{"id":947,"date":"2012-10-11T17:53:40","date_gmt":"2012-10-11T15:53:40","guid":{"rendered":"http:\/\/perinquiets.com\/?p=947"},"modified":"2021-07-09T12:58:26","modified_gmt":"2021-07-09T10:58:26","slug":"el-primer-fracaso-de-un-mariscal-napoleonico-fue-en-valencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/el-primer-fracaso-de-un-mariscal-napoleonico-fue-en-valencia\/","title":{"rendered":"El primer fracaso de un mariscal napole\u00f3nico fue en Valencia"},"content":{"rendered":"<div class=\"wpb-content-wrapper\"><p>[vc_row][vc_column][vc_single_image source=&#8221;featured_image&#8221; img_size=&#8221;large&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p><em>(Las notas y referencias que acompa\u00f1an esta exposici\u00f3n se encuentran en el PDF adjunto)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Durante el mes de junio de 1808 tuvo lugar la expedici\u00f3n de Moncey a Valencia, episodio que acabar\u00eda convirti\u00e9ndose en el primer fracaso de un mariscal napole\u00f3nico. Enclaustrada entre dos mitos, el levantamiento del 2 de mayo en Madrid y la victoria de Bail\u00e9n el 18 de julio de 1808, esta expedici\u00f3n y la defensa de la ciudad realizada casi exclusivamente por civiles, han sido relegadas en la historiograf\u00eda.<\/p>\n<p>A mediados del mes de mayo de 1808, las noticias acerca de la abdicaci\u00f3n de la familia real espa\u00f1ola en favor de Napole\u00f3n y de la sublevaci\u00f3n de Madrid hab\u00edan soliviantado a los habitantes de la ciudad de Valencia. El 23 de mayo, un modesto fabricante de cerillas se present\u00f3 ante la multitud y con osad\u00eda le declaraba la guerra a Napole\u00f3n. La muchedumbre alentada por los padres Rico y Juan Mart\u00ed, protagoniz\u00f3 violentos tumultos cuya energ\u00eda pronto se dirigi\u00f3 contra los ciudadanos franceses, que fueron recluidos en el fuerte de la Ciudadela a fin de proteger sus vidas. Sin embargo, la noche del 5 de junio una turba de gente armada a cuyo frente se encontraba el jesuita Baltasar Calvo, penetr\u00f3 en la Ciudadela y degoll\u00f3 a 200 franceses. A la ma\u00f1ana siguiente, otros 140 franceses que hab\u00edan sobrevivido protegidos por varios religiosos, fueron asesinados por la multitud exaltada cuando iban a ser trasladados.<\/p>\n<p>Con anterioridad a estos sucesos, las noticias que le llegaban a Napole\u00f3n en Bayona eran que la sublevaci\u00f3n en Valencia no estaba consolidada. A esto se sumaba la eventualidad de que Inglaterra aprovechara la situaci\u00f3n para desembarcar un contingente en la costa mediterr\u00e1nea, por lo que el 30 de mayo Napole\u00f3n envi\u00f3 \u00f3rdenes a Murat para intervenir en Valencia y restablecer as\u00ed el orden:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>El mariscal Moncey con toda su primera divisi\u00f3n de infanter\u00eda, sus doce piezas de artiller\u00eda, 800 hombres de caballer\u00eda francesa y cuatro piezas de artiller\u00eda ligera, en total cerca de 9000 hombres (&#8230;) se pondr\u00e1 en movimiento para tomar posici\u00f3n en Cuenca, capital de la provincia de ese nombre .<\/em><\/p>\n<p>El mariscal Bon Adrien Jeanot de Moncey, de 54 a\u00f1os de edad en 1808, movilizar\u00eda la Divisi\u00f3n del Gral. Musnier de la Converserie con 7750 hombres (1\u00ba, 2\u00ba y 3\u00ba rgtos. provisionales al mando del gral. Brun y el 4\u00ba rgto. provisional y el b\u00f3n. de Westfalia al mando del pr\u00edncipe de Isembourg), la Brigada de Caballer\u00eda del Gral. Wathier (1\u00ba y 2\u00ba rgtos. provisionales de h\u00fasares) con 800 jinetes, y 16 ca\u00f1ones manejados por 237 artilleros (3\u00aa y 5\u00aa c\u00edas. de artiller\u00eda a pie, 3\u00aa y 5\u00aa c\u00edas. de artiller\u00eda a caballo y el 12\u00ba b\u00f3n. del tren de artiller\u00eda). De estas tropas se ha criticado su biso\u00f1ez e inexperiencia, aunque, como se ver\u00e1, su rendimiento fue m\u00e1s que satisfactorio.<\/p>\n<p>Esta expedici\u00f3n ser\u00eda apoyada desde Catalu\u00f1a por Duhesme, quien destac\u00f3 la divisi\u00f3n Chabran del Cuerpo de Observaci\u00f3n de los Pirineos Orientales para caer sobre Valencia y actuar en masa junto con Moncey. Ante las noticias recibidas acerca de Zaragoza, Chabran recibi\u00f3 \u00f3rdenes de situarse en Tortosa a la espera de \u00f3rdenes para marchar sobre el lugar que fuera m\u00e1s preciso,\u00a0 Zaragoza o Valencia, seg\u00fan la evoluci\u00f3n de los acontecimientos. Situado en Cuenca, Moncey esperar\u00eda la llegada de una Brigada espa\u00f1ola, ya que parec\u00eda indispensable la participaci\u00f3n espa\u00f1ola en una operaci\u00f3n que se consideraba de mantenimiento del orden p\u00fablico:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Para testimoniar confianza a los espa\u00f1oles y emplearlos, designar\u00e9is a un general de brigada espa\u00f1ol, hombre de quien est\u00e9is seguro, quien, con 1500 hombres de infanter\u00eda espa\u00f1ola y 400 caballos, formar\u00e1 parte del Cuerpo del mariscal Moncey; lo que llevar\u00e1 la fuerza del Cuerpo del mariscal Moncey a 11000 hombres, y, unido a la divisi\u00f3n Chabran a 17000 hombres<\/em>.