{"id":16730,"date":"2024-04-07T12:18:11","date_gmt":"2024-04-07T10:18:11","guid":{"rendered":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/?p=16730"},"modified":"2024-06-14T12:54:59","modified_gmt":"2024-06-14T10:54:59","slug":"baltasar-gracian-y-el-criticon-cenizos-clarividentes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/baltasar-gracian-y-el-criticon-cenizos-clarividentes\/","title":{"rendered":"Baltasar Graci\u00e1n y &#8220;El Critic\u00f3n&#8221;, cenizos clarividentes (Primera parte)"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\"><p>[vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p>Comentarios sobre <em>El Critic\u00f3n<\/em> de Baltasar Graci\u00e1n, obra deliberadamente oscura, que se considera una de las cumbres de la literatura espa\u00f1ola.<!--more--><\/p>\n<p><strong>Fernando Bell\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>(Fotograf\u00eda de presentaci\u00f3n, paisaje de la comunidad de Calatayud. F.B.)<\/p>\n<p>Baltasar Graci\u00e1n, jesuita espa\u00f1ol del siglo XVII, escribi\u00f3 y public\u00f3 las tres partes de <em>El Critic\u00f3n<\/em> al final de su vida, sin permiso de la orden para sacarlas de la imprenta. Esto le cost\u00f3 un castigo a pan y agua.<\/p>\n<p>A <em>El Critic\u00f3n<\/em> se le ha colocado una etiqueta filos\u00f3fica, una novela filos\u00f3fica, como las hay rom\u00e1nticas o bizantinas. \u00a0Se tiene como uno de los tres libros culminantes de la literatura espa\u00f1ola de los siglos imperiales: <em>La Celestina<\/em>, al inicio de ese periodo, y <em>El Quijote<\/em>, en el momento m\u00e1s alto del imperio; de modo que <em>El Critic\u00f3n<\/em> representar\u00eda el inicio del declive.<\/p>\n<p>Llegu\u00e9 a interesarme por Baltasar Graci\u00e1n gracias a una de las magn\u00edficas <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/@JesusGMaestro\">clases del profesor Jes\u00fas Maestro<\/a> colgadas en YouTube. Segu\u00ed el hilo se\u00f1alado por Maestro en los estudios y referencias dedicados a Graci\u00e1n en la p\u00e1gina <a href=\"https:\/\/www.filosofia.org\/\">filosof\u00eda.org<\/a>, de la escuela de Oviedo de Gustavo Bueno, materialismo filos\u00f3fico.<\/p>\n<p>Son precisos estos detalles para explicar los vericuetos que el inter\u00e9s por el conocimiento nos hace recorrer. Caminando por ellos podemos perdernos si nos quedamos en los escaparates que encontramos en ese itinerario imprevisible. Podemos quedar atrapados en la Red, igual que antes (y ahora) uno pod\u00eda perderse en una biblioteca bien provista.<\/p>\n<p>O no. Los vericuetos de la cultura escrita pueden ser iluminadores si se transita por ellos con cautela y sin alejarse del inter\u00e9s que suscit\u00f3 el ponerse en marcha. Eso es actuar con prudencia. <em>Or\u00e1culo manual y el arte de la Prudencia<\/em> es uno de los \u00e9xitos de ventas de Graci\u00e1n.<\/p>\n<p>A m\u00ed me gustar\u00eda estar capacitado para seguir el m\u00e9todo de an\u00e1lisis literario de Maestro, la cr\u00edtica argumentada de la literatura, seg\u00fan su definici\u00f3n: <em>La literatura es una construcci\u00f3n humana y racional. Se abre camino hacia la libertad a trav\u00e9s de la lucha y el enfrentamiento dial\u00e9ctico. Utiliza signos del sistema ling\u00fc\u00edstico, a los que confiere un valor est\u00e9tico o po\u00e9tico, y otorga un estatuto ficcional. Se desarrolla a trav\u00e9s de un proceso comunicativo o sistema de dimensiones hist\u00f3ricas, geogr\u00e1ficas y pol\u00edticas. Los t\u00e9rminos fundamentales de la literatura son cuatro: el autor, la obra, el lector y el transductor.<\/em><\/p>\n<p>Pero despu\u00e9s de leer <a href=\"https:\/\/fgbueno.es\/gbm\/gb2001gr.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">La filosof\u00eda cr\u00edtica de Graci\u00e1n<\/a>, de Gustavo Bueno, me siento un gusano\u00a0 con \u00ednfulas de erudici\u00f3n. As\u00ed que, no tema el lector, no voy a largarle un ladrillo<\/p>\n<p>Me quedar\u00e9 en un aficionado sin m\u00e1s pretensiones que la de convencer a quien lea estas l\u00edneas de que la lectura sosegada y ardua de <em>El Critic\u00f3n<\/em> elevar\u00e1 su conocimiento y producir\u00e1 en \u00e9l efectos salut\u00edferos, el verdadero gozo libre de todo enga\u00f1o.