{"id":17252,"date":"2024-12-08T11:07:32","date_gmt":"2024-12-08T10:07:32","guid":{"rendered":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/?p=17252"},"modified":"2024-12-08T11:07:32","modified_gmt":"2024-12-08T10:07:32","slug":"ana-karenina-una-lectura-veraniega-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/ana-karenina-una-lectura-veraniega-ii\/","title":{"rendered":"Ana Karenina, una lectura veraniega  (II)"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\"><p>[vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p><span style=\"color: #333333;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Segunda parte de la rese\u00f1a publicada con el t\u00edtulo <a href=\"https:\/\/agroicultura.com\/general\/ana-karenina-una-lectura-veraniega\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ana Karenina, una lectura veraniega<\/a>. Se sigue el curso de las tramas hasta desembocar en el suicidio de Ana. Se manifiesta la altura literaria y psicol\u00f3gica de Tolstoi, que sirvi\u00f3 de lecci\u00f3n a tantos novelistas posteriores de varias lenguas. La imagen de presentaci\u00f3n est\u00e1 tomada de la p\u00e1gina Russia Beyond<\/span><\/span><\/span><!--more--><\/p>\n<h4><span style=\"color: #333333;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Segismundo Bombardier<\/span><\/span><\/span><\/h4>\n<p><span style=\"color: #333333;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"> Los apuntes que siguen los he tomado de la quinta parte de la novela hasta su conclusi\u00f3n.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #333333;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"> Me llam\u00f3 la atenci\u00f3n en Ana Karenina la suavidad con que Tolstoi retrata a los personajes de la novela, con clemencia y fraternidad. Una explicaci\u00f3n es que conoc\u00eda bien a la clase a la que pertenec\u00eda, y no ten\u00eda resentimientos hacia ella. Hay mucho autores que describen los vicios de sus personajes con piedad. Uno de ellos es Gald\u00f3s, para quien todos los seres humanos tienen las mismas flaquezas, y es m\u00e1s sabio comprenderlos que denostarlos.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #333333;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"> Esta estampa amable (<i>objetiva<\/i> la califica el prologuista Vicente Gallego) de la aristocracia rusa, es un rasgo de algunos novelistas del siglo XIX. No es una gente responsable ni culpable de la situaci\u00f3n de los campesinos. Es cosa de la inercia social y pol\u00edtica de los tiempos. El enfoque marxista y luego leninista vuelve la apreciaci\u00f3n del rev\u00e9s: los arist\u00f3cratas eran unos hijos de mala madre, y hab\u00eda que eliminarlos.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"> El personaje que mantiene el curso de la novela, en paralelo al de Ana Karenina es Levin, el terrateniente justo.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"> Levin es un tipo que duda de todo, lo confiesa y lo padece. Duda hasta del amor de su novia y futura mujer. El retraso de Levin en presentarse en la iglesia el d\u00eda de su boda tiene algo de c\u00f3mico. En paralelo, tambi\u00e9n es c\u00f3mica la visita de Ana y Vronski, los dos amantes, a un pintor para que les haga un retrato. Los intentos del pintor por jugar con los dos ricos como si entendieran de arte, y la intervenci\u00f3n de un erudito pesado como una enciclopedia. De la primera escena es este extracto:\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"> S<i>ent\u00eda que en su alma hab\u00eda algo turbio e impuro.\u00a0<\/i><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><i> Levin llevaba casado casi tres meses. Era feliz, pero de un modo muy distinto a como hab\u00eda imaginado. A cada paso se desvanec\u00edan sus viejos sue\u00f1os, aunque no tardaba en descubrir nuevos e insospechados encantos. Era feliz, pero, ya en los primeros tiempos de vida conyugal, se dio cuenta de que la convivencia era algo muy distinto de lo que se hab\u00eda figurado. Una y otra vez se sent\u00eda como un hombre que, despu\u00e9s de admirar la marcha serena y regular de una barca por un lago, quisiera gobernarla. Se daba cuenta de que no bastaba con quedarse sentado, sin balancearse. Hab\u00eda que estar muy atento, no perder la concentraci\u00f3n ni un segundo. Era preciso mantener el rumbo, recordar que hab\u00eda agua debajo, remar sin descanso, soportar el dolor en las manos, desacostumbradas a ese trabajo. El papel de espectador era f\u00e1cil. El de protagonista muy agradable, pero tambi\u00e9n muy dif\u00edcil.