{"id":17434,"date":"2025-03-09T13:52:00","date_gmt":"2025-03-09T12:52:00","guid":{"rendered":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/?p=17434"},"modified":"2025-03-09T19:04:26","modified_gmt":"2025-03-09T18:04:26","slug":"ayer-cuatro-defensa-de-la-costa-atlantica-francesa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/ayer-cuatro-defensa-de-la-costa-atlantica-francesa\/","title":{"rendered":"Ayer (cuatro) Defensa de la costa atl\u00e1ntica francesa."},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\"><p>[vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;17437&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221; css=&#8221;&#8221;]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p>Cuarto y \u00faltimo cap\u00edtulo de<em> Aye<\/em>r, las memorias del teniente general Carlos Mart\u00ednez Campos. Despu\u00e9s de sus negociaciones con la Alemania de Hitler para obtener suministros b\u00e9licos, el autor es destinado a dirigir la defensa de los Pirineos Orientales para evitar incursiones de maquis.<!--more--><\/p>\n<p>Resumen realizado por <strong>Fernando Bell\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>En Berl\u00edn, el conde de la Torre hace nuevas visitas esta vez a empresarios de armas. Luego se marcha a Suecia, pa\u00eds neutral, gobernado por socialdem\u00f3cratas, pero inclinado hacia Alemania en t\u00e9rminos comerciales, porque el pa\u00eds en guerra necesita mucho hierro, que sobra en Suecia. El autor considera la posici\u00f3n de Suecia en ese momento <i>entre la espada y la pared. Su mineral de hierro pasa a manos de Alemania, con disgusto de los soviets. El gobierno, por supuesto, quiere evitar al paso y el disgusto; mas solamente logra, cada d\u00eda, vender un poco m\u00e1s y hallarse m\u00e1s expuesto a tener que ir a la guerra<\/i>.<\/p>\n<p>Se dedica el Duque de la Torre a visitar f\u00e1bricas de armamentos, equipos modernos y mejores, en algunos casos, que las armas alemanas. <i>El ca\u00f1\u00f3n de 105 ha absorbido mucho tiempo. Sus caracter\u00edsticas deb\u00edan ser inmejorables; sus tolerancias, m\u00ednimas; su alcance grande; su precisi\u00f3n, intensa; y sus efectos, colosales&#8230; es lo mejor que se ha hecho hasta el presente<\/i>.<\/p>\n<p>Durante la cena, los cr<i>iados cuidan de las copas vac\u00edas, y la etiqueta n\u00f3rdica es inexorable<\/i>.<\/p>\n<p>El autor dedica una p\u00e1gina entera a describir la mesa, llena de vainas del 105 y de otros calibres con flores en su interior. Se va desviando por caminos literarios entre las explicaciones t\u00e9cnicas de las armas a cargo de los ingenieros suecos. Se presenta v\u00edctima de alucinaciones debidas al alcohol. <i>Un instante pierdo mi vaina. No s\u00e9 cual es su calibre. Las vainas son para las cargas; no son para otra cosa; no sirven para el agua ni para el vino. Y sin embargo, puede que haya vino en las diferentes vainas que est\u00e1n sobre la mesa. Hay vino en muchos sitios. Vino en todas partes. \u00bfPor qu\u00e9 no puede haberlo en cada vaina?<\/i><\/p>\n<p><i> <\/i>Al d\u00eda siguiente le invitan a una prueba de artiller\u00eda. Da detalles t\u00e9cnicos de un modo brillante, casi po\u00e9tico. <i>El ca\u00f1\u00f3n que rinde mucho es algo as\u00ed como un caballo o un animal fogoso, logrado a fuerza de pensar y de trabajo. Es algo tan perfecto que nada cabe que origine m\u00e1s fruici\u00f3n. Es lo mismo que una m\u00e1quina con alma, o que un ser que se conduce con la pasi\u00f3n artificial que desea imprimirle su propietario<\/i>. Hace un seguido de comparaciones con animales, un galgo supers\u00f3nico, un perro lazarillo que obedece las \u00f3rdenes secretas de su due\u00f1o, un juguete, una fiera.<\/p>\n<p>Dice que los directores de la f\u00e1brica est\u00e1n orgullosos del conjunto, y sobre todo de la organizaci\u00f3n social de los trabajadores. <i>Viven la vida m\u00e1s burguesa que es posible concebir<\/i>. Descansan en sus viviendas, disfrutan del week end. <i>La clase baja sube; y la riqueza disminuye al verse rebasada por un nivel social que aumenta. Existe un socialismo aristocr\u00e1tico, mas no una burgues\u00eda carcomida por la envidia demag\u00f3gica. Hay alegr\u00eda y no hay pobreza. Todo flota, en vez de hundirse en el abismo<\/i>.