<\/p>\n<p><strong>La leyenda negra del pensamiento espa\u00f1ol<\/strong><\/p>\n<p>El portal \u201cFilosof\u00eda en espa\u00f1ol\u201d, de la Fundaci\u00f3n Gustavo Bueno es el que acumula m\u00e1s entradas \u00fatiles sobre Graci\u00e1n, adem\u00e1s del ensayo mencionado del profesor. \u00a0Contiene este portal ensayos rescatados y digitalizados de bibliotecas del siglo pasado. Se observa en ellos el inter\u00e9s de los intelectuales y profesores de la \u00e9poca en confirmar la calidad de la creaci\u00f3n filos\u00f3fica y ensay\u00edstica espa\u00f1ola de los siglos pasados, <a href=\"https:\/\/www.filosofia.org\/filomat\/df711.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">para contradecir la negaci\u00f3n de la existencia del pensamiento espa\u00f1ol<\/a>. As\u00ed se titula la entrada en el \u201cDiccionario Filos\u00f3fico\u201d colgado por la Fundaci\u00f3n Gustavo Bueno, en la que se refuta con datos y reflexiones la supercher\u00eda de que los espa\u00f1oles de los siglos XVII, XVII y XIX no pensaran.<\/p>\n<p><em>El origen de esta actitud, tanto en su anverso como en su reverso, tiene mucho que ver con lo que se ha llamado \u201cinteriorizaci\u00f3n de la leyenda negra\u201d por una parte de la llamada \u201cizquierda espa\u00f1ola\u201d; interiorizaci\u00f3n que es, a la vez, una prolongaci\u00f3n de la misma, tanto hacia el pret\u00e9rito (la \u201cEspa\u00f1a invertebrada\u201d de Ortega) como hacia el futuro (Gumersindo de Azc\u00e1rate y la asfixia o ahogamiento de la actividad cient\u00edfica en Espa\u00f1a durante los tres \u00faltimos siglos, contando desde 1786). Por ello, me permitir\u00eda denominar a esta actitud historiogr\u00e1fica, en su anverso y en su reverso, como\u00a0metodolog\u00eda negra. La zona central sobre la que proyecta su sombra la leyenda negra es, sin embargo, la \u00e9poca que va desde los Reyes Cat\u00f3licos hasta el final de los Austrias. La inquisici\u00f3n y los Austrias, con su absurda voluntad imperialista ejercida contra la reforma, habr\u00edan sido la causa de la asfixia del \u201cpensamiento espa\u00f1ol\u201d. Todav\u00eda Miguel Delibes presenta (El hereje), como \u201cvanguardia intelectual\u201d de Espa\u00f1a que fue aplastada por la Inquisici\u00f3n, a unos individuos de la \u00e9lite que se reun\u00edan en cen\u00e1culos protestantes, como si la prole de Lutero (que dec\u00eda Machado refiri\u00e9ndose a Ortega) hubiera podido ser la salvaci\u00f3n del pensamiento espa\u00f1ol.<\/em><\/p>\n<p><em>Es la misma actitud que parte de la izquierda espa\u00f1ola, una \u201cizquierda negra\u201d que exalta la recuperaci\u00f3n que el pensamiento espa\u00f1ol habr\u00eda experimentado en las primeras d\u00e9cadas del siglo XX, encuentra en el llamado \u201ctiempo de silencio\u201d, identificado con el franquismo, y que por fortuna se habr\u00eda vuelto a recuperar con la transici\u00f3n democr\u00e1tica, a partir de 1975\u2026<\/em><\/p>\n<p><em>Descartes, por ejemplo, pretendi\u00f3 poner como fundamento de la ciencia positiva a la duda y al\u00a0cogito; Hume a las sensaciones; y Kant a las formas\u00a0a priori\u00a0de una conciencia aut\u00f3noma y no heter\u00f3noma: pero todo esto es tan artificioso y rebuscado como poner al Pacto social como fundamento de la sociedad pol\u00edtica, sin perjuicio de lo cual Descartes o Hume, juntamente con Kant, ser\u00e1n considerados por la metodolog\u00eda negra como los creadores de la nueva filosof\u00eda exigida por la revoluci\u00f3n cient\u00edfica. Una revoluci\u00f3n que, en todo caso, no la consideramos incluida en la r\u00fabrica de \u201cpensamiento\u201d, en el sentido que venimos utilizando este t\u00e9rmino.<\/em><\/p>\n<p>As\u00ed pues, la respuesta a la leyenda negra del pensamiento espa\u00f1ol es que lo hubo y profundo. Adem\u00e1s de la escuela de Salamanca del siglo XVI (Francisco de Vitoria, Francisco Su\u00e1rez <em>et alia<\/em>), de la que beben diversas escuelas europeas contempor\u00e1neas y posteriores, en pleno Barroco surge el teatro teol\u00f3gico y filos\u00f3fico de Calder\u00f3n, y luego Baltasar Graci\u00e1n. Un siglo despu\u00e9s destaca Benito Feijoo y en el XIX Jaime Balmes. Todos fueron sacerdotes, cosa que no tiene nada ni de descr\u00e9dito ni de sorpresa, porque en la Iglesia estaba el estudio y la cultura directora, en Espa\u00f1a y en el resto de Europa. En la Alemania protestante, por ejemplo, no se ense\u00f1\u00f3 filosof\u00eda en las universidades hasta el siglo XIX, antes la asignatura era teolog\u00eda.<\/p>\n<p>Algunas referencias de f\u00e1cil consulta sobre Graci\u00e1n est\u00e1n en la Red. Selecciono dos escritas: <a href=\"https:\/\/www.cervantesvirtual.com\/portales\/baltasar_gracian\/autor_biografia\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">su biograf\u00eda en Cervantes Virtual<\/a>, y otra p\u00e1gina en el mismo portal de Manuel Alvar, <a href=\"https:\/\/www.cervantesvirtual.com\/portales\/baltasar_gracian\/obra-visor\/un-rasgo-aragons-la-agudeza-de-conceptos-0\/html\/0163c3b2-82b2-11df-acc7-002185ce6064_4.html#I_0_\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Un rasgo aragon\u00e9s: la agudeza de conceptos<\/a>.