ocurr\u00eda en los dem\u00e1s pa\u00edses de Europa, pese a las ventajas que tuvieron para reconstruirse. Es normal que aquellas estrecheces le dejaran cierto resentimiento, pero una persona ecu\u00e1nime no puede juzgar a un r\u00e9gimen o un pa\u00eds por su mera experiencia personal. Basta consultar, dec\u00eda yo antes, memorias como las de Vizca\u00edno Casas para atisbar una vida muy diferente. Albiac aduce que su padre se salv\u00f3 por un error en la sentencia, de lo que decide apoyar una definici\u00f3n muy socorrida: \u201cEl franquismo fue una dictadura atemperada por la incompetencia\u201d. Hombre, haber durado 40 a\u00f1os contra enemigos internos y externos tan supuestamente competentes no deja de ser un desaf\u00edo a tal definici\u00f3n filos\u00f3fica.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>El antifranquismo de Albiac<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En realidad, Albiac no odiaba al franquismo solo por motivos familiares. Cita tambi\u00e9n los \u201cpersonales, los m\u00e1s dif\u00edciles de borrar, la mugre de nuestras infancias y adolescencias, fueran cuales hubieran sido nuestros or\u00edgenes sociales\u201d. Parece que sufri\u00f3 unas infancia y adolescencia mugrientas, eso ha pasado y pasar\u00e1 siempre a muchos; pero extender esa mugre a todos los infantes y adolescentes de aquella \u00e9poca suena un tanto exagerado; y algo arbitrario atribuirlo al franquismo, pues antes y despu\u00e9s del franquismo y en cualquier r\u00e9gimen pol\u00edtico se dan y se dar\u00e1n las existencias digamos mugrientas a todas las edades y a lo largo de toda la historia.\u00a0 Cosa que, como veremos admitir\u00e1 tambi\u00e9n Albiac, contradici\u00e9ndose con lo que su odio al franquismo podr\u00eda ampliarse desmesuradamente. Y surge aqu\u00ed un problema muy de fondo, muy personal, e insoluble: \u00e9l dice que debe su ser a la atribuida incompetencia del franquismo, que perdon\u00f3 la vida a su padre.\u00a0 \u00bfPodr\u00eda tener entonces agradecimiento a aquel r\u00e9gimen, por incompetente? Y por lo dem\u00e1s, \u00bfle ha merecido la pena esa existencia, m\u00e1s all\u00e1 de la mugre infantoadolescente? Seg\u00fan sus propios criterios, como veremos, no parece haber valido la pena.<br \/>\nConste que no pretendo burlarme de Albiac, es que las cuestiones que aborda, consciente o inconscientemente, me parecen del mayor inter\u00e9s. Por eso me he le\u00eddo su libro, cosa que en principio no ten\u00eda intenci\u00f3n de hacer. Sus contradicciones y arbitrariedades son en definitiva las de una persona quiz\u00e1 poco sensata, pero s\u00ed sensible e inteligente.<br \/>\nOtra cuesti\u00f3n moral suscitada por sus criterios es su \u00faltima y definitiva acusaci\u00f3n a aquel r\u00e9gimen: haber ejecutado cinco sentencias de muerte, con Franco al borde de la tumba. Cinco j\u00f3venes, con quienes Albiac siente profunda y dolida solidaridad porque entonces tambi\u00e9n era \u00e9l joven. No menciona en ning\u00fan momento el motivo de la ejecuci\u00f3n, al parecer los hab\u00edan matado simplemente por ser j\u00f3venes, unos inocentes asesinados por el r\u00e9gimen culpable.\u00a0 Pero aquellos j\u00f3venes hab\u00edan perpetrado a su vez bastantes muertes. \u00bfSe extend\u00eda la solidaridad de Albiac a ese \u201cpeque\u00f1o detalle\u201d?\u00a0 Sin duda, su silencio lo demuestra. Y algo m\u00e1s, los j\u00f3venes hab\u00edan matado por unas ideas que,\u00a0 Albiac lo admitir\u00e1 m\u00e1s tarde, eran las de los mayores genocidios del siglo XX, de las que el mismo fil\u00f3sofo se confesar\u00e1 c\u00f3mplice pesaroso.