{"id":17601,"date":"2025-05-25T09:47:27","date_gmt":"2025-05-25T07:47:27","guid":{"rendered":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/?p=17601"},"modified":"2025-05-25T09:47:27","modified_gmt":"2025-05-25T07:47:27","slug":"unos-dias-en-aix-en-provence-diario-de-un-viajero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/unos-dias-en-aix-en-provence-diario-de-un-viajero\/","title":{"rendered":"Unos d\u00edas en Aix-en-Provence. Diario de un viajero"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\"><p>[vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;17608&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; alignment=&#8221;center&#8221; css=&#8221;&#8221;]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p>Nuestro amigo Rafael Escrig, naturalista, bot\u00e1nico, ensayista, artista pl\u00e1stico y fil\u00f3logo es un consumado reportero de viajes. Publicamos una rese\u00f1a-reflexi\u00f3n sobre el que ha realizado a Aix-en-Provence, Francia, que en su d\u00eda perteneci\u00f3 a la corona de Arag\u00f3n. N\u00edtido y penetrante, Escrig no nos defrauda.<!--more--><\/p>\n<h4>Rafael Escrig<\/h4>\n<p>Nos levantamos a las 5:10 de la ma\u00f1ana. Desayuno y arreglos de \u00faltima hora. El taxi vendr\u00e1 a recogernos a las 6:00. Vamos bien de tiempo. Viajaremos v\u00eda Marsella donde tomaremos un autob\u00fas hasta Aix.<\/p>\n<p>Aix-en-Provence, es la capital hist\u00f3rica de la la Provenza y \u00e9sta se vende, entre otras cosas, por sus campos de lavanda. Los turistas llegan en autob\u00fas hasta la campi\u00f1a y recorren con un gu\u00eda las sendas de esos campos que ahora est\u00e1n en plena floraci\u00f3n y esparcen aromas de colonia como en grandes aerosoles. Nada que envidiar a los campos y las calles de Valencia que ahora est\u00e1n repletos de flores de azahar.<\/p>\n<p>El avi\u00f3n despega sin retrasos. Lo hago notar porque lo normal ya no es que los aviones salgan a la hora prevista, sino todo lo contrario. \u00bfLos motivos?: las huelgas, la guerra (siempre hay una guerra como excusa), el cambio clim\u00e1tico (todav\u00eda m\u00e1s f\u00e1cil recurrir a \u00e9l), o podr\u00eda ser una bandada de p\u00e1jaros que vuela insistentemente sobre la pista y en el aeropuerto no disponen de ning\u00fan halconero para que sus fieles halcones les hagan huir. Toda excusa vale menos que el piloto sali\u00f3 de juerga la noche anterior y ha llegado tarde y ojeroso. Por suerte, aqu\u00ed no ha ocurrido nada de eso y hemos salido en hora.<\/p>\n<p>A los diez minutos de despegar, el avi\u00f3n comienza a vibrar y hacer ruidos extra\u00f1os, como si algo en su estructura se estuviera soltando. Entonces piensas en lo fr\u00e1gil que es ese aparato y que os vais a caer sobre el mar que est\u00e1 debajo de tus pies. No pasa nada, son simples turbulencias. La pasividad de las dos azafatas que estaban frente a m\u00ed, ya lo demostraba. Pero ellas supongo que est\u00e1n entrenadas para no inmutarse y tranquilizar a los pasajeros como si no pasara nada aunque el avi\u00f3n se hunda en el oc\u00e9ano. Se supone que ellas deben permanecer sin perder la calma. Despu\u00e9s te da en pensar que esos aviones que en tierra parecen tan s\u00f3lidos, est\u00e1n hechos con una simple estructura de metal y una chapa de unos mil\u00edmetros remachada sobre unos tubos huecos. No son de acero macizo, ni de ladrillo y argamasa, ni de hormig\u00f3n armado que resultar\u00eda tan fuerte y tan seguro, no, los aviones han de ser ligeros, con el m\u00ednimo peso posible, pero dando la sensaci\u00f3n de seguridad. Metes la l\u00f3gica en tu cerebro y concluyes que un avi\u00f3n de hormig\u00f3n armado no se levantar\u00eda del suelo de ninguna forma y te pones a mirar por la ventanilla. Las turbulencias ya han cesado.