<\/p>\n<p>Y otras dos en YouTube, una lecci\u00f3n sobre <a href=\"https:\/\/youtu.be\/LaJWhKmUuA8?si=7XCLtiXrq9t6leaJ\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Graci\u00e1n, un S\u00e9neca din\u00e1mico<\/a>, para estudiantes de bachillerato de un profesor encomiable, Carlos Herreras (no el periodista famoso), y una <a href=\"https:\/\/youtu.be\/u2bdsgE5x6M?si=La_gXgquKQAeUal2\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">conferencia de la profesora Aurora Egido<\/a> en la Fundaci\u00f3n March.<\/p>\n<p><strong>Graci\u00e1n, el jesuita y el hombre<\/strong><\/p>\n<p>Baltasar Graci\u00e1n naci\u00f3 en Belmonte de Calatayud (hoy, Belmonte de Graci\u00e1n) el 8 de enero de 1601 y muri\u00f3 en 1658 en Tarazona. Su padre era m\u00e9dico, es decir, persona ilustrada, que procur\u00f3 que sus hijos tuvieran la mejor educaci\u00f3n, de hecho todos acabaron en el clero. Graci\u00e1n siempre se consider\u00f3 una persona de elevada alcurnia, no por estirpe sino por formaci\u00f3n y amor propio, y no sent\u00eda ninguna atracci\u00f3n hacia la plebe, a la que despreciaba y la acusaba de sentirse a gusto en el enga\u00f1o. Esto indica que el lastre de los valores aristocr\u00e1ticos empezaba a ser discutido por la pr\u00e1ctica de hijos de hidalgos m\u00e1s valiosos que la nobleza. Algo as\u00ed como una burgues\u00eda incipiente, que tambi\u00e9n emerg\u00eda en los pa\u00edses europeos.<\/p>\n<p>Se hizo jesuita, recorri\u00f3 diversas ciudades espa\u00f1olas en su itinerario profesional como predicador y profesor. Escribi\u00f3 tratados sobre \u201cel ingenio\u201d, que quer\u00eda decir la raz\u00f3n y el conocimiento, y \u201cla agudeza\u201d, la inteligencia viva. Tambi\u00e9n escribi\u00f3 obras piadosas. Su \u00faltimo empe\u00f1o fue acabar <em>El Critic\u00f3n<\/em>, cosa que hizo poco antes de fallecer. Siendo hombre de raz\u00f3n, conocimiento e inteligencia viva, y adem\u00e1s aragon\u00e9s tozudo, escribi\u00f3 lo que le sal\u00eda, no lo que deb\u00eda escribir, y le cost\u00f3 disgustos con la orden, a la que nunca pidi\u00f3 permiso de publicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es uno de los autores espa\u00f1oles m\u00e1s apreciados y reconocidos por los \u201cintelectuales\u201d europeos de su \u00e9poca y siglos posteriores. Parece ser que Schopenhauer le tuvo como modelo, que Nietzsche le admir\u00f3, y sus obras fueron traducidas a varios idiomas, empresa de alto m\u00e9rito. A finales del siglo pasado, unas escuelas de negocios norteamericanas pusieron de moda <em>Or\u00e1culo manual y el arte de la Prudencia<\/em>, un compendio de m\u00e1ximas explicadas (una especie de <em>I ching<\/em> ib\u00e9rico), que se vendi\u00f3 como rosquillas entre los ejecutivos agresivos que buscaban no parecerlo.<\/p>\n<p><strong>Novela aleg\u00f3rica<\/strong><\/p>\n<p><em>El Critic\u00f3n<\/em> es una novela aleg\u00f3rica. Sus protagonistas son un salvaje que ha crecido entre fieras (Andrenio) en la isla de Santa Helena, en mitad del Atl\u00e1ntico, rescatado y rescatado por un n\u00e1ufrago (Critilo), de noble familia, un perdulario o vicioso incorregible a quien el susto del naufragio reforma. Ambos recorren varias naciones europeas hasta llegar a Roma y de all\u00ed a la isla de la Inmortalidad.<\/p>\n<p>Andrenio y Critilo viven sabrosas aventuras en su viaje, se ven envueltos en las falsedades del mundo aparente, salen da\u00f1ados pero vivos, y van aprendiendo, sobre todo el primero, los sinsabores y enga\u00f1os de la vida y la forma de esquivarlos.<\/p>\n<p>No van en busca de la moralidad, porque saben que la lleva dentro cada ser humano, y si es el objetivo de la vida honesta y virtuosa, tambi\u00e9n es dif\u00edcil de llevarla siempre encima. <em>El Critic\u00f3n<\/em> viene a ser un viaje cr\u00edtico de retorno a la civilizaci\u00f3n, en el que aprenden que la moral es un producto escaso porque coarta el ego\u00edsmo y el hedonismo, pero seguro y jubiloso a la larga. Andrenio y Critilo, que ejerce de maestro con el salvaje, se ven obligados a usar de las normas morales, y dejarse guiar por sabios muy oportunamente ubicados en el camino, para no caer enredados (caen varias veces, pero los rescatan) en los vicios y la ruindad dominante.