<\/p>\n<p>Son observaciones de un mon\u00e1rquico conservador.<\/p>\n<p>Describe la precaria situaci\u00f3n de la ciudadan\u00eda sueca y de sus autoridades, presionadas por los mandos militares alemanes y por los sabotajes de que son v\u00edctimas desde Jutlandia, donde los daneses resistentes act\u00faan apoyados por los ingleses. El conde de la Torre pasa la frontera y llega a Copenhague, sometida a Alemania.<i> Nadie camina a pi\u00e9 en la capital de Dinamarca: una bicicleta nueva con las cubiertas destrozadas. No hay caucho para hacer otras cubiertas. Las ruedas est\u00e1n blancas, el asfalto se las come<\/i>&#8230; <i>Hay obreros, se\u00f1oras con sombreros, caballeros con paraguas, panaderos, colegiales, enfermeras y criaturas de edad diversa. Todos vana igual velocidad. Se mueven como un r\u00edo, guardando relaciones y distancias. S\u00f3lo se apartan cuando un pinchazo les obliga a detenerse. Estoy obsesionado por los ciclistas y por las pantorrillas tronco-piramidales de las velocipedistas<\/i>.<\/p>\n<p>No estamos acostumbrados a tenientes coroneles y a generales con sentido del humor y con esa capacidad de observaci\u00f3n de la vida civil.<\/p>\n<p>Baja hacia el sur, a Francia. Recorre la antigua L\u00ednea Maginot, f\u00e1cilmente quebrada por el ej\u00e9rcito alem\u00e1n. Da detalles de la \u201ccontra l\u00ednea\u201d construida por los alemanes para resistir una embestida francesa. Dice que son como casas invertidas de cemento, provistas de los servicios b\u00e9licos y los de intendencia m\u00e1s modernos. Admite que las obras francesas eran m\u00e1s profundas todav\u00eda que las alemanas. Pero el ej\u00e9rcito germano, que conoc\u00eda bien la construcci\u00f3n francesa, logr\u00f3 abrir una brecha en uno de los sectores menos guarnecidos, en Metz.<\/p>\n<p>La \u00faltima etapa de Mart\u00ednez de Campo es la costa atl\u00e1ntica francesa. Le acompa\u00f1a el general Schmeitzer, inspector de las fortificaciones del Atl\u00e1ntico, desde el cabo Norte, en Noruega, al sur de Francia. Describe la organizaci\u00f3n de este departamento militar, compuesto de un sector de <i>obras<\/i> <em>y otro<\/em> de <i>instalaciones. Esta \u00faltima elige posiciones en cumplimiento de las peticiones emanadas de las jefatura locales y de acuerdo con las normas distribuidas por el Mando Superior de los Ej\u00e9rcitos, mientras que la primera se limita a preparar las bater\u00edas en consonancia con los sectores y calibres establecidos por la anterior. Los alemanes no conciben la posibilidad de intervenir en varias cosas simult\u00e1neamente&#8230; En el Ej\u00e9rcito y fuera del mismo, el principio de la divisi\u00f3n del trabajo se aplica siempre en forma concluyente. Este principio es necesario a causa del m\u00e9todo seguido en la ense\u00f1anza. Es m\u00e1s, dicho principio es autom\u00e1tico. Nadie concibe intromisiones. Nadie, tampoco, necesita realizarlas.<\/i><\/p>\n<p><i> <\/i>Esta visi\u00f3n del ej\u00e9rcito alem\u00e1n no es una observaci\u00f3n subjetiva del duque de la Torre. En el colegio Obispo Perell\u00f3 de Madrid donde yo hice todo el bachillerato, ten\u00edamos un profesor de FEN, Formaci\u00f3n del Esp\u00edritu Nacional. Era un tipo menudo, desenvuelto, ameno, nos trataba con camarader\u00eda nada fingida. Hab\u00eda estado en Rusia con la Divisi\u00f3n Azul. Al menos es lo que \u00e9l dec\u00eda. Contaba an\u00e9cdotas que coinciden con lo dicho en el p\u00e1rrafo anterior por Mart\u00ednez del Campo. En cierta ocasi\u00f3n en un camino embarrado de la estepa rusa uno de los camiones de la columna se estrope\u00f3, y el tr\u00e1nsito qued\u00f3 interrumpido. Los soldados alemanes se apearon de los veh\u00edculos sin inquietarse, y esperaron a que llegara un mec\u00e1nico. El mec\u00e1nico fue un divisionario espa\u00f1ol, al que nadie hab\u00eda llamado. Con otros camaradas espa\u00f1oles consigui\u00f3 hacer arrancar el cami\u00f3n y apartarlo del camino. Contaba que los alemanes quedaron admirados, pero no hicieron nada por ayudar. No era su trabajo.