<\/p>\n<p>El ambiente dentro del avi\u00f3n es de tranquilidad. Muchos duermen como angelitos en sus asientos. Otros miran una pel\u00edcula en la tableta. Llevamos media hora de vuelo. Las azafatas, m\u00e1s camareras que azafatas, ya han pasado dos veces con el carrito y ahora anuncian una especie de rifa con unas tarjetas que dicen que parte de lo recaudado ir\u00e1 destinado a los ni\u00f1os necesitados de toda Europa. \u00bfC\u00f3mo?, me gustar\u00eda verlo. Parte de lo recaudado \u00bfqu\u00e9 parte? Ni\u00f1os necesitados \u00bfqu\u00e9 ni\u00f1os? De toda Europa \u00bfqu\u00e9 Europa?<\/p>\n<p>Cuando una persona se prepara para acceder al puesto de azafata de un avi\u00f3n, supongo que no se imagina el trabajo que va a hacer en realidad durante el vuelo. Realmente se trata de una labor entre camarera y comercial, pero sin comisi\u00f3n. Un poco decepcionante, supongo. Pero esto es algo que sucede en todas las profesiones. Uno se prepara para algo que despu\u00e9s no tiene nada que ver con lo que har\u00e1: la enfermera limpiar\u00e1 culos, el alba\u00f1il barrer\u00e1 y recoger\u00e1 escombros, el m\u00e9dico har\u00e1 recetas todo el tiempo, la secretaria har\u00e1 recados personales, la camarera barrer\u00e1 y sacar\u00e1 las basuras y el empleado de banca se convertir\u00e1 en vendedor de seguros y en tratar de enga\u00f1ar a los depositantes. S\u00f3lo el que tiene el trabajo m\u00e1s bajo es el que se dedicar\u00e1 a ello en exclusiva, pero de ah\u00ed hacia arriba todos hacen otra cosa con la que no pensaban.<\/p>\n<p>El barrendero barrer\u00e1 y recoger\u00e1 las basuras todo el d\u00eda sin llevarse a enga\u00f1o ni sorpresas, pero el especialista de cualquier trabajo, har\u00e1 muchos otros que no sab\u00eda ni sospechaba que iba a hacer. La trampa es que te dicen que debes ser una persona imprescindible, y para eso hay que hacer de todo.<\/p>\n<p>Hemos volado todo el tiempo sobre el mar. La llegada al aeropuerto de Marsella nos recibe con bastante viento y bastante fresco. Es curioso que en todos los aeropuertos del mundo haga m\u00e1s viento y m\u00e1s fr\u00edo que en la ciudad, que llueva y nieve m\u00e1s que en las calles. No imagino qu\u00e9 fuerza natural o sobrenatural act\u00faa para que llueva m\u00e1s en el aeropuerto que en la ciudad. Para m\u00ed resulta un misterio inescrutable, pero dejemos esto para los amantes de la parapsicolog\u00eda, uf\u00f3logos y amigos de lo paranormal, quiz\u00e1s ellos lo resuelvan.<\/p>\n<p>El autob\u00fas nos llevar\u00e1 a Aix en media hora. La gare routier est\u00e1 a un paso del centro. Dejamos las maletas en el apartamento y salimos a ver esa gran fuente, llamada popularmente Fuente de la Rotonda, casi un s\u00edmbolo de Aix por su espectacular tama\u00f1o y las figuras que la adornan. Ocupa una gran rotonda al principio de la avenida, antes llamada de las Carrozas (hoy Cours Mirabeau), porque por all\u00ed paseaba la clase alta con sus carrozas los domingos, como hac\u00edan por la Alameda de Valencia, el siglo pasado. Un gran rastro ocupa buena parte de esa avenida donde se vende de todo, hay m\u00fasicos callejeros, antig\u00fcedades, bisuter\u00eda, ropa, unos j\u00f3venes dan saltos y piruetas acompa\u00f1ados de m\u00fasica. Salvando la distancia de ocho o nueve siglos, lo que vemos pod\u00edamos haberlo visto entonces: mercaderes, m\u00fasicos, juglares y artesanos vendiendo en las calles que rodean la catedral o el mercado. S\u00f3lo faltar\u00edan los leprosos y los tullidos extendiendo la mano.