<br \/>\nEn una entrevista, Drag\u00f3 me coment\u00f3: \u201cPero t\u00fa tambi\u00e9n te jugabas la vida\u201d. Ese podr\u00eda ser el contrapeso moral y pol\u00edtico de la pr\u00e1ctica del terrorismo, su lado tr\u00e1gico (arriesgarla por una ilusi\u00f3n en definitiva criminal) y hasta cierto punto \u00e9pico. Pero esa sentimentaler\u00eda de\u00a0 \u201ceran j\u00f3venes\u201d, \u201cel general muri\u00f3 matando\u201d un r\u00e9gimen inicuo les priv\u00f3 de vida y futuro,, etc.,\u00a0 esa ocultaci\u00f3n de los hechos y de los prop\u00f3sitos, destruye, precisamente ese contrapeso moral,\u00a0 destruye la tragedia y la \u00e9pica, hunde moralmente el hecho a la m\u00e1xima sordidez\u00a0 y nader\u00eda de una puerilidad impostada.<br \/>\nEl problema impl\u00edcito en Albiac es m\u00e1s profundo: tal como pintaba y ha vuelto a pintar al franquismo su oposici\u00f3n, se trataba de una tiran\u00eda feroz, asesina no solo de una floreciente rep\u00fablica democr\u00e1tica, sino de decenas o cientos de miles de inocentes j\u00f3venes y no j\u00f3venes por puro vicio despu\u00e9s de ganar la guerra, y asesina hasta su mismo final.\u00a0 Un r\u00e9gimen justamente apestado\u00a0 por todos los gobiernos decentes del mundo (comunistas y democr\u00e1ticos); un r\u00e9gimen que explotaba brutalmente a los trabajadores y oprim\u00eda s todos los dem\u00e1s,\u00a0 que solo creaba miseria y corrupci\u00f3n. Un r\u00e9gimen cuya \u00fanica virtud, por as\u00ed llamarla era una incompetencia que permit\u00eda algunas peque\u00f1as escapatorias como la legal del propio Albiac para instalarse en Par\u00eds. Vamos a ver, \u00bfno estaba entonces justificado, no era realmente obligado, ofrecer a tal ignominioso despotismo una resistencia algo mayor que tirar papelitos aqu\u00ed y all\u00e1? \u00bfNo era obligado ofrecerle resistencia armada hasta derribarlo de la misma forma que \u00e9l habr\u00eda derribado a la rep\u00fablica?\u00a0 \u00bfNo val\u00eda la pena arriesgar incluso la vida para escapar a una existencia de mugre y servidumbre?\u00a0 Este es uno de los problemas pol\u00edtico-morales de una oposici\u00f3n que, salvo quienes practicamos el terrorismo, nunca pas\u00f3 de vocinglera, enferma de verborrea,\u00a0 ansiosa de pornograf\u00eda y muy preocupada, la parte no comunista de ella, en prosperar incluso en el aparato estatal de aquella dictadura fascista digna de toda execraci\u00f3n.<br \/>\nAlbiac plantea la cuesti\u00f3n de un modo quiz\u00e1 demasiado conveniente, como representante, dice \u00e9l, de \u201cla mejor generaci\u00f3n, sin arrogancia ni ret\u00f3rica(\u2026) La \u00fanica que, en el sangriento siglo XX hispano, se limit\u00f3 a perder su vida sin llegar a cobrarse la de otros\u201d. Perder su vida, aqu\u00ed, no tiene sentido literal, quiere decir simplemente que los \u00fanicos beneficiarios de sus \u201csacrificios\u201d (\u00bfy luchas?) iban a ser \u201clas peores gentes\u201d, es decir, los\u00a0 Carrillos, Felipes Gonz\u00e1lez y similares, casi tan denostados como Franco. Y no le parece mal a Albiac su derrota, su \u201cp\u00e9rdida de la vida\u201d, porque, concluye con peculiar filosof\u00eda, \u201ctoda victoria envilece, todo vencedor es un asesino. O un verdugo. De s\u00ed mismo ante todo, pero no solo. Nada m\u00e1s que en soledad y en derrota vive el h\u00e9roe: y fue la m\u00eda una generaci\u00f3n que se quiso heroica, literariamente heroica. Nada m\u00e1s que la derrota y el silencio habr\u00e1n valido la pena\u201d. Bueno, siempre tan exagerado\u2026 En todo caso sus memorias no pueden incluirse en el silencio.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Paradojas\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Albiac escribe sus memorias al pasar de los setenta, cuando se ve viejo y siente la tentaci\u00f3n de explicar su vida a los dem\u00e1s, y posiblemente a s\u00ed mismo, tarea esta bastante m\u00e1s ardua. Todas las memorias se escriben para los dem\u00e1s, como es l\u00f3gico, y en ellas \u201clos dem\u00e1s\u201d adquieren el papel de un dios subalterno: cada uno trata de salvarse ante la opini\u00f3n ajena del presente y del porvenir. Tambi\u00e9n, a menudo, de dejar constancia del mundo en que ha vivido, o m\u00e1s propiamente de c\u00f3mo ha percibido ese mundo. En todo caso, siempre supone una justificaci\u00f3n, impl\u00edcita o expl\u00edcita, ante los dem\u00e1s, a los cuales puede expresar simult\u00e1neamente\u00a0 desprecio, al menos a muchos de ellos. El problema es moral: un condenado por robo o asesinato puede tratar de demostrar, convincentemente o no, que su condena ha sido falsa, aunque haya tenido que sufrirla de todos modos, una experiencia bastante tr\u00e1gica en el sentido aristot\u00e9lico.