<\/p>\n<\/div><\/div>[vc_single_image image=&#8221;13949&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div class=\"text-block\" ><div class=\"simple-text size-4\"><p>Esta era una fuerza inadecuada para realizar una tarea imposible. A finales de mayo, influenciado por los informes de Murat, Napole\u00f3n parec\u00eda ignorar que no se enfrentaba a simples revueltas locales sino al esp\u00edritu de una naci\u00f3n. La misi\u00f3n de Moncey requer\u00eda una marcha de m\u00e1s de 300 km (al mismo tiempo se encomendaba a Dupont una expedici\u00f3n similar de 500 km) y, la debilidad del contingente asignado, (cuatro rgtos. de conscriptos y dos rgtos. provisionales de h\u00fasares), evidenciaba que no se consideraba una verdadera operaci\u00f3n militar. Sin embargo, cab\u00eda contar con el buen hacer de Moncey, el mariscal de mayor edad y seguramente el m\u00e1s respetado, del ej\u00e9rcito imperial. Apodado Fabius, fue General de divisi\u00f3n con la Rep\u00fablica. Nombrado mariscal por Napole\u00f3n en 1804, ten\u00eda fama de ser el m\u00e1s independiente de sus mariscales, pues no deb\u00eda su carrera a los designios del Emperador.<\/p>\n<p>Una vez concluidos los preparativos, Moncey parti\u00f3 de Madrid el d\u00eda 4 de junio llegando a la villa de Pinto para pasar la noche. Al d\u00eda siguiente entr\u00f3 en Aranjuez y la marcha prosigui\u00f3 entrando el d\u00eda 6 en Santa Cruz de la Zarza, el d\u00eda 7 en Taranc\u00f3n, el\u00a0 9 en Carrascosa del Campo, el 10 en Villar de Horno y, finalmente, el d\u00eda 11 en Cuenca. All\u00ed Moncey no encontr\u00f3 a las tropas espa\u00f1olas que se le hab\u00eda anunciado y, adem\u00e1s, tuvo noticia de la matanza de franceses ocurrida en Valencia unos d\u00edas antes.<\/p>\n<p>Constituida el 25 de mayo, la Junta de Valencia hab\u00eda movilizado todos los recursos a su alcance. Inicialmente <em>no dispon\u00eda de m\u00e1s tropa de l\u00ednea que 621 infantes y 357 caballos en la Capital y 8343 infantes con 841 caballos en los dos Reynos de Valencia y Murcia<\/em>. Para aumentar estos efectivos se decret\u00f3 el alistamiento de todos los varones entre 16 y 40 a\u00f1os y se levantaron <em>quatro banderas de alistamiento, tremoladas en los Conventos de Santo Domingo, y San Joseph, y en las Iglesias de nuestra Se\u00f1ora de los Desamparados, y del Salvador, en el espacio de ocho dias vi\u00e9ron presentarse en ellas un n\u00famero muy considerable de hombres que con entusiasmo solicitaban pelear contra el enemigo<\/em>. \u00a0Se pudo as\u00ed cubrir las plantillas de los rgtos. de Saboya, Valencia y Voluntarios de Castilla, el Provincial de Soria y el de Caballer\u00eda de Numancia y levantar los nuevos rgtos. de T\u00faria, Cazadores de Valencia, 2\u00ba de Saboya, 2\u00ba de Valencia, Zapadores Minadores, Voluntarios de Borb\u00f3n, Orihuela y Chelva [3].<\/p>\n<p>Las fuerzas reunidas por las Juntas de Valencia y Murcia, unos 37.000 hombres, fueron agrupadas en el denominado Ej\u00e9rcito de Levante, al frente del cual se puso a D. Felipe Carlos Osorio y Castellv\u00ed, Conde de Cervell\u00f3n, (de 50 a\u00f1os de edad entonces) como capit\u00e1n general de los Reinos de Valencia y Murcia. El d\u00eda 2 de junio se enviaron hacia el norte a unos 3.000 hombres, entre los que se encontraba el reci\u00e9n creado Rgto. del T\u00faria, al mando del mariscal de campo Francisco Salinas con la misi\u00f3n de proteger la entrada desde Catalu\u00f1a. Procedente de Murcia, lleg\u00f3 el 5 de junio a Almansa el Gral. Pedro Gonz\u00e1lez de Llamas con misi\u00f3n de bloquear la carretera que un\u00eda Madrid con Valencia y Murcia, tarea para la que contaba con 10 batallones de Infanter\u00eda de L\u00ednea, 3 de Infanter\u00eda Ligera y 1 escuadr\u00f3n de caballer\u00eda, en\u00a0 total 8400 hombres.<\/p>\n<p>El d\u00eda 8 de junio, cuando la Junta de Valencia supo de la presencia de Moncey en la ruta hacia Cuenca orden\u00f3 al mariscal de campo Pedro Adorno que organizara la defensa del desfiladero de Las Cabrillas, donde podr\u00eda establecer una posici\u00f3n defensiva muy ventajosa. Adorno dej\u00f3 Valencia el 9 de junio al frente de unos 8.000 hombres, en su mayor\u00eda voluntarios reci\u00e9n alistados. Estableciendo su Cuartel General en la villa de Requena el 12 de junio, Adorno decidi\u00f3 crear su l\u00ednea de defensa en el cauce del r\u00edo Cabriel y para ello mand\u00f3 tomar los tres puentes que se hallaban sobre este r\u00edo separados a lo largo de unas tres leguas. Envi\u00f3 unos 3500 hombres para hacerse con el puente de piedra de El Pajazo, el situado m\u00e1s al norte, un paso habitual entre Castilla y Valencia sumergido en la actualidad por las aguas del embalse de Contreras; unas mil varas (1.200 m) al sur se hallaba el puente de madera de Contreras, que fue inutilizado y para cuya defensa se enviaron 300 hombres; dos leguas cauce abajo se emplazar\u00eda el resto de su Divisi\u00f3n, unos 4500 hombres, defendiendo el puente de Vadoca\u00f1as que daba continuidad a una antigua v\u00eda romana.<\/p>\n<p>Aunque las evidencias mostraban que Moncey no iba a utilizar la carretera de Almansa, el Conde de Cervell\u00f3n mantuvo su plan inicial en el convencimiento de que \u00e9sta ser\u00eda la ruta utilizada por el ej\u00e9rcito franc\u00e9s para su entrada en Valencia, por lo que el d\u00eda 14 de junio dio \u00f3rdenes al coronel Jos\u00e9 Caro de dirigirse hacia Almansa al frente del rgto. de Cazadores de Valencia que \u00e9l mismo hab\u00eda organizado. Insistiendo en su postura, Cervell\u00f3n parti\u00f3 con 15.000 hombres y su Estado Mayor al d\u00eda siguiente hacia el mismo lugar.