<\/p>\n<p>El autor de <i>Ayer<\/i> contin\u00faa con sus argumentos sobre la divisi\u00f3n del trabajo en el ej\u00e9rcito alem\u00e1n. Le llevan de visita a fortificaciones, y le dan explicaciones parciales, pero no por prudencia o desconfianza, sino porque cada sector se debe a \u00e9l mismo y est\u00e1 obligado a esperar \u00f3rdenes para actuar. Quien ha de darlas, los mariscales Rundsteadt y Speerle, dirigen las operaciones desde Par\u00eds cada uno por su lado, aunque compartan informaciones. <i>Yo ignoro cu\u00e1les son las repercusiones de este m\u00e9todo&#8230; inconcebible en nuestro caso<\/i>.<\/p>\n<p>En su recorrido hacia la frontera espa\u00f1ola cruza pueblos bombardeados en la Guerra del 14, pueblos bombardeados en la presente (para \u00e9l), bombardeados en las dos guerras, y otros que se han librado. Los de la costa est\u00e1n muy protegidos, los del interior rodeados con alambradas y defensas contra tanques. En algunos las calles est\u00e1n barreadas y algunas ventanas tapiadas. Todo en previsi\u00f3n de una invasi\u00f3n aliada que se producir\u00eda un a\u00f1o despu\u00e9s. <i>En la costa, las obras son fort\u00edsimas y la actividad es extraordinaria. Hay monta\u00f1as de cementos y centenares de hormigoneras. El ruido es perenne<\/i>. Pero advierte que el paseo que le dan es parcial, por los lugares donde hay \u201cconstrucciones colosales\u201d de defensa, y supone que habr\u00e1 otros menos preparados.<\/p>\n<p>Describe algunas posiciones acorazadas.<i> Sus municiones pasan a las torres por ventanillas que s\u00f3lo se abren durante el tiempo indispensable para realizar la carga.Movimiento horizontal el\u00e9ctrico, vertical hidr\u00e1ulico. Atacador mec\u00e1nico de tipo telesc\u00f3pico, y con velocidad y potencia progresivas. Vana met\u00e1lica; y otros adelantos que no apunto<\/i>&#8230; <i>En suma todo es interesante. Sin embargo pienso que la calidad y la cantidad no est\u00e1n a igual altura. Creo que se trata \u2013ya lo dije\u2013 dos prototipos destinados a estudiar la orientaci\u00f3n futura. Nos hallamos, en efecto, frente a la parte m\u00e1s estrecha del Canal. Se ve la costa de Inglaterra; pero, ni un solo barco pasa<\/i>.<\/p>\n<p>Insiste el militar espa\u00f1ol en la divisi\u00f3n estricta del trabajo, unas unidades dedicadas a vigilar el mar, otras a contrarrestar los ca\u00f1ones que disparan desde la costa inglesa, otros a la aviaci\u00f3n. Dice que no hay un departamento que los coordine, pero que su funcionamiento es eficiente.<\/p>\n<p>Le invitan a un ejercicio nocturno de rechazo de desembarco enemigo. Admira la precisi\u00f3n de los defensores, el armamento destinado a repeler un desembarco, las fortificaciones y todos los escenarios minados y alambrados para impedir el paso tranquilo de tropas invasoras.<\/p>\n<p>Dice que es tal el aluvi\u00f3n de datos que observa y recibe, que le es imposible ordenar el esquema defensivo. Le informan que un desembarco reciente fracasado de tropas canadienses y brit\u00e1nicas fue repelido con facilidad.<\/p>\n<p>La deducci\u00f3n que yo me hago de todas estas precisiones militares indica el grado de preparaci\u00f3n que hab\u00eda en los dos bandos en liza. La tecnificaci\u00f3n de la guerra lleg\u00f3 a ser tremendamente eficaz en ese espantoso conflicto. Uno se hace la pregunta inevitable de los historiadores militares: \u00bfHabr\u00eda aguantado Inglaterra de no haber creado Hitler el segundo frente en Rusia? Es dudoso que Stalin hubiera invadido por propia iniciativa el frente alem\u00e1n. No pueden evitarse los escenarios dist\u00f3picos, el sistema nazi y el sistema comunista frente a frente despu\u00e9s de la m\u00e1s que posible derrota de los aliados.