<\/i><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"> La muerte de Nikolai, el hermano descarriado de Levin es un relato tr\u00e1gico, sin pizca de melodrama ni de solemnidad. La muerte juega con su v\u00edctima y con los parientes durante horas, y ejecuta. Ya est\u00e1. Coincide la muerte de Nikolai con la noticia del embarazo de Kitti, la esposa de Levin.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"> Todo est\u00e1 narrado con una objetividad intachable. Es ejemplar el seguimiento de los cambios emocionales de los personajes. El relato es una verdadera cr\u00f3nica psicol\u00f3gica. <\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"> En un momento de la historia, Levin reprocha a Kitti que \u00e9l ha dejado de interesarse por su trabajo, de tanto tiempo y esfuerzo que emplea en amarla.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><i> \u2013As\u00ed es, amigo m\u00edo. Una de dos: o reconocemos que el orden social existente es justo y defendemos nuestros derechos o aceptamos que nos estamos aprovechando de unos privilegios absurdos, que es lo que hago yo, y en ese caso tratamos de disfrutar de ellos lo m\u00e1s posible. <\/i><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><i> <\/i>Hay una escena de una cacer\u00eda en la que intervienen casi todos los protagonistas. Es una alegor\u00eda de la vida social, en la que los patos y fochas representan a mi juicio a los campesinos, a los mujik sometidos a las necesidades, al arbitrio y al capricho de los arist\u00f3cratas. Tolstoi nos la ha descubierto antes, los campesinos son animalitos que los ricos emplean (disparan contra ellos, bestias nobles que la naturaleza ha dispuesto para la servidumbre) en su beneficio y en su holganza. Pero como es un hecho natural, fatal, los arist\u00f3cratas no son responsables de la miseria de los siervos.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #333333;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"> Las escenas o episodios de <i>Ana Karenina<\/i> se suceden de un modo natural y arm\u00f3nico, no la vida <u>como es<\/u>, sino <u>c\u00f3mo la vemos.<\/u><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #333333;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"> Los problemas dom\u00e9sticos tal y como los percibimos, los ahorros, su dispendio, las comidas, las fiestas, los vestidos. Una estampa social reveladora, no ret\u00f3rica o \u201cnovelesca\u201d. En esta fina complejidad estriba el valor de la literatura. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #333333;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><i> <\/i>Como en las escenas entrelazadas de una pel\u00edcula cl\u00e1sica, la acci\u00f3n se alterna por familias o personajes, y todos avanzan al mismo ritmo hacia la conclusi\u00f3n.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #333333;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"> Tolstoi pone \u00e9nfasis en la ansiedad de Ana por su deterioro f\u00edsico. Lo comenta con otra persona: <i>Enti\u00e9ndelo, yo no soy su esposa. Me querr\u00e1 mientras est\u00e9 enamorado de m\u00ed. \u00bfY c\u00f3mo puedo conservar su amor? \u00bfCon esto? Extendi\u00f3 sus blancos brazos por delante de su vientre.<\/i><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #333333;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><i> <\/i>Una de las escenas<i> <\/i>intensas es el cap\u00edtulo dedicado a la votaci\u00f3n de una instituci\u00f3n formal de la nobleza regional, para la renovaci\u00f3n del \u201cmariscal\u201d o jefe de la nobleza de un territorio. Se trata de una instituci\u00f3n servil, parad\u00f3jicamente, y se incluye en ella el indeseable encuentro entre Vronski y Levin, que al inicio de la acci\u00f3n eran rivales por el amor de Kitti, ahora esposa de Levin. Es un formidable cuadro sociol\u00f3gico, realizado con habilidad literaria. En la misma \u00e9poca Balzac rellenaba p\u00e1ginas con explicaciones jur\u00eddicas o econ\u00f3micas que hoy son algo pesadas, pero entonces ten\u00edan inter\u00e9s. La literatura del siglo XIX vale m\u00e1s que un tratado de historia. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #333333;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"> Incendia Tolstoi la trama de adulterio con una chispa que pone al rojo la relaci\u00f3n entre Vronski y Anna.