<\/p>\n<p>El apartamento es un caser\u00f3n viejo de tres plantas, en el mismo centro de la villa. Seguramente ser\u00e1 posterior a la Revoluci\u00f3n, pero no mucho. En toda la calle son igual. Debieron de gastar un par de pinos para hacer la puerta del patio; no he visto otra m\u00e1s robusta y gruesa, y dos kilos de bronce para la aldaba. Pero dentro de la vivienda, los muebles son de Ikea. Todo es de Ikea, hasta los cubiertos, las dos toallas, las cortinas que dan a la calle. Todo es muy b\u00e1sico, dentro del m\u00e1s puro estilo ikeniano. Han sonado unas campanas a las 8:00 de la ma\u00f1ana. Eran las mismas que sonaron ayer. Probablemente son de la iglesia de Saint-Esprit, que est\u00e1 cerca de nosotros. Ya en la calle estuve hablando con el p\u00e1rroco. Iba vestido para oficiar y estaba en la puerta de charla con otras dos personas. Nos hemos presentado. Me dijo que hay culto todos los d\u00edas, tanto all\u00ed como en otras parroquias, que es buena la feligres\u00eda, que hay devoci\u00f3n, pero que el Estado no da ni mucho ni poco, sino nada, me dijo riendo.<\/p>\n<p>Por aquello de experimentar, comemos taj\u00edn en un restaurante marroqu\u00ed. El taj\u00edn es una especie de caldo con grandes trozos de verduras y carne sin ninguna gracia, acompa\u00f1ado de una especie de s\u00e9mola que no hace gusto a nada. Todo ello junto, forma una mezcolanza casi desagradable. Estamos sentados en una zona del restaurante donde apenas hay luz y no puedes saber bien qu\u00e9 te est\u00e1s metiendo en la boca. Yo dir\u00eda que el taj\u00edn es una suerte de cocido mal hecho.<\/p>\n<p>Otro d\u00eda nos vamos a las afueras de la ciudad donde hay un bonito bosque por donde se puede pasear, es la For\u00eat de Bouc Bel Air. Se bordea un riachuelo con buenos ejemplares de \u00e1rboles, prados y plantas de ribera. Comemos en una tratoria italiana una pizza y una ensalada. La cerveza y el cansancio me dejan en la silla sin fuerzas para levantarme.<\/p>\n<p>La cr\u00f3nica de un viaje podr\u00eda hacerse en base a las comidas que se hacen. Se podr\u00eda hacer el relato describiendo cada una de las comidas desde que uno se levanta. Podr\u00eda ser interesante para los gourmets o esas personas que viven para comer o las que, simplemente, les gusta los fogones y quieren descubrir otros platos. Yo no me encuentro entre ninguno de estos, por lo que no busco nada extraordinario, ni doy demasiada importancia al tema, por eso no me detendr\u00e9 en ello. Ya sabemos que hay que comer y en un viaje, lo mismo que en casa, se desayuna, se come y se cena. Tambi\u00e9n se toma una cerveza y un caf\u00e9, es todo. Particularmente, yo disfruto m\u00e1s con una cerveza y un aperitivo que con una comida copiosa o exquisita, y m\u00e1s con un caf\u00e9 que con grandes cenas \u201cde las que est\u00e1n las sepulturas llenas\u201d, como dice el refr\u00e1n.<\/p>\n<p>Aix-en-Provence podr\u00edamos titularla la ciudad de los mercados o la ciudad de las fuentes. Hay fuentes por todas partes. Ya las explotaban los romanos. En cuanto a los mercados, casi hay un mercado en cada plaza y se ponen todos los d\u00edas por la ma\u00f1ana. Por la tarde, la plaza est\u00e1 limpia y despejada como si no hubiera pasado nada. Son mercados grandes al aire libre, con flores, comidas para llevar, aceitunas, fiambres, panes, frutas, verduras y todo lo imaginable en un mercado.