<br \/>\nAs\u00ed pues, quien escribe unas memorias hace juez de la propia vida a\u00a0\u201clos dem\u00e1s\u201d, un concepto este muy difuso e inquietante, pues incluye las opiniones m\u00e1s diversas o encontradas. En cierto modo se busca en ese \u201clos dem\u00e1s\u201d comprensi\u00f3n o afecto, cosa que no puede hacerse a Dios, a quien no se podr\u00eda ocultar ni tergiversar nada. Y nadie, a no ser un loco, podr\u00eda hacerse juez de s\u00ed mismo, justificarse ante s\u00ed mismo, pues consciente o inconscientemente todos percibimos la precariedad de nuestra autonom\u00eda, consciencia y conciencia. Solemos juzgar a los dem\u00e1s, pero la mera idea de juzgarnos a nosotros mismos suena algo extra\u00f1o y absurdo, por alguna raz\u00f3n: tendemos a justificarnos, siempre ante \u201cotro u Otro\u201d, buscando congraciarnos con \u00e9l.<br \/>\nAlbiac no trata de congraciarse con el franquismo, al que odia sin remedio, de modo que muy pronto huye de \u00e9l para refugiarse en Par\u00eds, donde encuentra \u201cla mayor densidad filos\u00f3fica del siglo XX\u201d (Althusser, Foucault,\u00a0 Barthes\u2026), una interesante opini\u00f3n muy discutible.\u00a0 Ahora bien, la realidad francesa,\u00a0ampliable al resto de Europa occidental, no le complace finalmente m\u00e1s que el franquismo, pues los desgraciados sucesos en torno a su venerado maestro Althusser le inspiran esta reflexi\u00f3n: \u201cEn un mundo tan intolerablemente atroz como este que nos toc\u00f3 vivir, la lucidez se paga a un precio muy caro\u201d \u201cUna realidad atroz\u201d, insiste, tambi\u00e9n con otras palabras, en distintas p\u00e1ginas del libro.<br \/>\nSe dir\u00eda una condena generalizada, pero no del todo: en Nueva York encontrar\u00e1 una especie de para\u00edso, loado hasta el empalago. Algo menos en San Francisco, donde asisti\u00f3 a la conmemoraci\u00f3n del 50 aniversario del \u201cVerano del amor\u201d (\u201cSummer of love, 1967\u2033), cuando \u201cJim Morrison llamaba a tirar el mundo por la borda del barco de los locos, a matar al padre, a follar a la madre\u201d.\u00a0 \u201cAmo a Janis Joplin, a Jim Morrison, a tantos otros que enlosetaron con jirones de sus vidas la po\u00e9tica m\u00e1s desgarrada (la \u00fanica viva en todo caso) de la segunda mitad del siglo XX\u201d.\u00a0 Albiac adora el rock y las drogas, excepto la hero\u00edna, que habr\u00eda matado a muchos de los mejores, no por voluntad de esa droga\u2026<br \/>\nDesde luego Althusser y los te\u00f3ricos marxistas en general son poco compatibles con todo aquello, pero\u00a0 las sorpresas no acaban ah\u00ed: \u201c2019. Recibir el Premio Mariano de Cavia colm\u00f3 todos mis sue\u00f1os literarios y me permiti\u00f3 hacer balance de mi vida.\u00a0 Por una noche, junto a mis hijas y amigos, conclu\u00ed que todo estaba bien. \u00a1Carpe diem!\u201d. Lo escribe en pie de una foto, vestido de esmoquin delante de Felipe VI y su esposa. Un premio mon\u00e1rquico que durante gran parte de su existencia fue franquista, presidido por unos reyes que, en definitiva, lo deben todo a Franco\u2026 No cabe duda de que Albiac es persona notablemente parad\u00f3jica. Claro que el ser humano siempre es \u00edntimamente contradictorio\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Generaci\u00f3n del 68<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u00a0Hay algo que define o califica en conjunto En tierra de nadie: a Albiac le