{"id":9285,"date":"2018-01-30T13:22:58","date_gmt":"2018-01-30T12:22:58","guid":{"rendered":"http:\/\/agroicultura.com\/general\/?p=9285"},"modified":"2023-04-20T14:17:31","modified_gmt":"2023-04-20T12:17:31","slug":"una-joyita-en-el-vertedero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/una-joyita-en-el-vertedero\/","title":{"rendered":"Una joyita en el vertedero. &#8220;El cuarto oscuro de Damocles&#8221;"},"content":{"rendered":"<h2>Una novela de Willem Frederik Hermans<\/h2>\n<p><strong>Gaspar Oliver<\/strong><\/p>\n<p>Hace un par de semanas compr\u00e9\u00a0casi al azar\u00a0dos libros de saldo en una librer\u00eda de \u00eddem.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-9308\" src=\"http:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/IMG_2436.jpg\" alt=\"IMG_2436\" width=\"775\" height=\"523\" srcset=\"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/IMG_2436.jpg 775w, https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/IMG_2436-425x286.jpg 425w\" sizes=\"auto, (max-width: 775px) 100vw, 775px\" \/>El primero, una novela polic\u00edaca ambientada en la Rusia de hace nada, una d\u00e9cada. He llegado a la mitad, y me he librado de ella\u00a0porque me ahogaba en un oc\u00e9ano de inmundicia. El autor presenta un cuadro expresionista de la sociedad rusa al estilo George Grosz, compuesta por criminales de todas las tallas (de S a XXL), polic\u00edas corruptos, empresarios\u00a0amorales, borrachos cr\u00f3nicos, prostitutas degradadas (aunque de buen ver), j\u00f3venes echados a perder por el desempleo y la droga, ni\u00f1os abandonados o que han huido de hogares donde la convivencia es insoportable, y familias convencionales que se dejan arrastrar por esa corriente de mugre social. Si la sociedad rusa es solo la d\u00e9cima parte de asquerosa que describe el autor, no me explico c\u00f3mo sigue existiendo y no se ha convertido en un\u00a0lodazal\u00a0ensangrentado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El segundo libro es la joyita,\u00a0\u00a0<em>El cuarto oscuro de Damocles<\/em>, una novela del holand\u00e9s Willem Frederik Hermans, un veterano y desconocido (para\u00a0 m\u00ed) escritor fallecido en 1995, publicada por Tusquets (tambi\u00e9n fallecida-absorbida por Planeta) en 2009, y escrita entre 1952 y 1958.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando digo joyita en el vertedero me refiero a esas librer\u00edas de saldos donde van a parar los libros que han perdido el valor comercial que tuvieron al ser impresos. <em>Vertedero<\/em> viene a cuento por contraste con las librer\u00edas de nuevo,\u00a0decoradas como tiendas\u00a0de ordenadores y tel\u00e9fonos m\u00f3viles.\u00a0Entrar en una librer\u00eda de novedades es meterse en un bosque\u00a0paradis\u00edaco\u00a0\u00a0con una variedad de especies,\u00a0donde cada \u00e1rbol, cada libro, ofrece a su comprador algo de apariencia diferente, pero\u00a0de contenido casi igual al que le hace compa\u00f1\u00eda en el estante o en la mesa. Los g\u00e9neros literarios y narrativos contempor\u00e1neos son como marcas de aparatos electr\u00f3nicos dise\u00f1ados por cr\u00edticos, catedr\u00e1ticos y ejecutivos, ingenieros de <em>software<\/em> editorial. El mundo de las grandes librer\u00edas est\u00e1 condenado a diluirse en el oc\u00e9ano digital. Debe ser por eso que preparan con tanto esmero la presentaci\u00f3n de sus productos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero mientras llega ese momento y sus imprevisibles consecuencias, el recurso del lector sensible de textos en papel son las librer\u00edas de saldos y las librer\u00edas de viejo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>El cuarto oscuro de Damocles <\/em>se lee con el mismo gusto que una novela de intriga,\u00a0 si bien enmarcada en un escenario alejado de estereotipos. Aclaro que &#8220;de intriga de la de antes&#8221;, porque la de ahora\u00a0es artificiosa,\u00a0como la que dej\u00e9 a medias sobre ese v\u00f3mito literario en torno a la sociedad rusa. No voy a destripar la historia. Baste decir que nos cuenta las peripecias de\u00a0un vulgar protagonista, un ciudadano holand\u00e9s acomplejado por su apariencia femenina, al que la invasi\u00f3n alemana se le echa encima y le ofrece la posibilidad de convertirse\u00a0en un h\u00e9roe de la Resistencia. El tono de la narraci\u00f3n es humor\u00edstico, aunque las peripecias son dram\u00e1ticas e incluso tr\u00e1gicas. Dice\u00a0el resumen de contraportada que &#8220;<em>El cuarto oscuro de Damocles<\/em> es una historia de traici\u00f3n, mentiras y ambig\u00fcedad moral&#8221;, un <em>thriller<\/em>.