<\/p>\n<p>Todo lo que cuento ocurre en el centro de la ciudad o la ciudad hist\u00f3rica, para entendernos. Tambi\u00e9n hay un extrarradio con calles anchas, taxis, hospitales, edificios de oficinas y viviendas dignas. Pero aqu\u00ed, en este centro hist\u00f3rico de la ciudad, no se ven contenedores de basura, ni a la vista ni enterrados. Las basuras se dejan en bolsas a la puerta de casa o en la esquina hasta que pasa el servicio de limpieza y las recoge. Fruto de ello es que no resulta raro ver alguna rata corriendo, apegada a la pared o cruzando la calle. No obstante, hay mucho y muy buen comercio ocupando todos los bajos de las calles. Boutiques de ropa de marca, de ropa de casa, anticuarios, perfumer\u00edas, joyer\u00edas y otros locales que sorprenden por estar en esas calles estrechas y viejas, con la basura de un bar vietnamita en la esquina, por ejemplo.<\/p>\n<p>Plazas, fuentes, hornacinas con v\u00edrgenes y santos en las esquinas, terrazas con grandes toldos, pl\u00e1tanos gigantes en plazas y avenidas. Calles rotuladas en franc\u00e9s y en occitano, m\u00e1s que nada como rasgo oficial a favor de las lenguas minoritarias, aunque de hecho, nadie lo habla. Creo que el \u00faltimo que lo habl\u00f3 y se encarg\u00f3 de difundirlo fue el poeta, Premio Nobel de Literatura, Fr\u00e9d\u00e9ric Mistral, provenzano \u00e9l y amigo de nuestro gran Teodoro Llorente.<\/p>\n<p>Los d\u00edas aqu\u00ed, en cuanto al tiempo, transcurren como en Valencia. Estamos a un paso y el mar es el mismo, la vegetaci\u00f3n la misma, y el mismo cielo con su sol y su luna mirando y controlando nuestras vidas: ahora toca esto, ahora lo otro. Ahora vete t\u00fa, ahora el otro. Son nuestros dioses paganos los verdaderos e implacables. Los m\u00e1s justos, sin maldad ni bondad, dadores de la vida y la muerte.<\/p>\n<p>La \u00faltima tarde se pasa haciendo tiempo para que llegue la hora de ir al aeropuerto y embarcar. Un caf\u00e9, dos caf\u00e9s, tres caf\u00e9s. Tomamos el autob\u00fas L40. El avi\u00f3n saldr\u00e1 a las 20:15. Me pregunto cu\u00e1nto tiempo pierde la gente esperando en los aeropuertos. Si sum\u00e1ramos todo ese tiempo ser\u00edan a\u00f1os de vida perdidos en la espera. El avi\u00f3n va completamente lleno. Los asientos son estrechos para tres personas, pero eso s\u00ed, el pasillo es suficiente para que pase el carrito de las bebidas. Llora un beb\u00e9 al fondo del avi\u00f3n. La azafata se dispone a explicarnos con gestos todas las recomendaciones de rigor para el caso de que nos caigamos al mar. La primera recomendaci\u00f3n ser\u00eda saber nadar y yo no s\u00e9. Aunque en realidad no importa. Si nos caemos no quedar\u00e1 nadie. Ser\u00eda una l\u00e1stima para ese beb\u00e9 que tiene toda una vida por delante. Los de la primera fila se llevar\u00edan todo el golpe. Ser\u00edan los primeros en morir. Por contra, y como compensaci\u00f3n, pueden estirar las piernas todo lo que quieran. La vida es as\u00ed de justa e intenta que todo est\u00e9 en equilibrio.<\/p>\n<p>La llegada a casa, tras una hora de vuelo, supone un alivio. \u00a1Por fin en casa!, decimos suspirando y pensando que es donde mejor se est\u00e1. En tu casa tienes tus cosas a mano, tu cama, tu almohada sobre todo, tu rutina. Esta nueva ma\u00f1ana, no sab\u00eda exactamente por qu\u00e9 lado ten\u00eda que salir de la cama y tuve que centrarme para darme cuenta de donde estaba. Supongo que es una especie de \u201cjet lag\u201d, que se pasa al d\u00eda siguiente. Entonces, si en casa se est\u00e1 mejor que en ning\u00fan otro sitio, y si te vas, no te puedes llevar tu almohada detr\u00e1s, ni tu cuchara de madera, ni esa cosa que no tiene importancia, pero que cuando no la tienes la hechas de menos \u00bfpor qu\u00e9 salimos de viaje? \u00bfPor necesidad de hacerlo, por inter\u00e9s cultural, por gusto de ver otros lugares, por salir de la rutina diaria? Quiz\u00e1s por todo ello. Pero entonces \u00bfpor qu\u00e9 esas ganas de volver, cuando una semana te parece que son dos, y quince d\u00edas no los aguantas? \u00bfNo ser\u00e1 como un s\u00edndrome de Estocolmo hacia tu propia casa, esa que te encierra y te limita tanto, pero que adoras en todos sus rincones?