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de lo que pretend\u00eda decir el autor en su novela, se descubren en ella ideas y situaciones de calado. La iglesia como tal no sale, tampoco el dogma cat\u00f3lico, se\u00f1al de que Graci\u00e1n sab\u00eda que era mejor no topar con esos asuntos. Las cortes son nidos de v\u00edboras y de ara\u00f1as venenosas, algo que Graci\u00e1n conoci\u00f3 en carne propia en Madrid y en otros reinos peninsulares. La virtud es un incordio, aunque proporciona seguridad y verdadera alegr\u00eda (no felicidad).<\/p>\n<p>Todo esto va narrado en un lenguaje culterano y conceptual al mismo tiempo, que a nosotros, espa\u00f1oles del siglo XXI, nos cuesta descifrar, y precisamos notas aclaratorias. La lectura trabajosa del puro texto es enriquecedora para el lenguaje y para el ingenio, y nos permite gozar de la hermosura, la riqueza, la precisi\u00f3n y las delicias de la lengua espa\u00f1ola. S\u00f3lo necesitamos algo de constancia y de cabezoner\u00eda aragonesa.<\/p>\n<p><strong>Pesimismo existencial y aversi\u00f3n a la claridad<\/strong><\/p>\n<p>Santos Alonso, a cargo de la edici\u00f3n cr\u00edtica de referencia de C\u00e1tedra que usado, habla del \u201cpesimismo existencial y el expresionismo\u201d en <em>El Critic\u00f3n<\/em>. No se refiere a los fen\u00f3menos que tuvieron su apogeo en el siglo XX, sino a conceptos v\u00e1lidos en todas las \u00e9pocas, y que dan categor\u00eda de filos\u00f3fica a la novela. Tambi\u00e9n dedica espacio en su introducci\u00f3n al estilo y al lenguaje del jesuita aragon\u00e9s.<\/p>\n<p>El instrumento b\u00e1sico es la alegor\u00eda. En palabras de Graci\u00e1n: \u201cEl ordinario modo de disfra\u00e7ar la verdad para mejor insinuarla sin contraste, es el de las Par\u00e1bolas y Alegor\u00edas\u201d. Esto dificulta el trabajo del novelista, porque \u201cnos encontramos ante unos lugares inespaciales por su imprecisi\u00f3n. Le falta a Graci\u00e1n la plasticidad expresiva de otros novelistas\u201d.<\/p>\n<p>El mayor trabajo del autor es encontrar figuras ret\u00f3ricas suficientes para desarrollar su narraci\u00f3n. El culteranismo y el conceptismo, escuelas enfrentadas y a la vez complementarias en el Barroco espa\u00f1ol, son motivo de reflexi\u00f3n de quienes han estudiado la literatura espa\u00f1ola del largo Siglo de Oro espa\u00f1ol. Todos coinciden en la oscuridad de expresi\u00f3n del aragon\u00e9s. Dijo Men\u00e9ndez Pidal\u00a0 que Graci\u00e1n \u201cprofesa firme aversi\u00f3n a la claridad (\u2026) por el placer especulativo de penetrarla y evitar la comprensi\u00f3n del vulgo. Graci\u00e1n propugna lo dif\u00edcil, no lo oscuro (\u2026) No busca Graci\u00e1n las palabras exquisitas como los culteranos; no atiende a las superficies brillantes de las mismas, sino a la significaci\u00f3n\u201d. Cita tomada de la introducci\u00f3n de Santos Alonso. \u00c9ste habla de la <em>amplificaci\u00f3n<\/em> o <em>intensificaci\u00f3n<\/em> sem\u00e1ntica, el inmenso campo sem\u00e1ntico de cada t\u00e9rmino, una especie de laboratorio en donde la ambivalencia y la polisemia se explayan a gusto, y hacen de su creaci\u00f3n un arte minoritario.<\/p>\n<p><strong>El estereotipo como instrumento de cr\u00edtica<\/strong><\/p>\n<p><em>El Critic\u00f3n<\/em> va repleto de estereotipos, porque el estilo de Graci\u00e1n induce a ellos. La lectura hoy de la novela escandalizar\u00eda a los \u201cwokistas\u201d y \u201ccancelacionistas\u201d. Idiotas hay en todas las \u00e9pocas, aunque la nuestra desborda m\u00e1s que las anteriores.<\/p>\n<p>El estereotipo es un recurso literario tan viejo como el lenguaje que, si nos ponemos rigurosos, es un compendio de estereotipos en t\u00e9rminos morfol\u00f3gicos y sint\u00e1cticos. Cuando una palabra o sintagma se convierte en algo con sentido, es porque se ha convertido en un estereotipo. El mismo animal es el <em>jabal\u00ed<\/em>, el <em>wild boar<\/em>, <em>como el sanglier<\/em>, y llega a serlo mediante la plasmaci\u00f3n en cada lengua y cultura de una imagen o de un concepto. Un estereotipo. Y que me perdonen los inspectores y guardianes del idioma.<\/p>\n<p>De entre la colecci\u00f3n de estereotipos de Graci\u00e1n en <em>El Critic\u00f3n<\/em> me quedo con dos bosquecillos floridos: los t\u00f3picos nacionales y la misoginia.<\/p>\n<p>Yo no s\u00e9 si Graci\u00e1n era mis\u00f3gino. He le\u00eddo en uno de los ensayos sobre el tema que misoginia y clero van encadenados. No lo entiendo. Un siglo despu\u00e9s, el dominico Feijoo hizo apolog\u00eda de las mujeres y se burl\u00f3 de quienes menosprecian su inteligencia y escatiman su virtud.