<\/p>\n<p>Ante este desprop\u00f3sito la Junta de Valencia orden\u00f3 que las tropas desplegadas en Almansa se dirigieran hacia Requena, aunque tan s\u00f3lo el rgto. Prov. de Murcia y el 1er. b\u00f3n. del rgto. suizo Traxler n\u00ba 5 pudieron unirse a las fuerzas de Adorno, ya que el Gral. Llamas se encontraba en la villa de Las Atalayuelas, ya en el interior de Castilla, para amenazar el flanco derecho y la retaguardia de Moncey.<\/p>\n<p>Desde Bayona el Emperador enviaba insistentes \u00f3rdenes a Murat para que acelerara el avance de Moncey. Aquejado de dolores intestinales, Murat fue sustituido por el Gral. Anne-Jean-Marie-Ren\u00e9 Savary qui\u00e9n el 17 de junio orden\u00f3 a Fr\u00e8re que se situase en Madridejos, al sur de Toledo, donde quedar\u00eda a la espera de \u00f3rdenes para partir hacia Andaluc\u00eda para unirse a Vedel y Dupont, o bien hacia Valencia para unirse a Moncey. \u00c9ste dejaba Cuenca la noche del 17 al 18 de junio siguiendo la dif\u00edcil ruta que atravesaba las monta\u00f1as al norte del r\u00edo J\u00facar y que pasaba por Requena y el desfiladero de Las Cabrillas, debido a la necesidad de continuar con premura su avance, en detrimento de la de Almansa m\u00e1s f\u00e1cil y c\u00f3moda aunque tambi\u00e9n de mayor extensi\u00f3n. Moncey envi\u00f3 mensajes a Madrid previniendo que carec\u00eda de noticias de Chabran y que ante la ausencia de la esperada Brigada espa\u00f1ola en Cuenca, no contaba m\u00e1s que con 7.000 hombres para oponerse a un ej\u00e9rcito que cifraba en 45.000 \u00f3 50.000 <em>fan\u00e1ticos<\/em>. El d\u00eda 18 los franceses entraban en T\u00f3rtola donde supieron que los espa\u00f1oles se hab\u00edan apoderado de los puentes y vados sobre el r\u00edo Cabriel. La marcha prosigui\u00f3 entrando en Motilla del Palancar al d\u00eda siguiente y en Minglanilla el d\u00eda 20. A la ma\u00f1ana del 21 de junio las vanguardias de Moncey se situaron ante el puente del Pajazo.<\/p>\n<p>Este puente estaba defendido por 3500 hombres, en su mayor\u00eda voluntarios armados a excepci\u00f3n de 890 soldados suizos del rgto. Traxler al mando del coronel del mismo nombre, a los que hab\u00eda que sumar unos 400 hombres de un b\u00f3n. de Guardias Espa\u00f1olas al mando del brigadier D. Jos\u00e9 Ignacio Marim\u00f3n. El momento de la llegada de la vanguardia francesa coincidi\u00f3 con la llegada del b\u00f3n. de Voluntarios de Requena, que escoltaban cuatro ca\u00f1ones enviados desde Valencia. El oficial de Ingenieros Quint\u00edn de Velasco construy\u00f3 un parapeto para dos de los ca\u00f1ones en un emplazamiento desde el que se bat\u00eda la salida del puente. Para proteger estos dos ca\u00f1ones se asignaron dos c\u00edas. suizas, mientras que el resto del b\u00f3n. Traxler, las Guardias Espa\u00f1olas y los Vols. de Requena tomaron posici\u00f3n en las alturas inmediatas.<\/p>\n<p>Mientras tanto, Moncey mand\u00f3 situar dos ca\u00f1ones y un ob\u00fas en las alturas que se situaban frente a\u00a0\u00a0 los espa\u00f1oles, desde donde apoyaron con sus disparos el ataque contra el puente. Los exploradores franceses descubrieron un vado al norte del puente, por lo que se organiz\u00f3 una segunda columna que atraves\u00f3 el r\u00edo amenazando el flanco derecho espa\u00f1ol. Al comprobar la presencia de tropas francesas en la orilla izquierda, los paisanos fueron presa del p\u00e1nico y abandonaron sus posiciones en total desorden para buscar refugio en las poblaciones de Villargordo y Caudete. El b\u00f3n. de Guardias Espa\u00f1oles se encontr\u00f3 a solas en el campo de batalla por lo que Marim\u00f3n no tuvo m\u00e1s opci\u00f3n que retirarse, consiguiendo hacerlo en orden y llegando a salvo a la villa de Mira.<\/p>\n<p>La suerte qued\u00f3 echada para los suizos que apoyaban la artiller\u00eda cuando decidieron mantener su posici\u00f3n y proteger la retirada del resto de fuerzas espa\u00f1olas, siendo rodeados y forzados a rendirse tras sufrir unas 20 bajas. El coronel Traxler opt\u00f3 por la retirada siguiendo a los Guardias Espa\u00f1oles; sin embargo, desorientados en las monta\u00f1as durante varios d\u00edas fueron capturados por una fuerza francesa. Los franceses hab\u00edan forzado el paso por el puente del Pajazo sin dificultad tras una hora de combate y con tan s\u00f3lo nueve bajas entre muertos y heridos.<\/p>\n<p>Adorno hab\u00eda salido esa ma\u00f1ana desde Vadoca\u00f1as hacia El Pajazo cuando se encontr\u00f3 en Villargordo con los fugitivos que hab\u00edan abandonado el combate. En lugar de reorganizar la defensa, Adorno regres\u00f3 a Vadoca\u00f1as para reagrupar sus tropas y se\u00a0 dirigi\u00f3 a Jorquera en Albacete. Como consecuencia de esta acci\u00f3n, Adorno fue procesado en 1810 acusado de negligencia y apartado de cualquier servicio.<\/p>\n<p>Cuando lleg\u00f3 la noticia de la derrota en El Pajazo, la Junta de Valencia envi\u00f3 al padre Rico como comisionado para valorar la situaci\u00f3n, llegando a Siete Aguas en la noche del 23. All\u00ed encontr\u00f3 unos 200 soldados, algunos artilleros y 3000 paisanos sin armas ni disciplina. Tras conferenciar con el brigadier Marim\u00f3n al amanecer del 24, le otorg\u00f3 a \u00e9ste el mando con la misi\u00f3n de defender Las Cabrillas, un paso de monta\u00f1a de aproximadamente una legua de longitud que concluye entre dos alturas que forman el desfiladero de El Portillo de unas mil varas de largo, un lugar angosto donde el mariscal Adorno hubiera podido establecer una magn\u00edfica posici\u00f3n con los 8000 hombres de los que dispon\u00eda.