{"id":16615,"date":"2024-01-29T10:54:42","date_gmt":"2024-01-29T09:54:42","guid":{"rendered":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/?p=16615"},"modified":"2024-01-29T10:58:21","modified_gmt":"2024-01-29T09:58:21","slug":"mujeres-de-ficcion-en-azorin-y-baroja-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/mujeres-de-ficcion-en-azorin-y-baroja-ii\/","title":{"rendered":"Mujeres de ficci\u00f3n en Azor\u00edn y Baroja (II)"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\"><p>[vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p>Segunda y \u00faltima entrega de la serie que muestra el titular. En este cap\u00edtulo el autor reflexiona sobre la novela <em>Laura o la soledad sin remedio<\/em>, de P\u00edo Baroja, con la guerra civil y la II Guerra mundial de fondo. Tambi\u00e9n comenta <em>Mar\u00eda Font\u00e1n<\/em>, novela rosa de Azor\u00edn.<!--more--><\/p>\n<p><strong>Fernando Bell\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Laura Monroy es la mujer barojiana que vamos a comentar en esta segunda entrega de \u201cMujeres de ficci\u00f3n en Azor\u00edn y Baroja\u201d. La novela de la que es protagonista es <em>Laura o la soledad sin remedio<\/em>, escrita en Par\u00eds en 1939 basada en la propia guerra civil y en las experiencias de Baroja en Francia antes de regresar a Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Para entender el estado de \u00e1nimo del autor, es preciso tener en cuenta el convulso momento por el que pasaba Europa en aquellos a\u00f1os. Baroja hab\u00eda salido el verano de 1936 a toda prisa de Espa\u00f1a, escapando por los pelos de que una banda de requet\u00e9s le fusilara. Se refugi\u00f3 en Par\u00eds, en el Colegio de Espa\u00f1a, ocupado por intelectuales y artistas republicanos, no siendo \u00e9l nada creyente en la Rep\u00fablica. Volvi\u00f3 a la Espa\u00f1a Nacional, que \u00e9l llamaba \u201cblanca\u201d por semejanza a la Rusia de 1917, particip\u00f3 en la constituci\u00f3n del Instituto de Espa\u00f1a, jurando adhesi\u00f3n al nuevo R\u00e9gimen. Nada conforme con la nueva Espa\u00f1a, volvi\u00f3 a Par\u00eds, pas\u00f3 all\u00ed la <em>dr\u00f4le de guerre<\/em>, y antes de la invasi\u00f3n nazi a B\u00e9lgica regreso definitivamente a Espa\u00f1a. Jos\u00e9 Carlos\u00a0 Mainer dice que consider\u00f3 la posibilidad de irse desde Le Havre a\u00a0 los Estados Unidos, que ve\u00eda como el sucesor de Europa en todos los \u00f3rdenes, como lo fue; pero quiz\u00e1 se vio demasiado mayor para un cambio que le alejaba acaso para siempre de su familia, una necesidad de la que no pod\u00eda prescindir.<\/p>\n<p>El antecedente de sus tres obras dedicadas a la Rep\u00fablica, serie titulada \u201cLa Selva Oscura\u201d (<em>La familia de Errotacho<\/em>, <em>El cabo de las Tormentas<\/em> y <em>Los visionarios<\/em>), encaja a la perfecci\u00f3n en las novelas que escribi\u00f3 sobre los espa\u00f1oles exiliados o refugiados en Par\u00eds: <em>Susana y los cazadores de moscas<\/em>, <em>Los impostores joviales<\/em> y<em> el tesoro del holand\u00e9s, Yah-Si-Pao o la esv\u00e1stica de oro<\/em> y <em>Los buscadores de tesoros.<\/em><\/p>\n<p>Algunos han considerado \u201cmenores\u201d estas novelas de los a\u00f1os 40, e incluso \u201cobras alimenticias\u201d. Esto se refiere sobre todo a <em>El puente de las \u00e1nimas, El hotel del Cisne y Las veladas del chalet gris<\/em>. Jorge Campos, uno de los bi\u00f3grafos de Baroja dice: \u201cSe multiplica en estas novelas la proliferaci\u00f3n de personajes, que entran y desaparecen en cualquier momento de la acci\u00f3n, y que se enredan en conversaciones dejando muy en segundo t\u00e9rmino la entrevista l\u00ednea argumental\u201d. Hay quien reprocha a Baroja su falta de cuidado. Pues muy bien, que intenten emularlo.<\/p>\n<p>A m\u00ed no me parecen obras menores, adem\u00e1s, me gustan y me entretienen. Si abusamos del equ\u00edvoco t\u00e9rmino \u201cvanguardia\u201d, podr\u00edan considerarse as\u00ed, aunque en realidad fueran un refrito, que nada tiene de condenable. En cuanto a lo de \u201calimenticias\u201d, el que invent\u00f3 este t\u00e9rmino deber\u00eda ser un listillo de familia de banqueros, sin problemas para alimentarse sin dar un palo al agua.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Verano del 36 en Madrid<\/strong><\/p>\n<p>Baroja sit\u00faa a Laura y a su familia en la calle Ferraz, en Arguelles, barrio en el que \u00e9l vivi\u00f3 hasta el estallido de le guerra. Uno puede suponer que est\u00e1 hablando de personas de carne y hueso que conoci\u00f3, y transform\u00f3 en personajes. Esto es algo que hacen muchos novelistas, aprovechar la realidad para ficcionarla. Por la frescura de esos personajes barojianos es l\u00edcito pensar que estaba retratando a personas conocidas.<\/p>\n<p>La novela est\u00e1 divida en cinco partes. Est\u00e1 redactada en tercera persona, aunque no puede decirse que se trata de un narrador omnisciente. La primera parte se desarrolla en Madrid, en 1936. Pone en escena a la familia Monroy y sus problemas econ\u00f3micos. Los Monroy son la familia materna de Laura, y tienen cierta p\u00e1tina aristocr\u00e1tica. Entre ellos hay viejos y j\u00f3venes, fascistas y comunistas. El retrato de la sociedad espa\u00f1ola, en concreto la madrile\u00f1a es espl\u00e9ndido. Al inicio, no manifiestan los personajes una tensi\u00f3n de guerra inminente. Primos y primas y sus parejas se re\u00fanen con frecuencia, sin que las discusiones pol\u00edticas sean feroces. Se entretienen como se hac\u00eda en aquellos tiempos sin aparatos sofisticados. Juegan a prendas, a hacerse hor\u00f3scopos y a aventurar su futuro personal. Aqu\u00ed s\u00ed emergen las pulsiones de guerra: se pronostican muertes, encarcelamientos y exilios. A un cura que asiste a las tertulias, le anticipan martirio. Pero es preciso subrayar otra vez que los reunidos no est\u00e1n divididos en bandos, que cada uno tiene su ideolog\u00eda, su credo y su doctrina, pero no se la echan en cara mutuamente.