{"id":18400,"date":"2026-05-17T12:15:30","date_gmt":"2026-05-17T10:15:30","guid":{"rendered":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/?p=18400"},"modified":"2026-05-17T12:15:50","modified_gmt":"2026-05-17T10:15:50","slug":"el-franquismo-ayer-y-hoy-un-penetrante-analisis-de-pio-moa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/el-franquismo-ayer-y-hoy-un-penetrante-analisis-de-pio-moa\/","title":{"rendered":"&#8220;El franquismo ayer y hoy&#8221;, un penetrante an\u00e1lisis de P\u00edo Moa"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\"><p>[vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;18401&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; alignment=&#8221;center&#8221; css=&#8221;&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b10\"><\/div><div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p>Resumo en dos entregas el libro \u201cEl franquismo ayer y hoy. Las dos Espa\u00f1as y las crisis europeas\u201d, la \u00faltima publicaci\u00f3n del historiador y divulgador P\u00edo Moa.<!--more--><\/p>\n<h4>Fernando Bell\u00f3n<\/h4>\n<p>Autor de una colecci\u00f3n de libros sobre la Segunda Rep\u00fablica espa\u00f1ola, el origen y consecuencias de la Guerra Civil, de tomos documentados de historia de Europa, de Espa\u00f1a, de novelas, de memorias, y de incontables art\u00edculos, algunos de los cuales hemos reproducido en esta revista digital, P\u00edo Moa ha sido marginado del Olimpo acad\u00e9mico por una galer\u00eda de charlatanes. Y a pesar de ello, vive de su arte, algo inusual, prueba de que amplios sectores de la poblaci\u00f3n ilustrada respiran fuera del modelo frentepopulista.<\/p>\n<p>Su \u00faltima publicaci\u00f3n, <i>El franquismo ayer y hoy. Las dos Espa\u00f1as y las crisis europeas<\/i>, es un destilado de su bibliograf\u00eda. Su refinada calidad procede de la experiencia ensay\u00edstica acumulada por el autor.<\/p>\n<p>Moa utiliza la iron\u00eda con soltura galaica, y se burla con datos y argumentos de quienes simplifican la vida y obra de un general prodigioso que, siendo un vampiro y un mal estratega, dirigi\u00f3 y moderniz\u00f3 un pa\u00eds destruido f\u00edsica y moralmente. La paradoja es tan rid\u00edcula que las muchas biograf\u00edas de Franco que le retratan como un enano mental, un caprichoso y un resentido no han borrado ni su memoria ni sus logros. Lo digo porque Moa tiene una personalidad profesional similar a la de su paisano Francisco Franco, un hombre templado que, adem\u00e1s, ha vivido aventuras peligrosas en su juventud. Doy fe de ello.<\/p>\n<p>Divide el ensayo en tres partes: \u201cLas dos Espa\u00f1as y la primera gran crisis europea\u201d. \u201cLa segunda gran crisis de Europa y construcci\u00f3n de un Estado nuevo\u201d. Y \u201cCa\u00edda de la URSS, tercera crisis europea y legado del franquismo\u201d.<\/p>\n<p>En la primera se remonta a 1898, err\u00f3neamente conocida como \u201cla p\u00e9rdida de las colonias\u201d. Cuba, Puerto Rico y Filipinas, fueron territorio espa\u00f1ol con cuatro siglos de antig\u00fcedad. Sostiene que la Restauraci\u00f3n de la monarqu\u00eda tras el fracaso de la Primera Rep\u00fablica hab\u00eda empezado a dar sus frutos pol\u00edticos y econ\u00f3micos, y encarrilaba el sistema liberal espa\u00f1ol en la misma v\u00eda que el resto de los pa\u00edses parlamentarios europeos, tambi\u00e9n con sus propios defectos.<\/p>\n<p>La p\u00e9rdida de los territorios ultramarinos asest\u00f3 un golpe demoledor a los intelectuales espa\u00f1oles que anhelaban la regeneraci\u00f3n de la naci\u00f3n. Aunque no entra en el asunto, cabe recordar que la p\u00e9rdida de Cuba, Puerto Rico y Filipinas fue casi indiferente para la poblaci\u00f3n que, entre otras cosas, se libraba de unas guerras que diezmaban el ej\u00e9rcito de leva.