<\/p>\n<p>Sin embargo, en aquellos momentos Marim\u00f3n s\u00f3lo pod\u00eda organizar la defensa con unos recursos muy menguados. El brigadier situ\u00f3 en su izquierda al reci\u00e9n creado rgto. de Liria, a vanguardia del cual se hallaba en orden abierto una c\u00eda. De los Cazadores de Fernando VII, tambi\u00e9n de reciente creaci\u00f3n,\u00a0 mientras que en el centro del desfiladero, al mando del capit\u00e1n Gam\u00edndez del Saboya, \u00a0dispuso dos ca\u00f1ones y un ob\u00fas enviados desde Valencia y apoyados por un pu\u00f1ado de jinetes y los soldados veteranos de los que dispon\u00eda, todos ellos provenientes de las fuerzas que se retiraron del Pajazo y que consist\u00edan en unos 300 hombres de las Guardias Espa\u00f1olas, una c\u00eda. del Saboya y 60 supervivientes del b\u00f3n. Traxler. En su derecha, en las alturas de La Serretilla, situ\u00f3 el resto del b\u00f3n. de Cazadores de Fernando VII y el gran n\u00famero de paisanos que hab\u00edan acudido desde las poblaciones cercanas. De la calidad de estas tropas baste decir que el historiador brit\u00e1nico Charles Oman cuenta que fueron instruidas en el combate en orden cerrado un d\u00eda antes de la llegada de Moncey.<\/p>\n<p>Tras forzar el paso en El Pajazo, Moncey entr\u00f3 el d\u00eda 23 en la villa de Utiel y hacia las 11 de la ma\u00f1ana del d\u00eda 24 se situaba en Venta Quemada, a la entrada de Las Cabrillas, donde dio \u00f3rdenes de disponer tres columnas que atacar\u00edan respectivamente el norte, el centro y el sur del dispositivo espa\u00f1ol. Hacia las 3 de la tarde comenz\u00f3 el ataque franc\u00e9s y tras afrontar unas pocas descargas de fusiler\u00eda, los inexpertos soldados del rgto. de L\u00edria abandonaron sus posiciones y comenzaron una desesperada hu\u00edda en la que fueron presa f\u00e1cil. La segunda columna formada por las compa\u00f1\u00edas de \u00e9lite de cada unidad, al mando del Gral. Harispe, se dirigi\u00f3 contra el ala derecha espa\u00f1ola, formada por los Cazadores de Fernando VII y los paisanos que, una vez m\u00e1s, se dispersaron con las primeras descargas de los soldados franceses. En medio de la desbandada general, incluso el padre Rico abandon\u00f3 su caballo para huir con mayor facilidad.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de haber tomado los extremos del desfiladero, la tercera columna francesa, formada por la caballer\u00eda del Gral. Wathier y una bater\u00eda de seis ca\u00f1ones, ten\u00eda el campo libre para atacar El Portillo. All\u00ed se desplegaban las \u00fanicas tropas espa\u00f1olas veteranas presentes en el lugar, que fueron arrolladas por la carga de la caballer\u00eda francesa. Con tan s\u00f3lo 50 bajas, el ej\u00e9rcito franc\u00e9s hab\u00eda causado 100 muertos, capturado 500 prisioneros y dispersado todas las unidades espa\u00f1olas presentes.<\/p>\n<p>El d\u00eda 25 Moncey se detuvo en Venta de Bu\u00f1ol para esperar la llegada de la artiller\u00eda y aprovech\u00f3 el momento para enviar un mensaje a la Junta de Valencia exigiendo la entrada libre en la ciudad para evitar m\u00e1s derramamiento de sangre, opci\u00f3n que fue rechazada por la Junta. El tiempo de espera fue aprovechado por los soldados franceses para darse al saqueo de la villa de Bu\u00f1ol donde, adem\u00e1s, azotaron al p\u00e1rroco de la iglesia y fusilaron al sacerdote que guardaba la ermita, cuyo cad\u00e1ver fue expuesto junto al cuerpo de dos cerdos. Moncey orden\u00f3 castigar a los responsables, pues hab\u00eda prohibido el saqueo, pero tal episodio evidenciaba la rabia que estaban acumulado sus hombres ante las noticias de la matanza de los franceses de Valencia.<\/p>\n<p>El d\u00eda 26 de junio el ej\u00e9rcito franc\u00e9s lleg\u00f3 a Chiva, situada a 4 leguas de Valencia. Desde all\u00ed Moncey envi\u00f3 un nuevo mensaje a Valencia en el que se mostraba todav\u00eda conciliador:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00a0<em>Ma\u00f1ana continuar\u00e9 mi marcha hacia Valencia: las tropas francesas ser\u00e1n all\u00ed la protecci\u00f3n y el apoyo de las Autoridades leg\u00edtimas. \u00danicamente los asesinos ser\u00e1n castigados por autoridad de sus Magistrados y seg\u00fan las leyes del Pa\u00eds. Durante la noche, Moncey recibi\u00f3 la respuesta de la Junta en la que \u00e9sta se declaraba decidida a repeler la fuerza con la fuerza, para sostener sus derechos sagrados y aquellos de su jurado Soberano el Sr. D. Fernando VII.<\/em><\/p>\n<p>En Valencia se hab\u00eda dado orden de armar a todo aqu\u00e9l que fuera capaz de empu\u00f1ar un arma para levantar una nueva fuerza que contuviera a Moncey a la espera del socorro de las tropas de Cervell\u00f3n. Mientras tanto, el rgto. de Cazadores de Valencia, al mando del coronel Caro hab\u00eda conseguido llegar a la villa de Catarroja el 25 de junio y se incorporaba a la defensa de la ciudad. \u00c9sta hab\u00eda sido encomendada al brigadier D. Felipe de Saint Marc, que pretend\u00eda establecer una l\u00ednea de defensa en el canal de Mestalla. Tras conocer que Moncey hab\u00eda atravesado Las Cabrillas, el d\u00eda 26 de junio retrocedi\u00f3 hasta la ermita de S. Onofre, junto a la villa de Quart, situada a dos millas de Valencia. Se inutiliz\u00f3 el puente del camino de Quart, se colocaron obst\u00e1culos en sus inmediaciones y se dispusieron tres ca\u00f1ones para batir la salida del puente. Se contaba con otros cuatro ca\u00f1ones, pero no hab\u00eda munici\u00f3n para ellos. Ese mismo d\u00eda se recibi\u00f3 otro mensaje intimidatorio de Moncey en el que dec\u00eda que aquella tarde entrar\u00eda en la ciudad, y que sus tropas no perdonar\u00edan \u00e1 hombres, ni a mugeres, ni a ni\u00f1os; ni dexarian piedra sobre piedra, puesto que le hacian tan obstinada resistencia.