<\/p>\n<p>Laura estudia Medicina en el hospital de San Carlos (hoy museo Reina Sof\u00eda). Baroja nos deja claro algo: \u201cQuiz\u00e1 el conocer la anatom\u00eda y la fisiolog\u00eda de los sexos le impidi\u00f3 sentir la seducci\u00f3n de lo er\u00f3tico y hasta de lo obsceno, frecuente en la juventud\u201d. El autor se est\u00e1 situando en el vidrioso tema. Nos muestra su formaci\u00f3n m\u00e9dica con an\u00e9cdotas reveladoras de la psicolog\u00eda del espa\u00f1ol medio de la \u00e9poca. Especula Baroja sobre la divisi\u00f3n ideol\u00f3gica entre los j\u00f3venes, en especial los no proletarios; todos proceden de la misma sociedad, y de un modo inexplicable unos se decantan a la izquierda y otros a la derecha.<\/p>\n<p>\u201cEntre las estudiantes, algunas no pensaban m\u00e1s que salir de casa y andar con las amigas y amigos de fiesta, al cinemat\u00f3grafo y a los campos de f\u00fatbol. Los j\u00f3venes [creo que se refiere a los chicos] ten\u00edan, en general, una actitud de petulancia.\u201d<\/p>\n<p>Esta descripci\u00f3n ha valido en Espa\u00f1a y en casi toda Europa hasta\u00a0 los a\u00f1os setenta. Por eso me parece importante de la generaci\u00f3n Z lea estas novelas magn\u00edficas, donde encontrar\u00e1 m\u00e1s realidad que en los ensayos o en los libros de historia.<\/p>\n<p>Los Monroy tienen la costumbre de pasar el verano en un molino de la zona vasco francesa. Detalla el novelista la relaci\u00f3n del padre de Laura, catedr\u00e1tico de Geolog\u00eda, fallecido, con un vasco. Se nos presenta a Lu\u00eds, hermano de Laura, y a la novia de \u00e9ste, Mercedes, que ser\u00e1 clave en el desarrollo de la acci\u00f3n posterior. Se nos dice que Mercedes \u201cten\u00eda una idea de la vida como de lucha y deporte\u201d. De Lu\u00eds dice que es un ego\u00edsta, aunque no un desalmado.<\/p>\n<p>Describe Baroja las tormentas amenazadoras de junio y julio del 36. Lu\u00eds aconseja a su hermana que guarde lo que tiene valor, y se marche con su madre lo m\u00e1s lejos posible de Madrid. La portera de la finca, \u201cque es roja como un pimiento\u201d, dice que se van a sublevar los militares y el pueblo armado lo va a impedir. Como escenas fugaces, el autor relata an\u00e9cdotas del violento \u00e1nimo entre la gente.<\/p>\n<p>Por fin se ponen en marcha varias mujeres Monroy en dos autom\u00f3viles hacia Francia. Pasan la frontera al anochecer, y se hospedan en Hendaya. Se instalan luego Laura y su madre en el molino de Etchebiague, y all\u00ed se enteran del golpe militar y su fracaso en Madrid.<\/p>\n<p>En agosto aparece en Francia Mercedes, la novia del militar, Lu\u00eds, el hermano de Laura. Se cruzan noticias sobre los horrores en Espa\u00f1a, y concluyen que Luis ha muerto. Mercedes acaba y\u00e9ndose al molino con las Monroy, y confiesa que est\u00e1 embarazada, forzada por un jefe anarquista en un cuartel. A Laura le sorprende que la muchacha ya no es una joven elegante y bien educada, sino una \u201cmujer primitiva a quien el fauno brutal sorprende en el bosque y la violenta\u201d.<\/p>\n<p>La madre y la hermana de Mercedes se dedican a vivir de prestado, y se entienden con quien las quiera sostener. Uno de los que informan a Laura y a Mercedes de este enredo las juzga as\u00ed: \u201cInteriormente, y, aunque no lo confiesen, encuentran la inmoralidad muy atractiva siempre que vaya envuelta en dinero.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Una guerra feroz<\/strong><\/p>\n<p>Las guerras son escenarios proclives al melodrama, porque lo melodram\u00e1tico empapa el escenario social de un modo inevitable y absoluto. La diferencia entre Baroja y los autores de su tiempo y de este en relaci\u00f3n con el melodrama es que el vasco lo retrata con limpieza y sencillez, como lo que en realidad es, una deformaci\u00f3n de la vida debida a circunstancias excepcionales. Las novelas superventas presentes, casi todas escritas por encargo editorial, son pastosas, plet\u00f3ricas de angustias falsas. Esto tambi\u00e9n se observa en las teleseries y en las pel\u00edculas de g\u00e9nero. \u00bfDe qu\u00e9 g\u00e9nero? De todos.<\/p>\n<p>Un ejemplo de la maestr\u00eda de Baroja con el melodrama es el cinismo jovial de los personajes, no ese cinismo refinado y perverso de la telebasura. \u201cLa Adela [hermana de Mercedes] me ha comunicado por tel\u00e9fono que se casa con ese arist\u00f3crata viejo, y despu\u00e9s me ha dicho \u00b4Oye, me voy a casar, luego nos veremos con m\u00e1s libertad\u00b4. Yo le he preguntado: \u00b4Y tu marido, \u00bfno se escamar\u00e1?\u00b4 \u00b4No, \u00a1ca! Estos son predestinados.\u00b4\u201d<\/p>\n<p>El \u00faltimo cap\u00edtulo de la primera parte se titula \u201cLas historias de Silvia\u201d, la pariente arist\u00f3crata de las Monroy. Es una sucesi\u00f3n de informaciones sobre la suerte de amigos y vecinos de Ferraz, salvo unos pocos revolucionarios, casi todos perseguidos y fusilados por bandas \u201cpopulares\u201d. Est\u00e1n escritas con la insuperable iron\u00eda barojiana, y servir\u00edan bien para refrescar la \u201cmemoria hist\u00f3rica\u201d de tanto sectario ignorante de hoy.<\/p>\n<p>Acaba con el parto de Mercedes, que entrega el ni\u00f1o a una nodriza para que le crie, porque ella tiene que ganarse la vida. La parturienta dice a Laura, quiz\u00e1 en serio, aunque se r\u00ede, que si se tropezara con el violador se casar\u00eda con \u00e9l, aunque fuera un obrero, porque le parece \u201cque era hombre para m\u00ed\u201d, un bruto vitalista que ha participado en la creaci\u00f3n de un ni\u00f1o fuerte y sanote, un \u201cmorrosco\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Una novela de mujeres<\/strong><\/p>\n<p>Las aventuras y desventuras de Laura y Mercedes en Par\u00eds permiten a Baroja presentar un escenario lleno de mujeres. Otra prueba m\u00e1s de que la misoginia que se le atribuye es un mito, un fake, como se dice ahora. La lectura de las novelas del escritor vasco descubre a un hombre con un entendimiento grande de las mujeres, y un\u00a0 respeto poco frecuente en la \u00e9poca hacia ellas.