<\/p>\n<p>Moa sit\u00faa el franquismo en una coyuntura decisiva, \u201cel final de un periodo extraordinariamente convulso en el siglo XX espa\u00f1ol, en el que la continuidad y la misma idea de Espa\u00f1a pudieron haber fenecido.\u201d<\/p>\n<p>Otra tesis en la que insiste nuestro autor es en la similitud pol\u00edtica entre la Espa\u00f1a de principio del siglo XX y las del resto de las democracias parlamentarias europeas. No \u00e9ramos diferentes, no est\u00e1bamos atrasados, pol\u00edtica y socialmente est\u00e1bamos a la par.<\/p>\n<p>Al inicio de la primera parte asegura que \u201cen Espa\u00f1a, el antagonismo es un fen\u00f3meno hist\u00f3ricamente nuevo, originado por la invasi\u00f3n napole\u00f3nica.\u201d Durante tres siglos, dice, Espa\u00f1a hab\u00eda gozado de una estabilidad interna comparativamente superior al resto de Europa.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de un siglo XIX espa\u00f1ol marcado por la inestabilidad (tampoco se diferencia nada del resto de Europa), que culmina en una rep\u00fablica que se destruye a s\u00ed misma, como la de despu\u00e9s, se entra en un periodo restaurador que fija dos visiones de Espa\u00f1a: la de los que reniegan del pasado del reino e incluso proponen reiniciar la historia (el gran fracaso de la Primera Rep\u00fablica), y la de quienes se afirman en los valores tradicionales, y reclaman la modernizaci\u00f3n de las estructuras pol\u00edticas, sociales y econ\u00f3micas.<\/p>\n<p>Los primeros son los \u201cregeneracionistas\u201d, que denigran la historia hispana y el liberalismo de la Restauraci\u00f3n, y pone como ejemplos, en orden cronol\u00f3gico, a Joaqu\u00edn Costa, Jos\u00e9 Ortega y Gasset y Manuel Aza\u00f1a. El primero quer\u00eda echar una llave al sepulcro de Cid, es decir, olvidar el pasado. El segundo negaba la b\u00e1rbara Reconquista, porque hab\u00eda acabado con la brillante cultura andalus\u00ed. El tercero hablaba de la Espa\u00f1a del pasado como \u201cun imperio de mendigos y frailes ali\u00f1ado con miseria y superstici\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Lo que propon\u00edan era el esfuerzo tit\u00e1nico de reinventar el pa\u00eds, sin que tuvieran ni el temple ni la voluntad de los titanes, y se aseguraron la vida opositando a carreras de funcionarios y bur\u00f3cratas. Eran personas de m\u00e9rito, pero que hab\u00edan segado la hierba y excavado el suelo bajo sus pies, cayendo en un hoyo del que era imposible salir.<\/p>\n<p>La contrapartida de estas ideas a finales del siglo XIX fue Marcelino Men\u00e9ndez y Pelayo, un intelectual muy bien dotado, capaz y polemista sobre datos irrefutables. Se\u00f1alaba \u201cel lento suicidio de un pueblo que, enga\u00f1ado por g\u00e1rrulos sofistas, hace espantosa liquidaci\u00f3n de su pasado.\u201d<\/p>\n<p>Ortega propuso una medicina curativa, \u201cEspa\u00f1a es el problema y Europa la soluci\u00f3n\u201d, que hemos tomado todos los de mi generaci\u00f3n a cucharadas, y sufrido dram\u00e1ticas indigestiones.<\/p>\n<p>Moa recuerda que estas pr\u00e9dicas salut\u00edferas coincidieron con el establecimiento del marxismo socialista en Espa\u00f1a, del anarquismo desestabilizador y del separatismo catal\u00e1n y vascuence. El franquismo les llam\u00f3 la antiespa\u00f1a, una descalificaci\u00f3n pero no una falsedad.