<\/p>\n<p>Cuando llegas a casa despu\u00e9s de un viaje, te das prisa en vaciar las maletas para que todo vuelva a su lugar, para que todo siga como antes y puedas reconocer las cosas conforme las dejaste, incluso esa luz del lavabo para afeitarte, que en ning\u00fan hotel es tan perfecta como la de tu casa. Para volver a la lectura tranquila de primera hora de la ma\u00f1ana. Para volver a tus comidas, a tus horas vac\u00edas y a tu concurso favorito de la tele. La aventura del viaje est\u00e1 bien antes de emprenderlo, pero despu\u00e9s, cuando llega el cansancio, que siempre llega, a\u00f1oras la rutina de tu casa, lo mismo que Ulises a\u00f1oraba a su Pen\u00e9lope.<\/p>\n<\/div><\/div>[vc_single_image image=&#8221;17610&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; alignment=&#8221;center&#8221; css=&#8221;&#8221;][vc_single_image image=&#8221;17612&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; alignment=&#8221;center&#8221; css=&#8221;&#8221;][vc_single_image image=&#8221;17621&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; alignment=&#8221;center&#8221; css=&#8221;&#8221;][vc_single_image image=&#8221;17614&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; alignment=&#8221;center&#8221; css=&#8221;&#8221;][vc_single_image image=&#8221;17615&#8243; img_size=&#8221;Large&#8221; alignment=&#8221;center&#8221; css=&#8221;&#8221;][vc_single_image image=&#8221;17622&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; alignment=&#8221;center&#8221; css=&#8221;&#8221;][vc_single_image image=&#8221;17641&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; alignment=&#8221;center&#8221; css=&#8221;&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b15\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p style=\"text-align: center;\" align=\"JUSTIFY\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: Calibri, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\"><strong>UNOS D\u00cdAS EN AIX-EN-PROVENCE<\/strong> <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p>Hace unos d\u00edas estuve en Aix-en-Provence, v\u00eda Marsella. Lo t\u00edpico: madrug\u00f3n, vuelo en Ryanair y apartamento en Aix.<\/p>\n<p>Se trata de una ciudad bastante tur\u00edstica, ya sab\u00e9is, la Provenza y todo eso de los campos de lavanda y la Occitania medieval. Pero el centro de la ciudad, sea porque es muy viejo o por la masificaci\u00f3n tur\u00edstica, est\u00e1 sucio y algo descuidado, que no me oiga Sophie Joissains, su alcaldesa.<\/p>\n<p>Aunque hay otro pero, en este caso positivo. Aix-en-Provence es la ciudad de las plazas con mercado y de las fuentes p\u00fablicas.<\/p>\n<p>Todos los d\u00edas de la semana hay mercados al aire libre en las plazas de la ciudad. Verduras, frutas, flores, comida preparada, fiambres, panes. Un verdadero placer para los sentidos.<\/p>\n<p>En cuanto a las fuentes, ya las explotaban los romanos. Las hay por toda la ciudad, tanto de agua natural como de agua caliente.<\/p>\n<p>El ambiente general del centro de esta ciudad es el de cualquier ciudad mediterr\u00e1nea. Mucho bistr\u00f3, cafeter\u00edas, restaurantes para todos los gustos&#8230; En fin, una ciudad de vacaciones, como pudi\u00e9ramos estar en M\u00e1laga, en Denia, en San Antonio de Ibiza, en el barrio del Carmen o en Ruzafa.