<\/p>\n<p>En <em>Laura, o la soledad sin remedio<\/em> hay pocos personajes masculinos, y no salen bien parados de la observaci\u00f3n cr\u00edtica del autor.<\/p>\n<p>Los meses que el vasco pas\u00f3 en Par\u00eds los dedic\u00f3 a socializar, a pasear y a escribir cr\u00f3nicas para la prensa argentina con las que se ganaba la vida. Las descripciones de Par\u00eds son soberbias por lo sencillo y \u201cvulgar\u201d de los escenarios. Son los mismos que ven otros autores, tanto franceses como extranjeros, que suelen presentarse envueltos en un celof\u00e1n de colorines o s\u00f3rdido. Baroja describe lo que ve cualquier turista, pero con maestr\u00eda<\/p>\n<p>\u201cTodo el barrio ofrec\u00eda el mismo aspecto provisional y poco definitivo. Formaba parte de esas afueras de las grandes ciudades, borrosas, sin car\u00e1cter y sin gracia.\u201d Se refiere a barrios que hoy son de clase media bien situada. Me he tomado la molestia de repasarlos a vista de p\u00e1jaro en Google Maps, y est\u00e1n ahora en pleno centro, un centro algo exc\u00e9ntrico, claro, dadas las dimensiones de la ciudad. En mis \u00faltimas visitas a Par\u00eds he visto algunos <em>arrondissements<\/em> de un siglo m\u00e1s o menos de antig\u00fcedad, y responden a la visi\u00f3n del Par\u00eds que vio Baroja en 1936.<\/p>\n<p>\u201cDe lo antiguo no quedaban m\u00e1s que barracas despintadas, casuchas bajas y grises y de ladrillo rojo, talleres de canter\u00eda con l\u00e1pidas sepulcrales de m\u00e1rmol [\u2026] Lo moderno eran aquellas casas grandes de cemento, diez o doce pisos que parec\u00edan enormes cuerpos p\u00e1lidos y an\u00e9micos, y los garajes inmensos como estaciones de tren.\u201d \u201cLos domingos, en las puertas de Vaves y de Versalles. Se notaba algo de feria por los alrededores: tiovivos, monta\u00f1as rusas, rifas callejeras, loter\u00edas y tiro al blanco\u201d.<\/p>\n<p>En julio de 1968 pas\u00e9 en Par\u00eds unos d\u00edas en casa de un t\u00edo segundo que viv\u00eda en la <em>banlieue.<\/em> Ese escenario de Baroja persist\u00eda, al pie de la letra. Luego han sobrevenido los dram\u00e1ticos cambios urban\u00edsticos sufridos por todas las grandes ciudades, incluidas las del Tercer Mundo, que parecen salidas del mismo molde.<\/p>\n<p>Las peripecias de Laura y de Mercedes ocupan la mayor parte de la novela. El estilo de Baroja, que me hace pensar en los tebeos por la variedad de rostros y de recursos, es de los que se dec\u00edan trepidantes, pero a la vez reposados. Uno no se cansa de ver pasar individuos y mujeres de toda clase y psicolog\u00eda, encajados en una maquinaria de precisi\u00f3n, porque la historia principal se desarrolla surtida de cientos de subtramas y de seres humanos como un autom\u00f3vil caro y seguro. El truco de Baroja es no estereotipar la realidad.<\/p>\n<p>\u201cA Laura le sorprend\u00eda y quiz\u00e1 no le deb\u00eda haber sorprendido, que gente de Par\u00eds, y de un medio intelectual, fuera tan sencilla y tan ingenua como pod\u00edan serlo personas de una aldea o de una peque\u00f1a ciudad.\u201d<\/p>\n<p>\u201cTodos los elementos que puedan producir la ambici\u00f3n, la codicia, la sensualidad o la doblez aparecen en la ciudad peque\u00f1a y hasta en la aldea.\u201d Esto es lo que hace que la buena literatura, como la de don P\u00edo, pueda tener cualquier escenario, porque lo decisivo en ella es el ser humano, no la influencia que pueda tener en \u00e9l el decorado. En otras palabras, la naturaleza influye en el hombre tanto como la herencia biol\u00f3gica y el zarandeo moral que \u00e9ste sufre a lo largo de su existencia.<\/p>\n<p>He aqu\u00ed otra reflexi\u00f3n n\u00edtida, en relaci\u00f3n con la \u201cgran literatura\u201d francesa,<em> Padre Goriot<\/em> de Balzac, novela insuperable para determinado personaje. La respuesta que recibe es esta: \u201cEs evidente que el <em>Padre Goriot<\/em> es una gran novela y que ha producido la sugesti\u00f3n sobre Par\u00eds en el mundo entero; pero en Espa\u00f1a hay un libro muy superior a \u00e9l. [El Quijote.] Porque hasta en ese punto de la sugesti\u00f3n\u00a0 es distinto; producir la sugesti\u00f3n sobre Par\u00eds, que es una ciudad famosa, rica, grande, no puede ser dif\u00edcil; pero producirla sobre la Mancha, \u00a1una tierra pobre, \u00e9se s\u00ed que es el m\u00e9rito!\u201d<\/p>\n<p>Hay un cap\u00edtulo titulado \u201cLa superstici\u00f3n de la perversidad\u201d. En \u00e9l el novelista zarandea de las solapas a Oscar Wilde, \u201cun autor inmoral\u201d, que produce la admiraci\u00f3n de algunos de los componentes de una suerte de tertulia internacional. Una de las asistentes, fascinada por cierto dandy decr\u00e9pito que venera la memoria de Wilde, se entrega a un romanticismo extravagante y fangoso. \u201cPara ella lo primero era la elegancia, el buen tono, la distinci\u00f3n. El amor sin dinero \u2014contigo, pan y cebolla\u2014era una ridiculez para gente de poco m\u00e1s o menos. Todo lo que no fuera acompa\u00f1ado de lujo, pompa y de arte no val\u00eda la pena de tomarse en serio\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Personajes reales que parecen de f\u00e1bula<\/strong><\/p>\n<p>Los rusos y las rusas son otro tema recurrente en Baroja. Es probable que el vasco conociera estos ambientes porque los visitara durante sus inmersiones en las gentes del Par\u00eds de la preguerra, un nido de pajarracos. Mercedes acude a alguna de las reuniones, frecuentadas por tipos de la aristocracia en el exilio, profesores y coroneles transformados en ch\u00f3feres, mec\u00e1nicos y peque\u00f1os empleados de Par\u00eds. Un periodista recuerda haber visto a Lenin y a su mujer paseando por el parque de Montsouris cuando el bolchevique tambi\u00e9n era un exiliado. Le describe como un gnomo malicioso y audaz. Es curiosa la informaci\u00f3n de Baroja sobre las purgas de Stalin y las acciones de la Gestapo; a la GPU (<em>Gosudarstvennoe politicheskoe upravlenie<\/em>: Directorio Pol\u00edtico del Estado) la llama \u201cGuepeu\u201d. \u201cViv\u00edan todos estos rusos en un ambiente de follet\u00edn que no se parec\u00eda en nada al de los emigrados espa\u00f1oles\u201d.