<\/p>\n<p>P\u00edo Moa recoge, confirma y abunda en una tesis que recalifica el valor de la Generaci\u00f3n del 98, y la hace responsable de un estereotipo intelectual y psicol\u00f3gico que tuvo tambi\u00e9n r\u00e9plicas en Francia, en Alemania, en el Imperio Austroh\u00fangaro, en Italia y en Inglaterra. La Generaci\u00f3n del 98 fue la promotora de un desencanto, una angustia vital y existencial paralizantes. Los valores de la naci\u00f3n se convirtieron en polvo y fueron barridos por las generaciones posteriores.<\/p>\n<p>\u201cA la quiebra espiritual del 98 en Espa\u00f1a le corresponder\u00eda en el resto de Europa la provocada por la Guerra Mundial de 1914-1918, que derrumb\u00f3 tantas ilusiones\u201d. En realidad esa crisis europea que incluye a Espa\u00f1a (que era y se sent\u00eda europea, dijera lo que dijera Ortega y Gasset) se urde en el mismo tapiz en el que inscribe el despojo de los restos del imperio espa\u00f1ol. La Gran Guerra fue producto de esa crisis, tan grave que abri\u00f3 el camino del bolchevismo y de otra guerra mundial a\u00fan peor.<\/p>\n<p>Apunta nuestro ensayista algo en lo que no suele repararse. Estos regeneracionistas presionaron para que el gobierno tomara partido en la Primera Guerra Mundial a favor de las potencias aliadas contra Alemania y Austrohungr\u00eda. De haberse producido esto, miles de espa\u00f1oles habr\u00edan muerto en el campo de una batalla que ni les iba ni les ven\u00eda, como a tantos otros europeos que se vieron empujados a matarse entre ellos. Los intervencionistas hablaban de la \u201cimpotencia\u201d de un pa\u00eds, que aprovech\u00f3 la neutralidad en t\u00e9rminos econ\u00f3micos y ahorr\u00f3 muchas v\u00edctimas.<\/p>\n<p>Conviene apuntar que Moa hace una cr\u00edtica al criterio de Men\u00e9ndez Pelayo. La unificaci\u00f3n cultural de Espa\u00f1a no provino del catolicismo sino del pagano Impero Romano, su constituci\u00f3n como Estado nacional se debe a Leovigildo, rey arriano de los godos. La Reconquista acumul\u00f3 discrepancias entre el objetivo pol\u00edtico y el religioso. Y la Iglesia espa\u00f1ola presidi\u00f3 la hegemon\u00eda espa\u00f1ola, pero tambi\u00e9n su decadencia. Este aspecto merece un an\u00e1lisis m\u00e1s amplio, al que quiz\u00e1 Moa se dedique pronto, porque ha estudiado con agudeza uy pericia a la izquierda, pero menos a la derecha.<\/p>\n<p>Es el caso que poco antes de que sobreviniera (literalmente) la Segunda Rep\u00fablica, ya hab\u00eda dos Espa\u00f1as, \u201cla del cincel y de la maza\u201d y la de \u201ccharanga y pandereta\u201d, en oportuno poema de Antonio Machado. \u201cUna Espa\u00f1a negra, torpe y brutal deb\u00eda sucumbir bajo el &#8216;hacha vengadora&#8217; de otra Espa\u00f1a fant\u00e1sticamente ideal\u201d, se\u00f1ala P\u00edo Moa.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\">El hilo conductor a la guerra civil<\/h3>\n<p>En todas las sociedades existen tendencias integradoras y desintegradoras, pero no hay \u00e1cido m\u00e1s corrosivo que condenar la propia existencia hist\u00f3rica, admite Moa: \u201cAh\u00ed cabe encontrar el hilo conductor a la guerra civil de 1936\u201d.<\/p>\n<p>Moa se esfuerza en dejar claro que la crisis en la que se enmarca el desatino espa\u00f1ol es la misma que divide a Francia, Italia, Alemania, Inglaterra y el resto de la Europa no bolchevique en dos bandos. Los efectos se hicieron notar primero en Espa\u00f1a, pero al poco de acabar nuestra guerra civil, estallar\u00eda la de toda Europa. Esto lo ha expuesto en su libro <i>Segunda Guerra Mundial y el finde la Era Europea<\/i>. No son ocurrencias de un ensayista espurio, sino de un hombre que ha dedicado media vida al an\u00e1lisis de sus propios desvar\u00edos de juventud, y no se arrepiente de ellos, sino que le sirven para mirar con claridad enojosa el mundo en el que vive.