<\/p>\n<p>El ala derecha del despliegue espa\u00f1ol al mando de Saint Marc se apoyaba en la villa de Manises, situada en la orilla sur del r\u00edo T\u00faria, el puente sobre el cual fue inutilizado. Aqu\u00ed se encontraban el Rgto. Provincial de Soria, un b\u00f3n. del rgto. de Saboya y una secci\u00f3n del rgto. de Am\u00e9rica. El centro espa\u00f1ol, desplegado entorno a S. Onofre, estar\u00eda al mando de Caro incluyendo al rgto. de Cazadores de Valencia y a los supervivientes de las Guardias Espa\u00f1olas y los suizos del Traxler. Tras ellos se situar\u00eda la \u00fanica fuerza de caballer\u00eda disponible, unos 150 jinetes de los Cazadores de la Maestranza y un escuadr\u00f3n de los Dragones de Numancia. En torno a la poblaci\u00f3n de Aldaia se situar\u00eda el brigadier Marim\u00f3n al mando del rgto. Provincial de Murcia, el rgto. de Tiradores del Reino de Valencia y dos bons. de paisanos. En total unos 8000 hombres, de los que mil eran veteranos.<\/p>\n<p>Durante la ma\u00f1ana del d\u00eda 27 de junio el ej\u00e9rcito de Moncey apareci\u00f3 organizado en dos columnas. El ataque comenz\u00f3 por la tarde con una escaramuza de los exploradores a caballo franceses que fueron rechazados en el camino de Quart. Mientras la artiller\u00eda francesa se cebaba con el centro espa\u00f1ol, cada columna francesa arremeti\u00f3 contra una de las alas espa\u00f1olas. La caballer\u00eda francesa consigui\u00f3 atravesar Aldaia y, tal y como sucediera en El Pajazo y Las Cabrillas, los paisanos abandonaron sus posiciones. Los soldados veteranos se encontraron en absoluta inferioridad num\u00e9rica y se replegaron hacia Quart, donde Saint Marc y Caro hab\u00edan acordado una segunda l\u00ednea. En menos de una hora, los franceses hab\u00edan desorganizado el despliegue espa\u00f1ol capturando una bandera y cinco ca\u00f1ones. Saint Marc aprovech\u00f3 oscuridad de la noche para abandonar Quart y, atravesando el T\u00faria, unirse al tte. coronel Miranda en la orilla norte del r\u00edo, mientras que Caro se dirig\u00eda hacia Alc\u00e1sser y Llombai en busca de Cervell\u00f3n al que supon\u00eda en las inmediaciones de Alzira.<\/p>\n<p>En aquel entonces Valencia contaba con unos 100.000 habitantes, mientras que las poblaciones circundantes sumaban otros 60.000. Las \u00fanicas defensas con las que contaba la ciudad eran una vieja Ciudadela en el lado noreste y una muralla de origen medieval, m\u00e1s bien un muro de mamposter\u00eda, flanqueada por torres semicirculares. Varias puertas se abr\u00edan en la muralla, guardadas por torres de factura s\u00f3lida. La falta de preparaci\u00f3n de la ciudad para hacer frente a un asedio era notable pues se carec\u00eda de <em>la dotaci\u00f3n correspondiente de artiller\u00eda, sin m\u00e1s bater\u00edas que un corto n\u00famero de espaldones de sacos y de faginas, formados en ocho d\u00edas con la precipitaci\u00f3n y defectos consiguientes \u00e1 la necesidad de rechazar una invasi\u00f3n repentina, sinuosos, y sin mas almenas en la mayor parte de su murallas que los nobles pechos de sus valerosos habitantes<\/em>.<\/p>\n<p>Las defensas que se levantaron fueron dirigidas por el brigadier Miguel de Sarachaga y no consist\u00edan m\u00e1s que en parapetos, trincheras, barricadas y algunos puntos fuertes donde instalar la artiller\u00eda disponible que fue enviada a defender las puertas de acceso en la muralla. En las torres que guardaban la Puerta de Quart se cav\u00f3 una gran zanja y se montaron un ca\u00f1\u00f3n de 4 libras en las mismas torres y otro de 24 libras en la calle tras las puertas. La Puerta de S. Vicente se protegi\u00f3 con un foso y se instal\u00f3 una bater\u00eda de tres ca\u00f1ones tras la puerta. En la Puerta de Ruzafa se instalaron tres ca\u00f1ones, y en las puertas del Real, de la Trinidad, del Temple, de los Serranos y de San Jos\u00e9 se emplazaron diversos ca\u00f1ones que iban desde las 4 y 8 libras hasta las 24. Por \u00faltimo, entre las puertas de S. Jos\u00e9 y de Quart, donde anteriormente se levantaba la torre de Sta. Catalina se levant\u00f3 un baluarte improvisado donde se instal\u00f3 un ca\u00f1\u00f3n de 12 libras y dos de 8. Las fuerzas que defend\u00edan la ciudad totalizaban unos 20.000 hombres, de los que unos 8000 pod\u00edan considerarse tropas de una u otra clase.<\/p>\n<p>A las 8 de la ma\u00f1ana del d\u00eda 28 de junio una columna francesa se situ\u00f3 a la vista de los habitantes de la ciudad. Poco despu\u00e9s se aproxim\u00f3 una segunda columna en la que iba el mariscal Moncey con todo su Estado Mayor los cuales se instalaron en una alquer\u00eda. Desde all\u00ed se envi\u00f3 a un oficial espa\u00f1ol, el coronel Solano, con un mensaje que conminaba a la rendici\u00f3n. Aunque la mayor\u00eda de la Junta se mostr\u00f3 dispuesta a capitular debido a la falta de recursos militares, el padre Rico tuvo la sagaz idea de someter la oferta a la poblaci\u00f3n. Las autoridades asomadas a un balc\u00f3n escucharon como respuesta los gritos de guerra, guerra, morir antes de rendirse[11]. La vacilante Junta se inclin\u00f3 de nuevo por la resistencia y envi\u00f3 la siguiente contestaci\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>El pueblo prefiere la muerte en su defensa a todo acomodamiento. As\u00ed lo ha hecho entender a la Junta, y \u00e9sta lo traslada a V.E. para su gobierno<\/em>.