<\/p>\n<p>Otro de los escenarios son los te\u00f3sofos, seguidores de Madame Blavatski, que invent\u00f3 una religi\u00f3n para ricos deprimidos.<\/p>\n<p>Mercedes es requerida de matrimonio por un m\u00e9dico franc\u00e9s. Ha reaparecido Lu\u00eds, el hermano de Laura, y dice de su\u00a0 antigua novia que a todas las mujeres les pasa lo mismo. \u201cLas fuerzan, ellas no quieren\u201d. Baroja deja claro el ego\u00edsmo vulgar del var\u00f3n.<\/p>\n<p>Hay bastantes conversaciones en torno a la calidad y naturaleza de la mujer, entre hombres y mujeres como Laura y su nueva amiga Kitty, una rusa emigrada.<\/p>\n<p>Deciden aceptar la invitaci\u00f3n de un ruso rico, f\u00edsico y astr\u00f3nomo, para establecerse en Suiza como institutrices de sus hijos. Baroja recoge en estos cap\u00edtulos su propia experiencia en el pa\u00eds alpino, en casa de su amigo Paul Schmitz, exactamente en los momentos de la acci\u00f3n de su novela. Vale la pena recordar que el autor hab\u00eda pasado otras temporadas en casa de su amigo suizo, que probablemente le sirvieron para escribir escenas de la novela resumida en la primera parte de esta miniserie, Sacha Savarof, <em>La vida es ans\u00ed<\/em>. Resulta evidente la base real de sus historias, que aparecen en sus novelas como reportajes ficcionados.<\/p>\n<p>La parte suiza de la novela est\u00e1 llena de nuevos personajes que aparecen y desaparecen, como dice Jorge Campos, y lejos de ser mu\u00f1equitos fantasmales poseen una vida peculiar cada uno, y dan un cromatismo fascinante a la novela.<\/p>\n<p>\u201cLo que m\u00e1s le molestaba era la tragedia familiar, las actitudes dram\u00e1ticas, lo que \u00e9l llamaba el ibsenismo y el wagnerismo casero\u201d, dice de Golowin, el astr\u00f3nomo. Otro posicionamiento sobre la creaci\u00f3n literaria: describe a seres humanos, que a veces copian a personajes atormentados de Ibsen. Pero el vasco descubre su disfraz, y les desnuda.<\/p>\n<p>Laura tiene la oportunidad de casarse con el astr\u00f3nomo. Pero duda: \u201cle hubiera gustado m\u00e1s un hombre de decisiones fuertes, aun a trueque de que se mostrara ego\u00edsta y bruto\u201d.<\/p>\n<p>Vuelve Baroja a la violaci\u00f3n de la mujer. Mercedes, que sigue en Par\u00eds se ha confesado con un cura. Cuenta a Laura la experiencia, el inter\u00e9s del cura en saber si hab\u00eda experimentado placer o dolor, si el acto hab\u00eda durado mucho. Laura admite que se sinti\u00f3 unida a su violador despu\u00e9s del acto. Supongo que hoy se llamar\u00eda s\u00edndrome de Estocolmo. El cura, nada iluso, tiene otra explicaci\u00f3n por la experiencia de mujeres violadas en tiempos de guerra: \u201cAl parecer esas mujeres reconoc\u00edan que casi no sab\u00edan lo que era el amor, hasta que hab\u00eda llegado la \u00e9poca de la guerra.\u201d<\/p>\n<p>Menciona una visita a un cabaret con el astr\u00f3nomo ruso. \u201cDespu\u00e9s del espect\u00e1culo er\u00f3tico y del<em> french cancan<\/em> desenfrenado, el baile se convirti\u00f3 en literario, y las mujeres danzaron unas poes\u00edas de Baudelaire\u201d. Y comenta el cient\u00edfico: \u201cSi sigue as\u00ed, pronto veremos bailar <em>Las M\u00e1ximas<\/em> de La Rochefoucault o <em>El esp\u00edritu de las leyes<\/em>, de Montesquieu\u201d.<\/p>\n<p>El recorrido geogr\u00e1fico de los protagonistas permite a Baroja introducir nuevos elementos en la acci\u00f3n, que no en la trama, que no existe, y que se limita a seguir los movimientos de la triste Laura. Uno de ellos la lleva a Londres con la hija del astr\u00f3nomo Golowin. Como Baroja tambi\u00e9n hab\u00eda estado en Londres, lo llena de \u201cgentes absurdas\u201d, t\u00edtulo de uno de los cap\u00edtulos referido a una estancia anterior en el pa\u00eds vasco franc\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Un matrimonio convencional<\/strong><\/p>\n<p>Por fin se produce la boda entre el profesor y Laura. Y en Londres reaparece la t\u00eda arist\u00f3crata de Laura, Silvia. Las an\u00e9cdotas o escenas que salpican este episodio de Londres son verdaderos retratos de una sociedad poco conocida en Espa\u00f1a, pero que Baroja ha observado con curiosidad para cont\u00e1rnosla. Una norteamericana pintora dice que tiene en su pa\u00eds un novio, pero que ha resultado un invertido, y que ella se ha buscado un amante en Londres; luego informa que se ha desenga\u00f1ado de ese amante y se ha buscado otro. Todo en medio de una jovialidad que a Baroja le cost\u00f3 el calificativo de nihilista.<\/p>\n<p>Otras bromas de nuestro autor. A Laura la llaman \u201cprincesa\u201d, porque la suponen casada con un pr\u00edncipe ruso. Ella lo niega con naturalidad en una recepci\u00f3n de la aristocracia brit\u00e1nica. Una espa\u00f1ola viuda y muy guapa cuenta sus peripecias en la Espa\u00f1a roja y en la blanca, donde ha ido como representante de una casa comercial inglesa. Laura le pregunta por aquellos amigos que se reunieron al inicio de la novela para hacerse el hor\u00f3scopo. Se hab\u00eda cumplido al pie de la letra. Asesinatos y suicidios incluidos, al fin y al cabo efectos colaterales de una guerra brutal.