encantan el marxismo y el rock, dos cosas perfectamente incompatibles;\u00a0 y le encanta recibir un premio mon\u00e1rquico, a su vez incompatible con ambas. \u00bfC\u00f3mo lo consigue? Con palabrer\u00eda. Y eso es lo que vuelve fascinantes sus memorias: hace balance y encuentra, sin pensarlo (unas memorias siempre dicen m\u00e1s de lo que cree el autor), que su vida es palabrer\u00eda. Tiene algo de tr\u00e1gico, sobre todo si se le considera representante destacado de la generaci\u00f3n del 68, y en Espa\u00f1a lo es. El libro fue presentado muy amistosamente por Fernando Savater, de la misma generaci\u00f3n, que tambi\u00e9n es la m\u00eda, y por Joaqu\u00edn Leguina, algo anterior en el tiempo.<br \/>\n\u00bfEn qu\u00e9 consiste la palabrer\u00eda de Albiac? En envolver con una incesante ret\u00f3rica, mayormente moralista, de condenas y alabanzas los pocos y no muy seguros datos que ofrece, en un baile de fechas\u00a0que aumenta la imprecisi\u00f3n. Si unas memorias buscan congraciarse con el lector, justificarse ante \u00e9l, estas parecen enfocadas m\u00e1s bien a impresionarle y desconcertarle. Tras echar pestes de Carrillo y dem\u00e1s dirigentes del PCE y mencionar la infiltraci\u00f3n policial, declara:\u00a0\u00a0Siempre a\u00f1orar\u00e9 mis a\u00f1os de clandestinidad.\u00a0 Pero \u00bfcu\u00e1les fueron esos a\u00f1os y qu\u00e9 hizo en ellos? Eso queda en una bruma en la que se mueven algunos bultos difusos.\u00a0 Aparentemente, en la clandestinidad apenas hizo otra cosa que leer sin cesar y repartir algunos panfletos, pero es evidente que lo pas\u00f3 muy bien y dio con las personas m\u00e1s generosas y abnegadas de su vida. He conocido a muchos de entonces que, aunque de vuelta de aquellos t\u00f3picos, mantienen un inconmovible antifranquismo, y se comprende: fueron sus a\u00f1os m\u00e1s o menos \u00e9picos e idealistas que dar\u00edan a sus vidas cierto brillo frente a la gris mediocridad posterior o, en otros casos, a las habituales sordideces de la pol\u00edtica.<br \/>\nSe ha hablado mucho de la \u201chiperlegitimidad moral\u201d del PSOE, que no deja de tener una base: los ciento y pico a\u00f1os de honradez que dice arrastrar a sus espaldas. De Albiac tambi\u00e9n sorprende la autoridad \u00e9tica con que reparte condenas y alabanzas radicales sin molestarse nunca en analizar cr\u00edticamente sus objetos: basta con su palabra. Aunque esta no surja de una honradez de partido, por imaginaria que sea, pues es el primero en denunciar al comunismo de su a\u00f1orada clandestinidad.<br \/>\nLa tragedia aludida tiene una cara muy c\u00f3mica, destacada por Jim\u00e9nez Losantos y Andr\u00e9s Amor\u00f3s, tambi\u00e9n de la misma generaci\u00f3n. Dice Albiac que &#8220;el premio Mariano de Cavia me permiti\u00f3 hacer balance de mi vida (\u2026) Conclu\u00ed que todo estaba bien&#8221;. \u00bfTodo bien? Acababa de explicar: &#8220;Llego al tramo final de mi vida con la constancia de haberme equivocado en todo lo importante,\u00a0 de haber sido c\u00f3mplice voluntarioso del proyecto m\u00e1s mort\u00edfero del siglo XX. Lo cual quiere decir el m\u00e1s mort\u00edfero de la historia humana&#8221;. Despu\u00e9s de este \u201ctremendo apocalipsis\u201d, dice Amor\u00f3s,\u00a0 \u201cel happy end del premio\u201d. La gigantesca culpa queda borrada, era solo una exageraci\u00f3n, una\u00a0 pose, y no pod\u00eda ser otra cosa: no fue ning\u00fan Stalin ni siquiera un Carrillo, ni ning\u00fan chekista, y es preciso guardar las proporciones..<br \/>\nCabr\u00edan muchos m\u00e1s comentarios, pues el libro es muy rico en sugerencias. Solo una sobre el tema generacional. En el 68 franc\u00e9s, cuando muri\u00f3 Franco o cuando\u00a0 cay\u00f3 el muro de Berl\u00edn \u201ctodo pareci\u00f3 posible\u201d para terminar enseguida en derrota, diagnostica Albiac. \u00bfQu\u00e9 era ese \u201ctodo\u201d? En el fondo es muy simple: la libertad sin consecuencias, por tanto sin responsabilidad y sin culpa. La vuelta a la inocencia animal del Para\u00edso. Algo que la evoluci\u00f3n, si queremos llamarla as\u00ed, ha hecho imposible. Ser\u00eda necesario para ello destruir lo propiamente humano, tarea en que las ideolog\u00edas llevan dos siglos empe\u00f1adas.