<\/p>\n<p>En aquella \u00e9poca la ciudad de Valencia estaba rodeada casi en su totalidad por su famosa Huerta,\u00a0 centenares de peque\u00f1os campos de cultivo regados por una intrincada red de canales y acequias los cuales se mandaron abrir para inundar los campos, creando as\u00ed un terreno impracticable para cualquier ej\u00e9rcito. El r\u00edo T\u00faria circundaba el pie de la ciudad por el norte, por lo que\u00a0 los puntos de ataque quedaban reducidos al sur y sureste de la ciudad, a los que \u00fanicamente era posible aproximarse desde las carreteras que acababan en las puertas de acceso en la muralla. As\u00ed pues, se orden\u00f3 atacar las puertas de Quart y de S. Jos\u00e9. Una bater\u00eda de artiller\u00eda formada por seis piezas deber\u00eda seguir a cada una de las dos columnas de asalto que, a su vez, estar\u00edan precedidas por cuatro c\u00edas. de \u00e9lite desplegadas en orden abierto con la misi\u00f3n de rechazar a los tiradores enemigos y preparar el camino al grueso de la columna. A las 10 de la ma\u00f1ana el campo frente a las puertas hab\u00eda sido despejado y los infantes se cobijaron al amparo de los conventos de S. Sebasti\u00e1n y del Socorro.<\/p>\n<p>Hacia las 11 la artiller\u00eda francesa comenz\u00f3 a batir los aleda\u00f1os de la puerta de Quart, causando pocos da\u00f1os debido al peque\u00f1o calibre de las piezas. Sobre las 12 avanzaron las dos columnas de ataque francesas; la columna derecha ten\u00eda como objetivo la puerta de Quart, consiguiendo llegar hasta las empalizadas y el foso que la proteg\u00edan. Sin embargo, all\u00ed fue repelida por el nutrido fuego de fusiler\u00eda que desde las torres les dirig\u00edan los defensores al mando del comandante Sarachaga. Los dos ca\u00f1ones all\u00ed emplazados estaban manejados por los artilleros Jos\u00e9 Ruiz de Alcal\u00e1, que dirig\u00eda el fuego del ca\u00f1\u00f3n del primer piso, y por Pedro de Soto que dirig\u00eda el ca\u00f1\u00f3n situado tras la puerta, la cual ordenaba abrir para disparar y cerrar nuevamente para proceder a cargar.<\/p>\n<p>La columna izquierda se dirigi\u00f3 hacia la puerta de S. Jos\u00e9, pero el camino que llevaba hasta \u00e9sta y que bordeaba la orilla derecha del T\u00faria, estaba defendido por el fuerte de Sta. Catalina, al mando de los ttes. coroneles Ferm\u00edn Vall\u00e9s y Manuel Velasco. Los franceses tambi\u00e9n llegaron hasta el foso que se hab\u00eda excavado, pero el\u00a0 fuego que se les hizo desde el fuerte tambi\u00e9n acab\u00f3 por hacer retroceder a los atacantes. Tras dos horas de combate, los franceses no hab\u00edan logrado ning\u00fan avance y <em>v\u00edanse ante las puertas sobredichas dos horribles montones de cad\u00e1veres<\/em>. De nuevo se llam\u00f3 a la artiller\u00eda para hacer fuego contra las torres de Quart, aunque su peque\u00f1o calibre tampoco iba a resolver ahora la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En este momento, las fuerzas espa\u00f1olas que se hallaban en la huerta de Campanar situada en la orilla izquierda del Turia, al mando del coronel Jos\u00e9 Miranda y del Conde de Romr\u00e9e y que inclu\u00edan las tropas de Saint-Marc que hab\u00edan sido dispersadas el d\u00eda anterior, atravesaron el r\u00edo gracias al bajo nivel de las aguas en aquella \u00e9poca del a\u00f1o, consiguiendo amenazar el flanco izquierdo franc\u00e9s. Los artilleros abandonaron sus ca\u00f1ones y la columna enzarzada en el fuerte de Sta. Catalina fue obligada a renunciar a su asalto para hacer frente al inesperado ataque; Moncey orden\u00f3 a la caballer\u00eda y a la reserva de infanter\u00eda entrar en acci\u00f3n para repeler al otro lado del r\u00edo a los asaltantes y tras haber conjurado el peligro, se reemprendieron los ataques.<\/p>\n<p>El Gral. Louis Joseph Cazals, comandante de los Ingenieros, realiz\u00f3 una inspecci\u00f3n en persona para elegir el lugar de un nuevo ataque. La causa principal de los fracasos anteriores fue la debilidad de la artiller\u00eda, asunto contra el cual Moncey no pod\u00eda hacer mucho, por lo que no le quedaba m\u00e1s alternativa que la de reforzar las columnas de asalto. Se eligi\u00f3 atacar el lienzo de muralla comprendido entre las puertas de Sta. Luc\u00eda, que estaba tapiada y la de S. Vicente, situadas m\u00e1s al sur de la de Quart. All\u00ed dirig\u00eda la defensa el coronel Bruno Barrera y la artiller\u00eda estaba a cargo de los oficiales Francisco Cano y Lu\u00eds Almela. El ataque comenz\u00f3 hacia las 5 de la tarde sin mejor suerte que los anteriores ya que el fuego de artiller\u00eda de los defensores, de superior calibre, consigui\u00f3 desmontar los ca\u00f1ones franceses. Las p\u00e9rdidas fueron elevadas, entre las que se encontraba el mismo Cazals, herido por fragmentos de metralla en el pie y por un proyectil que le atraves\u00f3 un muslo.