<\/p>\n<p>Finaliza la cuarta parte de la novela con unos esbozos de m\u00fasicos homosexuales, otro jud\u00edo amable y sonriente, pero ego\u00edsta y taimado, una lesbiana, morfin\u00f3manos y \u201cy tipos del mismo orden\u201d. Un retablo fant\u00e1stico pero real como la vida misma. Todos los que han vivido en el extranjero durante un tiempo, yo tambi\u00e9n en Australia y en Alemania, hemos conocido seres estrafalarios, escapados de las novelas del vasco, que en nuestra tierra no sol\u00edamos frecuentar.<\/p>\n<p>Y llegamos a la quinta y \u00faltima parte de Laura, o la soledad si remedio. Tiene para m\u00ed un valor sociol\u00f3gico y filos\u00f3fico excepcional.<\/p>\n<p>Nos encontramos con una Laura casada con Golowin, el astr\u00f3nomo ruso. Mercedes tambi\u00e9n se ha casado y se ha ido con su marido, el m\u00e9dico franc\u00e9s, a Nueva York. Ninguna de las dos vive pendiente de la incertidumbre. La familia habita un hotel o chalet en un barrio alto con una vista privilegiada sobre el Rin, en la ciudad de Basilea, empotrada entre Francia y Alemania. Adem\u00e1s, se ha quedado embarazada. \u201cLa vida en la casa era un tanto mon\u00f3tona, y hab\u00eda que dedicarse a la lectura\u201d. Evoca nuestro autor el temor de los suizos a que si estalla la guerra prevista franceses y alemanes ocupen la ciudad empotrada.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Melancol\u00eda en Suiza<\/strong><\/p>\n<p>Basilea es sede de curiosos personajes y de sectas religiosas, entre ellas la de Rudolf Steiner, fundador de la antroposof\u00eda, el m\u00e9todo pedag\u00f3gico Waldorf y de la agricultura biodin\u00e1mica, que vincula los cultivos con el universo pr\u00f3ximo, la Luna y los planetas. Toda\u00a0 esto a Laura le importa poco, s\u00f3lo le causa curiosidad. El astr\u00f3nomo se r\u00ede de los sofismas, y cree que Steiner es un farsante. Menciono esto porque nos sirve de referencia para establecer el posicionamiento del autor en torno a estos asuntos escurridizos. Hoy, la biodin\u00e1mica es una pr\u00e1ctica agr\u00edcola protegida en Alemania y aceptada en medio mundo.<\/p>\n<p>Numerosas mujeres visitan la casa de Laura y de su marido. Baroja las despacha en frases rotundas, y uno parece verlas pasar por delante como cromos. Se evoca el temor de los profesionales y empresarios no jud\u00edos hacia sus competidores, a quienes consideran con menos escr\u00fapulos que los dem\u00e1s y m\u00e1s peligrosos. Adecuado retrato del esp\u00edritu de la \u00e9poca.<\/p>\n<p>Una excursi\u00f3n hace un grupo de amigos a cierto castillo entre monta\u00f1as y bosques, \u201cque recordaba a los de Bocklin\u201d. Es curioso esta menci\u00f3n al pintor post rom\u00e1ntico alem\u00e1n; no es la primera en el libro, y da la impresi\u00f3n de que a Baroja le gustaba su estilo, del que abominaba su amigo Ortega y Gasset.<\/p>\n<p>Las incidencias dom\u00e9sticas se suceden en la narraci\u00f3n, que viene a ser una especie de dietario magn\u00edfico y revelador de una fracci\u00f3n social. A trav\u00e9s de las conversaciones descubrimos que Baroja estaba al corriente de las teor\u00edas psicol\u00f3gicas modernas, en concreto del behaviourismo o psicolog\u00eda de la conducta. Tambi\u00e9n encuentra el autor espacio para la \u201csociolog\u00eda del lenguaje\u201d.<\/p>\n<p>\u201cNo nos queda m\u00e1s que lo arbitrario\u201d, dice un m\u00e9dico. \u201cY ahora estamos tocando las consecuencias. Se descompone el lugar com\u00fan con m\u00e1s rapidez que nunca. El lenguaje no expresa m\u00e1s que relaciones entre unas im\u00e1genes con otras; pero la esencia de las cosas no las expresa ni las puede expresar. As\u00ed, toda palabra tiene su antagonista o su ant\u00f3nima; pero esto no significa que este antagonismo sea una contradicci\u00f3n verdadera, igual y paralela en la realidad\u201d.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s del fondo filos\u00f3fico del razonamiento, se ve en esta descripci\u00f3n hechos que hoy son vicios incontenibles, como la descomposici\u00f3n del lugar com\u00fan; y hace ochenta a\u00f1os no hab\u00eda internet.<\/p>\n<p>Las purgas de Stalin tambi\u00e9n aparecen en la novela, con detalles folletinescos pero reales, como se supo despu\u00e9s, entre otros los campos de trabajo o gulag.<\/p>\n<p>Esta profusi\u00f3n de personajes que aparecen y desaparecen, pero que poseen cuerpo y alma, me maravilla, y reflejan el almac\u00e9n de seres dispares que era la cabeza de Baroja. Y tambi\u00e9n es admirable su capacidad para novelar la rutina con colorido y agudeza.<\/p>\n<p>Laura da a luz un hijo, y pasa unos meses de reposo que cualquier novelista habr\u00eda despachado en dos frases. El contraste con la alegr\u00eda calmada de Laura es otra mujer, que la odia y la menosprecia, entre otras cosas porque el marido, Golowin trata a su mujer con respeto y cari\u00f1o, en lugar de dominarla y esclavizarla. Esta mujer, llamada Irene, acostumbra a coquetear con los hombres, incluido el marido de Laura. Esta Irene termina suicid\u00e1ndose de un modo oscuro.<\/p>\n<p>En el ep\u00edlogo de la novela nos enteramos de la tristeza perpetua de Laura. Desde la perspectiva actual no se le puede llamar depresi\u00f3n. Es la melancol\u00eda que produce el equilibrio y el bienestar.<\/p>\n<p>\u201cA pesar de que todo les sal\u00eda bien, Laura se sent\u00eda l\u00e1nguida y desconsolada. Era la tristeza de su vida. Ella tend\u00eda a querer con pasi\u00f3n, a entregarse por completo; pero ve\u00eda que la quer\u00edan con reservas\u201d. Este p\u00e1rrafo es para m\u00ed uno de los enigmas de Baroja, \u00bfqu\u00e9 es sentirse querido sin reservas? Baroja insiste en que a Laura le faltaba \u00e1nimo para vivir con energ\u00eda, sometida a la desgana, algo que atribuye tambi\u00e9n a Golowin, el astr\u00f3nomo que no para de viajar, de estudiar de observar en universo aqu\u00ed y all\u00ed, una especie de Einstein tranquilo.<\/p>\n<p>La \u00faltima frase del libro es \u201cLloraba como si hubiera fracasado completamente en la vida\u201d.