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #333333;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"> Ana escribe una dura carta a Vronski ausente, anunciando la enfermedad de la hija de ambos. Y a partir de ah\u00ed su cabeza bulle en paradojas y contradicciones emocionales. S\u00f3lo quiere que Vronski est\u00e9 junto a ella, porque de esa manera, piensa la desesperada ad\u00faltera, \u00e9l est\u00e1 obligado a amarla, su mayor obsesi\u00f3n y preocupaci\u00f3n.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #333333;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"> En la s\u00e9ptima parte se ilustra la ruptura tr\u00e1gica.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #333333;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"> Aqu\u00ed el cruce de tramas se acelera y se carga de conflictos y problemas fatales. La narrativa se centra en Levin, Kitty, Vronski y Ana. Y las dificultades descritas con pasmosa gracia tienen que ver con cosas elementales, el dinero, las preocupaciones econ\u00f3micas, y a la vez malentendidos emocionales.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #333333;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"> Tensiones resueltas en una de las parejas, y suicidas en la otra. Sabrosos y atractivos enredos, que hoy las teleseries resuelven de modo melodram\u00e1tico y producto de plantillas de gui\u00f3n. Qu\u00e9 maestr\u00eda la de Tolstoi. Por ejemplo, en un encuentro amistoso de Vronski y Levin en el casino. En el encuentro de Ana y Levin, de pel\u00edcula de Luchino Visconti hay referencias librescas a las nuevas tendencias art\u00edsticas, citan a Zola y a Daudet. Este recurso a la literatura del momento es a mi juicio un juego de iron\u00eda de Tolstoi. Lo siguiente puede atribuirse a Ana o a Levin.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #333333;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"> <i>Lo que acaba usted de decir caracteriza a la perfecci\u00f3n el arte franc\u00e9s actual, no s\u00f3lo la pintura, sino tambi\u00e9n la literatura: Zola, Daudet. Aunque es posible que siempre haya sucedido lo mismo: la gente primero construye sus concepciones a partir de figuras inventadas y convencionales; despu\u00e9s, una vez agotadas todas las combinaciones, las figuras inventadas se vuelven aburridas. Entonces empiezan a concebir figuras m\u00e1s naturales y correctas.<\/i><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #333333;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"> Una discusi\u00f3n entre Levin y su mujer Kitty, se resuelve en un par de horas. Kitti cree que Levin se ha enamorado de \u201cesa odiosa mujer\u201d. De madrugada, se reconcilian.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #333333;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"> La sospecha de Kitti no es una paranoia. V\u00e9ase esta descripci\u00f3n del \u00e1nimo de Ana.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #333333;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><i> Despu\u00e9s de acompa\u00f1ar a los invitados, Anna se puso a recorrer la habitaci\u00f3n de un extremo al otro. Aunque a lo largo de la velada hab\u00eda hecho inconscientemente todo lo posible para que Levin se enamorara de ella (en los \u00faltimos tiempos actuaba del mismo modo con todos los hombres j\u00f3venes), aunque sab\u00eda que lo hab\u00eda conseguido, en la medida en que era posible en un solo encuentro, y adem\u00e1s trat\u00e1ndose de un hombre honesto y casado, y aunque ese hombre le hab\u00eda gustado mucho (a pesar de que, desde el punto de vista de un hombre, hab\u00eda una marcada diferencia entre Levin y Vronski, Anna, como mujer, hab\u00eda captado ese lado com\u00fan que hab\u00eda llevado a Kitty a enamorarse de ambos), en cuanto abandon\u00f3 la estancia, dej\u00f3 de pensar en \u00e9l.<\/i><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #333333;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"> Por su parte, Levin mantiene como Jacob su pelea con el \u00e1ngel de la religi\u00f3n.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #333333;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"> El parto de Kitty, que presencia Levin, le permite discriminar entre la bella esperanza del nacimiento y la monstruosa llegada de la muerte. Ve a su mujer convertida en criatura horrible que da alaridos, y evoca la agon\u00eda de su hermano.