<\/p>\n<p>En una novela aleg\u00f3rica, las mujeres son s\u00edmbolos de lujuria, ligereza, inconstancia, malas artes y una colecci\u00f3n de vicios. Claro que en la misma novela aparecen obispos corrompidos, y multitud de varones con los mismos defectos que las mujeres. Esto lo digo en descargo de Graci\u00e1n, porque si nos tomamos en serio lo que sus personajes dicen de las hembras, m\u00e1s que mis\u00f3ginos eran imb\u00e9ciles incorregibles. Y si aceptamos que la descripci\u00f3n de las sociedades con las que se van encontrando los peregrinos es realista y precisa, viv\u00edan en un infierno. \u201cNunca exagerar\u201d era una de las m\u00e1ximas del aragon\u00e9s, pero es obvio que se refer\u00eda a la vida real, no a la ficci\u00f3n. Vale la pena repetir una idea suya que hemos se\u00f1alado: \u201cEl ordinario modo de disfra\u00e7ar la verdad para mejor insinuarla sin contraste, es el de las Par\u00e1bolas y Alegor\u00edas\u201d.<\/p>\n<p>La <em>crisi<\/em> o cap\u00edtulo duod\u00e9cimo est\u00e1 dedicado a Falsirena (falsa sirena), una especie de bruja que convierte a los hombres en bestias, como la Circe de la Odisea. Empieza Graci\u00e1n el cap\u00edtulo de este modo tan rotundo: <em>Fue Salom\u00f3n el m\u00e1s sabio de los hombres y fue el hombre a quien m\u00e1s enga\u00f1aron las mujeres; y con haber sido el que m\u00e1s las am\u00f3, fue el que m\u00e1s mal dixo de ellas<\/em>. Sigue un rosario de maledicencias como <em>m\u00e1s vale la maldad del var\u00f3n que el bien de la mujer, menos mal te har\u00e1 un hombre que te persiga que una muger que te siga. Nunca est\u00e1 seguro de ellas ni mo\u00e7o, ni var\u00f3n, ni viejo, ni sabio, ni valiente, ni aun santo, siempre est\u00e1 tocando al arma este enemigo com\u00fan y tan casero, que los mismos criados del alma la ayudan: los ojos franquean la entrada a su belleza, los o\u00eddos escuchan su dul\u00e7ura, las manos la atraen, los labios la pronuncian, la lengua la vozea, los pies la buscan, el pecho la suspira y el cora\u00e7\u00f3n la abra\u00e7a<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>\u00a1Pero esto qu\u00e9 es! Pues una sarta de estereotipos que Graci\u00e1n considera necesarios para a continuaci\u00f3n describirnos a Falsirena, la arp\u00eda. \u00bfSignifica eso que Graci\u00e1n estaba convencido de que todas las mujeres eran arp\u00edas? No creo que fuera idiota, ni siquiera un estrecho moralista, aunque s\u00ed un cenizo. \u00a1Est\u00e1 haciendo ficci\u00f3n, se\u00f1ores! No vale escandalizarse.<\/p>\n<p>El segundo bosquecillo de estereotipos en el que me detengo es el de los pueblos, que hoy ser\u00edan naciones, algo as\u00ed como los vicios de los nacionalismos.<\/p>\n<p>Recuerda Graci\u00e1n el pecado original, y la intervenci\u00f3n de la curiosa ligereza de la mujer en \u00e9l. Se aparta del G\u00e9nesis el jesuita mediante una alegor\u00eda, acaso para no suscitar sospechas her\u00e9ticas, no s\u00e9. Al crear Dios al hombre <em>encarcel\u00f3 todos los males en una profunda cueva (\u2026) all\u00ed encerr\u00f3 las culpas y las penas, los vicios y los castigos, la guerra, el hambre, la peste, la infamia, la tristeza, los dolores y hasta la misma muerte, encadenados todos entre s\u00ed. Y no fiando de tan horrible canalla, ech\u00f3 puertas de diamante con sus cadenas de acero. Entreg\u00f3 la llave al albedr\u00edo del hombre (\u2026) Pero dur\u00f3le poco esta dicha; que la mujer, llevada de su curiosa ligereza, no pod\u00eda sosegar hasta ver lo que hab\u00eda dentro de la fatal caverna (\u2026) cogi\u00f3le un d\u00eda el cora\u00e7\u00f3n al hombre, y despu\u00e9s la llave (\u2026) Al poner la llave, aseguran, se estremeci\u00f3 el\u00a0 universo; corri\u00f3 el cerrojo y al instante salieron en tropel todos los males, apoder\u00e1ndose a porf\u00eda de toda la redondez de la tierra.<\/em><\/p>\n<p>Y sigue de esta implacable guisa:<\/p>\n<p><em>La Soberbia, como primera en todo lo malo, cogi\u00f3 la delantera, top\u00f3 con Espa\u00f1a, primera provincia de la Europa. Pareci\u00f3la tan de su genio que se perpetu\u00f3 en ella; all\u00ed vive y all\u00ed reina con todos sus aliados: la estimaci\u00f3n propia <\/em>[hoy dir\u00edan<em> autoestima<\/em>]<em>, el desprecio ageno, el querer mandarlo todo y servir a nadie, hacer el don Diego y vengo de los godos, el lucir, el campear, el alabarse, el hablar mucho, alto y hueco, la gravedad, el fausto, el br\u00edo, con todo g\u00e9nero de presunci\u00f3n, y todo esto desde el noble al m\u00e1s plebeyo.