<\/p>\n<p>Ahora podr\u00eda yo seguir, con especulaciones sobre el dolor, el sufrimiento, la melancol\u00eda, y llenar\u00a0 un libro de ensayos. Quiz\u00e1 alg\u00fan profesor de literatura lo haya hecho. Pero prefiero el silencio, y reconocer en esta sensaci\u00f3n barojiana de la tranquilidad, el mismo sentimiento de Azor\u00edn y de sus personajes, que se colocan en un balc\u00f3n con la mirada perdida, el codo en el balaustre, la palma de la mano en la mejilla, saboreando la tristeza de no entender nada de lo que somos, de donde venimos y a d\u00f3nde vamos.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong><em>Mar\u00eda Font\u00e1n, (novela rosa)<\/em>, de Azor\u00edn<\/strong><\/h3>\n<p>Escribe Azor\u00edn <em>Mar\u00eda Font\u00e1n<\/em> en Madrid en 1943. La II Guerra Mundial devasta Europa. Espa\u00f1a se reconstruye con enormes sacrificios. El autor alicantino acostumbra\u00a0 a pasar tardes en casa de madrile\u00f1os pudientes como la condesa de Hortel (ignoro si es un personaje real), que tiene un hotel con jard\u00edn en la calle Serrano; todav\u00eda quedan algunos en su parte m\u00e1s alta, que ahora albergan empresas o instituciones. \u00a1C\u00f3mo cambian los tiempos!<\/p>\n<p>El subt\u00edtulo de \u201cnovela rosa\u201d fijado por el autor es motivo de discusi\u00f3n entre los estudiosos de la literatura. He encontrado un an\u00e1lisis en Internet del profesor Manuel Cifo Gonz\u00e1lez \u201c<a href=\"https:\/\/digitum.um.es\/digitum\/bitstream\/10201\/14510\/1\/Mar%c3%ada%20Font%c3%a1n.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">El poder del amor y el destino en Mar\u00eda Font\u00e1n<\/a>\u201d. Me ha parecido bien elaborado e interesante, excepcional en el pi\u00e9lago de ensayos aburrid\u00edsimos de doctores universitarios.<\/p>\n<p>En \u00e9l se empieza planteando qu\u00e9 es una novela rosa.<\/p>\n<p>Novelas rosas que, preferentemente, se publicaron en los a\u00f1os veinte y treinta y cuyos m\u00e1s conocidos representantes ser\u00edan el jienense Juan Aguilar Catena, el alicantino Rafael P\u00e9rez y P\u00e9rez, el albacete\u00f1o Mariano Tom\u00e1s y la madrile\u00f1a Carmen de Icaza. Novelas que, seg\u00fan indica \u00c1ngel Valbuena Prat, en su mayor parte componen \u201ccromos dulces que oscilan entre un ligero toque sentimental y una intriga falsamente aristocr\u00e1tica, que hacen las delicias de un p\u00fablico femenino que s\u00f3lo anhela distraerse sin problemas hondos y al alcance de su dudoso gusto.\u201d<\/p>\n<p>Si el lector busca en Google, le saldr\u00e1n multitud de p\u00e1ginas sobre Azor\u00edn. He revisado algunas, y he encontrado digna de recomendaci\u00f3n una cortita y bien documentada de la <a href=\"https:\/\/www.upf.edu\/web\/elensayoliterario\/azorin\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Universidad Pompeu Fabra<\/a>, en su \u201cDiccionario de ensayistas\u201d.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n rese\u00f1o una pintoresca cita en cierta p\u00e1gina acad\u00e9mica inglesa encontrada en Internet. Olvid\u00e9 copiar la direcci\u00f3n, y s\u00f3lo tengo su corto texto:<\/p>\n<p><em>Spanish poet and writer Jos\u00e9 Augusto Trinidad Mart\u00ednez Ru\u00edz wrote most of his literary works under the pseudonym Azor\u00edn.<\/em><\/p>\n<p><em>The eldest of nine brothers, he studied law at the University of Valencia, then worked as a journalist in Madrid. He later emigrated to Paris. (\u00a1!)<\/em><\/p>\n<p><em>He was an anarchist in his youth, but grew more conservative as he aged and supported Franco when the General came to power in Spain (although the author remained in France). (\u00a1!)<\/em><\/p>\n<p>Una falta de seriedad equivalente a la de los acad\u00e9micos espa\u00f1oles. No podemos quejarnos<\/p>\n<p>Un breve cuento de la peripecia de Mar\u00eda Font\u00e1n lo encuentra el lector en esta p\u00e1gina de <a href=\"https:\/\/leyendoconmar.blogspot.com\/2021\/04\/maria-fontan-de-jose-martinez-ruiz.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Leyendo con Mar<\/a>. Vamos a dejar el asunto aqu\u00ed y vamos a pasar a nuestra propia visi\u00f3n de la novela.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Linaje hebreo<\/strong><\/p>\n<p>De los primeros cap\u00edtulos, todos breves, de <em>Mar\u00eda Font\u00e1n<\/em> se puede desprender que la protagonista, de nombre Edit Maqueda, es de linaje hebreo. Padre, abuelo y bisabuelos son comerciantes y artesanos de nombre b\u00edblico. Proceden de Escalona, villa toledana, que Azor\u00edn describe con su censo de 1910. En esta fecha podemos situar el arranque de la historia de Mar\u00eda, que se desarrolla en la primera mitad del siglo XX, antes de la Guerra Civil espa\u00f1ola y de la Mundial, porque ninguna de las dos se trasluce en esta novela rosa. Quiz\u00e1 porque en una novela rosa resulta inadecuada una guerra.<\/p>\n<p>Azor\u00edn nos describe con pulcritud y vocablos inusuales el paisaje culinario de un pueblo castellano. El pan se guarda en un arcaz, que es un cofre grande. Hay frutas colgadizas y morcillas cagalares, que se hacen con el intestino recto de cerdo.<\/p>\n<p>Y lo m\u00e1s estupendo, en lo alto de los murallones \u201cpuede el viajero sentarse, apoyar la cabeza entre las manos, y meditar con profunda quietud, largamente.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Melancol\u00eda noventaiochista.<\/strong><\/p>\n<p>Edit Maqueda (sin <em>H<\/em> final) es una ni\u00f1a valiente y sensible; su cara es un \u00f3valo perfecto, sus ojos negros y fulgentes, y sus labios gordezuelos y bermejos. Su madre, Ester, es una mujer triste sin motivo, acaso la supuesta melancol\u00eda judaica. El padre, Isaac, ha heredado del suyo un buen patrimonio, y se dedica al curtido y tintura de pieles.