<\/p>\n<p>Bajo la aparente bonanza econ\u00f3mica del inicio del siglo XX bulle una zozobra espiritual que se manifiesta en la pl\u00e1stica, en la m\u00fasica, en la literatura y en la filosof\u00eda y en la ciencia. La creatividad, el genio se ensimisman, se nublan. <i>La decadencia de Occidente<\/i>, de Oswald Spengler o <i>La rebeli\u00f3n de las masas<\/i>, de Ortega y Gasset exhiben el mismo desasosiego intelectual. Es decir, el pensamiento espa\u00f1ol no difiere del europeo, en conclusi\u00f3n, Espa\u00f1a no es un espantajo. Las fuerzas vivas del pensamiento espa\u00f1ol, sin embargo, no se dieron cuenta de algo evidente, y se tiraron de cabeza a un barranco lleno de huesos. Ha pasado un siglo, y la estampida nos conduce otra vez hacia el abismo.<\/p>\n<p>El prop\u00f3sito de P\u00edo Moa y de bastantes ensayistas acad\u00e9micos o extra acad\u00e9micos es dejar clara la estafa que sigue asfixi\u00e1ndonos, para evitarnos otra tragedia.<\/p>\n<p>Y no es una exageraci\u00f3n. Est\u00e1 pasando. En este asunto, los espa\u00f1oles somos tan idiotas y vulnerables como el resto de los europeos. La prueba est\u00e1 en los diarios impresos, audiovisuales o digitalizados. Vivimos asfixiados por una mentira producida por lo m\u00e1s ilustrado de nuestra especie.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\">Una filosof\u00eda propia<\/h3>\n<p>Moa crea su propia filosof\u00eda, y lo hace con esfuerzo y buenas referencias. Las ideolog\u00edas, dice, son \u201cconcepciones del hombre y del mundo surgidas de la Ilustraci\u00f3n del siglo XVIII, de aspiraci\u00f3n universalistas y un tanto mesi\u00e1nicas, como religiones salvo en que afirman inspirarse solo en la raz\u00f3n y en la vida terrena\u201d.<\/p>\n<p>\u201cLa vida humana, aparte de su evoluci\u00f3n org\u00e1nica que comparte con los animales, transcurre en tres planos \u00edntimamente conectados y, al mismo tiempo, conflictivos: el personal, el social y el que podemos llamar metaf\u00edsico\u201d.<\/p>\n<p>Los dos primeros planos son contradictorios, y est\u00e1n imbricados entre s\u00ed, la parte y el todo, podr\u00eda decirse. Las ideolog\u00edas intentan desanudar el conflicto. El comunismo reduce las personas a un engranaje, el anarquismo, al contrario. Ambos niegan el factor metaf\u00edsico. Y a\u00f1ade Moa: \u201cLiberalismo y fascismo, sin negar el plano metaf\u00edsico, lo relegan a la pol\u00edtica.\u201d<\/p>\n<p>Con frecuencia he dicho que a P\u00edo Moa le queda por publicar su propia filosof\u00eda. En realidad la va destilando en sus trabajos ensay\u00edsticos. Sospecho que no lo hace porque es m\u00e1s emp\u00edrico que criticista. Se habr\u00eda llevado mal con Lenin, que tambi\u00e9n era m\u00e1s emp\u00edrico que criticista, pero estaba absorbido por su misi\u00f3n mesi\u00e1nica, defecto que Moa descubri\u00f3 a tiempo y se sali\u00f3 de aquella \u00f3rbita, gracias a Dios o a quien quiera que se halle disuelto en el Universo infinito e infinitesimal.<\/p>\n<p>En cualquier caso, los que se han hecho (por pereza) una imagen demon\u00edaca de P\u00edo se est\u00e1n perdiendo una de las literaturas m\u00e1s finas del espa\u00f1ol actual, y desoyen una de las mentes preclaras del momento.<\/p>\n<p>\u201cEn varios pa\u00edses la democracia liberal parec\u00eda funcionar razonablemente, incluso en plena depresi\u00f3n econ\u00f3mica, pero por alguna raz\u00f3n en Espa\u00f1a y en otras naciones engendraba convulsi\u00f3n social y estancamiento\u201d. Esto lo dice al repasar el periodo de entreguerras. Y veo en la expresi\u00f3n \u201cpor alguna raz\u00f3n\u201d cierta\u00a0 imprecisi\u00f3n. Quiz\u00e1 es una redacci\u00f3n apresurada o una lectura m\u00eda sacada del contexto, pero convendr\u00eda se\u00f1alar esa raz\u00f3n o razones.