<\/em><\/p>\n<p>Dos siglos despu\u00e9s el premio de la Soberbia se la habr\u00eda llevado Inglaterra, y hoy los Estados Unidos de Am\u00e9rica del norte.\u00a0 Luego reparte los dem\u00e1s vicios capitales.<\/p>\n<p>La Codicia se apoder\u00f3 de Francia, <em>distribuy\u00f3 su humilde familia por todas partes: la miseria, el abatimiento de \u00e1nimo, la poquedad, el ser esclavos de todas las dem\u00e1s naciones (\u2026) el alquilarse por un vil inter\u00e9s, la mercanc\u00eda laboriosa (\u2026) cometer cualquier baxeza por el dinero<\/em>. El Enga\u00f1o se ense\u00f1orea de Italia: <em>la mentira, el embuste y el enredo, las invenciones, tra\u00e7as y tramoyas; y todo ello dicen es pol\u00edtica y tener brava testa. <\/em>La Ira pas\u00f3 a \u00c1frica y a sus islas adyacentes, <em>gustando vivir entre alarbes [<\/em>b\u00e1rbaros<em>] y entre fieras<\/em>. La Gula, con su hermana la Embriaguez <em>se sorbi\u00f3 toda Alemania, alta y baxa, gustando y gastando en banquetes los d\u00edas y las noches, las haciendas y las conciencias<\/em>. La Inconstancia se fue para Inglaterra. La Barbaridad, a Turqu\u00eda. La Astucia, a Moscovia. La Atrocidad a Suecia. La Injusticia a la Tartaria. Las Delicias, a la Persia. La Cobard\u00eda, a la China. La Temeridad, al Jap\u00f3n. Y la Pereza <em>aun esta vez lleg\u00f3 tarde, y hall\u00e1ndolo todo embra\u00e7ado, hubo de pasar a la Am\u00e9rica y morar entre los indios<\/em>.<\/p>\n<p>Es cierto que leer esta sarta de t\u00f3picos conmociona a nuestra conciencia y a\u00fan a nuestra hacienda. Muestra lo que un esp\u00edritu cenizo y descarnado ve en las naciones de su tiempo, aunque ins\u00edstase una vez m\u00e1s, es una exageraci\u00f3n, un \u201cdisfraz de la verdad para mejor insinuarla\u201d.<\/p>\n<p><strong>Un retrato muy actual de los vicios pol\u00edticos<\/strong><\/p>\n<p>Leyendo <em>El Critic\u00f3n<\/em> me cruc\u00e9 con variadas referencias. Una de ellas, la del padre jesuita italiano Gabriel Malagrida, colega de nuestro Graci\u00e1n, aunque con peor suerte. Muri\u00f3 un siglo despu\u00e9s que el aragon\u00e9s, y de mala manera. Fue misionero de ind\u00edgenas en Brasil, con \u00e9xito y fama. De regreso a Portugal, se le meti\u00f3 en la cabeza que el terremoto de Lisboa de 1755 hab\u00eda sido un castigo divino por la perversi\u00f3n de las costumbres. La Inquisici\u00f3n le encarcel\u00f3, le conden\u00f3 a muerte, acusado de obscenidad y blasfemia, y el infeliz muri\u00f3 ahorcado.<\/p>\n<p>Pues bien, este Malagrida\u00a0 dijo: <em>El don de la palabra ha sido otorgado al hombre por que pueda ocultar lo que piensa<\/em>. Y \u00e9l no quiso ser mentiroso.<\/p>\n<p>Viene esto a cuento porque el peor tormento que sufri\u00f3 Graci\u00e1n por no pedir permiso a su orden para publicar sus libros fue estar a pan y agua unos d\u00edas. O fue m\u00e1s afortunado que Malagrida o m\u00e1s astuto. Pronto fue rehabilitado, pero el disgusto acab\u00f3 con \u00e9l prematuramente.<\/p>\n<p>Baltasar Graci\u00e1n dijo siempre lo que pensaba, y ni la Inquisici\u00f3n ni la corona se metieron con \u00e9l, salvo intervenciones menores, prueba de la falsedad indecente de la leyenda negra. Y encima vivi\u00f3 en la decadencia del imperio espa\u00f1ol. Como otros \u201cintelectuales\u201d de su \u00e9poca, era consciente del lento derrumbamiento.<\/p>\n<p>La <em>Crisi<\/em> duod\u00e9cima, la de Salom\u00f3n y las mujeres, la dedica a un recorrido por la Corte, por Madrid. Critilo sale de una pieza, sin contaminarse de las \u00falceras morales del lugar. Lo atribuye el autor a que era un hombre despierto, con los cinco sentidos alerta y tambi\u00e9n un sexto <em>que haze discurrir y hallar las cosas, por rec\u00f3nditas que est\u00e9n<\/em>. Y no es ni m\u00e1s ni menos que la necesidad, ingeniosa, inventiva, cauta, activa y perspicaz.<\/p>\n<p>En Madrid topan con un tal Egenio (etimol\u00f3gicamente \u201cnecesitado\u201d), que expone con orden cl\u00ednico los males de la Corte, figuras de este jaez, refiri\u00e9ndose a un tren de ac\u00e9milas cargadas de oro y plata con reposteros bordados de o mismo: <em>Estos son (digo, eran) grandes hombres, gente de cargo y de carga, y aunque los ves tan bi\u00e7arros, en quit\u00e1ndoles aquellos ricos jaeces, parecen llenos de fe\u00edssimas llagas de sus grandes vicios, que los cubr\u00eda aquella argenter\u00eda brillante.<\/em><\/p>\n<p>El escenario que vamos leyendo tiene una actualidad pavorosa, la misma que leemos cada d\u00eda en el peri\u00f3dico digital o escuchamos en la radio. \u00a1Tres siglos y medio despu\u00e9s!