<\/p>\n<\/div><\/div>[vc_single_image image=&#8221;17620&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; alignment=&#8221;center&#8221; css=&#8221;&#8221;][vc_single_image image=&#8221;17617&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; alignment=&#8221;center&#8221; css=&#8221;&#8221;][vc_single_image image=&#8221;17611&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; alignment=&#8221;center&#8221; css=&#8221;&#8221;][vc_single_image image=&#8221;17618&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; alignment=&#8221;center&#8221; css=&#8221;&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b15\"><\/div><div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p style=\"text-align: center;\" align=\"JUSTIFY\"><strong><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: Calibri, sans-serif;\"><span style=\"font-size: large;\">LOS S\u00cdMBOLOS RELIGIOSOS EN AIX<\/span><\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p>En muchas esquinas del centro hist\u00f3rico de Aix podemos ver hornacinas dedicadas a la virgen o a los santos protectores de la ciudad. Nada menos que hay 92, construidas como oratorios desde finales de la Edad Media, que se multiplicaron durante los siglos XVII y XVIII.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda hay varias iglesias y lugares de culto en la ciudad.<\/p>\n<p>\u2014En Aix hay devoci\u00f3n y una feligres\u00eda que acude con fe cristiana a los oficios cat\u00f3licos, \u2014me comenta el p\u00e1rroco de Saint Jean de Malte.<\/p>\n<p>Como an\u00e9cdota, conozcamos los actos de posesiones e histeria colectiva ocurridos en Aix-en-Provence a finales del siglo XVII. En estos se vieron involucrados Louis Gaufridi, monje benedictino de la Abad\u00eda de San V\u00edctor de Marsella y p\u00e1rroco de Accoules, y las monjas Ursulinas de Aix-en-Provence, quienes declararon haber sido hechizadas por el monje. Gaufridi fue condenado por brujer\u00eda y quemado en la hoguera el 30 de abril de 1611.<\/p>\n<p>Estos sucesos fueron contagiosos y se trasladaron a numerosos conventos de la Provenza; las monjas ten\u00edan tendencia a sufrir extra\u00f1as convulsiones, asegurando que estaban pose\u00eddas por demonios. Los casos fueron remitiendo conforme aumentaron las penas en la hoguera.<\/p>\n<p>Fueron otros tiempos de locura y barbarie. Pero no nos salvamos; hoy tenemos otros igual de horribles o peores.<\/p>\n<\/div><\/div>[vc_single_image image=&#8221;17616&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; alignment=&#8221;center&#8221; css=&#8221;&#8221;][vc_single_image image=&#8221;17625&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; alignment=&#8221;center&#8221; css=&#8221;&#8221;][vc_single_image image=&#8221;17624&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; alignment=&#8221;center&#8221; css=&#8221;&#8221;][vc_single_image image=&#8221;17627&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; alignment=&#8221;center&#8221; css=&#8221;&#8221;][vc_single_image image=&#8221;17630&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; alignment=&#8221;center&#8221; css=&#8221;&#8221;]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p style=\"text-align: center;\"><strong>RINCONES DE AIX<\/strong><\/p>\n<p>La regi\u00f3n de Provenza, donde se encuentra Aix-en-Provence, tiene como lengua oficial el franc\u00e9s, pero tambi\u00e9n tiene una lengua regional que es el romance occitano. La verdad es que nadie lo habla, al menos es lo que me dijeron a quien pregunt\u00e9. No obstante, las calles est\u00e1n rotuladas en franc\u00e9s y en Occitano, aunque m\u00e1s como algo simb\u00f3lico.