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n visita Mart\u00ednez de Campo La Rochelle, la ma\u00f1ana despu\u00e9s de su bombardeo. Todo est\u00e1 machacado, dice, aunque el n\u00famero de bajas no es extraordinario, gracias a los veinte refugios de hormig\u00f3n. Luego sigue hacia el sur.<\/p>\n<p><i>Por pura f\u00f3rmula, me llevan a hasta Ir\u00fan; y, al cruzar el Bidasoa, me anuncian que los primeros trenes con material de guerra, han llegado esta ma\u00f1ana a la frontera. Tres convoyes simult\u00e1neos se han empezado a descargar sobre los muelles de Canfranc, de Hendaya y de Port Bou. Son los primeros de la serie. Los alemanes han cumplido su promesa y han tenido un gesto que merece mi sincera admiraci\u00f3n<\/i>.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\">El \u201cgrupo de reserva\u201d 1945<\/h4>\n<p>As\u00ed se titula el cap\u00edtulo 11 de <em>Ayer<\/em>. A Mart\u00ednez Campos le hacen en 1944 jefe de un &#8220;Grupo de Divisiones de Reserva\u201d establecido en L\u00e9rida. Su misi\u00f3n es encontrarse preparados para una invasi\u00f3n desde Francia no de tropas alemanas, sino de maquis espa\u00f1oles entrenados por cuatro a\u00f1os de guerra, dispuestos a establecer una cabeza de puente en Espa\u00f1a que facilite una invasi\u00f3n masiva posterior.<\/p>\n<p>La llegada del duque de la Torre a su nuevo puesto en L\u00e9rida debi\u00f3 de producirse en diciembre de 1944, porque la fracasada invasi\u00f3n de los maquis espa\u00f1oles se produjo en octubre. El tema ha sido tratado con profusi\u00f3n por la historiograf\u00eda espa\u00f1ola y extranjera. Las razones del fracaso se han atribuido al Partido Comunista, y en concreto a Carrillo, al que se acusa de haber sido consciente de la dificultad de la empresa, y no haberla parado.<\/p>\n<p>Pero estos asuntos no interesan al militar espa\u00f1ol, que explica la importancia de su misi\u00f3n all\u00ed para oponer una resistencia eficaz. <i>El Valle de Ar\u00e1n lleg\u00f3 a ser invadido por una columna internacional que sorprendi\u00f3 en muy pocas horas a las peque\u00f1as unidades que ten\u00edan encomendada su defensa, y fue dif\u00edcil rechazar a ese adversario a causa del invierno y de la estructura topogr\u00e1fica del territorio<\/i>.<\/p>\n<p>Mart\u00ednez de Campos dirige la construcci\u00f3n de \u201cnidos\u201d en los valles principales. <i>Una gran parte del cemento disponible en toda Espa\u00f1a fue transportado al Pirineo<\/i>. Un a\u00f1o despu\u00e9s, finalizada la Guerra en todos los frentes, el Grupo de disuelve. No hac\u00eda ya falta. Hab\u00eda quedado claro que el gobierno franc\u00e9s de De Gaulle no iba a apoyar ninguna invasi\u00f3n a Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Admite el narrador que el \u00faltimo a\u00f1o de la guerra en Europa tuvo en un pu\u00f1o a muchos espa\u00f1oles que hab\u00edan vencido al ej\u00e9rcito republicano. Les costaba creer que Alemania no fuera imbatible, y tem\u00edan una represalia de los aliados contra Franco. Es evidente que los intereses de los aliados \u201coccidentales\u201d (excluida la URSS) no pasaban por la expulsi\u00f3n de Franco de Espa\u00f1a. Y es tambi\u00e9n muy posible que la diplomacia espa\u00f1ola supiera jugar bien sus bazas en un mundo que acababa de dividirse entre comunistas y \u201coccidentales\u201d.<\/p>\n<p>Se atreve a asegurar Mart\u00ednez de Campos que a Hitler le derrot\u00f3 la fortuna en determinados ataques aliados. Dice que en la Segunda Guerra Mundial n<i>aciones muy potentes se bat\u00edan con todo lo que hab\u00eda, sin la preocupaci\u00f3n de causar un \u201cfin del mundo\u201d<\/i>. Se refiere a la sensaci\u00f3n que despu\u00e9s, en la Guerra Fr\u00eda, se ten\u00eda de acabar con el planeta en una guerra nuclear de las grandes potencias. Y sin embargo, <i>Alemania habr\u00eda vencido si el servicio de informaci\u00f3n brit\u00e1nico no hubiese descubierto el agua pesada o si las bater\u00edas establecidas en Peenem\u00fcnde <\/i>[en el mar B\u00e1ltico, territorio alem\u00e1n]<i> no hubiesen sido bombardeadas con much\u00edsima eficacia<\/i>.