<\/p>\n<p>Otro punto divertido y did\u00e1ctico es el de uno de los hijos de la Fortuna, el desgraciado, que va descubriendo las mentiras con que se cubre la realidad, y determina ir en busca del Enga\u00f1o, para sacudirle de las solapas. Es otra muestra del discurso aleg\u00f3rico. Va el pobre dando palos de ciego, podr\u00edamos decir, hasta que le topa la Sabidur\u00eda, y le dice: <em>Perdido, \u00bfqu\u00e9 buscas otro que a ti mismo? \u00bfNo ves t\u00fa que el Enga\u00f1o no le halla quien le busca y que en descubri\u00e9ndole ya no es \u00e9l? Ve a casa de alguno de aquellos que se enga\u00f1an a s\u00ed mismos, que all\u00ed no puede faltar.<\/em><\/p>\n<p>Tratando de la \u201canatom\u00eda moral del hombre\u201d (del ser humano), repasa los sentidos, y dice del o\u00eddo, <em>para eso form\u00f3 la naturaleza las orejas, como coladeros de palabras, embudos del saber<\/em>.<\/p>\n<p>Y acabo este resumen de citas con una que antecede al f\u00fatbol en sentido figurado y en sentido real. <em>Hab\u00eda un gran partido de pelota, propio entretenimiento del mundo, y as\u00ed se jugaba en su gran calle a dos bandas, muy contrarias, porque los unos jugadores eran blancos y los otros negros, unos altos y otros baxos, estos pobres y aqu\u00e9llos ricos, y todos diestros, como quien no hace otro eternamente. Las pelotas eran de viento, tan grandes como cabe\u00e7as de hombres, que un pelotero llenaba de viento por ojos y por o\u00eddos, dex\u00e1ndolas tan huecas como hinchadas.<\/em><\/p>\n<p>Andrenio, que se ha perdido por los andurriales, se para a ver el espect\u00e1culo, y cae en la cuenta de la parecen cabezas de hombres. Un sabio que le andaba buscando por encargo de Critilo, le explica: <em>Y lo son, y una de ellas es la tuya; de hombres digo, descabe\u00e7ados, m\u00e1s llenas de viento que de entendimiento, y otras de borra, de enredos y mentiras.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Es fama que tal temperamento cenizo de Graci\u00e1n muestra la desaz\u00f3n causada por la descomposici\u00f3n del Imperio Espa\u00f1ol, todav\u00eda en sus inicios. No s\u00e9 si ser\u00e1 verdad. Porque el siglo XVII en el que vivi\u00f3 el cura aragon\u00e9s fue testigo de la separaci\u00f3n de Portugal de Espa\u00f1a, de la guerra de Catalu\u00f1a, en la que intervino el ej\u00e9rcito franc\u00e9s, y que Graci\u00e1n conoci\u00f3 personalmente en L\u00e9rida, de la paz de Westfalia, de la p\u00e9rdida de Flandes. Pero es incomparable esta situaci\u00f3n con la p\u00e9rdida de Cuba, Filipinas y Puerto Rico de 1898, el final completo del viejo imperio.<\/p>\n<p>Que en todas partes cuezan habas no es consuelo, porque la paz que se firm\u00f3 en Westfalia cerraba ochenta a\u00f1os de guerra en Europa, mientras que en la pen\u00ednsula espa\u00f1ola, s\u00f3lo se hab\u00eda rebelado y separado Portugal, sin apenas derramamiento de sangre, y (vaya por Dios) los catalanes recurrieron a las milicias gabachas para deshilacharse del reino de Arag\u00f3n, al que siempre hab\u00edan pertenecido desde su primer rey. El resto de Espa\u00f1a no tuvo mayores conflictos, y las Am\u00e9ricas prosperaban tambi\u00e9n en paz.<\/p>\n<p>En cuanto al siglo XX, Espa\u00f1a perdi\u00f3 las mal mencionadas colonias, pero se libr\u00f3 de dos guerras catastr\u00f3ficas. Se enred\u00f3 en la propia, entre espa\u00f1oles, y al final logr\u00f3 recuperarse sin ayuda de nadie.<\/p>\n<p><strong>El mercado plet\u00f3rico<\/strong><\/p>\n<p>La <em>crisi d\u00e9cimatercia<\/em> es la \u00faltima de la primera parte. Sit\u00faa Graci\u00e1n a sus h\u00e9roes saliendo de la Corte, de Madrid, escarmentados y\u00a0 m\u00e1s sabios. Les acompa\u00f1a Egenio, su protector en ese momento. Les saca de Madrid por la Puerta del Sol, y les lleva a la &#8220;gran feria del mundo&#8221;, una plaza de mercado o, como hoy dir\u00edamos, el mercado mismo, con sus leyes implacables: &#8220;donde de una y otra parte acud\u00edan r\u00edos de gentes, unos a vender, otros a comprar, y otros a estarse a la mira, como m\u00e1s cuerdos&#8221;.<\/p>\n<p>Acuden a Critilo y Andrenio unos &#8220;corredores de oreja&#8221;, correveidiles, entrometidos, intermediarios, que les conducen por los puestos. Un joyero les atiende y les pide que pasen la mano por una placa de oro, y les dice que \u00e9l es &#8220;el contraste de las personas, el quilatador de sus fuerzas&#8221;, en semejanza con la <em>piedra de toque<\/em> que se usa para ver el valor el oro y los metales preciosos. Les dice que &#8220;la piedra de toque de los mismos hombres es el oro: a los que se les pega a las manos no son hombres verdaderos, sino falsos&#8221;.