{"id":4279,"date":"2014-04-11T17:56:00","date_gmt":"2014-04-11T15:56:00","guid":{"rendered":"http:\/\/agroicultura.com\/?p=4279"},"modified":"2023-04-10T14:03:49","modified_gmt":"2023-04-10T12:03:49","slug":"las-guerras-de-helena-de-marta-querol","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/las-guerras-de-helena-de-marta-querol\/","title":{"rendered":"&#8220;Las guerras de Helena&#8221;, de Marta Querol"},"content":{"rendered":"<h1>Una novela &#8220;unisex&#8221;<\/h1>\n<p>Rese\u00f1a de <strong>Enrique Huertas<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium;\">Atrapada en Espa\u00f1a en un panorama editorial que circunscribe casi todo el \u00e9xito comercial a las novelas escritas por mujeres, para mujeres\u2014con otras mujeres en conflicto como protagonistas\u2014, Marta Querol ha conseguido escribir una novela, digamos, \u201cunisex\u201d. Tambi\u00e9n, una buena novela.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium;\">Empecemos por el argumento. Elena Lamarc entra en su propia casa y encuentra a su marido Carlos en la cama con otra. Pronto descubre el lector que Elena no es una mujer corriente y que su hallazgo no ha sido completamente fortuito ni imprevisto: a Elena la acompa\u00f1an su abogado y un fot\u00f3grafo. A partir de aqu\u00ed, Elena se enfrentar\u00e1 a la separaci\u00f3n, a las dificultades en su negocio y a la ambici\u00f3n de la desclasada amante de su ex-marido, y lo har\u00e1 con la \u00fanica arma con la que cuenta: la fuerza de su personalidad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium;\"><a href=\"http:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/14134g.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-4281\" src=\"http:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/14134g.jpg\" alt=\"\" width=\"210\" height=\"322\" \/><\/a>Hay novelas que tratan en parte de la vida y en parte de otros libros. Algunos libros tratan ampliamente de la vida y engendran otros libros. Las guerras de Elena s\u00f3lo trata de la vida y coloca al lector frente al callej\u00f3n sin salida que es la vida. Es una historia acerca de lo que se suele considerar normal y corriente, y que constituye aqu\u00ed una muestra de espontaneidad narrativa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium;\">Pero no es en esta idea literaria donde encontramos el principal valor de esta novela. Lo que en las narraciones de otros autores podr\u00eda considerarse un defecto es la principal virtud de este libro: la \u201cElena\u201d de las primeras p\u00e1ginas de la novela es exactamente la misma \u201cElena\u201d que aparece en el ep\u00edlogo, porque Marta Querol ha conseguido crear una roca.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium;\">Si pensamos que nuestra protagonista atraviesa sin amigos un particular calvario, sus guerras, en el cual es v\u00edctima de una madre manipuladora, de un padre libertino, de su ex-marido y de la bruja con la que se ha juntado, de la guerra del L\u00edbano, de ataques a su integridad, de un amante tan atractivo como misterioso y de una Espa\u00f1a como la que fue la de la d\u00e9cada de los setenta, uno se pregunta c\u00f3mo ha logrado la Querol que esta mujer salga sin despeinarse y que todo el guiso resulte completamente veros\u00edmil. Es cierto que Elena se desahoga con cuatro l\u00e1grimas cada cien o ciento cincuenta p\u00e1ginas, pero lo hace como qui\u00e9n suda en el gimnasio y no encontraremos en estos llantos la respuesta a nuestra pregunta: \u00bfDe d\u00f3nde saca Elena su fuerza?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium;\">\u00a0La respuesta \u2014arte de la magia queroliana\u2014, la hallamos en el brillante di\u00e1logo entre Elena y su hija de diez a\u00f1os, en el cap\u00edtulo cuarenta y dos:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium;\">\u00a0<span style=\"font-size: small;\">\u2014Como mucho, ser\u00e1n hermanastros, y por la situaci\u00f3n de esta familia esos ni\u00f1os ser\u00e1n tus enemigos naturales, siempre. Ahora eres muy peque\u00f1a para entenderlo, pero con el tiempo llegar\u00e1s a comprender lo que hago.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: small;\">\u2014Y, \u00bfpara qu\u00e9 ha venido pap\u00e1 a cont\u00e1rtelo?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: small;\">\u2014Como te digo, esos ni\u00f1os no son tus hermanos y no pueden llevar el apellido de tu padre. T\u00fa eres Luc\u00eda Company Lamarc, pero ellos deber\u00e1n llevar los dos apellidos de su madre, por ser bastardos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: small;\">\u2014Esa palabra es muy fea, mam\u00e1 \u2014la ni\u00f1a se hab\u00eda puesto colorada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: small;\">\u2014Puede, pero es la realidad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: small;\">\u2014Pero son hijos de mi padre \u2014insisti\u00f3, tozuda\u2014, tienen un padre, como yo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: small;\">\u2014Como t\u00fa, no. Tu padre se cas\u00f3 conmigo, te tuvimos a ti, y luego se junt\u00f3 con esa mujer. Esa relaci\u00f3n no es legal y por tanto no puede darles los apellidos si yo no lo autorizo. Y no lo voy a hacer. Yo no hago las leyes, hija, solo intento aprovecharlas para defenderte a ti, que eres lo que m\u00e1s me importa en este mundo \u2014acarici\u00f3 la tensa barbilla de Luc\u00eda\u2014. Ahora no lo entiendes, pero el d\u00eda de ma\u00f1ana me lo agradecer\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: small;\">\u2014Pero son dos beb\u00e9s \u2014se deshizo del gesto cari\u00f1oso\u2014, no han hecho nada malo. \u00bfQu\u00e9 me pueden hacer?