Podría tratarse de una reseña literaria, Tolstoi y Blasco Ibáñez. Pero es una reflexión sobre la manipulación informativa e ideológica de las guerras que ilustran con sangre la inercia más o menos segura del Occidente en paz.
Siente el columnista que cada vez lee menos, y no padece lesión visual significativa. Pero tiene siete décadas y media encima, y se ha desinteresado por la literatura del presente. Está convencido de que no se ha escrito nada mejor desde que empezó a envejecer.
Me dice un pariente, “das a la política una importancia que no tiene, la mayoría de la gente no se interesa nada en lo que pasa en el gobierno y en el parlamento”. Y acompaña sus palabras de un gesto conmiserativo irritante. Y luego suelta: “lo que te pasa es que echas de menos a […]
Nuestro bótanico y filólogo de cabecera, Rafael Escrig se retira casi todas las tardes a un ameno café, pide un cortado, saca su libreta y anota pensamientos, observaciones, apuntes recogidos de sus paseos y fotografiados con su móvil.
Nueve días en Cantabria para compensar la asfixia estival valenciana. Tengo familia allí. Nos han acogido con generosidad. Cuando el agua del mar llegue a mi quinto piso en Burjassot, me refugiaré en el norte, después de darme un baño saltando al Mediterráneo desde el balcón.
Es Elvira Rodríguez Puerto, artista y polímata (excelencia en varias tareas del conocimiento). En esta reseña, un esbozo de retrato.
La actualidad estruendosa nos trae de cabeza. ¡Qué pena que España se haya convertido en una película de risa! Por mantener algo la dignidad, ofrecemos otra reflexión sobre la democracia realmente existente, con fondo de Bombero Torero y banda del Empastre.
Que helarte es morirte de frío no es sólo un chiste. Que el arte es morirse de frío es una verdad, porque arte es cualquier producción realizada con el propósito de que sea arte. Desde las vanguardias de inicios del siglo XX arte puede ser cualquier cosa, desde un montón de escombros hasta un urinario.