<\/p>\n<p>Aprovechando lo que parec\u00eda el descalabro del enemigo, los sitiados efectuaron una salida desde la puerta de Quart que fue rechazada sin dificultad por los franceses. Si los valencianos parec\u00edan inconquistables tras las murallas de la ciudad, eran sistem\u00e1ticamente batidos en campo abierto. Hacia las 8 de la tarde Moncey dio orden de cesar el combate y evacuar el campo de Valencia para regresar a las posiciones del d\u00eda anterior situadas entre Quart y Mislata y vivaquear durante la noche.<\/p>\n<p>Moncey calific\u00f3 sus p\u00e9rdidas como \u201cnumerosas\u201d y el Gral. Musnier de \u201cterribles\u201d. El Gral. Maximilien Foy da un total de 2000 bajas[14], cifra que supone la cuarta parte de efectivos y que recogen tambi\u00e9n el conde de Toreno [15] y otros [16] . El historiador brit\u00e1nico William Napier menciona un n\u00famero de heridos comprendido entre 700 y 800 [17], mientras que Charles Oman cifra las bajas en 1200 [18]. Thiers, por su parte, reduce la cifra a 300 entre muertos y heridos, aunque reconoce que <em>en el camino se hab\u00edan dejado mil hombres enfermos o fuera de combate<\/em>. Sea como fuere, las p\u00e9rdidas debieron ser suficientes para disuadir a Moncey la continuaci\u00f3n de los ataques.<\/p>\n<p>Durante la noche Moncey tuvo que hacer frente a las opciones que se le presentaban. Sus tropas se encontraban desmoralizadas por el inesperado fracaso y, carente de verdadera artiller\u00eda de asedio no parec\u00eda l\u00f3gico continuar el ataque al igual que tampoco parec\u00eda viable esperar la llegada de unos refuerzos de los que se carec\u00eda de noticias. Se desconoc\u00eda la localizaci\u00f3n exacta tanto de Chabran, todav\u00eda a la espera en Tortosa, como de Fr\u00e9re. Moncey sab\u00eda de los movimientos tras \u00e9l y ante la necesidad de tomar una decisi\u00f3n con rapidez, y para consternaci\u00f3n de su Estado Mayor, eligi\u00f3 la retirada.<\/p>\n<p>La ruta hacia Tortosa se presentaba peligrosa, mientras que si regresaba sobre sus pasos tendr\u00eda que atravesar de nuevo el paso de Las Cabrillas donde se hab\u00eda apostado el Gral. Llamas, por lo que finalmente se decidi\u00f3 por el regreso a trav\u00e9s de Almansa. Para ocultar el itinerario, Moncey se situ\u00f3 en Torrent el d\u00eda 29 de junio, localidad desde la que pod\u00eda tomar tanto la ruta a Madrid atravesando Almansa o bien la que hab\u00eda seguido anteriormente atravesando las monta\u00f1as.<\/p>\n<p>La Junta de Valencia, en plena euforia, planeaba encerrar a la divisi\u00f3n de Moncey entre los dif\u00edciles campos de la Huerta. Cervell\u00f3n recibi\u00f3 \u00f3rdenes de impedir que los franceses atravesaran el J\u00facar, mientras que el Conde de Romr\u00e9e parti\u00f3 tras Moncey con un contingente de 3000 paisanos que fueron dispersados por la caballer\u00eda de Wathier. La situaci\u00f3n de Moncey no era muy grata, pues hab\u00eda perdido la iniciativa y era \u00e9l el acosado. Tras \u00e9l y en r\u00e1pida persecuci\u00f3n iba el Gral. Llamas que el d\u00eda 30 hab\u00eda pasado Chiva y Tur\u00eds, situ\u00e1ndose detr\u00e1s y a su derecha, tan s\u00f3lo a una jornada de distancia; mientras que en una posici\u00f3n id\u00f3nea para cercar al contingente franc\u00e9s, se situaba frente a \u00e9l y a su izquierda el conde de Cervell\u00f3n. \u00c9ste, sin embargo, en una timorata actitud se limit\u00f3 a instalar seis ca\u00f1ones sobre el r\u00edo J\u00facar e inutilizar el puente de Alzira mientras enviaba al Gral. Roca para impedir que los franceses cruzaran por Antella.<\/p>\n<p>Moncey apareci\u00f3 ante este vado el d\u00eda 1 de julio y mediante la acci\u00f3n de su artiller\u00eda consigui\u00f3 dispersar las tropas de Roca que, imprudentemente, hab\u00edan ocupado las dos orillas del r\u00edo. Los franceses cruzaron el J\u00facar sin m\u00e1s problemas, consiguiendo escapar as\u00ed del cerco. Cervell\u00f3n se retir\u00f3 a Alzira, desde donde dominaba la carretera principal que conduc\u00eda a Almansa. Aunque esa misma tarde llegaron las tropas de Llamas, era ya demasiado tarde para detener a los franceses que se escabulleron utilizando caminos secundarios completando una marcha de 50 km durante la jornada. Moncey lleg\u00f3 durante la noche del d\u00eda 2 de julio ante el puerto de Almansa, bloqueado por unos 3000 paisanos armados que, adem\u00e1s de estar desprevenidos, permanecieron en sus posiciones sin reaccionar. Moncey orden\u00f3 el ataque con las primeras luces del amanecer del 3 de julio, dispersando sin dificultad a los oponentes a los que adem\u00e1s consigui\u00f3 capturar un ca\u00f1\u00f3n.<\/p>\n<p>El 6 de julio Moncey entr\u00f3 en Albacete y el 10 de julio lleg\u00f3 a S. Clemente, donde se le uni\u00f3 Caulaincourt y supo que V\u00e9del y Gobert hab\u00edan sido enviados a Andaluc\u00eda (cuyo destino se sellar\u00eda en Bail\u00e9n). Moncey hab\u00eda atravesado m\u00e1s de 500 km de territorio hostil, derrotando y dispersando sistem\u00e1ticamente todas las fuerzas que se le opusieron en terreno abierto, mientras que no consigui\u00f3 superar la defensa improvisada que realizaron los habitantes de Valencia, cuya \u00fanica oportunidad consist\u00eda en lograr una defensa efectiva parapetados tras un viejo muro de origen medieval. Sobre la expedici\u00f3n de Moncey a Valencia Caulaincourt escribi\u00f3 lo siguiente:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>La historia conservar\u00e1 el recuerdo del general franc\u00e9s, que con seis mil hombres solamente, atraves\u00f3 cien leguas de pa\u00eds defendido por sesenta mil furiosos y (fue) insultado durante siete horas (delante de) su capital, a pesar de todos sus esfuerzos<\/em>.