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #333333;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"> <i>S\u00f3lo ten\u00eda claro que se encontraba en una situaci\u00f3n semejante a la que hab\u00eda afrontado un a\u00f1o antes en aquella posada de provincias, al pie del lecho de muerte de su hermano Nikol\u00e1i. Con la \u00fanica diferencia de que aquello era motivo de tristeza y esto de alegr\u00eda. Pero tanto aquella tristeza como esta alegr\u00eda estaban fuera de las condiciones de la existencia cotidiana, eran como una especie de grieta que dejaba traslucir una vida superior.<\/i><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #333333;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"> Vuelve Tolstoi a Ana, y a sus padecimientos relacionados con el divorcio con su marido que le facilitar\u00e1 encadenar a Vronski en un nuevo y desesperado matrimonio. Una escena doloros\u00edsima para Ana es el rechazo de su hijo Seriozha, que se niega a verla. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #333333;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"> Luego introduce Tolstoi un desv\u00edo por una trama secundaria, para rebajar la tensi\u00f3n que se va acumulando. Son unas veladas literarias convencionales donde se pone en juego el ingenio de los personajes, personas cultas, como se supone que deber\u00edan ser todos los nobles y ricos de aquella Europa que sal\u00eda del Antiguo R\u00e9gimen y entraba en otro todav\u00eda sin construir. El protagonista en este caso es Step\u00e1n Ark\u00e1devich, hermano de Ana, que est\u00e1 intentado salir de un apuro financiero buscando promoci\u00f3n profesional en la burocracia rusa. La escena descrita es de una comicidad burlesca.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #333333;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"> Mientras tanto, Ana y Vronski siguen pugnando con la culpa y el deseo.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #333333;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"> <i>La animadversi\u00f3n que los separaba no ten\u00eda ninguna causa externa, y cualquier intento de explicaci\u00f3n, lejos de atenuarla, la exacerbaba. <\/i>Ana se da cuenta de que el amor incondicional de Vronski va menguando: <i>en los \u00faltimos tiempos notaba en el cari\u00f1o de Vronski un nuevo matiz de serenidad y de seguridad que la irritaba.<\/i><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #333333;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"> La tensi\u00f3n se acumula y los malentendidos se convierten en hechos recriminatorios. Anna <i>aun sabiendo que se estaba labrando su propia ruina, no pod\u00eda contenerse, no pod\u00eda dejar de demostrarle lo injusto que era, no pod\u00eda someterse a \u00e9l<\/i>.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #333333;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"> Se le ocurre suicidarse para hacer da\u00f1o a Vronski, pero no lo piensa en serio. Su suspicacia y la paranoia de que Vronski la abandone se la comen por dentro y por fuera. La genial forma de narrar esta ebullici\u00f3n de una olla a presi\u00f3n antes de estallar es ahora sublime. El di\u00e1logo interior de Anna con Vronski es pura psicolog\u00eda de campo. Los psic\u00f3logos de finales del XIX probablemente hab\u00edan le\u00eddo a los grandes novelistas adem\u00e1s de analizar a sus pacientes, y hab\u00edan sacado m\u00e1s provecho de los primeros.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #333333;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"> Ana vuelve a pensar en la muerte, pero ahora en serio, como el modo m\u00e1s duro de castigar a Vronski. Los p\u00e1rrafos, ahora volc\u00e1nicos, ocupan p\u00e1ginas enteras, algo que m\u00e1s tarde, con las novelas de mon\u00f3logo interior se har\u00eda algo habitual y tambi\u00e9n pesado. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #333333;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"> La \u00faltima discusi\u00f3n es producto de la neurosis de Ana, que de inmediato se arrepiente y escribe una nota reconciliadora. Luego Tolstoi introduce una escena sin valor especial con la hija, que juega sin enterarse de nada. Todo lo que sucede a continuaci\u00f3n son minucias dom\u00e9sticas que Ana interpreta como malaventuras tremebundas, pero sin el menor asomo de melodrama. Es una cr\u00f3nica \u201cobjetiva\u201d, insistimos. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #333333;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"> El viaje de Anna a la estaci\u00f3n me recuerda la t\u00e9cnica de Dos Passos en <i>Paralelo 42. <\/i>Hay una mezcla disonante, de m\u00fasica dodecaf\u00f3nica todav\u00eda por inventar, de los anuncios callejeros que Ana lee mientras su obsesi\u00f3n se pronuncia. Va haciendo un repaso a memorias tambi\u00e9n insignificantes y leyendo carteles en las calles de Mosc\u00fa, una ciudad moderna. Todav\u00eda se desv\u00eda a una visita familiar y dice que viene a despedirse de Kitty. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #333333;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"> Sigue m\u00e1s mon\u00f3logo interior en otro cap\u00edtulo. Todo le resulta repugnante. L<i>a lucha por la existencia y el odio es lo \u00fanico que une a los hombres.<\/i>He pensado en el Baroja de personajes rusos al leer estas p\u00e1ginas, un pesimismo mort\u00edfero que el vasco conoc\u00eda porque hab\u00eda le\u00eddo a Tolstoi y a Dostoyevski. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #333333;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"> <i>\u201cSi le abandono, en el fondo de su coraz\u00f3n se alegrar\u00e1\u201d. No era ninguna suposici\u00f3n. Lo ve\u00eda con claridad bajo esa luz penetrante que le revelaba ahora el sentido de la vida y de las relaciones humanas.<\/i><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #333333;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"> Llegamos al final, no de la novela, sino de Ana. Escuchamos su mon\u00f3logo interior explosivo, y Tolstoi describe en paralelo trenzado las rutinas callejeras. El autor entra en la cabeza de Ana en un p\u00e1rrafo terminal.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #333333;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"> <i>\u00ab\u00bfEn qu\u00e9 estaba pensando? En la posibilidad de encontrar una situaci\u00f3n en que la vida no sea un tormento, en que todos hemos sido creados para atormentarnos, en que todos lo sabemos y buscamos medios para enga\u00f1arnos. Pero \u00bfqu\u00e9 puede hacer uno cuando ve la verdad?\u00bb \u2013Al hombre se le ha concedido la raz\u00f3n para librarse de lo que le inquieta \u2013dijo la mujer en franc\u00e9s, por lo visto muy satisfecha de su frase, haciendo muecas.<\/i><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #333333;\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"> Se tira al tren, y Tostoi describe con una pericia y objetividad tremendas sus pensamientos y sus sensaciones mientras cae bajo las ruedas.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p>El tema del adulterio tom\u00f3 un cuerpo inusitado durante el siglo XIX. La novela paradigm\u00e1tica fue<em> Madame Bovary<\/em>, de Gustavo Flubert. Y ello se debi\u00f3 al esc\u00e1ndalo que hubo con la justicia de instrumento potenciador. La Justicia persigui\u00f3 a Flaubert, y esto es algo que da buen resultado publicitario y encarama al autor perseguido al Olimpo literario. Los ejemplos de novelas sobre el adulterio en el siglo XIX son numerosos en todos los pa\u00edses europeos. Lo curioso es que en el siglo XVIII Goethe escribi\u00f3 varias novelas sobre el asunto, la m\u00e1s s\u00f3lida <em>Las afinidades electivas<\/em>, publicada en 1809. No hay constancia de ning\u00fan esc\u00e1ndalo. Ello se debe al argumento y f\u00f3rmula narrativa del alem\u00e1n, que no se separ\u00f3 un mil\u00edmetro de la moral dominante, pero dej\u00f3 escrita una obra formidable sobre el adulterio.<\/p>\n<p>La literatura alemana en torno a este turbio asunto tambi\u00e9n es prol\u00edfica. Yo he tomado como ejemplo <em>L&#8217;Ad\u00faltera<\/em>, de Theodor Fontane. En un pr\u00f3ximo ensayito tratar\u00e9 de ella.<\/p>\n<\/div><\/div>[\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column]Segunda parte de la rese\u00f1a publicada con el t\u00edtulo Ana Karenina, una lectura veraniega. Se sigue el curso de las tramas hasta desembocar en el suicidio de Ana. Se manifiesta la altura literaria y psicol\u00f3gica de Tolstoi, que sirvi\u00f3 de lecci\u00f3n a tantos novelistas posteriores de varias lenguas. 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