<\/p>\n<p><i>La bomba at\u00f3mica, en manos de Alemania, en vez de haberse hallado en poder de Norteam\u00e9rica, hubiera prolongado la vida pol\u00edtica y material de Adolfo Hitler, otorg\u00e1ndole, no la raz\u00f3n moral, m\u00e1s s\u00ed la del m\u00e1s fuerte en cuanto se refiere a la Segunda Guerra Mundial<\/i>.<\/p>\n<p>Esta distop\u00eda tambi\u00e9n ha sido objeto de ensayos y de literatura de ciencia ficci\u00f3n. Recomiendo <em>El hombre en el castillo<\/em>, de Philip K. Dick<\/p>\n<p>Mart\u00ednez de Campo describe con detalle la presencia del ej\u00e9rcito de Franco en los Pirineos, preparado en varios puntos para repeler un ataque desde Francia. Y tambi\u00e9n dedica algunos p\u00e1rrafos a las visitas tur\u00edsticas y cineg\u00e9ticas que hizo por aquellas monta\u00f1as en compa\u00f1\u00eda de otros militares por zonas agrestes a lomos de ac\u00e9milas. Hoy esas rutas son utilizadas por decenas de miles de excursionistas y esquiadores.<\/p>\n<p>Por donde procur\u00f3 no pasar mucho fue por las \u00e1ridas tierras de Teruel, Huesca y Tarragona, donde se libr\u00f3 la Batalla del Ebro, en la que \u00e9l intervino. Le tra\u00eda malos recuerdos de los encarnizados combates de espa\u00f1oles contra espa\u00f1oles.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\">Los &#8220;huidos&#8221;<\/h4>\n<p>Y es este tema el que le conmueve y le hace reflexionar. Cita a las tropas republicanas que tuvieron que retirarse de varios frentes despu\u00e9s de \u201cbatirse brillantemente\u201d, en especial las que por estar situadas cerca de la frontera francesa terminaron exiliados. <i>En resumen, espa\u00f1oles en Am\u00e9rica y en Europa. Espa\u00f1oles que han sufrido intensamente, conservando por su patria una abigarrada mezcla de amor y aversi\u00f3n que ha dado origen a la \u201cleyenda roja\u201d. El nuevo r\u00e9gimen ha sido el motivo de su huida; o quiz\u00e1 mejor decir que el previo r\u00e9gimen republicano dej\u00f3 por lastre la situaci\u00f3n insostenible en la que no pocos emigrados se encontraron<\/i>.<\/p>\n<p>Explica que estas personas tuvieron que adaptar su vida a nuevas circunstancias con amargura, y <i>la esperanza de amoldarse para siempre a un ambiente cuyas ventajas iban a estar ligadas a un sometimiento muy superior al exigido por la propia Espa\u00f1a de la posguerra<\/i>.<\/p>\n<p><i>Pero la preocupaci\u00f3n del ej\u00e9rcito vencedor la constitu\u00edan los huidos que se quedaron. Se fueron al monte, y subsistieron gracias al respeto que ellos mismos infund\u00edan a aquellos pueblos <\/i>[en los que se refugiaban]<i>. Hu\u00edan de la justicia; los unos por sus cr\u00edmenes, y los dem\u00e1s por el temor de verse castigados equivocadamente. Para vivir, sembraron desconcierto; y de este modo se convirtieron poco a poco en un conjunto peligroso para el bienestar de todos<\/i>.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n se agrav\u00f3 para el ej\u00e9rcito espa\u00f1ol cuando las tropas alemanas abandonaron el Mediod\u00eda franc\u00e9s, y fue ocupado por los maquis. No se quedaron inactivos. Prepararon la invasi\u00f3n aludida antes, protagonizada por hombres acostumbrados a a\u00f1os de combate, frente a soldados espa\u00f1oles de reemplazo sin entrenamiento. El fracaso, seg\u00fan muchos observadores de varias ideolog\u00eda, se debi\u00f3 a defectos t\u00e1cticos y estrat\u00e9gicos de los invasores y a que muy pocos residentes en la frontera les ayudaron. Y tambi\u00e9n a la eficaz resistencia del ej\u00e9rcito nacional.<\/p>\n<p>Dice Mart\u00ednez de Campos que el armamento de los <i>huidos<\/i> no era moderno, sino restos del usado en los a\u00f1os de combate en la guerrilla. <i>El hombre iba a ocupar el puesto principal de la batalla. Frente a frente se hallar\u00eda contra un adversario digno de \u00e9l. Pero menos entrenado<\/i>.<\/p>\n<p>Y sin embargo, tuvieron que volverse por donde hab\u00edan venido, con multitud de bajas.