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u201cDar guerra\u201d<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En algo coincido con Albiac, en el desprecio a la universidad. Veo un titular interpretando unas declaraciones m\u00edas: \u201cLo \u00fanico que pide Moa es un debate\u201d. Eso ser\u00eda pedir peras al olmo, y yo no lo hago, solo denuncio la ausencia de debate por imposibilidad en una universidad intelectualmente mediocre y moralmente indigna, donde hacen su agosto los \u201cprofesionales de la mentira\u201d, como los llamaba Juli\u00e1n Mar\u00edas.\u00a0 Hace unos meses Stanley Payne escrib\u00eda: Moa (\u2026) se ha convertido en un movimiento casi unipersonal que se enfrenta a la clase dirigente de la izquierda nacional, al ofrecer relatos e interpretaciones independientes de los principales problemas hist\u00f3ricos. Su esfuerzo ha implicado casi inevitablemente un enfoque cada vez m\u00e1s pol\u00e9mico, una empresa solitaria que requiere una impresionante resistencia personal y valor moral. No solo me enfrento a la izquierda, sino tambi\u00e9n a casi toda la derecha, como puede ver quien lea el libro Galer\u00eda de charlatanes. Pero, bueno, la incapacidad de toda esa gente para debatir seriamente me da suficiente resistencia, es decir, refuerza mi confianza en tener raz\u00f3n, aunque no pueda llegar m\u00e1s que a una minor\u00eda, no muy activa tampoco. En los primeros a\u00f1os me sublevaba tal panorama universitario y pol\u00edtico, pero las cosas son como son, o est\u00e1n como est\u00e1n. Hay que aceptarlo, y de todas formas han fracasado, al menos parcialmente, en su intento de condenarme a muerte civil. Mientras pueda seguir publicando y me quede salud, continuar\u00e9 \u201cdando guerra\u201d. Con la mayor tranquilidad posible.<\/p>\n<\/div><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[vc_btn title=&#8221;Lea este art\u00edculo en PDF&#8221; color=&#8221;info&#8221; align=&#8221;center&#8221; i_icon_fontawesome=&#8221;fa fa-file-pdf-o&#8221; button_block=&#8221;true&#8221; add_icon=&#8221;true&#8221; link=&#8221;url:https%3A%2F%2Fagroicultura.com%2Fgeneral%2Fwp-content%2Fuploads%2F2023%2F04%2Fabiac.pdf||target:%20_blank|&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;15772&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_btn title=&#8221;Lea este art\u00edculo en PDF&#8221; color=&#8221;info&#8221; align=&#8221;center&#8221; i_icon_fontawesome=&#8221;fa fa-file-pdf-o&#8221; button_block=&#8221;true&#8221; add_icon=&#8221;true&#8221; link=&#8221;url:https%3A%2F%2Fagroicultura.com%2Fgeneral%2Fwp-content%2Fuploads%2F2023%2F04%2Fabiac.pdf||target:%20_blank|&#8221;][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":15800,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[25],"tags":[],"class_list":["post-15731","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura-y-comunicacion"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/OSBG5HL3XJQ6PBULUIVPP3ZQMA-1.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p4Dh6a-45J","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15731","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15731"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15731\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15792,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15731\/revisions\/15792"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15800"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15731"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15731"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15731"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}