<\/p>\n<p>Moncey hab\u00eda gozado de una fortuna extraordinaria, ya que cualquier oponente m\u00e1s decidido que el Conde de Cervell\u00f3n, hubiera podido bloquear con facilidad tanto El Pajazo como Las Cabrillas. En lugar de ello, Cervell\u00f3n dispers\u00f3 tropas por toda la regi\u00f3n mientras que el grueso de su ej\u00e9rcito permaneci\u00f3 alejado de los combates sin efectuar un solo disparo. Ni siquiera aprovech\u00f3 la ocasi\u00f3n de atacar a Moncey por la retaguardia cuando \u00e9ste se encontraba atascado frente a los muros de Valencia. Sin duda, un comandante menos pusil\u00e1nime hubiera hecho que la expedici\u00f3n de Moncey concluyera de modo similar a la de Dupont en Bail\u00e9n.<\/p>\n<p>En lo que se refiera a la defensa de Valencia, es cierto que <em>aunque de corta duraci\u00f3n, tuvo visos de maravillosa. No ten\u00eda soldados que la defendiesen, habiendo salido \u00e1 diversos\u00a0 puntos los que antes la guarnec\u00edan, ni otros jefes entendidos sino oficiales subalternos, que guiaron el denuedo de los paisanos<\/em>. Sin embargo, tambi\u00e9n tuvo mucho de afortunada y algo de inconsciente, pues una ciudad defendida casi en exclusiva por paisanos se enfrent\u00f3 a un ej\u00e9rcito que llevaba una d\u00e9cada invicto por toda Europa. Este primer fracaso, que no derrota, de un mariscal de Napole\u00f3n fue debido m\u00e1s a la carencia de artiller\u00eda de gran calibre y a la urgencia con la que se prepar\u00f3 una expedici\u00f3n, cuyo objetivo estaba m\u00e1s cercano a la labor policial que a la militar. Tambi\u00e9n se ha achacado este fracaso a la biso\u00f1ez de las tropas de Moncey, aunque sistem\u00e1ticamente se olvida que resolvieron con \u00e9xito cinco combates en su periplo frente a unas tropas que, de igual modo, estaban formadas mayoritariamente por unidades reci\u00e9n formadas o bien por paisanos armados.<\/p>\n<p>Napole\u00f3n no debi\u00f3 considerar de importancia el fracaso ante Valencia, ya que el 25 de julio otorg\u00f3 a Moncey el t\u00edtulo de Duque de Conegliano. Dejaremos la conclusi\u00f3n final de esta expedici\u00f3n al mismo Napole\u00f3n, quien en sus notas para Savary, escrib\u00eda lo siguiente el 13 de julio de 1808:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>El asunto de Valencia nunca ha sido de consideraci\u00f3n. El mariscal Moncey a solas era suficiente. Era una locura pensar en socorrerle. Si el mariscal Moncey no pod\u00eda tomar Valencia, 20000 hombres m\u00e1s no le hubieran permitido tomarla, ya que se trataba de un asunto de artiller\u00eda y no de un asunto de hombres; pues no se toma, de un plumazo, una ciudad de 80 \u00f3 100.000 almas, que ha levantado barricadas en sus calles, colocado artiller\u00eda en todas las puertas y en todas las casas. As\u00ed, en esta hip\u00f3tesis, el mariscal Moncey era suficiente para formar una columna m\u00f3vil, hacer frente al ej\u00e9rcito de Valencia y hacer notar, en toda su fuerza, los horrores de la guerra.<\/em><\/p>\n<\/div><\/div>[\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[vc_btn title=&#8221;Lea o descargue este art\u00edculo en PDF&#8221; color=&#8221;info&#8221; align=&#8221;center&#8221; i_icon_fontawesome=&#8221;fa fa-file-pdf-o&#8221; button_block=&#8221;true&#8221; add_icon=&#8221;true&#8221; link=&#8221;url:https%3A%2F%2Fagroicultura.com%2Fgeneral%2Fwp-content%2Fuploads%2F2021%2F07%2FLa-expedicio%CC%81n-de-Moncey-sobre-Valencia-.pdf||target:%20_blank|&#8221;]<div  class=\"empty-space  marg-lg-b20\"><\/div>[\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][vc_single_image source=&#8221;featured_image&#8221; img_size=&#8221;large&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][vc_single_image image=&#8221;13949&#8243; img_size=&#8221;large&#8221; alignment=&#8221;center&#8221;][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_btn title=&#8221;Lea o descargue este art\u00edculo en PDF&#8221; color=&#8221;info&#8221; align=&#8221;center&#8221; i_icon_fontawesome=&#8221;fa fa-file-pdf-o&#8221; button_block=&#8221;true&#8221; add_icon=&#8221;true&#8221; link=&#8221;url:https%3A%2F%2Fagroicultura.com%2Fgeneral%2Fwp-content%2Fuploads%2F2021%2F07%2FLa-expedicio%CC%81n-de-Moncey-sobre-Valencia-.pdf||target:%20_blank|&#8221;][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":5741,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[25],"tags":[18,191,201,67,75],"class_list":["post-947","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura-y-comunicacion","tag-valencia","tag-napoleon","tag-moncey","tag-historia","tag-guerra"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-content\/uploads\/2012\/10\/image002.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p4Dh6a-fh","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/947","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=947"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/947\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13953,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/947\/revisions\/13953"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5741"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=947"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=947"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/agroicultura.com\/general\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=947"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}