<\/p>\n<p>Mi abuelo paterno se llamaba como yo, o a la inversa, Fernando Bell\u00f3n. Fue guardia civil. Le toc\u00f3 la guerra en el bando republicano, y lleg\u00f3 a ascender a teniente. Tuvo suerte y nadie de la familia caus\u00f3 baja. Sin embargo esa familia era de un catolicismo medular. Y bastante conservadora. Ser un guardia civil es como ser un legionario, uno se debe al servicio y al mando. Como mi abuelo no era un h\u00e9roe se mantuvo en sus destinos. Cuando acab\u00f3 la guerra volvi\u00f3 a la normalidad. Le degradaron de teniente a sargento. Pero no le iniciaron ninguna causa porque hab\u00eda quedado demostrado que hab\u00eda ayudado siempre a los perseguidos por la turba. No obstante, le enviaron a Asturias, el peor escenario de la posguerra porque estaba llena de maquis. Pas\u00f3 all\u00ed creo que un a\u00f1o, separado de la familia. De esa etapa no queda ning\u00fan testimonio, s\u00f3lo que fue muy dura. Fueron los peores a\u00f1os de un pa\u00eds que lleg\u00f3 a convertirse en una potencia industrial antes del desmantelamiento forzado por la Uni\u00f3n Europea.<\/p>\n<p>As\u00ed hemos llegado al final de esta serie, <em>Ayer<\/em>. Los restantes cap\u00edtulos del libro los dedica el autor a repasar sus servicios en otros puestos, de nuevo Gibraltar, donde se entretiene con distintas especulaciones y sondeos hist\u00f3ricos. Luego un nuevo recorrido por la Am\u00e9rica hispana, estupendas p\u00e1ginas con referencias hist\u00f3ricas y personales del duque de la Torre, cuya madre, la hija del General Serrano, naci\u00f3 en la Habana. Y un final en las islas Canarias titulado \u201cSobre la defensa de un archipi\u00e9lago\u201d. No es algo balad\u00ed, sino que refleja la decisi\u00f3n de la milicia espa\u00f1ola de todas las confesiones pol\u00edticas de cumplir con su obligaci\u00f3n de defender un territorio nacional extenso, variado y disperso, pero que constituye la patria espa\u00f1ola.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/agroicultura.com\/general\/ayer-los-anos-de-posguerra-vistos-por-un-general-de-franco\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Entrega uno de <em>Ayer<\/em>.<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/agroicultura.com\/general\/ayer-dos-hitler\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Entrega dos de <em>Ayer<\/em><\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/agroicultura.com\/general\/17426-2\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Entrega tres de <em>Ayer<\/em><\/a><\/p>\n<\/div><\/div>[\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;17437&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; add_caption=&#8221;yes&#8221; alignment=&#8221;center&#8221; css=&#8221;&#8221;]Cuarto y \u00faltimo cap\u00edtulo de Ayer, las memorias del teniente general Carlos Mart\u00ednez Campos. Despu\u00e9s de sus negociaciones con la Alemania de Hitler para obtener suministros b\u00e9licos, el autor es destinado a dirigir la defensa de los Pirineos Orientales para evitar incursiones de maquis.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":17437,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[25,1],"tags":[],"class_list":["post-17434","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura-y-comunicacion","category-general"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/2024100409463071366.png","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p4Dh6a-4xc","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17434","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17434"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17434\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17440,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17434\/revisions\/17440"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17437"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17434"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17434"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17434"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}