\u00a0 Se lee como un <em>thriller<\/em>, pero no tiene nada que ver con los t\u00f3picos sobre la resistencia contra el nazismo creados por Josep Kessel en su &#8220;Ej\u00e9rcito de sombras&#8221;, con Francia como escenario. En\u00a0 las d\u00e9cadas que siguieron a la Segunda Guerra Mundial se editaron cantidad de novelas b\u00e9licas y de espionaje que fueron armando un edificio can\u00f3nico. Aguant\u00f3 inc\u00f3lume hasta que a partir de los noventa el g\u00e9nero se trastorn\u00f3 y se volvi\u00f3 circense.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero\u00a0<em>El cuarto oscuro de Damocles\u00a0<\/em>est\u00e1 fuera de toda clasificaci\u00f3n de g\u00e9nero, aunque es una recomendable novela de esp\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Zambullido en Internet (no solo en Wikipedia) he llegado a saber que Willem Frederik Hermans obtuvo numerosos premios en Holanda y en la B\u00e9lgica Flamenca por su trabajo literario. El libro que comentamos le situ\u00f3 en la rampa de lanzamiento de los escritores profesionales, algo que hace cincuenta a\u00f1os era todav\u00eda m\u00e1s complicado que ahora. Le cost\u00f3 situarse en \u00f3rbita, porque durante a\u00f1os se gan\u00f3 la vida como profesor de geograf\u00eda en la universidad de Groninga. Hasta que sali\u00f3 un energ\u00fameno con birrete y le acus\u00f3 de ser un mal profesor, que dedicaba todo su tiempo a escribir, olvidando sus obligaciones acad\u00e9micas.\u00a0Willem Frederik le denunci\u00f3 por calumnia y se larg\u00f3 a Par\u00eds. Parece que no le fue mal, y empez\u00f3 a recibir premios y reconocimiento. No sabemos qu\u00e9 fue del compa\u00f1ero que le acus\u00f3 de estafa escolar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>El cuarto oscuro de Damocles\u00a0<\/em>nos presenta personajes y situaciones con los que no cuesta nada identificarse porque son aut\u00e9nticas, veros\u00edmiles, dom\u00e9sticas. Nada de t\u00f3picos, ya he dicho. Nada de retorcimientos febriles. Los buenos y los malos est\u00e1n confundidos, mezclados, como en la vida real, y no son mu\u00f1ecos, sino vecinos con los que nos encontramos en el ascensor. La intriga que se mantiene a lo largo del libro se resuelve de un modo magistral. Adem\u00e1s, el peso espec\u00edfico de las reflexiones del autor es s\u00f3lido, existencialista, fuerte. Dice un personaje muy secundario que aparece al final de la novela, todav\u00eda en el marco del a\u00f1o 1945, aunque esa parte debe estar escrita hacia 1958: &#8220;La verdad no puede mantenerse a raya con la autosugesti\u00f3n. El hombre tendr\u00e1 que acostumbrarse a vivir en un mundo sin libertad, sin bondad, sin verdad. \u00a1Dentro de poco se ense\u00f1ar\u00e1 esto en las escuelas primarias!\u00a1Esta guerra es tan solo es una muestra del mundo que nos espera! El mundo estar\u00e1 demasiado poblado como para dejar sitio a los locos, a los buenazos y a los santos. Del mismo modo que hemos dejado de creer en las brujas y que los tab\u00faes sexuales desaparecen, as\u00ed de natural ser\u00e1 para nuestros bisnietos dejar que sucedan con total tranquilidad e indiferencia las cosas que horrorizan al reba\u00f1o de contribuyentes y votantes de hoy en d\u00eda&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas palabras parecen prof\u00e9ticas, y en cierto modo lo son, visto nuestro mundo con desapego. Pero en realidad, lo que se debat\u00eda en los frentes de 1943 es lo mismo que hoy tienen la desgracia de padecer millones de ciudadanos de Oriente Medio, de \u00c1frica y de diversos rincones de Asia y de las carcomidas rep\u00fablicas ex-sovi\u00e9ticas. Lo mismo que enfrentaba a los persas y los griegos, lo mismo que condujo encadenados a millones de seres humanos de \u00c1frica a las Am\u00e9ricas, lo mismo que hizo sucederse a dinast\u00edas herter\u00f3clitas en el trono de la China&#8230; El mejor valor de\u00a0<em>El cuarto oscuro de Damocles\u00a0<\/em>es el de los buenos libros, que nos\u00a0permite\u00a0reflexionar sobre\u00a0el caos de la vida desde la c\u00f3moda butaca de nuestro sal\u00f3n de estar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por cierto, la traducci\u00f3n de Catalina Ginard Fer\u00f3n es sobresaliente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(La fotograf\u00eda de presentaci\u00f3n est\u00e1 tomada en una librer\u00eda de viejo de Buenos Aires en 2005.)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una novela de Willem Frederik Hermans Gaspar Oliver Hace un par de semanas compr\u00e9\u00a0casi al azar\u00a0dos libros de saldo en una librer\u00eda de \u00eddem. 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