<\/p>\n<p>Pronto la melancol\u00eda de Ester acaba mat\u00e1ndola. Tambi\u00e9n muere el padre, y Edit queda a cargo de un t\u00edo, Ismael, que hizo las am\u00e9ricas, regres\u00f3 rico y ha abierto una herborister\u00eda en Madrid. Es un tipo de luenga y ancha barba blanca, que siempre est\u00e1 leyendo un libro: <em>Leaves of Grass<\/em>, de Walt Whitman.<\/p>\n<p>Al cabo del tiempo, un par de hojas de la narraci\u00f3n, Ismael entrega a su sobrina un naife, diamante de calidad superior, seg\u00fan la RAE. La env\u00eda a Londres y a Par\u00eds para cultivarse, porque ve en Edit una seducci\u00f3n extraordinaria y una capacidad vitalista que debe cultivar y afinar. Y le dice: \u201cCuando vuelvas a Madrid, al cabo de dos a\u00f1os, ya no ser\u00e1s Edit Maqueda, sino Mar\u00eda Font\u00e1n\u201d. No se dan en el libro las razones del cambio de nombre. He buscado Marie Fontaine en la Red y he encontrado <a href=\"https:\/\/fr.wikipedia.org\/wiki\/Marie_Fontaine\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">esta p\u00e1gina de Wikipedia<\/a> en franc\u00e9s. De Mar\u00eda Font\u00e1n aparece repetidas veces una mariscadora e <em>influencer<\/em> gallega. Curioso.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>En Par\u00eds<\/strong><\/p>\n<p>En Par\u00eds vive Mar\u00eda sin ning\u00fan apuro, incluso una existencia de lujo. Dice Azor\u00edn que no quiere perder su independencia. La narraci\u00f3n discurre en una atm\u00f3sfera de cuento de princesas generosas e inefables. Es un cuento de la Cenicienta al rev\u00e9s, en el que la Cenicienta es una Madrastra noble y espl\u00e9ndida. Como dice Balbuena y Prats, \u201ccromos dulces que oscilan entre un ligero toque sentimental y una intriga falsamente aristocr\u00e1tica\u201d.<\/p>\n<p>Enseguida aparece un poeta, Denis Pravier. Dice de la mano de Mar\u00eda que \u201cparece que va a coger lo infinito, que no se puede coger\u201d. La toledana afirma que de ni\u00f1a no so\u00f1aba, pero ahora de mujer, s\u00ed lo hace. Se sobreentiende que puede hacerlo porque es mujer rica.<\/p>\n<p>Azor\u00edn dedica amenos p\u00e1rrafos a describir Par\u00eds, sus callecitas, sus jardines, los estudios de pintores pobres. Encuentra en uno de estos paseos a Odette, la novia del poeta. Pravier se inspira en un libro de mineralog\u00eda para escribir sus poemas, porque las f\u00f3rmulas cient\u00edficas tienen solidez, limpidez e impersonalidad, que \u00e9l quiere dar a sus versos. Esto viene a ser una declaraci\u00f3n de vanguardismo, me parece a m\u00ed, porque Azor\u00edn es uno de nuestros vanguardistas m\u00e1s atrevidos, aunque no desde el territorio de la provocaci\u00f3n y\u00a0 la bohemia, sino desde la vida acomodada y el dandismo.<\/p>\n<p>Recibe Mar\u00eda noticia de la muerte de su t\u00edo Ismael, y le traspasan su cuantiosa herencia. En los cuentos no interviene Hacienda, por lo que Mar\u00eda se hace riqu\u00edsima. Vive en el octavo distrito, uno de los m\u00e1s ricos, cerca del cuartel (barrio, seg\u00fan la RAE) de la Magdalena.<\/p>\n<p>Empieza la millonaria a realizar caprichos, como una dada\u00edsta rica. Se vista de pobre huerfanita y se presenta en un hotel car\u00edsimo de la Plaza de la Concordia. No le hacen maldito caso, hasta que extrae el naife y lo ense\u00f1a. Se instala en el hotel, donde reparte propinas de f\u00e1bula. Luego hace otra travesura, que ella llama \u201cexperimento\u201d. Va con el diamante a una joyer\u00eda para venderlo, diciendo que se lo ha encontrado en la calle y cree que es falso. El joyero no cae en la broma.<\/p>\n<p>Azor\u00edn coloca en escena a los vendedores de libros del Sena, que en Par\u00eds llaman <em>bouquinistes<\/em> y en espa\u00f1ol se puede traducir por \u201ctabancos\u201d. Un tercer personajes exc\u00e9ntrico de novela rosa se une al tr\u00edo Mar\u00eda,Odette, Denis, un tal Teodosio, librero imperturbable, con su puesto de libros en el Quai de Saint-Michel.<\/p>\n<p>Pronto aparece un cuarto. Mar\u00eda lo encuentra en el Jard\u00edn de Luxemburgo. Ser\u00e1 decisivo en la historia. Es un caballero con prestancia, pulcro y elegante, de unos cincuenta a\u00f1os. Terminar\u00e1n cas\u00e1ndose, in articulo mortis, porque el hombre es el duque de Launoy, gran propietario, riqu\u00edsimo, m\u00e1s que Mar\u00eda. Pero antes pone a Mar\u00eda a prueba. La alberga en su casa, y s\u00f3lo se re\u00fane con ella dos veces por semana en el comedor.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Diabluras de Mar\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Mar\u00eda sigue haciendo diabluras. Esta vez en el estudio de un sastre famoso a quien pide trabajo como obrera. Al final le compra un traje car\u00edsimo, una humillaci\u00f3n bastante insensata. Esto le cuesta un reproche del poeta, que dice que Mar\u00eda ha insultado a Odette, una verdadera obrera, vejada con la farsa de Mar\u00eda.<\/p>\n<p>Mar\u00eda, para desenojar a Odette le regala bellas sedas de Lyon. Hace Azor\u00edn un recorrido literario por los mejores barrios de Par\u00eds, donde tienen sus talleres los grandes modistos. A Denis Pravier le regala una primera edici\u00f3n de un libro del poeta Francisco Malherbe, que vale miles de francos.<\/p>\n<p>Como justificaci\u00f3n de tanto desprop\u00f3sito, Azor\u00edn pone en boca de Mar\u00eda Font\u00e1n este argumento: \u201cAlgo hay en m\u00ed \u2014os lo digo como amigos\u2014 que surge de mi conciencia en determinados momentos y que reacciona contra lo que todos aplauden y admiran\u201d. No me parece a m\u00ed una explicaci\u00f3n convincente. Pero algo ten\u00eda que exponer el autor, algo que en realidad puede ser cualquier cosa, porque en una novela rosa vale casi todo.