<\/p>\n<p>El escudo de la ciudad tiene las cuatro barras rojas porque adopt\u00f3 el escudo de armas de la Corona de Arag\u00f3n, de la que fue parte en el pasado.<\/p>\n<p>Ya dije el otro d\u00eda que las fuentes y los mercados son algo caracter\u00edstico de Aix. El Cours Mirabeau es una de sus v\u00edas principales. Es un paseo comparable a nuestra Alameda.<\/p>\n<p>En una rotonda hay una fuente enorme con leones y otras figuras de bronce. Es la fuente p\u00fablica m\u00e1s grande que podamos encontrar. Se llama la Fuente de la Rotonda y fue erigida en 1860.<\/p>\n<p>Grandes pl\u00e1tanos escoltan los m\u00e1rgenes de esta bonita alameda donde los fines de semana ponen un rastro de antig\u00fcedades. L\u00e1stima que no llevase el bolsillo preparado.<\/p>\n<\/div><\/div>[vc_single_image image=&#8221;17638&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; alignment=&#8221;center&#8221; css=&#8221;&#8221;][vc_single_image image=&#8221;17637&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; alignment=&#8221;center&#8221; css=&#8221;&#8221;][vc_single_image image=&#8221;17632&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; alignment=&#8221;center&#8221; css=&#8221;&#8221;][vc_single_image image=&#8221;17635&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; alignment=&#8221;center&#8221; css=&#8221;&#8221;][vc_single_image image=&#8221;17634&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; alignment=&#8221;center&#8221; css=&#8221;&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00daLTIMA JORNADA EN AIX<\/strong><\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hubo solaz y esparcimiento, pues para eso viajamos: para aprender y para disfrutar. Hubo comidas, cervezas y caf\u00e9s, \u00a1c\u00f3mo no! y me arranqu\u00e9 en un baile callejero. No pude resistirme. Lo siento por aquellos que me creen tan serio como para hacer algo as\u00ed, pero la m\u00fasica me llama y aunque no s\u00e9 moverme bien, al menos doy el paso. No hay nada como experimentar y no cortarse, que la vida son dos d\u00edas nada m\u00e1s.<\/p>\n<\/div><\/div>[\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;17608&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; alignment=&#8221;center&#8221; css=&#8221;&#8221;]Nuestro amigo Rafael Escrig, naturalista, bot\u00e1nico, ensayista, artista pl\u00e1stico y fil\u00f3logo es un consumado reportero de viajes. Publicamos una rese\u00f1a-reflexi\u00f3n sobre el que ha realizado a Aix-en-Provence, Francia, que en su d\u00eda perteneci\u00f3 a la corona de Arag\u00f3n. N\u00edtido y penetrante, Escrig no nos defrauda.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":17606,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[25,1],"tags":[],"class_list":["post-17601","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura-y-comunicacion","category-general"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/IMG20250329114242.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p4Dh6a-4zT","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17601","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17601"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17601\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17645,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17601\/revisions\/17645"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17606"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17601"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17601"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17601"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}