<\/p>\n<p>Puede que sea una cuesti\u00f3n de matices en el an\u00e1lisis hist\u00f3rico, social y antropol\u00f3gico. De la floreciente dictadura de Primo de Rivera en los \u00faltimos a\u00f1os de la monarqu\u00eda, que desembocar\u00e1 en la Segunda Rep\u00fablica en 1931 dice: \u201cNo ser\u00edan las fuerzas antihist\u00f3ricas las que derribasen su r\u00e9gimen, sino precisamente unas derechas en principio comprometidas en la continuidad nacional, pero aquejadas de car\u00e1cter intrigante y ruin, y falta de perspectiva hist\u00f3rica. Con lo que abrir\u00edan paso a un resurgimiento de los antagonismos a\u00fan m\u00e1s exacerbados que antes.\u201d<\/p>\n<p>Esta cr\u00edtica seca como un latigazo a la derecha, que ciertamente abre las puertas de la rep\u00fablica a las izquierdas, es uno de los rasgos m\u00e1s dignos de P\u00edo Moa, del que las instancias oficiales y oficiosas de la cultura se mantienen en alerta, no se f\u00edan de \u00e9l porque no hace concesiones.<\/p>\n<p>Los cuatro \u00faltimos cap\u00edtulos de la primera parte de <i>El franquismo ayer y hoy<\/i> los dedica a recapacitar sobre la carrera de la Rep\u00fablica hacia el despe\u00f1adero, la guerra civil en cuyo inicio nadie daba un duro por el ej\u00e9rcito de Franco, y los primeros a\u00f1os del nuevo r\u00e9gimen aislado por el mundo y autosuficiente a la fuerza. Lejos de derrumbarse, se mantuvo y construyo una Espa\u00f1a que parec\u00eda obra de un milagro.<\/p>\n<p>Para Moa la Rep\u00fablica fue facilitada por los mon\u00e1rquicos, unos por acci\u00f3n directa y otros por menosprecio a un monarca que tampoco merec\u00eda mucho aprecio, pero esos conservadores ten\u00edan poca idea de lo que se les echar\u00eda encima al obligar a Alfonso XIII a huir.<\/p>\n<p>El marco internacional, con la estrategia estalinista de los Frentes Populares, pronto encendi\u00f3 las ilusiones de los socialistas y de los comunistas, que negaban a la derecha la oportunidad de gobernar, es decir, deseaban una revoluci\u00f3n. La prepararon en octubre de 1934, les sali\u00f3 mal, y fueron preparando la atm\u00f3sfera para constituir un r\u00e9gimen proletario.<\/p>\n<p>Para P\u00edo Moa, uno de los primeros historiadores modernos que alzaron la voz en este sentido, 1934 fue el inicio de la Guerra Civil.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed es donde interviene el general Francisco Franco. El caos pol\u00edtico y la violencia en las calles y en los campos tuvo en vilo a los militares durante unos meses. Hasta que un grupo de ellos decidi\u00f3 intervenir. Las primeras semanas de la guerra no ofrec\u00edan mucha esperanza a los sublevados. Pero, \u201clos nacionales tuvieron la suerte poco esperada de encontrar en Franco un l\u00edder excepcional, cuya talla pol\u00edtica y militar no igualaba ni de lejos los del Frente Popular, ni los dem\u00e1s del bando nacional, como demostraron y demostrar\u00edan los hechos, de entonces y de ahora.\u201d<\/p>\n<p>Esta afirmaci\u00f3n ha sido el sambenito de ultrarreaccionario que Moa se ha ganado sin pretenderlo, o al menos sin importarle un r\u00e1bano la reacci\u00f3n de tanta gente. Confieso que al inicio a m\u00ed me pareci\u00f3 una exageraci\u00f3n, cuando en realidad era un peligro, porque el que lo admit\u00eda en p\u00fablico era impregnado de los peores insultos. Es tremendo esto, porque el \u00fanico argumento de los antifranquistas fanatizados no son los datos, los hechos, sino la c\u00f3lera por haber perdido una guerra que no lucharon, por reducir el franquismo a un melodrama sangriento, oscuro y repugnante. All\u00e1 ellos.