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: small;\">\u2014\u00a1Ay, hija, qu\u00e9 dif\u00edcil me lo est\u00e1s poniendo! \u2014Las manos acudieron a su rostro desesperado\u2014. Ellos no son malos, claro que no, pero su madre s\u00ed, y los educar\u00e1 para que no te den tregua.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium;\">No es f\u00e1cil encontrar en la literatura espa\u00f1ola de hoy en d\u00eda un modo de escribir que, como ca\u00eddo del cielo, coloque en el mismo plano naturalidad y profundidad, \u00bfverdad?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium;\">Marta Querol, con este sencillo plumazo, evidencia la fuerza de un ancestral matriarcado latente en cualquier pa\u00eds mediterr\u00e1neo desde mucho antes de Tiberio, tambi\u00e9n en tiempos de Franco y que puede observarse incluso en nuestros d\u00edas. Luego, en su magistral colof\u00f3n del di\u00e1logo,<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: small;\">\u2014Hija, las cosas no son as\u00ed. Es muy c\u00f3modo pensar que ya estoy yo. Pero \u00e9l \u2014suspiro\u2014, es tu padre, aunque sea por accidente, y tiene unas obligaciones contigo. Y yo har\u00e9 que las cumpla, le pese a quien le pese.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium;\">\u00a0Querol nos descubre que esta es precisamente la fuerza (no ya latente, real) que sostiene a su protagonista de forma inquebrantable desde la primera hasta su \u00faltima aventura. De aqu\u00ed el hechizo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium;\">Por remate \u2014enti\u00e9ndanlo como una sencilla perla ejemplificadora de muchas otras que pueden encontrarse en este libro\u2014 simplemente meditando respecto de la trascendencia de la sutil aposici\u00f3n \u201caunque sea por accidente\u201d, cualquier lector atento reparar\u00e1 en que la prosa de Marta Querol se sit\u00faa junto a la de otros pocos en ese extra\u00f1o terreno de nadie, rara avis entre los escritores medi\u00e1ticos y los escritores de oficio \u2014insisto\u2014, en el cual nosotros los lectores colocamos a los escritores de talento.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium;\">\u00a0De otro lado, el que espere encontrar en Las guerras de Elena una descripci\u00f3n concienzuda de los protocolos de actuaci\u00f3n de la Interpol cuando van a detener a un terrorista, el manual t\u00e9cnico de un arma de artiller\u00eda usada en Beirut en los setenta, explicaciones de la ingenier\u00eda de la maquinita para el sustento artificial de la agon\u00eda de Franco u otras bobadas del estilo, se equivoc\u00f3 de novela. No es este tipo de cosas las que preocupan a Marta Querol.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium;\">Piensen, al fin y al postre, en que tampoco Mary Shelley nos explic\u00f3 jam\u00e1s c\u00f3mo demonios el afamado doctor le dio t\u00e9cnicamente vida a su criatura porque, despu\u00e9s de todo, estas dos son escritoras pero\u2026, \u00a1tambi\u00e9n son chicas!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: medium;\">\u00a0<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Atrapada en Espa\u00f1a en un panorama editorial que circunscribe casi todo el \u00e9xito comercial a las novelas escritas por mujeres, para mujeres, Marta Querol ha conseguido escribir una novela \u201cunisex\u201d. Tambi\u00e9n, una buena novela. No es f\u00e1cil encontrar en la literatura espa\u00f1ola de hoy en d\u00eda un modo de escribir que, como ca\u00eddo del cielo, coloque en el mismo plano naturalidad y profundidad<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":4611,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[25],"tags":[37,446,447],"class_list":["post-4279","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura-y-comunicacion","tag-libros","tag-marta-querol","tag-novela"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/MartaQuerolHead.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p4Dh6a-171","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4279","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4279"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4279\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15531,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4279\/revisions\/15531"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4611"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4279"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4279"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4279"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}