<\/p>\n<p>Otro tendero dice que vende lo mejor y lo peor a la vez: lenguas, para callar las mejores, para mord\u00e9rselas, y que se pegan al paladar. Otro no dice lo que vende, y se descubre que es el callar. Los viajeros lo tienen por mala mercanc\u00eda y que la usan los malos, para ocultar sus fechor\u00edas, pero Egenio les desenga\u00f1a: &#8220;ni a\u00fan esos, que est\u00e1 ya el mundo tan rematado que los que hab\u00edan de callar hablan m\u00e1s y hacen gala de sus ruindades&#8221;. V\u00e9ase lo poco que han cambiado los vicios p\u00fablicos con el paso de cinco siglos.<\/p>\n<p>Otro vende &#8220;la quintaesencia de la salud&#8221;, que resulta ser la saliva de los enemigos. Egenio saca de su desconcierto a los viajeros: &#8220;Creedme que el var\u00f3n sabio m\u00e1s se aprovecha del licor amargo del enemigo bien alambicado, pues con \u00e9l saca las manchas de su honra y los borrones de su fama&#8221;.<\/p>\n<p>Venden en distintos puestos la ocasi\u00f3n, el tiempo, el escarmiento, el menosprecio, y gratis (&#8220;despreciando cuanto hay ser\u00e9is se\u00f1or de todo&#8221;). Lo que no se vende en ning\u00fan sitio, descubren, es la amistad, porque &#8220;los amigos comprados no lo son y valen poco&#8221;. Unos mercaderes venden la estimaci\u00f3n, pero de lejos, &#8220;porque ro\u00e7\u00e1ndose se pierde, la familiaridad la gasta y mucha conversaci\u00f3n la envilece&#8221;. Otro vende &#8220;un remedio \u00fanico para cuantos males hay&#8221;, la paciencia.<\/p>\n<p>Concluye Graci\u00e1n que hasta el mismo vender se feriaba (se vend\u00eda), porque &#8220;saber vender sus cosas vale mucho; que ya no se estiman por lo que son, sino por lo que parecen; los m\u00e1s de los hombres ven y oyen con ojos y o\u00eddos prestados, viven de la informaci\u00f3n de ageno gusto y juicio&#8221;.<\/p>\n<p>El jesuita era buen y experimentado conocedor de las leyes del comercio y de la publicidad, que han cambiado poco desde que existe el mercado. Como se ve no era un simple, sino una persona con juicio propio, que es lo que tiene todo fil\u00f3sofo. El licor que hace inmortales a los hombres es el sudor propio: &#8220;tanto cuanto uno suda y trabaja, tanto se le da de fama y de inmortalidad&#8221;.<\/p>\n<p>Habr\u00eda que aclarar que el trabajo del que suda es virtuoso. En los tiempos que vivimos hay mucho canalla sudando en pos de la inmortalidad. Tambi\u00e9n entonces. Graci\u00e1n lo deja claro cuando Egenio advierte a los viajeros que el licor est\u00e1 compuesto de elementos virtuosos y puros, que no provienen de la ambici\u00f3n o la codicia.<\/p>\n<p>Y as\u00ed abandonan el mercado para dirigirse a los puertos de la edad varonil, y se dirigen a Arag\u00f3n, &#8220;de quien dec\u00eda aquel su famoso rey que en naciendo fue asortado (escogido) para dar tantos Santiagos, para ser conquistador de tantos reinos, comparando las naciones de Espa\u00f1a a las edades, que\u00a0 los aragoneses eran los varones&#8221;.\u00a0 Una debilidad del padre Graci\u00e1n, que era de Calatayud.<\/p>\n<p>En el pr\u00f3ximo cap\u00edtulo comentar\u00e9 la segunda y la tercera parte de <em>El Critic\u00f3n<\/em>, que va ganando en inter\u00e9s y hasta en intriga.<\/p>\n<\/div><\/div>[\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column]Comentarios sobre El Critic\u00f3n de Baltasar Graci\u00e1n, obra deliberadamente oscura, que se considera una de las cumbres de la literatura espa\u00f1ola.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":16734,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[528,25,510],"tags":[],"class_list":["post-16730","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-resena-de-la-celebre-novela-del-barroco-espanol","category-cultura-y-comunicacion","category-series"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Castejon-19-2.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p4Dh6a-4lQ","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16730","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16730"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16730\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16805,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16730\/revisions\/16805"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media\/16734"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16730"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16730"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16730"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}