<\/p>\n<p>Repasa el autor algunas cifras de la contienda y de la posguerra, que son resumen de las que ha aireado en otros libros. Y algo si no nuevo s\u00ed destacable es el an\u00e1lisis que hace de la propaganda. El bando rojo (Moa dice que no deben llamarse republicanos, porque su ideolog\u00eda, su mayor ayuda militar y sus ideas proced\u00edan del campo bolchevique) super\u00f3 al nacional present\u00e1ndose como democr\u00e1tico y v\u00edctima del fascismo. Pero fall\u00f3 en un punto clave, el patriotismo, \u201cEspa\u00f1a, una, grande y libre\u201d, que cualquiera sin anteojeras habr\u00eda apoyado, y que el Frente Popular quiso aprovechar. \u201cLos comunistas fueron los primeros en percibir el peligro, y la propaganda del Frente Popular \u2013salvo los separatistas\u2013 se volvi\u00f3 intensamente patri\u00f3tica: se estar\u00eda liberando una nueva guerra de independencia contra invasores alemanes, italianos y moros\u201d.<\/p>\n<p>Afirma Moa que en la guerra no estaba en juego la democracia, sino la permanencia de la naci\u00f3n espa\u00f1ola. La democracia, dice, no es el poder del pueblo, pues el poder se ejerce forzosamente sobre el pueblo, no teniendo el pueblo nada sobre el que ejercerlo. \u201cEl poder brota de la necesidad de establecer un orden entre las muy diversas corrientes de inter\u00e9s dentro de todas las sociedades.\u201d<\/p>\n<p>Otra piedra de esc\u00e1ndalo de los dem\u00f3cratas de todos los pelajes, a quienes ni se les ocurre pensar en t\u00e9rminos pol\u00edticos, y leen la historia como si fuera un cuento de hadas y de brujas.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\">Un r\u00e9gimen an\u00f3malo<\/h3>\n<p>Moa es uno de los pocos historiadores que observan el franquismo sin juicios preestablecidos. Si concluye que los cuarenta a\u00f1os de gobierno de Franco fueron fruct\u00edferos para los espa\u00f1oles sin distinci\u00f3n es porque se limita a leer los sucesos de la historia desapasionadamente, y porque si Espa\u00f1a lleva otros cuarenta a\u00f1os sin violencias civiles es porque el franquismo la dej\u00f3 preparada para cambiar de registro pol\u00edtico.<\/p>\n<p>\u201cLo primero que cabe observar del nuevo r\u00e9gimen pol\u00edtico es su car\u00e1cter an\u00f3malo en Europa y en casi todo el mundo de entonces\u201d. Homologarlo al nazismo es absurdo, y el rastro de fascismo que se ve en \u00e9l es residual. La represi\u00f3n pol\u00edtica fue feroz seg\u00fan sus enemigos de la \u00e9poca, evidente pero l\u00f3gica para un pa\u00eds que hab\u00eda sufrido un borrado de su identidad a sangre y fuego. Las condiciones de Europa en 1945 habr\u00edan hecho imposible la continuidad del nuevo r\u00e9gimen espa\u00f1ol de haberse producido una insurrecci\u00f3n popular. Pero no la hubo, a pesar de la resistencia del PCE, de la guerrilla y de una econom\u00eda de hambre impuesta por los aliados.<\/p>\n<p>Lo que m\u00e1s cuesta admitir a los historiadores antifranquistas es que, primero perdieron la guerra pudiendo haberla ganado (es decir, la perdieron por in\u00fatiles y por rencillas internas), y despu\u00e9s porque la recuperaci\u00f3n de Espa\u00f1a la hicieron los espa\u00f1oles, al contrario que los franceses, los ingleses, los alemanes o los italianos, que contaron con ayuda econ\u00f3mica y con apoyos pol\u00edticos norteamericanos. Los aliados vencedores y los vencidos concluyeron con prudencia que una intervenci\u00f3n militar en Espa\u00f1a la enfangar\u00eda en otra guerra civil.<\/p>\n<p>De entonces a ac\u00e1 hemos tenido variados ejemplos en \u00c1frica, en Asia y en Oriente Medio de pa\u00edses asediados, bombardeados e invadidos por grandes potencias que o han resistido o se han hundido en un oc\u00e9anos de violencia.