<\/p>\n<p>La vida de Mar\u00eda discurre entre carreras de caballos y entrevistas de semanarios norteamericanos a personas lujosas, por decirlo de alguna manera estereotipada; hasta le proponen rodar una pel\u00edcula. Azor\u00edn est\u00e1 encajando el cuento en escenarios que viven del cuento, la prensa del coraz\u00f3n y Hollywood. Es chocante que estos escenarios hoy sigan existiendo, m\u00e1s potentes que nunca, gracias a los medios audiovisuales y a Internet. Son f\u00e1bricas de cuentos de todo color, del negro al blanco, pasando por el arco\u00edris. Para acabar de establecer la correspondencia sociol\u00f3gica y cronol\u00f3gica, est\u00e1 en curso una guerra en Europa. Hoy, adem\u00e1s de una guerra en Europa, las hay en Oriente Medio, en \u00c1frica, y guerrillas de todo tipo en medio planeta.<\/p>\n<p>Uno se atreve a decir que nada ha cambiado en el mundo, salvo la tecnolog\u00eda, la demograf\u00eda y el mercado plet\u00f3rico en ciertas partes.<\/p>\n<p>El caballero de Launoy es una encarnaci\u00f3n del destino de Mar\u00eda Font\u00e1n. El destino es un ingrediente inexcusable en los cuentos. El destino de Denis Pravier es ser bibliotecario del duque, y el de Odette, comprar, Mar\u00eda Font\u00e1n mediante, una granja en Breta\u00f1a, de donde procede. No importa nada ni a Mar\u00eda ni a su creador la ruptura del noviazgo entre esos personajes. Sabremos que ella tiene dos ni\u00f1os, de lo que se deduce que se ha casado. Es un cuento, rec\u00f3rcholis.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>De vuelta en Madrid<\/strong><\/p>\n<p>Como he dicho, Mar\u00eda se queda viuda. Su riqueza es fabulosa, de f\u00e1bula. Invita a espa\u00f1oles insignes. Les consulta y decide viajar a Madrid. Se aloja en el Ritz. Y en uno de sus paseos conoce a un hombre con aire de mendigo. Le entrega 500 pesetas, un dineral de la \u00e9poca, le dice que se compre un traje, que se asee y vaya a visitarla al hotel. A continuaci\u00f3n se dirige el Museo del Prado, all\u00ed se tropieza con un pintor de copias. Tambi\u00e9n le favorecer\u00e1.<\/p>\n<p>La novela empieza a convertirse en un cuento de hadas.<\/p>\n<p>Debido a un dolor de muelas, Mar\u00eda visita a un dentista, y este le cuenta un cuento. El cuento del encuentro de Mar\u00eda con el duque, que se enamora de ella gracias a su blanqu\u00edsima dentadura.<\/p>\n<p>Azor\u00edn ten\u00eda sentido del humor, algo que la condesa de Hortel probablemente no captara. Env\u00eda a Mar\u00eda de viaje en taxi a Maqueda. El taxista es un antiguo confidente de la embajada espa\u00f1ola en Par\u00eds. Se paran varias veces durante el viaje. Mar\u00eda \u201ccoge en los lindes del camino unas florecitas silvestres, como las que cog\u00eda en su ni\u00f1ez, y se forja la ilusi\u00f3n de que el tiempo no ha pasado\u201d.<\/p>\n<p>A la entrada del pueblo hay un cura, a quien Mar\u00eda da conversaci\u00f3n. Es un hombre sencillo y pobre, con el balandr\u00e1n (la sotana) remendado. Mar\u00eda cuenta otro cuento, que alguien del pueblo cometi\u00f3 hace d\u00e9cadas una gran maldad, y le ha pedido a ella que compense su crimen, entregando dinero a los pobres, cien mil pesetas, que Mar\u00eda extrae del bolso y entrega al buen cura.<\/p>\n<p>El pintor de copias, Roberto Cisneros, lleva una vida penosa y triste. Sostiene con su humilde trabajo a su anciana madre y a su hermanita ciega. Mar\u00eda Font\u00e1n se enamora de \u00e9l y se casan. Al\u00a0 taxista le regala un cochazo nuevo.<\/p>\n<p>Y se acaba la historia donde empez\u00f3 en el jard\u00edn del hotel de los condes de Hortel. Azor\u00edn culmina la bonita historia situando a los reci\u00e9n casado en el B\u00f3sforo, en \u201cuna casa vieja , con un jard\u00edn abandonado en que se elevan centenarios cipreses, y con una escalerita de piedra renegrida que baja hasta el mar\u201d.<\/p>\n<p>Una broma final. Entre los invitados de los\u00a0 marqueses de Hortel hay un Pepe Gaucin de quien Google no tiene constancia. Interviene con una pregunta sobre la preferencia entre Jean Simeon Chard\u00edn, pintor franc\u00e9s del siglo XVIII, y el setabense Jos\u00e9 de Ribera. Para Gauc\u00edn la preferencia de los franceses ser\u00eda por el franc\u00e9s. Y el autor le contesta que \u201cEso es otra cuesti\u00f3n\u201d distinta del final de la novela<\/p>\n<p>Coincidi\u00f3 que mientras trabajaba yo con <em>Mar\u00eda Font\u00e1n<\/em> me entreten\u00eda viendo la serie <em>Perdidos<\/em>. Confieso que a veces, cuando los personajes del disparate norteamericano no sufr\u00edan, me parec\u00eda que Azor\u00edn habr\u00eda sido un buen <em>Showrunner<\/em> o productor ejecutivo en Hollywood. Al fin y al cabo, le gustaba el cine.<\/p>\n<\/div><\/div>[\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column]Segunda y \u00faltima entrega de la serie que muestra el titular. En este cap\u00edtulo el autor reflexiona sobre la novela Laura o la soledad sin remedio, de P\u00edo Baroja, con la guerra civil y la II Guerra mundial de fondo. Tambi\u00e9n comenta Mar\u00eda Font\u00e1n, novela rosa de Azor\u00edn.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":16616,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[522,25,510],"tags":[],"class_list":["post-16615","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-pio-baroja-la-novela-y-yo","category-cultura-y-comunicacion","category-series"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Paris-bukiniste.jpeg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p4Dh6a-4jZ","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16615","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16615"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16615\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16648,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16615\/revisions\/16648"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media\/16616"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16615"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16615"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16615"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}