<\/p>\n<p>No son pocos los historiadores y ensayistas espa\u00f1oles y extranjeros que coinciden con Moa en que \u201cEspa\u00f1a fue el \u00fanico pa\u00eds europeo en rehacerse con sus propias fuerzas y sin deudas y tutelas, y lo hizo con eficacia m\u00e1s que notable, dadas las circunstancias\u201d.<\/p>\n<p>En el \u00faltimo cap\u00edtulo de la primera parte, el autor analiza el franquismo en comparaci\u00f3n con los fascismos y el nazismo. La Primera Guerra Mundial, dice, \u201ccuestion\u00f3 las virtudes atribuidas al liberalismo, al haberse librado entre potencias liberales y parlamentarias, rompiendo su espejismo de paz y progreso indefinidos, y empeor\u00f3 con la depresi\u00f3n econ\u00f3mica de los a\u00f1os treinta\u201d.<\/p>\n<p>Ese vac\u00edo europeo lo llenan en parte el comunismo sovi\u00e9tico, el fascismo italiano y el nazismo alem\u00e1n. \u201cEn Italia y en Alemania, la reacci\u00f3n no fue meramente defensiva, pues produjo una ideolog\u00eda que pretend\u00eda superar tanto la democracia liberal como el comunismo. Al compartir el franquismo esta aspiraci\u00f3n, cabr\u00eda identificarlo como un fascismo; pero no era as\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>Resumir los argumentos de Moa en dos citas es complicado, pero sigamos en ello. En pocas palabras, el franquismo no se basaba en la superioridad de la raza, la concepci\u00f3n jer\u00e1rquica te\u00f1ida de militarismo expansionista de los reg\u00edmenes italiano y alem\u00e1n no cab\u00eda en la Espa\u00f1a de 1939. \u201cPese a su derrota final, las concepciones fascistas del mundo y del hombre ten\u00edan ra\u00edces profundas en el pensamiento y cultura europeos, sobre todo a partir de la Ilustraci\u00f3n del siglo XIX\u201d. Y sigue, \u201cel franquismo nunca pretendi\u00f3 absolutizar el estado al modo italiano, y menos al alem\u00e1n. El estado franquista nunca fue socialmente absorbente sino relativamente peque\u00f1o, lo que, por s\u00ed mismo, aseguraba una amplia libertad personal\u201d. De hecho, el crecimiento del estado en las democracias vencedoras ha sido mete\u00f3rico desde la posguerra.<\/p>\n<p>Y dejo aqu\u00ed el resumen, que continuar\u00e9 pronto, con las dos partes que restan de <i>El franquismo ayer y hoy<\/i>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div><\/div>[\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][vc_single_image image=&#8221;18401&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; alignment=&#8221;center&#8221; css=&#8221;&#8221;]Resumo en dos entregas el libro \u201cEl franquismo ayer y hoy. Las dos Espa\u00f1as y las crisis europeas\u201d, la \u00faltima publicaci\u00f3n del historiador y divulgador P\u00edo Moa.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":18402,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[25,1],"tags":[],"class_list":["post-18400","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura-y-comunicacion","category-general"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/P1010020-copia.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p4Dh6a-4MM","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18400","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18400"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18400\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18403,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18400\/revisions\/18403"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media\/18402"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18400"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18400"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18400"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}